El joven Minato era la primera vez que salía de la isla que le vió crecer. La isla Yotsuba estaba bien, y el de cabellos violáceos estaba enamorado de la isla, pero a veces se le quedaba demasiado pequeña, y eso para un chico que tiene ansias de aventura puede llegar a convertirse en una tumba. Por eso, en cuanto salió aquel programa para jóvenes menores de veinte años de la marina para hacer misiones de diplomacia por el East Blue, no dudó un sólo segundo y se apuntó para poder visitar el resto de islas.
Tuvo bastante suerte al ser elegido. Escogieron a los cinco mejores prospectos de todo el Blue para hacer esas misiones; y aunque en las travesías iban a ser los que más trabajaran y los que tuvieran que hacerle los recados a los cargos más importantes y altos del barco, era una excelente oportunidad para hacer relaciones entre otros marines y por supuesto, conocer mundo. Y era por ello que se encontraba en la Isla Isshin, más concretamente en la Villa Shimotsuki, enamorándose de cada una de las esquinas de aquel bonito lugar.
A Minato le impresionó las bellas formas de aquellos edificios que eran tan diferentes a lo que había visto en Shells Town. Las costumbres allí eran tan diferentes a las de su isla, que estaba maravillado con la más básica cotadianidad. En ese momento, el joven marine andaba por las calles de la villa en busca de un lugar para limpiar el uniforme del Comandante que estaba a cargo de aquella expedición. Aunque sinceramente, le era bastante complicado encontrar aquel lugar, ya que todo era muy diferente para él, y además, se distraía con una mosca, por lo que se entretenía con cualquier cosa que encontrara.
Entró en una tienda de dulces, y probó unos dulces llamados "mochi" que se estiraban y eran como elásticos; luego entró en la tienda de un herrero para ver como luchaba contra el acero para hacer una espada, aunque allí estuvo poco tiempo porque hacía mucho calor; y finalmente, entró en lo que parecía una taberna o una posada, para probar el famoso té verde de allí.
La posada era pequeña, de unos diez metros de ancho y unos quince de largo, con cuatro mesas a cada uno de los lados y un mostrador al final, donde una anciana atendía a los clientes. Minato se sentó en la primera mesa a la derecha, donde dejó el uniforme de su superior en la banca, e ipsofacto fue la anciana para tomarle nota. -Buenos días. ¿Podría tomar un té verde con unos mochis?- La anciana asintió, y se marchó para traerle el pedido, mientras que el chico esperaba que volviera con su pedido.
13-09-2023, 03:03 PM (Última modificación: 13-09-2023, 03:04 PM por Yojimbo.)
Ya teníamos en la tripulación a un cocinero, una carpintera y tiradora, una espadachina y médico y un cartógrafo. Lo tenía todo para comenzar mi aventura pirata, todo menos una bandera y un barco… y una serie de cosas que pensaba que nos harían falta para poder comenzar. Mi intención, mientras sobrevolaba aquella aldea, era robar algo de comida, telas, pintura y madera. Desde el cielo iba observando los tejados y las callejuelas de aquel lugar y un lugar, notablemente más alto que el resto de edificios que lo rodeaba, me llamó la atención. Descendí hasta tocar el suelo, levantando una gran nube de polvo bajo mis pies. Parecía ser una taberna, y me apostaba todo el dinero que tenía encima a que era la única de la zona. El edificio, pese a no ser muy grande, era alto… ¿lo habrían hecho así de alto para mantener mejor la temperatura interior? Aquella posada debía medir por lo menos diez metros de altura, perfecta para poder entrar y llevarme lo que necesitara.
Un tirón en la pernera de mi pantalón llamó mi atención. Era una niña pequeña a la que le había llamado la atención y me pedía con las manos que la alzase. Sonreí y le revolví el pelo de la cabeza.
-Yo de ti me iría corriendo de aquí. Se van a poner las cosas un poco tensas.
La niña puso cara de susto y se fue llorando de ahí en cuanto le dije aquello, suspiré y entré por la puerta, poniéndome casi de cuclillas. Una vez dentro el lugar no estaba demasiado lleno, sólo ocupada una mesa de cinco personas que estaban jugando a las cartas y otra mesa con un solo chico de pelo violeta. Pasé al chico y a los otros cinco de largo y me arrimé a la barra. Ahí había una señora, cargando una bandeja con unos vasos con una especie de sopa, como la sopa repugnante que tomé cuando conocí a Jolyne.
-Eh vieja, me sabe fatal interrumpir, pero te voy a pedir que me des toda la comida, bebida y cosas de valor que tengas por aquí. Y rápido que tengo que partir con mi tripulación pirata.
Atributos Personaje
Estadísticas de Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura 3º:
80 FUE
65 RES
30 DES
20 PRE
65 AGI
65 REF
20 INT
45 VOL
1 CH
60 CA
La señora poco tardó en traerle lo que Minato ordenó. Un vaso de barro del cual salía el un pequeño humo del té, síntoma de que estaba muy caliente, y un plato con muchísimos mochis de distintos sabores y formas. Cogió uno que estaba rosado, y sabía ligeramente a fresa, lo cual le encantó. Abrió los ojos sorprendido al saborear tremendísimo sabor. ¿Cómo era posible que algo tan pequeño estuviera tan dulce y bueno? Asentía enérgicamente en señal de aprobación, mientras que cogía otro mochi, esta vez de color verde. Cuando se lo llevó a la boca, volvió a abrir los ojos, sorprendido por aquel sabor. ¿Cual era el sabor exactamente? Era algo que no había probado. Alzó la mano para llamar a la anciana, y cuando llegó, le preguntó. -Disculpe... ¿De que es este mochi? ¿Porqué está tan bueno? ¡TRAEME CIEN DE ELLOS!- La señora sonrió ampliamente, achinando sus ojos al máximo. -El mochi que estás comiendo es de te matcha. Su comanda tardará unos minutos, espero que vaya disfrutando de todos poco a poco...- Y dicho aquello, se dio la vuelta para preparar su comanda.
Cuando el de cabellos violáceos se dispuso a comer el siguiente mochi, las puertas se abrieron de par en par, dejando ver primero una sombra monstruosa que llenó la estancia durante un segundo, para luego dejar ver al verdadero monstruo. Una figura de más de cinco metros y con unas monstruosas alas igual de grandes que la figura. De su cabeza brotaba un largo cabello plateado, suelto y libre, como si de un caballo salvaje se tratase; y un rostro serio y lleno de determinación. El marine no pudo evitar mirarlo, era intimidante y bello, una sensación algo extraña. ¿Qué raza sería? Minato se levantó para entablar una conversación con él. Era una persona sociable, y le llamó la atención. ¿Por qué no preguntarle y comenzar una conversación? ¿Qué era lo peor que podría pasar?
Dio un paso hacia adelante, pero se frenó cuando escuchó lo que estaba pidiendo. Minato se quedó durante un segundo algo petrificado. ¿Estaba siendo testigo de un robo? ¿Delante suya? Sus manos empezaron a temblar levemente. ¿Porque temblaba? Iba a ser su primera intervención, sin embargo, trató de evitar todo tipo de conflicto físico, así que se acercó finalmente hacia él, y le tocó en la pierna, que era donde llegaba. -Disculpe caballero... ¿No querrá hacer eso delante de la marina, verdad? ¿Porque mejor no se va por donde ha venido y olvidamos esto?- Dijo, tratando de lidiar con aquella situación.
Atributos Personaje
Estadísticas de Minato Hanagawa:
45 FUE
33 RES
20 DES
20 PRE
45 AGI
45 REF
25 INT
40 VOL
10 CH
55 CA
La señora me miró con ojos cristalinos, asustada y temblando. Quizá mi presencia la intimidara, o mis palabras, o un conjunto de todo. Como fuese dejó caer la bandeja al suelo, derramando el líquido de los vasos que sostenía con ella, y se giró para comenzar a meter todo lo que había en las estanterías de detrás de la barra en varias bolsas.
-Pero señora no se asuste, si no le voy a hacer nada… -susurré, con algo de pena en mi tono de voz. -Sólo que necesito que pongas todo lo que tengas… en esas bolsas… -finalicé, entre susurros.
Pero entonces alguien tocó mi pierna y me giré, era el chaval de pelo violeta, que se encontraba pegado a mi pierna, a menos de un metro y que para mi sorpresa pertenecía a la Marina. Me “animó” a dejar de hacer lo que estuviera haciendo e irme por donde había venido. Me puse serio, agaché la cabeza y le miré directamente a los ojos. Era mi primera interacción con un marine con tanta determinación en la mirada, parecía que creía en sus propias convicciones, más que cualquier otro con el que me hubiera encontrado antes.
-No me podría importar ni lo más mínimo. -le contesté con seriedad. -Voy a ser el próximo Rey de los Piratas, hacer esto es lo mínimo que me veréis hacer. -continué, formándose en mi rostro, quizá por la adrenalina, una sonrisa ladeada.
Los cinco señores que habían estado jugando a las cartas hasta que comencé con el robo empezaron a levantarse de sus asientos y se pegaron a la pared, esperando que no los viera. Aunque los estaba viendo perfectamente.
-Quizá sería bueno que evacuaras a esta gente, ¿no? -le pregunté al marine que intentaba detenerme, sin intención ninguna de ser sarcástico.
Mientras tanto, la señora de la taberna continuaba metiendo apresuradamente objetos en las bolsas, sus manos temblaban ligeramente por el nerviosismo. Los cinco hombres que jugaban a las cartas se mantenían pegados a la pared, intentando pasar desapercibidos, aunque su preocupación era evidente. La tensión en la taberna era palpable y sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarme a las consecuencias de mis actos, pero por ahora, mi deseo de convertirme en el Rey de los Piratas seguía guiando mis acciones.
Minato tenía los nervios a flor de piel. Aquella imponente criatura que había decidido aparecer para robar en una humilde posada, estaba ahí delante, y su misión y deber moral era enfrentar y proteger al débil. Sus miradas se cruzaron, y el tipo aquel le dijo que no le importaba, que iba a ser el siguiente rey de los piratas. El chico dejó soltar el aire de su boca, esbozando posteriormente una leve sonrisa. -No me podría importar menos, estás hablando con el futuro Almirante de Flota. Detenerte será lo mínimo que me verán hacer.- Contestó al gigantón con sorna. De repente, todos aquellos nervios habían desaparecido por haber encontrado a alguien con semejante determinación. Por fin había alguien que decía a los cuatro vientos lo que realmente deseaba, como él mismo.
-Ellos ya se están yendo. Tu estás conmigo, ¿De acuerdo?- Dijo sin quitarle la mirada al gigante, levantando la mano izquierda por encima de su hombro y señalando con el pulgar hacia la salida, haciendo ese gesto para que los señores se fueran del local. Luego, con el índice de la mano derecha, señaló a la anciana, que metía apresuradamente algunos billetes de la caja fuerte. -Y ella se va a ir también, así tienes vía libre para coger lo que quieras.- Dijo mientras la señora corría a ponerse detrás de Minato. -No se preocupe, señora. Este tipo cogerá lo que quiera, pero no se irá de aquí. Márchese y avise a mis colegas en el puerto. Dígales que Minato está luchando contra un pirata.- Y tras decir aquello, la mujer se fue corriendo fuera del local.
-Entonces, que me dices... ¿Empezamos por las presentaciones, futuro Rey de los Piratas?- Minato dibujó una enorme sonrisa en sus labios mientras se crujía los dedos de las manos. -Mi nombre es Minato, y soy de la base G-34, en Shells Town.- Dió un pequeño paso hacia adelante, posicionándose a unos cuatro metros de aquel pirata. -Pero el destino ha querido que hoy nos conocieramos aquí y tu aventura acabe hoy ¿Quien eres y de donde vienes?- Y luego añadió una pregunta más. -¿Y que eres?- Preguntó curioso, pues desde el minuto uno le llamaron la atención aquellas enormes alas negras.
14-09-2023, 10:28 AM (Última modificación: 14-09-2023, 10:29 AM por Yojimbo.)
El marine me contestó con la misma frase que le dije yo, pero él cambió lo de ser el Rey de los Piratas por ser el futuro Almirante de Flota y que detenerme sería lo mínimo que le verán hacer. Que le verá quien, ¿la vieja? ¿Los piratas? No entendí muy bien esa parte. Como fuese, se le veía sonriente y confiado, quizá me había metido en un buen lío, y eso me motivaba a no moverme de ahí. Comentó también que los civiles ya se estaban yendo y que nos quedáramos él y yo. Le dijo a la señora que pidiera refuerzos en el puerto y le dio el recado de decirles que “Minato está luchando contra un pirata”. Era evidente que había tomado el control de la situación y estaba manejando la respuesta de la Marina con eficacia.
Ya no existía la opción de que me dejara marchar por donde había venido, en realidad, nunca la hubo. Tras eso me dijo que me presentara. Me sorprendió la falta de protocolo en su trato conmigo. En general, los marines solían pedir identificación y seguir un conjunto rígido de procedimientos, pero Minato parecía más interesado en la confrontación en sí que en la burocracia. Su actitud más amigable y directa era un cambio refrescante en comparación con otros marines con los que había cruzado caminos en el pasado.
Minato continuaba con su actitud confiada mientras sostenía su mirada en la mía. Parecía dispuesto a cumplir su deber sin importar las consecuencias, y eso me hacía preguntarme si había subestimado la situación en la que se encontraba.
Moví rápidamente mi puño contra su cara, alzada en ese momento para poder cruzar nuestras miradas y le hundí los nudillos contra su rostro, con un potentísimo golpe para dejar claro su lugar. Minato no me iba a quitar la libertad, mi aventura pirata acababa de comenzar.
-Tierra Dorada. -dije serio, nombrando mi técnica.
Resumen del turno y aclaraciones
Resumen del turno
Unos turnos arriba dices que me tocas la pierna, al no poner desde que distancia puse que estabas a menos de un metro de mi, pegado a ella. Me estás mirando los ojos así que Minato está mirando hacia arriba y Yojimbo hacia abajo. Te ataco con 65 de agilidad. Tengo 20 puntos más que tu en reflejos por lo que el golpe debería entrar.
Efecto:
Aumenta en 34 la Fuerza durante el ataque.
Enfriamiento:
Un turno
Yojimbo tensa los músculos y lanza un puñetazo desde la altura del hombro cargando la espalda y la cadera en el impacto, golpeando al rival con una fuerza por encima de lo normal.
'La Tierra Dorada baña con su fuerza los corazones de los desamparados'
[Técnica de Karma Curtido]
Código: yojimbo001
Daños
Tengo 80 de fuerza, más la fuerza que me suma la técnica llego a 100 de fuerza. Haciendo los cálculos de la técnica te quitaría 300. Al no llegar a 50 puntos de resistencia no tienes resistencia pasiva. Al darte en la cabeza y no llegar por 6 puntos a la mitad de tu vida no te pasaría nada, pero como el daño del golpe supera en 5 tu atributo Voluntad cito textualmente: "verás interrumpidas tus acciones al recibir el daño y entrarás en el estado de Desorientación/Confusión durante 3 segundos"
Resumen de daños:
300 PV a 65 de agilidad en la cabeza.
Estado Desorientación/Confusión.
Lejos de escuchar una presentación por su parte, lo que recibió fue un potente puñetazo en la cara que le dejó totalmente desorientado, haciendo que diera varios pasos hacia atrás. -¡AAAAAAAAAAAAAH!- Gritó mientras se llevaba la mano izquierda hacia su rostro como si de un autoreflejo se tratara. Lo cierto era que le había pegado un soberano puñetazo con una fuerza que en esos momentos era impensable para él tener, así como a una endiablada velocidad. Siguió dando pasos hacia atrás hasta ponerse a unos cuatro metros de él. -Vale, hasta aquí hemos llegado.- Avisó mientras recuperaba el equilibrio y la orientación después de recibir tremendo golpe.
Y tras decir aquello, unas antenas comenzaron a brotar de su cabeza, al mismo tiempo que la parte de su cabeza se transformaba en la de una avispa, mientras su cuerpo se agrandaba hasta los 2.3 metros y aumentaba considerable de peso. De su trasero brotó un aguijón, y de su espalda cuatro alas, las dos superiores de un metro de largo y las dos inferiores de medio metro. De su costado, salieron otros dos brazos, que se extendieron para estirarse, para acto seguido ponerse en guardia. -Ahora soy igual de monstruo que tú.- Le dijo, dibujando una sonrisa y poniendose en guardia, dispuesto a pelear ya con él.
Sus cuatro alas comenzaron a aletear, haciendo que Minato levitara levemente sobre el suelo. Se sentía más rápido, y también estaba más atento a cualquier movimiento de aquel monstruo de alas negras. Con sus cuatro puños en guardia, esperaba impaciente el envite de aquel tipo, a quien seguía retando con la mirada. Sólo podría salir de allí si conseguía derrotar al marine, y aunque las diferencias físicas eran más que notables, no se lo iba a volver a dejar tan fácil.
Resumen
1. Simplemente recibo el golpe y me distancio de tí (4 metros).
2. Hago la transformación híbrida de mi akuma (Ahora mido 2.3, tengo antenas, cuatro alas, cuatro brazos y un aguijón en el trasero).
3. Pongo posición de combate, mientras espero a que me ataques.
La fruta que consumí (si necesitas la tabla de mi akuma, te la enseño), me otroga un bono de +30 en AGI y +10 en REF, por lo que ahora, mis estadísticas se quedan así:
45 FUE | 33 RES | 20 DES | 20 PRE | 45 AGI + 30 AKUMA | 45 REF + 10 AKUMA | 25 INT | 40 VOL | 10 CH | 55 CA
17-09-2023, 11:42 AM (Última modificación: 17-09-2023, 11:48 AM por Yojimbo.)
Le di de lleno en la cara al pobre marine, igual em había pasado pues comenzó a gritar mientras daba pasos con torpeza hacia atrás, dolorido por la “Tierra Dorada” e intentando recomponerse. Se alejó como unos cuatro metros de mi y tras unos pocos segundos puso punto y final a lo que parecía ser una paliza por mi parte diciendo que “hasta aquí hemos llegado”. Recuperó el equilibrio y parecía que su mirada volvía a centrarse. Había recuperado el sentido, y eso me alegraba ya que aguantar ese golpe no lo hacía cualquiera.
Sonreí y esperé a ver que era lo que estaba tramando, de su cabeza comenzaron a salir unas pequeñas antenas, abrí los ojos sorprendido y esperé un poco más a ver que estaba ocurriendo, o si eran imaginaciones mías. Su cuerpo se empezó a estirar y ahí ya me comencé a alertar, no pintaba nada bien la cosa. Parecía que se estaba convirtiendo en uno de los animales de mi isla natal, y nunca había visto a ninguna persona transformarse en un animal.
-Que asco… -susurré mientras ponía una mueca que reflejaba angustia.
Entonces, antes de que continuara y se convirtiera en un monstruo del averno avancé un metro de media zancada y le pegué una patada frontal en el pecho. Provocando que cayera rodando dos metros hacia atrás, rompiendo una mesa con su espalda y, por lo visto, volviendo a su forma natural. Caminé con tranquilidad hasta ponerme a un metro de él, me agaché un poco para verlo más de cerca y le dije:
-¿Por qué no paramos esta pelea y me dejas ir?
Tenía que detener a Minato cuanto antes y volver con mis compañeros. La vieja ya había ido a pedir refuerzos y me preocupaba que mis nakamas pudieran estar en peligro, a parte de que el chico parecía tener aptitudes de combate y un poder secreto que estaba seguro que si le dejaba hacerlo me metería en serios problemas. Yo sólo quería robar algo para mi banda, no pelearme con nadie, pero la vida da muchas vueltas.
Resumen del turno y aclaraciones
Resumen del turno
Te alejas 4 metros, avanzo 1 metro rápidamente y te pego una patada en el pecho que te empuja hacia atrás. Estabas transformándote y sigo teniendo bastante más agilidad que tu reflejos por lo que no deberías poder esquivarlo. Me acerco a ti y te propongo una tregua.
[tecnicainvalida=cac101]
Daños
Tengo 80 de fuerza, más la técnica que me suma 30 al daño te quito 110 PV. Como mi ataque es más del doble que tu voluntad te interrumpo la transformación.
Resumen de daños:
110 PV a 65 de agilidad de una patada en el pecho.
Me quedan 297 puntos de energía.
La transformación de Minato estaba por finalizar, cuando el gigantesco monstruo le propició una patada en el pecho que lo hizo retroceder un par de metros hacia atrás, y chocar contra una mesa, rompiéndola completamente. Era demasiado rápido como para intentar evitar sus golpes o verle venir. Esa sensación de no poder hacer nada le molestaba mucho más que aquellos potentes golpes que estaba recibiendo. Se llevó la mano derecha al pecho, donde había recibido el golpe y notó como le costaba respirar. Aquel tipo era algo a tomar en cuenta.
Acto seguido, mientras se levantaba de la caida, el enorme monstruo de alas negras se acercó a donde estaba el joven marine, proponiéndole una tregua y que lo dejara ir. Sin mediar ni una sola palabra, y aprovechando su cercanía, le propició un derechazo en la mandíbula, con su ataque más potente, tratando de desequilibrarlo y tumbarlo finalmente para cambiar las tornas en aquel combate. -¡Atomic Boom!-
-Si te dejara ir... ¿En que posición quedaría yo como hombre y como marine?- Respondió al sujeto de alas negras, mientras se posicionaba para continuar el combate. Alzó los brazos, cubriéndose mientras se ladeaba para entrar en combate. Si volvía a intentar transformarse, seguramente le hundiría el pecho de nuevo, por lo que evitaría ahora intentarlo.
En caso de que te de el ataque, te causaría: 45 Daño Base + 2x45 + 30 Motto Chikara O = 165
Atomic Bomb
Nombre: Atomic Bomb Código: Mina001
Estilo: Propio
Requisitos: Cuerpo a cuerpo 2 | 30 Fuerza
Rango: 2
Daño: Daño de golpe blanco + 2xFUe
Coste: 68 Energía
Efecto: -
Enfriamiento: Un turno.
Descripción: Minato acumula toda su energía y, haciendo acopio de todas sus fuerzas, propicia el golpe más fuerte posible.
MOTTO CHIKARA O (MÁS POTENCIA)
Código: CAC101
Estilo: Cuerpo a Cuerpo
Requisitos: Cuerpo a Cuerpo 1 | 10 Fuerza
Rango: 1
Daño: +30 Vitalidad Extra
Coste: 30 Energía
Efecto: -
Enfriamiento: Un turno
Descripción: Tensando rápidamente tus músculos realizas un único impacto en el que proyectas más fuerza que en tus movimientos habituales, incrementando el daño del mismo.
Mi golpe le dio de lleno y lo lanzó volando unos metros hacia atrás, rompiendo con su espalda una de las abundantes mesas de madera del local en el que nos estábamos peleando. Conforme el se iba levantando de entre los escombros yo me fui acercando, y cuando estuve lo suficientemente cerca de él agaché mi torso y junté mi cara con la suya, estando tremendamente cerca el uno del otro. Le pregunté si parábamos de pelear y nos calmábamos un rato, pero Minato no parecía estar muy de acuerdo con mi proposición de paz.
Como un rayo el joven marine me propinó un derechazo en la mandíbula al grito de “Atomic Boom”, sería el nombre de su técnica… sonaba genial. No quise apartarme para notar todo el poder del golpe y al notar sus nudillos hundirse en mi mandíbula cerré los ojos con fuerza y apreté los dientes para intentar encajar el golpe. Hice fuerza con el cuello para no moverme ni un milímetro y en cuanto finalizó su frase le agarré de la muñeca y me levanté del todo, elevando su cuerpo hasta la altura de mi rostro. Abrí los ojos y sonreí, lo tenía agarrado de la muñeca derecha con mi mano izquierda y le metí un puñetazo en las costillas con mi mano derecha.
-Tú no eres un marine cualquiera… -le dije tras el golpe. -¿Ese era tu mejor golpe?
Resumen del turno y aclaraciones
Resumen del turno
Me como tu golpe, te agarro de la muñeca y te elevo hasta la altura de mi cabeza. Agarrado de la muñeca te meto un puñetazo en las cosillas.
Daños
Tengo 80 de fuerza así que te quito 80PV del golpe. Tu golpe me hace 165, menos la resistencia pasiva se queda en 145PV
Resumen de daños:
110 PV a 65 de agilidad de un puñetazo en la costilla.
Me quedan 297 puntos de energía.
Me quedan 1007 puntos de vida.