31-01-2025, 03:31 PM (Última modificación: 31-01-2025, 03:50 PM por Kenzo D. Fujiwara.)
Día 90 de Otoño, Año 14
El día anterior había sido tranquilo, sin mucho que hacer, pero eso no significaba que hoy seguiría igual. Me desperté temprano, con el estómago rugiendo como si llevara días sin comer. Busqué algo rápido, lo que fuera que hubiera a mano, y me lo metí en la boca sin darle muchas vueltas. El agua fría recorrió mi garganta, despejándome de golpe. No tenía un plan claro, pero mis piernas me llevaron hasta un rincón donde la naturaleza parecía haber dejado un hueco vacío, lo que venía siendo un descampado sin árboles, sin agua, sin nada. Era el lugar perfecto para mi super entrenamiento.
Sin perder el tiempo, comencé a moverme. Primero, unas sentadillas para calentar las piernas, sintiendo la tierra firme bajo mis pies descalzos. Luego, pasé a los saltos explosivos, elevándome lo más alto que podía, como si quisiera alcanzar las copas de los árboles que rodeaban el claro. Mi respiración se aceleraba, pero no me detenía. Caí sobre mis manos y me lancé a hacer flexiones, bajando el cuerpo hasta casi tocar el suelo y empujándome con fuerza para sentir la tensión en los brazos. Después, corrí en el mismo sitio, levantando las rodillas hasta el pecho, sintiendo el sudor resbalar por mi frente. El cabello se me pegaba a la piel y mi pecho subía y bajaba con fuerza, pero todavía no era suficiente.
Busqué un nuevo reto. En un lado del descampado encontré una zona llena de rocas, de todos los tamaños y formas. Me acerqué a una de ellas y cerré los puños con determinación. Con el primer golpe, la vibración recorrió mis nudillos, pero no me detuve. Golpeé de nuevo, con más fuerza, sintiendo el impacto en los huesos. Una y otra vez, sin descanso, pero la roca ni siquiera se astillaba. Frustrado, lancé un último puñetazo antes de desplomarme en el suelo, con la respiración entrecortada y los brazos pesados. Me quedé ahí, mirando el cielo, deseando encontrar algo que me hiciera más fuerte.
El cansancio pesaba sobre mis hombros, pero más aún lo hacía la impotencia. "¿De qué servía entrenar tanto si no podía siquiera romper una roca?" Mi respiración era un caos, entrecortada por la frustración y el agotamiento. Miré mis manos, rojas y cubiertas de polvo, con los nudillos hinchados. "Mierda, debería haberme vendado las manos." Pensaba mientras sentía mi pecho subir y bajar. Sabía que no podía rendirme, pero no sabía como avanzar. Cerré los ojos un momento, tratando de calmar mi mente. Tenía que haber un camino, una forma de mejorar, de hacerme más fuerte.
Entonces, el sonido de las hojas agitándose me hizo abrir los ojos de golpe. Un escarabajo trepaba con esfuerzo por la superficie rugosa de una piedra cercana, avanzando con determinación a pesar de los obstáculos. Lo observé en silencio, viendo cómo insistía sin rendirse, sin importar cuántas veces resbalara. Una sonrisa cansada apareció en mi rostro, pero ver aquello me revitalizó el alma. Tal vez yo también debía seguir intentándolo, una y otra vez, hasta que mi fuerza superara cualquier obstáculo. Inspiré hondo, sentí mi energía volver poco a poco y me puse de pie, dispuesto a romper aquellas piedras.
Alas Negras
❝
Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
Aquel día, Garnet había decidido tomárselo de absoluto descanso. Después de haber entrenado ambos hakis gracias a Seiji, el pelirrojo se había dedicado a perfeccionar ambas habilidades que, sin ninguna duda, le resultarían más que útiles en el futuro. Esperaba que sus amigos, aparte de haberse unido a alguna juerga ya haber aprovechado la estancia en Sabaody para pasarlo bien, también hubieran empleado parte de su tiempo para entrenar y hacerse más y más fuertes. Conociendo tanto a su compitruena como a Sasha, sabía a ciencia cierta que habrían buscado y encontrado alguna manera de hacerse con los dos niveles avanzados de dichos hakis.- Bueno, pero hoy, ¡a descansar se ha dicho! ¿Es o no es? - Se dijo a sí mismo saliendo de su habitación, no sin antes haberse puesto un tanga amarillo con estampados de corazones rojos y algo de maquillaje bajo sus ojos. Era sorprendente la cantidad de tiempo que llevaba sin realizar aquella práctica. Con todo preparado, era hora de un buen paseo.
Sin un rumbo fijo, el músico de los Alas Negras decidió perderse por los manglares que lindaban el astillero, ubicado en el número 0. Le pareció conveniente - a pesar de lo mucho que lo había hecho en ocasiones anteriores - alejarse del tumulto y la muchedumbre para tener, por una vez en mucho tiempo, algo de paz y silencio. Quién lo iba a decir viniendo de alguien tan escandaloso como Garnet. Cuando se quiso dar cuenta, el pelirrojo se había alejado completamente de la sociedad, llegando a una suerte de claro o descampado, de unos 20 metros de diámetro, rodeado por algunos árboles cuando vio a una silueta que se le hizo bastante familiar.- Para el carro, ¿ese es Kenzo? - Musitó, quedándose apartado del mismo y, aparentemente, oculto tras uno de los árboles, observando que estaba haciendo el más benjamín de la tripulación. El niñato - como le gustaba llamarlo Sasha - estaba haciendo una especie de entrenamiento que consistía, primero, en realizar saltos que acababan en flexiones, seguidos de algunas series para correr, series que mantuvo hasta que se desplazó hacia una zona plagadas de rocas de sendos tamaños.- No irá a... - Parecía que la intención estaba más que clara, más la resolución se quedaba a medio camino.
Intentando hacer añicos las piedras con sus propias manos, el resultado era un fracaso total, viéndosele bastante frustrado al zagal por no lograr realizar su cometido.- Siendo tan joven es normal... Pero agallas y huevos le pone el mocoso... - Concluyó el pirata, observando como ahora, Kenzo se distraía con algo que había en una de las piedras de la zona. Conociéndole, seguramente sería algún bicho super raro.- Aunque sigue siendo un mocoso... - Añadió. En ese entonces, Garnet decidió salir de su escondite, para saludar al más joven de la banda.- ¡OEEEEEEEEEEE, KENZOOOO! - Vociferó, adentrándose en el claro, y estando aún a varios metros del chico, alzando la mano derecha y zarandeándola para que le viera. Garnet corrió hacia allí, mientras pensaba en lo que había estado haciendo el chico. Una vez que estuvo frente a él, pudo percatarse de como tenía las manos rojas de haberle estado atizándole a las rocas.- Te iba a preguntar que hacías, pero creo que el menda se cosca. - Fue directo y al grano, no pudiendo evitar apartar su vista de las manos de Kenzo, admirando la dedicación y valor que le echaba a pesar de su juventud.- Adiós al día libre... Pueje. - Pensó, esbozando una sonrisa.- Eh, ¿te hace que te acompañe en el entrenamiento? - Preguntó, dando un salto hacia atrás y colocándose a unos cuatro metros de Kenzo, sin quitarle el ojo de encima, flexionando sus brazos - con los codos mirando hacia el suelo - por delante y cubriendo la mitad inferior de su cara, su pecho y la parte superior del abdomen.- Mejor liarte a palos contra mi que contra una roca, ¿es o no es? - Ahora sólo quedaba esperar a que el chico aceptara la propuesta.´
Me disponía a seguir golpeando la roca, pero me interrumpieron los gritos de Garnet. Sonreí al verlo, tan extravagante como siempre. Me giré para mirarlo y escuché cómo se quería incluir en el entrenamiento. Alcé las cejas sorprendido, pero me cuadré como un boxeador para indicarle que estaba preparado. -No subestimes a las rocas, Garnet, son muchisimo más duras de lo que parecen-- Bromeé. -Y bueno, muchisimo menos a mis puños, que son como balas de cañón ¡SHAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!-
Obviamente, sé de sobra que él es más fuerte que yo, que es más rápido que yo y, por supuesto, mucho más resistente que yo. Sin embargo, no por eso me iba a rendir. De hecho, estaba bien que quisiera entrenar conmigo, porque así pondría a prueba mis nuevas técnicas y mis letales puñetazos. De manera automática, comencé a generar alcohol en mi estómago, siempre preparado para cualquier cosa. Si esto es un entrenamiento, hay que ir con todo y no dejarse nada en la reserva. Una vez se puso a cuatro metros de mí, yo en mi posición defensiva, lo miré. Tenía el lado izquierdo adelantado, con el puño izquierdo a la altura del mentón, y un poquito más retrasado el lado derecho, con su respectivo puño a la altura de la sien. Mi pecho subía y bajaba a causa del proceso que mi cuerpo hacía, para rellenar todas las reservas de alcohol que pudiera.
Quizás Garnet pueda ayudarme a mejorar y me pueda dar consejos para ser mejor y mejor cada día. Siendo sincero, creo que nunca había peleado contra él, pero se le veía fuerte e intimidante. Aunque claro, el miedo era para los cobardes, y yo no lo era. -¿Cómo quieres que vaya ésto? ¿Vas a venir tú a por mí o quieres que vaya yo?- Pregunté con cierto rintintín en mis palabras, suponiendo que eso fuera a molestarlo de alguna manera. -Yo desde luego te tomaré como mi maestro, ya que eres mucho más viejo que yo. Así que si quieres, haré una cosa u otra, según como tu quieras.- Apreté mis puños y sonreí maliciosamente. -Ahora, ni se te ocurra contenerte, no me faltes al respeto de esa manera.- Si quería ser más fuerte, tenía que sentir todo contra mí, quería saber cuales eran mis limites de resistencia también, y de fuerza. ¿Cuan fuerte podía pegar? ¿Cuán débil podía llegar a ser? ¿Cuántos golpes era capaz de recibir antes de caerme sin consciencia? Ahora lo veríamos.
INFO
Resumen
Me posiciono y me preparo para pelear. Genero un poco de alcohol y trato de "picar" a Garnet para que venga contra mí.
Akuma
Gabu Gabu no mi
Paramecia
3
La Gabu Gabu no mi es una fruta del diablo tipo paramecia que convierte a su consumidor en un humano licor.
Especificaciones
Puedes controlar y posteriormente producir alcohol, y emitirlo sólo desde tu boca. Conforme tu control sobre la fruta del diablo se incrementa, este alcohol se vuelve más intenso y adquiere un alcance superior, pudiendo afectar a un rango de objetivos más lejanos. Adicionalmente, pasado un tiempo de dominio, este alcohol puede ser transferido a tus armas o herramientas, haciendo que estas apliquen el efecto ebrio en las heridas que inflijan. Inicialmente sólo podrás controlar el alcohol que ingieras, a razón de 1 litro por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 20 de energía por turno. Esta cantidad se ve incrementada por dos en la primera ventaja, siendo 2 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 50 de energía por turno, permitiéndote además crear tu propio alcohol directamente en tu estómago. Finalmente, en el máximo dominio, la producción se vuelve 3 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 75 de energía por turno, permitiéndote imbuir tus armas con tu alcohol y que apliquen el efecto Ebrio a través de heridas.
Para controlar el alcohol que expulses deberás mover una mano guiando sus movimientos y gastará adicionalmente 10 de energía por litro y por turno.
Control de Akuma:
• 60 CA: Uso básico.
• 180 CA: Puede producir su propio alcohol. Aumenta la producción en 2 litros por 10CA.
• 240 CA: Permite imbuir las armas para que apliquen efecto Ebrio a través de heridas, y aumenta la producción en 3 litros por 10CA.
Ventajas:
• Alcanza 1 metro por cada 10 de Control de Akuma.
• El alcohol se mueve a un 60% de tu Control de Akuma.
• Daña aplicando el efecto ebrio.
• Inmune al efecto Ebrio.
Debilidades: Las habituales en las Akuma no mi.
Debido a que almacenas el alcohol, eres inflamable.
Código: gabu
Alas Negras
❝
Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
La audacia e insolencia eran dos características que definían a la perfección a Kenzo. Eso, o era cosa de la edad y de la más pura juventud. Después de bromear y comparar a Garnet con las mismas rocas que hasta hace nada estaba golpeando, además de hacer lo mismo con sus puños y las balas de cañón, el más joven de los Alas Negras, adoptó una pose que demostraba que estaba listo para combatir, quedando su flanco izquierdo más adelantado que el derecho y con ambas manos a la altura de su cabeza, estando la zurda sobre su mentón y la derecho sobre la sien.- Parece que Kenzo está más que ready... Ahora bien, ¿debería ir directo a darle o esperar a qué haga algo? - Reflexionó el pirata, con una amplia sonrisa en su rostro, intentando además discernir si era buena opción dar el 100% de su poder o, limitarse de alguna manera mientras le iba dando consejos para garantizar el aprendizaje del mocoso.
Sin embargo, el chico, igual ante la duda sobre como proceder con el entrenamiento, o bajo la intención de picar al pelirrojo alado, preguntó sobre el orden que tomarían a la hora de empezar la pelea que, para colmo, acabó con el joven llamándole viejo - aunque concretando y declarando que sería algo así como su maestro, cosa que en cierta parte le gustó a Garnet -. El skypiean arqueó la ceja izquierda ante el comentario.- ¿Huh? ¿Cómo que viejo? ¡Qué solo tengo 27 tacos, chaval! - Vociferó, poniendo los ojos en blanco y notándosele ligeramente molesto. Aún estaba en la flor de la vida, que un adolescente puberto te llamara de aquella manera, no era de ningún agrado. No obstante, entre todas las palabras de Kenzo, tenía razón en una cosa. No podía contenerse con él, por muy inferior que fuera, aparentemente al músico. Si no iba con todo, no sólo estaría insultando al benjamín, sino que sentiría que estaría limitando su aprendizaje.- ¡Que así sea, colegui! ¡El menda irá con todo! ¿Es o no es? - Exclamó, transformándose inmediatamente en su forma híbrida de Dientes de Sable. El volumen de sus músculos creció exponencialmente, hasta el punto de ganar una altura considerable hasta llegar a los 2,70 y pico metros. La mayor parte de su cuerpo se cubrió de un manto de pelo de color ocre, a la vez que de sus dedos salían unas afiladas garras y de su boca un par de colmillos de unos 20 centímetros de largo.
Nada más transformarse, y pisando con fuerza el suelo, Garnet se impulsó rápidamente hacia Kenzo, pero no en línea recta y de frente sino que, tal y como le gustaba atacar al pelirrojo, prefirió describir una trayectoria circular, consistente en un arco de cuarto de círculo de cuatro metros, que terminaría con el pelirrojo ubicado justo en el flanco izquierdo de Kenzo. Aprovechó que tenía una roca, justo al final de ese trayecto para - sin reducir ni un ápice de su velocidad - patearla con su pierna derecha de forma que, gracias al impulso de esta acción, pudiera cambiar inmediatamente la dirección para orientarse hacia el mocoso. Cuatro metros le seguían separando, cuatro metros que se redujeron en un abrir de ojos, en los que Garnet contrajo su brazo derecho para, cuando tuvo a su alcance a Kenzo, lo desató, en un potente puñetazo que fue directo a su sien izquierda, parte que estaba descubierta. Después del puñetazo - que funcionó más a modo de saludo que otra cosa -, Garnet se paró y retrocedió hasta quedar a dos metros del chiquillo.- El menda no tiene ni idea de si estabas tramando algo antes... - Se paró, con la intención de darle alguna directriz.- Pero, primero, quién da la hostia primero, ataca dos veces... - Extendió su mano derecha, con todos los dedos recogidos salvo el índice.- Y segundo, no esperes que tu rival te ataque siempre de frente, ¿es o no es? -
INFO
RESUMEN
Reacciono a los comentarios de Kenzo y, seguidamente, me transformo y me lanzo al ataque.
La Neko Neko no mi: Modelo Dientes de Sable es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse parcial o completamente en un dientes de sable.
Especificaciones
El dientes de sable en su forma completa mide dos metros y medio de largo y sesenta centímetros de ancho, alzándose un total de un metro del suelo. Tiene dos grandes colmillos de veinte centímetros de largo. Su peso será de cien kilos. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, ve incrementada su altura un 50% más y aumentará su peso en un 50% de su peso habitual. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz (incluida), será sustituida por la forma del animal, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un dientes de sable a excepción de la mandíbula inferior y la boca, el pecho y el vientre. De su mandíbula superior brotarán dos grandes colmillos de 1/10 del tamaño total de la transformación. Así mismo obtendrá uñas afiladas en todos los dedos. Le brotará una cola con una longitud igual a 1/2 de la altura total del usuario.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 155 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 50 CA y para la completa 100 CA. La transformación cuesta 70 de energía y después, 20 de energía por turno.
Control de Akuma: 50 CA: Híbrida 135 CA: Completa 155 CA: Transformación inmediata
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +30 a la agilidad, +15 a la fuerza y +10 a la resistencia.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: sable
ATRIBUTOS TRANSFORMADOS
FUE: 320
RES: 300
AGI: 405
Lo primero es que, nada más transformarme me desplazo, primero, describiendo un arco circular de 4 metros de radio que acaba conmigo situado a 4 metros a tu izquierda de ti. Como esto sería igual a calcular la longitud de un cuarto de circunferencia:
Longitud circunferencia = 2x pi x radio
Longitud cuarto de circunferencia = (2x pi x radio) / 4 = (2 x pi x 4) / 4 = 6,28 metros -> 6 metros
Seguidamente, y usando narrativamente una de las rocas que mencionas que hay:
Cita:[...] En un lado del descampado encontré una zona llena de rocas, de todos los tamaños y formas. Me acerqué a una de ellas y cerré los puños con determinación [...]
Cambio la dirección con el impulso que gano pateando una roca y recorto la distancia de 4 metros, todo esto a 405 de Agilidad, que superan con creces tus Reflejos de 240.
Estando ya a melé, te doy un puñetazo normal (a 405 de velocidad) con mi derecha en tus sien izquierda. Como no llevo guantes, el daño del ataque sería:
Al superar dicho daño tres veces tu voluntad (85 x 3 = 255 < 370), según la Guía de Combate Avanzado Apartado 4, interrumpiría tus acciones, en caso de haberlas.
Termino el turno retrocediendo otros 2 metros, habiéndome desplazado un total de 12 metros, cantidad que, atendiendo a la Guía Bélica Básica Apartado 6, solo por mi atributo de Agilidad, cumplo de sobra.
No pude evitar sonreír cuando noté que a Garnet le molestaba que lo llamara viejo. Era solo un pequeño detalle, pero lo suficiente para sacarme una sonrisa burlona. Sin embargo, cualquier diversión desapareció en cuanto aceptó mi reto y comenzó su transformación. En cuestión de segundos, frente a mí ya no estaba el Garnet de siempre, sino una bestia descomunal. Su cuerpo se expandió y adoptó la forma de un felino gigantesco, una criatura con dos enormes colmillos que, en cualquier otra situación, me habrían hecho dar un paso atrás. Pero en lugar de miedo, lo único que sentí fue fascinación. "Increíble."Sus garras eran enormes, afiladas como espadas y dagas, y cada uno de sus movimientos irradiaba una ferocidad natural, como si estuviera hecho para el combate. Aquella transformación era alucinante.
Aun así, no había tiempo para contemplaciones. Apenas parpadeé y Garnet desapareció de mi vista. Una ráfaga de viento a mi izquierda fue la única advertencia que tuve antes de que su silueta apareciera en el borde de mi visión. "¿Cómo demonios es tan rápido? ¿Que hay que hacer para ser así de rápido?"No me dio ni un segundo para reaccionar. Se impulsó contra una de las rocas del suelo, cambiando de dirección de manera casi imposible, y antes de que pudiera moverme, sentí el impacto. Un puñetazo brutal me golpeó directamente en la sien izquierda, justo en un punto desprotegido. El dolor estalló en mi cabeza como una explosión y por un segundo, todo mi mundo se sacudió. Apreté los dientes, obligándome a encajar el golpe lo mejor que pude. Mi cuerpo tambaleó, pero me mantuve en pie. No iba a caer tan fácil. Cuando levanté la mirada, ahí estaba él, con su presencia imponente… y ni siquiera parecía haber hecho un esfuerzo real. "Maldito viejo."
Podía escuchar su voz, hablándome, dándome consejos, pero mi mente ya estaba a toda máquina pensando en mi siguiente movimiento. "Si es tan rápido, no puedo ser predecible."Apreté los puños y salí disparado hacia él, corriendo con toda la velocidad que tenía. Mis pies se movían ágilmente de un lado a otro, saltando de izquierda a derecha para intentar no darle un patrón fácil de leer. Cuando estuve frente a él, lancé un pequeño salto hacia la derecha, buscando desequilibrarlo. Y en ese mismo instante, reuní toda la fuerza de mi cuerpo en mi puño derecho y lo dirigí con furia hacia su costado izquierdo. -¡RYUKEN!- Grité con fuerza, sintiendo la adrenalina recorrer mi cuerpo. El golpe era rápido, certero, pero sabía que con su velocidad y reflejos, las probabilidades de que lo esquivara eran altas. Aún así, no me importaba, porque en ese instante, en medio de la batalla, con mi corazón latiendo como un tambor de guerra, lo único que quería era luchar.
INFO
Resumen
Recibo el golpetazo de Garnet y me dirijo hacia él para contraatacarle con un Ryuken.
Akuma
Gabu Gabu no mi
Paramecia
3
La Gabu Gabu no mi es una fruta del diablo tipo paramecia que convierte a su consumidor en un humano licor.
Especificaciones
Puedes controlar y posteriormente producir alcohol, y emitirlo sólo desde tu boca. Conforme tu control sobre la fruta del diablo se incrementa, este alcohol se vuelve más intenso y adquiere un alcance superior, pudiendo afectar a un rango de objetivos más lejanos. Adicionalmente, pasado un tiempo de dominio, este alcohol puede ser transferido a tus armas o herramientas, haciendo que estas apliquen el efecto ebrio en las heridas que inflijan. Inicialmente sólo podrás controlar el alcohol que ingieras, a razón de 1 litro por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 20 de energía por turno. Esta cantidad se ve incrementada por dos en la primera ventaja, siendo 2 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 50 de energía por turno, permitiéndote además crear tu propio alcohol directamente en tu estómago. Finalmente, en el máximo dominio, la producción se vuelve 3 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 75 de energía por turno, permitiéndote imbuir tus armas con tu alcohol y que apliquen el efecto Ebrio a través de heridas.
Para controlar el alcohol que expulses deberás mover una mano guiando sus movimientos y gastará adicionalmente 10 de energía por litro y por turno.
Control de Akuma:
• 60 CA: Uso básico.
• 180 CA: Puede producir su propio alcohol. Aumenta la producción en 2 litros por 10CA.
• 240 CA: Permite imbuir las armas para que apliquen efecto Ebrio a través de heridas, y aumenta la producción en 3 litros por 10CA.
Ventajas:
• Alcanza 1 metro por cada 10 de Control de Akuma.
• El alcohol se mueve a un 60% de tu Control de Akuma.
• Daña aplicando el efecto ebrio.
• Inmune al efecto Ebrio.
Debilidades: Las habituales en las Akuma no mi.
Debido a que almacenas el alcohol, eres inflamable.
Kenzo aúna todas sus fuerzas en su puño, apretando para golpear tan fuerte como le es posible.
[Técnica de Karma Curtido]
Código: ryuken001
En caso de que te diera (Velocidad - 240), te causaría el siguiente daño:
DAÑO: 160 (DAÑO BASE) + 3.3 (MULTIPLICADOR) x (245 (FUERZA) + 14 (AUMENTO FUERZA DE LA TECNICA)) = 1014,7 PV = 1015 PV
Alas Negras
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Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
La capacidad de desplazamiento y rapidez que dotaba a Garnet su nueva fruta era sencillamente inigualable. En un abrir y cerrar de ojos - y sin que Kenzo fuera capaz de reaccionar a su movimiento -, el pelirrojo se aproximó hasta el mocoso para propinarle un puñetazo que funcionaría a modo de saludo. No pensaba contenerse - por mucho que Garnet supiera que era superior a él - para no herir el orgullo de Kenzo, pero tampoco era cuestión de dejarlo inconsciente en dos golpes. El skypiean debía medir bien su indomable espíritu de combate.
Habiéndole golpeado, el pelirrojo desconocía si el joven, sabiendo que las cualidades físicas de su contrincante estaban por encima de las suyas, tenía ideado alguna clase de contraataque en caso de que Garnet se lanzara de frente. Fuere cual fuere el caso, vio aconsejable hacer una pequeña pausa para explicarle que su rival no siempre iría de frente, por muy superior que fuera. No obstante, Kenzo estaba completamente absorto a sus pensamientos, haciendo que el músico arqueara su ceja izquierda al interpretar que estaba haciendo caso omiso a su consejo.- ¡Eh colegui! ¿Me estás haciendo caso o qué? - Preguntó con cierta molestia y frunciendo el ceño, cuando el más miembro más joven de la tripulación se lanzó directo a por el pelirrojo, pero no en línea recta, sino haciendo un pequeño zigzag mediante pequeños saltos que iba dando con cada uno de sus pies.- No está mal, parece que de algo se ha coscado. - Sonrió con cierto orgullo, al ver que no estaba yendo completamente en línea recta y de frente como cerdo al matadero. ¿Podía seguir viendo sus movimientos? Por supuesto, pero esos desplazamientos denotaban que, efectivamente, el chico le sabía. Estando ya cara a cara, Kenzo dio un último brinco hacia su derecha, para situarse en el costado izquierdo y, seguidamente, lanzar una de sus técnicas consistente en un puñetazo derecho hacia la zona anteriormente mencionada.- ¡Eso es! ¡Veamos de que pasta estás hecho! - Se emocionó así mismo, al ver las agallas y predisposición bélica de su colegui y, acto seguido, dio un veloz giro en sentido antihorario, extendiendo su pierna izquierda para, una vez dada una vuelta casi completa, chocar el talón de dicho pie en el puño de Kenzo.
Ambos impactos colisionaron en uno sólo, no buscando ceder él uno frente al otro, volviéndose la sonrisa de Garnet más y más amplia.- ¡ESO ES, KENZO! ¡ES UN BUEN GOLPE! ¿ES O NO ES? - Bramó, aprobando la fuerza del ataque del mocoso, frente al cuál acabó por ceder, menguando algo el daño que habría realizado de no ser por aquel choque. Garnet, en ese momento, bajo su pierna izquierda, encarando a Kenzo a la par que retrocedía un metro. Si bien el pelirrojo no quería aún poner toda la carne en el abrasador lo cierto era que, tras la colisión, su arduo deseo de batallar, se había encendido a niveles insospechados. Su alma le imploraba no bajar el ritmo lo más mínimo por lo que, tras haber cerrado su diestra manteniendo hacia fuera sus articulaciones interfalángicas, el felino adelantó su pierna izquierda, flexionándola y agachándose súbitamente para pegarle con dicha mano en la boca de su estómago. Sin que su sonrisa se desvaneciera, Garnet se volvió a erguir, sin retroceder un paso. Quería ver de que era capaz el joven Kenzo.- ¡Vamos, colegui! - Animó al chico a seguir, extendiendo sus dos brazos hacia cada lado.- ¡Esto no es todo lo que puedes hacer! ¿¡Es o no es!? -
INFO
RESUMEN
Al ver el ataque de Kenzo, propicio un choque, saliendo yo perdiendo para, seguidamente, atacar de nuevo.
La Neko Neko no mi: Modelo Dientes de Sable es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse parcial o completamente en un dientes de sable.
Especificaciones
El dientes de sable en su forma completa mide dos metros y medio de largo y sesenta centímetros de ancho, alzándose un total de un metro del suelo. Tiene dos grandes colmillos de veinte centímetros de largo. Su peso será de cien kilos. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, ve incrementada su altura un 50% más y aumentará su peso en un 50% de su peso habitual. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz (incluida), será sustituida por la forma del animal, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un dientes de sable a excepción de la mandíbula inferior y la boca, el pecho y el vientre. De su mandíbula superior brotarán dos grandes colmillos de 1/10 del tamaño total de la transformación. Así mismo obtendrá uñas afiladas en todos los dedos. Le brotará una cola con una longitud igual a 1/2 de la altura total del usuario.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 155 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 50 CA y para la completa 100 CA. La transformación cuesta 70 de energía y después, 20 de energía por turno.
Control de Akuma: 50 CA: Híbrida 135 CA: Completa 155 CA: Transformación inmediata
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +30 a la agilidad, +15 a la fuerza y +10 a la resistencia.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: sable
ATRIBUTOS TRANSFORMADOS
FUE: 320
RES: 300
AGI: 405
A pesar de tu buen intento por desviar mi mirada con tu "errático" desplazamiento, gracias a mis reflejos soy capaz de verlo y reaccionar acorde a él. No obstante, en el momento en el que vas a atacar, decido probar tu fuerza y hacer un choque que, según la Guía de Combate Avanzado Apartado 1:
Cita:Si la situación lo permite, es posible defenderse de un ataque interceptando con otro
Al tener tu ataque 240 de Agilidad, frente a mis Reflejos (368) y Agilidad (405) puedo ver y reaccionar perfectamente al ataque, por lo que doy un giro en sentido antihorario para propinar un talonazo izquierdo a tu puñetazo. El daño sería el siguiente:
Este daño debería restarse al daño de tu técnica, que siendo 1015:
1015 - 470 = 545 PV
Serían 545 PV en mi contra que, restando mi resistencia pasiva, serían 445 PV que me restaría.
Tras esto, hago la siguiente técnica:
Whitesnake
Propio
6
Información
Requisitos: 140 Fuerza | 120 Agilidad
Daño: 160 + 3,3xFue
Coste: 342 de energía
Efecto:
Ninguno
Enfriamiento:
Dos turnos
Garnet cierra sus puños, contrayendo todos sus dedos, dejando la mano casi plana y atacando con las articulaciones interfalángicas para golpear a su objetivo.
Código: whitensake001
Al ser superior mi agilidad a tus reflejos, el daño sería:
160 + 3,3 x Fuerza = 160 + 3,3 x 320 = 1216 - 100 (Resistencia) = 1116 PV
Al superar dicho daño cinco veces tu voluntad (85 x 5 = 425 < 1116), según la Guía de Combate Avanzado Apartado 4, interrumpiría todas tus acciones, en caso de haberlas, y entrarías en Desorientación y Confusión durante tres segundos.
Al superar los 500 PV contundentes, te causaría también Entumecimiento en el estómago, reduciendo la agilidad de dicha zona en un 25%
GASTOS Y DAÑO
Me resto 445 Puntos de Vitalidad por el ataque.
Recupero 66 Puntos de Vitalidad por ser Zoan y estar en combate (33 x 2 = 66).
Me resto 342 Puntos de Energía por la técnica.
Me resto 20 Puntos de Energía por estar transformado.
Recupero 99 Puntos de Energía por ser Zoan y estar en combate (33 x 3 = 99)
En total me resto 379 Puntos de Vitalidad y 263 Puntos de Energía.
Parecía que todo iba de maravilla. Mi puño avanzó con la fuerza de una tormenta desatada, un golpe cargado de determinación y hambre de victoria. Pero en un instante, la ilusión se desmoronó. Garnet no esquivó ni se encogió ante el impacto inminente; en cambio, alzó su pierna zurda con la facilidad de quien está acostumbrado a recibir embestidas como la mía. Su defensa fue impecable, su postura inquebrantable. El choque de fuerzas resonó en mis nudillos con un impacto seco, un recordatorio de la diferencia de poder que aún nos separaba. Y luego, como si nada, bajó la pierna y retrocedió un metro, con la calma de quien ya ha anticipado los próximos movimientos. El enfado fue instantáneo, un fuego que ardió en mi pecho. No era justo. Me había lanzado con todo, con la confianza de que al menos lo haría tambalear, pero él… él simplemente me detuvo. Mi cuerpo pedía más, exigía una revancha inmediata, como un animal enjaulado que ha olfateado la sangre. Pero más allá de la molestia, más allá del golpe a mi orgullo, algo dentro de mí se encendió con aún más intensidad: emoción pura. No podía negar lo que sentía. Garnet era fuerte, más de lo que esperaba, y en lugar de frustrarme, la verdad me electrizaba. Esto significaba que aún podía crecer, que aún tenía un muro por escalar. Un escalofrío recorrió mi columna, pero no era miedo. Era motivación. Una sonrisa se dibujó en mi rostro, amplia, desafiante. Mis dedos se cerraron en un puño aún más firme. Que me detuviera una vez no significaba que lo haría siempre. Al contrario, ahora solo quería encontrar la forma de sobrepasarlo.
De repente, casi en un segundo, sentí un golpe y el aire abandonó mis pulmones. No hubo tiempo para reaccionar, ni siquiera para tensar los músculos en un intento inútil de resistir. El puño de mi nakama se hundió en mi estómago como un martillo golpeando metal candente, expulsando de golpe cualquier resquicio de aire que quedara en mis pulmones. Sentí cómo mis pies se despegaban del suelo, apenas unos centímetros, pero lo suficiente para hacerme perder toda estabilidad. Durante un instante, mi cuerpo pareció flotar en el vacío, atrapado en una burbuja de dolor y sorpresa antes de que la gravedad me reclamara de vuelta. Caí con pesadez, mis rodillas casi cediendo, y lo peor no fue el impacto contra el suelo, sino la sensación de vacío en mi pecho, el ardor punzante que se extendía desde mi estómago hasta mis costillas. La vista se me nubló por unos instantes, y todo pareció moverse en cámara lenta. Mi mente estaba aturdida, enredada entre la confusión y la necesidad de respirar. Tres segundos. Tres miserables segundos en los que mi cuerpo dudó, en los que el dolor intentó doblegarme. Pero yo no iba a caer tan fácil. Con un gruñido gutural, sacudí la cabeza con fuerza, forzándome a enfocar mi visión, a volver al presente. Mi mirada se alzó de inmediato, feroz, clavándose en la de Garnet. Sentí el escozor de la herida, el eco de su golpe reverberando en mis entrañas, pero eso solo alimentó mi determinación. Una sonrisa ladina se dibujó en mi rostro, cargada de desafío, y con la voz rasposa, jadeante pero firme, le dediqué unas palabras que seguro lo encenderían aún más. -¿Eso es todo lo que tienes en tu arsenal? Porque si es así, entonces no eres absolutamente nada, Garnet... ¡Puedo seguir en pie! ¡Shajajajajajajajajajajaja!- Y lo hice. Me enderecé con firmeza, ignorando el ardor en mi abdomen. Porque no importaba cuántas veces me golpearan. Mientras pudiera levantarme, la pelea continuaba.
No había tiempo para titubear, no después de ese golpe que casi me dejaba sin aliento. Mi cuerpo aún ardía por dentro, pero la adrenalina era un bálsamo tan ardiente como el licor que recorría mis venas. Con un breve respiro, hinché el pecho y dejé que el líquido fermentado se concentrara en mi boca, ardiendo como fuego líquido, antes de escupirlo con fuerza en dirección al pecho de mi nakama. El rocío etílico salió como si de un disparo de algún arma a distancia se tratara, con fuerza y precisión. Y apenas el licor dejó mis labios, mis piernas se tensaron como resortes y salté a mi derecha, moviéndome con la agilidad de un depredador al acecho. No podía desperdiciar la oportunidad. Con la fuerza acumulada en mis músculos, lancé el primer puñetazo directo a su costado izquierdo, y antes de saber si había hecho efecto alguno de mis ataques y aprovechando el impuslo, giré mis caderas y descargué el segundo puñetazo con aún más potencia, asegurándome de que cada fibra de mi ser se volcara en el ataque. Mi respiración era agitada, pero una sonrisa apareció en mi rostro. No importaba cuánto me golpearan, cuánto doliera cada embate recibido. Lo que importaba era quién se mantenía en pie al final. Y yo no pensaba caer antes que él.
INFO
Resumen
Me molesto y motivo a partes iguales al ver que me frenas el ataque, recibo tu golpe, me quedo un poco mareadillo por tu ataque, y contraataco con una técnica de mi fruta y luego un par de golpes a melé.
Akuma
Gabu Gabu no mi
Paramecia
3
La Gabu Gabu no mi es una fruta del diablo tipo paramecia que convierte a su consumidor en un humano licor.
Especificaciones
Puedes controlar y posteriormente producir alcohol, y emitirlo sólo desde tu boca. Conforme tu control sobre la fruta del diablo se incrementa, este alcohol se vuelve más intenso y adquiere un alcance superior, pudiendo afectar a un rango de objetivos más lejanos. Adicionalmente, pasado un tiempo de dominio, este alcohol puede ser transferido a tus armas o herramientas, haciendo que estas apliquen el efecto ebrio en las heridas que inflijan. Inicialmente sólo podrás controlar el alcohol que ingieras, a razón de 1 litro por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 20 de energía por turno. Esta cantidad se ve incrementada por dos en la primera ventaja, siendo 2 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 50 de energía por turno, permitiéndote además crear tu propio alcohol directamente en tu estómago. Finalmente, en el máximo dominio, la producción se vuelve 3 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 75 de energía por turno, permitiéndote imbuir tus armas con tu alcohol y que apliquen el efecto Ebrio a través de heridas.
Para controlar el alcohol que expulses deberás mover una mano guiando sus movimientos y gastará adicionalmente 10 de energía por litro y por turno.
Control de Akuma:
• 60 CA: Uso básico.
• 180 CA: Puede producir su propio alcohol. Aumenta la producción en 2 litros por 10CA.
• 240 CA: Permite imbuir las armas para que apliquen efecto Ebrio a través de heridas, y aumenta la producción en 3 litros por 10CA.
Ventajas:
• Alcanza 1 metro por cada 10 de Control de Akuma.
• El alcohol se mueve a un 60% de tu Control de Akuma.
• Daña aplicando el efecto ebrio.
• Inmune al efecto Ebrio.
Debilidades: Las habituales en las Akuma no mi.
Debido a que almacenas el alcohol, eres inflamable.
Código: gabu
Bélico
Tras recibir tu ataque, empiezo mi contraataque. Te escupo una ráfaga de alcohol, en dirección a tu pecho. Es esta técnica.
Daeki Kaitai
Propio
5
Información
Requisitos: 120 Control de Akuma | Turno de carga
Daño: 2,9xControl de Akuma
Coste: 211 de energía
Efecto:
Derriba al rival
Enfriamiento:
Tres turnos
Durante un turno, Kenzo almacena el suficiente alcohol para, acto seguido, lanzar una potente ráfaga de este alcohol que impacta contra el rival, derribándolo.
Código: daeki001
Esta técnica va a una velocidad del 60% de mi CA. En este caso iría a: 120 (CA) x 0.6 = 72 de velocidad.
En caso de que te diera, te haría el siguiente daño: 2.9 x 120 = 348 - 100 (Resistencia pasiva) = 248 PV.
Además de ello, te causaría el efecto derribo:
Cita:Derribo Caes al suelo cualquier acción de desplazamiento en el suelo y para levantarte la ejerces al 50% de tu agilidad. Si te dañan el 40% de tus puntos de vida de manera íntegra (tras restar la resistencia pasiva) te derriban.
Justo después, te lanzo dos puñetazos a melé, que en caso de darte, te causarían el siguiente daño:
Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
El ataque que había recibido Kenzo por parte de Garnet había conseguido que, de alguna forma, su cuerpo cediera, cayendo inevitablemente al suelo. ¿Había acabado el entrenamiento ahí? ¿Eso era todo lo que tenía que ofrecer Kenzo Fujiwara, el chico que aspiraba a ser el próximo Rey de los Piratas después de Yojimbo? El pelirrojo observó incrédulo al mocoso, con la ceja izquierda arqueada, ¿lo habría sobreestimado? Ese no era siquiera su mujer ataque, o mejor dicho, era de sus ataques más flojos. Si no era capaz de soportar algo así, estaba claro que el camino que tenía que recorrer era aún más arduo y largo del que esperaba. Pero no, el músico tenía la certeza de que aún tenía algo más que decirle su compañero de entrenamiento. Y, bajo ese contexto, el pelirrojo sintió la necesidad de brindarle algunos ánimos para que volcara todo su ser en la batalla, para que diera el 100% en este entrenamiento.
Y casi respondiendo a las palabras de Garnet o mejor dicho, a su afán de superación y querer ser más fuerte, Kenzo, a pesar de la diferencia de poder y del dolor que debía sentir, se levantó, resurgiendo de sus cenizas cual ave celestial, dedicándole, no sólo una mirada feroz y una sonrisa picaresca, sino también unas palabras que encendieron aún más el espíritu de batalla del skypiean.- El menda puede oler que tus agallas no se han apagado aún, ¿es o no es? - Dijo, con una sonrisa ladeada y el ceño fruncido, con cierto retintín y un resquemor de molestia en su interior, pero valorando la aptitud y actitud que estaba demostrando el adolescente. Si podía seguir en pie, aún tenía mucho por ofrecer.
En un abrir y cerrar de ojos, Kenzo tomó aire, para seguidamente hinchar considerablemente su pecho, poniendo alerta a Garnet ante el posible movimiento que iba a realizar.- ¿Qué vas a hacer, colegui? - Pensó el músico, abriendo los ojos de par en par, y cayendo en la cuenta en los poderes que poseía el chico. Sabiendo que era capaz de generar alcohol por su boca, no le extrañaría que hubiera ideado alguna clase de ataque gracias a esta habilidad.- Veamos de que va la vaina. - Aceptó el reto, quedando expectante ante que el movimiento de Kenzo.- Ahí viene... - Enfocó toda su atención a sus labios, viendo como se separaban, a la par que su pecho se desinflaba para expulsar una ingesta cantidad de ¿aire?.- ¿Huh? - Garnet se quedó flipado e incrédulo ante la inesperada escena que acababa de acontecer, parpadeando varias veces.- Pfff. - Hinchó los mofletes hasta que, sin poder evitarlo estalló a reír.- PUAJAJAJAJJAJAJAJA ¿QUÉ HA SIDO ESO COLEGUI? ¿ESO SE SUPONÍA QUE ERA UN ATAQUE O QUÉ? PUAJAJAJAJAJA - Empezó a reírse a carcajadas, llevándose sus dos brazos hacia su estómago, abrazándose a sí mismo y echando para atrás el tronco superior de su cuerpo, momento que Kenzo aprovechó para asestarle dos puñetazos en su costado.- ¿Huh? - Soltó, al notar como el mocoso había aprovechado ese momento de guardia baja para atacarle.- ¿Has montado este numerito para poder pegarle al menda? - Preguntó, con seriedad, mientras giraba su cuerpo hasta encarar al joven.- ¡NADA MAL! - Bramó, con un gran sonrisa en su rostro ante la jugarreta que había conseguido idear para poder crear una brecha en su adversario, ¿acaso Kenzo era un estratega nato?
Y en ese momento, cerró por completo su puño derecho, salvo su dedo corazón que, al igual que con Whitesnake, dejó su articulación interfalángica sobresaliendo, agachando levemente su cuerpo, flexionando su pierna izquierda para golpearle, en esta ocasión, en su hombro izquierdo, haciendo que un golpe seco resonará en todo el campo de entrenamiento. Era hora de ver si conseguía aguantar ese otro ataque.
INFO
RESUMEN
Espero expectante un ataque de Kenzo que no se llega a dar, situación que me produce tanta risa que crea una brecha en mi defensa. Kenzo me golpea y, tras esto, le ataco.
La Neko Neko no mi: Modelo Dientes de Sable es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse parcial o completamente en un dientes de sable.
Especificaciones
El dientes de sable en su forma completa mide dos metros y medio de largo y sesenta centímetros de ancho, alzándose un total de un metro del suelo. Tiene dos grandes colmillos de veinte centímetros de largo. Su peso será de cien kilos. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, ve incrementada su altura un 50% más y aumentará su peso en un 50% de su peso habitual. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz (incluida), será sustituida por la forma del animal, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un dientes de sable a excepción de la mandíbula inferior y la boca, el pecho y el vientre. De su mandíbula superior brotarán dos grandes colmillos de 1/10 del tamaño total de la transformación. Así mismo obtendrá uñas afiladas en todos los dedos. Le brotará una cola con una longitud igual a 1/2 de la altura total del usuario.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 155 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 50 CA y para la completa 100 CA. La transformación cuesta 70 de energía y después, 20 de energía por turno.
Control de Akuma: 50 CA: Híbrida 135 CA: Completa 155 CA: Transformación inmediata
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +30 a la agilidad, +15 a la fuerza y +10 a la resistencia.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: sable
ATRIBUTOS TRANSFORMADOS
FUE: 320
RES: 300
AGI: 405
Lo primero de todo Kenzo, es que tu técnica no se llega a dar por dos razones:
La primera es que tienes el karma épico y, por tanto, debes decir el nombre de tus técnicas, cosa que no haces al escupirme la "bomba" de alcohol.
La segunda es que, como bien pone en tu técnica, necesitas haber cargado previamente durante el turno anterior tu técnica, cosa que tampoco haces.
Es por esto que roleo que, en el momento en el que me vas a escupir el alcohol, lo único que ocurre es que me lanzas una bocanada de aire y sin más. Sin embargo, considero que este momento da pie a que Garnet se ría y se parta la chofla, por lo que crea una brecha en su guardia y te permite darle los dos puñetazos.
Teniendo en cuenta esto, te recalculo el daño que recibiría Garnet, pues tienes que contar cada golpe por separado y, por tanto, a cada puñetazo restarle la resistencia pasiva y sumarle el bono de Cuerpo a Cuerpo:
Efecto:
Aumenta +30 la Agilidad del ataque. Aplica Entumecimiento durante 1 turno en la zona impactada.
Enfriamiento:
Cuatro turnos
Garnet cierra todos los dedos de su puño a excepción del corazón, el cual contrae de forma que queda la articulación interfalángica sobresaliendo del mismo. De esta forma, y haciendo uso de sus energías y de todo el potencial de cada músculo del mismo brazo, asesta un puñetazo a gran velocidad que, al impactar en el objetivo, entumece la zona golpeada.
Código: newfang001
Al ser superior mi agilidad (435, con el buffo de la propia técnica) a tus reflejos, el daño sería:
4,4 x Fuerza = 4,4 x 320 = 1408 - 100 (Resistencia) = 1308 PV
Al superar dicho daño cinco veces tu voluntad (85 x 5 = 425 < 1308), según la Guía de Combate Avanzado Apartado 4, interrumpiría todas tus acciones, en caso de haberlas, y entrarías en Desorientación y Confusión durante tres segundos.
Además, esta técnica realiza un Entumecimiento en la zona aplicada, es decir, en el hombro izquierdo, reduciendo la agilidad de dicha zona en un 25%
GASTOS Y DAÑO
Me resto 390 Puntos de Vitalidad por el ataque.
Recupero 66 Puntos de Vitalidad por ser Zoan y estar en combate (33 x 2 = 66).
Me resto 819 Puntos de Energía por la técnica.
Me resto 20 Puntos de Energía por estar transformado.
Recupero 99 Puntos de Energía por ser Zoan y estar en combate (33 x 3 = 99)
En total me resto 324 Puntos de Vitalidad y 740 Puntos de Energía.
Por un momento, todo mi mundo se detiene. La sensación de expectativa se convierte en un incómodo vacío cuando me doy cuenta de que nada ha salido de mi cuerpo. Cero. Ni una gota. No hay ráfaga de alcohol, ni el característico aroma que suele acompañarlo. Solo aire. Un torpe suspiro de nada. El calor me sube al rostro en cuestión de segundos en cuanto escucho las burlas de Garnet. Siento cómo mis mejillas arden, no por el esfuerzo, sino por la vergüenza. "¿Cómo es posible que, después de todo este tiempo, el poder de mi fruta me falle en el peor momento? ¿Habré perdido el control sobre mi habilidad? ¿Mi cuerpo ha decidido traicionarme en el instante más inoportuno?12 Es un pensamiento aterrador, pero no tengo tiempo para preocuparme demasiado porque, aunque mi ataque inicial haya sido un desastre absoluto, el resultado es lo que cuenta. Garnet, por alguna razón, cayó en aquella "distracción". Quizá porque esperaba un torrente de líquido y no una ridícula exhalación vacía. Sea como sea, esa mínima duda en su mirada fue suficiente para darle aquellos dos puñetazos en su costado. El impacto es sólido, satisfactorio. Siento la resistencia de su cuerpo bajo mis nudillos, el peso de la carne y el músculo absorbiendo el golpe. Y ahí está, la otra cara de la moneda. Puede que mi fruta me haya fallado, pero mi instinto, mi determinación, mi propia fuerza siguen intactos. Y eso me llena de una emoción inesperada, una especie de euforia. Tal vez no haya salido como planeaba, pero lo he conseguido. De alguna manera, lo he conseguido.
El instante de euforia apenas dura un suspiro. Justo cuando me dispongo a seguir con mi ofensiva, sintiendo la adrenalina arder en mis venas, un impacto seco y brutal me golpea en el hombro izquierdo. Es como si una maza de hierro hubiera caído sobre mí con una precisión quirúrgica. No tengo tiempo de ver venir el ataque ni de reaccionar; simplemente lo siento. Un estruendo sordo resuena en mi carne, un eco de dolor que se expande por toda mi extremidad. La fuerza del golpe es tal que mi visión se sacude, como si el mundo entero hubiera dado un vuelco momentáneo. Me desoriento por un instante, apenas tres segundos, pero se sienten como una eternidad. Un cosquilleo desagradable comienza a extenderse por la zona impactada, un hormigueo persistente que amenaza con convertir mi brazo en un peso muerto. Trato de moverlo de inmediato, de comprobar si sigo teniendo control sobre él, y aunque lo consigo, el entumecimiento me frustra.
Garnet… Este tipo es una verdadera bestia. Su fuerza no solo es impresionante, sino que también sabe cuándo y cómo usarla. Me supera en poder físico, y eso es algo que debo aceptar. Pero en lugar de frustrarme, una idea me golpea con tanta fuerza como su puño, y es que es esto exactamente lo que necesito. Si quiero mejorar, si quiero convertirme en alguien realmente fuerte, necesito entrenar contra oponentes como él. Alguien que no se contenga, que me haga sentir cada golpe, que me haga comprender mis límites y me obligue a superarlos. El dolor en mi hombro es una prueba de que todavía hay mucho por hacer, mucho por aprender. Y eso me emociona. La batalla, la lucha, el dolor… todo se convierte en un rugido ensordecedor en mi pecho. Esto no me detendrá. No puede detenerme. Porque este es el tipo de desafío que me hará crecer, el fuego que templará mi espíritu hasta convertirme en alguien digno de ser llamado fuerte. Y no pienso retroceder ni un solo paso.
OST del momento
Cada fibra de mi ser se tensa, cada músculo arde con la intensidad de una forja encendida. No puedo permitirme dudar, no puedo permitirme fallar. Mi cuerpo aún resiente el golpe de Garnet, el entumecimiento en mi hombro izquierdo es una punzada latente, pero en lugar de debilitarme, aviva el fuego dentro de mí. La adrenalina fluye por mis venas como un torrente indomable, empapando cada pensamiento, cada movimiento, con la sola certeza de que este es el momento en el que debo superar mis propios límites. Mis ojos se clavan en Garnet, analizando cada movimiento, cada leve tensión en sus músculos. Sé que es fuerte, sé que me superaría sin esfuerzo si me enfrentara con miedo o vacilación. Pero yo no soy alguien que retrocede. No soy alguien que acepta el destino sin desafiarlo.
Hago un amague con mi brazo izquierdo, moviéndolo en un arco veloz como si fuera a lanzar un golpe devastador. Es un cebo, una trampa meticulosamente calculada. Siento el aire temblar con la expectativa del impacto, pero en el último instante, giro mi cadera con toda la potencia que puedo reunir. Mi brazo derecho se carga de una energía visceral, un ímpetu explosivo que nace desde lo más profundo de mi ser. -¡RYUKEN!- Ruge mi voz, vibrando con cada gramo de determinación y furia acumulada. El golpe no es solo un ataque, es una declaración. Una demostración absoluta de que puedo seguir creciendo, de que mis límites están hechos para ser destrozados. El puño surca el aire con la violencia de un trueno, con la potencia de un dragón alzando el vuelo. No es solo mi fuerza física la que lo impulsa, sino mi voluntad inquebrantable, mi deseo de convertirme en algo más grande, más fuerte, más imparable. Este golpe no es como los demás. Es el que definirá hasta dónde soy capaz de llegar.
INFO
Resumen
Me sonrojo levemente y me avergüenzo de haber fallado mi ataque, recibo el ataque de Garnet, decido que este tipo de entrenamientos son los que mejor me vienen para mejorar, y lleno de motivación y fuerza interna, realizo un contraataque contra mi rival.
Akuma
Gabu Gabu no mi
Paramecia
3
La Gabu Gabu no mi es una fruta del diablo tipo paramecia que convierte a su consumidor en un humano licor.
Especificaciones
Puedes controlar y posteriormente producir alcohol, y emitirlo sólo desde tu boca. Conforme tu control sobre la fruta del diablo se incrementa, este alcohol se vuelve más intenso y adquiere un alcance superior, pudiendo afectar a un rango de objetivos más lejanos. Adicionalmente, pasado un tiempo de dominio, este alcohol puede ser transferido a tus armas o herramientas, haciendo que estas apliquen el efecto ebrio en las heridas que inflijan. Inicialmente sólo podrás controlar el alcohol que ingieras, a razón de 1 litro por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 20 de energía por turno. Esta cantidad se ve incrementada por dos en la primera ventaja, siendo 2 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 50 de energía por turno, permitiéndote además crear tu propio alcohol directamente en tu estómago. Finalmente, en el máximo dominio, la producción se vuelve 3 litros por cada 10 puntos de Control de Akuma, y con un coste de almacenamiento de 75 de energía por turno, permitiéndote imbuir tus armas con tu alcohol y que apliquen el efecto Ebrio a través de heridas.
Para controlar el alcohol que expulses deberás mover una mano guiando sus movimientos y gastará adicionalmente 10 de energía por litro y por turno.
Control de Akuma:
• 60 CA: Uso básico.
• 180 CA: Puede producir su propio alcohol. Aumenta la producción en 2 litros por 10CA.
• 240 CA: Permite imbuir las armas para que apliquen efecto Ebrio a través de heridas, y aumenta la producción en 3 litros por 10CA.
Ventajas:
• Alcanza 1 metro por cada 10 de Control de Akuma.
• El alcohol se mueve a un 60% de tu Control de Akuma.
• Daña aplicando el efecto ebrio.
• Inmune al efecto Ebrio.
Debilidades: Las habituales en las Akuma no mi.
Debido a que almacenas el alcohol, eres inflamable.
Código: gabu
Bélico
Como dijo Jack el destripador, vayamos por partes. Lo primero, como te dije por privado, no me acordaba que no me había dado tiempo a generar el alcohol, por ello que lo hayas roleado como lo has roleado, me ha gustado y me ha hecho gracia a partes iguales. Por otro lado, al no haberse producido mi técnica del post anterior, me sumo la STA que me resté para hacerlo.
Y ahora, vayamos con lo siguiente.
Kenzo primero te amaga con su brazo izquierdo, intentando engañarte, haciendo como que te va a golpear, pero finalmente, te lanza el golpe con la derecha (que es el brazo que no está entumecido). Este ataque iría a una AGI de 240. Pero en este momento uso el karma "Cuerpo ligero" para poder añadirle más AGI, por lo que se quedaría en 260.
Cita:• Cuerpo ligero: Recibes un +20 de Agilidad puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Cuerpo pesado]
Kenzo aúna todas sus fuerzas en su puño, apretando para golpear tan fuerte como le es posible.
[Técnica de Karma Curtido]
Código: ryuken001
Con esta técnica, te realizo el siguiente daño (en caso de darte):
160 + 3.3 x (245 (FUE) + 14 (Aumento de FUE por la técnica) + 20 (Karma Músculos de hierro)) = 1080'7 = 1081 - 100 (Resistencia pasiva) = 981 PV
En este caso, uso el karma "Músculos de Hierro" para darte con más fuerza.
Cita:• Músculos de hierro: Recibes un +20 de Fuerza puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Esmirriado]
Gastos
STA = 2496 + 211 (La técnica que no he realizado anteriormente) - 408 (Tecnica Ryuken)
Alas Negras
❝
Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
Y tras la bajada de guardia del pelirrojo, Kenzo recibía otro demoledor golpe, más potente que el anterior que le había propinado, en su hombro. Si bien era cierto que el chico no había recibido muchos golpes, también era verdad que los pocos que había encajado formaban parte del letal arsenal de Garnet. Y a pesar de ello, el mocoso aún seguía en pie. No hacía falta usar su haki de observación para saber que empezaba a estar agotado y dolorido del entrenamiento... Pero del mismo modo, también podía sentir como su determinación afloraba, y crecía en los momentos más críticos y bajo tensión. Con esa mirada que se clavaba en el pelirrojo, podía notarlo a la perfección.- Que sigas queriendo dar guerra... Pueje, ¡nada mal, colegui! - Dijo hacia sus adentros, aún con su sonrisa vigente ante la grata sorpresa que le estaba dando el joven Kenzo. Fueron en esos momentos, que Garnet comprendió finalmente que fue lo que vio Yojimbo en ese niño que se encontró aleatoriamente en Momoiro. Aquella férrea voluntad que tenía para luchar frente a la adversidad, aquella convicción para crecerse frente a un enemigo que le superaba con creces y ser el mejor. Sí, no podía evitar que le recordara a él mismo en parte. Y por eso quería ver en primera línea hasta dónde podía llegar el potencial de Kenzo.
Mientras seguía sumido en sus pensamientos, Kenzo mantuvo la compostura y se dispuso a no dar tregua al combate. El skypiean podía ver fácilmente sus movimientos, pero eso no le impedía al mocoso de dar lo mejor de sí e intentar hacer alguna jugarreta para despistarle. Aún con la contusión que debería tener en su hombro izquierdo, se propuso a asestarle un puñetazo con su siniestra que, al final, resultó en una finta.- Así que era eso... - Pensó Garnet, al ver claramente que la trayectoria de su brazo no tenía el propósito de golpearle sino que, con un brusco pero sutil giro de cadera, pasó a intentar golpearle con su puño derecho con el Ryuken, la que parecía ser su mejor técnica.- !!! - Sin decir nada, pudo notar ligeramente como había algo distinto con aquel ataque, abriendo los ojos de par en par.- ¡Averigüémoslo! - Se dijo a sí mismo, buscando hacer lo mismo que realizó cuando le lanzó esa misma técnica anteriormente. Siendo capaz de ver su puñetazo a la perfección, con suma velocidad, flexionó ligeramente sus piernas para poder ponerse a la altura de Kenzo y, seguidamente, lanzar un derechazo que tendría como objetivo colisionar con el ataque del querubín de la tripulación. Al impactar, un torrente de aire, como si una pequeña explosión de aire hubiera emergido entre los puños de los contendientes, sacudió los pelirrojos cabellos de Garnet, quién buscaba anteponerse ante el ataque del chico.- Ya te digo... ¡Es más fuerte que antes! - Dijo, con motivación el hombre tigre, viendo como efectivamente Kenzo era capaz de crecer y mejorar en la propia batalla, terminando de ceder ante su impacto, llegando a retroceder un par de metros.
Ante aquella nueva colisión, Garnet sentía como su puño se enrojecía, notándolo ligeramente hinchado a la par que su corazón iba a mil por hora. Cada latido de su órgano le pedía e imploraba más dopamina y adrenalina. Necesitaba seguir peleando, que la batalla no se acabara y que aquel chico en el que no tenía demasiadas expectativas le siguiera sorprendiendo con su crecimiento. Quería ver que hacía ahora ante cualquier tipo de situación, como respondía ante los diferentes obstáculos que se le pusieran en el camino.- Muy bien... - Y en ese momento, el músico se lanzó como una exhalación, recortando los pocos metros que se había separado de Kenzo hasta quedar a escasos centímetros del chico, aprovechando la cercanía para acercar su cola hasta él y enroscarla alrededor de su cuerpo, a la altura de sus brazos y por debajo de su pecho, apresándolo por esa parte y, por tanto, no dejándole opción de usar sus brazos mientras su cola siguiera envolviéndole.- No te voy a engañar, colegui... - Empezó a hablar, conforme levantaba su cola, de forma que los pies de Kenzo se separaban de la superficie.- El menda empieza a olerse que fue lo que vio Yojimbo de ti, ¿es o no es? - Dijo con seriedad mientras chocaba su puño derecho en la palma de su mano izquierda, empezando a crujirse los nudillos de esta primera.- Ahora bien, ¿qué es lo que haces en esta situación, huh? - Le preguntó Garnet, intentando separar al joven lo más que podía de su cuerpo quedando éste - al no ser su cola demasiado longeva - a escasos centímetros de su abdomen. Confiaba en que Kenzo no se dejaría presionar y amedrentar estando en una posición así.
INFO
RESUMEN
Empiezo a entender por qué Yojimbo decidió que Kenzo se uniera a los Alas Negras. Vuelvo a chocar mi puño con su técnica y, tras eso, le agarro con mi cola alrededor de sus brazos.
La Neko Neko no mi: Modelo Dientes de Sable es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse parcial o completamente en un dientes de sable.
Especificaciones
El dientes de sable en su forma completa mide dos metros y medio de largo y sesenta centímetros de ancho, alzándose un total de un metro del suelo. Tiene dos grandes colmillos de veinte centímetros de largo. Su peso será de cien kilos. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, ve incrementada su altura un 50% más y aumentará su peso en un 50% de su peso habitual. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz (incluida), será sustituida por la forma del animal, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un dientes de sable a excepción de la mandíbula inferior y la boca, el pecho y el vientre. De su mandíbula superior brotarán dos grandes colmillos de 1/10 del tamaño total de la transformación. Así mismo obtendrá uñas afiladas en todos los dedos. Le brotará una cola con una longitud igual a 1/2 de la altura total del usuario.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 155 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 50 CA y para la completa 100 CA. La transformación cuesta 70 de energía y después, 20 de energía por turno.
Control de Akuma: 50 CA: Híbrida 135 CA: Completa 155 CA: Transformación inmediata
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +30 a la agilidad, +15 a la fuerza y +10 a la resistencia.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: sable
ATRIBUTOS TRANSFORMADOS
FUE: 320
RES: 300
AGI: 405
A pesar de tu buen intento por desviar mi mirada con tu finta, gracias a mis reflejos soy capaz de verlo y reaccionar acorde a él. No obstante, en el momento en el que vas a atacar, vuelvo a probar tu fuerza y hacer un choque que, según la Guía de Combate Avanzado Apartado 1:
Cita:Si la situación lo permite, es posible defenderse de un ataque interceptando con otro
Al tener tu ataque 260 de Agilidad, frente a mis Reflejos (368) y Agilidad (405) puedo ver y reaccionar perfectamente al ataque, por lo que doy un giro en sentido antihorario para propinar un talonazo izquierdo a tu puñetazo. El daño sería el siguiente:
Este daño debería restarse al daño de tu técnica, que siendo 1081:
1081 - 470 = 611 PV
Serían 611 PV en mi contra que, restando mi resistencia pasiva, serían 511 PV que me restaría.
Como supera los 500 PV de daño contundente, mi puño derecho estaría entumecido durante este turno, pudiendo moverlo a un 25% de mi Agilidad.
Tras esto, uso mi cola, la cuál mide un metro para enroscarla alrededor de tu cuerpo (a la altura de tu cuerpo) y producirte así un agarre:
Cita:Para librarte de un agarre se tendrás que tener, mínimo, 10 puntos de Fuerza más que la persona que realiza el agarre y por cada turno que te mantenga de dicha forma disminuirá en 5 puntos el requisito para poder zafarte. Aunque también cabe aclarar que esto se trata de una referencia generalizada para todo tipo de agarres, pero dependiendo de cada situación concreta esto podría variar.
Esto quiere decir que, para zafarte de mi agarre, deberás tener en este turno 330 de Fuerza. Huelga decir que te resultaría imposible liberarte actualmente. Obviamente, esto no te impide no mover otras partes de tu cuerpo, solamente tienes impedidos los movimientos de brazos y tu posición depende de la mía.
GASTOS Y DAÑO
Me resto 511 Puntos de Vitalidad por el ataque.
Recupero 66 Puntos de Vitalidad por ser Zoan y estar en combate (33 x 2 = 66).
Me resto 0 Puntos de Energía por la técnica.
Me resto 20 Puntos de Energía por estar transformado.
Recupero 99 Puntos de Energía por ser Zoan y estar en combate (33 x 3 = 99)
En total me resto 445 Puntos de Vitalidad y 79 Puntos de Energía.