92 FUE
106 RES
80 DES
34 PRE
85 AGI
100 REF
53 INT
67 VOL
5 CH
120 CA
Vitalidad: 1804 / 1830
Energía: 1161 / 2043
Espirítu: 77 / 216
Nivel: 10
⸺ Día 71 de Primavera, año 11, 14:50 am
— ¡Por qué tardan tanto tus invitados, Nadja! — Oscuro lugar, de no más de veinte metros, bajo tierra, situado en uno de los picos de las montañas. Era un "hogar" subterráneo que la revolución construyó hace mucho tiempo, vete a saber por qué. Allí estaba Nadja y sus dos compañeros, aguardando a los supervivientes de los Cabos gemelos. La pistolera dispuso una misión para ir en busca de ellos, lo que no esperaría es que fueran a parar a una de las peores elecciones de casi toda la corriente de islas. Tierra de cazadores de recompensas, personajillos que cazaban seres humanos y los vendían al gobierno, una de las peores calañas que habitaba los oceanos. Motivo por el cual se les asignó un lugar seguro y sí, era una cueva sin nada más que dos camas y varios den den mushis. El que se dirigió a Nadja era un hombre que ocultaba el rostro por unas gafas. Tenía el cabello con rastas que le llegaban hasta el trasero y además, ocultaba sus armas, varios cuchillos y bombas de humo bajo varias capas de ropa. Whiskey Peak era una isla calurosa en su mayoría, así que lo estaba pasando regular con el calor. En uno de los laterales de la cueva, había un hueco, en forma de ventana por donde se veía el océano, lo contemplaban todo, lo mejor del lugar eran las impresionantes vistas, si quitas la nula presencia de cazadores por el área.
— Moris tiene razón, llevamos aquí un par de días, apenas hemos comido algo, no tenemos contacto con ellos. — Escupió sobre el arenoso suelo. — No podemos seguir haciendo incursiones en el pueblo, terminarán sabiendo donde estamos, si fueran unos cuantos, pero son demasiados cazadores, nos quitarían la vida fácilmente. — Rubie, también gafas preparadas para las tormentas de arena de Arabasta, de piel oscura como Moris y como Nadja, ropajes grises y blancos y un gran espadón en la espalda, no más de metro ochenta. Caoba era el otro integrante de este grupo de tres. Miraba por la ventana improvisada, preocupade. Caoba no se identificaba ni como hombre ni como mujer, elle solo tenía tiempo para la revolución y los temas importantes.
— ¡Veo algo! — Alzó la voz Moris, lanzándose al ventanal. Un gran barco se acercaba a la costa a paso peligrosamente recto, como si no hubiera nadie al mando.
Eran nuestros protagonistas.
⸺ Día 72 de Primavera, año 11, 12:20 am
Desde que Khruner fijó tierra firme, hasta que llegaron pasaron horas y horas, demasiadas. Hasta el punto de que todos dejaron de prestar atención y se fueron hacer sus cosas. Kovashi llegó a cubierta después de escuchar a algunos gritar que estaban a punto de atracar de mala manera. Cuando llegó, contempló que no estaban dirigiéndose hacia el puerto, se estaban yendo de cabeza a la orilla de una playa. Sin Derya no era fácil, su "mando automático" del timón no fue suficiente, porque joder, no era una ia, no se podía manejar solo ni aparcar solo. El muelle no estaba ni a la vista, es decir que estaban lejos de poder llamar la atención, era lo bueno. Finalmente el barco logró tocar arena, cual orca cazando pingüinos. Un fuerte golpe se sintió, ajetreando toda la madera, escuchando crujir la misma. — ¡Tierra firme! — Gritó Kovashi, poniendo un pie sobre un barril. El barco quedaba hasta la mitad sobre la arena, costaría sacar de allí la nave cuando quisieran marchar, pero eso era problema de otro momento. Kovashi estaba ansioso. Suerte que salió con su mochila en la espalda, sus katanas bien colocadas, una en la espalda y otra en su cintura y por último, dando un poderoso trago a la última gota que le quedaba de alcohol. Ya no tenía más. Eso era peligroso.
Realizó un salto que le llevó a hundirse en la orilla. — Qué coño es esto. — Comentó. Esa playa sufría de algún tipo de marea extraña que reblandecía demasiado la arena y la volvía casi como un pozo sin fondo, como unas arenas movedizas. Volviendo cubo dicho material logró abandonar la trampa. — ¡Tened cuidado al bajar! Esto es una trampa ... — Era una playa eterna si mirabas a los costados. Frente a ellos un bosque repleto de árboles se abría paso y unas montañas enormes con forma de cactus, circulares, les saludaban. Varios tipos aparecieron entre los matorrales. Eran cuatro, todos calvos, todos con una lanza y varias mallas de pesca.
— ¿Como? no es pescado. — Cuando Kovashi escuchó eso, miró hacia ellos, a los que no les estaba prestando mucha atención.
— No, no soy pescado. — Hubo choque de miradas. Los hombres se acercaron, curiosamente no solo eran todos calvos, todos medían metro y medio y se parecían un cojón.
— Disculpad. — Sonaba apenado. — Jamás pensé que un barco atracaría ... Aquí ... Este lugar está repleto de trampas para la pesca, cangrejos, aves, lo que sea. — Pisó justo delante de Kovashi y se activo un fino mecanismo que se extendió por la arena, replegando una gran manta de anzuelos. En algunos se podía apreciar algun cangrejo muerto, que estaba enterrado bajo la arena.
— Curioso mecanismo para pescar. Yo también soy pescador, un gusto. — Alargó su diestra y uno de los hombres, esta vez con la sonrisa como bandera, la estrecho con la suya.
— Mis padres ya pescaban así sabes, es ancestral. Me llamo Tobías, ellos son mis hermanos, Tobías jr, Tobeyas y Tubies jr. — Kovashi alargó una sonrisa.
— Yo me llamo Ko ... Es decir, bueno me puedes llamar Finn. Puedes llamarme Finn. — Finalizó, sin inmutarse al usar el nombre del hombre que casi le quita la vida días atrás. Tuvo un flash mental que le recordó donde estaba y el wanted que ahora portaba por su cabeza. No temía controversias varias, pero no era el momento de llamar la atención. Ya tendrían tiempo.
Cita:https://i.pinimg.com/564x/06/a9/b7/06a9b...2283fa.jpg Nombre: Moris Facción: Revolución Edad: 39 Pequeña descripción: Hombre de piel negra, rastas extensas y vestimenta por capas (suele ir bien abrigado). Especialista en no llamar la atención si no fuera por que siempre lo dice todo gritando. Combate con cuchillos y fabricaciones suyas. Es inventor. Padre de tres hijas y marido de una bella mujer de Arabasta.Mide un metro ochenta.
https://i.pinimg.com/564x/be/9f/1e/be9f1...b0de21.jpg Nombre: Caoba Facción: Revolución Edad: 16 Pequeña descripción: Joven muchache que nació revolucionare. Está en la edad del pavo, pero no lo parece, por que solo ha conocido la vida difícil, ya fuera porque no pudo ir al colegio, no tiene padres o incluso sufre de dudas existenciales en torno a sus gustos personales. No se identifica ni como hombre ni como mujer y odia que los demás lo hagan. Combate utilizando un espadón de casi dos metros, midiendo elle 1,56.
Cita:Karma negativo: Vicio -saciado-
info-Resumen
Hay dos revolucionarios (sin contar a Nadja) que llevan en la isla esperando unos días. Están escondidos en un escondite en lo alto de una de las montañas donde los cazadores no puedan localizarlos. De vez en cuando hacen escapadas a la ciudad para robar alimento, pero empiezan a llamar la atención, así que desde hace un tiempo no vuelven. Tienen mucha hambre y sed.
El barco obtenido en los Cabos Gemelos avanza sin mando ninguno y termina encallando en plena playa. Lo bueno es que está lejos del muelle, así que no llama lo más mínimo la atención, salvo por unos pescadores que trabajan en el lugar.
Objetos que lleva Kovashi en la mochila
https://i.pinimg.com/564x/82/08/ed/8208e...0ebeba.jpg
Nombre: Shuisui "mar eterno" (Eien no umi) - Katana
Categoría: Objetos bélicos
Calidad: 2
Resistencia: -
Daño: 40
Requisitos: 20 FUE / 30 DES
Escala: 1 FUE / 0,4 DES
Berries: 30000
Unidades de peso: 2
Cantidad máxima: 99
Descripción: Katana de hoja azul intenso. Su hierro porta ciertos kanji dibujados tanto en el mango como en el propio metal. Su envaine es de azul tuquesa. Es apodada Shuisui "Eien no Umi".
https://i.pinimg.com/564x/05/7b/25/057b2...905626.jpg
Nombre: Dīpukatto (Corte profundo)
Categoría: Objetos bélicos
Calidad: 2
Resistencia: -
Daño: 40
Requisitos: 20 FUE / 30 DES
Escala: 1 FUE / 0,4 DES
Berries: 30000
Unidades de peso: 2
Cantidad máxima: 99
Descripción: Katana de corte tradicional. Porta un mango completamente negro adornado por cintas del mismo color. Su envaine también es de color negro profundo. Esta arma fue bautizada por Kovashi al otorgarle la cualidad de cortar más profundo que las demás.
Nombre de objeto: Den den mushi
Categoría: Navegación y comunicación
Berries: 4000
Unidades de peso: 1
Cantidad máxima: 99
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
Objeto ID: Manjar001
Nombre de objeto: Manjar
Categoría: Utensilios
Berries: 40000 para cocineros
Unidades de peso: 2 (Tengo 2 objetos de este tipo)
Cantidad máxima: 99
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 120 PV, 120 STA y 120 ESP.
155 FUE
135 RES
34 DES
34 PRE
70 AGI
76 REF
68 INT
80 VOL
0 CH
88 CA
Vitalidad: 2265 / 2343
Energía: 1201 / 2381
Espirítu: 80 / 240
Nivel: 10
La lista de nombres que Enma propuso permaneció en la cabeza del panda unos instantes, justo antes de quedarse dormido finalmente. Para cuando despertó, todos estaban a lo suyo en el barco. Panda decidió sentarse en la proa del barco con su libro, Skypiea: Mito o Realidad, en el regazo, ojeándolo de vez en cuando mientras miraba la enorme masa de tierra a la que el barco se aproximaba. No estaban frenando, pero aquí nadie sabía hacerlo de todas formas. Don Bambú tuvo la agudeza de levantar las velas antes de llegar a la playa a la que se aproximaban. De esta manera, el barco frenó un poco antes de impactar contra la isla y el golpe, aunque sonoro, solo resquebrajó ligeramente la madera del navío. Kovashi gritó tierra firme y Panda se fue a su cuarto para coger sus cosas. Para cuando salió con su bandolera llena de libros, el peliblanco ya había entablado conversación con cuatro señores calvos con lanzas y mallas de pesca. Había percibido a medias el aviso de que debían tener cuidado al bajar, pero para el panda el suelo no suponía nunca un peligro. Saltó desde la proa del barco hacia donde estaba su compañero y aterrizó justo al lado de donde había aterrizado él, haciendo ondear el suelo de manera sobrenatural, pero sin la suficiente fuerza como para tirar a nadie al suelo. Después se acercó hasta el grupo de calvos deformando ligeramente el suelo a su paso, pero sin hundirse en aquella trampa. Las huellas que el panda iba dejando a su paso se iban reformando al poco de dejar de tocarlas, como si nunca hubiera pisado allí. Cuando llegó a donde estaban, dejó de interactuar de forma rara con el suelo. No se le escapó que Kovashi se había presentado como Finn, de modo que optó por no dar su nombre, sino su el apodo por el que le llamaban. Curiosamente, era el apellido de su padre. —Buenas tardes, soy Panda, ocurrente, ¿verdad? —Y les tendió la mano a cada uno de los pescadores calvos, aunque seguramente bastaría con tenderles un dedo. La visión de un enorme oso panda que habla nunca es apacible. —Hay otro como yo, pero no os preocupéis. —Y decidió que aquello había sido suficiente y empezó a avanzar por la playa hasta una zona de rocas que había al fondo, más elevada, donde empezaba a fusionarse la playa con la tierra como tal, que luego llegaría a ser bosque si uno avanzaba un poco más. Echó un vistazo a todo el área desde su posición elevada. Las montañas con forma de cactus le llamaron la atención, pero nunca había escuchado hablar de ellas.
Regresó sobre sus pasos tras su pequeña incursión —¿Cómo se llama esta isla? —Preguntó.
Inventario
Nombre de objeto: Den den mushi
Categoría: Navegación y comunicación
Berries: 4000
Unidades de peso: 1
Cantidad máxima: 99
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
28 FUE
70 RES
23 DES
97 PRE
35 AGI
90 REF
48 INT
41 VOL
0 CH
125 CA
Vitalidad: 801 / 825
Energía: 783 / 1017
Espirítu: 21 / 123
Nivel: 7
— Calla, coño, Morrris. — Su compañero había anunciado la visión de un barco que se acercaba a tierra. Cuando le escuchó, Nadja bajó de aquella cama, cavada entre tierra y rocas y se asomó a la ventana formada del mismo material. Agarró unos prismáticos que había en el "alféizar" y se quitó las gafas de sol para mirar a través. Sí, eran ellos. La mujer llevaba días observando los carteles de Se Busca de aquella tripulación, así que les reconoció rápidamente. Ningún otro grupo entraría dentro de aquellas descripciones. Guardó los prismáticos en su bolso, se volvió a colocar las gafas y apagó el cigarro que ya era más bien una colilla, espachurrándolo contra la piedra gris. — Son ellos. Rrrrecoged las cosas. — Y los tres comenzaron a hacer lo propio. Los ánimos parecían haber mejorado un poco, la verdad es que aunque Nadja intentaba que no decayeran demasiado, era difícil mantener la motivación después de días metidos en una cueva y comiendo mierda. No literalmente, pero me entendéis. Se echó su rifle a la espalda, la pistola en el cinturón y su bolso sobre el hombro, equipado con lo básico.
Los tres salieron del escondite y respiraron hondo un aire libre de polvo. La mujer caminaba en medio entre los dos y un par de pasos por delante. Enseguida se encendió otro cigarro. — No podemos olvidarrrnos de pasarrr desaperrrrsibidos... aunque algo me dise que con los amigos de Derrrya va a serrr difísil. — Solo pensaba en voz alta, a lo que Caoba se unió a la conversación. — Pues yo creo que son majos. — Puntualizó. Estaba contente, le gustaba conocer gente nueva, aunque lo que más ilusión le hacía era abandonar por fin ese lugar. — No he dicho lo contrrrarrrio, oye. — Caoba asintió, tenía razón. — ¡Yo tengo ganas de conocerles! ¡Y de corrernos una buena juerga! — Ambos hombres rieron, Nadja solo sonrió. Le dieron ganas de decir "perrro que tenemos que irrr de incógnito, mierrrda", pero ya lo había dicho, repetidas veces. Ella era consciente de que los dos lo sabían a la perfección, no eran aficionados. Y prefirió no decir nada, porque tampoco pasaba nada porque se ilusionaran un poco. Y seguro, seguro que tenían tiempo y que la oportunidad surgiría de irse todos de copas. — No rrrías tanto, Caoba, que tú errres menorrr, no puedes beberrr, ¿eh? No vas a beberrr en mi prresensia.— La expresión de la cara le cambió y dejó de reírse, no dijo nada, eso sí que provocó la risa de la rubia.
Fueron poco a poco llegando hasta la costa. El barco había quedado encallado en la arena. Verás tú qué divertido iba a ser salir de allí. Pero eso era problema para otro momento. Se quedaron al borde del bosque, observandoles desde la oscuridad. La tripulación no les vería, a no ser que se fijasen con detenimiento en las sombras de los cactus. Los tres miraron cómo desembarcaban poco a poco. Nadja se fijó en que el peliblanco, Kovashi, con 113 millones de recompensa sobre su cabeza, usaba una habilidad misteriosa para salir de la arena. Sí, era usuario claramente. Algo parecido pudo ver con su compañero, Don Bambú, con 91 millones y medio de recompensa, pues el suelo se ondeaba extrañamente a su paso. Igual solo era una ilusión... pero desde luego, era raro. Estaban hablando con unos lugareños, pescaderos calvos que abarcaban la costa y que fueron interrumpidos por la llegada de los revolucionarios. Entonces Nadja les hizo una señal a sus compañeros: era hora de presentarse.
Salió de entre las sombras, seguida de Moris y Caoba. Avanzaron hasta quedar cerca de la orilla, pero sin meterse en aquellas arenas que te absorbían los tobillos tan rápidamente. Se quedó a diez metros de Don Bambú, "Panda" y a veinte de Kovashi, "Finn". — Bienvenidos a Whisky Peak. Os estábamos esperrrando. — Nadja ladeó una sonrisa mientras recogía el cigarro de su boca con un par de dedos y exhalaba el humo de entre sus labios, pasando la mirada por todos los presentes.
Resumen
Nadja y sus dos compis os ven llegar, así que abandonan el escondite y se dirigen a la playa a recibiros. Quedan los tres a diez metros de Don Bambú y a veinte de Kovashi, el resto de ubicaciones no las pongo pues no se donde estáis, jeje.
Inventario
✟ Rifle: Stavrós Daño: 15 Calidad: 1 Requisitos: 7 FUE / 7 DES / 15 PREC Escala: 0,5 PREC Alcance: 20 Descripción: Un arma de fuego con un cañón largo y estrías internas que hacen que la bala gire, mejorando la precisión. Los rifles se utilizan para disparos a larga distancia.
✟ Pistola: Áspro Daño: 15 Calidad: 2 Requisitos: 5 FUE / 5 DES / 10 PREC Escala: 0,1 DES / 0,5 PREC Alcance: 18 Descripción: Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.
✟ Den Den Mushi Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
✟ Log Pose Descripción: Dispositivo de navegación con forma de brújula estrictamente necesario para viajar por Grand Line.
El barco se comió gran parte de la arena, se produjo a causa de no saber frenar a tiempo, ya que nadie era navegante, bastante era con estar sanos y salvos, el impacto fue grande, haciendo que mitad del barco quedase en el agua y la otra en la arena, yo no se como cojones pueden hacer los navegantes eso de tirar las anclas y esas cosas, y eso que solo hay una redonda y una palanca, que no se para que serviría, pero ya la usare en otra ocasión. Kova puso su pie en un barril y al mas puro estilo suyo, grito tierra firme, después se bajo de un salto hacia la arena, pero cuando logro tocar sus pies al suelo algo comenzó a sentir Kova pues rápidamente nos avisaba de que no bajáramos. Todos nos preguntábamos el porque o al menos yo, y la razón de esto era porque se estaba hundiendo, podría tratarse de esas arenas raras, las que hablaba mi papa viejo que pasaban en lugares bien cálidos, pues no lo creo que ese sea el caso porque se estaba bien, la temperatura era perfecto venia una brisa, algo calentita pero perfecto.
Cuando nos dimos cuenta unos señores se hallaban al lado de Kova, era 4 jambos todos unos payos pelados, a cual mas feo y esa que la diferencia era poca, a la distancia aparecieron una chica y un chico todos muy morenos de piel, una de ellas nos daba la bienvenida a la isla, ¿seria la amiga de Derya?, recuerdo que la pescado nos hablo de que una de sus amigas nos esperaba pero no habló ni comento de que habían dos mas con ella, -Eh tu chacho quemao de donde ere-, grite desde la cubierta del barco, momento en el que los muelles aparecieron en mis piernas y empecé a flexionar mis rodillas haciendo un poco de impulso con mis muelles, realice un poderosísimo salto de diez metros, en el trayecto me choque con un ave en la que se fue hacia la arena que se hundía. Caí a plomo en la arena realizando un pequeño rebote con los muelles y haciendo temblar con mi salto el suelo, viéndose el gran tamaño que tenia, al erguí mi torso y ponerme en pie el efecto que creaba la sombra de un Mink de 3 metros, oculto la presencia de los cuatro mierdecillas, señale al hombre de las rastas, - payo quemaooo que no me has escuchao que de donde mierda ere nene-, Mire a los cuatros que estaban delante mío y les dije - darme un pescao, que ten jambre-.
Off
Atributos Personaje
Estadísticas de Khruner:
105 FUE
105 RES
43 DES
43 PRE
48 AGI
48 REF
31 INT
73 VOL
0 CH
50 CA
Vitalidad: 1575 / 1648
Energía: 923 / 1343
Espirítu: 73 / 219
Nivel: 7
Resumen
Llegamos a la playa vemos las primeras complicaciones que teníamos en la isla, vimos a la amiga de Derya y dos mas, a unos cuatro hombres, pequeños, hago saltos me coloco detrás de ellos hablando a uno de los amigos de la amiga de Derya.
[/spoiler=Inventario] Nombre de objeto: Den den mushi Categoría: Navegación y comunicación Calidad: - Resistencia: - Daño: - Berries: 4000 Unidades de peso: 1 Cantidad máxima: 99 Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
Nombre de objeto: Botiquín mediano Categoría: Utensilios Calidad: - Resistencia: - Daño: - Berries: 50000 / 25000 para médicos Unidades de peso: 1 Cantidad máxima: 99 Descripción: Kit de primeros auxilios que contiene vendas para detener hemorragias. Restaura 250 PV y 50 STA
Objeto ID: Lanza002 Nombre de objeto: Lanza Categoría: Objetos bélicos Calidad: 2 Daño: 40 Requisitos: 20 FUE / 30 DES Escala: 1 FUE / 0,4 DES Berries: 30000 Unidades de peso: 2 Cantidad máxima: 99 Descripción: Un arma larga con una punta afilada en un extremo y un mango en el otro. Se utiliza tanto para arrojar como para embestir al enemigo en combate a distancia o cuerpo a cuerpo. La lanza de Hierro macizó, con tallados de la tribu de Caló.
50 FUE
100 RES
18 DES
23 PRE
60 AGI
42 REF
54 INT
38 VOL
0 CH
100 CA
Vitalidad: 1137 / 1161
Energía: 813 / 1143
Espirítu: 18 / 114
Nivel: 6
La tormenta de ideas para dar nombre a esta pequeña banda de revolucionarios no había durado mucho. Tampoco la gresca que Kovashi había querido iniciar. Quizá fue por el cansancio acumulado, o quizá por el aburrimiento, pero todos ellos quedaron adormilados durante un breve período de tiempo. Algunos, como Panda, allí en la cubierta. Otros, como era el caso de Enma, decidieron hacerlo en el interior. Volvió a aquel habitáculo que en algún momento había sido una bodega y se situó entre los dos mismos barriles que al inicio, cogiendo exactamente los mismos libros sobre medicina aplicada. En este caso, uno que indagaba en los fundamentos más básicos de los antídotos. En algún futuro, estas lecciones podrían resultar útiles. Con cada una de las palabras que leía, sus ojos se iban cerrando un poco más… hasta que finalmente, Enma cayó dormido. No fue hasta que escuchó unos gritos sobre estar llegando a tierra que abrió los ojos, echando un vistazo a su alrededor, pero sin lograr ver a nadie. Pensando que podría ser cierto, y no otra broma de Khruner, Enma bostezó un par de veces, guardó sus cosas en la mochila y se dirigió hacia la cubierta. De camino hacia ella, mientras subía las escaleras, una serie de temblores le dificultaron mantener el equilibrio, haciendo que cayese con su propio peso a rolos. Esto le sirvió para ponerse una tirita en la frente, aunque realmente no hubiera ninguna herida. – ¿Qué… pasa? – Volvió a intentar subir las escaleras y echó un vistazo a la cubierta, sin poder ver a nadie, pero comprobando que el barco se había adentrado hasta la mitad de lo que parecía una playa, quedando parte de él enterrado en aquellas arenas.
Enma se acercó entonces a la cubierta para comprobar dónde estaba el resto y pudo ver a todo el grupo a sus pies, aunque parecía que a todos ellos le faltaban las piernas de lo insertadas que estaban en la arena. Pensando que podría haber sido por el impacto de la caída, Enma remangó los pantalones, sacó el calzado, agarrando ambos con su mano derecha, y descendió hacia la arena de forma lenta y suave, como si estuviese flotando en el aire. Que, en realidad, gracias al peso de hollín, era lo que estaba haciendo. Al tocar “tierra” sus pies quedaron completamente enterrados, pero le pareció una sensación agradable. Poder caminar descalzo por la playa, sin preocupaciones aparentes, era un pequeño lujo que parecía no que volvería a estar a su alcance. Al alzar la mirada y observar a sus compañeros, vio cómo estos estaban reunidos con un grupo de pescadores y otro grupo que, desde luego, no eran pescadores. – ¿Serán… ellos? – Pensó, mientras acortaba la distancia con el grupo. – Hola… – Echó un vistazo a todos los presentes, ignorando por completo a los pescadores y observando a las personas que no lograba reconocer. Desde luego, sus apariencias no eran las de una persona dando un paseo por la playa y por su actitud parecían mostrarse ciertamente amigables. O eso es lo que interpretaba Enma, habiendo llegado tarde al inicio de la conversación. Este grupo sin identificar estaba compuesto por tres personas, una de ellas seguramente fuese la amiga de Derya, otro era un desconocido y la otra persona… – ¿Quién… será…? – Enma comenzó a sonrojarse, apretando un poco más la tirita de la frente. – H… hola… – Volvió a repetir, intentando hacerse un hueco en el grupo.
Inventario
Imagen Objeto ID: Dendenmushi001 Nombre de objeto: Den den mushi Categoría: Navegación y comunicación Calidad: - Resistencia: - Daño: - Berries: 4000 Unidades de peso: 1 Cantidad máxima: 99 Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
Imagen: Objeto ID: Botiquín002 Nombre de objeto: Botiquín mediano Categoría: Utensilios Calidad: - Resistencia: - Daño: - Berries: 50000 / 25000 para médicos Unidades de peso: 1 Cantidad máxima: 99 Descripción: Kit de primeros auxilios que contiene vendas para detener hemorragias. Restaura 250 PV y 50 STA.
Imagen: Objeto ID: Antídoto001 Nombre de objeto: Antídoto Categoría: Utensilios Calidad: - Resistencia: - Daño: - Berries: 70000 / 35000 para médicos Unidades de peso: 1 Cantidad máxima: 99 Descripción: Sustancias para contrarrestar venenos y toxinas básicas en caso de envenenamiento. Tiene 2 usos.
Cita:Nombres: Tobías, Tobías Jr, Tobeyas y Tubies Jr Facción: Civiles/pescadores Edad: 42, 40, 38, 41 Colocados según los nombres) Pequeña descripción: Pescadores que suelen vestir igual, con una camisa interior blanca bajo un blusón/chamarra verde, pantalón impermeable y guantes negros. Cada uno lo llevaba a su manera, pero era la misma ropa, del mismo color. Físicamente también eran bastante parecidos. Tobias era un hombre calvo, con un emblemático bigote. Tobias Jr era igual que Tobias, pero sin bigote. Tobeyas asomaba barba de cuatro días y Tubies Jr no tenía ni un solo diente, aunque sus rostros se asemejaban bastante si nadie movía un solo pelo.
Uno tras otro, todos los hombres bajitos fueron dando la mano a Don Bambú, de forma escalonada, la sincronía era sorprendentemente elegante de ver. Era fácil identificar al cabecilla, Tobias, con su abrumador bigote que ocultaba la mitad de su rostro, era quién hablaba. Ninguno de los hombrecillos parecieron mostrar una especial sorpresa, Whisky Peak era visitada por muchos demonios como aquellas.
— Es un usted muy amable, joven oso. — Agachó ligeramente la cabeza. Ninguno pasó desapercibido lo que estaba ocasionando el mink a su alrededor con el terreno. — Está usted en Whisky Peak. — Lo mencionó sin mucho entusiasmo. — No se preocupe, los mink no nos son una sorpresa, Santo cuerno es muy habitual que se deje ver por estas playas. — Mencionó a un tal "Santo cuerno" que intuyendo un poco, uno podía descifrar que hablaba de otro mink. — El es un mink. — Confirmó. — Al igual que usted también es muy amable, hay veces que nos deja pescado e incluso comida cocinada en la puerta de nuestra casa. — Tubies jr saltó de emoción al escuchar el nombre del mink que mencionaba su hermano mayor. Abrió la boca y le cayó un poco de baba sobre el pecho.
Mientras esto sucedía ...
— ¡Nadja, baja la velocidad, nos estás dejando atrás! — Gritó, como siempre, Moris. Estaban bajando a una velocidad de vértigo por la gran colina, el paso acelerado de Nadja los iba dejando atrás y aquel movimiento acelerado no pasó inadvertido para varios cazadores que os estaban buscando desde hacía días.
Eran tres, todos con capuchas negras, os seguían.
— Tienen que ser ellos. — Susurró una voz a sus dos compañeros. — Por fin se dejan ver. No podemos perderlos. — Entre los árboles se les perdió el rastro, al igual que a los revolucionarios que llegaron hasta la playa en unos quince minutos a más tardar. Para entonces los cinco hombres calvos ya tenían una idea de los tipos que estaban allí. En especial parecían interesados por el gigantesco Panda, al que se acercaban y tocaban las piernas. Explicaron que al mink que veían de vez en cuando no se le podían acercar mucho y claro, tenían muchísima curiosidad.
Llegan Nadja, Moris y Caoba ...
Tobías saltó de la sorpresa al verlos aparecer.
— Nadja, te odio ... — Suspiró de cansancio Caoba, sudando la gota gorda. Moris por su lado estaba más entero, pero tenía bastante calor bajo aquellas capas, era peor cuando uno se movía, sudaba más.
— ¡PERO QUÉ ES ESTO! — Vociferó de repente Tobeyas. Sacó un pequeño cuchillo de su pantalón, y apuntó a los forasteros. Hacia al grupo de Nadja y luego al de Panda, estaba algo perdido, todos le generaban desconfianza.
— Ya está bien Tob. Guarda el arma. — El hombrecillo de bigote gigantesco bajó el arma de su familiar con su propia mano y todos fueron retrasando sus pasos poco a poco, también con un elegante movimiento al unísono. — Señor mink, ¿están con ustedes? No queremos problemas. — Siguieron retrasando el paso.
— ¡Chicos! — Caoba se adelantó, pasando por delante de los pescadores y abrazándose a Enma. — ¡Oléis a lucha! — Inspiró el cabello rojizo de su “compañero” — Es increíble, palpo la dificultad que sufristeis en los Cabos gemelos, hemos leído el periódico, sois increíbles. — Se separó de Enma, dejando caer sus ojos blanquecinos en todos los nuevos.
— Los estás asustando, Caoba. — Moris también dejó atrás a Nadja, quedando a medio camino, justo frente a los calvos. — No os preocupéis, no somos peligrosos. — Miró a Kovashi y Panda. — ¡Ellos lo son más JAJAJAJA!— Moris no podía evitar levantar la voz, le salía natural. Ese comentario acrecentó las dudas de los pescadores. Morís se sorprendió al ver la poderosa llegada del oso pardo, que hizo, por un instante, temblar el terreno. — ¿Payo quemado? — Se señaló a el mismo, para intentar saber si hablaba con él.— Me llamo Moris Zhitch, soy de Arabasta. Encantado de conocerte, oso Khruner.— Sonaba amigable, su sonrisa, amagada un poco por aquellas grandes gafas, clarificaban la intención. — Elle es Caoba y ella es Nadja, la tan aclamada amiga de Derya. — Aclaró.
Uno de los pequeños hombres, más concretamente Tubies Jr, se acercó tan pancho hasta Nadja, demostrando o valentía o una clara falta de temor por su inconsciencia. Se quedó plantado justo delante, mirandola mientras le caía algo de baba por la comisura de los labios. — Esperabais que el barco cayera en la playa, soiszz magos ... — Contestó a la mujer rubia, sacando ligeramente la lengua, lo hacía cuando hablaba, lo que le daba aún más imagen de desequibrado, aunque el pobre solo padeciera un buen retraso mental.
Tras Nadja se colocarían los tres cazadores, a salvo de ser vistos, pues estaban especializados en este tipo de cazas.
— Señor, los tenemos. — Comentó a un pequeño den den mushi que sacó del interior de su capa.
— No los perdáis de vista, en cuanto terminemos de aclarar unos asuntos, iremos hacia allí. —
— Están en la playa Rutaria, al sur de la ciudad. Venid cuanto antes, no sabemos de que son capaces. — — No recibió respuesta, así que cortó señal y aguardaron allí, agazapados.
Atributos Personaje
Estadísticas de Kovashi Shimatsu:
92 FUE
106 RES
80 DES
34 PRE
85 AGI
100 REF
53 INT
67 VOL
5 CH
120 CA
Vitalidad: 1804 / 1830
Energía: 1161 / 2043
Espirítu: 77 / 216
Nivel: 10
Kovashi se sacudía los pies. Hoy vestía con la misma ropa que llevaba el día de los cabos, completamente mimetizado, de verde y negro, gran chaqueta y su mochila. Aunque no tardó en quitarse el abrigo, dejándolo en la arena tirado. Ahora se le podía ver con una camisa azul y negra, abierta completamente por el centro de su pecho, dejando ver sus abundantes tatuajes y heridas. Hacía calor y el Shimatsu ya estaba empezando a sudar.
— Como puede cambiar tanto el clima de aquí a allí. — Contempló como los hombrecillos saludaban a Panda y poco después se alineaban como un pequeño pelotón. Posteriormente fue cuando aparecieron los demás. Una mujer rubia, otro joven con el cabello casi blanquecino y un último, de piel morena, rastras muy pronunciadas y un cuerpo bien atrapado entre ropajes. A decir verdad, los tres eran morenitos de piel. Kovashi era blanquito, en general, pero entre los suyos, siempre fue el más moreno. Un oriental moreno no se veía mucho y daba igual que fueras tan solo un poco menos blanco que los demás, eso le había ocasionado miradas indiscretas en su tierra natal. La pureza de la raza, otro tema que tenía ya superado, pero que se volvió algo normal tras verlo como eso ... Algo normal.
Kovashi sintió una punzada en el pecho. Caminó tranquilo hacia delante. Dejó atrás a Panda, Enma, el barco, Khruner, a los putos enanos, todos detrás. Llegó hasta Nadja. Le tendió la mano. — Me llamo Kovashi Shimatsu, soy el líder de estos medios hombres, es un placer, bella mujer. — Asumió, ante su bienvenida a la isla, qué exacto, estaban frente a los revolucionarios que Derya les avisó que les esperarían. — ¿Estás soltera? bueno en realidad que más da eso.— Fue lo primero que dijo, intentando sonar sensual. Kovashi le pasaba en más de treinta centímetros, pero era una mujer alta, notó como el humo que salía de su boca, chocaba contra su pecho. No era muy partidario de ese tipo de droga, en general las drogas eran muy divertidas y utilizadas en el momento exacto, potenciaban la noche al mil por mil, pero el tabaco no conseguía ningún tipo de estado alterado, tan solo hacía que oliera mal la boca, pudría los dientes y era de un consumo diario, casi igual que el de comer.
El alcohol era infinitamente mejor. Pensar en eso le empezó a dar sed. — ¿Es cierto lo que dicen sobre All Hunters? Hemos leído el periódico de camino, pero he visto a estos pescadores y he supuesto que de nuevo, estaban mintiendo. — Le preguntó a la mujer. Según el famoso periódico donde salían sus propias caras, en aquella misma isla hubo un choque entre gremios cazadores, tornándose en casi la total eliminación de la población civil y quedando uno de los “gremios” controlando la totalidad de la isla.
Cita:Karma negativo: Código de honor- Siente una devoción hacia las mujeres de cabello rubio (NATURAL) desde que es un niño. Al punto de casi enamorarse al ver una. No atacarlas. Volverse servicial. Por supuesto le es imposible matarlas. Una curiosidad es que el personaje se dejaría robar, pegar e incluso podría llegar a dejarse matar (si entablara relación con alguna por algún periodo de tiempo). Lo que podría sentir un samurái por su katana, el respeto y adoración, por un puto color de pelo. Es ridículo, pero así es.
Resumen
Los pescadores interaccionan con vosotros y Panda les cae en gracia. Por la poca delicadeza de los revos escondidos, los cazadores, que llevan días buscandolos, los encuentran, siguiendoles. Visualmente no podéis verlos por que estan bien escondidos.
Kovashi: Queda impresionado por la belleza de Nadja, a la que no puede evitar las preguntas indiscretas. Después les hace mencion a lo que decía el periodico, sobre la lucha entre gremios cazadores.
PD: No podés rolear a los npc ni inventar npc (si queréis saber que hay en la zona o si podéis decir "vi a Vicenta comprando el pan" decidme y lo hablamos". No es un evento, pero tomadlo como un mini evento donde lo que os rodea lo describo yo y vosotros jugáis con ese material. Al siguiente fallo os restaré 35 Miguiwaras y una semana sin poder entrar al foro. Quedáis avisados.
155 FUE
135 RES
34 DES
34 PRE
70 AGI
76 REF
68 INT
80 VOL
0 CH
88 CA
Vitalidad: 2265 / 2343
Energía: 1201 / 2381
Espirítu: 80 / 240
Nivel: 10
El pescador le dijo que se encontraban en Whisky Peak. El panda recordaba algunos datos aquí y allá de la isla en cuestión, pero el más relevante era que se trataba de una isla llena de cazadores y que el periódico había mencionado la victoria de All Hunt sobre otro grupo de cazadores, los Crusaders. Se decía que la isla estaba desprovista de civiles, sin embargo... Allí estaban ellos. Cuatro señores calvos pescando. ¿Estaban realmente pescando allí? También mencionaron que la presencia de mink en la isla no era algo tan extraño. Santo cuerno parecía ser algún tipo de figura relevante, además con ese nombre... —Tengo curiosidad por conocerle, ¿a qué se dedica Santo cuerno? —Preguntó el panda. Los pescadores le estaban toqueteando las piernas, pero decidió no darle importancia mientras no toqueteasen nada raro. Sin embargo, la llegada de los revolucionarios, tan esperada como ansiada, alteró el rumbo de la conversación inmediatamente. Escuchó una voz femenina, pero cargada de un acento que no había escuchado en su vida, dándoles la bienvenida a Whisky Peak. Se giró para ver a la que hablaba e identificó a una mujer rubia, humana, minúscula a ojos del panda y fumadora. —Ah, perfecto. —Los pescadores se alteraron ante la llegada de nuevos sujetos, llegando uno de ellos incluso a sacar un cuchillo. No parecía muy diestro con él, y se alteraba con facilidad, si era un cazador, no debía de ser uno muy peligroso. Uno de ellos le preguntaba si eran amigos. —Lo son, pero no los conocemos. —Uno de ellos se adelantó y empezó a olisquear a Enma, que acababa de llegar, lo cual fue un poco raro. El otro, por su parte, saludó a Khruner y se presentó como Moris. También presentó a la persona que olisqueaba a Enma como Caoba y a la rubia de acento raro como Nadja. Algo en Kovashi se activó, probablemente esa debilidad que tenía por las rubias, y se lanzó a hablar con Nadjia dejando al panda con los pescadores.
—Pronto nos iremos, supongo, no estaremos a la vista mucho tiempo. —Le dijo a los pescadores. Les dedicó una sonrisa amistosa, algo poco habitual en él, que era serio la mayor parte del tiempo con gente que no conocía. —No somos peligrosos para los civiles, si eso os preocupa. Es todo lo que necesitáis saber. —Les informó y se acercó a los revolucionarios, concretamente a Nadja y Moris. —Soy Panda, un placer. Aquí el amigo os dirá que soy su mascota, un salvaje o un cabrón, no le hagáis caso. —Le tendió la mano a la rubia, aunque más bien podría extenderle un dedo, porque iba a ser lo mismo.
Resumen
Reacciono un poco a todo, pregunto por Santo cuerno y me presento.
28 FUE
70 RES
23 DES
97 PRE
35 AGI
90 REF
48 INT
41 VOL
0 CH
125 CA
Vitalidad: 801 / 825
Energía: 783 / 1017
Espirítu: 21 / 123
Nivel: 7
Nadja dio un toquecito sobre el cigarro, retirando la ceniza del mismo mientras observaba aquella pintoresca tripulación. El otro oso usó una extraña habilidad para bajar del barco, convirtiendo sus piernas en muelles. Claramente, era otro usuario. Se puso a hablar con Moris, que enseguida le contestó. Parecido a lo que hizo el pelirrojo, que decidió centrarse en Caoba, cuyo encuentro fue mutuo. Daba la impresión de que no les iba a costar nada hacer buenas migas. Moris se encargó de presentar a los tres revolucionarios. Le hubiese gustado hacerlo ella, pero... tampoco le daba especial importancia. La mujer ignoró por completo al pescador que se le había acercado. Le interesaba mucho más el peliblanco que comenzaba a caminar en su dirección.
Le había tendido la mano, así que respondió colocando la suya encima. Un acto muy caballeresco. ¿Eso era él, un caballero? La rubia tiró lo que quedaba de cigarro al suelo mientras sonreía. La cortesía se le hacía tremendamente atractiva. — Nadja Alexeyeva, encantada. — Su sonrisa se ensanchó, ojos entrecerrados... observaba con curiosidad su rostro. — Yo la líderrr entrre estos hombrrres... y Caoba. — Y entonces le preguntó sobre su soltería. Eso no se lo esperaba, le pilló con la guardia un poco baja, pero antes de que pudiera responder, el peliblanco comentó que realmente no era un factor importante. — Alguien que piensa como yo. Crreo que nos llevarrremos bien. — Entonces se sumó Don Bambú a la ecuación, que se paró delante de ella también, a un costado. — Encantada, Panda. — Aceptó su mano, dándole también la suya, aunque le quedaba tan grande que apenas pudo estrecharla como se debía. Vaya tripulación tan llena de caballeros... ahora entendía porqué a Derya les caía bien. Tuvo que levantar bastante la mirada para poder mirarle a la cara mientras le respondía. — Cómo podrrrría pensarr eso de un oso tan educado, porrr favorrrr. — Había tan buena química entre todos que parecía una reunión de viejos amigos, más que de nuevos conocidos.
Kovashi mencionó entonces el tema de los gremios de cazadores, cómo los All Hunters se habían declarado dueños absolutos de la isla, desplazando al otro gremio rival. Era una cuestión complicada, pues nunca podías fiarte al cien por cien de lo que el periódico contaba... pero si que tenían razón en una cosa. Nadja asintió con la cabeza, volviendo su mirada hacia el peliblanco de nuevo. — Verrrdades a medias... Perrro es un tema escabrrroso de hablarrr en público. — Usó un tono de voz más bien bajo, aunque suficiente para que tanto él como Panda pudieran escucharla. Nunca sabías quién podría estar husmeando cerca... y no se fiaba del todo de esos pescadores. — Serrrá mejorrr que nos rrretirremos a un lugarr más segurrro. — Y miró en dirección al camino que habían recorrido para llegar allí, dando a entender que era mejor alejarse de la playa.
Resumen
Básicamente respondo a todos, y dejo intuir que sería mejor irse de la playa, ya que no me fio de los pescadores.
Sus pies estaban completamente enterrados. El calor del encuentro, o eso pensamos, hizo que Enma se quitase la chaqueta y la colgase por fuera de su mochila, manteniendo su calzado en la mano derecha. Observó la situación, con cierta timidez y distancia, y decidió no involucrarse por una sensación de nervios que parecía inundarle. Y, de repente, una de aquellas personas, la que para el pelirrojo resultaba más interesante, se abalanzó sobre él, olisqueándolo y balbuceando sobre un “olor a lucha”. Enma se sonrojó todavía más y el calzado le cayó de la mano. – B-bueno… No… No ha sido… tanto… – No sabía muy bien cómo actuar, por lo que decidió esperar a que aquella persona, de nombre Caoba, dejase de abrazarlo para recoger el calzado. – En-en... Encantado... – Estaba completamente manchado, pero a estas alturas le daba igual. Los nervios eran tal, que se olvidó por completo de presentarse. Pero ya habría tiempo. Intentó recomponerse de alguna manera y entrar en la conversación que estaban manteniendo, por difícil que fuera.
Enma dirigió entonces la mirada a los pescadores, en quienes no confiaba en exceso. No por nada en especial, pero sus idénticos atuendos y similares nombres no le daban muy buena impresión. Entonces, Kovashi se hizo hueco entre los allí presentes para dirigirse a Nadja, la amiga de Derya, con cierto aire de liderazgo e intentando cautivarla. Todo parecía apuntar a repetirse una misma historia, por lo que Enma la descartó completamente como sucesora. Observó una vez más a Panda y pensó… – Gana… – Simplemente. En su cabeza, aunque no le importara lo más mínimo, ese tema no se había zanjado todavía.
Pero, en medio de estos pensamientos, comenzó a escuchar una serie de voces que provenían de lejos, desde unos cuantos metros detrás del grupo. Comenzó a observar sus alrededores, con la impresión de que podrían haber sido imaginaciones suyas, pero continuaba escuchando esas voces. Al principio, no pudo distinguir qué era lo que decían más allá de una serie de palabras sueltas, como “por fin” o “perderlos”. Pero esta última vez habían sido bastante claros. “Los tenemos”. “Están en la playa Rutaria”. ¿A quiénes tenían? ¿Habían seguido al grupo revolucionario? Enma todavía tenía sentía algo de nervios por la situación, como si fuese un adolescente –aunque ya no lo era–, pero intentó captar la atención del resto levantando la mano y apartando a Kovashi. – No quiero ser… aguafiestas… – Aprieta la tirita, que por el sudor de los nervios le estaba cayendo. – Pero os han seguido… Están cerca… Espiándonos… – Sentenció, hablando con la mirada hacia el suelo por si pudiesen leerle los labios. – Hablan… en plural… así que por lo menos… son dos… – Informó, mientras pensaba en utilizar su poder para echar un vistazo aéreo de la situación. Pero quizá no era el mejor momento para revelar la única baza que el pelirrojo tenía.
Aclaraciones
Hago uso del karma "sentidos aumentados (oído)" para escuchar a quienes han seguido al grupo revolucionario e informo a todo el mundo, después de haber interactuado y observado un poco la situación.
Aquellos hombrecillos se quedaron hablando con bambú, acaso yo no soy importante, quiero comer han pasado de darme un pescado, pero hubo algo que me hice estar pendiente de su historia, pues decían que existía otro Mink. Fue entonces cuando llegaron a los que había visto antes, y al que grite para saber de dónde era, era de arabasta, - y eso, a donde que dices que está-, nunca había oído el nombre de ese lugar, pero por su color el sol debería de ser abrasador, quizás a esa temperatura mi pelaje se volviera más rojo, como cuando me da el sol en verano.
El muchacho se presentó como Morís -encantado soy Calo-, no tenía intención de hacerme amigo de nadie pero bueno, algo a dentro de mi,e hacía pensar que venían de buena onda, - oye y tú conoces a una tal Derya?-, la verdad es que se me había olvidado por completo el nombre que nos dijo la amiga antes de salir por el mar, -hay mi pescaíto que me se ha ido, ay su papá que no tengo a nadie que me dé pescado para comer-, las lagrimas de cocodrilo, es decir las más falsas del mundo intentaron salir, aunque no hubo suerte, pues solo 1 salió por mi ojo derecho.
- Y escúchame gachon, tu de que nos conoces?-, olvidando por completo que casi hace unos instantes le había formulado la misma pregunta, pero con otras palabras. Intenté mover un poco la cabeza hacia un lado, para así poder encontrar a Kova, y ahí estaba haciendo es movimiento típico que suele hacer cuando le gusta una chica, se le puso de rodilla, y le agarro de la mano, sin embargo lo peor no fue eso, lo más raro y extraño que podía suceder es que la chica le siguiera el rollo, y por lo visto la nena era igual de loca que el Kova, el estómago me sonó de nuevo y mi locura por el pescado estaba comenzando, - neeenes y neeena, alguien tiene, un pescadito para mí, mira que me toy poniendo muy shungo-, la baba ya me estaba saliendo por la boca, señal que mi vicio estaba por explotar.
Resumen
hablo con Morís y luego me fijo en Kova, después mi vicio por el pescado se va desencaminado a la locura.