Reino de Sorbet | Un muelle solitario
Dia 26 de Primavera
Año 17
Dia 26 de Primavera
Año 17
Dejar un lugar en el cual has pasado meses enteros, descubriendo un cantidad de cosas únicas, alianzas, familiares antiguos, donde probaste la sangre, tu propia sangre. Para Dharma salir del Reino de Sorbet podría ser nostálgico de alguna manera, pero no, solo era una pasada de pagina más para lo que realmente importaría, seguir recorriendo los mares, ir a esas aguas violentas donde el poder es sinónimo de sobrevivencia. Tras unos días después de un pequeño asalto nada más como de despedida, los pirata Rakshasa, que aun eran solo 2 por el momento, llevarían a cabo su siguiente encomienda, salir en su nuevo barco. El clima era agradable, era temprano, las ansias de salir a la mar eran mas que el sueño, pero aun así el pelinegro de gran altura pudo conciliar el sueño en aquel hostal donde habían pasado tanto Sanemi como el su ultima noche, sin tantas preocupaciones solo acomodando lo ultimo que pudiera suscitarse.
| Bro... yo mismo elegí los colores, me recuerdan al templo donde viví muchos años... una dicotomía entre la paz y la violencia, que siempre esta chispeando en mi interior. | Decía estando a unos 5 metros del navío en un muelle algo pequeño y oculto a diferencia de los que rodeaban la isla. Sus palabras eran dirigidas hacia Sanemi, mientras por su parte estiraba los músculos de sus hombros lentamente, disfrutando del momento a su manera, observando el navío que había logrado comprar, con el apoyo de un banco demasiado famoso que no hacia falta volverlo a mencionar por ahora. | Habrá que esforzarse para pagar cada clavo que lleva esta bestia... pero hagámoslo.|
Con su tono habitual y una sonrisa suave, comenzaba a caminar cargando sobre su lomo una bolsa negra y con su otra mano y brazo un par de barriles que contenían diferentes alimentos que les pudieran servir para este nuevo camino que iban a emprender, así el cuerpo portentoso del espadachín se comenzó a perder entre la majestuosidad de su barco, si bien era uno de tamaño mediano, tenia los detalles suficientes para sentir un "aura" especial un tanto mística. | Sanemi vamos a Samba con la ayuda de Buda y tu habilidad. | Dio un par de golpes en uno de los costados del barco, sintiendo su fortaleza, al mismo tiempo que le indicaba a su compañero el curso que debían tomar, si bien Dharma portaba su propia brújula para mantenerse al tanto del rumbo y apoyar si fuese necesario, el que tenia todas las habilidades hechas y directas era su compañero peli blanco, el cual parecía bastante emocionado, claro a su manera también.
| Bro... yo mismo elegí los colores, me recuerdan al templo donde viví muchos años... una dicotomía entre la paz y la violencia, que siempre esta chispeando en mi interior. | Decía estando a unos 5 metros del navío en un muelle algo pequeño y oculto a diferencia de los que rodeaban la isla. Sus palabras eran dirigidas hacia Sanemi, mientras por su parte estiraba los músculos de sus hombros lentamente, disfrutando del momento a su manera, observando el navío que había logrado comprar, con el apoyo de un banco demasiado famoso que no hacia falta volverlo a mencionar por ahora. | Habrá que esforzarse para pagar cada clavo que lleva esta bestia... pero hagámoslo.|
Con su tono habitual y una sonrisa suave, comenzaba a caminar cargando sobre su lomo una bolsa negra y con su otra mano y brazo un par de barriles que contenían diferentes alimentos que les pudieran servir para este nuevo camino que iban a emprender, así el cuerpo portentoso del espadachín se comenzó a perder entre la majestuosidad de su barco, si bien era uno de tamaño mediano, tenia los detalles suficientes para sentir un "aura" especial un tanto mística. | Sanemi vamos a Samba con la ayuda de Buda y tu habilidad. | Dio un par de golpes en uno de los costados del barco, sintiendo su fortaleza, al mismo tiempo que le indicaba a su compañero el curso que debían tomar, si bien Dharma portaba su propia brújula para mantenerse al tanto del rumbo y apoyar si fuese necesario, el que tenia todas las habilidades hechas y directas era su compañero peli blanco, el cual parecía bastante emocionado, claro a su manera también.
OFF
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