Esa noche dormir como un tronco, con Joseba encima de mí y sin pesadillas de tiempos pasados, me desperté temprano y bajé a la cocina de nuestro pequeño nuevo y temporal hogar, la puerta de la habitación de Joe estaba abierta y el no estaba ya allí pero el resto parecía que seguían durmiendo y no quería despertarles.
Joe tampoco estaba en la cocina, pero si nos había dejado las cosas a mano para que pudiéramos prepararnos el desayuno, me prepare un café y un par de tostadas untadas en una mermelada que había preparado el comodoro completamente natural y con frutos autóctonos de la isla del cielo, estaba deliciosa. No obstante ¿Dónde diablos se había metido el tetón? Obviamente el ya había desayunado pues no había vaciado el cenicero donde había un par de cigarrillos apagados de los que tanto le gusta fumar a pesar de lo mucho que le insisto en que lo deje, pero bueno, yo me pongo hasta el culo de cervezas y aunque el tampoco lo aprueba no me dice nada. Al terminar de desayunar y darle también su comida a Joseba que no paraba de perseguirme allá donde yo iba preocupado, o tal vez solo buscando su latita de atún, decidí darme una ducha y tras vestirme de uniforme y ver que Joe no había vuelto, decidí salir a entrenar, seguramente el tetón estaría bien, era el más fuerte de nosotros sin duda alguna y probablemente estaría en el mercado buscando ingredientes frescos para prepararnos nuevos y exóticos platos que degustar, comer lo que el nos preparaba se había convertido para mí en el mejor momento del día, un día no estaba completo sin un buen plato de comida preparado por el comodoro.
Sali al patio del recinto a las afueras de Pandora, aún no había salido el sol en la ciudad dorada y sentía mis músculos oxidados, así que tras un breve calentamiento rutinario me puse manos a la obra. Decidí que dejaría el cardio para el final ya que me apetecía ver como salía el sol en aquella ciudad dorada. El patio de nuestra morada era acogedor, aunque no daba demasiada privacidad para el entrenamiento, pero a esas horas todo estaba en completa calma ya que se situaba a las afueras de la ciudad. Me puse manos a la obra, el suelo era de tierra lo cual hacía que las manos doliesen, pero realicé sin demasiados problemas las tres series de 100 flexiones, sorprendiéndome a mí misma. Aunque seguía sin estar a la altura de los monstruos que había visto en aquella competición, como el cabeza cubo o aquel maldito y escurridizo gato humanoide, sentía que me había hecho mucho más fuerte desde que empecé aquella rutina en Impel Down. Tras beber un poco de agua de mi cantimplora, continue con las sentadillas, aumente el número de ellas por serie, recordaba lo que me costaba realizarlas en Pipi Now pero ahora las hacia sin demasiado esfuerzo, sin parar a descansar termine el resto de ejercicios preparados y que había ido añadiendo a mi rutina sin sentir nada de cansancio. Tenía que darle una vuelta a estos ejercicios tan comunes para soldados de la marina, ahora era capitana de la marina y tenía que demostrar a mis soldados lo que una capitana era capaz de hacer.
Ya amaneciendo tocaba salir a correr, los primeros rayos de sol hacían de aquel lugar algo impresionante, la luz teñía las pequeñas casas doradas haciendo que brillaran y la vida empezaba a brotar en sus calles, mientras los comercios abrían y los olores entraban por mi nariz mientras trotaba por la ciudad donde notaba que no había miradas indiscretas, ya que había otros seres de mi tamaño también aunque con grandes alas. Me dirigí al centro de la ciudad donde los edificios eran más impresionantes trotando a poca velocidad para poder admirar las preciosas vistas y la vida de aquel lugar, parecía extraño que un lugar dominado por un pirata como era el chichibukai mono ese que habíamos podido conocer en el evento, pareciera tan próspero y feliz. La vida era normal, parecía haber un sistema de castas pero no había esclavos ni injusticias, ciertamente nadie se metería con una marine, pero me sentía completamente segura corriendo por sus calles, aquel lugar era mucho más próspero al menos en apariencia que muchas de las islas del North Blue de la cual provenía
Mientras corría y seguía corriendo por la ciudad, admirando todo su esplendor, algo me llamo la atención, parece ser que como en todo patio de vecinos aquí no todo era de color de rosa, o mejor dicho de color dorado. Un joven, de una edad indeterminada entre 15 y 25 años y con pequeñas alas, estaba frente a lo que parecía ser un Dojo sin parar de gritar y golpeando macetas con su boken. ¡¡ Esto no va a quedar así maldita sea¡! ¡¡No ha sido culpa mía, soy tu mejor alumno y lo sabes viejo asqueroso¡! ¡¡ me da igual¡! ¡¡ no necesito más tus estúpidas clases¡! ¡¡ te superare y entonces abriré mi propio Dojo y te hundiré en la miseria ¡!. Nadie parecía acercarse al chaval, que seguía destrozando mobiliario urbano sin que ningún custodio de esos estuviera cerca ni actuara así que decidí ir a calmar a ese chico y averiguar que pasaba.
- Oye oye, sea lo que sea que te haya pasado, no creo que esas macetas tengan la culpa
chaval ¿Qué te ocurre?
- ¡Y a ti que te importa vieja demonio ¡ ¡ lo que me pase o me deje de pasar no es de tu
incumbencia¡!
¿Me acababa de llamar vieja ese mocoso? No sé qué edad tendría pero dudo que fuese mucho más joven que yo, además, paso a agitar el palo en dirección hacia mi cara, me estaba tocando las pelotas y no iba a permitir que siguiera importunándome.
- Vamos a ver…gili…chaval, no se si te has parado a ver con quien te estas metiendo
pero no me toques las pelotas
- Eeeeeeeeeeh ¿lo dices por ese uniforme o por tu cara de mono diabólico? No me
impresionas vieja ¡apártate de mí vista ¡
Cara de mono diabólico, vieja otra vez. Consciente de que mi autoridad como marine en esaisla no tenia ninguna autoridad, no pude ignorar las palabras de aquel puto gilipollas, media mucho menos que yo y aunque estaba en forma, se había pasado , tenía tez y pelo morenos,aparte del boken vestía con un kimono blanco atado con un cinturón negro, cogi al tipo por la solapa y le devolví los insultos
- ¿ A quién llamas vieja jodido enano de mierda? Te voy a enseñar a tratar con
educación a la gente a base de hostias.
Me dispuse a darle a un bofetón al niñato cuando se abrieron las puertas, si es que se podía llamar así a esas cosas correderas como de papel y madera, del Dojo y salieron como 10 notas, también vestidos con kimono y con los Boken y se dirigieron al pringao que tenía agarrado por la solapa, uno de ellos llevaba una katana consigo, parecida a las que llevaba Sephirot, aunque todavía dentro de su vaina:
- Oi Yamirocai! ¿No has recibido ya suficientes palizas? El maestro ha sido claro contigo.
Has sido expulsado del Dojo, lárgate sin armar un escándalo. Este es el último aviso
que te damos.
El mocoso aprovecho que analizaba la situación para desprenderse de mi agarre y pegando un grito se lanzó a la batalla sin hacer caso a las advertencias, mientras el que llevaba la katana real desenvainaba y se disponía a rajar al chico. El chaval era un pedazo de trozo de mierda, pero el aparente líder de aquellos espadachines hablaba en serio, desenvaino su katana dispuesto a acabar con él, me había llamado vieja y otras tantas tropelías, pero eso no era motivo para verle morir sin hacer nada, así que no me quedó más remedio que intervenir.
Suspiré y me lancé al ataque, varios alumnos se dieron cuenta de que corría hacia su maestro e intentaron inútilmente cortarme el paso, sin éxito, uno, el mas alto, venia por mi izquierda con la espada de madera en alto, recibiendo un codazo en los dientes, por mi derecha esquive el palo dirigido hacia mi cabeza, aunque por detrás sentí un fuerte golpe en la espalda pero seguí corriendo hacia el samurai de la katana y el pobre chaval, viendo como el líder del Dojo se disponía a rajar de arriba abajo al tal Papiroquake, pero el chaval paro el tajo ascendente con su maldito palo de entrenamiento sin que este sufriera daño y haciendo que me quedara flipando, era imposible que ese palo pudiera resistir a esa katana, seguramente el chico tuviera alguna habilidad de una fruta del diablo capaz de endurecer los objetos o algo así. No tenía tiempo que perder, a pesar de que el chaval había resistido el envite de su adversario, había visto suficientes batallas como para saber que Japirotai iba a dejar un bonito cadáver si no hacía nada para evitarlo, así que pivote hacia la derecha dejando atrás a quienes intentabancortarme el paso y lance mi puño izquierdo utilizando todas mis fuerzas hacia el costado del samurai, que absorto en la batalla con el chico, no pudo reaccionar a tiempo recibiendo el golpe y seguramente, con alguna costilla rota soltó su katana y cayó al suelo dolorido.
Los alumnos que quedaban en pie gritaron diferentes cosas, preocupados por su maestro maldiciéndonos, - ¡Señor Mushio! - ¡ Maldito monstruo ¡ mientras el tal señor Mustio se mantenía dolorido casi de rodillas apoyado en su katana, intentando incorporarse, esto también me pareció inverosímil, con la potencia de mi golpe lo normal es que estuviera tendido en el suelo y sin poder moverse, pero no era así. Me mire el puño confundida y el señor mustio rio entre dientes mientras se levantaba - ¿Sorprendido monstruo? Una masa de músculos sin cerebro como tú, sería incapaz de acabar con cualquier guerrero entrenado por Kaelith- sama ja ja ja ja.
El resto de alumnos empezaban a reaccionar cuando el chaval aprovechando que Mustio estaba reincorporándose levanto de nuevo su Boken y golpeo en la cabeza al maestro de la esgrima, haciendo que esta vez si, el tal Mustio quedara en el suelo aparentemente fuera de combate. El chico al que había ayudado quedo extrañado.
- Vaca Monstruo, no sé porque me has ayudado, pero esto no ha terminado, sígueme.
El tío no aprendía y seguía con sus insultos, aparte de que más que una invitación, parecía que me estaba dando una orden, pero quería saber que pasaba ahí, así que le segui la corriente.
-¿Sabes que podría aplastar esa pequeña cabecita tuya Ramirotal y que no podrías hacer nadacon ese palo para impedirlo verdad?
Los súbditos que seguían en pie, nos rodeaban a los dos temblorosos sin animarse a atacar y Ramirocual y yo pasamos dentro del Dojo. La entrada daba lugar a un pequeño vestíbulo donde estaban unas taquillas con un montón de zapatos, así que me descalce dejando mis grandes pies al desnudo, como en el extremo sur del lugar, al pasar el vestíbulo pude ver el dojo en su totalidad, pasamos a una alfombra roja y fina, sin detalles, que rodeaba la tarima principal y todo el recinto, menos la parte de arriba, donde solo había tatami, dentro del tatami había cuatro filas de 5 alumnos cada una, 2 a la izquierda, más cerca de nosotros, con gente más joven y dos más a la derecha, con gente con un aspecto más experimentado, Viejos, vaya. En el centro del dojo, entre ambas filas y por encima de ellas, una figura imponente, con piel oscura, alta, media casi lo mismo que yo, con una larga melena blanca cayendo sobre sus hombros, mucho más cuidada y bonita que la de Sephirot a decir verdad y unas gafas redondas que escondían sus pensamientos, su cara sin embargo hablaba por ella, me recordó un poco a la capitana esa que nos llevo a Pipi Down, pero en hombre, una persona que imponía con su aspecto, las filas de alumnos permanecieron sentados e impasibles ante nuestra llegada, a pesar del recibimiento que habíamos tenido fuera del Dojo. JacintoBrave avanzo firme hacia delante entre el resto de alumnos que le miraban sin moverse ni un centímetro y en completo silencio, yo me quede atrás sin avanzar con el, el chico volvió a levantar su arma y lanzo un grito rompiendo el silencio que había en la sala señalando al líder de aquel lugar:
-¡Kaelith!¡ Ya que me has desterrado y según las costumbres te desafío a un duelo por el control de esta escuela ¡¡ tus días de tiranía han terminado ¡!
Una gran carcajada inundo la sala, los guerreros anteriormente impasibles estallaron en carcajadas algunos tirados por el suelo, hasta que la tal Kalise puso orden.
- Acepto tu desafío chico, me servirá para darte una lección, tanto a ti, como al resto de alumnos de este Dojo, como a esa invitada tan especial que traes contigo a mi casa. ¡DESPEJEN EL DOJO ¡
Las filas de alumnos se levantaron todas a la vez, hicieron una reverencia hacia su señor y marcharon casi al unísono, rodeando el tatami, colocándose ordenadamente esta vez quedando de pie en torno al tatami. Kalise continuo entonces hablando.
- Te lo pondré fácil chico, si consigues solamente tocarme un pelo, aceptare tu victoria y todo esto será tuyo, sin embargo, si pierdes, no podrás volver a blandir un arma nunca más, ni contra mí, ni contra nadie, perderás en el momento en el que te rindas ¿Aceptas mis condiciones?
El chico asintió, se le notaba nervioso, apretaba su palo con fuerza y se le notaba nervioso.
- No te he oído chico ¿Aceptas mis condiciones o no? Es una gran oportunidad para demostrar tu valía ¿Qué gritabas ahí fuera?
- A…Acepto tus condiciones Kaelith
- Pues comencemos pues
Estaba claro que Kalise era mucho mas fuerte y poderoso que el chico aun sin haberle visto aun en batalla, Jacintoguay sin embargo, había demostrado ser hábil con su espada y no solo un fanfarrón ahí fuera ¿tan confiado estaba aquel maestro? ¿Cuál seria su poder? Ambos contendientes fueron al centro del tatami y se saludaron. Kalise fue después hacia la izquierda y el chico a la derecha.
- Comencemos pues.
El chico se lanzo al ataque al instante corriendo hacia el hombre de pelo plateado, lanzando su palo una y otra vez con todas sus fuerzas, mientras con gráciles movimientos y completamente tranquilo, Kalise los esquivaba, mientras lo hacia, se permitía el lujo de hablar a la sala.
- Hoy en día a los jóvenes, os gusta mucho hablar, sobrestimar vuestras habilidades, desconociendo la magnitud de este mundo y faltando el respeto a vuestros mayores.
Hablaba y esquivaba sin armas, completamente tranquilo, mientras era atacado continuamente, sin todavía mostrar intención ninguna de atacar a su adversario.
-Tomemos como ejemplo por ejemplo queridos alumnos, a este chico cuyos sueños e ilusiones van a acabar hoy mismo, o a nuestra invitada involuntaria a la clase de hoy, la señorita Karlglass Firebirth, explendorosa marine de tierras lejanas fuera de este paraíso.
Estas palabras cabrearon aun mas a Jairopai que primero retrocedió y luego cambio su forma de atacar, haciéndolo aún más rápido y haciendo que los movimientos de Kalesi para esquivarle tuvieran que ser más amplios.
- El Haki, o mantra, usándolo de forma avanzada, nos permite entre otras cosas prever con antelación el movimiento de insectos como este de aquí, que no podría tocarme un pelo ni en mil años.
No tenia ni idea de que estaba hablando este tío, pero tenía la sensación de que la única persona en esta sala que no sabia que cojones era eso del Haki. Tenía la sensación de que esta lección y palabras estaban dirigidas hacia mí. ¿Y porque conocía mi nombre? Imaginaba que sería del torneo, claro.
- Esto es llamado Haki de observación, puede hacerte ver en el futuro segundos antes de que algo vaya a suceder, pero no es el único uso del Haki, como todo el que no sea un completo ignorante sabe. Existen otro tipo de Haki llamado Haki de armamento.
Los ataques seguían inútilmente, cada vez con menos intensidad, mientras la lección continuaba, el pabellón continuaba en absoluto silencio excepto por los gritos de esfuerzo del alumno expulsado y las palabras de su antigua maestra.
- Si os fijais en el arma del inútil que tengo ante mi, veréis que hasta un niñato como el es capaz de aprender Haki, en este caso, su arma esta imbuida en Haki de armamento, esto es un uso bastante avanzado de este tipo de Haki, es una pena que no le vaya a servir para nada. Con este poder, podemos hacer cosas también increíbles, como endurecer partes de nuestro cuerpo para evitar recibir daños, imbuirlo en objetos como este palo para endurecerlos o tocar lo que para alguien que no tenga este tipo de poder es intangible, con este tipo de Haki podrías por ejemplo golpear el fuego o las nubes. Dominar estos dos tipos de Haki es imprescindible, como bien sabéis queridos alumnos, para sobrevivir en este mundo cruel y feroz.
Estaba alucinando, así que por eso no había dejado KO al tipo de la katana y por eso ese palo había sido capaz de aguantar el cruce con aquella katana ¡ Aquel poder era increíble!
- Hay otro tipo de Haki, pero este no es alcanzable para cualquiera así que me ahorrare hablar de él en la lección de hoy. Como he dicho cualquiera puede dominar estos dos Hakis, sin embargo, esto, requiere dedicación y esfuerzo. Disciplina y humildad. Trabajo duro. Hoy en día cualquier mierda piensa que, comportándose como un imbécil, gritando consignas vacías será capaz de llegar a sus objetivos.
Por fin paso a la acción, de un solo movimiento, con una pequeña patada, rompió la rodilla derecha del chaval haciendo que este diera un grito escalofriante de dolor. Trague saliva, yo no era muy lista, pero estaba captando el mensaje que me estaba dando.
- Este chico por ejemplo, es valiente, es fuerte, pero carece de disciplina, carece de la voluntad necesaria para cumplir con sus objetivos, Esta bien tener valor, sin duda, y gritar grandes objetivos, la justicia, el poder, tener un motivo para seguir adelante, pero sin trabajo duro, todo eso son sentimientos y palabras vacías dignas del mayor de los necios. HAY QUE RESPETAR EL TRABAJO DURO, ENTENDEIS. HAY QUE TRABAJAR AÑOS, FRACASAR Y PERSEVERAR, SER CAUTO, SER PACIENTE, SER ALGO MAS QUE UNA MASA DE MUSCULOS SIN CEREBRO.
El chico seguía gritando en el suelo y Kalesi le golpeo de nuevo, esta vez en el brazo izquierdo, rompiéndole el codo.
- Porque ser valiente no significa ser un idiota, trabajo, trabajo y mas trabajo, serán las únicas formas de llegar a vuestros objetivos queridos alumnos, o si no acabareis muertos o inválidos, perderéis todo por lo que luchéis, paciencia, disciplina, perseverancia, trabajo duro. Sin todo eso acabareis como este pobre chico, derrotados y humillados. La impaciencia y el orgullo solo llevan a la derrota y la humillación.
El chico lloraba y gritaba de dolor en el suelo intentando de alguna manera recomponerse, Kalesi le ignoro y fue de nuevo al centro del tatami y puso la mirada en mi.
- ¿Lo habéis entendido? ¿Has entendido que no eres mas que una hormiga en un universo enorme por grande que creas que seas? ¿por especial que seas? ¿entiendes Karlglass, que tu orgullo, encima cobarde ante una rendición ante un adversario con muchos menos recursos de los que tu tienes solo lleva al fracaso? Cuando en el coliseo, desconociendo completamente el mundo, pronunciaste esas palabras al rendirte cual rata cobarde, no hiciste mas que avergonzarte a ti misma. Perdiste porque eres una inútil, que no sabe la suerte que ha tenido, perdiste porque no trabajaste igual de duro de lo que lo había hecho tu rival, que, por cierto, tampoco era gran cosa. Esta nueva generación de jóvenes no aprenderéis nunca ¿verdad? Contemplar alumnos, a estos dos intrusos ¡inútiles orgullosos, Ignorantes con valor, ¡pero sin cerebro! ¡Destinados al fracaso! Y ahora terminemos con la lección.
La sangre me hervía dentro, temblaba de rabia, tenía los puños apretados, la mandíbula apretada, temblaba de rabia, dentro de mi sentía una furia asesina ante las palabras y los actos de aquel hombre, tan inalcanzable ahora mismo para mi. Sin embargo, sabia que en el fondo tenia razón, lo cual aun me daba mas rabia. Observe impotente como Kalesi rompía el resto de extremidades de aquel pobre chico, uno por uno, hasta que este llorando grito su rendición, tal y como hice yo en la arena, pero con resultados mucho mas devastadores, cuando el maestro le dijo a su antiguo pupilo que nunca más volvería a poder portar un arma, lo decía en serio y tengo la sensación de que en el momento en que Ramirocual aceptó el duelo, conocía perfectamente que podía acabar así, el valor de un idiota, roto ante la experiencia y el trabajo duro. La lección era dura, cruel e inapelable. Había entendido el mensaje, quien me hubiera dicho que en tan solo 6 minutos que había durado el duelo que podía haber acabado en segundos, había aprendido mas que en años de entrenamiento.
A pesar de la humillación, a pesar del discurso y la rabia, a pesar de querer acabar con todo y con todos en aquella sala y de mi orgullo, a pesar de mi torpeza, de ser una “masa de músculos sin cerebro” , no se porque hice lo que hice, tal vez ese hombre había quebrado completamente mi espíritu, tal vez me había hecho ver la realidad que en el fondo yo ya sabia, tal vez era el hecho de que tan solo unos minutos despues de proclamar que nunca mas nadie me vencería, un poder desconocido ya me había vencido seguramente sin tan siquiera pretenderlo, pero me rompi completamente.
Me arrodille y baje la cabeza y tratando de evitar mostrar mi rabia e impotencia, me dirigi a Kalesi:
- Por favor, maestro, enséñeme los caminos del Waki
Esta vez la única persona que se rio fue el propio Kalesi, reía sin parar y cada risa la sentía como un puñal en mi pecho.
- ¿ Como dices intrusa? ¿ Que te enseñe el que?
Insisti, sin hacer caso a la humillación. Esta vez mas alto
- Por favor maestro, enséñeme a utilizar el Waki
Ese cabron sin embargo no paraba de reír, pensándolo bien había demostrado despreciarme, me había dejado claro lo que pensaba de mi, pero si bien en muchas de sus palabras sin duda tenia razón, se equivocaba en algo, es cierto, desconocía la mayoria de cosas que pasaban en el mundo, no tenia experiencia y muchas veces sobrestimaba mis habilidades, pero había pasado por mucho y si algo me había hecho llegar hasta aquí era mi cabezonería y si, tal vez no debería haber dicho eso en la arena, pero cuando lo dije, lo dije conociendo la cantidad de monstruos que había en los mares del Grand Line. Era cierto, la experiencia y la sabiduría llevan a la victoria la mayoría de veces, pero para adquirir esa sabiduría, para adquirir esa experiencia, antes se ha sido un joven capaz y orgulloso, tal vez incluso arrogante. Si no luchaba por mis sueños con todo mi corazón ¿Para que vivir entonces? Mejor perderlo todo pero intentarlo, a no intentarlo, tal vez moriría en mi próximo duelo, sin poder hacer nada, ante grandes poderes de la naturaleza si, pero ¿Quién sabe? Tal vez consiguiera mi objetivo, tal vez traería la paz y justicia a este mundo, tal vez acabaría siendo almirante de flota.
Mientras todos estos pensamientos corrían por mi mente, yo seguía arrodillada y con la cabeza baja, mientras los alumnos antes impasibles, me golpeaban con sus espadas en mi espalda y en mi cuello.
- Te he dicho que te vayas Karlglass Firebirth, marine inútil, vete de mi dojo intrusa y no vuelvas. ¡ Seguid golpeándola ¡ ¡ Con mas fuerza joder ¡
Pero no me pensaba ir, las risas se habían apagado y sentía rabia en las palabras de aquel tipo antes calmado y que había demostrado tanto poder.
- ¡ Bah ¡ que haga lo que quiera, seguid golpeándola hasta que se rinda y se vaya. Y traedme de comer.
Aun con la cabeza abajo, sabia que Kalesi seguía en la sala, aunque parecía haber vuelto al sitio donde la encontré, sus súbditos seguían golpeándome, no solo dándome con sus armas, si no también propinándome patadas, pero no me pensaba dar por vencido, iba a demostrarle a ese tipo que la juventud también podía tener determinación y trabajo duro y me iba a enseñar el maldito Waki ese. Y me iba a tener que sacar de su Dojo a rastras el mismo si no aceptaba mi petición.
Las horas pasaron y los golpes continuaron, pero los insultos fueron cesando hasta desaparecer, al principio los aprendices se peleaban por darme de hostias, pero según iba avanzando el tiempo, empezaba como la frase “me toca a mi” pasaba a ser “ te toca a ti”. El maestro abandono la sala varias veces, pero los golpes no cesaban, de vez en cuando volvía y exclamaba cosas como ¿Aun sigue este pedazo de mierda aquí? Que no hacia mas que acentuar mi furia y determinación a ganar esta batalla. No iba a perder, hoy no, al menos, mientras siguiera con vida. A veces estaba apunto de desfallecer, pero gracias a la regeneración y potencia curativa del poder de la fruta que llevaba en mi interior, era capaz de seguir aguantando, las voces cada vez eran más lejanas y empecé a recordar los momentos importantes de mi vida, pero no los tristes con mi madre o los falsos buenos momentos con Gortash, si no los momentos felices con Joe y los chicos, el día que conocí a Ikirami, las noches en las hogueras, los días y noches en cubierta riendo y hablando del futuro. Un futuro que no seria posible si me rendía hoy.
Estaba apunto de desfallecer cuando de repente escuche la voz de Kalesi. No sabia lo que estaba diciendo en un principio, pero tras unas cuantas palabras ininteligibles para mi me di cuenta de que los golpes habían cesado, ya nadie me estaba haciendo daño
- ¿ Se ha muerto así? Eh, tu, Karlglass, pedazo de mierda, levanta la cabeza. Reacciona coño.
¿Me hablaba a mi ¿ levante la cabeza, pero no había aguantado tanto para abandonar ahora, le mire con toda la rabia y odio que pude, desafiante. La estupidez de la juventud.
- Tengo que reconocer que eres terca como tu sola, levántate ya joder, vete de aquí, vive tu vida, déjame en paz.
Pero no abandone, con la cabeza ahora alta y la boca llena de sangre respondí.
- No, hasta que aceptes mi petición, maestro, enseñame el poder del Waki.
Kalesi suspiro, claramente harto de aquel desafio, parece que la gente sabia y con experiencia también tenia orgullo, tal vez incluso mas que la de los jóvenes orgullosos y estúpidos. Pero por fin, llegaron las palabras que quería escuchar.
- Si tantas ganas tienes de que torture personalmente, que así sea, pero antes debes descansar. Le pediré a alguien que te prepare una cama hoy aquí, acompaña a este sirviente a los baños y pégate un baño, hueles a sangre pies y mierda, descansa, mañana temprano comenzaras tu entrenamiento antes del amanecer.
Sonreí consciente de mi victoria, había conseguido demostrar a ese viejo de lo que era capaz alguien con la suficiente determinación y trabajo duro, por joven e ignorante que fuera, aunque la verdad es que tal vez no había aprendido bien la leccion, pues sin duda mis días como marine podrían haber acabado hoy por ser tonta y orgullosa, sea como fuera, había logrado ablandar de alguna manera el corazón de hielo de aquel hombre, había conseguido que me diera una oportunidad. EL sriviente me llevo a los baños, donde descanse tranqulamente en aguas termales que me ayudaban a sanbar mis heridas, el recinto detrás del dojo era enorme y lujoso y se parecía poco al resto de edificios que había visitado en Shandora, parecía que venia de otra cultura completamente diferente a la de los hombres y mujeres del cielo, cuando Sali del baño, agotada, el sirviente me mostro una pequeña estancia donde dormiría esa noche, en una especie de colchón. Si es que se podía llamar así, pues era mas fino que el pellejo de la mierda, estaba en el suelo, me pareció raro y curioso, pero estaba agotada y había dormido en sitios mucho peores, caí rendida al instante.
Dormir fue casi como parpadear, pues sentía que nada más cerré los ojos, alguien me despertó, aún no había amanecido y yo estaba acostumbrada a levantarme ya a esas horas para mi entrenamiento matinal habitual, pero el día de ayer había sido agotador, no obstante, no me queje, y aunque no me dejaron desayunar, seguí las instrucciones del discípulo del maestro que vino a por mi sin rechistar. >Me dijo que le siguiera y salimos del recinto del Dojo y nos dirigimos fuera del pueblo hacia una de las frondosas selvas de la isla del cielo, le pregunte a mi guía hacia donde íbamos y donde estaba Kalise, en que consistía mi entrenamiento, pero no contesto a ninguna de mis preguntas, así que simplemente le seguí, mosqueada y sin estar seguro de que no me estaban tomando el pelo. Al llegar a una gran cuesta por un angosto camino lleno de molestos insectos, el discípulo guía se detuvo y por fin me hablo.
- Sigue este camino sin desviarte y sube a la cima de aquella montaña, allí te espera el maestro Kaelith, por cierto, el maestro me ha indicado que tienes prohibido el uso de tu fruta del diablo si quieres que te entrene. Tienes un tiempo limitado para llegar arriba, si no el maestro no te entrenara y se te hará saber al llegar.
Y sin darme tiempo de pedir explicación alguna se dio la vuelta y se marchó, supuse que no me quedaba mas remedio que seguir sus instrucciones, confiando en que efectivamente no me estuvieran tomando el pelo inicie la marcha, si esta era la primera prueba era molesta pero fácil, subir una montañita no es algo que no pudiera hacer, lo de la fruta lo entendía, supongo que la mayoría de gente no puede volar y esto tendría alguna especie de propósito.
La subida seria dura para cualquier senderista, tenia un desnivel positivo increíble y desde aquí abajo no se veía ni de lejos la cima, además el camino era angosto, lleno de desagradables bichos y ya había amanecido y hacia calor, con un clima húmedo y selvatico era una subida desafiante incluso para una bestia entrenada como yo, tal vez había subestimado mi entrenamiento, sin embargo, aunque estaba acostumbrada a desayunar y calentar antes de correr, pero mis músculos tenían que estar preparados.
Empecé la subida con un trote ligero, mis piernas estaban aun pesadas ya que no había calentado antes pero sabia que era cuestión de tiempo acostumbrarme a la subida y que mis piernas empezaran a notarse ligeras. Poco a poco empecé a acelerar la marcha, mientras el calor era cada vez mas agobiante, no era un paseo agradable y la selva tampoco se mostraba muy agradable, no era una senda bonita para ningún senderista desde luego. Pero no estaba aquí para disfrutar las vistas si no para aprender el Waki.
Cuando mis piernas se acostumbraron a la marcha empecé a notar como cuanto mas arriba estaba peor olía, como a cenagal, a agua estancada y a mierda de pájaro, llevaba buen ritmo aun así y estaba subiendo sin dificultades, cuando de repente escuche algo entre los matorrales, detrás de mi, de hecho escuche varios ruidos, como de cisternas, como de alguien tirando de la cadena, en medio de la selva veía bastante improbable que hubiera inodoros ¿me estaba volviendo loca? Los ruidos se intensificaban cada vez mas y me dieron ganas de mear, supongo que al relacionar estos sonidos con el hecho de eso…de echar un tronco enorme y mear cual burra en celo. Así que busque un lugar apartado cerca de un pequeño riachuelo de nubes que bajaba cerca del camino, cogí unas hojas y decidi descargar mis ganas de miccionar. Daba un poco de asco la verdad, no solo por el hecho de tener que limpiarme con una hoja en vez de con papel si no porque además, esa parte del riachuelo estaba embarrada y llena de bichos, “me cago en el puto campito, mierda de la mierda joder que asco, pero es que no aguanto mas”. Entre bichos y barro, me baje los pantalones y empecé as hacer mis cosas a tal potencia, que los insultos del pobre chaval lisiado podrían ser ciertos ahora mismo, lo de vaca vieja y demás que me llamo, cuando algo me embistió haciendo que cayera en el barro llenándome de barro y de mi propio pis ME CAGO EN DIOS QUE PUTISIMO ASCO.
Me levante y estaba rodeado de una ¿bandada? De esos pájaros gordos que quise adoptar cuando llegamos en la isla y nos cortaban el piso, me levante los pantalones como pude, sucia y asquerosa y corri para evitar otra embestida mientras estos me seguían intentando derribarme y haciendo sonidos como de cisterna, claro, eran ellos. Es cierto que anteriormente ya los había escuchado, que sonido mas desagradable. No podía pararme a luchar contra ellos, tenia que llegar a la cima pues ya había perdido bastante tiempo, así que volví a la senda corriendo y abrochándome como podía mientras los putos pájaros me seguían, según Avanzaba a la cima, llena de mierda y con cada vez mas sudor y calor, mas pájaros iban cayendo desde el cielo haciéndolo temblar el suelo con su peso e intentando darme caza, de entre la maleza alguno salía de repente y lograba golpearme, pero aguante los embites y segui corriendo hacia arriba desesperada ¿Qué les había hecho yo a esta mierda de bichos para que no me dejaran en paz? Desde luego, ya no quería adoptar ninguno, Joe podía estar tranquilo, con Joseba era mas que suficiente. Cuandocreía que nunca llegaría a la cima, vi que la selva se apagaba llegando a una especie de valle, ya en llano, con un gran árbol en medio lleno de esos ñordiquis de mierda. Alli pude ver la figura de Kalesi, que me esperaba sentada en la sombra de aquella enorme secuoya sin que los putos pájaros gordos que había encima de ella le atacaran. Corri hacia donde ella estaba y los pájaros que había persiguiéndome se dieron la vuelta y volvieron a la selva. Me pare jadeando delante de mi nuevo maestro, que se dirigió hacia mi.
- Hueles a mierda Karlglass. Pero enhorabuena, has llegado mucho antes del tiempo limite que ternia fijado para ti en esta prueba
- ¿Qué clase de mierda de prueba es esta? ¿ser perseguida por unos putos seres gordos y asquerosos me ayudara a desarrollar mi Waki?
- Por favor, no hagas que me arrepienta de haberte traído aquí, estas en el valle de los ñordikis, un lugar sagrado para estos magníficos seres y los Shandians y Skypianos, el hábitat de estas magnificas criaturas sagradas para la isla.
- Sagrados mis ovarios, ¡como van a ser sagrados estos bichos!
- Veras, como ya te explique ayer, necia ignorante, hay dos tipos de Haki que toda cabecita pensante puede aprender, uno, es el Haki de observación, el cual, me temo, me niego a enseñarte, estas muy lejos de sentir lo que te rodea, no estas atenta a tu entorno y te pones a mear cerca de los nidos con huevos enormes de una especie única en el mundo que no sabes apreciar ¿Qué harías tu si un bicho enorme y feo se pone hacer sus necesidades cerca de tus bebes Karlglass?
- ESPERA PARA AHÍ UN MOMENTO ¿ ESTABAS OBSERVANDOLO TODO? ¿ME HAS VISTO EL CHIRRI Y HAS DEJADO QUE ESOS BICHOS HICIERAN QUE ME MEARA ENCIMA?
- Cállate por favor y tenme respeto, hablaras cuando se te diga
Mantuve silencio. Pues sabia que estabna muy por debajo del nivel de Kalise y no había llegado tan lejos para que ahora no me entrenara.
- Sin embargo, si que eres fuerte y demustras cualidades para poder aprender a nivel básico el Haki de armamento, lo demostraste ayer, con tu estúpida persevarancia y lo has demostrado hoy de nuevo, al aguantar con tu fuerza natural el embite de un ñordiqui, un ser sin tus digamos cualidades, no podría aguantar mas de dos golpes de estos seres sin que acabara muerta, sin embargo, tu has conseguido llegar hasta aquí, al valle sagrado de los ñordiquis. Sigueme, no tengas miedo, no te atacaran mas si haces lo que te digo.
El maestro se puso en marcha y se adentro en el valle, la selva nos rodeaba completamente en este claro, donde había lagunas de nubes que bajaban por la montaña, nos acercamos hasta el filo de la montaña, despues de subir un rato por rocas escarpadas y con poca vegetación, tan solo unos arboles completamente distintos a los que había visto en la subida, esto si que era una vista bonita, desde aquella cima, se podía contemplar toda la isla del cielo en toda su inmensidad, haciendo que me olvidara un poco de las penurias con los bichos, los pájaros y el barrio para llegar allí. Ante esta magnifica vista paro Kalise.
- Veras, Karlglass, te he traído aquí para que valores lo que tienes bajo tus pies, para que valores lo pequeña que eres respectó al mundo que te rodea, pero no solo eso. No eres mi alumna y nunca lo vas a ser, pero tus actos de ayer demuestran que estas dispuesta a todo para lograr tus objetivos, seas cuales sean y que estas dispuesta a trabajar duro por ellos. Y eso es algo que yo respeto en los guerreros. Eres torpe si, pero aguerrida, deslenguada y sucia, pero dispuesta a todo. Lo puedo ver en tus ojos. Así que he decidido ayudarte a empezar tu camino con una pequeña clase intensiva.
Senti como si me abofetearan al escuchar esas palabras, como si al levantarme un día, Sephirot me dijera que estaba muy guapa y que le había superado en todo, a su manera, sentía que el maestro Kalesi estaba haciendo un gran esfuerzo por estar ahí conmigo, aunque no entendía porque no me aceptaba como su alumna, asentí en silencio y sorprendentemente calmada tomándome sus palabras como un halago y el siguió con su discurso.
- Veras, el Haki no es algo sencillo de aprender y tu tiempo en la isla es limitado, si te comportas al salir de la isla como lo hiciste ayer en mi Dojo, acabaras muerta gran imbécil, de hecho, acababas de comprobar lo fácil que es acabar con los sueños y esperanzas de alguien en tan solo un instante y podría haber hecho lo mismo con los tuyos, podría haberme encargado yo misma de ti, pero creo que te he subestimado. Voy a intentar ayudarte, pero dependerá solo de ti el fracasar o tener éxito hoy. Has cumplido con las normas que te he impuesto y has pasado dos duras pruebas ya y ahora presta atención a lo que vas a ver, pues será la primera y ultima lección que vas a obtener de mi hoy.
El maestro saco de su bolsillo una concha y apreto un botón, de esa concha empezaron a salir de la nada, nubes que se esparcieron a lo largo del valle, formando una especie de camino de pequeñas nubes hacia el árbol donde le había encontrado.
- Las nubes no son mas que partículas de agua que se congregan suspendiéndose en la atmosfera Karlglass y como tal y como tantos otros elementos, no las podemos posser, son intangibles, sin intentamos tocarlas, las atravesaremos y seguirán estando ahí, sin embargo ¿Qué te dije ayer que podíamos hacer con el Haki de armamento?
Me daba rabia, pero no recordaba la lección, solo que me había parecido impresionante, así que conteste lo que me parecía mas lógico, si lo normal era no poder tocarlas, supongo que con el haki podríamos hacerlo
- ¿Podemos tocarlas?
- Eso es, gracias a este tipo de Haki lo intangible será tangible y no habrá nada que no podamos tocar, veras, en el mundo hay usuarios como tu, que creen que son invencibles debido a que su naturaleza es la de algún elemento ¿Cómo van a vencerme si soy fuego? ¿o si puedo convertirme en un ser de luz? Gracias al nivel mas básico de Haki, en teoría, eso daría igual, es mas complicado realmente, pero quedémonos con lo básico. Gracias al Haki de armamento, podrás pegar a lo que sea.
Dicho esto, el maestro agarro un pequeño cacho de nube con sus manos, como si fuera algodón de azúcar.
- Esto es lo que vas a conseguir hoy Karlglass, tu siguiente lección poder agarrar una de estas nubes, escúchame. Siente la energía que hay dentro de tu cuerpo y canalizala hacia la mano con la que quieras agarrar el objeto, despues, libera toda la energía de tu cuerpo en tu mano y agarra esa nube, intentalo ahora venga.
Me mire la mano izquierda, intente llevar toda mi energía hacia ella y me dispuse a atrapar la nube, sin embargo, nada ocurrió, simplemente la atravesé.
- Mal, muy mal, no mires tu mano, no pienses que quieres tocar la nube, simplemente concentra tu energía ahí y hazlo, venga, otra vez.
Volví a intentarlo una vez, y otra y otra mientras Kalise me reprendia una y otra vez y podía sentir como se desesperaba. Y no solo el. Yo también. No entendía que tenia que hacer, no entendía las indicaciones que me daba y no podía tocar la puta y maldita nube, tenia que haber algún truco, algo que se me estaba escapando,. Tras 3 horas intentándolo sin hacer ningún tipo de avance, Kalise me hizo detenerme.
- Madre del amor hermoso, no había visto a nadie tan inutil como tu en mi vida, no se en que momento accedí a esto ¿Cómo has llegado ni siquiera hasta aquí? ¿tan inútiles sois los llamados marines que no pensáis en absolutamente nada al pelear? en fin, estos es absurdo, vamos a probar otra cosa.
Si llego a hablar en ese momento se acaba el entrenamiento, me estaban pidiendo un imposible, agarrar lo que no se puede agarrar, sin embargo, había visto con mis propios ojos el como el maestro lo hacia sin dificultad alguna así que me guarde mis ganas de mandarlo todo a la mierda y segui sus indicaciones. Nos dirigimos a un árbol grande lleno de hojas y el maestro lo golpeo con su puño, haciendo que varias hojas cayeran lentamente hacia el suelo, con su otra mano, las fue agarrando una a una rápidamente y despues abrió el puño, las hojas estaban intactas y ni una había caido al suelo.
.- ¿Has visto lo que he hecho no? He sido capaz de controlar mi cuerpo y mis manos para agarrar estos pétalos sin dejar caer ninguno y sin aplastarlos con mi fuerza. Ahora te toca a ti. Hazlo, consigue 12 hojas en perfecto estado y hasta que no lo consigas no me molestes, si no eres capaz de hacer esto, terminaremos con el entrenamiento
No estaba dispuesta a terminar aquí así que me puse manos a la obra, pegue una patada al árbol e intente coger las hojas tal y como me habían indicado, primero no conseguía coger todas las hojas, luego lo conseguía, pero las destrozaba en mis manos, poco a poco fui haciéndolo mejor, utilizando menos fuerza, abriendo mas el puño, consiguiendo la velocidad exacta y necesaria para que la velocidad y la fuerza fueran las necesarias. Si me pasaba, destrozaba las hojas, si intentaba hacerlo mas lento, no conseguía agarrar las suficientes hojas, o no caían las suficientes hojas del árbol, al principio estaba frustrada, pues me parecía un ejercicio estúpido y no sabia como me iba a ayudar a obtener mi Waki, pero poco a poco fui obteniendo mas control sobre mi cuerpo y mis movimientos, entendiendo el valor que tenia el mismo. Finalmente, consegui finalizarlo con éxito y fui emocionada al maestro a enseñarle mi éxito, al gran árbol en el que estaba tomando la sombra completamente relajado.
- Ya era hora joder, conozco a niños de 12 años que tardaron menos que tu en conseguir esto, volvamos ahora a intentar lo de las nubes, pero ahora, utiliza lo aprendido en el ejercicio del árbol por favor.
El maestro volvió a sacar otra concha mágica de su chaqueta y volvió a sacar la nube.
- Vuelve a intentarlo ahora
Esta vez, no me quede pensando, lance un jab como los que había estando lanzando durante horas en aquel árbol y senti como algo quedaba en mis manos, dentro de la misma tenia la nube.
- Jajajaja ¡¡¡ lo he logrado!! ¡¡ Mire maestro lo he logrado¡!!
- Muy bien Karlglass, mas que tu habilidad como discípula, esto lo que demuestra es mi habilidad innata como maestro del Haki, pero esto no era mas que el principio, ahora tienes que dominarlo, observa.
Kalise volvió a lanzar las nubes que una vez más rodearon el árbol y tras hacerlo empezó a saltar entre ellas sin caerse, hasta llegar al final del camino en la copa del árbol. Desde arriba el maestro volvió a hablarme.
- Este es el ultimo paso, lo ultimo que te puedo enseñar hoy, has conseguido agarrar esa nube después de usar adecuadamente las fuerzas que hay en ti gracias a la repetición, ahora usa lo aprendido para con todas las partes de tu cuerpo subir hasta aquí.
Nada mas intente poner el pie derecho en la primera nube, la atravesé, me quede pensando, la toque con la mano y no tuve ningún problema, debía de usar lo aprendido con las manos y usar esa misma energía repartida por mi cuerpo de la misma manera , pero no tenia ni idea de como hacerlo, me imagine que la primera nube era una suave hoja como las del árbol del ejercicio y volví a intentarlo y esta vez si, consegui pisarla, intente saltar para llegar a la siguiente, pero me cai de culo, claro, al saltar perdia concentración y no era capaz de usar el Waki, tenia que mantener la calma y realizar los saltos a la vez que mantenía la concentración , pero me llevaría tiempo. El primer paso era llegar a la segunda nube sin caerme y tras unos cuantos intentos lo consegui, la tercera estaba algo mas lejos y me cai de todas las formas y haciéndome bastante daño intentando alcanzarla, pero no iba a desistir ahora que estaba tan cerca de conseguirlo, ya era tarde y pronto iba a empezar a atardecer, se me acaba el tiempo y la impaciencia hacia que fallara en saltos que ya tenia dominados, me frustraba la forma tan fácil en la que Kalesi había realizado esto mientras yo fracasaba una y otra vez, pero por mi coño moreno que lo iba a hacer.
El sol se estaba poniendo y ya solo me faltaba llegar a la ultima nube, pegue un salto y resbale hacia abajo cayendo hacia el suelo desde ya una altitud considerable, sin embargo, en el ultimo mento, levante mi brazo y con el agarre la nube, como en el primer ejercicio, con dificultad empecé a subir de nuevo hasta quedarme de pie en ella y saltar a la copa del árbol junto al maestro Kalesa. Por fin, había sido el entrenamiento mas agotador de mi vida pero lo había conseguido.
- POR FIN SE WAKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
El maestro sorprendido por mi grito empezó a descojonarse en mi cara, detrás de esas gafas y seriedad, detrás de toda esa capa de sabiduría y dureza, había también una persona a la que había conseguido llegar.
- Me sorprendes Karlglass, de verdad, no se que pensar de ti, eres una cabeza hueca pero cuando te traje aquí, realmente jamás pensé que conseguirías llegare tan lejos en tan poco tiempo, lo que has hecho no es nada mas que la punta del iceberg, lo más básico de lo básico, sin embargo, algunas personas necesitan años para conseguirlo, muchas veces, sin éxito. Enhorabuena. Tu entrenamiento conmigo termina aquí, recuerda, no siempre tendrás tanta suerte. Sigue trabajando duro y por favor, ten cuidado. Aquí las noticias llegan con cuenta gotas sin embargo, estaré pendiente de ver noticias sobre ti. Sigue entrenando.
Agotada baje la montaña junto al maestro, sin que esta vez ningún ñordon se cruzara en nuestro camino, al llegar a Shandora , me despedí de el con una reverencia y volví al hotel, con mi gato, con mis compañeros, con mi gente, sabiendo que me esperaban grandes desafíos, pero que desde hoy, estaba un paso mas cerca de conseguir superarlos.
Joe tampoco estaba en la cocina, pero si nos había dejado las cosas a mano para que pudiéramos prepararnos el desayuno, me prepare un café y un par de tostadas untadas en una mermelada que había preparado el comodoro completamente natural y con frutos autóctonos de la isla del cielo, estaba deliciosa. No obstante ¿Dónde diablos se había metido el tetón? Obviamente el ya había desayunado pues no había vaciado el cenicero donde había un par de cigarrillos apagados de los que tanto le gusta fumar a pesar de lo mucho que le insisto en que lo deje, pero bueno, yo me pongo hasta el culo de cervezas y aunque el tampoco lo aprueba no me dice nada. Al terminar de desayunar y darle también su comida a Joseba que no paraba de perseguirme allá donde yo iba preocupado, o tal vez solo buscando su latita de atún, decidí darme una ducha y tras vestirme de uniforme y ver que Joe no había vuelto, decidí salir a entrenar, seguramente el tetón estaría bien, era el más fuerte de nosotros sin duda alguna y probablemente estaría en el mercado buscando ingredientes frescos para prepararnos nuevos y exóticos platos que degustar, comer lo que el nos preparaba se había convertido para mí en el mejor momento del día, un día no estaba completo sin un buen plato de comida preparado por el comodoro.
Sali al patio del recinto a las afueras de Pandora, aún no había salido el sol en la ciudad dorada y sentía mis músculos oxidados, así que tras un breve calentamiento rutinario me puse manos a la obra. Decidí que dejaría el cardio para el final ya que me apetecía ver como salía el sol en aquella ciudad dorada. El patio de nuestra morada era acogedor, aunque no daba demasiada privacidad para el entrenamiento, pero a esas horas todo estaba en completa calma ya que se situaba a las afueras de la ciudad. Me puse manos a la obra, el suelo era de tierra lo cual hacía que las manos doliesen, pero realicé sin demasiados problemas las tres series de 100 flexiones, sorprendiéndome a mí misma. Aunque seguía sin estar a la altura de los monstruos que había visto en aquella competición, como el cabeza cubo o aquel maldito y escurridizo gato humanoide, sentía que me había hecho mucho más fuerte desde que empecé aquella rutina en Impel Down. Tras beber un poco de agua de mi cantimplora, continue con las sentadillas, aumente el número de ellas por serie, recordaba lo que me costaba realizarlas en Pipi Now pero ahora las hacia sin demasiado esfuerzo, sin parar a descansar termine el resto de ejercicios preparados y que había ido añadiendo a mi rutina sin sentir nada de cansancio. Tenía que darle una vuelta a estos ejercicios tan comunes para soldados de la marina, ahora era capitana de la marina y tenía que demostrar a mis soldados lo que una capitana era capaz de hacer.
Ya amaneciendo tocaba salir a correr, los primeros rayos de sol hacían de aquel lugar algo impresionante, la luz teñía las pequeñas casas doradas haciendo que brillaran y la vida empezaba a brotar en sus calles, mientras los comercios abrían y los olores entraban por mi nariz mientras trotaba por la ciudad donde notaba que no había miradas indiscretas, ya que había otros seres de mi tamaño también aunque con grandes alas. Me dirigí al centro de la ciudad donde los edificios eran más impresionantes trotando a poca velocidad para poder admirar las preciosas vistas y la vida de aquel lugar, parecía extraño que un lugar dominado por un pirata como era el chichibukai mono ese que habíamos podido conocer en el evento, pareciera tan próspero y feliz. La vida era normal, parecía haber un sistema de castas pero no había esclavos ni injusticias, ciertamente nadie se metería con una marine, pero me sentía completamente segura corriendo por sus calles, aquel lugar era mucho más próspero al menos en apariencia que muchas de las islas del North Blue de la cual provenía
Mientras corría y seguía corriendo por la ciudad, admirando todo su esplendor, algo me llamo la atención, parece ser que como en todo patio de vecinos aquí no todo era de color de rosa, o mejor dicho de color dorado. Un joven, de una edad indeterminada entre 15 y 25 años y con pequeñas alas, estaba frente a lo que parecía ser un Dojo sin parar de gritar y golpeando macetas con su boken. ¡¡ Esto no va a quedar así maldita sea¡! ¡¡No ha sido culpa mía, soy tu mejor alumno y lo sabes viejo asqueroso¡! ¡¡ me da igual¡! ¡¡ no necesito más tus estúpidas clases¡! ¡¡ te superare y entonces abriré mi propio Dojo y te hundiré en la miseria ¡!. Nadie parecía acercarse al chaval, que seguía destrozando mobiliario urbano sin que ningún custodio de esos estuviera cerca ni actuara así que decidí ir a calmar a ese chico y averiguar que pasaba.
- Oye oye, sea lo que sea que te haya pasado, no creo que esas macetas tengan la culpa
chaval ¿Qué te ocurre?
- ¡Y a ti que te importa vieja demonio ¡ ¡ lo que me pase o me deje de pasar no es de tu
incumbencia¡!
¿Me acababa de llamar vieja ese mocoso? No sé qué edad tendría pero dudo que fuese mucho más joven que yo, además, paso a agitar el palo en dirección hacia mi cara, me estaba tocando las pelotas y no iba a permitir que siguiera importunándome.
- Vamos a ver…gili…chaval, no se si te has parado a ver con quien te estas metiendo
pero no me toques las pelotas
- Eeeeeeeeeeh ¿lo dices por ese uniforme o por tu cara de mono diabólico? No me
impresionas vieja ¡apártate de mí vista ¡
Cara de mono diabólico, vieja otra vez. Consciente de que mi autoridad como marine en esaisla no tenia ninguna autoridad, no pude ignorar las palabras de aquel puto gilipollas, media mucho menos que yo y aunque estaba en forma, se había pasado , tenía tez y pelo morenos,aparte del boken vestía con un kimono blanco atado con un cinturón negro, cogi al tipo por la solapa y le devolví los insultos
- ¿ A quién llamas vieja jodido enano de mierda? Te voy a enseñar a tratar con
educación a la gente a base de hostias.
Me dispuse a darle a un bofetón al niñato cuando se abrieron las puertas, si es que se podía llamar así a esas cosas correderas como de papel y madera, del Dojo y salieron como 10 notas, también vestidos con kimono y con los Boken y se dirigieron al pringao que tenía agarrado por la solapa, uno de ellos llevaba una katana consigo, parecida a las que llevaba Sephirot, aunque todavía dentro de su vaina:
- Oi Yamirocai! ¿No has recibido ya suficientes palizas? El maestro ha sido claro contigo.
Has sido expulsado del Dojo, lárgate sin armar un escándalo. Este es el último aviso
que te damos.
El mocoso aprovecho que analizaba la situación para desprenderse de mi agarre y pegando un grito se lanzó a la batalla sin hacer caso a las advertencias, mientras el que llevaba la katana real desenvainaba y se disponía a rajar al chico. El chaval era un pedazo de trozo de mierda, pero el aparente líder de aquellos espadachines hablaba en serio, desenvaino su katana dispuesto a acabar con él, me había llamado vieja y otras tantas tropelías, pero eso no era motivo para verle morir sin hacer nada, así que no me quedó más remedio que intervenir.
Suspiré y me lancé al ataque, varios alumnos se dieron cuenta de que corría hacia su maestro e intentaron inútilmente cortarme el paso, sin éxito, uno, el mas alto, venia por mi izquierda con la espada de madera en alto, recibiendo un codazo en los dientes, por mi derecha esquive el palo dirigido hacia mi cabeza, aunque por detrás sentí un fuerte golpe en la espalda pero seguí corriendo hacia el samurai de la katana y el pobre chaval, viendo como el líder del Dojo se disponía a rajar de arriba abajo al tal Papiroquake, pero el chaval paro el tajo ascendente con su maldito palo de entrenamiento sin que este sufriera daño y haciendo que me quedara flipando, era imposible que ese palo pudiera resistir a esa katana, seguramente el chico tuviera alguna habilidad de una fruta del diablo capaz de endurecer los objetos o algo así. No tenía tiempo que perder, a pesar de que el chaval había resistido el envite de su adversario, había visto suficientes batallas como para saber que Japirotai iba a dejar un bonito cadáver si no hacía nada para evitarlo, así que pivote hacia la derecha dejando atrás a quienes intentabancortarme el paso y lance mi puño izquierdo utilizando todas mis fuerzas hacia el costado del samurai, que absorto en la batalla con el chico, no pudo reaccionar a tiempo recibiendo el golpe y seguramente, con alguna costilla rota soltó su katana y cayó al suelo dolorido.
Los alumnos que quedaban en pie gritaron diferentes cosas, preocupados por su maestro maldiciéndonos, - ¡Señor Mushio! - ¡ Maldito monstruo ¡ mientras el tal señor Mustio se mantenía dolorido casi de rodillas apoyado en su katana, intentando incorporarse, esto también me pareció inverosímil, con la potencia de mi golpe lo normal es que estuviera tendido en el suelo y sin poder moverse, pero no era así. Me mire el puño confundida y el señor mustio rio entre dientes mientras se levantaba - ¿Sorprendido monstruo? Una masa de músculos sin cerebro como tú, sería incapaz de acabar con cualquier guerrero entrenado por Kaelith- sama ja ja ja ja.
El resto de alumnos empezaban a reaccionar cuando el chaval aprovechando que Mustio estaba reincorporándose levanto de nuevo su Boken y golpeo en la cabeza al maestro de la esgrima, haciendo que esta vez si, el tal Mustio quedara en el suelo aparentemente fuera de combate. El chico al que había ayudado quedo extrañado.
- Vaca Monstruo, no sé porque me has ayudado, pero esto no ha terminado, sígueme.
El tío no aprendía y seguía con sus insultos, aparte de que más que una invitación, parecía que me estaba dando una orden, pero quería saber que pasaba ahí, así que le segui la corriente.
-¿Sabes que podría aplastar esa pequeña cabecita tuya Ramirotal y que no podrías hacer nadacon ese palo para impedirlo verdad?
Los súbditos que seguían en pie, nos rodeaban a los dos temblorosos sin animarse a atacar y Ramirocual y yo pasamos dentro del Dojo. La entrada daba lugar a un pequeño vestíbulo donde estaban unas taquillas con un montón de zapatos, así que me descalce dejando mis grandes pies al desnudo, como en el extremo sur del lugar, al pasar el vestíbulo pude ver el dojo en su totalidad, pasamos a una alfombra roja y fina, sin detalles, que rodeaba la tarima principal y todo el recinto, menos la parte de arriba, donde solo había tatami, dentro del tatami había cuatro filas de 5 alumnos cada una, 2 a la izquierda, más cerca de nosotros, con gente más joven y dos más a la derecha, con gente con un aspecto más experimentado, Viejos, vaya. En el centro del dojo, entre ambas filas y por encima de ellas, una figura imponente, con piel oscura, alta, media casi lo mismo que yo, con una larga melena blanca cayendo sobre sus hombros, mucho más cuidada y bonita que la de Sephirot a decir verdad y unas gafas redondas que escondían sus pensamientos, su cara sin embargo hablaba por ella, me recordó un poco a la capitana esa que nos llevo a Pipi Down, pero en hombre, una persona que imponía con su aspecto, las filas de alumnos permanecieron sentados e impasibles ante nuestra llegada, a pesar del recibimiento que habíamos tenido fuera del Dojo. JacintoBrave avanzo firme hacia delante entre el resto de alumnos que le miraban sin moverse ni un centímetro y en completo silencio, yo me quede atrás sin avanzar con el, el chico volvió a levantar su arma y lanzo un grito rompiendo el silencio que había en la sala señalando al líder de aquel lugar:
-¡Kaelith!¡ Ya que me has desterrado y según las costumbres te desafío a un duelo por el control de esta escuela ¡¡ tus días de tiranía han terminado ¡!
Una gran carcajada inundo la sala, los guerreros anteriormente impasibles estallaron en carcajadas algunos tirados por el suelo, hasta que la tal Kalise puso orden.
- ¡¡ SILENCIO ¡!
Automáticamente todos volvieron a callarse, aunque con alguna risa tímida de esas que no se pueden aguantar que fue aplacada al instante con una mirada fulminante, yo me apoye en la pared al fondo del dojo en silencio, observando la escena. Kalise continúo hablando.- Acepto tu desafío chico, me servirá para darte una lección, tanto a ti, como al resto de alumnos de este Dojo, como a esa invitada tan especial que traes contigo a mi casa. ¡DESPEJEN EL DOJO ¡
Las filas de alumnos se levantaron todas a la vez, hicieron una reverencia hacia su señor y marcharon casi al unísono, rodeando el tatami, colocándose ordenadamente esta vez quedando de pie en torno al tatami. Kalise continuo entonces hablando.
- Te lo pondré fácil chico, si consigues solamente tocarme un pelo, aceptare tu victoria y todo esto será tuyo, sin embargo, si pierdes, no podrás volver a blandir un arma nunca más, ni contra mí, ni contra nadie, perderás en el momento en el que te rindas ¿Aceptas mis condiciones?
El chico asintió, se le notaba nervioso, apretaba su palo con fuerza y se le notaba nervioso.
- No te he oído chico ¿Aceptas mis condiciones o no? Es una gran oportunidad para demostrar tu valía ¿Qué gritabas ahí fuera?
- A…Acepto tus condiciones Kaelith
- Pues comencemos pues
Estaba claro que Kalise era mucho mas fuerte y poderoso que el chico aun sin haberle visto aun en batalla, Jacintoguay sin embargo, había demostrado ser hábil con su espada y no solo un fanfarrón ahí fuera ¿tan confiado estaba aquel maestro? ¿Cuál seria su poder? Ambos contendientes fueron al centro del tatami y se saludaron. Kalise fue después hacia la izquierda y el chico a la derecha.
- Comencemos pues.
El chico se lanzo al ataque al instante corriendo hacia el hombre de pelo plateado, lanzando su palo una y otra vez con todas sus fuerzas, mientras con gráciles movimientos y completamente tranquilo, Kalise los esquivaba, mientras lo hacia, se permitía el lujo de hablar a la sala.
- Hoy en día a los jóvenes, os gusta mucho hablar, sobrestimar vuestras habilidades, desconociendo la magnitud de este mundo y faltando el respeto a vuestros mayores.
Hablaba y esquivaba sin armas, completamente tranquilo, mientras era atacado continuamente, sin todavía mostrar intención ninguna de atacar a su adversario.
-Tomemos como ejemplo por ejemplo queridos alumnos, a este chico cuyos sueños e ilusiones van a acabar hoy mismo, o a nuestra invitada involuntaria a la clase de hoy, la señorita Karlglass Firebirth, explendorosa marine de tierras lejanas fuera de este paraíso.
Estas palabras cabrearon aun mas a Jairopai que primero retrocedió y luego cambio su forma de atacar, haciéndolo aún más rápido y haciendo que los movimientos de Kalesi para esquivarle tuvieran que ser más amplios.
- El Haki, o mantra, usándolo de forma avanzada, nos permite entre otras cosas prever con antelación el movimiento de insectos como este de aquí, que no podría tocarme un pelo ni en mil años.
No tenia ni idea de que estaba hablando este tío, pero tenía la sensación de que la única persona en esta sala que no sabia que cojones era eso del Haki. Tenía la sensación de que esta lección y palabras estaban dirigidas hacia mí. ¿Y porque conocía mi nombre? Imaginaba que sería del torneo, claro.
- Esto es llamado Haki de observación, puede hacerte ver en el futuro segundos antes de que algo vaya a suceder, pero no es el único uso del Haki, como todo el que no sea un completo ignorante sabe. Existen otro tipo de Haki llamado Haki de armamento.
Los ataques seguían inútilmente, cada vez con menos intensidad, mientras la lección continuaba, el pabellón continuaba en absoluto silencio excepto por los gritos de esfuerzo del alumno expulsado y las palabras de su antigua maestra.
- Si os fijais en el arma del inútil que tengo ante mi, veréis que hasta un niñato como el es capaz de aprender Haki, en este caso, su arma esta imbuida en Haki de armamento, esto es un uso bastante avanzado de este tipo de Haki, es una pena que no le vaya a servir para nada. Con este poder, podemos hacer cosas también increíbles, como endurecer partes de nuestro cuerpo para evitar recibir daños, imbuirlo en objetos como este palo para endurecerlos o tocar lo que para alguien que no tenga este tipo de poder es intangible, con este tipo de Haki podrías por ejemplo golpear el fuego o las nubes. Dominar estos dos tipos de Haki es imprescindible, como bien sabéis queridos alumnos, para sobrevivir en este mundo cruel y feroz.
Estaba alucinando, así que por eso no había dejado KO al tipo de la katana y por eso ese palo había sido capaz de aguantar el cruce con aquella katana ¡ Aquel poder era increíble!
- Hay otro tipo de Haki, pero este no es alcanzable para cualquiera así que me ahorrare hablar de él en la lección de hoy. Como he dicho cualquiera puede dominar estos dos Hakis, sin embargo, esto, requiere dedicación y esfuerzo. Disciplina y humildad. Trabajo duro. Hoy en día cualquier mierda piensa que, comportándose como un imbécil, gritando consignas vacías será capaz de llegar a sus objetivos.
Por fin paso a la acción, de un solo movimiento, con una pequeña patada, rompió la rodilla derecha del chaval haciendo que este diera un grito escalofriante de dolor. Trague saliva, yo no era muy lista, pero estaba captando el mensaje que me estaba dando.
- Este chico por ejemplo, es valiente, es fuerte, pero carece de disciplina, carece de la voluntad necesaria para cumplir con sus objetivos, Esta bien tener valor, sin duda, y gritar grandes objetivos, la justicia, el poder, tener un motivo para seguir adelante, pero sin trabajo duro, todo eso son sentimientos y palabras vacías dignas del mayor de los necios. HAY QUE RESPETAR EL TRABAJO DURO, ENTENDEIS. HAY QUE TRABAJAR AÑOS, FRACASAR Y PERSEVERAR, SER CAUTO, SER PACIENTE, SER ALGO MAS QUE UNA MASA DE MUSCULOS SIN CEREBRO.
El chico seguía gritando en el suelo y Kalesi le golpeo de nuevo, esta vez en el brazo izquierdo, rompiéndole el codo.
- Porque ser valiente no significa ser un idiota, trabajo, trabajo y mas trabajo, serán las únicas formas de llegar a vuestros objetivos queridos alumnos, o si no acabareis muertos o inválidos, perderéis todo por lo que luchéis, paciencia, disciplina, perseverancia, trabajo duro. Sin todo eso acabareis como este pobre chico, derrotados y humillados. La impaciencia y el orgullo solo llevan a la derrota y la humillación.
El chico lloraba y gritaba de dolor en el suelo intentando de alguna manera recomponerse, Kalesi le ignoro y fue de nuevo al centro del tatami y puso la mirada en mi.
- ¿Lo habéis entendido? ¿Has entendido que no eres mas que una hormiga en un universo enorme por grande que creas que seas? ¿por especial que seas? ¿entiendes Karlglass, que tu orgullo, encima cobarde ante una rendición ante un adversario con muchos menos recursos de los que tu tienes solo lleva al fracaso? Cuando en el coliseo, desconociendo completamente el mundo, pronunciaste esas palabras al rendirte cual rata cobarde, no hiciste mas que avergonzarte a ti misma. Perdiste porque eres una inútil, que no sabe la suerte que ha tenido, perdiste porque no trabajaste igual de duro de lo que lo había hecho tu rival, que, por cierto, tampoco era gran cosa. Esta nueva generación de jóvenes no aprenderéis nunca ¿verdad? Contemplar alumnos, a estos dos intrusos ¡inútiles orgullosos, Ignorantes con valor, ¡pero sin cerebro! ¡Destinados al fracaso! Y ahora terminemos con la lección.
La sangre me hervía dentro, temblaba de rabia, tenía los puños apretados, la mandíbula apretada, temblaba de rabia, dentro de mi sentía una furia asesina ante las palabras y los actos de aquel hombre, tan inalcanzable ahora mismo para mi. Sin embargo, sabia que en el fondo tenia razón, lo cual aun me daba mas rabia. Observe impotente como Kalesi rompía el resto de extremidades de aquel pobre chico, uno por uno, hasta que este llorando grito su rendición, tal y como hice yo en la arena, pero con resultados mucho mas devastadores, cuando el maestro le dijo a su antiguo pupilo que nunca más volvería a poder portar un arma, lo decía en serio y tengo la sensación de que en el momento en que Ramirocual aceptó el duelo, conocía perfectamente que podía acabar así, el valor de un idiota, roto ante la experiencia y el trabajo duro. La lección era dura, cruel e inapelable. Había entendido el mensaje, quien me hubiera dicho que en tan solo 6 minutos que había durado el duelo que podía haber acabado en segundos, había aprendido mas que en años de entrenamiento.
A pesar de la humillación, a pesar del discurso y la rabia, a pesar de querer acabar con todo y con todos en aquella sala y de mi orgullo, a pesar de mi torpeza, de ser una “masa de músculos sin cerebro” , no se porque hice lo que hice, tal vez ese hombre había quebrado completamente mi espíritu, tal vez me había hecho ver la realidad que en el fondo yo ya sabia, tal vez era el hecho de que tan solo unos minutos despues de proclamar que nunca mas nadie me vencería, un poder desconocido ya me había vencido seguramente sin tan siquiera pretenderlo, pero me rompi completamente.
Me arrodille y baje la cabeza y tratando de evitar mostrar mi rabia e impotencia, me dirigi a Kalesi:
- Por favor, maestro, enséñeme los caminos del Waki
Esta vez la única persona que se rio fue el propio Kalesi, reía sin parar y cada risa la sentía como un puñal en mi pecho.
- ¿ Como dices intrusa? ¿ Que te enseñe el que?
Insisti, sin hacer caso a la humillación. Esta vez mas alto
- Por favor maestro, enséñeme a utilizar el Waki
Ese cabron sin embargo no paraba de reír, pensándolo bien había demostrado despreciarme, me había dejado claro lo que pensaba de mi, pero si bien en muchas de sus palabras sin duda tenia razón, se equivocaba en algo, es cierto, desconocía la mayoria de cosas que pasaban en el mundo, no tenia experiencia y muchas veces sobrestimaba mis habilidades, pero había pasado por mucho y si algo me había hecho llegar hasta aquí era mi cabezonería y si, tal vez no debería haber dicho eso en la arena, pero cuando lo dije, lo dije conociendo la cantidad de monstruos que había en los mares del Grand Line. Era cierto, la experiencia y la sabiduría llevan a la victoria la mayoría de veces, pero para adquirir esa sabiduría, para adquirir esa experiencia, antes se ha sido un joven capaz y orgulloso, tal vez incluso arrogante. Si no luchaba por mis sueños con todo mi corazón ¿Para que vivir entonces? Mejor perderlo todo pero intentarlo, a no intentarlo, tal vez moriría en mi próximo duelo, sin poder hacer nada, ante grandes poderes de la naturaleza si, pero ¿Quién sabe? Tal vez consiguiera mi objetivo, tal vez traería la paz y justicia a este mundo, tal vez acabaría siendo almirante de flota.
Mientras todos estos pensamientos corrían por mi mente, yo seguía arrodillada y con la cabeza baja, mientras los alumnos antes impasibles, me golpeaban con sus espadas en mi espalda y en mi cuello.
- Te he dicho que te vayas Karlglass Firebirth, marine inútil, vete de mi dojo intrusa y no vuelvas. ¡ Seguid golpeándola ¡ ¡ Con mas fuerza joder ¡
Pero no me pensaba ir, las risas se habían apagado y sentía rabia en las palabras de aquel tipo antes calmado y que había demostrado tanto poder.
- ¡ Bah ¡ que haga lo que quiera, seguid golpeándola hasta que se rinda y se vaya. Y traedme de comer.
Aun con la cabeza abajo, sabia que Kalesi seguía en la sala, aunque parecía haber vuelto al sitio donde la encontré, sus súbditos seguían golpeándome, no solo dándome con sus armas, si no también propinándome patadas, pero no me pensaba dar por vencido, iba a demostrarle a ese tipo que la juventud también podía tener determinación y trabajo duro y me iba a enseñar el maldito Waki ese. Y me iba a tener que sacar de su Dojo a rastras el mismo si no aceptaba mi petición.
Las horas pasaron y los golpes continuaron, pero los insultos fueron cesando hasta desaparecer, al principio los aprendices se peleaban por darme de hostias, pero según iba avanzando el tiempo, empezaba como la frase “me toca a mi” pasaba a ser “ te toca a ti”. El maestro abandono la sala varias veces, pero los golpes no cesaban, de vez en cuando volvía y exclamaba cosas como ¿Aun sigue este pedazo de mierda aquí? Que no hacia mas que acentuar mi furia y determinación a ganar esta batalla. No iba a perder, hoy no, al menos, mientras siguiera con vida. A veces estaba apunto de desfallecer, pero gracias a la regeneración y potencia curativa del poder de la fruta que llevaba en mi interior, era capaz de seguir aguantando, las voces cada vez eran más lejanas y empecé a recordar los momentos importantes de mi vida, pero no los tristes con mi madre o los falsos buenos momentos con Gortash, si no los momentos felices con Joe y los chicos, el día que conocí a Ikirami, las noches en las hogueras, los días y noches en cubierta riendo y hablando del futuro. Un futuro que no seria posible si me rendía hoy.
Estaba apunto de desfallecer cuando de repente escuche la voz de Kalesi. No sabia lo que estaba diciendo en un principio, pero tras unas cuantas palabras ininteligibles para mi me di cuenta de que los golpes habían cesado, ya nadie me estaba haciendo daño
- ¿ Se ha muerto así? Eh, tu, Karlglass, pedazo de mierda, levanta la cabeza. Reacciona coño.
¿Me hablaba a mi ¿ levante la cabeza, pero no había aguantado tanto para abandonar ahora, le mire con toda la rabia y odio que pude, desafiante. La estupidez de la juventud.
- Tengo que reconocer que eres terca como tu sola, levántate ya joder, vete de aquí, vive tu vida, déjame en paz.
Pero no abandone, con la cabeza ahora alta y la boca llena de sangre respondí.
- No, hasta que aceptes mi petición, maestro, enseñame el poder del Waki.
Kalesi suspiro, claramente harto de aquel desafio, parece que la gente sabia y con experiencia también tenia orgullo, tal vez incluso mas que la de los jóvenes orgullosos y estúpidos. Pero por fin, llegaron las palabras que quería escuchar.
- Si tantas ganas tienes de que torture personalmente, que así sea, pero antes debes descansar. Le pediré a alguien que te prepare una cama hoy aquí, acompaña a este sirviente a los baños y pégate un baño, hueles a sangre pies y mierda, descansa, mañana temprano comenzaras tu entrenamiento antes del amanecer.
Sonreí consciente de mi victoria, había conseguido demostrar a ese viejo de lo que era capaz alguien con la suficiente determinación y trabajo duro, por joven e ignorante que fuera, aunque la verdad es que tal vez no había aprendido bien la leccion, pues sin duda mis días como marine podrían haber acabado hoy por ser tonta y orgullosa, sea como fuera, había logrado ablandar de alguna manera el corazón de hielo de aquel hombre, había conseguido que me diera una oportunidad. EL sriviente me llevo a los baños, donde descanse tranqulamente en aguas termales que me ayudaban a sanbar mis heridas, el recinto detrás del dojo era enorme y lujoso y se parecía poco al resto de edificios que había visitado en Shandora, parecía que venia de otra cultura completamente diferente a la de los hombres y mujeres del cielo, cuando Sali del baño, agotada, el sirviente me mostro una pequeña estancia donde dormiría esa noche, en una especie de colchón. Si es que se podía llamar así, pues era mas fino que el pellejo de la mierda, estaba en el suelo, me pareció raro y curioso, pero estaba agotada y había dormido en sitios mucho peores, caí rendida al instante.
Dormir fue casi como parpadear, pues sentía que nada más cerré los ojos, alguien me despertó, aún no había amanecido y yo estaba acostumbrada a levantarme ya a esas horas para mi entrenamiento matinal habitual, pero el día de ayer había sido agotador, no obstante, no me queje, y aunque no me dejaron desayunar, seguí las instrucciones del discípulo del maestro que vino a por mi sin rechistar. >Me dijo que le siguiera y salimos del recinto del Dojo y nos dirigimos fuera del pueblo hacia una de las frondosas selvas de la isla del cielo, le pregunte a mi guía hacia donde íbamos y donde estaba Kalise, en que consistía mi entrenamiento, pero no contesto a ninguna de mis preguntas, así que simplemente le seguí, mosqueada y sin estar seguro de que no me estaban tomando el pelo. Al llegar a una gran cuesta por un angosto camino lleno de molestos insectos, el discípulo guía se detuvo y por fin me hablo.
- Sigue este camino sin desviarte y sube a la cima de aquella montaña, allí te espera el maestro Kaelith, por cierto, el maestro me ha indicado que tienes prohibido el uso de tu fruta del diablo si quieres que te entrene. Tienes un tiempo limitado para llegar arriba, si no el maestro no te entrenara y se te hará saber al llegar.
Y sin darme tiempo de pedir explicación alguna se dio la vuelta y se marchó, supuse que no me quedaba mas remedio que seguir sus instrucciones, confiando en que efectivamente no me estuvieran tomando el pelo inicie la marcha, si esta era la primera prueba era molesta pero fácil, subir una montañita no es algo que no pudiera hacer, lo de la fruta lo entendía, supongo que la mayoría de gente no puede volar y esto tendría alguna especie de propósito.
La subida seria dura para cualquier senderista, tenia un desnivel positivo increíble y desde aquí abajo no se veía ni de lejos la cima, además el camino era angosto, lleno de desagradables bichos y ya había amanecido y hacia calor, con un clima húmedo y selvatico era una subida desafiante incluso para una bestia entrenada como yo, tal vez había subestimado mi entrenamiento, sin embargo, aunque estaba acostumbrada a desayunar y calentar antes de correr, pero mis músculos tenían que estar preparados.
Empecé la subida con un trote ligero, mis piernas estaban aun pesadas ya que no había calentado antes pero sabia que era cuestión de tiempo acostumbrarme a la subida y que mis piernas empezaran a notarse ligeras. Poco a poco empecé a acelerar la marcha, mientras el calor era cada vez mas agobiante, no era un paseo agradable y la selva tampoco se mostraba muy agradable, no era una senda bonita para ningún senderista desde luego. Pero no estaba aquí para disfrutar las vistas si no para aprender el Waki.
Cuando mis piernas se acostumbraron a la marcha empecé a notar como cuanto mas arriba estaba peor olía, como a cenagal, a agua estancada y a mierda de pájaro, llevaba buen ritmo aun así y estaba subiendo sin dificultades, cuando de repente escuche algo entre los matorrales, detrás de mi, de hecho escuche varios ruidos, como de cisternas, como de alguien tirando de la cadena, en medio de la selva veía bastante improbable que hubiera inodoros ¿me estaba volviendo loca? Los ruidos se intensificaban cada vez mas y me dieron ganas de mear, supongo que al relacionar estos sonidos con el hecho de eso…de echar un tronco enorme y mear cual burra en celo. Así que busque un lugar apartado cerca de un pequeño riachuelo de nubes que bajaba cerca del camino, cogí unas hojas y decidi descargar mis ganas de miccionar. Daba un poco de asco la verdad, no solo por el hecho de tener que limpiarme con una hoja en vez de con papel si no porque además, esa parte del riachuelo estaba embarrada y llena de bichos, “me cago en el puto campito, mierda de la mierda joder que asco, pero es que no aguanto mas”. Entre bichos y barro, me baje los pantalones y empecé as hacer mis cosas a tal potencia, que los insultos del pobre chaval lisiado podrían ser ciertos ahora mismo, lo de vaca vieja y demás que me llamo, cuando algo me embistió haciendo que cayera en el barro llenándome de barro y de mi propio pis ME CAGO EN DIOS QUE PUTISIMO ASCO.
Me levante y estaba rodeado de una ¿bandada? De esos pájaros gordos que quise adoptar cuando llegamos en la isla y nos cortaban el piso, me levante los pantalones como pude, sucia y asquerosa y corri para evitar otra embestida mientras estos me seguían intentando derribarme y haciendo sonidos como de cisterna, claro, eran ellos. Es cierto que anteriormente ya los había escuchado, que sonido mas desagradable. No podía pararme a luchar contra ellos, tenia que llegar a la cima pues ya había perdido bastante tiempo, así que volví a la senda corriendo y abrochándome como podía mientras los putos pájaros me seguían, según Avanzaba a la cima, llena de mierda y con cada vez mas sudor y calor, mas pájaros iban cayendo desde el cielo haciéndolo temblar el suelo con su peso e intentando darme caza, de entre la maleza alguno salía de repente y lograba golpearme, pero aguante los embites y segui corriendo hacia arriba desesperada ¿Qué les había hecho yo a esta mierda de bichos para que no me dejaran en paz? Desde luego, ya no quería adoptar ninguno, Joe podía estar tranquilo, con Joseba era mas que suficiente. Cuandocreía que nunca llegaría a la cima, vi que la selva se apagaba llegando a una especie de valle, ya en llano, con un gran árbol en medio lleno de esos ñordiquis de mierda. Alli pude ver la figura de Kalesi, que me esperaba sentada en la sombra de aquella enorme secuoya sin que los putos pájaros gordos que había encima de ella le atacaran. Corri hacia donde ella estaba y los pájaros que había persiguiéndome se dieron la vuelta y volvieron a la selva. Me pare jadeando delante de mi nuevo maestro, que se dirigió hacia mi.
- Hueles a mierda Karlglass. Pero enhorabuena, has llegado mucho antes del tiempo limite que ternia fijado para ti en esta prueba
- ¿Qué clase de mierda de prueba es esta? ¿ser perseguida por unos putos seres gordos y asquerosos me ayudara a desarrollar mi Waki?
- Por favor, no hagas que me arrepienta de haberte traído aquí, estas en el valle de los ñordikis, un lugar sagrado para estos magníficos seres y los Shandians y Skypianos, el hábitat de estas magnificas criaturas sagradas para la isla.
- Sagrados mis ovarios, ¡como van a ser sagrados estos bichos!
- Veras, como ya te explique ayer, necia ignorante, hay dos tipos de Haki que toda cabecita pensante puede aprender, uno, es el Haki de observación, el cual, me temo, me niego a enseñarte, estas muy lejos de sentir lo que te rodea, no estas atenta a tu entorno y te pones a mear cerca de los nidos con huevos enormes de una especie única en el mundo que no sabes apreciar ¿Qué harías tu si un bicho enorme y feo se pone hacer sus necesidades cerca de tus bebes Karlglass?
- ESPERA PARA AHÍ UN MOMENTO ¿ ESTABAS OBSERVANDOLO TODO? ¿ME HAS VISTO EL CHIRRI Y HAS DEJADO QUE ESOS BICHOS HICIERAN QUE ME MEARA ENCIMA?
- Cállate por favor y tenme respeto, hablaras cuando se te diga
Mantuve silencio. Pues sabia que estabna muy por debajo del nivel de Kalise y no había llegado tan lejos para que ahora no me entrenara.
- Sin embargo, si que eres fuerte y demustras cualidades para poder aprender a nivel básico el Haki de armamento, lo demostraste ayer, con tu estúpida persevarancia y lo has demostrado hoy de nuevo, al aguantar con tu fuerza natural el embite de un ñordiqui, un ser sin tus digamos cualidades, no podría aguantar mas de dos golpes de estos seres sin que acabara muerta, sin embargo, tu has conseguido llegar hasta aquí, al valle sagrado de los ñordiquis. Sigueme, no tengas miedo, no te atacaran mas si haces lo que te digo.
El maestro se puso en marcha y se adentro en el valle, la selva nos rodeaba completamente en este claro, donde había lagunas de nubes que bajaban por la montaña, nos acercamos hasta el filo de la montaña, despues de subir un rato por rocas escarpadas y con poca vegetación, tan solo unos arboles completamente distintos a los que había visto en la subida, esto si que era una vista bonita, desde aquella cima, se podía contemplar toda la isla del cielo en toda su inmensidad, haciendo que me olvidara un poco de las penurias con los bichos, los pájaros y el barrio para llegar allí. Ante esta magnifica vista paro Kalise.
- Veras, Karlglass, te he traído aquí para que valores lo que tienes bajo tus pies, para que valores lo pequeña que eres respectó al mundo que te rodea, pero no solo eso. No eres mi alumna y nunca lo vas a ser, pero tus actos de ayer demuestran que estas dispuesta a todo para lograr tus objetivos, seas cuales sean y que estas dispuesta a trabajar duro por ellos. Y eso es algo que yo respeto en los guerreros. Eres torpe si, pero aguerrida, deslenguada y sucia, pero dispuesta a todo. Lo puedo ver en tus ojos. Así que he decidido ayudarte a empezar tu camino con una pequeña clase intensiva.
Senti como si me abofetearan al escuchar esas palabras, como si al levantarme un día, Sephirot me dijera que estaba muy guapa y que le había superado en todo, a su manera, sentía que el maestro Kalesi estaba haciendo un gran esfuerzo por estar ahí conmigo, aunque no entendía porque no me aceptaba como su alumna, asentí en silencio y sorprendentemente calmada tomándome sus palabras como un halago y el siguió con su discurso.
- Veras, el Haki no es algo sencillo de aprender y tu tiempo en la isla es limitado, si te comportas al salir de la isla como lo hiciste ayer en mi Dojo, acabaras muerta gran imbécil, de hecho, acababas de comprobar lo fácil que es acabar con los sueños y esperanzas de alguien en tan solo un instante y podría haber hecho lo mismo con los tuyos, podría haberme encargado yo misma de ti, pero creo que te he subestimado. Voy a intentar ayudarte, pero dependerá solo de ti el fracasar o tener éxito hoy. Has cumplido con las normas que te he impuesto y has pasado dos duras pruebas ya y ahora presta atención a lo que vas a ver, pues será la primera y ultima lección que vas a obtener de mi hoy.
El maestro saco de su bolsillo una concha y apreto un botón, de esa concha empezaron a salir de la nada, nubes que se esparcieron a lo largo del valle, formando una especie de camino de pequeñas nubes hacia el árbol donde le había encontrado.
- Las nubes no son mas que partículas de agua que se congregan suspendiéndose en la atmosfera Karlglass y como tal y como tantos otros elementos, no las podemos posser, son intangibles, sin intentamos tocarlas, las atravesaremos y seguirán estando ahí, sin embargo ¿Qué te dije ayer que podíamos hacer con el Haki de armamento?
Me daba rabia, pero no recordaba la lección, solo que me había parecido impresionante, así que conteste lo que me parecía mas lógico, si lo normal era no poder tocarlas, supongo que con el haki podríamos hacerlo
- ¿Podemos tocarlas?
- Eso es, gracias a este tipo de Haki lo intangible será tangible y no habrá nada que no podamos tocar, veras, en el mundo hay usuarios como tu, que creen que son invencibles debido a que su naturaleza es la de algún elemento ¿Cómo van a vencerme si soy fuego? ¿o si puedo convertirme en un ser de luz? Gracias al nivel mas básico de Haki, en teoría, eso daría igual, es mas complicado realmente, pero quedémonos con lo básico. Gracias al Haki de armamento, podrás pegar a lo que sea.
Dicho esto, el maestro agarro un pequeño cacho de nube con sus manos, como si fuera algodón de azúcar.
- Esto es lo que vas a conseguir hoy Karlglass, tu siguiente lección poder agarrar una de estas nubes, escúchame. Siente la energía que hay dentro de tu cuerpo y canalizala hacia la mano con la que quieras agarrar el objeto, despues, libera toda la energía de tu cuerpo en tu mano y agarra esa nube, intentalo ahora venga.
Me mire la mano izquierda, intente llevar toda mi energía hacia ella y me dispuse a atrapar la nube, sin embargo, nada ocurrió, simplemente la atravesé.
- Mal, muy mal, no mires tu mano, no pienses que quieres tocar la nube, simplemente concentra tu energía ahí y hazlo, venga, otra vez.
Volví a intentarlo una vez, y otra y otra mientras Kalise me reprendia una y otra vez y podía sentir como se desesperaba. Y no solo el. Yo también. No entendía que tenia que hacer, no entendía las indicaciones que me daba y no podía tocar la puta y maldita nube, tenia que haber algún truco, algo que se me estaba escapando,. Tras 3 horas intentándolo sin hacer ningún tipo de avance, Kalise me hizo detenerme.
- Madre del amor hermoso, no había visto a nadie tan inutil como tu en mi vida, no se en que momento accedí a esto ¿Cómo has llegado ni siquiera hasta aquí? ¿tan inútiles sois los llamados marines que no pensáis en absolutamente nada al pelear? en fin, estos es absurdo, vamos a probar otra cosa.
Si llego a hablar en ese momento se acaba el entrenamiento, me estaban pidiendo un imposible, agarrar lo que no se puede agarrar, sin embargo, había visto con mis propios ojos el como el maestro lo hacia sin dificultad alguna así que me guarde mis ganas de mandarlo todo a la mierda y segui sus indicaciones. Nos dirigimos a un árbol grande lleno de hojas y el maestro lo golpeo con su puño, haciendo que varias hojas cayeran lentamente hacia el suelo, con su otra mano, las fue agarrando una a una rápidamente y despues abrió el puño, las hojas estaban intactas y ni una había caido al suelo.
.- ¿Has visto lo que he hecho no? He sido capaz de controlar mi cuerpo y mis manos para agarrar estos pétalos sin dejar caer ninguno y sin aplastarlos con mi fuerza. Ahora te toca a ti. Hazlo, consigue 12 hojas en perfecto estado y hasta que no lo consigas no me molestes, si no eres capaz de hacer esto, terminaremos con el entrenamiento
No estaba dispuesta a terminar aquí así que me puse manos a la obra, pegue una patada al árbol e intente coger las hojas tal y como me habían indicado, primero no conseguía coger todas las hojas, luego lo conseguía, pero las destrozaba en mis manos, poco a poco fui haciéndolo mejor, utilizando menos fuerza, abriendo mas el puño, consiguiendo la velocidad exacta y necesaria para que la velocidad y la fuerza fueran las necesarias. Si me pasaba, destrozaba las hojas, si intentaba hacerlo mas lento, no conseguía agarrar las suficientes hojas, o no caían las suficientes hojas del árbol, al principio estaba frustrada, pues me parecía un ejercicio estúpido y no sabia como me iba a ayudar a obtener mi Waki, pero poco a poco fui obteniendo mas control sobre mi cuerpo y mis movimientos, entendiendo el valor que tenia el mismo. Finalmente, consegui finalizarlo con éxito y fui emocionada al maestro a enseñarle mi éxito, al gran árbol en el que estaba tomando la sombra completamente relajado.
- Ya era hora joder, conozco a niños de 12 años que tardaron menos que tu en conseguir esto, volvamos ahora a intentar lo de las nubes, pero ahora, utiliza lo aprendido en el ejercicio del árbol por favor.
El maestro volvió a sacar otra concha mágica de su chaqueta y volvió a sacar la nube.
- Vuelve a intentarlo ahora
Esta vez, no me quede pensando, lance un jab como los que había estando lanzando durante horas en aquel árbol y senti como algo quedaba en mis manos, dentro de la misma tenia la nube.
- Jajajaja ¡¡¡ lo he logrado!! ¡¡ Mire maestro lo he logrado¡!!
- Muy bien Karlglass, mas que tu habilidad como discípula, esto lo que demuestra es mi habilidad innata como maestro del Haki, pero esto no era mas que el principio, ahora tienes que dominarlo, observa.
Kalise volvió a lanzar las nubes que una vez más rodearon el árbol y tras hacerlo empezó a saltar entre ellas sin caerse, hasta llegar al final del camino en la copa del árbol. Desde arriba el maestro volvió a hablarme.
- Este es el ultimo paso, lo ultimo que te puedo enseñar hoy, has conseguido agarrar esa nube después de usar adecuadamente las fuerzas que hay en ti gracias a la repetición, ahora usa lo aprendido para con todas las partes de tu cuerpo subir hasta aquí.
Nada mas intente poner el pie derecho en la primera nube, la atravesé, me quede pensando, la toque con la mano y no tuve ningún problema, debía de usar lo aprendido con las manos y usar esa misma energía repartida por mi cuerpo de la misma manera , pero no tenia ni idea de como hacerlo, me imagine que la primera nube era una suave hoja como las del árbol del ejercicio y volví a intentarlo y esta vez si, consegui pisarla, intente saltar para llegar a la siguiente, pero me cai de culo, claro, al saltar perdia concentración y no era capaz de usar el Waki, tenia que mantener la calma y realizar los saltos a la vez que mantenía la concentración , pero me llevaría tiempo. El primer paso era llegar a la segunda nube sin caerme y tras unos cuantos intentos lo consegui, la tercera estaba algo mas lejos y me cai de todas las formas y haciéndome bastante daño intentando alcanzarla, pero no iba a desistir ahora que estaba tan cerca de conseguirlo, ya era tarde y pronto iba a empezar a atardecer, se me acaba el tiempo y la impaciencia hacia que fallara en saltos que ya tenia dominados, me frustraba la forma tan fácil en la que Kalesi había realizado esto mientras yo fracasaba una y otra vez, pero por mi coño moreno que lo iba a hacer.
El sol se estaba poniendo y ya solo me faltaba llegar a la ultima nube, pegue un salto y resbale hacia abajo cayendo hacia el suelo desde ya una altitud considerable, sin embargo, en el ultimo mento, levante mi brazo y con el agarre la nube, como en el primer ejercicio, con dificultad empecé a subir de nuevo hasta quedarme de pie en ella y saltar a la copa del árbol junto al maestro Kalesa. Por fin, había sido el entrenamiento mas agotador de mi vida pero lo había conseguido.
- POR FIN SE WAKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
El maestro sorprendido por mi grito empezó a descojonarse en mi cara, detrás de esas gafas y seriedad, detrás de toda esa capa de sabiduría y dureza, había también una persona a la que había conseguido llegar.
- Me sorprendes Karlglass, de verdad, no se que pensar de ti, eres una cabeza hueca pero cuando te traje aquí, realmente jamás pensé que conseguirías llegare tan lejos en tan poco tiempo, lo que has hecho no es nada mas que la punta del iceberg, lo más básico de lo básico, sin embargo, algunas personas necesitan años para conseguirlo, muchas veces, sin éxito. Enhorabuena. Tu entrenamiento conmigo termina aquí, recuerda, no siempre tendrás tanta suerte. Sigue trabajando duro y por favor, ten cuidado. Aquí las noticias llegan con cuenta gotas sin embargo, estaré pendiente de ver noticias sobre ti. Sigue entrenando.
Agotada baje la montaña junto al maestro, sin que esta vez ningún ñordon se cruzara en nuestro camino, al llegar a Shandora , me despedí de el con una reverencia y volví al hotel, con mi gato, con mis compañeros, con mi gente, sabiendo que me esperaban grandes desafíos, pero que desde hoy, estaba un paso mas cerca de conseguir superarlos.
![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
