[Aventura T2- Presente Absoluto] Una química explosiva
#34
Haciendo de tripas corazón, Eva aguantó los insultos de la mujer pulpera. Si la lograba mantener ocupada vigilándola todo iría bien, ya debían estar muy cerca de su objetivo.

—Churrera tu madre. —respondió la rubia cuando Erika dijo que se la sudaba, mientras la loca del coño no le quitaba ojo de encima a la vez que la apuntaba con su rifle.

No le debió sentar muy bien la mención a su progenitora, pues esta le asestó un disparo en la pierna herida, en la misma zona dónde ya lo había hecho antes.

—¡Augh! —se quejó Eva, levantando la pierna para agarrarla con sus manos— ¿Se puede saber qué cuchuflanes te pasa con mi pierna? —preguntó con un tono retórico, arrugando la frente con fuerza— ¿Tienes envidia por tener patas de molusco? ¡Muslomolusco!

Soltó su pierna y fue a levantar los brazos cuando un estrepitoso sonido envolvió el edificio, reverberando en las paredes e incluso tirando, a pesar de la fuerza magnética, gran parte del mobiliario de los utensilios de la sala al suelo.

—¡¿Pero qué cojones?! —gritó alarmada, mirando a su alrededor con asombro y preocupación.

El temblor que sacudió el edificio fue tal que la sala pareció girar casi sesenta grados, haciendo que Eva cayese contra la pared, hasta que el nivel se estabilizó pasados unos segundos. A lo lejos, el sonido de los motores del edificio fue sustituido por el de una aguda alarma que chirriaba siguiendo un patrón constante. Finalmente, el edificio había dejado de balancearse.

—O… Olmaz. —susurró dolorida tras caerle una de las neveras metálicas encima.

La mujer, con una fuerza casi sobrehumana, desplazó el pesado mueble y corrió a toda prisa hacia el pasillo por el que había salido Shoto, aprovechando el momento de confusión.



El Doctor escuchó lo que Shoto tenía que decir con una mezcla de expresiones a medida que el joven hablaba. Sin duda era descortés y arrogante. ¿Acaso no entendía con quién estaba hablando? Llamó a su gran obra; “pollo”, y además lo acusó de haberles robado. Aquel chaval no entendía nada, ¿verdad? Y no solo sus palabras implicaban un directo desafío a su autoridad, sino que además su insolencia estaba agotando su paciencia. Se arrepintió casi ipso facto de haberle ofrecido el honor de unirse a él, que rechazó de lleno alegando que carecía de valor como persona y como científico.

—Muchacho engreído… ¡No tienes ni idea de lo que es ser un científico de verdad! —espetó apretando el puño derecho con fuerza levantándolo y después movió la mano con fuerza a un lado, con la palma y los dedos extendidos como señalando a la habitación— ¡¿Acaso te crees que la Asociación pudo crear esto?! ¡¿Y encima me acusas de robarlo?!

Sin duda las acusaciones de Shoto y el rechazo le habían hecho perder los estribos. Por lo general, se consideraba un hombre calmado, que prefería mantener un diálogo sereno a recurrir a la violencia, para aquello tenía a Eva. Pero aquel chico…

—Eres exactamente igual que ellos. Que todos esos arrogantes y soberbios pseudocientíficos de la Asociación. —dijo volviendo a cerrar el puño y con una mueca de rabia e impotencia— Este edificio había era un prototipo desechado, de una investigación en la que ellos fracasaron. ¿Que yo lo robé? No, yo logré triunfar dónde ellos habían fracasado, recogí su experimento fallido y lo convertí en todo un éxito. ¿Es que acaso no lo ves?

Se acercó un par de pasos hacia Shoto, frunciendo el entrecejo y mirándolo desde arriba con arrogancia.

—Esta base ambulante no frenará, no hasta que lleguemos a nuestro destino. Espero que estés preparado para lo que te espera, en tu nueva vida como esclavo. —finalizó cruzándose de brazos frente a él.

Antes de poder continuar con su monólogo, haciendo un despliegue de su propia arrogancia, se encendieron múltiples luces rojas parpadeantes en las pantallas tras él.

—¡Profesor! —gritó uno de sus secuaces alarmado, a lo que el doctor se giró inmediatamente.

Los números habían cambiado, ahora apuntaban a un 80%. El doctor se lanzó a uno de los puestos de mando, apartando con fuerza al que lo controlaba y comenzando a teclear frenéticamente. Aco seguido se escuchó una potente explosión, proveniente de la sala del motor que quedaba no muy lejos de vuestra zona. La sacudida inicial hizo que los dos científicos se golpeasen contra las pantallas, uno de ellos quedando severamente herido tras romper algunas de ellas con el cuerpo. Los papeles de la mesa volaron y se esparcieron por toda la sala, y cuando finalmente paró el temblor, todo quedó quieto y estático por primera vez desde el espectáculo.

A través del pasillo se podía ver como el humo comenzaba a extenderse por el techo, procedente de un fuego que se había originado en el motor. Una potente alarma resonando por todo el edificio.

—No… No puede ser. —dijo el doctor, que se había mantenido agarrado a los mandos para no perder el equilibrio y seguía tecleando sin pausa— Esto no puede estar pasando ahora que estábamos tan cerca. Tengo… que… solucionarlo. Llegaremos… Sí. Llegaremos.

El profesor ahora mostraba una sonrisa maníaca en la cara. Un rostro que reflejaba un obsesión enfermiza que le impedía ver que aquel edificio ya no era un lugar seguro.

Aclaraciones
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RE: [Aventura T2- Presente Absoluto] Una química explosiva - por Ikirami - 14-06-2024, 03:35 AM

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