[Pr relativo] [Entrenamiento] Choque de voluntades
#1
Dia 73 de primavera
Año 17. 
Llanura del Desanhelo, Mystoria
16:00 horas




Mañana partiríamos hacia Marineford y abandonaríamos la isla. Ya lo habíamos hablado.

Pero antes de realizar el viaje, había citado a Fuguwu en la llanura más grande de la isla. Tenía todo lo que necesitábamos para un buen combate de entrenamiento. Espacio ilimitado, una gran extensión de tierra sin obstáculos de ningún tipo y un lugar seco pero con algo de agua, aunque sin profundidad, para que el Gyojin pudiera disponer de ella en nuestra batalla. Yo tenía los cielos libres, el aunque no pudiera sumergirse y eso fuera una desventaja, disponía del agua suficiente para desarrollar su estilo bélico.

No me pasaba desapercibida el poder de mi compañero, cada día que pasaba era más fuerte, su determinación era inquebrantable, su entrenamiento sólido y su disciplina extrema, aprendía a pasos agigantados, cuando le conocí ambos teníamos muchísimo que aprender, ahora, seguramente ya hacía tiempo que me había superado, era inteligente, metódico, dispuesto a hacer cualquier cosa por la justicia, pero no era cruel, solo hacia lo que tenía que hacer. Aprendía más rápido que nadie y desarrollaba conceptos que a mí me costaba semanas en entender en horas o incluso minutos. Era de las pocas personas capaces de calmar mi furia iracunda y siempre que hablaba en una reunión era para aportar información valiosa. Sabía mantener la calma tanto dentro como fuera del campo de batalla.

Y ahora, tras atrapar a esos piratas que invadieron a invadir nuestra isla, había sido ascendido a vicealmirante. Era el soldado perfecto. Con valores como la compasión, la calma, la lealtad y el valor de la fuerza bruta en estos mares crueles. Temía que me hubiera superado. Realmente seria mejor marine de lo que yo nunca sería. Era el soldado perfecto.

Por eso le había llamado hoy aquí, para medirme con él antes de volver a Marineford. Para ver si su poder había superado el mío. Le daría la bienvenida al vicealmirantazgo como solo yo sabía hacerlo. Había sido su maestra tantas veces y el había asimilado los conceptos tan rápido que eso le había valido un ascenso meteórico en la marina. Y hoy tocaba una última prueba, un entrenamiento dándolo todo, donde maestra y alumno se enfrentara y dejaran de verse como superior y subalterno, si no como iguales. 

La graduación de mi primer alumno no sería fácil, no se lo pondría fácil. 


El viento soplaba y el agua de la charca refrescaba mi piel, me situaba en el centro de aquel lugar, esperando la llegada de Fuguwu, quinientos metros sin una roca alrededor, sin un ser vivo lo suficientemente grande e inteligente para poder ver el choque que estaba a punto de comenzar, un choque de voluntades enorme, de dos marines dispuestos a cambiar el tablero del mundo. Con mi Waki básico de observación activada a 120 metros a la redonda, pude sentir su familiar y poderosa aura acercándose, el seguro que sentía también la mía. 

Le esperaba de pie y con los brazos en jarras y una sonrisa desafiante. Grite para que me escuchara.

- Puntual como siempre vicealmirante, ha llegado el día de su graduación. 


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[Imagen: 9GdOzk1.png]
#2
El sol de las cuatro de la tarde colgaba a mis espaldas mientras caminaba desde el faro blanco de Mystoria hacia la llanura en la que me había citado Karl, Llanura del Desanhelo había sido formalmente bautizada. Cada paso sobre la tierra calcinada resonaba con la fuerza que años de entrenamiento me habían otorgado, de incontables lecciones, de cada vez que Karl me había derribado solo para enseñarme a levantarme más fuerte. Mi sombra se proyectaba larga y definida adelante de mí, apuntando directamente hacia donde sabía que ella estaría esperando. Mi haki de observación se había expandido desde el momento en que me desperté esta mañana, como era mi costumbre, abarcando 150 metros en todas direcciones como un pulso constante que cartografiaba el mundo a mi alrededor. En la llanura, ahí estaba. Esa presencia inconfundible, poderosa, familiar. El aura de Karl brillaba en mi percepción como siempre lo había hecho: intensa, desafiante, imposible de ignorar. Después de tantos años juntos, conocía esa presencia tan bien como la mía propia. La llanura se extendía ante mí en toda su vastedad, quinientos metros de terreno abierto sin una sola roca, sin un árbol, sin nada que interrumpiera la visión clara del campo de batalla que Karl había elegido. El terreno era perfectamente plano, la tierra oscura y compacta bajo mis pies descalzos. Y directamente frente a mí, a unos treinta metros de distancia, la charca de agua poco profunda reflejaba el cielo azul de la tarde como un espejo natural. Y detrás de la charca, en el centro exacto de aquella arena natural, estaba ella: Karlglass. Cuatro metros y medio de semioni pura, con esa figura musculosa e imponente que había visto derribar enemigos como si fueran muñecos de trapo. Su cabello largo moreno con ese lado rapado característico ondeaba ligeramente con el viento que atravesaba la llanura. Sus ojos de un naranja tan limpio como el ambar me observaban con esa mezcla de diversión y desafío que conocía tan bien. Al saludarme su voz retumbó por toda la llanura, clara y llena de esa energía que siempre la caracterizaba. No pude evitar que una pequeña sonrisa tocara mis labios mientras continuaba caminando hasta detenerme a exactamente treinta metros de su posición. La charca de agua quedaba entre nosotros. Mi uniforme blanco completo de Comodoro ondeaba suavemente con la brisa, la capa con sus bordes dorados colgando de mis hombros. Los guantes de combate cubrían mis manos, ajustados y listos.
 
Sentía la ansiedad bullir en mi estómago como agua hirviendo. No era miedo, por supuesto, era algo más complejo. Anticipación. Nerviosismo mezclado con emoción, la anticipación de finalmente poder medirme contra ella con todo lo que había aprendido. ¿Estaría a la altura? ¿Habría absorbido sus lecciones lo suficientemente bien? Después de años juntos, después de incontables sesiones donde me había enseñado los secretos del haki, las sutilezas del combate – “Hasta que no sea oficial, sigo siendo Comodoro, Karl. Ya conoces como es el protocolo.” – respondí con tono ligero #dejando que el humor suavizara la tensión del momento. La sonrisa en mis labios se amplió ligeramente, mostrando mis dientes afilados de gyojin. El viento del oeste atravesó el espacio entre nosotros, haciendo ondear mi capa blanca – “Espero estar a la altura de las expectativas de mi maestra, ¡Gowowo wowo wowo!” – reí por todo lo alto, finalmente traicionado por el nerviosismo y la emoción de iniciar el combate, de demostrar que estaba a la altura de la opinión exagerada que Karl ponía sobre mis hombros. Finalmente, después de todo este tiempo, seguía considerando a Karl una fuerza de la naturaleza. Cuatro metros y medio de puro poder y determinación. Flexioné los dedos dentro de mis guantes, sintiendo cómo mis músculos se preparaban instintivamente. La charca de agua frente a mí esperaba, paciente. El terreno abierto sin obstáculos se extendía en todas direcciones. El sol brillaba a mis espaldas, proyectando mi sombra hacia adelante como una flecha apuntando directamente a Karl. No había más nadie en kilómetros a la redonda. Solo nosotros dos, maestra y alumno, comodoro y vicealmirante, semioni y gyojin, a punto de medir años de entrenamiento en el lenguaje más honesto que existía: el intercambio de golpes cuerpo a cuerpo.
 

 
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[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
#3

Fuguwu llegó antes de la hora acordada, como hacía siempre. Ya sabía por qué estaba allí, obviamente. 
Estaba a treinta metros de mí y con mi waki podía sentir perfectamente su determinación. Las palabras sobraban aquí; hablarían nuestros puños, sería una lucha sin cuartel y estaba segura de que sabría cómo resistir contra mis ataques. 

- Empecemos entonces. ¡¡¡Prepárate, amigo!!! ¡¡¡Pienso ir con todo!!!

Mi cuerpo empezó a transformarse en mi forma completa, un resplandor azul empezo a rodearme y me aparecieron mis alas, mi cabeza se convirtio en la de un ave y mis pierdas ahora eran garras, mientras aumentaba aun mas mi tamaño frente al de Fuguwu, pues era consciente de que el Waki de mi rival y amigo era poderoso y quería ver si podía igualar mi velocidad. Sin dar tiempo a reaccionar, me levanté del suelo un metro y me lancé hacia él con una técnica que había visto más de mil veces. Fuguwu me conocía, pero yo no había dejado de entrenar y mejorar. No solo le estaba probando a el, me estaba probando a mi misma.

Sentía el viento y el agua de la charca mojar mi cuerpo, sentía cómo todo se movía a mi alrededor el polvo, las intenciones de mi compañero, todo. Estaba concentrada completamente en la batalla y en enfrentar con todas mis fuerzas a mi amigo; mientras avanzaba, activé mi Waki de armamento en mi cabeza y alas rápidamente, mientras esos treinta metros de distancia que había entre el Gyojin y yo desaparecían en un instante.

Mi cabeza golpeó su pecho como nunca antes había golpeado ningún otro cuerpo, pero estaba segura de que Fuguwu lo aguantaría; estaba segura de que tendría algo que decir al respecto. Me detuve en el suelo, viéndole retroceder, preparada para su contraataque, de nuevo, sin palabras, pero con una sonrisa en la cara; el desafío era claro.

"Enséñame tu poder, Fuguwu, quiero que me muestres todo tu poder"

Fuguwu estaba ahora a ocho metros de mi y yo estaba preparada para lo que tuviera en mente, sin perderle de vista.


Cajita de rol


[Imagen: 9GdOzk1.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 13126 + 0 = 13126
Energia: 9065 - 1300 = 7765
Espiritu: 3665 - 104 = 3561
#4
Empecemos entonces. ¡¡¡Prepárate, amigo!!! ¡¡¡Pienso ir con todo!!!
 
Las palabras de Karl resonaron por la llanura. Mi haki de observación fue reducido a 30 metros pero enfocado a poder seguir los movimientos de mi hermana de armas. Mis brazos se cruzaron frente a mi pecho en una guardia defensiva mientras el haki de armamento explotaba desde mi centro como tinta negra derramándose bajo el agua. El negro metálico cubrió mis antebrazos primero, luego se expandió por todo mi torso, y cabeza preparándome para recibir lo que indudablemente sería el primer ataque de Karl. El resplandor azul que emanó de Karl iluminó toda la llanura, su transformación era un espectáculo que había visto docenas de veces pero que nunca dejaba de impresionarme. En el siguiente instante le perdí por completo de mi vista – aunque el haki de observación que mantenía activo me advirtió primero de lo inevitable – para sentir el pleno de su ataque chocando contra mis brazos cruzados contra mi pecho. La velocidad que alcanzaba Karl al vuelo era brutal, absoluta. El sonido del choque resonó por toda la llanura como un trueno seco haciendo eco en el aire. Pero no me moví. Ni un centímetro hacia atrás. Ni un milímetro cedido. Mis brazos cruzados absorbieron el golpe completo, el haki de armamento haciendo gran parte del trabajo. Después de años enfrentando a Karl, después de incontables entrenamientos donde me había enseñado exactamente este tipo de lección, mi cuerpo sabía cómo resistir.
 
Karl aterrizó frente a mí aún transformada en ese pájaro azul tan bello como mortífero. Estábamos prácticamente cuerpo a cuerpo, podía ver cada detalle de su transformación, el haki negro aún pulsando en su cabeza y alas. Una sonrisa se dibujaba en su rostro aviario, ese desafío claro y directo que conocía tan bien. Enséñame tu poder, Fuguwu, decían sus ojos naranjas brillantes para luego, esas mismas palabras ser expresadas por la boca (o el pico en realidad) de la vicealmirante. A modo de respuesta mis manos se cerraron con fuerza dentro de los guantes de combate y sin retroceder ni un paso, sin darle ni un segundo de ventaja, lancé ambos puños simultáneamente hacia el pecho de Karl. Ambos brazos se movieron al unísono en un ataque coordinado que había practicado hacia no muchos días atrás contra Viktor durante nuestro entrenamiento. El haki de armamento en mis guantes brilló negro mientras los puños conectaban contra el pecho masivo de Karl quien media tres metros de altura transformada en ese pájaro azul. El impacto fue doble, simultáneo, perfectamente sincronizado. Izquierda y derecha golpeando con toda la fuerza que mi cuerpo de gyojin podía generar, amplificada por el haki, canalizada a través del vapor de agua. El impacto mando a volar a Karl 31 metros hacia atrás de vuelta por donde había venido. Al caer al suelo Karl me dirigí a ella – “Te demostrare mi poder, Karl” –con voz cargada de esa camaradería que años juntos habían forjado. Una pequeña sonrisa tocó mis labios, mostrando mis dientes afilados – “No pienso decepcionar a mi maestra.” – sentencie, y así sería. Mientras se levantaba del suelo salí disparado como flecha hacia Karl, recorriendo 30 de los 31 metros que nos separaban, con el propósito de acortar la distancia y mantener el combate cuerpo a cuerpo quedando frente a ella mientras se ponía de pie listo para seguir con el combate.
 

 
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[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 13061 - 1425 = 11636
Energia: 8850 - 340 = 8510
Espiritu: 3845 - 850 = 2995
#5



Impresionante, tal y como pensé que haría, Fuguwu no retrocedió ni un centímetro ante mi ataque. Ni uno solo; lo bloqueo instintivamente a pesar de mi velocidad y se dispuso a contratacar fieramente con todas sus fuerzas. 

Afortunadamente, ya estaba posicionada y mi Waki me alertó de su próximo movimiento. Había escuchado mi desafío e iba a contratacar. Yo tampoco estaba dispuesta a retroceder y tampoco lo haría; previéndolo, activé mi Waki de armamento en mi pecho y preparé mi defensa definitiva, una que superaba a la técnica insignia de los marines de alto rango, el Tekkai y que había estado desarrollando en secreto. Mis músculos se tensaron, siendo más duros que el propio acero, intensificados además con mi Waki, listos para recibir el golpe.  

Casi no me da tiempo a hacerlo; aun con todo, el ataque entró y me hizo daño. No mucho, pero. Y no solo eso, sino que el poder del mismo me ha hecho retroceder unos diez metros, alejándome del Gyojin que acto seguido fue corriendo hacia mí a una velocidad endiablada, sin que pudiera verle. Pero sí podía sentirle; yo levanté el vuelo dos metros e hice lo mismo, volé hacia arriba mientras el se acercaba lo suficiente como para que, cuando sentí que estaba llegando hacia mí, lanzar mis garras contra sus ojos, añadiendo Waki de armamento también a mis garras. Descendí dispuesta a recibir el contrataque, completamente quieta, con mi Waki de observación aún activo ⁣⁣"Eres poderoso, pero necesitas más para tumbarme"

Ambos estábamos dando lo mejor de nosotros; los golpes resonaban por toda la llanura, fuertes y potentes, dignos de dos personas que habían seguido el mismo camino, que habían visto lo peor del ser humano, el racismo, la piratería, la muerte de decenas de personas y que habían decidido defender la justicia con sus vidas y su poder. El discípulo más fuerte no me decepcionaba. La batalla debía continuar. Mi discípulo estaba preparado para graduarse.

cajita de rol


[Imagen: 9GdOzk1.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 13126 - 125 = 13001
Energia: 7765 - 1138 = 6627
Espiritu: 3561 - 604 = 2957
#6
Como era de esperar Karl resistió el ataque como si estuviera hecha de un muro de diamante, completamente ajena y despreocupada al mismo. Al menos logré empujarle 10 metros y seguí avanzando hacia ella con el haki de armamento cubriéndome la parte superior de mi cuerpo, de la cintura para arriba. En un movimiento ágil el cual pude seguir con mi haki de observación, mas no con mis ojos, Karl se posó encima de mí y ataco con las garras que salen de sus patas de ave hacia mi cara. Sin embargo, el ataque no lo llegue a sentir en absoluto, mi defensa también era fuerte, aunque sabía que no llegaría estar a la altura de mi compañera. Aprovechando que las distancias se habían acortado y que Karl descendió a mi altura prepare mi siguiente ataque con mi puño derecho que seguía envuelto en haki de armamento. Mis nudillos comenzaron a concentrar el veneno que segregaba desde mis púas y busque impactar a Karl, esta vez a la altura de su ala derecha, con la fuerza del impacto el cual sabía que se expendería en un semicírculo de 5 metros.
 
Mientras mi brazo derecho impactaba en Karl yo ya había aprovechado para concentrar agua en mi brazo izquierdo la cual era combinada con mi veneno e imbuido en haki formando una cuchilla mortal la cual lance hacia Karl con todas mis fuerzas. Esperaba que el impacto anterior redujera su gran velocidad para poder conectar este combo que a cualquier otro rival le seria mortal, pero era consciente que apenas sería suficiente para hacer algo de daño que Karl considerara digno de la altura del combate. La cuchilla avanzo en el aire los escasos centímetros que nos separaban impactando con toda su longitud de 2 metros a Karl en el centro de su cuerpo. La cuchilla de agua y veneno se afilo tanto con el haki de armamento que le produjo una herida a Karl en el centro de su cuerpo, a la altura de lo que serían sus pechos si no estuviera convertida en un pájaro azul, la cual empezó a sangrar debido a la fuerza del impacto. Mantuve mi posición, mis piernas tornadas igual que el resto de mi cuerpo, y todos mis sentidos atentos al siguiente movimiento de mi hermana de armas, con ambos brazos frente a mi aun recubiertos en haki de armamento.
 
“¿Qué te pareció ese combo Karl?” – lancé la pregunta en un tono tan juguetón como insolente, sabía que cualquier otro pagaría con su vida semejante descaro, pero no yo, por alguna razón Karl me permitía abusar de su confianza, aunque desconocía cual sería la gota que derramaría el vaso en caso de sobrepasarme.
 

 
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Belico

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Contenido Oculto
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 11636 + 0 = 11636
Energia: 8510 - 1765 = 6745
Espiritu: 2995 - 550 = 2445
#7
Mi ataque no le hizo ni cosquillas a Fuguwu. Impresionante. 

Ahora tocaba su contrataque. Estaba preparada para ello, active el Tekkai y senti como iba a atacar mis alas, que no estaban imbuidas en Waki, asi que tambien active el Waki rapidamente mientras su ataque se dirigia hacia mi tambien en ellas.

Primero fue el golpe hacia el ala, sin efectos, seguia en pie, sin daños, sin moverme, concentrada en absorber todo el daño con mis poderes defensivos. Despues llego un segundo ataque a mi torso. Algo menos potente, concentrada como estaba no me movio. Su anterior ataque habia sido mucho mas poderoso, ambos habiamos empezado dandolo todo, pero ahora parecia que estabamos en tablas. Eramos muros inquebrantables, pero Fuguwu llevaba una pequeña ventaja inicial, al haberme hecho retroceder, no huia, no se cansaba, lo estaba dando todo, podia sentir su determinacion.

Fuguwu no era solo un muro defensivo, era una ametralladora humana cuyos puños pretendian causar estragos como si fueran municion de alto calibre, pero ¿Cuanto tiempo podria aguantar en una batalla de resistencia? 

Me sentia algo mal, yo tambien lo estaba intentando, pero mis ataques eran menos rapidos y potentes, la cantidad de tecnicas que tenia el Gyojin me abrumaba y queria concertar mis golpes al igual que el. Sin embargo, pensando como equipo, lo cierto es que su poder de ataque y mi defensa, bien coordinadas, podrian ser letales, junto a Apolo con sus devastadores ataques en area y a distancia y el poder de la arena ¿Como de fuertes eramos ahora? ¿Cuanto teniamos que seguir mejorando para cambiar el mundo? 

Fuguwu era defensa, ataque, cerebro, velocidad. El soldado perfecto. Me hablo, yo aun estaba detenida, intentando asimilar sus golpes, absorbiendo el daño.

- No esta mal Fugu, pero aquí sigo. Enseñame mas. Aún estas lejos de derrotarme.

Sus palabras contenían un claro desafío, mi plan inicial era mantener el Tekkai un poco mas, dejar que se desgastara y ganar gracias a mi gran resistencia, pero si tan confiado estaba mi amigo para verse ganador de este duelo, pasaría al ataque. enfurecerme no era una buena idea. Ajuste mi Waki de armadura a dos metros, bajando su intensidad, Fuguwu era un maestro del Waki, no podía perder por desperdiciar energía.

Cajita de rol


[Imagen: 9GdOzk1.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 13001 + 125 = 13126
Energia: 6627 - 181 = 6446
Espiritu: 2957 - 334 = 2623
#8
La defensa inquebrantable, el epítome de la protección, si alguien me preguntara cómo describiría a la vicealmirante Karlglass esas serían mis palabras. Con una voluntad férrea y una defensa mas fuerte que el acero templado, Karl nuevamente soporto mis ataques como la madre que soporta los embates de su hijo pequeño quien no sabe medir su fuerza al jugar. El único indicador de que había atacado tan siquiera era una pequeña herida en el centro de su pecho que empezó a sangrar ligeramente. El azul de sus llamas se combinaba con el negro del haki de armamento en una exposición de luces y colores que parecían salidos fuera de este mundo. Mi haki de observación expandido en diez metros me permitía admirar el aura que emanaba de Karl, con ese color azul que por alguna extraña razón me transmitía calma. La calma de saber que podría flaquear, pues siempre tendría a mi compañera para protegerme. La calma de saber de que podía fallar, pues no estaba solo en la vida y mis aliados eran poderosos.
 
Pero no me calme, al menos no en el sentido de bajar la guardia o no continuar mi afronta. Ambos éramos invencibles. Dos voluntades inquebrantables enfrentadas. Voluntades que chocaban. Hermanadas. Rivalizadas. Nuestras presencias se volvieron arrolladoras, chocando la una contra la otra, buscando prevalecer a como diera lugar. Nuestra lucha por dominar en esta guerra de voluntades dio paso a despertar aquel poder que dormía en nuestro interior. Ese poder capaz de doblegar a todos los seres a base de pura presencia. A base de aura pura. El choque de ese poder emanando desde ambos rompió el aire que nos separaba a menos de un metro el uno del otro. El suelo bajo nuestros pies vibró como si fuésemos capaz de invocar la furia de la tierra con nuestra voz interior. El aire crujió una vez más, como si estuviera a punto de partirse en dos. Mi voz sonó con determinación – “Vamos Karl, muéstrame la cima a la que aspiro llegar algún día.” – y sin apartar la vista de Karl, esperé por su respuesta.
 

 
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Gastos
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 11636 + 0 = 11636
Energia: 6745 + 42 = 6787
Espiritu: 2445 - 800 = 1645
#9



La determinación de Fuguwu era increíble. Me había hecho sangrar. Me dijo que le mostrara la cima a la que aspiraba llegar. Este comentario, que debía de ser un halago, me tocó los ovarios. ¿La cima? ¿Pensaba que yo era la cima? Me cabreaba, eso me cabreaba enormemente; respondí a su determinación con una más fuerte, activando el Waki de los elegidos como él, tan solo un metro para defenderme del suyo, rezumando mucha violencia. Si se pensaba que esto era la cima, tal vez me equivocaba con él, tal vez no estaba preparado.

Los dos habíamos perdido a Ryze, los dos habíamos visto perder el ojo a nuestro compañero, visto cómo Sohem nos destrozaba, el mismo Sohem que perdió un brazo luchando contra nosotros, contra una fuerza de la naturaleza y del mal.

.....¡¡¡¿¿¿ LA CIMA ??? !!!  .- pensé

Estamos muy lejos de la cima y ahora comprendía que Fuguwu estaba lejos de entenderlo. Tal vez me había equivocado con él, tal vez no estaba preparado aún. Yo no estaba en la cima de nada. Perdí contra aquel pirata antes de que el me conociera, prometí que no volvería a perder y perdí de nuevo contra Sohem. Perdí y perdí y perdí y eso me hacía ver lo lejos que estaba de mi sueño, de nuestros sueños, de alcanzarla. Todavía no habíamos dado ni un solo paso, ni uno solo en la montaña; estábamos al inicio del camino, pero creía, PENSABA que Fuguwu me había superado, no era así. Y si de verdad quería llegar a la cima, el primer paso era derrotarme.

Levanté el vuelo a toda velocidad, solo unos tres metros, la distancia a la que aumente mi Waki de observacion, furiosa, pensando en lo equivocada que estaba, pensando en lo equivocado que estaba mi compañero. Lo veía todo a cámara lenta. Apunté; abajo estaba aquel gyojin, todavía intentando saber dónde estaba. Seguramente me sentía, seguramente sabía ya dónde estaba, pero aunque su alma me sintiera, su cuerpo todavía no era lo suficientemente rápido; esa era mi ventaja aquí, la velocidad. Quería que le mostrara la cima. Yo no podía hacer eso. No podía. Pero sí podía hacerle ver lo lejos que estábamos de ella.

Descendí de nuevo sobre su cabeza, para golpearle con toda mi furia, con todo mi dolor, con toda mi esperanza. Quería hacerle comprender lo lejos que estábamos, quería finalizar con este entrenamiento y salir victoriosa. Aún no estaba preparado. Aún no.

Mi cuerpo cayó sobre él, embistiéndole con mis dos alas a la vez, cayendo sobre él con mi propio cuerpo. Imbuida de Waki. Dispuesto a destruirle, a él, que era mi compañero, a mi querido compañero; era un acto de amor, no quería perderle. Y no iba a hacerlo, iba a darle otra lección más. No, Fuguwu, no estás cerca de la cima; aún ni siquiera podemos ver esa cima.

Fuguwu cayó, pero yo aún no había terminado; me puse encima de él y le pateé la cabeza, primero con mi garra izquierda y luego con la derecha, ambas imbuidas de Waki de armamento.

No estaba feliz, estaba furiosa, encima de él, golpeándole, haciéndole entender lo lejos que estábamos. Empecé a cambiar a mi forma híbrida mientras, justo encima de mi compañero, me dirigía a él.

—No estoy en la cima, Fuguwu, no estamos en la cima. Recuerda al Yonko, recuerda su poder. Recuerda a Sohem. Recuerda a tus compañeros que perdieron la vida por creer que estaban listos. Esto no es nada comparado con lo que puede hacernos él. Me has decepcionado. No estás preparado aún.


Cajita de rol


[Imagen: 9GdOzk1.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 13126 - 607 = 12519
Energia: 6446 - 3856 = 2590
Espiritu: 2623 - 449 = 2174
#10
Por alguna razón mis palabras hicieron enfurecer a Karl. Lo pude sentir en el aura que emanaba gracias a mi haki, pero no hacía falta, frente a mí su semblante aviar había pasado de desafío a furia en el instante que había pronunciado mi petición de que enseñara la cima. Lo que yo esperaba que fuera un choque de voluntades, habiendo liberado mi poder en un radio de 5 metros, paso a ser un choque de su ala contra mi cabeza. El movimiento lo pude ver gracias a mi haki de observación que seguía expandido en un radio de 10 metros y tensé los músculos de todo el cuerpo endureciéndolos lo más que pude, pero la velocidad a la que ataco Karl fue tal que me fue imposible reaccionar. La suerte, o quizás las circunstancias, hicieron que ya estuviera mínimamente protegido, estando mi cabeza completamente imbuida en haki de armamento como el resto de mi cuerpo, cintura para arriba. Igualmente, el golpe fue brutal. Sentí como todo mi cuerpo se entumecía tras el impacto, un hormigueo recorrió todo mi cuerpo desde las puntas de mis pies hasta la base de mi cabeza calva. Y sin embargo resistí. Seguía en el combate, no me habían derribado, podía sentir a Karl acercándose, fúrica todavía, pateándome en la cabeza con un uno-dos de sus piernas.
 
Pero no me iba a quedar de brazos cruzados. A pesar de sentir el cuerpo entumecido por su impacto, había prometido darlo todo en este combate. En demostrarle que estaba a la altura de sus expectativas. Superando los límites de fuerza a los que mi entrenamiento me había llevado, y mientras podía sentir como me pateaba la cabeza la cual era protegida con mi haki de armamento, lleve ambos brazos que mantenía en guardia frente a mi ligeramente hacia atrás para luego enviarlos hacia adelante, ambos imbuidos en haki, veneno chorreando de mis púas, mis guantes reforzando mi ataque. El golpe avanzo lentamente, más de lo que en circunstancias normales lo haría pues el hormigueo en todo mi cuerpo había afectado mi movilidad. Pero Karl se había confiado tras impactarme en la cabeza. Luego de patearme había cambiado a esa forma mitad pájaro mitad semioni, aumentando su altura considerablemente pasando a medir cerca de 7 metros. Dada la diferencia de altura, sus piernas apoyadas en el suelo frente a mi fueron el objetivo de mi ataque con ambos brazos. El golpe sonó seco y el impacto fue devastador. La fuerza del mismo le empujo alejándole de mí, recorriendo eventualmente 35 metros.
 
Pero no me detuve. Siguiendo acumulando veneno, y combinándolo con la humedad del ambiente, forme una cuchilla de agua envenenada la cual imbuí con el haki de armamento y lance a Karl al instante siguiente de mi impacto, alcanzándole mientras era empujada por mi ataque – mismo que le había hecho regresar a su forma natural de semioni – impactándole nuevamente en el pecho, abriendo aún más la herida que sangraba del mismo pues mi ataque anterior por fin había logrado derrumbar todas las defensas de la vicealmirante.
 
“Te negaste a mostrarme tu Voluntad como lo hiciste cuando nos entrenaste en el volcán.” – dije, por primera vez en mi vida enojado con Karl. No, no enojado, pero si molesto. Molesto porque me había sentido rechazado, un sentimiento de envidia me invadió momentáneamente haciéndome pensar que, si estuviera enfrentando a Joe, Karl no se contendría. Era un sentimiento injusto, pero no podía evitar sentirlo – “Y estas son las consecuencias.” – sentencié mientras observaba a Karl reponerse de los ataques.  
 

 
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Belico

Gastos

OFF
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 11636 - 2381 = 9255
Energia: 6787 - 1813 = 4974
Espiritu: 1645 - 800 = 845


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