Fighting - [Priv Bertram Gaufrid / Pasado]
#11
Observé el arco con evidente curiosidad cuando Bertram me lo entregó, entre mis manos parecía mucho más grande de lo que había imaginado, la sensación entre mis dedos era algo áspera pero gratificante, girandolo ligeramente para examinar cada detalle antes de intentar colocarme en posición. Honestamente, después de verlo disparar tantas veces, había llegado a pensar que no podía ser tan complicado, asi que suspire hondo en lo que me posicionaba. pero qué error..apenas intenté acomodar la flecha y tensar la cuerda, comprendí que estaba muy lejos de la realidad y que mis palabras realmente fueron un insulto a su progreso —Ugh... espera... Esto está más duro de lo que parece...— murmuré mientras fruncía el ceño, intentando mantener algo de dignidad aunque él sabía que perdería en algún momento.

Con la lengua asomando apenas por la comisura de mis labios en un gesto de concentración, traté de recordar cada uno de los movimientos que había observado durante su entrenamiento. La posición de los pies, la inclinación de los hombros al respirar, la forma en que sostenía el arco entre sus dedos y cómo tiraba de la cuerda sin que pareciera requerir esfuerzo alguno. Yo en cambio sentía que estaba luchando contra una criatura salvaje...Mi propia mentalidad, Mis brazos comenzaron a temblar levemente mientras intentaba mantener la cuerda tensa —¿Cómo haces para que esto parezca tan fácil...?— pregunté mientras luchaba por no perder el equilibrio y la estabilidad del arco.

Finalmente conseguí tensar la cuerda lo suficiente como para sentirme mínimamente orgullosa de mí misma, una pequeña sonrisa se dibujó en mis labios. Sin embargo, toda esa sensación desapareció cuando traté de apuntar, Sin darme cuenta estaba elevando demasiado el brazo que sostenía el arco. Muchísimo más de lo que debería. En lugar de apuntar al blanco frente a nosotros, la flecha estaba orientada hacia algún punto perdido entre las copas de los árboles. Probablemente, si disparaba en ese momento, terminaría asustando a algún pájaro desprevenido antes de que acertara con el objetivo. Sin embargo estaba tan concentrada intentando sostener la postura que no me percaté del enorme error.

Cerrando un ojo, con el otro intente alinear la vista con la flecha, exactamente estaba imitando sus movimientos. El problema era que la postura resultante se parecía más a una parodia que a una técnica real de tiro con arco, mis mejillas estaban algo sonrojadas. Tenía un hombro demasiado elevado, el brazo inclinado hacia arriba y el cuerpo ligeramente torcido. Incluso mis piernas estaban colocadas de forma extraña. Si mi abuela estuviera presente, probablemente ya me habría golpeado la cabeza con un palo de entrenamiento, no...esa idea me hizo palidecer un poco. Pero afortunadamente para mí, la única persona observando aquí era Bertram.

Después de varios segundos luchando por mantener la cuerda tensa, giré apenas la cabeza hacia él sin atreverme todavía a soltar la flecha. El temor de que saliera disparada hacia cualquier dirección era suficiente para mantener mis dedos firmemente cerrados, o mejor dicho, tenia miedo de lastimar a un ser inofensivo como una ardilla o un pajaro. —Betun…digo…Bertram...— llamé con cierta inseguridad y nerviosismo mientras sentía cómo mis brazos comenzaban a cansarse —¿Voy bien? Quiero decir... ¿la postura está correcta?— pregunté con total sinceridad, ignorando por completo que estaba apuntando varios metros por encima del blanco y casi directamente hacia las ramas más altas del bosque. Mi expresión reflejaba auténtica concentración y a la vez preocupación, convencida de que estaba haciendo un trabajo bastante aceptable.
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#12
El joven arquero se sentía algo diferente en ese momento, antaño él era el alumno, quien aprendía de imitar y seguir las indicaciones de su abuelo a la hora de dominar el arco, recordando como al principio no conseguía ni tensar la cuerda lo suficiente, mucho menos mantener una postura adecuada y mantener la flecha por el tiempo necesario para poder apuntar correctamente. Más de una vez su abuelo le había golpeado con una pequeña liada que usaba a modo correctivo, pues era lo bastante suave para no provocar una herida grave, pero dolía lo bastante para servir de correctivo. Bertram observaba con atención la forma en la que Kagura trataba el arco prestado, mostrando un interés genuino y observándolo desde diversos puntos, como buscando alguna indicación de como usarlo inscrita en algún lado. En el momento que ella trató de tensar la cuerda por primera vez se percató de que no era algo tan sencillo como muchos creían, pues la gente tendía a pensar que los arqueros no tenían fuerza, cuando en realidad, tanto el poder disparar como el alcance del disparo de un arquero dependen totalmente de la tensión en la cuerda, la cual depende directamente de la fuerza del arquero.

La joven siguió intentando imitar la postura del sargento Gaufrid, aunque sin éxito pues no tenía base alguna en el uso de un arco, por lo que alcanzar ese punto era complicado, y más si empezabas con un arco que no estaba hecho para el aprendizaje, sino que estaba hecho para el combate y la caza. La vista de la joven sacando la lengua en un gesto de concentración antes de la joven el pelirrojo no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa, era casi como tener a un niño aprendiendo a tirar con arco delante suya, solo que era una joven adulta que se encontraba casi desnuda delante de él, algo que aún no logra entender. Cuando la joven pregunta como lograba Bertram hacerlo ver más fácil el pelirrojo simplemente se rio

-Trehehehe es normal que lo notes duro, tensar la cuerda de un arco no es tan fácil como la gente cree, requiere no solo fuerza sino un control total de la misma y como aplicarla y mantenerla. El motivo por el que cuando lo hago se vea fácil es porque llevo toda mi vida entrenando con arcos, sir. Para mí el arco es una parte más de mi cuerpo lo uso como cualquiera usaría un cuchillo o tenedor para comer.-

El joven marine se acercó mientras se rascaba tras la cabeza, observando con detenimiento su postura, cada posición de su cuerpo afectaba al resultado final, y por la forma en la que la joven estaba sosteniendo el arco, no solo no acertaría el objetivo, la flecha apenas avanzaría pues la tensión estaba en su cuerpo y no la cuerda. En cuanto la vio girar la cabeza y escuchó su pregunta el jven se terminó de acercar y dijo

-Realmente tal y como estas la flecha caerá a tus pies. Quédate así y déjame modificar tu postura a una más correcta mientras tratas de recordar la posición en la que te dejo y la sensación que tengas, sir.-

El joven tomó los hombros de Kagura y los movió a una postura más natural, al mismo tiempo que corregía la posición de su espalda para que la mantuviera recta y erguida, así como corrigió la posición de sus piernas y pies, haciendo que tuviera una postura más natural. Lentamente alineó el codo de la mano sosteniendo la flecha con la misma y su hombro, bajó el arco para que apuntara hacia el objetivo y mantuvo su agarre tanto en la flecha como en el arco diciendo

-¿Puedes notar la diferencia a como estabas antes? Esta es la postura base para disparar, sir. Con el tiempo uno la automatiza y logra disparar desde otras posturas variando según la necesidad, pero todos partimos de esto.-
berchanpandared



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#13
Permanecí inmóvil mientras Bertram corregía mi postura siendo preciso en cada detalle, como si estuviera reconstruyendo una figura mal ensamblada, como un maniqui mal colocado. Al principio no comprendía por qué cada pequeño movimiento era tan importante...Apenas había tomado el arco durante unos minutos y ya sentía los brazos cansados, los hombros tensos, mi respiración pesada y claro la cuerda que se negaba a obedecerme. Sin embargo, conforme él se acercaba, tocando mi piel desnuda me hizo sentir un breve escalofrio pero enseguida omiti la sensacion, Bertram movía mis hombros, enderezaba mi espalda y acomodaba mis piernas, empecé a notar algo diferente, la postura era mas firme, mas precisa. Cuando terminó de explicarme, inhalé profundamente y traté de mantener exactamente la posición en la que me había dejado.

Creo que sí puedo notar la diferencia...— respondí con sinceridad mientras sentia como una sonrisa se dibujaba en mis labios, Antes sentía que estaba luchando contra el arco pero ahora comprendia que era yo la que estaba mal. Mi cuerpo estaba más estable y el peso se distribuía mejor asi que podria mejorar mi enfoque. Era como si hubiera estado intentando levantar una roca de la forma incorrecta y alguien finalmente me hubiera enseñado cómo hacerlo. Miré el objetivo a la distancia y luego observé el arco entre mis manos, una maravillosa sensación.

Nunca imaginé que hubiera tantas cosas y detalles a tomar en cuenta para disparar una simple flecha. Había visto arqueros antes entrenar su precisión, Los había observado disparar durante esas jornadas largas y agotadoras, competencias e incluso combates. Desde fuera siempre parecía sencillo tensar, apuntar y soltar. Nada más, una logica que mi cerebro proceso como habilidad facil. Ahora entendía lo equivocada que había estado todo este tiempo...Había fuerza detrás de cada movimiento, pero también técnica, disciplina y años de práctica, algo que Bertram ha demostrado durante este corto encuentro.

Volví a colocar los dedos sobre la cuerda y traté de repetir lo que él me había enseñado, Lentamente llevé la cuerda hacia atrás, Intenté recordar la posición de mis hombros, la alineación de mis brazos y la forma en que debía distribuir mi fuerza, inhalando profundamente para poco a poco soltar el aire contenido —*Sigue siendo difícil...*— pense en breve mientras cerraba un ojo e intentaba enforcar el el blanco. Mi lengua asomó apenas entre mis labios en un gesto de concentración antes de volver a intentarlo. Escuché sus palabras sobre automatizar la postura con el tiempo mi mirada estaba fija en dicho punto —Entonces todos comienzan aquí -- No era una pregunta, sino una conclusión, un pensamiento.

Dejando que los segundos pasaran conforme algunas ojas caian del arbol, sin contenerme mas solte la cuerda dejando la flecha tomara su rumbo, observando poco a poco perdia precisión, la flecha cayo antes de golpear el blanco, dejando un silencio incomodo en ese instante, sin saber que reacción tomar, gire mi rostro para ver a Bertram totalmente desconcertada --Soy inutil para esto...-- confese con pesadez mientras los colores finalmente adornaban mis mejillas, haciendome sonrojar por la verguenza breve...comence a reir levemente mientras le regresaba el arco.
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#14
El joven arquero era alguien paciente y amable, siempre que había un nuevo integrante en las partidas de caza que quisiera aprender a usar el arco su abuelo le decía que se encargara, conocía a su nieto y sabía que se aseguraría de que el nuevo alumno ganara confianza en sí mismo poco a poco, animándolo cada vez que sintiera que no tenía talento y no aprendería, siendo que muchos de los adultos y maestros más experimentados pecaban de falta de paciencia y empatía con los más inexpertos, habiendo olvidado que una vez ellos mismos fueron principiantes que no sabían ni tomar un arco. Además, el joven no solo tenía paciencia, cercanía y amabilidad, sino que debido a su alta capacidad de percepción siempre notaba qué le faltaba a cada uno de ellos, lo que más tenían que cambiar para empezar a mejorar su uso del arco y una vez lo localizaba encontraba fácilmente el camino para corregirlo. Encontrar a la joven marine y que le dijera que quería ver si podía disparar el arco le llevó de regreso a una época en la que era mucho más feliz, rodeado de familia y amigos, antes de que unos piratas se lo arrebatasen todo por su avaricia y egoísmo.

La joven se dejaba reposicionar, no oponía resistencia, no cuestionaba la posición ni se quejaba de que fuera incómodo o la estuviera tocando de manera inapropiada. Realmente era como volver a cuando los jóvenes hacían caso a lo que decía y dejaban que corrigiera su postura, sin ver más allá de alguien tratando de ayudarles con su postura. Hubo una única vez que una muchacha quiso acusarle de propasarse con ella, yendo a hablar con los cazadores veteranos, pero en cuanto mencionó su nombre ninguno de los veteranos le dio crédito, sobre todo porque nunca estuvieron a solas y los demás alumnos respaldaban al joven Bertram diciendo que era el mejor maestro que podía tener un principiante. Poco a poco la joven adoptó una postura correcta para disparar, siendo la postura por la que empezaban todos y la que empleaban hasta aprender a usar el arco y desarrollar una propia que se adaptaba a su forma de pelear y su cuerpo. La joven dijo que parecía notar la diferencia, y era normal, cuando tu cuerpo se veía forzado a tomar una postura concreta todos los músculos y nervios gritan buscando hacer que recuperes tu postura natural, pero una vez lograbas sobreponerte a eso y memorizabas esa postura, se hacía totalmente natural lograr esa postura a futuro, y finalmente salía como si fuera natural, sin esfuerzo.

La joven estaba experimentando de primera mano las complicaciones que había tras el lanzar una flecha, algo que muchos erróneamente creían era solo tirar de una cuerda y soltar, tenía muchos detalles escondidos para hacer un lanzamiento correcto, y para acertar los requisitos incrementaban bastante. A muchos les explicaba haciendo dos símiles, uno con lanzar un puñetazo, cualquiera puede mover el puño desde atrás hacia delante, pero solo aquellos que han entrenado duramente saben aprovechar realmente la fuerza y hacerlo de forma que se pudiera considerar un golpe en lugar de un ejercicio inútil. El otro era con la preparación del té, cualquiera podía mezclar agua caliente con las hojas de té que daban el sabor característico de cada variedad, pero no todos podían sacar todo su sabor y todas sus cualidades, pues con el arco era lo mismo, no bastaba con tirar de la cuerda y soltarla, hacía falta controlar la tensión en todo momento, saber soltar el agarre y la tensión de un brazo mientras mantenía el otro inmóvil a la vez que mantenías los ojos fijos en el objetivo. La joven volvía a concentrarse, sacando la lengua como antes entre sus dientes, y tras una breve observación soltó la flecha, aunque no acertó hizo un buen lanzamiento.

La joven parecía desanimada con el resultado, pero era normal no acertar en el primer lanzamiento, de hecho lo raro era acertar pues requería entrenamiento y constancia. Él mismo falló bastantes tiros hasta que logró siquiera acertar en la parte exterior de los blancos, siendo que Bertram tomó el arco de vuelta y acariciando la cabeza de la joven decía con calma

-No te agobies por haber fallado sir, ha sido un muy buen primer intento, más aún teniendo en cuenta un pequeño error que se me olvidó mencionar. Cuando vas a usar un arco no cierras un ojo, al hacerlo pierdes noción de profundidad lo cual afecta a la precisión del disparo. Estoy seguro que sabes hacer cosas que yo no soy capaz de hacer, al fin y al cabo en el campo de combate, cada uno tiene sus puntos fuertes y en la marina nos ayudamos mutuamente cubriendo nuestros puntos flacos entre nosotros. Mientras yo ataco desde atrás y os cubro, los espadachines y demás luchadores cuerpo a cuerpo mantenéis a los enemigos alejados de mí.-
berchanpandared



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#15
A pesar de haber fallado de una forma tan torpe, sentirme inutil con el arco. Todo esos malos pensamientos se desvanecieron al momento que sentí como Bertram colocaba su mano sobre mi cabeza, acariciándola suavemente como un hermano a su hermana pequeña o ¿era con otra intención?, mis ojos se abrieron como platos ante aquel contacto tan inesperado, anteriormente me había tocado la s extremidades para corregir mi postura y a pesar de que la experiencia y el contacto era distinto, este gesto me hizo sentir una calidez extrañamente reconfortante, El peso sobre mis hombros comenzó a desvanecer haciendome sonreir levemente, si, se sentía como si me estuviera consintiendo de alguna forma.

Cuando escuche sus palabras de aliento me di cuenta que tenía razón, era evidente que era un desastre con el arco pero eso no quiere decir que no fuera hábil en otros aspectos, como el combate cuerpo a cuerpo que estaba segura que destacaba mejor, Su punto de vista era realmente reconfortante y también me motivaron a seguir mejorando, por ahora la idea de ser arquera quedaba totalmente cancelada pero eso no quería decir que no haría nada en campo abierto –¡Intentare ser la mejor en combate!-- añadi al final de sus palabras con total entusiasmo pues tenía la oportunidad de mejorar, que un superior me motivara a seguir adelante era una sensación agradable.

Por otra parte al girar ligeramente la cabeza, recordé el animal que lo acompañaba, mi atención cambio de inmediato como una niña pequeña que se distrae de las clases, abandonando a Bertram mentiras me acercaba con cautela a su compañero, intente volverle acariciar la cabeza esperando que no fuera receloso –¿Cuando regresemos…podría montarlo?-- pregunte con la ilusión de ir arriba, acercandome un poco mas quería depositar un pequeño beso sobre la misma cabeza, me consideraba una chica que siempre ha sentido un fuerte vínculo con los animales, amaba la naturaleza, el bosque y todo aquello que pudiera enseñarme algo nuevo, las experiencias de la vida, Después de todo este día no había sido una pérdida de tiempo, se convirtió en un dia valioso en donde descubrí que era un asco con las armas a distancia.

Por cierto, ¿Cual seria su mejor consejo para mejorar mis habilidades?...digo…quiero subir de rango rápidamente, quiero explorar el mundo…– confesaba con una tierna sonrisa mientras seguía acariciando la cabeza de su compañero, como marine novato tenia muchas metas por cumplir, tomar muchas responsabilidades pero sabia perfectamente que al ser mujer tenia el doble de reto, por lo que queria saber un poco mas del éxito, ¿valdra la pena cada sacrificio en este largo camino?, esperaba que si, porque en esta vida solo podia aferrarme a ese sueño.
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#16
El joven arquero tomó a la joven recluta como si fuera una pupila de cuando enseñaba a usar arcos y a cazar, alguien que seguramente necesitaría algo de ánimo al principio y que le reconfortaran cuando se diese lo inevitable, los fallos de las primeras veces por la falta de experiencia, no saber las bases y, en este caso en concreto, ser algo completamente fuera de sus capacidades y su línea de entrenamiento habitual, pues por lo que pudo ver el sargento la joven era una luchadora cuerpo a cuerpo, la cual al parecer tampoco dependía de una espada u otro tipo de arma, sirviéndose casi por completo de su cuerpo para pelear. Bertram no pudo evitar acariciarle suavemente su cabeza para animar a la joven marine mientras le dedicaba las mismas palabras que usaba con los aprendices cuando realmente tenían un muy buen primer intento, y si no lo tenían les explicaba que era normal fallar en los primeros intentos, y que se concentraran en interiorizar la postura que necesitaban para disparar adecuadamente el arco y luego poco irían mejorando su puntería y podrían atinar a objetivos cada vez más lejanos. La joven se animó ante el gesto y las palabras del arquero pelirrojo, y dijo que intentaría ser la mejor combatiente.

El joven sargento tomó el arco y empezó a entrenar sus tiros, pues no buscaba una mejora sino más bien mantener sus capacidades y no perder su toque con el arco y así poder estar preparado para las misiones y las peleas que eventualmente llegarían a sus manos. El joven sargento acertaba flecha tras flecha en el centro de los objetivos, siendo algo sencillo al ser objetivos estáticos. Sin embargo, ese no era el objetivo del entrenamiento, era mantener la técnica pulida y mejorar sus disparos, por lo que solo necesitaba disparar el arco una y otra vez de vez en cuando para evitar oxidarse y buscar una forma de mejorar. Cuando la joven  preguntó si podía montar a Rasmussen a la vuelta el joven pelirrojo sonrió y dijo

-No es que puedas, te iba a hacer montarlo para que descanses y no fuerces más tu cuerpo. No es reacio a llevar a gente, salvo que perciba algo raro o te vea como una amenaza, pero si vas conmigo no suele oponer resistencia sir.-

El joven se detuvo un momento a secarse el sudor, de su frente pues hace algo de calor en la isla y escuchó la pregunta de Kagura sobre una forma de mejorar sus habilidades, indicando que quería subir pronto de rango y explorar el mundo. Bertram apoyó el arco en el suelo y la miró con calma mientras se rascaba tras la cabeza antes de decir

-La clave está en respetar tu cuerpo, saber tus límites y cuanto puedes superarlos para mejorar sin llegar a forzarte demasiado. Al mismo tiempo trata de entrenar con compañeros que te ayuden a adaptarte a las peleas y busca un estilo de lucha que se adapte a tu forma de ser, de esa manera mejorarás sin darte cuenta de ello. Respecto a los rangos no te agobies por ello, haz tu trabajo, sigue las normas y subirás eventualmente. No necesitas un cargo alto para explorar el mundo, reúne gente para formar un grupo para viajar juntos y asegúrate de que alguno sepa como navegar, os facilitará los viajes sir.-
berchanpandared



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#17
A pesar de no conocer demasiado a Bertram, el poco tiempo que he compartido con él me ha ayudado a comprender la clase de persona que era, su sabiduría se reflejaba en cada palabra en cada gesto, su porte caballeroso inspiraba absoluto respeto y su amabilidad era tan genuina que me resultaba imposible no sentirme cómoda a su lado. Escucharlo hablar despertaba en mí un deseo de seguir mejorando en mis debilidades, esforzarme por alcanzar mi verdadero ideal…una versión mejorada de mi misma. Aprender de  mi errores para transformarlos en mi mayor fortaleza, pues este mundo tan agobiante, demandante y estresante, debía perseverar en mi camino, en mi deseo, en mi verdadera meta. Apenas era una flor que apenas comenzaba abrir sus pétalos buscando la luz necesaria para crecer con firmeza.

Haré todo lo necesario para abrirme paso…— Comente mientras acariciaba una vez más el hocico de aquel animal inmenso, la suavidad de su piel, de su pelaje, era una textura que se deslizaba entre mis dedos, una sensación tan agradable que no me pude privar de dejar un suave y pequeño beso sobre su nariz, sonriendo para mi misma mis manos parecían conservar aquella calidad sensación incluso después de abandonar el pelaje de aquel animal. Fue entonces que regresé la mirada hacia mi superior quien parecía concentrado en sus actividades pero a la vez daba importancia a mis palabras —Prometo…que de mí… sabrá grandes cosas…– Sin duda estaba levantado un nuevo propósito, uno que se calaría directo a mi corazón, penetrando mi alma y avivando el fuego de mi verdadero ser.  El peso de una nueva responsabilidad descendía sobre mis hombros el cual aceptaba con orgullo pese a las dudas que surgían a pesar de los temores. ¿Sería realmente capaz de alcanzar esos ideales?¿Esos sueños?, frente a mi se alzaba un muro inmenso, uno que parecia imposible de escalar.

Sin embargo, este día he aprendido que por más alta que fuera una pared, siempre existiría más de una forma para alcanzar esa cima, esta nueva visión y mentalidad…venía gracias a que Bertram me mostró que ante una desventaja o falta de habilidad, podía mejorar en otras áreas, podría alcanzar mis metas por otro medio. Las sombras del pasado puede que aún me atormentan, mi mirada se desvió hacia mi palma mientras la silueta de mi hermano se camuflajeaba con palabras del ayer que no me alcanzaría ahora. Cerrando con fuerza mi puño, alzaria la mirada mientras correspondía a sus palabras con una inmensa sonrisa –Seré una chica…de voluntad fuerte, ¡Fighting!-- riendo levemente, esa tarde junto a Bertram, sería un dulce recuerdo para mi, uno que recordaría como el nacimiento de una nueva voluntad, porque en esta vida debía pelear. De regreso, no dude en aceptar su propuesta de ir subida sobre su compañero, con algo de temor pero eufórica por el momento, hoy fue, un dia de muchos colores.
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#18
El joven marine seguía tranquilo, observando el entorno, estudiando los árboles, los caminos y cualquier detalle relevante, pues su crianza como cazador, sus instintos y sus costumbres nunca desaparecieron a pesar de unirse a la marina. También le ayudaba a mantener sus ojos avizores y focalizar mejor los objetivos, algo esencial para cualquiera que peleara a distancia, pero sobre todo para los arqueros, pues las armas de fuego daban mejor protección al poseer un alcanza más largo, pero los arcos tenían una ventaja que los tiradores no tenían, y era que en cualquier momento el joven arquero podía recuperar las flechas que estuvieran aún enteras y reutilizarlas, improvisar flechas desde la madera que tuviera alrededor, siendo solamente necesario afilarla un poco para que atravesara la piel del objetivo aunque fuera un poco. Sus ojos rojos captaban todos los detalles, siendo una costumbre aprendida tras varios años yendo días y noches enteras al bosque a estudiar la fauna de la zona y aprender sus costumbres, sus rutinas y mezclarse con la naturaleza, aunque aún tenía que recuperar esa facilidad que tenía para reconocer la flora de cuando vivía como un cazador.

Al pasar tanto tiempo sin vivir como cazador algunas cosas se perdieron, pero las costumbres aprendidas e inherentes permanecieron grabadas a fuego en su mente y su cuerpo, por lo que simplemente las puso a uso al identificar las situaciones que le rodeaba, los caminos por los que podrían ser atacados o escapar y cualquier detalle que pudiera resultar relevante en caso de pasarlo por alto. La joven se quedó tranquila, escuchando las palabras de consejo de Bertram tras esa breve sesión de entrenamiento vespertina, siendo un encuentro inesperado para el joven pelirrojo, pero no fue un encuentro desagradable. La joven parecía ser del tipo de personas que una vez se decidían por una meta no se detenían ante nada, solo le restaba quitarse la costumbre de desnudarse y sería una gran marine, aunque no era algo que el propio pelirrojo cuestionara, para él sus actitudes como persona, su respeto por las leyes y su disposición a ayudar a los demás era lo que importaba.

Bertram se colocó el arco a la espalda y empezó a recoger todo mientras escuchaba las palabras de la joven que acariciaba a su compañero peludo, esbozando una sonrisa ante sus palabras determinadas de avanzar sin dudas por el camino de la justicia antes de decir

-Estaré atento a los periódicos sir, y celebraré tus éxitos. Si algún día nos cruzamos quizás terminemos colaborando. Si nos encontramos más adelante, demuéstrame cuanto has avanzado.-

El joven arquero siguió recogiendo todo con calma y tranquilidad, guardándolo en su sitio, atento al clima, al cielo y demás siendo que debía empezar a recoger pues entrenar de noche es arriesgado, y más si hay gente cerca y es una zona desconocida para el tirador. El joven una vez lo guardó todo en su sitio tomó a la joven del suelo y la colocó sobre Rasmussen diciendo

-Solo resta que me indiques donde dejarte a descansar y te llevamos allí sir. Yo también he de empezar a retirarme, aún me queda camino hacia donde están mis compañeros.-
berchanpandared



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