Invierno, Año 13
Ciudad de Lègance, Isla Neur
Día 32, 08:45 AM
- Sí, sí. Ahora voy, Mandarina - hablé al felino, quien maullaba subido en la pequeña mesita de la habitación - Me curo esto, termino de vestirme y estoy lista - expliqué, recibiendo otro maullido como respuesta. Me limpié suavemente la zona del tatuaje, con un poco de jabón y sin frotar. Había perdido algo de color, lo cual la chica me dijo que era normal. De hecho, tenía una cita con ella en un par de días, para repasarme el tatuaje. Me dijo que no iba a cobrarme porque le había caído bien. No me pareció justo, por lo que pasé este tiempo ayudándole (principalmente librándome de pesados que no tenían nada mejor que hacer que ir a su local a molestar).
- Vale, parece que ya está - cubrí el tatuaje, antes de agacharme. Separé los mechones carmesíes de mi pelo, desenredando un par de nudos, antes de levantarme bruscamente. Terminé de vestirme. Llevaba ya un tiempo con este aspecto de pollo y seguía sin gustarme. Esta forma era realmente útil. Me permitía moverme mucho más rápido y también era más fuerte, pero tenía bastantes inconvenientes.
Estuve investigando en la biblioteca de la ciudad acerca de los poderes de mi fruta. Tras muchas horas en la biblioteca y leer una descomunal cantidad de libros, descubrí que había una forma de volver a tener mi anterior aspecto. Parecía que lo que desencadenaba aquella extraña transformación no era otra cosa que mi muerte, por lo que si quería volver a ser la misma semioni albina de siempre tenía que morirme. Y no una si no dos veces. A decir verdad no era algo complicado, no me hacía falta más que encontrar un lugar lo suficientemente alto del que saltar, o encontrar a alguien que me vendiera un veneno lo suficientemente fuerte y tomarme un zumito de uva letal. Pero no podía hacer eso. No por que tuviera miedo a morir, pues sabía que iba a volver a vivir), si no que no estaba preparada para ir a ver a Maeve otra vez. La próxima vez que fuera con ella tendría que contarle todas las aventuras que había tenido en ese tiempo, y la verdad es que decirle "Mira pues, hemos salido de esa selva del demonio, hemos perdido la Rémora, he ido donde una chica muy maja a hacerme un tatuaje para no olvidar el día que me dejaste, y ahora soy un pollo, pero como no me gusta (aunque al pequeño Mandarina le guste tumbarse en mi pecho porque está mullidito) estoy aquí de vuelta contigo para recuperar mi forma humana, bueno, de semioni. Ah, y poco después de que me vaya voy a volver otra ve." no era para nada algo que quisiera decir. Cuando fuera con ella tenía que contarle cosas realmente interesantes, así que me tocaría vivirlas antes.
Tras vestirme me acerqué a la pequeña mesita de la habitación. Aparté a Mandarina, sentándole en mi hombro derecho, y comencé a recoger mis cosas. Las fui guardando con cuidado en mi bolsa, antes de comprobar que estaba todo. Tras eso, salí de la habitación y me dirigí a la recepción.
- Hola - saludé a la recepcionista, la cual era una mujer de mediana edad, bastante guapa. Tenía el pelo moreno y rizado y unas facciones suaves - Hola ¿Ya te vas? - preguntó. Asentí - Es una pena. Me gustaba tenerte por aquí, le das bastante vida a este sitio - sonreí, agradada por sus palabras. Tras charlar un rato acerca de los planes que teníamos me despedí de ella y salí
- Vale, ahora tengo que encontrar a Ashura - me dije a mi misma. Llevaba unos días buscándole sin éxito. No había escuchado nada de él desde que nos separamos, lo cual se me hacía muy raro. Parecía una persona que estaría constantemente peleándose con gente o armando escándalo.
- Vale, Mandarina. Si fueras un semioni gigante con ganas de matar a todo lo que te cruzas, ¿dónde estarías? - pregunté al felino mientras caminaba
Akuma
Tama Tama No Mi: Modelo Huevo
Zoan
3
¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Esta fruta convierte al usuario en las distintas "fases" de un gallo, convirtiéndolo en un humano huevo, un humano pollito y un humano gallo respectivamente.
Especificaciones
Esta fruta Zoan cuenta con distintas especificaciones que la hacen muy diferente de las demás:
La primera de todas es que el usuario no puede alternar su transformación y siempre está en forma híbrida y sus bonos siempre están presentes, y dicha transformación no consume su energía. Por el mismo motivo, su transformación no puede ser interrumpida por los métodos convencionales de umbral del dolor. Como consecuencia de esto, es una zoan que no cuenta con un estado de regeneración pasiva aumentado.
De igual modo su muerte es un estado de transición entre una forma y la siguiente, siendo el orden natural de estas: Huevo > Pollito > Gallo. El usuario llegará a este "estado de transición" cuando se cumpla la normativa de "muertes" del foro, es decir, cuando alcance una acumulación de daño en negativo superior a su Voluntad X2. En ese momento estará en su forma más vulnerable pasando de una fase a la siguiente, inconsciente, durante dos turnos, y si acumula una cantidad de daño en negativo total superior a la mitad de su Vitalidad total el usuario morirá irremediablemente.
En su Modo Tamago el usuario no ve alterada su apariencia, peso, ni altura, pero en cambio llevará la parte inferior de un cascarón de huevo que le cubrirá la cintura y la cadera, y en la que tendrá introducidas las piernas. El cascarón es blanco con motas del mismo color de su cabello.
En su Modo Hiyoko el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un pollito. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas del mismo color del cabello del usuario y le brota un pequeño pico sustituyendo su boca y labios, de veinte centímetros de largo y de tono anaranjado, y conservará su cabello.
En su Modo Niwatori el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un gallo. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas de color blanco, le brotará una cola emplumada negra, en cascada, de sesenta centímetros, perderá el cabello y ganará una cresta roja de treinta centímetros, un colgajo del mismo color y de la misma longitud, y le brotará un gran pico sustituyendo su boca y labios, de cuarenta centímetros de largo y de tono amarillento
Control de Akuma: 100 CA.
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales basadas en la fase en la que te encuentres y obtienes los siguientes bonos fijos y no acumulables en cada una de ellas respectivamente:
· Modo Tamago: +40RES y +10FUE.
· Modo Hiyoko: +30AGI y +20FUE.
· Modo Niwatori: +15RES, +15AGI, +15FUE y +5VOL.
La luz, la vida, el crisol que la humanidad albergaba... La sociedad.
Todos somos uno, pero uno incompleto, necesitamos de los demás para avanzar, ser y sentir. Necesitamos de aquellos que nos acompañan para estar completos, así es la humanidad, independientemente de tu raza. No existe ser perfecto.
Últimamente me sentía raro, algo atribulaba mi vacío, sentía la acuciante necesidad de parar, de morir. Estaba cansado, pero de que ¿si acababa de salir de aquella prisión forestal? La mera existencia de los demás me agotaba. Necesitaba destruirlos a todos necesitaba empezar ya. Era el momento de mover la última ficha, hablaría con la banda y empezaríamos con todos los preparativos, necesitaba que Eaa se encargase de algunas cosas, ella era más... Social.
El caso es que hacía días que no la veía, no sabía que le pasaba, igual que le jodiera el barco tenía algo que ver... Igual no, quien sabe, en realidad solo necesitaba que hablara por mi, me sudaba los cojones que le pasara algo, sinceramente. Aunque ahora daba un poco más de miedo.
- Iba a ser muy dificil matarla ahora churrita - Dijo Nicolás .
- Dime algo que no sepa, imbécil - Le contesté sin demasiada importancia.
Parecía que iba a empezar un nuevo enfrentamiento entre nosotros, pero tenía planes que llevar a cabo y Nicolás lo sabía, así que simplemente noté como poco a poco su furia iba desapareciendo y su esencia adormeciéndose. Agarré mi espada y me levanté de el callejón en el que me encontraba. Había salido a tomar el aire, el viento arremolinaba mi cabello y lo alborotaba y el bullicio atronaba mis oídos, acostumbrado a la tranquilidad de la selva. Era hora de buscar a Eaa, pero no sabía como encontrarla...
Igual si mataba a unas cuantas personas y empezaban ha venir marines el escandalo llamaría su atención... Pero era pronto, eso comprometería mis planes, así que lo que debía de hacer era otra cosa totalmente distinta. Empecé a caminar y a moverme por los callejones de la ciudad, angostos para alguien de mi tamaño, diáfanos para un enano. Tras una breve caminata llegué a el lugar en el que empezar a buscar: La zona del puerto dónde se había hundido la Rémora.
- No puede ser que no le hayan visto en ninguno de esos cuatro antros - hablé, indignada, a Mandarina, a la vez que me peinaba levemente con mi ala izquierda - Bueno, aunque eso último no creo que se pudiera considerar un antro - en verdad, era más bien una especie de sótano al que tres babosos me habían convencido para ir diciendo que ahí se encontraba Ashura - No se enteran - murmuré, pues no era la primera vez que me pasaba - ¿Tanto les cuesta hablar entre ellos para saber que eso no va a funcionar conmigo? - me pregunté - Si te los cargas a todos, evidentemente no le van a decir a nadie - tenía razón, posiblemente haberme cargado a aquellos degenerados no había sido la mejor idea, pero se me hacía imposible no partirles la cara a esa clase de desgracias humanas.
Continué caminando, enormemente enfadada, por las estrechas calles de la ciudad. No tenía ninguna pista de dónde se encontraba el oni, así que iba como pollo sin cabeza, evitando las calles más concurridas, así como a las diferentes patrullas de la marina, pues seguía siendo una persona buscada, aunque no me pareciera a la imagen de mi cartel de Se Busca. Juraría que había estado subiendo todo el rato, pero en vez de llegar a la zona del castillo terminé cerca del puerto. Me percaté de ello por el sonido de las gaviotas, cada vez más intenso, y del olor de la sal en el ambiente - Vamos, Mandarina - dije, disponiéndome a volver por donde había venido, pues no quería estar en aquel lugar. Escuché entonces un sonido bastante familiar. Unos pesados pasos, como si una enorme bestia caminara por el puerto. Al son de los pasos otro sonido, que pasaba desapercibido, a no ser que ya lo hubieras escuchado antes. Clac, clac, clac,... sonaba casi como los lentos pasos de un caballo. Era imposible que aquello que sonaba no fuera el coco Nicolás.
Levanté la mirada y comencé a correr en la dirección en la que escuchaba aquel sonido. Entonces lo vi, de espaldas a mí, a alrededor de 50 metros. A esa distancia debería ser bastante difícil de ver, pero una cualidad que tenía aquel hombre y que envidiaba era la facilidad que tenía para que la gente se apartara de él. Seguramente fuera por su mirada asesina, o tal vez por su penetrante olor. La cosa era que a pesar de estar en un puerto abarrotado, caminaba completamente solo. Salté, acercándome todo lo que pude a aquel oni desde detrás - ¿Cómo se llama a un grupo de Pandas? - pregunté, susurrando en su oído, mientras agarraba con mi ala fuertemente su katana. Había visto aquel arma en acción, y la verdad es que no tenía muchas ganas de que aquel hombre la utilizara contra mí, ya fuera movido por la ira o por puro reflejo - Una Pandilla - finalicé. Me contuve todo lo que pude, pero eso evitó que me echara a reír. Me reí tanto que inconscientemente solté la katana.
Aclaraciones
Aprovecho que tienes los Karmas Torpe y Ruidoso (sobre todo este último), junto a mi Karma Sentidos aumentados: Oído, para justificar escucharte.
Como ninguno de los dos hemos concretado nuestras posiciones, me tomo la licencia para estar a un rango considerable de ti y poder acercarme tanto.
Bélico
Según las guías (Guía bélica Básica, Punto 6.) Eaa puede moverse: AGI / 10 => 310 / 10 = 31m
Sumado a eso, puede saltar (FUE + AGI) / 20 => (253 + 310) / 20 => 563 / 20 = 28.15 => 28m.
Tiene el Karma Peso Pluma, por lo que se duplica su capacidad de salto, pasando de 28 a 56 metros.
Como cuando te veo estás a 50m, me da de sobra para alcanzarte.
Todo esto sucede a una velocidad de mi agilidad (310) Esta supera tus reflejos (280) en 30 puntos, por lo que según la guía de combate avanzada (punto 1), no puedes reaccionar. Teniendo en cuenta que Eaa también cuenta con los Karmas Torpe y Ruidoso, habrá causado un gran alboroto al acercarse.
Finalmente realizo un agarre sobre tu katana, inmovilizándola. Tal como indica la guía de combate avanzada (punto 3), la fuerza del agarre sería de mi fuerza (253) + 10 = 263. Este requisito se reduciría en 5 puntos cada turno, aunque suelto el agarre cuando termino de hablar
Akuma
Modo Hiyoko
Pasiva
Gracias a tu permanente y peculiar morfología de pollito, posees una habilidad muy extraña. Recibes de forma permanente en este estado un +30 a la Agilidad y un +20 a la Fuerza. Además, podrás pasar al Modo Niwatori según las especificaciones de tu fruta.
Eaa era juguetona, pero no es lo mismo eso que jugársela. Si no fuera por que vi sus manos rojas y características hubiera actuado de otra manera muy distinta, aunque claro... No hubiera podido soltarme de su agarre. Maldita sea, cada movimiento que hacía me recordaba que me ha había superado. Igual yo también tendría que morir para superarme. Eaa, me había encontrado ¿o yo la había encontrado a ella? Pensado que en primera instancia había ido a allí para buscarla.
Ni si quiera puedo moverme cuando escuché su acometida entre el bullicio, supongo que no me siento en peligro y que el estruendo de la civilización me atonta. Sostenía con fuerza mi katana, odiaba cuando la tocaban.
¿Otro chiste de pandas? - Suel.. - Intenté decir mientras me giraba pero antes de que pudiera acabar la frase ya había cesado su agarre. Cuando sentí la libertad de mi espada entendí el chiste - HArHArHAr - Maldita sea, ¿Qué tenían los chistes de pandas para ser tan graciosos? Moví la cabeza intentando quitarme el chiste de la cabeza - Ese ha sido de los mejores... - Susurré. Pero habíamos venido a otra cosa, no ha hablar de pandas.
- Te necesito - Dije directo y sin miramientos - Necesito que vengas con el grupo. Tienes que hablar - Dije mientras articulaba de una manera muy poco diestra para lo que acostumbraban mis manos - Necesito que hables del plan que tengo que contarte - Proseguí. Desde luego encadenar golpes se me daba mucho mejor que encadenar cadenas. No es que me sintiera nervioso ni nada, es que yo no soy de los que se expresan con la boca - Esto - Miré hacía arriba intentado encontrar las palabras, y llevé mi mano al mentón mientras las pensaba - Vamos a hacer algo muy divertido - Dije separando de mi mentón la mano y abriéndola enfrente de ella, dejando creando un edificio en ella humeante que se destruía, después lo aplasté cerrando el puño - ¿Entiendes? -
- El mejor, sin duda - dije, sin dejar de reirme - Bueno, el del Pandamonium era genial también - Tardé un poco en recuperar la compostura. Podía ser porque el chiste era realmente bueno, o tal vez haber acabado con aquellos degenerados hacía una media hora me había animado más de lo que pensaba.
La risa desapareció por completo cuando Ashura continuó hablando - ¿Qué? - arqueé una ceja. Hacía mucho tiempo que no escuchaba unas palabras como esas. Me quedé en silencio, haciendo memoria. Lo último que me venía a la cabeza era la muerte de Maeve. Recordaba que le había dicho muchas cosas, pero no recordaba si le había llegado a decir que la necesitaba. El tatuaje de mi pecho me comenzó a doler, haciendo que volviera a esta realidad. Aun así, el tono era muy distinto. Escuché atentamente las palabras del hombre. Se notaba que le costaba hablar de ciertos temas, así que no quería interrumpirle.
- No puedo - dije, tajantemente, una vez hubo terminado - Justo te estaba buscando por eso - hablé, mirando a nuestro alrededor. Le hice un gesto al oni para que me siguiera, entrando en el callejón cercano. No me gustaba llamar la atención, y en aquel lugar no dejaban de mirarnos. Ya miraban de antes a Ashura, pero con el escándalo que había causado acercándome a él, nos miraba todavía más gente.
Mientras esperaba a que el oni llegara me quité el abrigo, dejando a la vista parte de mi pecho (o sería pechuga) - Sí que es lento este tío - pensé, soltando una risita - ¿Sabes qué significa, no? - pregunté, seria, cuando se quedó mirando el tatuaje de mi pecho. Tenía que saberlo. Le había hablado sobre eso antes - No puedo quedarme. Tengo que hacer muchas cosas - seguí hablando - Debería haberlas hecho hace mucho tiempo. Hay un mensaje que tengo que entregar - suspiré, algo molesta - ¿Por qué tiene que ser tan difícil contactar con la revolución? - cerré los ojos brevemente - Ahora que no tengo la Rémora, Mandarina y yo podremos movernos de un sitio a otro más fácil, y podré encontrar algo de información - miré a Ashura a los ojos - No hace falta que yo les diga qué hacer - dije, seria - ¿Quieres destruir un edificio? ¿La catedral? ¿El castillo?... - pregunté - Como si es la ciudad entera. Tú simplemente señala y acabará reducido a cenizas - afirmé
Gracias a tu permanente y peculiar morfología de pollito, posees una habilidad muy extraña. Recibes de forma permanente en este estado un +30 a la Agilidad y un +20 a la Fuerza. Además, podrás pasar al Modo Niwatori según las especificaciones de tu fruta.
Código: zoantamago2
Karmas relevantes
Belleza y Toque Divino: Lo de siempre
Honesto: Cuando habla. Todo lo que dice es cierto, o por lo menos así lo cree Eaa
19-11-2024, 09:14 PM (Última modificación: 19-11-2024, 09:21 PM por Ashura.)
Seguí a Eaa como quien sigue las estelas de los cometas, sin ciencia cierta de su destino pero con la convicción de encontrar una respuesta. Un callejón alejado de la humanidad, dónde se esconde la oscuridad y la suciedad que esta misma quiere obviar nos albergo, Las rejas y las puertas traseras de los tiendas del pueblo nos hospedaron junto a un olor penetrante a pescado podrido y basura, algunos de los cubos de colores grisáceos sonaron con un leve tintineo y los gatos y alimañas que se alimentaban de aquellos restos salieron huyendo despavoridos ante nuestras presencia. Si me preguntas, un sitio perfecto para gente como nosotros. Eaa hizo un ademán de desnudarse, mientras yo chocado por la insinuación empecé a negar con las manos nervioso y apartado mi mirada de ella. Respiré tranquilo al entender a lo que se refería y al escuchar su pregunta. Suspiré con tranquilidad y respondí asintiendo a su pregunta. Para mi era una idiotez, no tenía trascendencia en lo que le estaba contando, íbamos a destruir el mundo, un tatuaje con unas palabras de gran peso no debería ser un problema, no el más importante de los que los tendríamos.
- ¿Qué quieres decir? - Respondí secamente y con altanería - No entiendo - Intenté proseguir, como siempre las palabras eran un arma que no sabía esgrimir.
- Creo que es otra cosa churrita - Dijo Nicolás - Creo que quiere decir que ella ya no entra en tus planes. Se va imbécil, como todos los que te rodean, perecen o huyen de ti -
Entonces el mundo viró. Empezó a girar más rápido, un nudo ató mi garganta y amenazó con ahogarme. Sobre mi pecho se aposentó el peso del planeta y unas punzadas frías y secas empezaron a acuchillar mis manos. Me agarré con fuerza a mi espada, pues era lo único que me sostenía en aquel condenado planeta. Mi respiración se entrecorto. Aquella muchacha, mujer o demonio iba a arrebatarme otra vez mi destino. Sin ella solo me quedaban los demás, ¿debería ser suficiente no? Aunque Nicolás ya había echo más que suficiente. Si era verdad, aquello sería un punto de inflexión. Trague saliva y espere a su respuesta, igual el imbécil de Nicolás se confundía, igual no era verdad... Igual. Bueno, ya daba igual. Siempre estuve solo, nada se queda conmigo, este es mi destino y yo soy señor de él. Señor del humo, de los quizases y las expectativas. Señor de la selva. Señor de la nada.
19-11-2024, 11:57 PM (Última modificación: 19-11-2024, 11:59 PM por Eaa.)
Leyenda
Guía de Color:
Eaa:
Habla (rojo)
Piensa (cursiva, morado)
Arqueé una ceja cuando Ashura me preguntó qué quería decir - Pensaba que había quedado claro - pensé, mirando al pequeño Mandarina, quien se encontraba en mi hombro derecho. Me mordí el labio inferior mientras pensaba en la mejor forma de decirlo. No me gustaba repetir las cosas, siendo completamente sincera, pero había algo que me gustaba todavía menos, y era que no entendieran lo que trataba de decir. De hecho, esto provocaba que con bastante frecuencia matizara mis palabras - En resumen, me tengo que ir. No puedo seguir con vosotros - dije de forma tajante - Hay unos asuntos que tengo que solucionar por mi cuenta - expliqué.
Parecía que nuestras nulas habilidades para pasar desapercibidos habían hecho que nuestra conversación llamara la atención de una creciente cantidad de curiosos ¿O tal vez se debía a la escena que había montado en medio del puerto? Era indiferente, a decir verdad. Seguía siendo una persona con un cartel de recompensa de más de cien millones. Lo último que quería era que alguno de estos me reconociera y que la marina empezara a perseguirme - Bueno, pues eso - hablé, seria, mientras volvía a vestirme - Cuando nos volvamos a ver en el futuro, iré contigo donde quieras - le dije, dando un toquecito con mi ala izquierda en su pecho - Y si no nos vemos en el mar, nos encontraremos junto a Maeve y Lily - finalicé, poniéndome mi capucha y saltando con todas mis fuerzas.
No me costó alcanzar el tejado de uno de los edificios que rodeaban aquel callejón, tras lo cual comencé a alejarme de aquel lugar. Avancé todo lo rápido que pude, con tal de alejarme del barullo, aunque el estruendo que causaba al correr por los tejados era casi mayor - ¿Crees que estará bien, Mandarina? - pregunté al felino - Sí, no se va a morir tan fácil - respondí al maullido de mi pequeñín- Sí, se que debería haberme despedido de Gin. Pero seguro que si me encuentro con él y le digo hubiera querido venir - suspiré, recordando nuevamente aquel fatídico día.
Aclaraciones
Cuando Eaa da un toque en el pecho a Ashura, también le entrega una nota de despedida para Rapax Gin
En principio este es el último post de Eaa en el tema y tal y como había hablado con la administración, mi último post con ella. Por mi parte, el personaje queda en manos de la administración.
Ha sido un placer rolear con Eaa, sobre todo por el gran desarrollo que ha tenido con el pasar del tiempo ^^
Movimiento
Según las guías (Guía bélica Básica, Punto 6.) Eaa puede moverse: AGI / 10 => 310 / 10 = 31m
Sumado a eso, puede saltar (FUE + AGI) / 20 => (253 + 310) / 20 => 563 / 20 = 28.15 => 28m.
Tiene el Karma Peso Pluma, por lo que se duplica su capacidad de salto, pasando de 28 a 56 metros.
Dando por hecho que los edificios tengan una altura aproximada de 30m y haciendo unos cálculos sencillos, Eaa se alejaría en torno a unos 45m del lugar inicial con el salto, más los 31m que puede correr, serían 76m en total.
Todo esto sucede a una velocidad de mi agilidad (310) Esta supera los reflejos de Ashura (280) en 30 puntos, por lo que según la guía de combate avanzada (punto 1), no debería poder reaccionar al hecho de que Eaa se aleje (pero sí a todo lo anterior)
Akuma
Modo Hiyoko
Pasiva
Gracias a tu permanente y peculiar morfología de pollito, posees una habilidad muy extraña. Recibes de forma permanente en este estado un +30 a la Agilidad y un +20 a la Fuerza. Además, podrás pasar al Modo Niwatori según las especificaciones de tu fruta.
Código: zoantamago2
Karmas relevantes
Belleza y Toque Divino: Lo de siempre
Honesto: Cuando habla. Todo lo que dice es cierto, o por lo menos así lo cree Eaa