[Presente Relativo] Vieja conocida
#1
Día 80 de Otoño, Año 11
East Ballywood 8:30 am

Zorak estaba acabando de recoger ropa y enseres personales, metiéndolo en una mochila, después del atentado a la fábrica la presencia de guardias había aumentado así que debía moverse de lugar, por un momento se quedó pensativo mientras jugaba con el mechón de su pelo con el dedo índice de su mano derecha, sabia que Ridel estaba vivo, pero no sabía donde encontrarle, como podría tirar de ese hilo, mientras pensativo agarraba unas mudas le llego un recuerdo, Melisa la posadera, ahora era posadera pero en su dia fue parte del grupo del mismo Ridel y si no recordaba mal, también fue su amante. 

Si alguien en ballywood podía saber donde estaba Ridel era ella, agarro su mochila y se la coloco a la espalda, llevándola agarrada por el asa derecha y sobre el hombro derecho, se encendió un cigarro y salió a la calle de East Ballywood, girando hacia la izquierda y caminando calle abajo mientras pensaba como podría entablar la conversación, hacía años que no veía a Melisa después de lo que Zorak pensó que hizo con Ridel no tuvo el valor de mirarla a la cara, pero eso cambiaba ahora, necesitaba conocer el paradero de Ridel y seguir tirando del hilo.


Más pronto que tarde llego a la posada "Melisa's Inn" entro y miro alrededor, el puto antro no había cambiado nada en estos ocho años, se acercó a la barra donde estaba Melisa sirviendo bebidas y se apoyó justo frente a ella. 

"Un café, por favor." 

Dijo mientras sonreía a la mujer y esta ponía sus ojos como platos. 

"Zorak? Dichosos los ojos, donde mierdas estabas metido! Hace siglos que no te veo." 

Melisa le dio un golpecito a Zorak en la frente. 

"Ahora te lo preparo, lo quieres solo?" 

Se giró para comenzar a preparar los granos de café. 

"Sí, sin azúcar." 

Se podía ver a simple vista que el negocio le iba bien, Zorak al mirar por la ventana, no pudo evitar ver a una niña jugando junto a un niño, moreno, con ojos negros y facciones bastante familiares para él. Melisa sirvió el café y se percató de que Zorak estaba mirando a los chiquillos. 

"Mi hijo, Jerry. Es guapo, eh?" 

Zorak sonrió y asintió mientras se tomaba el café de un trago. 

"Melisa, tengo que hablar contigo un asunto y es serio." 

La mirada de Zorak se topó con la de Melisa. 

"En privado, si puede ser." 

Melisa le señalo las escaleras y se encaminó hacia ellas, subieron y Melisa le hizo pasar al despacho que tenía en la segunda planta, Zorak camino hasta quedarse mirando por la ventana y estando de espaldas a Melisa comenzó a hablar.

"Melisa, donde está Ridel?" 

Lo soltó sin miramientos, Melisa no era el tipo de persona que Zorak pudiera engatusar, se conocían demasiado. 

"Ridel murió hace ocho años Zorak, lo único que me queda de él es Jerry." 

Dijo mientras se la veía visiblemente nerviosa. 

"No me mientas Melisa, sé que está vivo, me lo confirmo un amigo suyo el otro día." 

Dijo mientras lanzaba una de sus tarjetas a los pies de Melisa, la misma tarjeta con la Z estampada que se encontró cerca de la fábrica que el otro día se quemó. 

"No quiero hacerte daño, pero tengo asuntos pendientes con él." 

La mujer agarró la tarjeta y se acercó hasta Zorak. 

"Dime que no fuiste tú el que el otro día quemo la fábrica, por favor... dime que no fuiste tú el que mato a esas personas." 

Zorak seguía mirándola serio, con sus ojos totalmente vacíos. 

"Escuchame bien Melisa, solo voy a decirlo una vez, si no me dices donde está ahora mismo bajaré las escaleras y le arrancaré la cabeza al bastardo del hijo de Ridel, si no lo he hecho ya es por dos motivos, primero tú nunca me has fallado y segundo, un hijo no debe cargar con los pecados de su padre." 

Zorak esperaba haber sido lo suficientemente claro con Melisa, cosa que pareció funcionar. 

"El país de Kano..." 

dijo mientras miraba con lástima a Zorak. 

"Te lo agradezco Melisa, siempre fuiste una buena amiga."


dijo Zorak mientras se dirigía hacia la puerta, mientras Melisa trataba de controlar sus lágrimas, pero sin llegar a conseguirlo, cuando Zorak puso la mano en el pomo de la puerta, Melisa lo abrazo por detrás. 

"Que es lo que pasa Zorak, tú antes no eras así." 

Zorak se zafó del abrazo de la mujer y se giró para encararla. 

"El chico que conociste murió hace ocho años, cuando Ridel asesino a mi padre." 

Abrió la puerta y se marchó bajando las escaleras, dejando a Melisa llorando en el piso de arriba.

Unas horas después estaba negociando con uno de los barcos mercantes que se dirigían al país de Kano, a cambio de mano de obra viajaría gratis. Al subirse al barco fue dirección al camarote que le habían asignado y mientras se tumbaba en la cama, mirando al techo, se encendió un cigarro pensando que su objetivo estaba cada vez más cerca y preguntándose si hizo bien en ceder a sus sentimientos y no acabar con Melisa para que no contactara a Ridel, el destino era incierto, pero Zorak estaba mas que decidido a acabar con Ridel.

Canción de Ending épica mientras fuma en el camarote

Karmas
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