13-06-2024, 03:16 AM
Al saludar a Ryze, Karl apareció gritando porque al parecer no la había reconocido.
—”Eso”, —dije haciendo énfasis en la palabra— es nuestra nueva compañera. Es una Tontatta, Karl, como Vengeance. ¿No te acuerdas?
No quería reprender a Karl, pero tampoco quería que la nueva se sintiese incómoda. Y esta última pareció de acuerdo en que no había sido un gesto muy flawless de su parte. Pero mientras continuaba la frase me despisté por completo cuando, a un lado, Joe comenzó a desvestirse. Y guau, menudos músculos tenía el Comodoro. Entre los dos podrían llamarnos las tetas de la justicia, sin lugar a dudas, aunque las mías eran más blanditas y perfectas. Sin ningún tipo de pudor, delante de toda la división, se quedó en ropa interior y después comenzó a vestirse con la ropa que le había llevado. Uno a uno fue abrochando los botones de la camisa que le había llevado, que tenía un intrincado patrón de serpiente color verde a juego con sus ojos. Había escogido bien la ropa al comodoro, la cual le quedaba como un guante hecho a medida.
—Estás fantástico, Comodoro. Esa ropa te sienta genial, ¿sabes? —dije mientras escuchaba el sonido de algo agitando el agua del mar a nuestra espalda.
Giré para observar como el cuerpo de otro hombre semidesnudo emergía entre las olas. Era nuestro querido navegante pelirrojo, Sephiroth. ¿Pasaba algo en aquella isla que hiciera que los hombres se desnudasen? Aunque, sinceramente tenía unos compañeros bastante apuestos por lo que no me molestaba en lo absoluto. Sin darnos cuenta habíamos dejado a Sephi atrás en el barco, y no parecía muy contento mientras se aproximaba. Entonces reparó en la pequeña novedad y su rostro esbozó una sonrisa mientras se presentaba a ella. Por su parte, Joe se dirigió a Ryze comentando que era usuaria.
—¡No me digas! ¿En serio? —pregunté emocionada y agachándome aproximando la cara hacia ella.
Una vez todos reunidos frente a ella, abordó su presentación completa. Ryze Tengen, teniente de la marina, artesana, tiradora y usuaria de una fruta. Ella desconocía qué fruta poseía, al igual que Karl… Lo que me recordó que finalmente había descubierto cuál era el verdadero nombre del pollo de fuego, pero fruto de las largas horas de investigación me había quedado dormida la noche anterior y todavía no se lo había mencionado. Pero bueno, eso para después. Lo que me intrigaba ahora era conocer la suya. Escuché con atención lo que decía sobre ella, que comentaba que su principal uso, como fruta paramecia, era generar veneno. También pude fijarme al observarla de cerca que, a pesar de ser una Tontatta, carecía de su característica cola, algo que me extrañó, al igual que su tono de voz artificial, pero ya le preguntaría más adelante sobre aquellas cosas. Observé con total fascinación como creaba una pequeña cantidad de veneno que hacía levitar a su alrededor con una precisión milimétrica, dándole forma de distintos animales y finalmente de una bala
—Veneno… —musité mientras ella reabsorbía el veneno a través de su piel y después me levanté con energía— ¡Eres la usuaria de la Doku Doku no mi! —grité con energía levantando ambos brazos y después volví a agacharme frente a ella con una sonrisa radiante y genuina en el rostro— Es increíble, absolutamente fascinante. Es una de las paramecia más codiciadas y poderosas de todas, ¿sabes? ¡Me alegro infinitamente de que esté en tus manos! Se me ocurren un montón de aplicaciones y usos para ello, sería fascinante poder ver sus efectos en acción, ¿sabes?
De verdad estaba increíblemente feliz. Una fruta así en manos de una Marine era la mejor noticia que podía haber recibido aquel día. Me sentí tentada de ofrecerle la mano para que subiese en ella, pero me pareció un acercamiento demasiado brusco para acabarnos de conocer, y aunque me embriagaba la emoción del momento logré refrenar el impulso. Me enderecé, colocando las manos en sobre las caderas y reposando el peso mayormente en mi pierna derecha.
—Contigo, sois tres los usuarios de fruta de la División 21 de la Marina. Totalmente increíble. —afirmé, y acto seguido puse morritos y desvié la mirada a un lado— Me dais envidia, siendo sincera, ¿sabéis? —comenté rebajando un poco la voz— Ah, cierto. Joe ya te ha comentado sobre su fruta, ¿cierto? Pues esta de aquí, —mencioné señalando con el pulgar hacia Karl, a mi derecha— es la usuaria de una de las frutas más codiciadas también, pero de tipo Zoan.
Levanté la vista para mirar a Karl con una sonrisa completa mostrando los dientes.
—Karl, por fin he descubierto cuál es tu fruta, ¿sabes? Anoche finalmente encontré en un libro que saqué de Shandora, cuando me colé en el Palacio de Zarutsuki arriesgando mi vida para conseguir tan preciado tesoro. Tu fruta es la Tori Tori no mi: Mitológica Modelo... —anuncié para después hacer una pausa dramática— ¡Fénix! ¿A que soy maravillosa? Shshshshsh.
Me crucé de brazos y retiré mi cabellera hacia atrás con un elegante movimiento de cabeza. Sí, ya sabia que era maravillosa y mucho más, pero nunca estaba de más recibir los halagos de mis compañeros.
—”Eso”, —dije haciendo énfasis en la palabra— es nuestra nueva compañera. Es una Tontatta, Karl, como Vengeance. ¿No te acuerdas?
No quería reprender a Karl, pero tampoco quería que la nueva se sintiese incómoda. Y esta última pareció de acuerdo en que no había sido un gesto muy flawless de su parte. Pero mientras continuaba la frase me despisté por completo cuando, a un lado, Joe comenzó a desvestirse. Y guau, menudos músculos tenía el Comodoro. Entre los dos podrían llamarnos las tetas de la justicia, sin lugar a dudas, aunque las mías eran más blanditas y perfectas. Sin ningún tipo de pudor, delante de toda la división, se quedó en ropa interior y después comenzó a vestirse con la ropa que le había llevado. Uno a uno fue abrochando los botones de la camisa que le había llevado, que tenía un intrincado patrón de serpiente color verde a juego con sus ojos. Había escogido bien la ropa al comodoro, la cual le quedaba como un guante hecho a medida.
—Estás fantástico, Comodoro. Esa ropa te sienta genial, ¿sabes? —dije mientras escuchaba el sonido de algo agitando el agua del mar a nuestra espalda.
Giré para observar como el cuerpo de otro hombre semidesnudo emergía entre las olas. Era nuestro querido navegante pelirrojo, Sephiroth. ¿Pasaba algo en aquella isla que hiciera que los hombres se desnudasen? Aunque, sinceramente tenía unos compañeros bastante apuestos por lo que no me molestaba en lo absoluto. Sin darnos cuenta habíamos dejado a Sephi atrás en el barco, y no parecía muy contento mientras se aproximaba. Entonces reparó en la pequeña novedad y su rostro esbozó una sonrisa mientras se presentaba a ella. Por su parte, Joe se dirigió a Ryze comentando que era usuaria.
—¡No me digas! ¿En serio? —pregunté emocionada y agachándome aproximando la cara hacia ella.
Una vez todos reunidos frente a ella, abordó su presentación completa. Ryze Tengen, teniente de la marina, artesana, tiradora y usuaria de una fruta. Ella desconocía qué fruta poseía, al igual que Karl… Lo que me recordó que finalmente había descubierto cuál era el verdadero nombre del pollo de fuego, pero fruto de las largas horas de investigación me había quedado dormida la noche anterior y todavía no se lo había mencionado. Pero bueno, eso para después. Lo que me intrigaba ahora era conocer la suya. Escuché con atención lo que decía sobre ella, que comentaba que su principal uso, como fruta paramecia, era generar veneno. También pude fijarme al observarla de cerca que, a pesar de ser una Tontatta, carecía de su característica cola, algo que me extrañó, al igual que su tono de voz artificial, pero ya le preguntaría más adelante sobre aquellas cosas. Observé con total fascinación como creaba una pequeña cantidad de veneno que hacía levitar a su alrededor con una precisión milimétrica, dándole forma de distintos animales y finalmente de una bala
—Veneno… —musité mientras ella reabsorbía el veneno a través de su piel y después me levanté con energía— ¡Eres la usuaria de la Doku Doku no mi! —grité con energía levantando ambos brazos y después volví a agacharme frente a ella con una sonrisa radiante y genuina en el rostro— Es increíble, absolutamente fascinante. Es una de las paramecia más codiciadas y poderosas de todas, ¿sabes? ¡Me alegro infinitamente de que esté en tus manos! Se me ocurren un montón de aplicaciones y usos para ello, sería fascinante poder ver sus efectos en acción, ¿sabes?
De verdad estaba increíblemente feliz. Una fruta así en manos de una Marine era la mejor noticia que podía haber recibido aquel día. Me sentí tentada de ofrecerle la mano para que subiese en ella, pero me pareció un acercamiento demasiado brusco para acabarnos de conocer, y aunque me embriagaba la emoción del momento logré refrenar el impulso. Me enderecé, colocando las manos en sobre las caderas y reposando el peso mayormente en mi pierna derecha.
—Contigo, sois tres los usuarios de fruta de la División 21 de la Marina. Totalmente increíble. —afirmé, y acto seguido puse morritos y desvié la mirada a un lado— Me dais envidia, siendo sincera, ¿sabéis? —comenté rebajando un poco la voz— Ah, cierto. Joe ya te ha comentado sobre su fruta, ¿cierto? Pues esta de aquí, —mencioné señalando con el pulgar hacia Karl, a mi derecha— es la usuaria de una de las frutas más codiciadas también, pero de tipo Zoan.
Levanté la vista para mirar a Karl con una sonrisa completa mostrando los dientes.
—Karl, por fin he descubierto cuál es tu fruta, ¿sabes? Anoche finalmente encontré en un libro que saqué de Shandora, cuando me colé en el Palacio de Zarutsuki arriesgando mi vida para conseguir tan preciado tesoro. Tu fruta es la Tori Tori no mi: Mitológica Modelo... —anuncié para después hacer una pausa dramática— ¡Fénix! ¿A que soy maravillosa? Shshshshsh.
Me crucé de brazos y retiré mi cabellera hacia atrás con un elegante movimiento de cabeza. Sí, ya sabia que era maravillosa y mucho más, pero nunca estaba de más recibir los halagos de mis compañeros.
Aclaraciones
Karmas
