RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 40
#11
Los acontecimientos en el archipiélago Sabaody parecían ser un evento ya histórico al menos para la nueva generación que aquí se estaba fraguando, pero nada más lejos de la realidad comparado con lo que aun quedaba por venir. Y es que, como un trueno, una estruendosa y potente voz, que pareciera salir del mismo infierno resonó por todo el lugar.


—  B A T S U  —

Se escuchó bramar en la distancia, sembrando un ligero silencio que se esparcía como la pólvora. Una tensión extraña, una sensación como de angustia y malestar al mismo tiempo, similar a cuando el vómito advierte con aparecer, la ansiedad aprieta tus pulmones y el aire parece escasear. Una intimidación que, al igual que el origen de la voz era desconocida, pero que traería una réplica que ayudaría a esclarecer mucho más la situación.
Y lo que pasó después no fue mucho más tranquilizador...

—  ¡ G A I D E N ! —

Primero un silbido potente, después un corto y agudo flashazo, y finalmente un enorme estruendo que iba de la mano de una gran nube de hongo que empezó a hacerse visible si se seguía la dirección del ruido, acompañado de una brutal embestida de viento, similar a la que antes había movido a todos los presentes.
Una explosión que impactaba contra un manglar y lo partía de lleno, lo tumbaba, levantando sus raíces y generando un caos aun mayor y sin precedentes. El fuego se extendía por todo el árbol caído y este se consumía rápidamente, fruto de un ataque que parecía no tener un origen claro ni definitivo.

Había habido una explosión en - aunque pocos sin la orientación necesaria sabrían - era el Manglar 30 y este había sido completamente dinamitado y destruido, y sólo aquellos con la capacidad de expandir sus sentidos a casi un kilómetro, serían capaces de determinar la inmensa presencia que venía en la lejanía, mar adentro, pero sólo los que tuvieran la fuerza suficiente podrían soportar tal presencia durante más de unos pocos segundos antes de empezar a caer desmayados como moscas.

En el mar, un enorme galeón con madera rojiza y tres mástiles, con velas blancas y una Jolly Roger ondulando en el viento avisaban de la llegada de alguien no deseado por ninguno de los presentes, y desde luego, alguien que absolutamente nadie, ni el mismísimo Yugu Dimípalo, querrían enfrentar.

[Imagen: cKKdWfA.png]





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#12
Todo se fundió en negro. Antes de que Garnet pudiera escuchar siquiera la respuesta de Sohem, el músico de los Alas Negras, con Sabertones en mano, cayó completamente noqueado por los daños residuales de las quemaduras propiciadas por el enmascarado. Si en aquel momento el pelirrojo pudiera estar consciente, se lamentaría y frustraría ante su debilidad, al no haber sido capaz de escuchar las palabras del cazador y, por tanto, de quedarse tranquilo sobre que era lo que le vinculaba a su hermanita. Si iba dejar el mundo terrenal, al menos quería saber si Sohem de verdad le tenía aprecio y se preocupaba por ella. Pero ya nada importaba. Ahora era la hora de reunirse con sus viejos amigos de los Shogun Gari, con Seandass y liar un buen pifostio en el más allá. O eso creía.

Quizás por el estruendo o por mero instinto de supervivencia, el sonido de una devastadora explosión en la lejanía hizo que Garnet se despertara sobresaltado, abriendo los ojos e irguiendo su tronco superior ipso facto.- ¡¿Pero qué?! - Dijo instantáneamente para, seguidamente - y debido al cansancio acumulado -, volver a tumbarse boca arriba, soltando su mano derecha de su guitarra y llevándosela hacia la cabeza, tapando su ojo derecho.- La puta... Vaya viaje y vaya resaca que lleva el menda, ¿es o no es? - Se quejaba por los continuos dolores y la pesadez que sentía en su cabeza. Volvió a erguir su tronco superior, esta vez con más cuidado y lentitud, mientras entreabría su diestra y aferraba su siniestra al mástil de Sabertones.- Para el carro, ¿estoy vivo? - Se preguntaba, mirando fijamente hacia su mano derecha, incrédulo, al esperar que el cazador acabara con la vida de Garnet.- Joder, ¡sigo vivo! - Exclamó, tosiendo seguida e irremediablemente por el exceso de intensidad. Ciertamente, no se esperaba ese acontecimiento. A continuación, desvió su vista hacia su tren inferior, observando como su desnudez se encontraba tapada por un manto peludo.- ¿Huh? - Llevó su mano derecha hacia la mullida prenda, viendo que se trataba de un abrigo oscuro.- ¿Qué coño es esto y cómo coño ha ido a parar aquí? - Los golpes en la cabeza habían hecho mella y no conseguía atar los cabos que le llevaría a concluir en que Sohem fue quién se lo puso encima.- Muchas gracias y eso, pero el menda tiene que lucir pandero, ¿es o no es? - Enunció, quitándose el abrigo y quedándose - de nuevo - desnudo.- Ga-ga ¡GARNET! - Estornudó sin remedio, rechazando la idea de abrazar al completo exhibicionismo debido al glacial clima que estaba viviendo. Intentó - apretando su barriga con todas sus fuerzas - transformarse en su forma híbrida para, de esa manera, ganar algo de calor con su pelaje pero nada, consiguiendo tan sólo pegarse un pedo al apretar demasiado su abdomen.- Pues nanay, me va a tocar llevarte un poco más... - Le habló a la ropa, poniéndosela como si se tratara de un albornoz.

Estando aún en el suelo, y guardando algo de calor gracias al confortante abrigo, empezó a mirar hacia su alrededor, no viendo ni rastro del cazarrecompensas, al menos no cerca de él. Igual era hasta buen tipo y todo, o a saber.- Bueh, por alguna razón Sohem no me ha mat... - Y antes de que pudiera terminar su frase, atisbó como un manglar, a lo lejos del suyo, estaba ardiendo, saliendo una enorme y descomunal humareda del mismo.- PFFFFFFFFFFFFFFFFFF - Escupió de la sorpresa, al no esperar esa masacre, comenzando a levantarse de inmediato y lo más rápido que su cuerpo le permitía en su estado, empezando por apoyar sus rodillas en el suelo y ayudándose de su mano derecha.- ¿Qué cojones ha pasado ahí? - Se preguntaba algo ansioso, hasta el punto de jadear. Mientras él estaba combatiendo contra Sohem y durmiendo la siesta, ¿habría pasado algo más tocho que habría puesto en peligro la vida de sus amigos? - Mierda mierda mierda mierda - Maldijo reiteradamente, guardando su guitarra en su espalda y comenzando a rebuscar en su zurrón por su Den Den Mushi para ponerse en contacto con alguno de los Alas Negras, sacándolo de allí junto a su Den Den Negro, sosteniéndolo con su izquierda y activándolo en el momento bajo el pretexto de quizás meterse en una conversación ya existente entre alguno de los Alas Negras. La cosa ahora era, ¿a quién llamaba? Teniendo en cuenta el estado en el que se encontraba, y que era de la que más tiempo llevaba sin saber nada, la respuesta estaba más que clara. Sin más preámbulos, y dirigiéndose hacia el lado contrario del que se estaba originando el caos, Garnet marcó el número de su capitana Triana sin dudar, descolgando el Den Den Mushi.- ¡Eh! ¡Colegui, mami salami! ¿Dónde estás? ¿Cómo vais tú y las gemelas? ¿Todo piola? ¿Hay alguien contigo? - Saludó, hablando aún sin siquiera dejar margen de respuesta.- A mi me han dado una buena tunda y me han dejado hecho polvo, el menda necesita reunirse contigo y que le des de tu medicina y luego le cures, ¿es o no es? - Añadió dejando, ahora sí, que la doctora hablara todo lo que tuviera que hablar. Necesitaba reunirse con Triana si no quería ser ahora un cero a la izquierda.

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 69 + 350 = 419
Energia: 3535 - 3309 = 226
Espiritu: 1929 - 1833 = 96
#13
Llevaba ya un tiempo caminando en línea recta con la misma dirección fijada después de escuchar la voz de Viktor al otro lado del den den mushi. Instrucciones claras, sin dar mucho la vuelta a las cosas y con referencias entendibles. La verdad es que el chico - porque a veces olvidaba nuestra diferencia de edad dada su madurez - era muy útil y se acoplaba a mi forma de ser y hacer las cosas casi a la perfección. Lo cual me permitía tener más cancha ancha y poderme ir por mi propia cuenta a hacer lo que se me antojase, como había sido el caso.
El skypieano tigre desnudo de antes, aquel bufón o arlequín con banda sonora incorporada que había decidido retarme y atacarme sin mucho éxito había servido para paliar mi mal humor y mis necesidades destructivas, y el haber obtenido una respuesta tan clara y concisa por parte de Viktor había terminado de calmar las aguas, y ahora disfrutaba de un plácido y tranquilo paseo por los - casi - deshabitados manglares, desprovistos casi en su totalidad de personas, fruto sin duda del despliegue de los Marines y de su enfrentamiento abierto con aquellos piratas... ¿Sería el nudista un pirata? Necesitaba tener una forma de identificarlos para cuando me separaba de Viktor o Shoto... llevar sus carteles o algo así. Ya pensaría en ello.

No pude divagar mucho más sobre el tema pues una voz retumbó como un trueno precediendo una gigantesca explosión sacudió los vientos, la vegetación y todo lo que había en las proximidades, acompañado de una intensa y poderosa luz que llamó la atención de todos los presentes, sin ser o una excepción. Me giré automáticamente en dirección a la explosión y ví aquel hongo lumínico que supuse estaría desprendiendo calor - que no sentía - dada la temperatura que sugería la intensidad de la luz. Una destrucción digna de admiración. Mis ojos brillaban reflejando aquella luz, como los ojos de un niño que admira algo increíble. Quien la hubiera hecho debía de ser un enemigo lo suficientemente poderoso... ¿se trataría del Almirante que había venido a la isla según lo que me había dicho Viktor? ¿sería alguna nueva arma o guerrero? Dudaba que mi familia tuviera el poder de hacer algo así, pese a que eran terriblemente poderosos.

Tampoco pude ensoñarme mucho más con aquello, pues el Den Den Mushi empezó a sonar de nuevo. La voz al otro lado, era Joe Joestar. Mi ceño se frunció y empecé a notar cómo la temperatura se comenzaba a congregar entorno a mi.
Pero lo que tuvo que decir fue tan sorpresivo como estúpido. Referenciaba un pirata muy poderoso y solicitaba nuestra ayuda para acabar con él a cambio de que nos llevásemos toda la recompensa. Escuché en silencio toda su propuesta y cuando terminó de hablar y dejó un par de preguntas en el aire acompañadas de la dirección a donde debíamos ir, colgué sin mediar palabra.
Entonces volví a llamar a Viktor y en cuanto dio señal, fui tan claro y tan conciso como él había sido conmigo — Ve a la explosión — lo cual fue mi única interacción, pues volví a colgar y emprendí mis pasos hacia el lugar de la explosión, entendiendo que si por ahí había surtido efecto el ataque, sería cerca por donde estaría el objetivo. Y claro que me iba a cobrar la recompensa de aquel tipo, pues no iba a dejar que nadie de la marina se interpusiera entre nosotros. Y después... me pagarían por los robotontos.




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#D86700
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