En la espalda el fuego del sol, azotando con sus rayos sin piedad alguna, en la frente la sal del sudor, casi tan caliente como la temperatura del ambiente, inclemente; en el suelo el brillo dorado de la arena, adornado de cuando en cuando con un matorral seco o un cactus guerrero que luchaba por sobrevivir. A la lejanía se veía una realidad deformada, como si el propio aire se derritiese, como si las montañas temblasen, de fondo los cañones y gargantas de una sílice rojiza que entonaban un fuerte naranja al reflejar la luz diurna.
Las calles del pueblo estaban vacías, en esas horas de máximo calor nadie quería estar fuera ante las inclemencias del tiempo extremo. Solo se escuchaban los vientos danzantes y juguetones corretear por los estrechos pasillos, el crujido robusto de la madera de los edificios, resistiendo la ardiente atmósfera, el ruido de la gente que se cuidaba de estar lo más frescos posible en aquellos edificios. Algún bar hacía un ruido algo mas alto, pero tampoco algo que enturbiase la calma del ambiente, algún arbusto salía rodando a través de la plaza, movido por la brisa; y lo único que rompía el silencio con un zumbido constante de fondo que llegaba a convertirse en ruido blanco eran las cigarras, insectos cantores ante el calor, un ruido que podía a llegar a ser ensordecedor en algunos momentos.
La isla tenía una topografía curiosa, algo que jamás había visto la verdad, todo allí era nuevo para mi. Hacía un par de semanas que Zhang había logrado sacarnos de aquel atolladero en la que nos vimos envueltos, luchando sin saber porqué y viendo a nuestra tripulación afectada. No solo Dong había salido gravemente herido, perdimos a aquel que comenzó este camino, Cao ... , esperamos en los Cabos Gemelos todo lo que pudimos, pero no supimos de él, ni una simple pista. Quizás murió ahogado en el mar, pero... ¿Y si él fue capturado como los demás? Quién sabe, tal vez esta preso en algún lugar por alguien. Demasiadas incógnitas, demasiadas preguntas sin respuesta; hoy por hoy mis compañeros lo daban por muerto, aunque Kay tardó en entenderlo un poco mas que los demás, podía entenderle, me pasó cuando mis padres dejaron este mundo.
-Camarero, un vaso de limonada.- Dije al apoyarme sobre la barra con un brazo mientras hacía una seña con el otro para llamar la atención del tabernero del saloon. Allí me encontraba, en un edificio de madera, con dos puertas semi giratorias y la barra en la pared puesta a la entrada, al fondo a la derecha se veían unas escaleras que subían a una segunda planta, aquel bar también alquilaba habitaciones; al fondo a la izquierda un pequeño escenario con bombillas fundidas, encima de este había una pianola mas vieja que yo mismo y un señor tocando. El espacio diáfano del local había mesas de madera, rodeadas de sillas del mismo material; borrachos sentados y jugando a las cartas o contándose historietas aldeanas, se escuchaban risas y el ruido de las copas chocar contra las mesas contra otras jarras.
Mi vestuario era el habitual, kimono negro con bordados rojos, unos pantaloncillos hasta las rodillas, descalzo como siempre, pues hacía tiempo que no sentía quemarme la piel, así que el tacto ardiente de la arena no sería nada para mi. Lo único que cambiaba era un sombrero de estilo cowboy en mi cabeza, de color negro y una pluma morada a uno de los lados, un pequeño recuerdo que adquirí en un concurso de tragos, pobres ingenuos los parroquianos de aquel bar, si supiesen que el alcohol no me afecta nadie querría jugar contra mi.
Aquella tarde no era una de diversión, no. Me encontraba meditabundo mirando la limonada, pensando en donde podía encontrarse Cao, quizás negando una realidad inamovible, si, pero nada podía negarme que estuviese en alguna parte.
Estuve al menos una hora sentada en mi hamaca, mirando los dedos de mis pies, pensando. Tenía las manos con los dedos entrelazados;no había nada que pudiera hacer con respecto a Cao o Dong. En lugar de derramar lágrimas, mi mirada se centró en la puerta. “La tristeza no resuelve nada” así que salí.
Cuando subí las escaleras hasta la cubierta, vi cómo el viento arrastraba en una esquina algo que parecía ser tela; al acercarme, dando algunos pasos firmes y arrodillarme para tomarla, vi que era piel, concretamente de serpiente. Coatl había mudado. Al desviar la mirada, pude ver como se deslizaba sobre la arena con una rapidez y precisión mortal. Las serpientes son exitosas depredadoras en el desierto y atrapar la comida es un verdadero reto en un entorno hostil. “En eso nos parecemos.”, di un golpecito con mi pie izquierdo en el suelo al pensar eso y la comisura de mis labios se ensanchó en una sonrisa.
—¡HUHUHYYAAAHYYAAA! —la carcajada salió desde mi estómago. Corrí hacia la baranda —. ¡DATE UN BUEN FESTÍN, HERMANA! —la despedí con la mano mientras saltaba desde la cubierta hacia la arena y caía con un pie delante de otro y una voltereta, como si pisara el aire antes que el suelo.
“Al menos mi hermana puede comer y andar tranquila”, pensé mientras me paraba de cara hacia donde se había ido. Estaba descalza, no llevaba la piel de lobo a mi espalda y había modificado mi traje para esta isla: llevaba medias que se cernían a mis tobillos. Dejaba ver la piel de mis muslos, y tenía puesto además un short de lycra lo suficientemente grande como para cubrir mis glúteos y poco más, además del crop que siempre usaba.
Me estiré hacia el sol, sintiendo su calor intenso sobre la piel, aunque para mí era como un día templado; estaba rico. Compuse una sonrisa plácida mientras levantaba las manos hacia el cielo y me desperezaba cual gato, tratando de despejar mi mente.
En mis pies descalzos, sin embargo, había otra historia. La arena hirviendo se sentía cálida al tacto; no quemaba. Enterré mis pies en la arena y jugué un poco con ella mientras veía el desierto: el calor deformaba todo lo que tocaba a través de la luz, y el sonido de las chicharras daba una impresión de eterno verano que ciertamente me era familiar y agradable, como en donde trabajaba papá. Mi mirada se enterneció.
Respiré profundo; el aire estaba caliente. —Paciencia en la forja—. Llevé mi mano hacia la pipa que descansaba bien sostenida entre mis dos pechos. Me puse la pipa en la boca con una sonrisa y extraje del cuenco en mi cintura las bien cortadas hierbas de marihuana. Prendí el cuenco metálico con los dedos y di una calada; no había ni una nube en el cielo. Exhalé. “Mh…” aquella calada había sido exquisita .
El sudor pronto me recorrió la piel, a pesar de que no lo sentía cuando puse un pie en el poblado. Todo estaba un poco silencioso, aunque aún se podía ver gente, pero nadie fuera de la sombra. Además, solo en un lugar parecía haber bullicio: una taberna que hacía de hostal también.
Iban entrando al establecimiento personas que parecían ser artistas, pues llevaban tambores e instrumentos de cuerdas interesantes. Eran tres hombres y una mujer hermosa de cabellos rubios.
Los observé del otro lado de la calle y crucé la calle instantáneamente, mientras me asomaba a la ventana abierta del local.
En cuanto asomé la cabeza, mi vista fue a parar directo hacia la barra: kimono negro, cabello largo, espalda ancha, listón rojo, mis ojos se abrieron y mi sonrisa volvíó a ocupar la extención de mi rostro.
—¡HAN! —simplemente lo llamé desde afuera, saludándolo con la mano en alto, alegre de verlo, mientras corría hacia la entrada, desplazando la puerta semi giratoria hacia adentro y dejando pasar a una mesera en shorts, camisa y delantal. Lo miré desde la entrada.
Volví a avanzar hacia él. —Buenas tardes, veo que tú también saliste—. Al llegar frente a él no fui directa a mi asiento, me coloqué frente a él y me incliné sacándome la pipa de la boca, usando la mano que tenía libre para tratar de apoyarme en su hombro derecho y estar tan cerca como para intentar darle un beso en la mejilla.
—¡Buenas tardes! —me giré entonces hacia la barra—. Una cerveza por favor —pedí amablemente, con una sonrisa en la comisura de los labios.
En cuanto me vio, el mozo detrás de la barra abrió los ojos en grande y cualquiera que lo viera pudo notar que el hombre se sintió intimidado.
—¡E-enseguida, señora!
—Gracias querido.
A dos sillas a nuestra izquierda había un pasillo donde hablaban los cuatro músicos que habían entrado al lugar antes con un hombre que parecía ser el dueño del local.
—Por favor, déjenos tocar una canción y, si el público nos abuchea, nos bajamos y no tendrá que pagarnos nada —dijo. En la mirada y las palabras de la mujer había mucha determinación.
El hombre resopló.
—Si me hacen perder clientes, se las verán conmigo —dijo, severo.
—¡No se preocupe, jefe! No lo defraudaremos —dijeron dos de ellos, celebrando desde que el hombre les dio la aprobación. Los tres subieron a la tarima y comenzaron a prepararse.
—Me alegra que seas tú a quien encuentres el día de hoy ¿sabés?, ¿cómo estás? —pregunté; todo lo sucedido nos había tomado desprevenidos, y que ahora faltara un miembro y otro estuviera muy mal herido podía sentirse en la piel de la mayoría, si no es que de todos. El llanto era silencioso, desesperado, y la preocupación latente.
Respiré una vez antes de dedicarle una mirada a Han y colocar mi pipa en mi mano izquierda mientras me sentaba a un lado de Han y cruzaba las piernas frente a la barra. “Hoy me siento un poco torpe”, pensé.
Hablo #e82a1f | Pienso #E86E04 | Narro
Karmas
Karma positivo
• Poder oculto: Comienzas la aventura con un arma (engloba cualquier utensilio que utilices para el combate) enlazada a ti. A nivel 8 y 13, tu arma sube de nivel a T2 y T3, respectivamente de manera gratuita. A partir de ahí, al nivel 20 y 30 podrás actualizar al T4 y T5 respectivamente, pagando un 80% de su precio en tienda.
Karma: +5.
• Duro: Recibes un +20 de Resistencia puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Perezoso]
Karma: +5.
• Mente tranquila: Puedes ignorar el primer efecto negativo mental que sufras en un tema. [Incompatible con Colérico]
Karma: +4.
• Salud de hierro: Tu personaje no sufre enfermedades de forma natural.
Karma: +2.
• Valiente: Ante el Miedo y el Terror, tu voluntad se resiste, por lo que el efecto se reduce en un -5% en el caso del Miedo y un -10% en el caso del Terror. [Incompatible con Cobarde]
Karma: +5.
• Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados (por ejemplo: racismo, homofobia, rivalidad...)
Karma: +2.
• Voz temida: Tienes un tono de voz que tiende a intimidar ligeramente para que los NPCs se muestran amedrentados ante ti.
Karma: +2.
• Memoria eidética: Tienes una memoria visual extremadamente precisa que te permite recordar con sumo detalle imágenes, aunque no las hayas estudiado previamente con dedicación.
[Incompatible con Olvidadizo] Karma: +8.
• Adaptación ambiental: Mediante algún tipo de disfraz muy sencillo no desentonas en una isla o entorno nuevo.
Karma: +2.
• Paciente: No se te puede provocar verbalmente. [Incompatible con Colérico]
Karma: +1.
• Devoto: El personaje es creyente, su fe le ha llevado a pensar que él es especial hasta tal punto de que tiene un camino que seguir. Sentirá empatía por cualquier persona, da igual su facción. [Incompatible con Rivalidad y Rivalidad extrema]
Karma: +2.
• Mímico hábil: Tienes un gran talento para la imitación. Eres capaz de imitar a la perfección voces y gestos de los personajes con los que hayas tenido 3 temas.
Karma +3.
• Lector de labios: Posees la habilidad de leer los labios.
Karma +2.
• Dos voces: Tienes dos voces distintas y muy diferenciadas entre si, que puedes emplear cuando quieras y con total soltura. [Deberás escenificarlo con dos colores distintos] [Incompatible con Tono Invariable]
Karma +3.
• Presencia: Se siente un aura poderosa en ti al estar presente. Recibes un +50 de Voluntad una vez por tema [Funciona sólo si tienes mínimo 150 puntos de Voluntad]
Karma +10.
• Un par de razones: Tus atributos erógenos femeninos superan los estándares de tamaño habitual.
Karma +2.
• Reloj interno: Tienes una gran facilidad para saber la hora que es, incluso sin medios externos para ello.
Karma +2.
• Sentidos aumentados: Uno de tus sentidos a tu elección está potenciado. [Una vez por sentido. Incompatible con Sentidos atenuados en el caso del mismo sentido].
Karma: +2. (Oído: En determinadas situaciones puedes percatarte de si alguien te está acechando).
• Cuerpo ligero: Recibes un +20 de Agilidad puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Cuerpo pesado]
Karma: +5.
• Músculos de hierro: Recibes un +20 de Fuerza puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Esmirriado]
Karma: +5.
• Cámara lenta: Recibes un +20 de Reflejos puntual y momentáneamente para usarlo en un único turno. Una vez por tema. [Incompatible con Cámara rápida]
Karma: +5.
• Superdotado: Recibes un +20 de Inteligencia puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Lelo]
Karma: +5.
• Guía: Tienes una habilidad natural para guiarte a la hora de tomar direcciones. [Incompatible con Sin orientación]
Karma: +2.
• Última palabra: Tu personaje puede darle un último mensaje de máximo 10 palabras a otro que se esté yendo de su alcance.
Karma: +1.
• Carterista: Puedes esconder un objeto que tengas en la mano en tu bolsillo u otro lugar de tu ropa, de la vista de todo el mundo. Una vez por tema.
Karma: +2
Karma negativo
• Lealtad: Te es imposible traicionar tu facción o grupo por voluntad propia y, en caso de verte obligado a ello por motivos externos a tus decisiones, recibes automáticamente el karma negativo Arrepentimiento.
Karma: -4.
• Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. Tienes que especificarlo.
Karma: -1 (Golpear el suelo con la pierna cada vez que piensa en algo)
• Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable.
Karma: -1. (Paciencia en la Forja)
• Risa excéntrica: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única.
Karma: -1. (HUHUHYYAAAHYYAAA KAKAKHUHUYAA HUHYYAA)
• Obsesión por la venganza: El personaje priorizará acabar con un personaje concreto antes que cualquier otra situación, orden y principio. Puede ser un usuario (de inicio) o un NPC con el que te encuentres en la historia y te dé motivos para ello. De ser un personaje (usuario del foro) tenéis que tener una parte de la historia en común acordada entre los dos. De ser un NPC será un rasgo que se va a adquirir a lo largo de la historia.
Karma: -2.
• Código de honor: El personaje se guía por unos actos muy concretos y unas reglas propias que no podrá quebrantar por nada del mundo. Hay que definirlo.
Karma: Desde -2. (Cree en la salvación, pero no en el perdón. Protege a quien lo merece, pero no duda en sacrificar a quien considera un obstáculo para el equilibrio. Cree que el sufrimiento revela la verdad, y que purgar el error —incluso con muerte— es un acto de compasión superior. No actúa con crueldad, pero tampoco con piedad: sus decisiones están regidas por un código espiritual que no hace excepciones. No mata por placer, pero jamás titubea si el destino lo exige. La moral es relativa, la disciplina es absoluta.)
• Secreto: Tu personaje guarda un secreto que le avergüenza, y lo ha compartido con alguien de confianza. Pero si se descubre más allá de eso, sufrirá un -20 permanente en su Voluntad. Tienes que especificar en el apartado de "Notas" de la ficha, qué secreto es y quién lo conoce.
Karma: -4.
• Mal pasado: Tu personaje tiene una vida pasada que volverá para complicarle las cosas en algún tema, o varios. Tienes que concretar dichos acontecimientos. [Sucederá de mano de la administración]
Karma: -4.
Sentidos atenuados: A tu elección, uno de tus sentidos está disminuido. [Una vez por sentido. Incompatible con Sentidos aumentados en el caso de elegir el mismo sentido].
Karma: -2. (Gusto: Si este sentido está atenuado se obtendrá una penalización de -10 puntos de atributo al tomar comida cocinada por cocineros.)
• Ruidoso: Sueles ser muy escandaloso, por lo que es más fácil que llames la atención y te detecten de manera sonora.
Karma: -2.
• Sueño profundo: A no ser que te toquen directamente, no te despertarás hasta haber pasado 3 posts onrol. Los efectos negativos del estado Sueño se incrementan en un 5%. [Incompatible con Sueño ligero]
Karma: -2.
• Fetichismo: El personaje siente excitación erótica a través de cosas específicas, como una parte del cuerpo, hacia un personaje del género que le atraiga. No incluye a personajes menores de edad. (Sonidos de jadeos/gemidos por cansancio o dolor)
Karma: -3.
• Vicio: Tienes una gran dependencia a una sustancia concreta y, si pasas más de un tema sin consumirla, recibes un -5 en todas las estadísticas que se acumula por cada turno posterior, hasta un máximo de -25 (5 turnos seguidos). Si vuelves a consumir dicha sustancia, tus atributos se recuperarán en 5 por turno, hasta un máximo de volver a la normalidad. Debes aclarar tu vicio en la ficha.
Karma: -1 (Fumar Marihuana)
• Aciago: Tienes tendencia a vivir situaciones más desfavorables en los eventos elegidas por la administración.
[Incompatible con Suertudo]. Karma: -5.
• Amante de los combates: Nunca puedes rechazar un desafío cuando te retan abiertamente, sea quien sea tu contrincante.
Karma -3.
• Beligerante: Independientemente del carácter que tengas, cuando llega el momento de pelear te enciendes y no das tregua a nadie con tus ataques. Incluso en entrenamientos, golpeas con toda tu fuerza y te resulta más complicado dejar el combate.
Karma -3.
• Trauma: Has vivido un episodio traumático que ha dejado huella en tu ser. Cada vez que ocurra algo que te haga recordar dicho trauma, sufrirás el efecto Terror hasta que dejes de estar expuesto a las causas que te reviven el trauma. Se deberá especificar tanto el trauma como las causas que te provocan terror.
Karma: -4. (Ver morir a sus seres queridos)
• Exhibicionista: Ya sea porque estás orgulloso de tu cuerpo, por alguna filia sexual o porque eres de lo más natural, te encanta andar en ropa interior. Una vez por tema deberás hacerlo. (Si muestras 1 pieza de ropa interior, pero llevas ropa aparte, como por ejemplo Franky, es -2. Si llevas únicamente ropa interior es -4)
Karma -2.
• Cotilla: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo.
Karma -1.
• Valor sentimental: Tienes un objeto de gran valor que debes rolear que llevas siempre contigo. En caso de perderlo sufres una penalización permanente de -20 a tu Voluntad.
Karma -6. (Arma, del Karma "Poder Oculto")
• Cleptómano: Sientes la necesidad de robar cualquier cosa, por poco valor que tenga, y no puedes evitar hacerlo una vez por tema.
Karma -1.
• Fanático: Tu lealtad va a otro nivel. Estás dispuesto a poner en riesgo tu vida y tus intereses por el bienestar de otra persona y por protegerlo de toda afrenta física o verbal. [Tienes que especificar a quién o qué en notas.]
Karma -5.
• Protector: Sientes la necesidad de proteger a los demás de los peligros, independientemente de la situación o de quién se trate.
Karma -5.
• Honesto: Te es imposible mentir.
Karma: -2.
• Herida permanente: Tienes una herida permanente que suma un 10% de daño a los ataques físicos que impacten en la zona. (En medio de la espalda)
Karma: -3.
• Difícil de mirar: Recibes un trato aún más desfavorable por parte de los NPCs.
Requiere el karma Feo. [Incompatible con Belleza y Toque divino]
Karma: -4.
• Oloroso: Tu cuerpo desprende más olor de lo normal (bueno o malo), por lo que es más fácil que te rastreen y detecten por este medio.
Karma: -2. (Fuerte pero no apestoso, es naturalmente Dulce)
• Friolero: Ves aumentados en un 50% los efectos negativos sufridos bajo el efecto Frío. [Incompatible con Tenacidad glaciar]
Karma: -2.
• Flagelante: Tu personaje encuentra la gloria en el dolor y lo busca en todos los temas (no puedes esquivar los ataques o bloquear con algo que no sea tu propio cuerpo).
Karma: -10.
Absorto en mis pensamientos di un trago a mi bebida, sin embargo, mi embelesamiento no duraría mucho mas tiempo, pues una voz familiar me llamaba desde la entrada del local. "¿Lan?" Me pregunté a mi mismo mientras me erguía en mi sitio y me giraba hacia el foco de ese sonido que siempre me alegraba. Era ella sin duda, fuerte y ágil como siempre, ver como esquivaba camareras y beodos era poesía en movimiento.
Para cuando quise darme cuenta ella estaba frente a mi, apoyando cálidamente una mano en mi hombro y agachándose hacia mi para estar muy cerca el uno de lo otro, casi podría agraciar mi mejilla con sus labios. Sin duda alguna, lo primero que podía verse eran sus dos inmensos atributos, ovalados y perfectos, pero yo me centré en su rostro, en particular en sus labios sonrientes, tan cerca de mi rostro. "¿Por qué me pongo nervioso? ¿Acaso quiero ese beso?" Pensé mientras me ruborizaba como una colegiala y empezaba a notar un gran calor en mi interior, y aquello era raro, porque ya hacía tiempo que el calor o el frío no eran mas que anecdóticos para mi. -Ho-hola Lan, cuan grata sorpresa del destino.- Dije mientras desviaba la mirada a cualquier lado para evitar el nerviosismo, el problema es que estaba tan cerca que no tenía muchas opciones, eran sus labios o sus pechos y, por no quedar de pervertido decidía mirarle la sonrisa, aunque eso me pusiese mas nervioso que observar sus senos. Ella decía alegrarse también por el encuentro, no lo dudaba, de un tiempo a esa parte habíamos formado fuertes lazos y, aunque ella no lo supiese, yo comenzaba a desentrañar mis sentimientos hacia ella. No era ya sorpresa para mi, pues ya había compartido mis ganas de tener una cita con Lan con otra persona de la tripulación, por suerte ella no entendía mi idioma, así que mi secreto estaba a salvo con su ignorancia.
Por fortuna o desgracia, la mujer desvió su habitación hacia el tabernero, pidiendo una cerveza que se le concedería con cierto miedo. No era de extrañar, nuestros rostros, o por lo menos el de Lan, ya eran conocidos por algunos en este mundo, nuestras cabezas tenían un precio y eso levantaba miradas indiscretas. No es algo que nos importase a la pelirroja y a mi, teníamos muy claro que no empezaríamos un enfrentamiento, pero tampoco íbamos a dejarnos atacar así como así, así que podíamos permitirnos momentos de asueto aunque fuera en público. Suspiré cuando ella preguntó como estaba, la verdad es que no sabía qué responder. -Pues no sabría decirte querida Lan. Ahora que estas aquí me siento animado y jovial, pero lo cierto es que antes le estaba dando vueltas a las cosa, a todo lo que nos ha pasado a la Mano Vacía.- Miré hacia mi vado, notoriamente mas pequeño que la jarra que le servían a la mujer, y comencé a pasar la yema de mi índice por su borde circular.-Me preocupa el estado de Dong y la desaparición de Cao. No estamos en nuestro mejor momento.- Ya decidido di un trago a mi limonada, no terminando el contenido que se guardaba en el recipiente mientras ella se sentaba. Intenté mirarle, pero los nervios y la pesadumbre de mis pensamientos no me dejó levantar la vista de la barra.
De fondo podía escuchar el afine de una cuerda, llamando también mi atención, mirando hacia el escenario y descubriendo que unos musico itinerantes habían entrado al local dispuestos a tocar su música. -Mira, al menos nos dan entretenimiento.- Dije forzando una sonrisa leve, intentando animarme a mi mismo.