Numb | Privado [Pasado]
#11
Se puso roja, y aquello sólo produjo una risilla leve en el marine, quien no daba crédito a lo que veía, porque en su énfasis a negar la forma con la que decidió definirla, sólo seguía dándole la razón. Al final, asintió, evitando entrar en una discusión que la pusiera más nerviosa.

Eso sí, la pequeña sonrisa victoriosa en sus labios no se la quitaba nadie, completamente fija ante cualquier nueva situación que pudiera surgir, ni cuando lo llamó amable se borró, sorprendiéndole por el uso de dicha palabra. Nunca se sintió del todo una persona así, incluso cuando muchas de sus acciones son movilizadas mediante la idea de hacer el bien mayor en el mundo, iluminarlo de una manera que la mayoría pudiese entender.

Y si no era el caso, que sea moldeable, así cualquier individuo podría darle una imagen que se adapte a su concepto de libertad.

'Siempre será suficiente'

No puede negar que escucharla hablar sobre sus ideales con tanta decisión le genera una mezcla extraña de emociones negativas y positivas. Por un lado, respeta a quienes se aferran a lo que creen, utilizando el tipo de fuerza que hayan aprendido a lo largo de sus vidas, y en el extremo paralelamente opuesto, sentía que odiaría saber que alguien como ella murió. La sensación de querer tenerla lo suficientemente cerca para asegurarse de su seguridad apareció en su corazón, combatiendo contra la ambición de llegar a lo más alto.

Pues lleva aprendiendo en su camino que la cima es un lugar solitario.

Hablaba con una dulzura difícil de combatir, muy a pesar de que su lógica interna dictaminara resultados invariables a muchos supuestos que las reflexiones contrarias expresaban. Se limitó a suspirar, bajando levemente el rostro y negando con la cabeza, incapaz de contradecirla al menos mientras seguía hablando.

Sin embargo, y a medida que la luz en su cuerpo se volvía tenue, haciéndose tangible, terminó abriendo levemente los párpados, encontrándose con el meñique de la chica y por reflejo, buscando sus ojos, como si aquel contacto visual le diese la respuesta a lo que pretendía en un principio. Aunque casi de inmediato, lo terminó entendiendo.

'¡Que serás el mejor Marine del mundo!'

Su expresión y sobre todo, las palabras que le siguieron a continuación lo llevaron de manera natural a extender la mano hacia la de Miyori, cediéndole el meñique y forjando la promesa, aún brillando en esos dorados únicos, encarnando el elemento de la luz. Se reflejaban en las iris de ella con suavidad, envolviendo su silueta, llenando de color como si fuese un lienzo el blanco de su vestido, haciendo que el núcleo lumínico, con aires esperanzadores, fuese aquel gesto compartido entre ambos.

—Lo prometo. —afirmó, manteniendo la curva en sus labios. —Las personas fuertes siempre sonríen, MiyoMiyo. —mientras la soltaba tras sellar su palabra, siguió hablando —Y para ser el mejor, debo convertirme en alguien que pueda respaldar semejante título. —entonces, la luz comenzó a apagarse gradualmente, volviendo a la normalidad y sintiendo en el peso de su cansancio la activación de la fruta.

—De momento, debo llegar a donde voy a hospedarme. Pronto tengo una misión importante, y debo hacer algunos entrenamientos adicionales. —se puso de perfil, aferrado a sus pertenencias y manteniendo el mismo porte confiado de siempre, cuando en realidad deseaba con todas sus fuerzas recostarse en una cama.

—Espero que tus ideas te lleven lejos. Porque si es así, volveremos a encontrarnos. —se encoge de hombros, negando con la cabeza —Me gusta creer que soy un hombre de palabra, y no podría fallarle a una chica tan tierna como tú. —en ese instante, se echó hacia delante, aún mirándola de perfil a una distancia prudencial, y le sacó la lengua, picándola una última vez antes de marchar.

Esperaría las represalias antes de irse, al menos ella se merecía un derecho a réplica.
[Imagen: vEBNZb3.png]
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#12
Mi sonrisa se amplió mucho más cuando su meñique se unió al mío, sellando entre los dos una victoria y una promesa para el futuro, su mirada se mantuvo sobre la mía y pronto me encontré cautiva de aquellas palabras con la que me confirmaba la promesa. Era todo lo que deseaba escucharle, era todo lo que esperaba de él, convertirse en el mejor Marine del mundo para hacer de los soñadores, como yo, un mundo sin guerras ni colores.

Lo escuché con suma atención mientras poco a poco su luz iba perdiendo fuerza hasta dejar solo su presencia, única y enérgica. Me dijo que las personas fuertes siempre sonríen, ciertamente no puedo pensar lo contrario, ya que considero que hay fortaleza detrás de una sonrisa sincera.

— Estoy segura que lo lograrás — le respondí con un asentir de mi cabeza y amabilidad en mi voz, tenía fé en su convicción.

El momento de decir adiós llegó de forma inevitable, él se encontraba completamente bien y eso me aliviaba, al menos pude hacer algo por él, levantarle el ánimo y escuchar los anhelos que guardaba. — Por favor, no te excedas, trata de comer bien… y dormir bien. — dije con cierta preocupació mientras lo veía recoger sus pertenencias, dispuesto a retomar su camino, yo también debía regresar a casa, seguramente mi familia ya estaría preocupada.

Entonces Shin me hizo saber que deseaba verme en el futuro para verle cumplir su palabra, además, tuvo la audacia de mencionar que no podía fallarme por ser una mujer tierna, algo que una vez más logró avergonzarme, obligándome a desviar la mirada para escapar de aquella expresión inquisitiva con la que parecía burlarse de mí. Poco a poco volví a mirarlo pero esta vez con una sonrisa jovial, decidida y llena de agradecimiento.

— ¡Con luz al mundo y con música en el corazón!, ¡Nunca lo olvides, Hasegawa Shin!...

Y en dirección opuesta, retomé mi camino hacia mi hogar… me pregunto en el futuro, ¿qué pensaría él al saber que soy una pirata?
[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
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