Owen Yang
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
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— Puedo ser tímido, pensativo e introvertido más no soy una persona que se angustie o sufra, en general. Han pasado cosas en mi vida que hacen que mantener un estado de ánimo "alegre" sea más dificil hoy por hoy, pero dudo que un médico lo solucione —
-Mira tío creo que le estás dando demasiadas vueltas y tienes pinta de triste. Si estás triste deja de estarlo, ¿Qué tanto?-
Hablaba parcialmente en broma y otra en serio, como si la felicidad fuese algo que Owen manejaba de manera total y completamente natural en el concepto más básico y normal como uno pudiese conocerle. Hablaba de dejar de mantener la personalidad del propio Eros, aquella más lúgubre y de primer impacto decaída, como si fuese un estado tan sencillo como pasar el agua de líquido a sólido -Además, el tipo que te digo le sabe, te lo prometo. Es un poco antipático y te dice tonto cada siete segundos de reloj. Por lo demás, es un fenómeno.- le era inevitable gesticular mientras sonreía con algo de complicidad, creía que, ambos dos, a su manera, podrían tener una interacción interesante y más que Kiyoshi, como persona metódica, analítica y especialista que es, no dudaría en que le llame la atención el paralelismo intrínseco entre ellos dos -Él se encarga de que la gente no muera, pero si mueren, ahí entras tú. Buena dupla.- comentó, rascándose la cien mientras miraba hacia un costado, recordando cómo uno de los grandes cometidos del propio lúgubre adulto era recuperar todo aquello que habían robado en su profesión de sepulturero.
Owen jamás había cuestionado su propia fuerza o habilidades. De hecho, gracias a las mismas, había sobrevivido hasta exactamente este preciso segundo, permitiéndole abrirse paso a un sinfín de conflictos que, para la media humana, hubiesen sido fatales o terminado en destinos peores que la propia muerte. Sin embargo, sí había parte de razón en la preocupación del pelirrojo de la que empezó a ser consciente hacía ya tiempo, pero reafirmada al ver cómo, tal vez por caprichos del destino, se vivía topando con individuos excepcionales constantemente, como si la vida le estuviese mandando un mensaje entre líneas que, poco a poco, hacía mella en su psiquis.
— Cuando se encuentre a alguien que se vuelve un león, un elefante o un rinoceronte... Lo golpea como me golpeó a mi, y despues me cuenta como le fue —
-...tú crees?-
Le resultó completamente inevitable no prestarle atención a lo posterior que había dicho con una expresión entera de sorpresa. Owen era muy joven y, si bien había tenido un pasado muy tortuoso, su mente, aunque ágil, solía tomar una enorme cantidad de decisiones donde se cuestionaba absolutamente todo, incluso, su propio ser. Mientras el hombre de cabellos violetas hablaba y escuchaba el tronido de los puños ajenos, inevitablemente, volvió a viajar hasta su propia mano mordida por Eros una y otra vez, pudiendo, aún, sentir el punzar sobre los músculos y el moratón violáceo que se había marcado, casi inspeccionándolo mientras prestaba atención a sus últimas palabras: " Mi fuerza es tu fuerza, la tuya es la tuya. Juega bien tus cartas" -...puede ser, no lo sé.- sí, tal vez el pelirrojo quería encontrar una solución un poco milagrosa, algo que, de un momento para el otro, lo vuelva imbatible. Necesitaba asegurarse, como sea, ayudar a cambiar el mundo tan torcido que él había tenido que vivir junto con la chica por la que estaba completamente enamorado.
Si existían tantas frutas, de tantas capacidades tan diferentes, ¿Acaso...existiría...
-Eros, ¿Crees que exista la fruta más fuerte del mundo? O el poder, no sé, este mundo es tan complicado que hasta no sé ni en qué creer.-
Le resultó inevitable no permanecer en silencio mientras se rascaba la cabeza, cuestionando absolutamente todo lo conocido hasta ahora de forma seria. La distancia entre ambos se redujo a dos metros, el contacto visual del pelirrojo era tenue, debido a que no paraba de divagar en su propia cabeza -Por mucho que sepa jugar mis cartas, tío, necesito algo que me haga destacar de verdad. ¿Te acuerdas lo que me dijiste hace rato?- su rostro seguía dubitativo, pero buscaba mantener cierta complicidad, recordando perfectamente el diálogo hace minutos -Sobre esos tipos que exhumaron las tumbas de tus seres queridos. Si uno tuviese un gran poder, una fuerza lo suficientemente potente para detener a esa clase de gente, ¿No podríamos hacer del mundo algo mejor?- había...contradicción en sus palabras, ¿Frenar el poder a la fuerza? ¿No es exactamente lo mismo que imponer "su idea de paz" sobre los demás? -Imagínate que cuando estuviste enfermo, no sé, en lugar de volverte topo te pudieses volver un rinoceronte, ¿Quién coño tendría los huevos de poder acercarte a ti en primer lugar? Se la estarían jugando muchísimo.- llevó su mano hacia el mentón. A su izquierda había un contenedor de basura al cual, girándose sobre su propio eje hasta quedar de espaldas al mismo, ¡TAMB!, el ruido metálico resonó de forma hueca debido al impacto de la parte posterior de su cuerpo sobre aquello. Cruzó sus brazos, y su mirada viajó hacia el cielo, pensativo -Imagínate poder no sé, ser un Dios. El que quieras, el que te de la gana. Podrías, aunque sea, detener esas interacciones de gente de mierda solamente por miedo a las consecuencias.- era un pensamiento sensato y lógico, sí, pero bastante peligroso según el contexto.
-¿Crees que podría ayudar a cambiar el mundo con un poder así? ¿O a la larga me terminaré volviendo una mala persona?-
-Hablo- , Narro , -Pienso-
Eros Focalor
Fuerza
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Destreza
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Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
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Eros escuchó todo con atención, valorando cada palabra de Owen. No era extraño para el sepulturero hallarse meditabundo, pero su mirada serena denotaba que Owen estaba tocando un tema digno de esa introspección.
— Sinceramente… no creo que exista “la fruta más fuerte del mundo” —Movió los dedos en el aire marcando las comillas de su dialogo antes de ladear un poco la cabeza. — Creo que existe la fruta mejor para según qué cosas. Nada más. La fruta del topo, por ejemplo… —Contempló sus manos y una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro, un ápice de orgullo. — Debe ser de las mejores frutas subterráneas. Puedo cavar como si nadara, sentir el movimiento debajo de la tierra, guiarme por el olfato aunque no vea y si me vuelvo lo suficientemente rápido nadie me verá venir desde abajo
Entonces elevó la diestra levantando un dedo para seguir con la explicación de su perspectiva.
— La fruta de Rosse debe ser de las más rápidas. Y si existiera alguien que se transforme en un rinoceronte como bien dice, seguramente tiene una estampida digna de temer. Por eso no creo que haya una fruta definitiva, solo frutas más o menos versátiles
Eros inspiró y continuó con su parsimoniosa voz tenue marcando un ritmo monótono en su dialogo.
— Supongo que se trata de cómo uses lo que tengas, en vez de buscar una fruta más o menos fuerte... Además los usuarios de las frutas no podemos nada ¿Sabias? En ese punto nos llevas ventaja, y si nos empapan con agua de mar nos debilitamos creo —Nunca le había pasado, pero podía ser.
Cuando Owen barajó la posibilidad de que él tuviese otra fruta, una fruta mejor o más poderosa, la de un dios quizás Eros negó con la cabeza.
— A mí me gusta este poder —confesó, apoyando la palma sobre su pecho y dedicándole una reverencia sutil al muchacho, casi que disculpándose por las discrepancias en sus perspectivas. — Debe haber frutas mucho más absurdas, poderosas o de criaturas abismales en cuanto a lo que representen pero... —Se encogió de hombros con una sonrisa serena, sincera. — Este poder es mío, y yo conozco mi potencial
Entonces cerró su puño, y le dio un golpecito suave a Owen en el hombro, fraternal.
— Y eso para mí es suficiente
Ya se encargaría de que el mundo también lo viese
Luego miró a Owen directo a los ojos, con una seriedad más profunda que antes. Sus orbes ambarinos estaban fijos sobre los del muchacho.
— Nunca subestimes a nadie por su fruta. Nunca. Podrías estar mirando a alguien que te parece tiene un poder débil o ridículo… y estar parado frente a tu verdugo sin saberlo. Y tampoco te dejes intimidar. No importa la fruta que tenga el que tienes en frente, debes respetarla más ser consciente de tu propia fuerza, siempre. Eres muy fuerte Owen, mucho más que yo... Por ahora, claro.
Se acomodó el abrigo, y dejó escapar su característica risa "Teeheehee"
Entonces llevó su mirada hasta el bar del que habían salido momentos atrás, asintiendo. — Seguro me cruce con éste médico que dice si está en Samba, planeamos cruzar hacia la Grand Line pronto pero estoy seguro que oportunidades no faltarán... De todas formas, como le dije, no tengo depresión. Solo que mi personalidad es distinta a la suya —Volvió a poner énfasis en la cuestión.
— ¿Me acompaña a buscar las tablas? Si no vuelvo con mi tripulación pronto me acusarán de estar vagueando, y lo peor es que en parte tendrán razón
Owen Yang
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C. de Akuma
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El pelirrojo jamás había sentido ningún tipo de limitante en lo que a fuerza se refiere; Prácticamente desde que tenía uso de razón, es decir, hace como extremo un año, sus capacidades solo eran posibles de medir contra simples mortales, donde quien tiene el arma más fuerte simplemente es el vencedor. Aquí las tornas habían cambiado de manera tan abrumadoramente drástica que podías ver cómo existían personas normales con habilidades que iban desde las curiosas hasta las mortales. No solamente eso, sino, también, el poder crear híbridos humano/animal como lo era el adulto de cabellos azul-violáceos delante del muchacho pensativo que, ansioso por respuestas, prestaba detenidísima atención a las palabras de alguien que le sacaba una década (así ni lo parezca ni lo supiese) y explicaba cómo sabía muchísimo más de combate que el pelirrojo -Puede ser. Lo que me sorprende es lo fuerte que eres, colega, tú lo has dicho: es super contraintuitivo- se colocó las manos en los bolsillos mientras miraba hacia las nubes que decoraban un cielo tan celeste y precioso que invitaba a querer observarle -ver que un bichito tan pequeño me pueda hacer una llave que me deje tiritando. Aunque no sé si es mi culpa por ser débil,- desvió su mirada hacia él, incapaz de evitar el contacto visual -o tú por ser muy fuerte. Todavía no lo entiendo muy bien, hermano.- pero lo que más le llamó la atención fue la mención de " Rosse", -¿Quién es ese?- espetó mientras continuaba explicando el quién era aquel individuo, pero su mente divagaba y le hacía pensar mientras que algunos gesto de joven hiperactivo afloraban uno detrás de otro: Una patada patada a la nada, las manos en los bolsillos, esa inquietud de estar prestando atención pero jugar innegablemente con el entorno.
— Supongo que se trata de cómo uses lo que tengas, en vez de buscar una fruta más o menos fuerte... Además los usuarios de las frutas no podemos nada ¿Sabias? En ese punto nos llevas ventaja, y si nos empapan con agua de mar nos debilitamos creo —
-...cómo? ¿Que si te empapas con agua de mar te debilitas?-
Si Eros quería generarle una nueva inseguridad a Owen, sin querer queriendo, lo había conseguido: El simple hecho de saber que Gwen andaba navegando por los mares con su condición y que simple y llanamente caiga al agua por accidente (Cosa excesivamente normal y frecuente siendo pirata) empezó a ser una preocupación latente que le desvió la mirada hacia el hombre de ojos ámbar brillante -Si Gwen cae al agua...¿Pueden pasarle cosas malas por culpa de la fruta del coño esa?- le resultó inevitable ese pensamiento tan fugaz como atosigante, empezando a divagar en su propia cabeza de forma completamente inevitable y así lo podía representar esos ojos perdidos y confundidos. El pelivioleta, como alguien que parece tener muchísimo más el control de sí mismo, sus emociones y de la situación, se mostró ligeramente más fraternal en esa diferencia de alturas que a ambos les caracterizaba -¡!- el sutil palmear en su pecho le despertó de ese letargo, uno donde todo se había ensombrecido a su alrededor debido a la frustración que le daba el desconocimiento; El pelirrojo descubría cómo, progresivamente, tenía cada menos muchísimo menos control de todo lo que le rodeaba, vivía y sentía, pero mientras escuchaba al adulto...el pelirrojo, lentamente, empezaba a apaciguar su corazón convulso por el desconocimiento y el miedo.
— Este poder es mío, y yo conozco mi potencial
-...-
Sintió cómo el puño del hombre, ¡PAP!, le palmeó, sin ser capaz de poder quitar el contacto visual ni un solo ápice de segundo al estar grabando aquellas palabras en su cabeza como lo solía hacer en su biblioteca mental. Se quedó silente, viendo cómo, incluso aunque Eros no tuviese ninguna habilidad especial, eso jamás podría entregarle ni una trillonésima parte de la inseguridad que invadía a un Owen que, a todas luces, se sentía muy desprotegido.
— Y eso para mí es suficiente
-...tal vez me estoy achicando demasiado y no me estoy enfocando en ser más fuerte, y ya.-
Ambos parecían tener un contacto visual muchísimo más profundo en el silencio que azotaba su encuentro. Uno donde, con una pequeña brisa, algunos fragmentos de pavimento volaban, sus cabellos y ropajes, mutuamente se sacudían y, ambos, se observaban con mucha profundidad, casi en una especie de mentoría combinada con rivalidad. Eros le iba a dejar en claro un único mensaje que Owen conocía perfectamente y sin ningún ápice de duda: " No subestimes a nadie por su fruta". Su ceño se frunció, no por molestia, sino, por estar completamente atento a algo que si bien el pelirrojo sabía de sobra, no perdería ni un solo segundo de tutela de quienes saben; Si quería descubrir todos los secretos de esto mundo debía aferrarse a quienes supiesen las claves. Así se había manejado como comerciante y traficante toda su vida y, esta vez, para nada iba a ser la excepción -Tengo que ser el más fuerte de este planeta para retener los males del mundo, así que estoy a años luz de siquiera competir contra ti, señor triste.- se veía complicidad, con una sonrisa ladina y una mirada que, ahora sí, coincidía con la del muchacho más envalentonado, emocionado y enérgico.
Aunque sea, el hombre de aspecto lúgubre, pareció escuchar el consejo de hablar con Kiyoshi para que pudiese ser atentido por el especialista -Hazme caso hermano, no es normal que seas tan triste.- obviamente lo estaba picando, ya que se escapaba una sonrisa socarrona de parte del pelirrojo que, dejando en vista esos colmillos grandes que tiene por naturaleza, elevase un poco el rostro para, finalmente, escuchar la solicitud de ayuda del sepulturero -¡Claaaaaaaaaro tío! Si al final el que te distrajo con toda esta pantomima fui yo. Igual,- ¡TRIK-TRAK!, desvió su cabeza hacia la izquierda y derecha, pudiendo hacerla crujir con intensidad -ya la envenenada que me metiste se me fue.- y, dando un pequeño saltito hacia atrás, se despegó del cubo de basura que tenía como apoyo para quedarse erguido y comenzar a caminar en dirección hacia aquellos tablones. Sí, ciertamente, en cuanto explique el porqué se demoró, posiblemente tuviese inconvenientes, aunque no era algo que particularmente le moviese un ápice de preocupación al muchacho de ojos celeste brillante -Venga, transfórmate en hombre topo y con la fuerza que tienes llevas treinta y yo llevo una. Te toca, eres el macho proveedor.- y mientras mantenía esa sonrisa burlona, comenzó a adelantarse para, así, que ambos siguiesen su cometido: Ayudarle a llevar los tablones hacia el barco de su tripulación.
-Veremos en unos años quién le parte la cara a quién. Y cuando nos volvamos a encontrar, Eros, seré veinte trillones de veces más fuerte que nadie en el mundo.-
-Hablo- , Narro , -Pienso-
Según guia de reputación nadie ha ganado el entrenamiento por lo que se considera un empate. Por lo que, tanto Ownen como Eros recibe un multiplicador x4. También se tomarán en cuenta los Karmas que aumenten o resten vuestra reputación:
Eros Obtiene:- Calidad del rol: 1,5
- Personaje: 2
- Estrategia:: 1
- Rolear acorde a las guías: 1
- Total: 5,5
- Reputación conseguida: 12(nivelx4) - 15 karmas = 0
- Mugiwaras conseguidos: (nivel 3 + maximo diferencia 5) X (total 5,5 /2) /4 = 5,5 (6 redondeado).
Owen Obtiene:- Calidad del rol: 1,5
- Personaje: 2
- Estrategia: 1
- Rolear acorde a las guías: 1
- Total: 5,5
- Reputación conseguida: 36 (nivel x4)
- Mugiwaras conseguidos: (9 - 1 diferencia de 6 niveles) X (5,5 /2) /4 = 5,5 (6 redondeado).
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