29-06-2024, 11:43 PM
Llevamos varios días y semanas todavía varados aquí. Los nervios están a flor de piel y las tensiones crecen cada día. Ashura lleva tiempo hablando con un coco que lleva consigo, con eso lo digo todo. Pero bueno, sigue siendo tan letal y mortífero como siempre, así que tenerlo a mi lado es prioridad. Además, su lengua está tan afilada como su espada, y me descojono con sus comentarios.
Por su parte, bueno, no somos unas maricas nenazas para hablar de nuestros sentimientos, así que realmente no sé qué opina de mi. Me la suda a nivel personal, pero estaría bien saberlo para analizar el patrón de conducta de este men. Básico en el reformatorio, básico con cualquiera. Lo único que he podido averiguar es que está deseoso por salir y todavía no lo he sacado.
Llevamos varias noches y hemos encontrado un claro mejor que en el que nos enfrentamos. Un claro con un estanque natural pequeño y más cubierto.
Me encuentro cerca del lago, sentado en la orilla, junto a un pedazo de pierna de insecto gigante a medio devorar. Meto el dedo en el agua, mojándolo y me lo llevo a la boca. Lo saboreo, intentando averiguar su sabor. -Mhhh...- vacilo pensativo. -No soy capaz de saber si es agua dulce o salada. Putas papilas gustativas...- me susurro a mi mismo. Miro al cielo y luego veo la tierra seca y la vegetación que tengo detrás. -Por cojones es agua dulce de lluvia, así que...-
Mis pensamientos y reconocimiento del terreno son interrumpidos por una seguidilla de ataques y espadazos a mis espaldas. Luego, una orden. Ashura volvía a desesperarse.
Me levanto lentamente, me giro y lo miro directamente serio. -¿Te ves en posición de darme órdenes, Ashura?- sonrío -¿acaso quieres pelea? sHIAHAhahHah...- cuando dejo de reír, me recompongo. -Mira a tu alrededor. No hay barco que navegar. No toques la polla y ya encontraremos algo. Te prometí un mundo en llamas, y yo siempre cumplo mi palabra.-
Por su parte, bueno, no somos unas maricas nenazas para hablar de nuestros sentimientos, así que realmente no sé qué opina de mi. Me la suda a nivel personal, pero estaría bien saberlo para analizar el patrón de conducta de este men. Básico en el reformatorio, básico con cualquiera. Lo único que he podido averiguar es que está deseoso por salir y todavía no lo he sacado.
Llevamos varias noches y hemos encontrado un claro mejor que en el que nos enfrentamos. Un claro con un estanque natural pequeño y más cubierto.
Me encuentro cerca del lago, sentado en la orilla, junto a un pedazo de pierna de insecto gigante a medio devorar. Meto el dedo en el agua, mojándolo y me lo llevo a la boca. Lo saboreo, intentando averiguar su sabor. -Mhhh...- vacilo pensativo. -No soy capaz de saber si es agua dulce o salada. Putas papilas gustativas...- me susurro a mi mismo. Miro al cielo y luego veo la tierra seca y la vegetación que tengo detrás. -Por cojones es agua dulce de lluvia, así que...-
Mis pensamientos y reconocimiento del terreno son interrumpidos por una seguidilla de ataques y espadazos a mis espaldas. Luego, una orden. Ashura volvía a desesperarse.
Me levanto lentamente, me giro y lo miro directamente serio. -¿Te ves en posición de darme órdenes, Ashura?- sonrío -¿acaso quieres pelea? sHIAHAhahHah...- cuando dejo de reír, me recompongo. -Mira a tu alrededor. No hay barco que navegar. No toques la polla y ya encontraremos algo. Te prometí un mundo en llamas, y yo siempre cumplo mi palabra.-
