30-06-2024, 03:46 PM
Las ganas de fumarse un cigarrillo le picaban en la garganta, pero no era momento de sacarse uno, estaban en una contienda muy importante. Tras la interacción de Suna con los conejitos liderados por el malvado de Kevin, Gideon pudo ver cómo le ofrecía unirse a él.
A la chica le habían alcanzado tanto las bolas de la skypiean y Omi como las de los conejitos. Esto hizo que perdiera el equilibrio, la verdad es que era todo un espectáculo ver a la chica interpretando su papel. Gideon tuvo ganas de sacar su Den Den visual y empezar a grabar una trágica despedida romántica. Fue entonces cuando Suna empezó su discurso tirada en la nieve. Momento que utilizó Kevin a su favor, el trajeado había utilizado la nueva narrativa de Suna a su favor, proclamándose como Juanolo, el supuesto amado de la rubia. Mientras tanto Gideon había preparado una bola de nieve.
La chica se abalanzó sobre Kevin abrazándolo dramáticamente y cuando su tristeza se había desvanecido, proclamó que se uniría a él y que debían derrotar al imperio del mal.
Gideon miró inmediatamente a su compañero de trinchera. Omi asintió ágilmente y se dispuso a dejar preparadas varias bolas de nieve, del tamaño adecuado para Gideon. La skypiean se asomó y lanzó la bola que había preparado, para despistar a sus amigos, dio a propósito en el árbol para que pensaran que no tenía la suficiente puntería. Omi preparaba bolas, pero la estrategia de Gideon iba a ser otra a partir de ahora. Se metió un par de bolas en el bolsillo y cogió a Omi.
— Pequeñín, te toca sacar uñas y dientes, pon tu cara más aterradora, la victoria es nuestra —le guiñó el ojo.
Se levantó de la trinchera, la que ahora le llegaba un poco más abajo de sus rodillas y apuntó a sus amigos con Omi. Agarró al pequeño hurón por las patitas de atrás con una de sus manos y con la otra las patitas delanteras. Le usaba como si se tratase de una metralleta.
— Es vuestro final, Suna, Kevin, lo siento mucho… Sayonara Babies… —empezó a mover a Omi como si disparase hacia ellos.
A la chica le habían alcanzado tanto las bolas de la skypiean y Omi como las de los conejitos. Esto hizo que perdiera el equilibrio, la verdad es que era todo un espectáculo ver a la chica interpretando su papel. Gideon tuvo ganas de sacar su Den Den visual y empezar a grabar una trágica despedida romántica. Fue entonces cuando Suna empezó su discurso tirada en la nieve. Momento que utilizó Kevin a su favor, el trajeado había utilizado la nueva narrativa de Suna a su favor, proclamándose como Juanolo, el supuesto amado de la rubia. Mientras tanto Gideon había preparado una bola de nieve.
La chica se abalanzó sobre Kevin abrazándolo dramáticamente y cuando su tristeza se había desvanecido, proclamó que se uniría a él y que debían derrotar al imperio del mal.
Gideon miró inmediatamente a su compañero de trinchera. Omi asintió ágilmente y se dispuso a dejar preparadas varias bolas de nieve, del tamaño adecuado para Gideon. La skypiean se asomó y lanzó la bola que había preparado, para despistar a sus amigos, dio a propósito en el árbol para que pensaran que no tenía la suficiente puntería. Omi preparaba bolas, pero la estrategia de Gideon iba a ser otra a partir de ahora. Se metió un par de bolas en el bolsillo y cogió a Omi.
— Pequeñín, te toca sacar uñas y dientes, pon tu cara más aterradora, la victoria es nuestra —le guiñó el ojo.
Se levantó de la trinchera, la que ahora le llegaba un poco más abajo de sus rodillas y apuntó a sus amigos con Omi. Agarró al pequeño hurón por las patitas de atrás con una de sus manos y con la otra las patitas delanteras. Le usaba como si se tratase de una metralleta.
— Es vuestro final, Suna, Kevin, lo siento mucho… Sayonara Babies… —empezó a mover a Omi como si disparase hacia ellos.
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