[T2] La inspiración del océano Prest. Abs.
#11
Cao se sentía seguro con su actuación a pesar de que no estuviera cómodo con lo que estaba diciendo pues realmente este era de todos menos racista y por su parte Han estaba también bien metido en papel, tampoco era excesivamente difícil sin embargo la cosa se puso sería cuando notó una intensa presión era como si la agresividad del hombre pez fuera algo tangible, palpable diría, de no ser por la lluvia se habría podido ver con claridad como una gota de sudor recorría el rostro de Cao.

Lo siento pero no pretendo seguir tus órdenes y me disculpo por lo de antes pensé que así nos dejarías marchar , la realidad es que no soy un noble y este chico no es mi esclavo, sí realmente eres alguien justo y esa bolsa contiene dinero, tengo una oferta que hacerte ...el tono de Cao ya no era prepotente estaba lejos de serlo, había vuelto a quien era él realmente una persona calmada, incluso su postura corporal había cambiado ya no era una persona demandante, Cao señaló detrás del hombre pez.

Estoy seguro de que lo has visto, las calles destrozadas y la región empobrecida, si el contenido de esta bolsa es económico lo ideal es que se invierta en arreglar cada uno de los destrozos de esta barriada, los aldeanos están con él agua al cuello y solo reciben problemas de bandas y exigencias de nobles, dime ... ¿Es acaso eso sinónimo de justicia?

Sí no podía amedrentarlo quizás podía apelar a su sentido de la justicia, lo que decía no era mentira y era una realidad , la marina dejaba hacer y deshacer a los nobles ahogando a los pueblos y obviando las situaciones, lo sabía por que lo había visto con sus propios ojos , su hermano Cao Ren oprimía su tierra con puño de hierro y sangraba a las familias hasta que llegaban a pasar auténticas penurias. 

Te lo pido por favor, no quiero hacerte daño, entiendo que estás haciendo tú trabajo pero márchate, por muy fuerte que seas no podrás contra los dos. Posiblemente estaba cometiendo un error de novato pero tener aquel poder le hacía sentirse demasiado seguro, no podía sufrir heridas o algo menos hasta donde Cao había visto, y bajo la perspectiva del mismo si el hombre pez decidía atacar a este solo le esperaría un destino, acabar hundido en su pantano,  Cao señaló al otro lado del callejón que estaba abierto hacia otra paralela a la que acababan de abandonar. Nos iremos... Solo espero que hagas lo correcto.



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#12
Para mi sorpresa, y seguramente para la de Cao también, la estratagema que mi colega realizaba fue lo bastante convincente como para que no nos pegasen, al menos no en primera instancia. Por el momento, el agente quería llevarnos a la central de West Blue, solo debíamos mantener la farsa y rezar por que no nos descubriesen. Parecía un plan sencillo, arriesgado, pero sencillo. 

Mas no, ahora a Cao le dio por ser sincero. de un instante a otro, pasó de la mentira descarada a tener un ataque de sinceridad. "Bueno, pues al traste con la jugada" Pensé mientras sentía ante las palabras de Cao con un rostro de arrepentimiento por haber mentido al marine. El exnoble intentó apelar a su sentido de la compasión y la piedad a gyojin que teníamos delante, así me mantuve asintiendo mientras dejaba de prestar atención a lo que decía Ca y comencé a mirar a nuestros alrededores, no era un lugar reseñable, a decir verdad era una callejuela con un contenedor de basura viejo y algún que otro toldo cubriendo los marcos altos del par de puertas que había allí, al menos no era un callejón sin camino, conectaba dos calles mas grandes, como si de una vena se tratase. Si, yo ya buscaba una manera de salir por piernas de allí, no era un guerrero y si podía evitar el combate lo evitaría. 

Ya asentía con la cabeza de manera automática, tal era mi despiste que incluso asentí cuando Cao decía que si hacía falta lucharíamos los dos contra ese hombre marino, hasta creía que por estar yo allí la victoria estaba asegurada. Detuve el movimiento rítmico de la cabeza y mire a Cao con los ojos como platos analizando lo que había dicho. ¿PERO POR QUE ME METES A MI EN EL MARRÓN?" Pregunté en mi mente mientras lo miraba incrédulo, esto debía ser una mala broma. Acto seguido miré al hombre que nos detenía el paso, mi rostro podía mostrar miedo y también una sonrisa forzada nuevamente que pretendía desescalar la situación todo lo posible, aunque algo me decía que esto solo podía ir a peor "Dios santo... Ahora si que nos pegan seguro" Me resignaba al destino que me esperaba, odiaba luchar, pero si no quedaba otra, tendría que usar los puños para salir entero de allí. 

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#13
- Mentiras... - Empezó a enumerar Ugugubu a la vez que escuchaba al monje - entorpecer a la justicia... - Su voz era un susurro, casi un pensamiento... La ira crecía en su ser - y soborno - Si Cao quisiera ayudar a la gente estaría haciendo lo que Matt demandase en los suburbios no intentando robar un dinero que no era suyo, o eso era lo que pensaba el marine. 

Las gotas traqueteaban contra los charcos dando de fondo una pequeña percusión que acrecentaba la tensión del momento. 
El callejón era amplio, había 7 metros de anchura, al fondo otra calle se llegaba a vislumbrar, pero en él solo había cubos de basura que se empapaban, cajas de mercancías desechadas que se empezaban a destrozar por la lluvia y alguna que otra pequeña escalara con barandas que daba a las trastiendas de los locales. 

El mundo se paró un instante, Ugubugu cruzó mirada con ambos, aguantó un momento la respiración y se pronunció.

- En nombre de la marina y la justicia - dijo mientras su dientes se apretaban, casi hasta generar un pequeño rechinar - Quedáis arrestados - Las piernas de Ugubugu se tensaron con fuerza y el alivio de la tensión se libero de una manera explosiva. El barró se elevó sobre el suelo y de 5 rápidas zancadas la distancia de 3 metros entre los 3 hombres se convirtió en el esbozo de un pasado aún presente. 

A una velocidad mucho mayor de la que Ugubugu podía moverse normalmente y con una fuerza desmedida el puño del gyojing impactó en forma de un gancho de derechas contra la zona abdominal de Cao. Ugubugu se había colado en el espacio entre ambos criminales, encerrándose entre ellos, dándole la espalda a Han como si no le importase, como si tuviera un cometido personal con aquel que era el que más estaba incapacitando su investigación. Era Cao quién se interponía entre él y la justicia y por eso Cao se había convertido en el primero en recibir el golpe, un golpe cargado con la resignación de quien intenta hacer lo correcto y ve como otros se creen por encima de un gobierno establecido y regente. 

El golpe sonó seco, como cuando los niños golpean con la palma el agua en una piscina y superó a todos los ruidos presentes. El agua que caía de manera torrencial era lo único que hacía que Ugubugu pudiera golpear a Cao, el marine no lo sabía, pero aquello a lo que acababa de golpear ere el hombre pantano, un ser al que solo las condiciones meteorológicas de hoy le permitían que alguien como Ugubugu pudiera hacerle frente, pues tanto el marine como el pirata estaban completamente empapados por el diluvio y aunque las propiedades de su fruta no se veían mermadas por la lluvia, el estar completamente empapados hacía que perdiera su capacidad de intangibilidad.
 
Sin más tiempo para pensar Ugubugu giró 180 grados sobre su talón a la misma velocidad abismal, esta vez con el brazo derecho impactó sobre el rostro de Han, una vez más un segundo golpe seco, impulsó el golpe con la cadera y arremetió con la fuerza de la justicia, sintió su nudillo crujir contra el tabique de quien acompañaba a aquel cerdo mentiroso. Y con esa demostración de fuerza en medio de los 2 hombres que acababa de golpear, con los puños enfocados hacia el suelo, goteando y con la respiración entrecortada pronunció: 

- Entregadme el dinero y rendíos. No se os dará una segunda oportunidad - 

El cielo lloraba ayuda, la moral se debatía entre dos visiones distinta. Ambos hombres querían ayudar al prójimo y cada uno de ellos pensaba que su método era el que debería ser. 

Aquel día la Aldea de Santa Segura sufrió, en aquel callejón un conflicto de ideológias, algo que removería los pensamientos de los involucrados, en aquel momento los límites se difuminaban bajo la lluvia torrencial y cuando las palabras dejaron de tener sentido la violencia se convirtió en el único medio de comunicación. 


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#14
 Ugubugu comenzó a mascullar una serie de delitos, vaya la pequeña broma no le sentó especialmente bien fue entonces cuando antes de poder pronunciar algo más una gran presión sacudió a Cao aquella sensación era como diez veces pero que el golpe que había sentido de Abiss tiempo atrás, su cuerpo se despegó del suelo y se estampó en la pared del lado izquierdo del callejón, el sabor del hierro en la sangre llenó la boca de Cao además de sentir como si su espalda tuviese algún tipo de herida, pues impacto había sido tan potente que notaba la zona húmeda, tras haber consumido la fruta se sentía seguro pues no recordaba que nada ni nadie pudiera hacerle daño, y sin embargo ahí estaba el pez , además donde antes estaba él cuerpo de Cao ahora estaba la bolsa ya que tal fue la fuerza que no pudo evitar soltarla. 

Aaarghh... Espetó desde su boca mientras notaba el mundo girar y veía como el Gyojin también golpeaba a Han , ese tipo era una maldita bestia sin embargo no podía dejar que la aventura de ambos terminase ahí, pese al mareo su cuerpo se volvió completamente de fango desplazándose por el barrizal que cubría todo el callejón para acortar distancias hasta el hombre pez entonces volveria a su forma mientras tocaba el lodazal en el suelo, aquella lluvia había ido en contra de Cao pero ahora iría a favor.

Lo había sentido desde que había comenzado, Cao notaba todo el barro y fango que había producido aquel diluvio y mejor aún, podía controlarlo, por ello a la velocidad que le permitian sus capacidades Cao hizo que el suelo a tres metros a la redonda de del asombre se levantase , desde sus mismas piernas para envolver desde abajo al completo el cuerpo de su rival elevando unos cinco metros la cantidad del mismo por si el hombre pez buscaba saltar para librarse la masa pantanosa que ahora se precipitaba sobre él por otro lado estaría pendiente de Han para no reducir la velocidad del mismo si es que este decidía entrar al fango para golpear a Ugubugu, si el destino estaba de nuestro lado hoy podríamos entregar una gran suma de dinero al pueblo y con ello ayudar a sopesar todas las cargas del mismo 


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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 912 - 329 = 583
Energia: 921 - 50 = 871
Espiritu: 210 + 0 = 210
#15
La verdad había salido a la luz, bueno, mas bien salió a la lluvia, pues el sol poco tenía que ver allí. Cuando Cao decidió ser brutalmente sincero algo cambió en el ambiente, el aire se cargó de tensión, si siquiera sabía como el agua podía pasar a a través de esta. La gente no había parado de pasar por las calles a las que desembocaba el callejón que nos encontrábamos, pero para mi todo quedó en silencio, lo único que podía escuchar era el hilo del agente que poco a poco se escuchaba mas bajo, pero también mas iracunda. Vi los nudillos del marine tensarte.

Ya no había marcha atrás, el combate se cernía sobre nosotros. De hecho, se cernía mas rápido de lo que mi aliado y yo nos esperábamos. Tan solo pestañeé una décima de segundo, pero fue mas que suficiente para que aquel caballito de mar desapareciese de nuestra vista y apareciese entre Cao y yo. Solo pude hacer lo que me dio tiempo antes de ver como el exnoble salía volando. Solo pude alejarme unos milímetros mientras mi rostro mostraba sorpresa supina. -Mierd...- No tuve tiempo a terminar el improperio antes de ser fuertemente golpeado en la cara.

Vi como el tiempo se paraba, el puño que se acercaba a mi cara, pero no podía impedirlo, ni siquiera pude moverme "Lo sabía..." Ese fue el único pensamiento fugaz que mi mente escupió antes de ser golpeado con una potencia tal que pensaba que me arrancaría la cabeza. Pude sentir el fatídico crujido de mi nariz, pero poco mas pude sentir, caí al suelo mareado, pero sin tiempo que perder. 

Hice lo único que mi cerebro era capaz de procesar, que fue levantarme dando una voltereta hacia atrás una vez caí al suelo, dejando espacio entre esa mala bestia y yo, quedando hincado en mi rodilla izquierda en el suelo mirando hacia mi nuevo oponente. Mi intención era atacar tras eso, pero ni falta hizo realmente. Cao se me había adelantado, intentando envolver al gyojin y engullirlo en su lodo como si de una indefensa presa se tratara. Aquel plan podía salir bien, pero lo dudaba enormemente, no después de ver la velocidad que sus piernas le proporcionaban, así que me coloqué en una postura de combate sencilla, con las piernas semiflexionadas, los pies a una altura de los hombros y los brazos en la lineal del eje de mi cuerpo, mis puños se habían formado, dejando uno a la altura del pecho y otro a la altura del hombro derecho, pero adelantado del cuerpo, apuntando a su objetivo. Escupí un cúmulo de sangre y absorbí lo mas fuerte que pude para que la sangre que hubiese obstruyendo la nariz cayese a la boca. 

Mi mirada era seria y concentrada. "Segundo asalto" Pensé mientras preparaba mi siguiente movimiento, el cual ya tenía en mente. La cabeza me zumbaba, ni siquiera es que pudiese ver nítido, entre la nariz y el porrazo la verdad es que veía cuádruple, aún así no podía dormirme en los laureles, mientras viviera tendría algo con lo que luchar. No podía rendirme, ahora no. Ya no era mi vida la que estaba en juego, Cao también podía ser golpeado, algo que creía impensable, claramente iba a necesitar mi ayuda.

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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 569 - 238 = 331
Energia: 671 + 0 = 671
Espiritu: 234 + 0 = 234
#16
La seguridad convierte a los más poderosos en presas. 

Aunque Ugubugu había superado con creces a sus dos rivales, había algo que no entraba en sus planes. El había visto como absorbía la bolsa de felpa que ahora quedaba en el suelo de nuevo, pero no sabía con claridad que era aquel poder que estaba usando. Es cierto, que las frutas del diablo eran un conocimiento común entre los soldados y él, en su calidad de contramaestre, comprendía que había diferentes tipos y que Cao bien podía ser de uno de ellas, pero aún así, no se preocupó lo más mínimo de que eso pasase. 

El barro, que antes había sido su aliado lo envolvió como una crisálida hasta que... Cuando estuvo cubriendo la totalidad del cuerpo del gyojing se lo trago como si no hubiera sido posible que ugubugu existiera. 

Han, quién se encontraba de frente al marine, pudo ver como este intentaba zafarse de los horrendos poderes de su compañero, pero que no era capaz de esquivar la trampa mortal en la que se había visto envuelto. 

- Señor Fuguwu - Don - fue lo último que alcanzó a decir antes de que fuera completamente tragado por los curiosos poderes del Hombre pantano, mientras que con su mano intentaba agarrar a Han, lo cual le fue imposible.  

Dentro de Cao, Ugubugu sintió la oscuridad. No comprendió lo que pasaba, para él aquello ero lo más parecido a la muerte que había sentido, por mucho que simplemente se estuviera ahogando y agonizando lentamente... 

Pero lo que más le dolía no era la presión del barro destruyendo sus huesos, ni siquiera la presión de sus pulmones que solo podían tragar litros y litros de barro... Lo que más le dolía era que no había sido lo suficientemente fuerte como para conocer a su héroe Fuguwu y no había sido lo suficientemente capaz como para recuperar el dinero robado. La frustración le inundó al igual que sus pulmones se inundaban de barro con cada inhalación. 

Allí, dentro de la oscuridad que le había tragado, solo y sin nadie que lo acompañase, el gyojing recordó por todo lo que había luchado. Había sido un ser justo, solo buscaba hacer el bien como él sabía, solo había sido con los demás como a él le habría gustado que los demás le tratasen. Ese dinero no era de esos hombres, por mucho que lo quisieran usar para dárselo a los pobres esa no era la manera en la que se hacían las cosas. Apretó con fuerza sus nudillos y sintió como una débil lágrima caía de sus ojos... Le había fallado, había fallado a su héroe y había fallado a su raza, sin él las tropas gyojing de la marina volvían a decrecer, el racismo seguiría aumentando. 

Cao y Han no lo sabía, pero el egoísmo que acababan de demostrar retrasaban y penalizaban todos los avances que Ugubugu había conseguido en su base, ya no sería capaz de seguir mejorando la imagen de los gyojin, ya no podría seguir ayudando a su héroe Fuguwu en el cometido por un mundo mejor para sus hermanos y todo... Todo por el simple hecho de que 2 hombres habían decidido que el dinero de otro, el dinero que otro había ganado, debía ser repartido con los que no habían colaborado de ninguna manera en el esfuerzo con el que él dinero había sido conseguido. Todo... Por puro egoísmo.

Y con todo eso en su mente, Ugubugu quién había seguido la inspiración del océano, quién había encontrado el coraje que le faltaba en Fuguwu se enfrentó a sus últimos momentos en la oscuridad y la soledad que el interior de Cao le proporcionaba. 

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#17
La agilidad que le otorga a su elemento y el propio terreno fue una ventaja singular para la decisión del combate, el hombre pez se movía en vano pues con cada movimiento que esté realizaba el fango lo cubría mientras se iba retrayendo hasta el interior del cuerpo de Cao, justo antes de acabar completamente absorbido, se pudo escuchar con claridad que el marine mencionaba un nombre "Fuguwu", ¿Era una palabra clave? ¿O quizás un último pensamiento dedicado a alguien? , solo había una realidad si soltaba aquel hombre pez , acabaríamos en la cárcel o muere os por lo que no había más opciones. La bolsa del dinero ahora estaba en sus manos pues cuando atrajo a Ugubugu con él se movió la bolsa, se la la lanzó a Han con tranquilidad y lo miró a los ojos.

Ábrela por favor, tengo que concentrarme en mantener en mi interior al pez hasta extinguir su vida
... Sí lo devuelvo consciente, podríamos acabar en la cárcel o muertos ...

Cao no se jactaba de sus palabras, tenían que corroborar el contenido de la bolsa y Ugubugu habia logrado herirle con severidad por lo que tenía que tomarse un momento y concentrarse en mantenerlo en el interior pues la velocidad de este y potencia de sus golpes era temerosa, la cabeza aún le daba vueltas y por el aspecto de Han no es que el golpe que este le dedicó fuera precisamente menor al suyo.

Entonces Cao juntó ambas manos y entrecerró levemente los ojos mientras dedicaba una pequeña oración al hombre pez Mi ambición ha sido más grande que tú necesidad de hacer justicia, no creo que hayas sido un mal hombre pero tus intereses serían a poderes contrarios a mis principios. No lamento hacerlo, lamento no haber podido salir fingiendo ser otro. Al final terminó de separar las manos y abrió los ojos mirando a Han para saber qué es lo que había finalmente en el contenido de la bolsa.




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#18
No veía demasiado bien, entre el lagrimeo del tabique roto y la conmoción del golpe previo no me permitía ver con claridad, pero, aún así, mis oídos funcionaban a la perfección. Pude escuchar sus agónicos sonidos, como chapoteaba en el fango para huir sin lograrlo, como pedía perdón a alguien. No mentiré, fue duro, muy duro, escucharlo, pero no era un niño desvalido, había vivido en la calle desde crío, no iba a arrugarme por eso, además, ahora tenía cosas de las que preocuparme. 

Cuando dejé de escuchar al agente y escuché un gráfico "GLUP" relajé mi postura y me tambaleé por el dolor y el golpe, me llevé las manos a la nariz y sentí como chocaba la bolsa de oro sobre mi torso y cayendo al suelo después. -Jolín, que daño...- Di un torpe paso hacia donde había caído la bolsa y me agaché con dificultad para agarrarla y mirar el interior como Cao me había pedido. .-Y todo por qué, ¿por vil metal?.- Agarré la bolsa con una mano y con la otra me sostenía la nariz, menudo testarazo me dio ese tipo, tenía una fuerza comparable con un elefante. Abrí la bolsa y conté la cantidad que había dentro. -Hay XXXX berries. Espero que, al menos, haya valido la pena.- 

Cao comentaba que no podría soltar al marine, pues si seguía consciente nuestros destinos serían aciagos, puede incluso que llegase a matarnos, era innegable la gravedad del asunto. Quedé callado un segundo para analizar la información que me dio mi acompañante ¿Realmente iba a tolerarlo? Terminé encogiendo los hombros mientras intentaba mirarlo a la cara y guardaba la bolsa de oro.-Yo no soy quien para juzgar tus actos Cao. En aquella fiesta prometí seguir tu camino para ver a donde nos llevaba y cumpliré mi promesa hasta que no pueda caminar.- Me acerqué hacia Cao, tambaleándome, dando pasos en falso y siguiendo un rumbo mas largo que la línea recta y sacaba un pequeño botiquín que había comprado en el puesto de antes, sabía que me haría falta. 

Me puse una cura rápida en la nariz y tomé una pastilla para bajar la inflamación y un poco el dolor de cabeza. -Vayámonos, no me gustaría estar aquí cuando vengan a buscar a esa mala bestia.- Miré el suelo, observando el claro rastro que habíamos dejado. -Oye, Cao ¿Podrías ocultar nuestro rastro borrando todo con tu fango?- La pregunta tenía un motivo obvio, si este era el primero que venía y ya me había dejado la cara como un cuadro incomprensible, no quería imaginarme como sería el segundo o el tercero que viniera. 

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#19
Mientras Ugubugu seguía agonizando en el interior de Cao, lejos de la luz que poco a poco se extinguía en el interior del logia  los dos monjes abrieron la bolsa de felpa, encontrando dentro de ellas fajos de billetes doblados, el monto que había en su interior era de 40.000 berrys, una suma modesta para la cantidad que el adinerado pantano podía manejar. 

¿Qué harían con ella? Esa era una pregunta que solo nuestros dos protagonistas podrían responder.

Mientras observaban su botín, ambos, podían seguir sintiendo la lluvia caer sobre sus cabezas y como el diluvio no daba pie al descanso. Desde el centro del callejón dónde se encontraban pudieron escuchar de fondo un gran revuelo. 

- MATT - Gritaba un hombre - ¡ES MATT, SE LE HA CAIDO UNA CHABOLA ENCIMA! - La voz sonaba apurada y de fondo, opacada por el sonido de percusión que dejaban las gotas en el fondo de la escena, un ruido al que Han y Cao de seguro ya estaban más que acostumbrados. 

Tras ese grito un grupo de siete personas salió disparado hacia la zona residencial dónde las inundaciones no hacían más que causar estragos, el gasto monetario que tendría que asumir Aldea Santa Segura por aquella catástrofe natural era mucho más que el que Matt podría aportar... Y si este moría... Solo quedaba esperar que sus hombres fueran igual de "justos" que él, pues bien el siguiente al mando podría ignorar la Aldea marchar con las huestes de mercenarios y ponerse a las ordenes de otro señor que pagase mejor de lo que Matt lo hacía. 

Si tanto Cao como Han seguían al grupo de hombres llegarían a la zona residencial. 

Allí encontrarían un gran número de chabolas, algunas eran de chapa, otras de madera y las que menos suerte eran tiendas de tela que ahora no eran más que un amasijo de barro apretado contra el suelo. 

Un gran grupo de personas de entre cuarenta y cincuenta integrantes se arremolinaba entorno a una chabola de las más grandes, parecía ser que había caído presa de las fuertes lluvias que asolaban el lugar. Los hombres se movían de manera frenética de un lado para otro. Eran una fusión de mercenarios y residentes, se diferenciaba por el corte algo más cuidado y militar que tenían los primeros, aunque no fuera algo excesivo los diferenciaba de la gente de a pie con ropas roídas y andrajosas. 

- No lo encuentro - 

- Es imposible esto pesa demasiado -

- ¿Qué vamos a hacer? - 

- Si Matt muere... - 

- No digas eso ni en broma - 

La tensión aumentaba los segundos pasaban y el peso podría estar aplastando a Matt Yugo de Sombra, el cuál si no encontraba ayuda pronto acabaría muerto asfixiado... Como cierto Gyojing marine... El mundo aquel día tenía hambre y quería segar todas las vidas que pudiera. 

- Mejor si se muere... No pienso olvidar cuando se llevo a mi hermana - dijo uno de los civiles mientras apretaba los puños.

- Qué bien se lo pasó - le contestó uno de los mercenarios. 

- ¿Qué acabas de decir? -

La desaparición momentánea de aquel líder, el cual era más polémico y querido que temido empezaba a hacer mella junto con la confusión que estaba generando las inundaciones. La zona residencial de Aldea Santa Segura se estaba convirtiendo en un hervidero y faltaba muy poco para que todo terminase explotando-.



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#20
Notaba cómo en su interior, los movimientos de Ugubugu comenzaban a cesar lentamente, pero no tuvo especialmente mucho tiempo a pensar más pues comenzaron los gritos que avisaban de que Matt el jefe de la pandilla que el viejo de la tienda les había dicho, se encontraba en una situación crítica, se había derrumbado su casa en el distrito comercial  y ahora su vida pendía de un hilo, Cao miró a Han y sonrió levemente.

Sé que hoy mis planes te han causado problemas pero tengo otro, puedo alterar mi forma y fingir ser una especie de ser divino, alentaré a qué mercenarios y aldeanos trabajen codo con codo, diré que las malas acciones del anterior líder provocaron el diluvio y que yo vengo como advertencia, tú tocaras música como si fueras mi sacerdote y llegado el momento me sigues el juego.... ¡Vamos puede que funcione está vez y no tengamos que luchar! 

Volvió a caminar sin llamar la atención llegando hasta la zona residencial donde entonces miró a Han y asintió para que este comenzara a tocar, Cao por su parte cubrió su cara de barro control una pequeña porción para fingir que tenía un halo sagrado de fango,, expandio su cuerpo en fango para parece más grande, pura y mera estética, se deshizo en fango y se movió hasta delante de la casa apareciendo en su forma de fango. ¡Cao-ho-ho-ho! ¡El dios del fango ha llegado! Gritó para interrumpir las conversaciones de todos mientras dejaba que sonase su melodía para llamar aún más la atención, la entonación el tempo, estaba usando todas sus dotes para llamar la atención ¡Hoy se os ha castigado por un hombre que hizo el mal! ¡Matt! Pues se ha aprovechado de los aldeanos en númerosas ocasiones. ¡Pero no temáis! ¡Hoy no es vuestro fin! Hacía temblar el fango de alrededor para demostrar "poder" mientras algunos tentáculos se elevaba y se deshacían yo, el dios del fango soy magnánimo, y os doy una oportunidad. ¡Los mercenarios serán ahora los guardias de los aldeanos y trabajarán exclusivamente por la seguridad de ellos! ¡Los aldeanos darán comida y bebida en agradecimiento a los guardas! ¡Os protegereis los unos a las otros! O mi furia renacerá y la tierra engullirse al resto... Entonces haría un movimiento de cabeza para que Han les dejase la bolsa de dinero  
Esto la ayudará a cubrir los gastos , mi sacerdote os hará entrega, requiero un aldeanos que sirva de líder y Guardia, pues ambos se reunirán para cualquier problema que haya llegando siempre a un acuerdo pacífico ¡Rápido, rápido! Está es mi última oportunidad. Hacía mover el fango con más fuerza para así dar a entender que su temperamento estaba cambiando, deseaba que aceptasen rápidamente para poder hacer zanjas y cambiar el flujo del agua, entre antes de olvidaban de Matt antes podían trabajar codo con codo. 

Resumen
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 583 + 0 = 583
Energia: 871 - 50 = 821
Espiritu: 210 + 0 = 210


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