30-01-2025, 11:12 PM
Archipiélago Sabaody
Día 42 de Otoño, Año 14
Manglar 20
10:00am
Klank me había pedido hace un par de días que le fabricara un arma cuerpo a cuerpo con algunas especificaciones bastante curiosas. Quería una daga, pero de un tamaño acorde y proporcional al suyo. Al principio pensé que requeriría muchos menos materiales, pero a medida que iba dibujando los planos, me di cuenta que, irónicamente, iba a necesitar la misma cantidad de recursos para crearla. Necesitaba una daga que se ajustara a sus habilidades, pues ya que era una persona mucho más ágil que fuerte, iba a necesitar que esta daga fluyera y cortara el aire, volviéndose más mortal gracias a su destreza, en lugar de por su fuerza. Para ello diseñé una hoja con doble punta y un zurco en el centro, que daba la impresión de ser una daga con dos cuchillas en lugar de una. De esta forma, la resistencia del aire sería mucho menor, sin llegar a comprometer la letalidad de la daga.
Tomé los materiales del estante y entré a la forja del barco y empecé a lo mío. Primero dejé curtiendo las piezas de cuero que tenía para luego. El manipular el hierro, convertirlo en acero era como preparar un buen plato de comida. Era hacer arte, y arte le iba a dar a mi compañero tontatta. El acero debía ser ligero y resistente a la vez, pero sin la rigidez que le pudiera causar fragilidad o fractura. Decidí emplear una técnica bastante antigua, pero conocida, en la que martillé y reformé 1000 veces el acero antes de pasarlo al molde y el templado. De este modo, obtendría un acero igual de duro, pero con suficientes espacios entre sus átomos, para que el oxígeno se hiciera lugar, creando una aleación de hierro bastante ligera, a la vez que resistente, pues gracias al aire, el impacto contra las hojas causaría un efecto de colchón. Lo complicado realmente era la escala, pero con algo de cuidado lo conseguí.
Mientras dejaba el acero en el horno, pasé a crear el pequeño mango. Con un poco del propio acero que me había dado Klank, le di un agarre no muy largo, y una protección para la mano en forma de media luna, coronando el extremo inferior con una pequeña floritura que no sé por qué, pensé que al tontatta le haría gracia. Luego de que las hojas gemelas estuvieran enfriándose, tomé una de ellas y la sumergí en un aceite ligeramente distinto al de la otra, para que cada hoja tuviera una tonalidad diferente, de esta forma serían hojas hermanas, pero diferentes, como el día y la noche.
Una vez el templado hubo finalizado y las piezas se enfriaran, procedí al ensamblado de las hojas gemelas con el agarre. aquí tuve que usar unas pinzas pequeñas, ya que era un apso que requería muchísima precisión. Luego de lograrlo, tomé el cuero que ya se había curtido, gracias al truco de curtido rápido que me enseñara Rex en Neur, y armé una pequeña funda para las hojas, además de una pequeña correa para que Klank pudiera echársela al cinto. La daga de hojas gemelas estaba lista y sus hojas, una carmesí y la otra albina eran mi pieza más reciente y más ornamentada. En verdad me sentí orgulloso de mi creación, y más aún me sentí al probarla contra un bloque de madera de roble y este se abrió como si fuera mantequilla. Claro que tuve que tomarla con mi pulgar y mi índice para poder empuñarla y hacer la prueba, pero el resultado fue más que óptimo.
Luego de que ya estuviera lista, solo necesitaba un nombre. Sin embargo, no me correspondía a mi dárselo, así que envolví el encargo en tela y lo llevé al camarote de mi compañero. Aproveché de entrar al mismo, que estaba vacío y sin indagar en nada, me limité a dejar el paquete en su cama. Había creado algo nuevo y con suerte, sería algo que ayudaría a mi amigo en su aventura de ahora en más.
Día 42 de Otoño, Año 14
Manglar 20
10:00am
Klank me había pedido hace un par de días que le fabricara un arma cuerpo a cuerpo con algunas especificaciones bastante curiosas. Quería una daga, pero de un tamaño acorde y proporcional al suyo. Al principio pensé que requeriría muchos menos materiales, pero a medida que iba dibujando los planos, me di cuenta que, irónicamente, iba a necesitar la misma cantidad de recursos para crearla. Necesitaba una daga que se ajustara a sus habilidades, pues ya que era una persona mucho más ágil que fuerte, iba a necesitar que esta daga fluyera y cortara el aire, volviéndose más mortal gracias a su destreza, en lugar de por su fuerza. Para ello diseñé una hoja con doble punta y un zurco en el centro, que daba la impresión de ser una daga con dos cuchillas en lugar de una. De esta forma, la resistencia del aire sería mucho menor, sin llegar a comprometer la letalidad de la daga.
Tomé los materiales del estante y entré a la forja del barco y empecé a lo mío. Primero dejé curtiendo las piezas de cuero que tenía para luego. El manipular el hierro, convertirlo en acero era como preparar un buen plato de comida. Era hacer arte, y arte le iba a dar a mi compañero tontatta. El acero debía ser ligero y resistente a la vez, pero sin la rigidez que le pudiera causar fragilidad o fractura. Decidí emplear una técnica bastante antigua, pero conocida, en la que martillé y reformé 1000 veces el acero antes de pasarlo al molde y el templado. De este modo, obtendría un acero igual de duro, pero con suficientes espacios entre sus átomos, para que el oxígeno se hiciera lugar, creando una aleación de hierro bastante ligera, a la vez que resistente, pues gracias al aire, el impacto contra las hojas causaría un efecto de colchón. Lo complicado realmente era la escala, pero con algo de cuidado lo conseguí.
Mientras dejaba el acero en el horno, pasé a crear el pequeño mango. Con un poco del propio acero que me había dado Klank, le di un agarre no muy largo, y una protección para la mano en forma de media luna, coronando el extremo inferior con una pequeña floritura que no sé por qué, pensé que al tontatta le haría gracia. Luego de que las hojas gemelas estuvieran enfriándose, tomé una de ellas y la sumergí en un aceite ligeramente distinto al de la otra, para que cada hoja tuviera una tonalidad diferente, de esta forma serían hojas hermanas, pero diferentes, como el día y la noche.
Una vez el templado hubo finalizado y las piezas se enfriaran, procedí al ensamblado de las hojas gemelas con el agarre. aquí tuve que usar unas pinzas pequeñas, ya que era un apso que requería muchísima precisión. Luego de lograrlo, tomé el cuero que ya se había curtido, gracias al truco de curtido rápido que me enseñara Rex en Neur, y armé una pequeña funda para las hojas, además de una pequeña correa para que Klank pudiera echársela al cinto. La daga de hojas gemelas estaba lista y sus hojas, una carmesí y la otra albina eran mi pieza más reciente y más ornamentada. En verdad me sentí orgulloso de mi creación, y más aún me sentí al probarla contra un bloque de madera de roble y este se abrió como si fuera mantequilla. Claro que tuve que tomarla con mi pulgar y mi índice para poder empuñarla y hacer la prueba, pero el resultado fue más que óptimo.
Luego de que ya estuviera lista, solo necesitaba un nombre. Sin embargo, no me correspondía a mi dárselo, así que envolví el encargo en tela y lo llevé al camarote de mi compañero. Aproveché de entrar al mismo, que estaba vacío y sin indagar en nada, me limité a dejar el paquete en su cama. Había creado algo nuevo y con suerte, sería algo que ayudaría a mi amigo en su aventura de ahora en más.
Resumen
Fabricación
![[Imagen: GGT7d9e.png]](https://i.imgur.com/GGT7d9e.png)
