12-06-2024, 06:55 PM
La chica rubia, emocionada, le dio un gran abrazo a Kevin cuando el oficinista le puso su chaqueta encima para que pudiera aguantar mejor el frío, gritando y exclamando lo buen amigo que era, todo hasta que le dio un pronto y, de repente, cambió por completo su actitud, empezando a imitar al joven Fojobs - de una manera bastante alejada de la realidad - pero que a Kevin le hizo sacar una sonrisa.- Je je, s-sí que eres sí.- Le dijo alentándola, antes de leer el periódico.
Conforme se dispuso a leer el noticiario, Kevin pudo percibir como Gideon y Suna - a su manera - le prestaban atención a cada una de las nuevas. Ante el bombazo informativo que suponía el retorno de un evento de gran escala como era el Levely, no obtuvo ninguna respuesta. Quizás no le interesaban tanto como a él o incluso no conocían con profundidad los cambios que podían traer al mundo una reunión de aquella índole. No obstante, cuando leyó la noticia que concernía a la sucesión del liderazgo del gremio All Hunt, Gideon dijo que estarían preparados para lo que se viniera y que, pasara lo que pasara, él prometía que estaría allí para protegerlos. Al escuchar estas palabras, los ojos de Kevin se aguaron momentáneamente a la par que su labio inferior de su boca presionaba con fuerza el superior.- G-gideon eres el mejor y... Y... ¡Eres tan molón!- Pensaba el hombre trajeado encamisado, antes de seguir con la lectura. Lo cierto era que, a falta de ver a Suna en acción, formaban un equipo de lo más variopinto y particular. Aunque, junto a Gideon, y conociendo ya el poder de su fruta, sentía que, mientras permanecieran juntos, no habría rival que les hiciera frente.
Kevin terminó de leer el resto de noticias, sin ningún comentario de por medio, y pasando a revelar los wanteds que había traído esta edición del World Economy Newspaper. El oficinista, aprovechó también para echar un vistazo a cada una de las recompensas que había sobre la cubierta, para así saber a que clase de gente se podían enfrentar en un futuro. Al ver que no se encontraban ni Peteiro, ni lo que parecían ser sus dos compañeras según la noticia que leyó, le dio entre una mezcla de alivio y pena. Por un lado, en su momento pensó que eran la opción más segura para capturar, pero por el otro lado... Qué narices, estaba completamente cagado de enfrentarse a un gyojin que le doblaba casi en tamaño y olía peste. Pero lo cierto era que había verdaderos monstruos en todos los carteles. Gideon, entonces, propuso que deberían centrarse en algunos de ellos puesto que, al estar en el Grand Line, les podía ser más fácil encontrarlos y, así de paso, se fijaban una meta y un objetivo que cumplir. A pesar de que no era mala idea, el hombre trajeado no lo veía tan claro. A Kevin no le gustaba en demasía dar negativas, y aún menos a su amiga.- P-perdona Gideon, pero no sé yo si es buena idea...- Se quedó pensativo, mirando al suelo, fijamente, para luego alzar su vista hacia el skypiean.- N-no sabemos dónde están todas estas personas...- Se llevó su diestra a su barbilla y cerró sus ojos, mientras una gota de sudor le caía de la frente.- E-es verdad que al estar en el Grand Line, deberíamos tener más acceso a todos estos malhechores...- Abrió los ojos y extendió sus brazos hacia delante, con las manos abiertas.- ¿Y-y si nos fijamos, por ejemplo, en...- Echó un vistazo a los carteles, escogiendo el nombre del primero que viera.- E-este, Zarek, y resulta que está en una corriente distinta a la nuestra?- Volvió a posar su mirada en Gideon, y a continuación en Suna.- C-creo que lo más óptimo sería quedarse con todos estos carteles de recompensa, físicamente y mentalmente...- Se señaló con el índice de su derecha su sien.- Y, si nos encontramos a alguno, v-valorar según su recompensa si sale rentable un enfrentamiento o no...- Parpadeó entonces un par de veces y se dio cuenta de todo lo que había hablado sin querer.- ¡P-perdón! ¡Me han dado cuerda y no he parado!- Inclinaba velozmente el tronco superior de su cuerpo hacia Gideon y Suna.
Entonces, Gideon, comenzó a soltar un discurso que, aunque a Kevin le dolía en el alma escucharlo, necesitaba oírlo. El skypiean con todo su pesar, propuso dejar de buscar a Siri como una prioridad, puesto que justamente, esa búsqueda los estaba ralentizando y deteniendo a la hora de perseguir sus verdaderas metas y objetivos. ¿Hacía cuánto que Kevin no se preocupaba en montar su gran empresa o gran gremio de ensueño dónde todos los trabajadores tuvieran una calidad de vida excelentes? Además, había pasado ya un año, un año desde que desapareció sin dejar rastro y, si no la habían encontrado en la primera isla de Grand Line, a saber dónde podía estar. Justamente él mismo lo había comentado antes cuando hablaba de centrarse en perseguir a un pirata, ¿y si estaba en otra corriente de la Gran Ruta Marítima? Estarían perdiendo el tiempo y recursos en una búsqueda que no les llevaría a ningún lado. Por supuesto, y tal y como indicaba Gideon, todo eso no era indicativo de que dejaran de lado a Siri. Si se la llegaban a encontrar en su aventura, o averiguaban algo de ella, moverían cielo y tierra por ella. Kevin, al escuchar todo, aunque sabía de sobra la razón que tenía su amigo, tragó saliva, y puso una cara de preocupación. Notaba como el corazón le iba a mil por hora, así que cerró los ojos y comenzó a respirar profundamente para intentar mantener la calma. Así estuvo durante unos 5 segundos, en los que después, se aproximaría a Gideon y le pondría su diestra encima de su hombro izquierdo. Al ver al skypiean, pudo ver como aquella decisión tampoco era fácil para él, cosa que lo hizo valorar más.- D-duele... Pero tienes razón, Gideon... S-sé que toda esta situación también reconcome por dentro, así que gracias por todo...- Esbozo una tímida sonrisa y fue a darle un abrazo. Dos segundos después, se separó del skypiean, y fue hacia la rubia para darle otro abrazo a ella también, quién estaba de acuerdo con la propuesta de Gideon y aseguró que se encontraría sana y salva.-A-a ti también, Suna, gracias.- Otros segundos pasaron y se alejó de ambas, dirigiéndose hacia el timón - que había estado sin nadie quien lo manejara desde que cayó el periódico - no sin antes recoger todos los wanteds que había desperdigados por el suelo. Kevin, aún con cierto nerviosismo, agarró el timón con decisión.- N-nuestro siguiente destino está cerca, amigos.- Dijo conforme, al horizonte, empezaba a verse una gigantesca sombra, de la que destacaba, lo que parecía, una enorme montaña. Aquella nueva isla que les esperaba, sería, sin lugar a dudas, un punto y a parte en la historia de los PirateBusters.
Conforme se dispuso a leer el noticiario, Kevin pudo percibir como Gideon y Suna - a su manera - le prestaban atención a cada una de las nuevas. Ante el bombazo informativo que suponía el retorno de un evento de gran escala como era el Levely, no obtuvo ninguna respuesta. Quizás no le interesaban tanto como a él o incluso no conocían con profundidad los cambios que podían traer al mundo una reunión de aquella índole. No obstante, cuando leyó la noticia que concernía a la sucesión del liderazgo del gremio All Hunt, Gideon dijo que estarían preparados para lo que se viniera y que, pasara lo que pasara, él prometía que estaría allí para protegerlos. Al escuchar estas palabras, los ojos de Kevin se aguaron momentáneamente a la par que su labio inferior de su boca presionaba con fuerza el superior.- G-gideon eres el mejor y... Y... ¡Eres tan molón!- Pensaba el hombre trajeado encamisado, antes de seguir con la lectura. Lo cierto era que, a falta de ver a Suna en acción, formaban un equipo de lo más variopinto y particular. Aunque, junto a Gideon, y conociendo ya el poder de su fruta, sentía que, mientras permanecieran juntos, no habría rival que les hiciera frente.
Kevin terminó de leer el resto de noticias, sin ningún comentario de por medio, y pasando a revelar los wanteds que había traído esta edición del World Economy Newspaper. El oficinista, aprovechó también para echar un vistazo a cada una de las recompensas que había sobre la cubierta, para así saber a que clase de gente se podían enfrentar en un futuro. Al ver que no se encontraban ni Peteiro, ni lo que parecían ser sus dos compañeras según la noticia que leyó, le dio entre una mezcla de alivio y pena. Por un lado, en su momento pensó que eran la opción más segura para capturar, pero por el otro lado... Qué narices, estaba completamente cagado de enfrentarse a un gyojin que le doblaba casi en tamaño y olía peste. Pero lo cierto era que había verdaderos monstruos en todos los carteles. Gideon, entonces, propuso que deberían centrarse en algunos de ellos puesto que, al estar en el Grand Line, les podía ser más fácil encontrarlos y, así de paso, se fijaban una meta y un objetivo que cumplir. A pesar de que no era mala idea, el hombre trajeado no lo veía tan claro. A Kevin no le gustaba en demasía dar negativas, y aún menos a su amiga.- P-perdona Gideon, pero no sé yo si es buena idea...- Se quedó pensativo, mirando al suelo, fijamente, para luego alzar su vista hacia el skypiean.- N-no sabemos dónde están todas estas personas...- Se llevó su diestra a su barbilla y cerró sus ojos, mientras una gota de sudor le caía de la frente.- E-es verdad que al estar en el Grand Line, deberíamos tener más acceso a todos estos malhechores...- Abrió los ojos y extendió sus brazos hacia delante, con las manos abiertas.- ¿Y-y si nos fijamos, por ejemplo, en...- Echó un vistazo a los carteles, escogiendo el nombre del primero que viera.- E-este, Zarek, y resulta que está en una corriente distinta a la nuestra?- Volvió a posar su mirada en Gideon, y a continuación en Suna.- C-creo que lo más óptimo sería quedarse con todos estos carteles de recompensa, físicamente y mentalmente...- Se señaló con el índice de su derecha su sien.- Y, si nos encontramos a alguno, v-valorar según su recompensa si sale rentable un enfrentamiento o no...- Parpadeó entonces un par de veces y se dio cuenta de todo lo que había hablado sin querer.- ¡P-perdón! ¡Me han dado cuerda y no he parado!- Inclinaba velozmente el tronco superior de su cuerpo hacia Gideon y Suna.
Entonces, Gideon, comenzó a soltar un discurso que, aunque a Kevin le dolía en el alma escucharlo, necesitaba oírlo. El skypiean con todo su pesar, propuso dejar de buscar a Siri como una prioridad, puesto que justamente, esa búsqueda los estaba ralentizando y deteniendo a la hora de perseguir sus verdaderas metas y objetivos. ¿Hacía cuánto que Kevin no se preocupaba en montar su gran empresa o gran gremio de ensueño dónde todos los trabajadores tuvieran una calidad de vida excelentes? Además, había pasado ya un año, un año desde que desapareció sin dejar rastro y, si no la habían encontrado en la primera isla de Grand Line, a saber dónde podía estar. Justamente él mismo lo había comentado antes cuando hablaba de centrarse en perseguir a un pirata, ¿y si estaba en otra corriente de la Gran Ruta Marítima? Estarían perdiendo el tiempo y recursos en una búsqueda que no les llevaría a ningún lado. Por supuesto, y tal y como indicaba Gideon, todo eso no era indicativo de que dejaran de lado a Siri. Si se la llegaban a encontrar en su aventura, o averiguaban algo de ella, moverían cielo y tierra por ella. Kevin, al escuchar todo, aunque sabía de sobra la razón que tenía su amigo, tragó saliva, y puso una cara de preocupación. Notaba como el corazón le iba a mil por hora, así que cerró los ojos y comenzó a respirar profundamente para intentar mantener la calma. Así estuvo durante unos 5 segundos, en los que después, se aproximaría a Gideon y le pondría su diestra encima de su hombro izquierdo. Al ver al skypiean, pudo ver como aquella decisión tampoco era fácil para él, cosa que lo hizo valorar más.- D-duele... Pero tienes razón, Gideon... S-sé que toda esta situación también reconcome por dentro, así que gracias por todo...- Esbozo una tímida sonrisa y fue a darle un abrazo. Dos segundos después, se separó del skypiean, y fue hacia la rubia para darle otro abrazo a ella también, quién estaba de acuerdo con la propuesta de Gideon y aseguró que se encontraría sana y salva.-A-a ti también, Suna, gracias.- Otros segundos pasaron y se alejó de ambas, dirigiéndose hacia el timón - que había estado sin nadie quien lo manejara desde que cayó el periódico - no sin antes recoger todos los wanteds que había desperdigados por el suelo. Kevin, aún con cierto nerviosismo, agarró el timón con decisión.- N-nuestro siguiente destino está cerca, amigos.- Dijo conforme, al horizonte, empezaba a verse una gigantesca sombra, de la que destacaba, lo que parecía, una enorme montaña. Aquella nueva isla que les esperaba, sería, sin lugar a dudas, un punto y a parte en la historia de los PirateBusters.
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