Max D. Bambú
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
468
426
133
133
468
353
231
575
560
306
El panda escuchó a sus compañeros hablar sobre el periódico con interés. Todos tenían fijaciones particulares. Kovashi ni siquiera habló de que su recompensa era la más elevada. Sin embargo sí que dijo algo que tenía todo el sentido del mundo. Tenían que implicarse, formar parte del todo. —Estoy de acuerdo, por raro que suene. —Solían estar enfrentados en todas las posturas que mantenían. —La chica esta que mencionó puede tener contacto directo con gente importante, tal vez sea el momento de recibir alguna misión. —Las misiones oficiales tenían recompensas serias anexadas a ellas. No solo la fama, sino el dinero. Un grupo de revolucionarios que actúa al unísono y tiene éxito habitualmente es una amenaza increíble. Enma empezó a hablar de liderazgos, de que Derya era la líder y que ahora debería serlo Panda. Él lo descartó con un ademán de mano. —Mandar no es lo mío, por ahora podemos votar las decisiones o lo que sea. Sin embargo tenemos una disputa pendiente. —Miró a Kovashi y después a Khruner. —Tú no lo sabes porque no estabas, Enma, pero en este grupo el liderazgo se terminará decidiendo a la fuerza. Puede que no ahora, ni mañana, pero algún día será el momento y tú también lucharás. —El barco retumbó con los saltos de Khruner. Panda miró de nuevo a Kovashi, esta vez directamente a los ojos y con seriedad. De algún modo intuía que la única manera de llegar hasta él y obtener su respeto sería mediante la fuerza. Dobló el periódico y lo dejó hacia un lado, se sentó en el suelo y se recostó en un lateral del barco. —No hay que empujar nada, Khruner. Tiramos el ancla y esperamos lo mejor. —Miró el cielo azul y pensó en Derya una vez más, pero ese pensamiento empezó a desvanecerse poco a poco mientras cerraba sus ojos y dejaba que la agradable brisa marina le transportase lejos. Todavía estaba consciente, escuchando a sus compañeros, pero tan pronto lo estaba como podría dejar de estarlo y quedarse dormido. Una pregunta, no obstante, invadió sus pensamientos y le hizo abrir los ojos de nuevo. —¿Cómo nos llamaremos? —Todavía no tenían ni nombre.
Kovashi Shimatsu
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
245
205
300
75
143
250
124
255
125
150
Enma parecía interesado por lo que explicaba el periódico, asomando en él una puerta imaginaria (para Kovashi) de donde sacar un tema de conversación interesante, pero esa puerta se cerró rápido al recalcar que Derya era su líder y que no contara con el pelirrojo para estar bajo su mando. Que daba su crédito a Panda, no a él. ¿Volverían a luchar? desde luego a Kovashi no le temblaría el pulso en enfrentar a sus camaradas, ni siquiera al perezoso de Khruner si era necesario. Lo que en todo equipo tenía que haber era un líder y de ellos, que se conociera, solo Kovashi tenía experiencia comandando equipos, pues pasó muchos años con hombres bajo su mando.
Era mejor no recordar para qué. Fue algo sutil, Kovashi arqueó la ceja izquierda, se agachó ligeramente, tocó el suelo y un cubo del tamaño exacto donde se ubicaban los pies de Enma salió despedido por los aires una docena de metros. De no hacer algo, el cubo caería al agua, con él revolucionaron sobre él. Kovashi se chocó las manos, como si hubiera terminado un trabajo necesario. — Bien, continuemos. — Se respondió, esperando a ver que decía Panda.
Antes de que el mink hablara, Khruner se adelantó, mencionando la aparición de tierra firme. Derya ya lo avisó, la isla más cercana estaba cerca, muy cerca. Panda tenía razón, les faltaba un nombre. — No sabía que era como las bandas piratas. — No le disgustaba la idea, en absoluto. — Si tenéis alguna idea sobre el nombre, estaré encantado de escucharos. — Miró al cielo, esperando ver a Enma mantenerse en el aire con su maravillosa akuma tipo logia. - Ya pensaré en algo - Se rascó la cabeza, caminó un par de pasos para quedar al lado de su compañero Khruner y con él a su costado, vieron como la el punto negro se tornaba en roca gigantesca.
Parecía un cactus.
Enma
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
93
121
33
38
106
104
69
53
30
185
A pesar de la reciente marcha de Derya, los revolucionarios no sucumbieron a la tristeza inmediata. Por el contrario, algunos optaron por el sarcasmo, otros por la fuerza y hubo uno que había decidido matar la nostalgia con comida. Con peces, para ser más concretos. En cierta manera, era lo mejor que podían hacer, y más teniendo en cuenta de dónde habían venido. El periódico fue como un acierto del destino, pues fue lo que inició, en un primer momento, la cohesión de grupo. Aunque después todo comenzara a girarse. A Enma le había parecido oportuno poner sobre la mesa el liderazgo del grupo, no porque necesitase un líder de facto, sino por que alguien tomara las decisiones por él. Le daba bastante pereza todo lo relativo con el modelo asambleario de que todo el mundo participase. Era demócrata, claro, pero ante todo perezoso. Y de todos los presentes, Panda era el que para el pelirrojo tenía más dotes de liderazgo, más cordura, más raciocinio. Aunque al final, como todos ellos... habló de fuerza. De que en aquella banda todo se resolvía a la fuerza, como antaño. - Vaya... - Suspiró. - Al final... creo que me he equivocado... de elección también... - No le había gustado que Panda hiciese referencia a la fuerza, aunque así fuese. Enma no era precisamente un pacifista, pero no le gustaban los conflictos pues requerían mucha atención y esfuerzo por su parte. Volvió a suspirar y se colocó una tirita en la nariz, ignorando por completo la broma de Khruner sobre su voz.
A Kovashi, como era de esperar, eso no le había gustado. Y decidió mostrarlo usando un extraño poder que hasta la fecha Enma no había visto, aunque era conocer de su existencia ya que, en ocasiones anteriores, Kovashi se había referido a él como "otro usuario de fruta". De pronto, se formó un cubo a los pies del pelirrojo que salió expedido hacia el aire, como un proyectil, poniendo la vida de Enma en peligro por la posibilidad de caer al mar. Pero como un acto reflejo, la parte inferior de su cuerpo se fue desvaneciendo, convirtiéndose poco a poco en hollín y manteniendo su cuerpo en el aire, en un estado de suspensión... pero boca abajo. Se giró, todavía en el aire, y se colocó las tiritas que se le habían descolocado. - Ya entiendo... lo de la fuerza... - Murmuró mientras lo hacía. - Pero nada que hacer... - Su cuerpo comenzaba a descender, poco a poco, e iba adoptando su forma habitual para poder posar los pies sobre la cubierta del barco una vez más. - Ara, ara... - Se rascó la cabeza. - Creo que nos podemos llamar... los agresivos... - Señala a Kovashi. - O... los cuervos... - Mencionó, mientras uno salía sobre su hombro y se posaba en el de Kovashi. - Aunque también... me gusta la idea... de... las tempestades... - Como narrador, no tengo muy claro el motivo de estas palabras. Es tan sólo un pensamiento que cruzó por su cabeza durante un par de segundos.
Era un barco vívido, de eso no había ninguna duda.
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