Pobre Kelvin. Mientras estaba en el aire pareciera que el universo tuviera destinadas para él todas las atrocidades de este combate, pues, el golpe de mi Ein Hauch lo elevó, el disparo del pelirrojo le impactó, y Flaca decidió que era el momento perfecto para hacerle su técnica de derribo con la que había tumbado al pelirrojo al inicio de la contienda. Y esto se habría quedado en simplemente una sucesión de golpes en combo al pobre desdichado de la barba rara, si no fuera porque Paca aun quería sorprendernos un poco más. De un momento para otro su piel cambió a un tono amarillento y su cuello se empezó a estirar considerablemente. Su torso se hinchó y ganó masa y volumen y pareciera que sus manos y pies se tornaron... ¿pezuñas?. Cuando quise pararme a ver con tranquilidad pude apreciar que su piel comenzó a tornarse moteada y su cara pareció estirarse... aun conservaba sus dos cuernos rojos y pareciera que recibía un par mas. Eso, sumado a su lacia melena... un momento.
Mientras los rayos del sol deslumbraban la escena y Kelvin acababa en el suelo de nuevo, yo pude ver a cámara lenta la verdad y la auténtica forma que Jaca escondía. Era un puto hombre jirafa. Y en ese momento, aunque lo intenté, no pude por menos que estallar en una pedorreta que aconteció a un gran estruendo, mientras Maca aterrizaba a mi lado. Una de las mayores carcajadas que había tenido en los últimos años.
El culebrilla realizó el primer movimiento inteligente en toda la pelea, levantó polvo con la cola para intentar dificultarnos la vista... y habría sido un movimiento inteligente contra otros adversarios, pues para empezar Kappa tenía la ventaja de la altura, su cabeza estaba seis metros por encima del suelo y superaba por unos pocos la altura máxima de la polución, y para continuar... yo tenía un puto casco. Si que es verdad que algo de polvo podía entrar por los agujeros, pero no era ni de lejos el efecto que él quería conseguir o que podría haber conseguido con otro rival, como por ejemplo pudiera haber sido su compañero.
Con esto en mente, y no habiendo abandonado mi posición de preparación para un segundo golpe pese a que hubiera estallado en una carcajada previa, los pocos problemas que pudiera tener para ubicar al ahora bastante más grande Kelvin se disiparon en un momento. Concretamente en el momento en el que escuché su voz. Parecía confiado dirigiéndose a su compañero dándole ánimos en nombre de la "justicia"... pobres ilusos, si supieran que la justicia se rige por un bolsillo lleno.
Lamentablemente para el barbudo, en mi situación por suerte o por desgracia contaba con un oído muy fino y depurado, y podía saber perfectamente que seguía frente a nosotros sin moverse, y por la intensidad de la voz a esa distancia, debiera estar de espaldas o con algo por delante de su boca, así que sucedió lo inevitable. Reaccioné apenas le escuché decir "Adelante" y sentí resistencia al otro extremo de mi arma cuando escuché "justicia".
— ¡ ¡ HELL'S BELLS ! ! — grité de nuevo con todas mis fuerzas mientras golpeaba con el bate la cabeza del serpenteante amigo disipando de paso la nube de polvo improvisada que había generado, al son del tañido de una nueva campana. Realmente pareciera que se estaba acercando la hora.
Tras el impacto, dejé el kanabo con el extremo en el suelo, a mi derecha, cruzándolo por delante de mi en diagonal sin soltarlo con la mano izquierda, y me incliné ligeramente para apoyar el codo derecho mientras con la mano de ese flanco me sujetaba la cabeza por la barbilla — ¿Dónde habéis conseguido esas cosas? — pregunté con verdadera curiosidad — Estoy seguro de que sin ellas ya tendríais algún hueso roto — deduje mientras miraba al invertebrado en el suelo — Necesito hacerme con un poder así — concluí, sabiendo que consumir una fruta del diablo sería un aliciente para marcar una clara y marcada diferencia en mis enfrentamientos, pudiendo darme una ventaja inusual contra otra serie de enemigos y posibles potenciales problemas en el futuro. Probablemente fuera mi siguiente destino tras... este bonito encuentro.
Mientras los rayos del sol deslumbraban la escena y Kelvin acababa en el suelo de nuevo, yo pude ver a cámara lenta la verdad y la auténtica forma que Jaca escondía. Era un puto hombre jirafa. Y en ese momento, aunque lo intenté, no pude por menos que estallar en una pedorreta que aconteció a un gran estruendo, mientras Maca aterrizaba a mi lado. Una de las mayores carcajadas que había tenido en los últimos años.
— ¡ ¡ WRYYYA HA HA HA HA HA HA ! !—
Cuando Mappa aterrizó a mi diestra y mientras Kelvin parecía levantarse, suspiré finalizando la risa, aun con lágrimas en los ojos y obligándome a continuar, prestando atención a nuestro enemigo. Justo en ese instante se transformó en su forma de hombre serpiente, perdiendo las piernas en pos de conseguir una cola, cambiando todo su tono de piel -y lamentablemente conservando aquella barba extraña- y obteniendo un par de colmillos. También era más alto, pero nada en comparación con mi "estirado" acompañante, aunque sí superaba por un poco a su compañero.El culebrilla realizó el primer movimiento inteligente en toda la pelea, levantó polvo con la cola para intentar dificultarnos la vista... y habría sido un movimiento inteligente contra otros adversarios, pues para empezar Kappa tenía la ventaja de la altura, su cabeza estaba seis metros por encima del suelo y superaba por unos pocos la altura máxima de la polución, y para continuar... yo tenía un puto casco. Si que es verdad que algo de polvo podía entrar por los agujeros, pero no era ni de lejos el efecto que él quería conseguir o que podría haber conseguido con otro rival, como por ejemplo pudiera haber sido su compañero.
Con esto en mente, y no habiendo abandonado mi posición de preparación para un segundo golpe pese a que hubiera estallado en una carcajada previa, los pocos problemas que pudiera tener para ubicar al ahora bastante más grande Kelvin se disiparon en un momento. Concretamente en el momento en el que escuché su voz. Parecía confiado dirigiéndose a su compañero dándole ánimos en nombre de la "justicia"... pobres ilusos, si supieran que la justicia se rige por un bolsillo lleno.
Lamentablemente para el barbudo, en mi situación por suerte o por desgracia contaba con un oído muy fino y depurado, y podía saber perfectamente que seguía frente a nosotros sin moverse, y por la intensidad de la voz a esa distancia, debiera estar de espaldas o con algo por delante de su boca, así que sucedió lo inevitable. Reaccioné apenas le escuché decir "Adelante" y sentí resistencia al otro extremo de mi arma cuando escuché "justicia".
— ¡ ¡ HELL'S BELLS ! ! — grité de nuevo con todas mis fuerzas mientras golpeaba con el bate la cabeza del serpenteante amigo disipando de paso la nube de polvo improvisada que había generado, al son del tañido de una nueva campana. Realmente pareciera que se estaba acercando la hora.
Tras el impacto, dejé el kanabo con el extremo en el suelo, a mi derecha, cruzándolo por delante de mi en diagonal sin soltarlo con la mano izquierda, y me incliné ligeramente para apoyar el codo derecho mientras con la mano de ese flanco me sujetaba la cabeza por la barbilla — ¿Dónde habéis conseguido esas cosas? — pregunté con verdadera curiosidad — Estoy seguro de que sin ellas ya tendríais algún hueso roto — deduje mientras miraba al invertebrado en el suelo — Necesito hacerme con un poder así — concluí, sabiendo que consumir una fruta del diablo sería un aliciente para marcar una clara y marcada diferencia en mis enfrentamientos, pudiendo darme una ventaja inusual contra otra serie de enemigos y posibles potenciales problemas en el futuro. Probablemente fuera mi siguiente destino tras... este bonito encuentro.
Aclaraciones

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)