30-06-2024, 04:08 PM
Antes de poder proponerle la gran aventura que quería grabar Gideon a Suna, la chica había estado dibujando, como ellas las llamaba, alimañas en la nieve. Era tan tierna que el skypiean sonreía cada vez que la veía. Aún le era difícil mostrar cariño físico a sus amigos, pero algo más personal que otra cosa. El hecho de tener alas hacía mucho, si alguien llegaba a tocarlas Gideon tenía un gran ataque de ansiedad y no sabía de qué era capaz. Así que de momento se limitaba a tocarles el hombro o las manos a sus compañeros a lo sumo. Su miedo a que quisieran hacerle daño era tremendo y más después de lo que había presenciado en aquella fatídica noche en el bar…Y aunque sabía que sus amigos no harían jamás algo así, su cuerpo reaccionaba de mala manera. Era un tema delicado que intentó apartar de su mente justo cuando Suna dijo que le parecía superfabu la idea de grabar la mejor película jamás hecha.
— Genial Suna, pues nos ponemos manos a la obra, vas a ser una estrella. Elige la tienda a la que quieras ir y yo te voy grabando, ¿sí? —Gideon aprovechó para sacar su Den Den Visual y sin ponerlo a grabar aún empezó a jugar con los enfoques y el encuadre. Tenía que sacar lo máximo de aquella experiencia. Y es que tampoco tenía que hacer demasiado, el decorado, que era la propia isla de Drum, era precioso y la estrella en pantalla era la persona más tierna que había conocido jamás. Suna tenía ese factor de locura que la hacía atractiva a la cámara. De pronto era una persona y al rato podía ser otra completamente diferente. Daría tanto para sus grabaciones. Hacía días que no grababa nada y su corazón latía ferviente, estaba tan ilusionado por aquello que su tic en el ojo no le daba tregua, su parpadeo excesivo estaba ahí con él y se quedaría todo el día. Apagó el cigarrillo para poder moverse por las tiendas sin que nadie les dijera nada y enfocó finalmente a Suna.
— Cuando estés lista le damos —Gideon le guiñó el ojo a Suna, su lado más carismático salía cuando grababa, su lado artístico le ayudaba con su ansiedad social, pero había algo en él que ayudaba mucho. Sin embargo, aquel día no necesitaría a Jace.
— Genial Suna, pues nos ponemos manos a la obra, vas a ser una estrella. Elige la tienda a la que quieras ir y yo te voy grabando, ¿sí? —Gideon aprovechó para sacar su Den Den Visual y sin ponerlo a grabar aún empezó a jugar con los enfoques y el encuadre. Tenía que sacar lo máximo de aquella experiencia. Y es que tampoco tenía que hacer demasiado, el decorado, que era la propia isla de Drum, era precioso y la estrella en pantalla era la persona más tierna que había conocido jamás. Suna tenía ese factor de locura que la hacía atractiva a la cámara. De pronto era una persona y al rato podía ser otra completamente diferente. Daría tanto para sus grabaciones. Hacía días que no grababa nada y su corazón latía ferviente, estaba tan ilusionado por aquello que su tic en el ojo no le daba tregua, su parpadeo excesivo estaba ahí con él y se quedaría todo el día. Apagó el cigarrillo para poder moverse por las tiendas sin que nadie les dijera nada y enfocó finalmente a Suna.
— Cuando estés lista le damos —Gideon le guiñó el ojo a Suna, su lado más carismático salía cuando grababa, su lado artístico le ayudaba con su ansiedad social, pero había algo en él que ayudaba mucho. Sin embargo, aquel día no necesitaría a Jace.
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