Zorak
Fuerza
Resistencia
Destreza
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Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
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15-05-2024, 11:32 PM
(Última modificación: 13-08-2024, 03:46 AM por Zorak.)
Hace algunos años
día 13 de invierno.
Me encontraba en la azotea de la taberna regida por Vander, disfrutando de un cigarro a escondidas mientras miraba hacia el patio interior, aun llevando un año ya trabajando con Ride era un habito que no estaba dispuesto a perder, sabia bien que me metería en un problema si Ridel me agarraba fumando, pero que puedo decir, "peligro" es mi segundo nombre.
En el patio interior Powder y Jerry entrenaban peleando el uno contra el otro, Jerry siempre había sido un portento de la naturaleza en lo que a agilidad concierne, pero Powder en este año había mejorado notablemente, podía ver a simple vista que Jerry no estaba peleando enserio, Powder por su parte estaba dando todo lo que tenía y para ser justos no lo estaba haciendo nada mal, esquivaba todo golpe que lanzaba Jerry y este a su vez esquivaba todos los contraataques de la chica, de pronto Powder comenzó a moverse mejor, su respiración, su postura, las descargas de golpes que mandaba hacia Jerry, el cual ya no podía esquivar con tanta facilidad, estaban cerca que la perfección de la que nos hablaba Ridel.
Tan absorto estaba viendo a mis amigos luchar que no me di cuenta de una presencia que tenia a mi izquierda, en cuanto la note solté el cigarro y lo pisé, solo una persona sería capaz de llegar tan cerca de mi sin que lo notará y el brazo que rodeó mis hombros solo confirmo mis sospechas, Ridel me había encontrado.
"Haremos como que no he visto nada por esta vez, te parece? Powder lo hace cada vez mejor, Te dije que la protegías demasiado."
Una sonrisa nació en mi cara al escuchar esas palabras, desde hace unos meses lo sabia, Powder estaba creciendo a pasos agigantados y aunque seguía tan pura como siempre, estaba comenzando a aprender como defenderse, aunque a mi parecer aún le faltaba mucho como para no vigilarla en las misiones mas comprometidas, pero parecía que Ridel siempre fue capaz de ver algo en ella que yo no y aunque me molestaba un poco, no podía evitar el sentirme orgulloso de ella.
Aún recuerdo la primera vez que la vi, una pequeña niña de tres años llorando por el hambre que sus padres al no poder saciar, decidieron deshacerse de una niña inocente para poder comer ellos, los primeros días que pasó en casa, entrando a escondidas de papá, no podía dejar de mirar por ella, me sentía reflejado en ella ya que mamá me abandonó también. Yo mismo tomé la decisión de que ella sería mi responsabilidad.
"Jerry no va enserio, aún le falta mucho."
Ridel comenzó a reír a carcajadas mientras señalaba el patio donde los golpes no cesaban.
"Eso díselo a el."
Volví a posar mi atención hacía la pelea y para mi sorpresa Powder tenía totalmente arrinconado a Jerry, este ultimo estaba sudando mucho y le costaba respirar, mientras Powder por su parte se la veía fresca.
"Quizás sus golpes no sean tan potentes como los tuyos, Zorak" Dijo mientras se subía el borde de la azotea. "Pero sabe moverse mejor que tu y que Jerry."
Saltó hacia el patio, frenando el entrenamiento y acariciando la cabeza de Powder como muestra de un buen trabajo, Jerry lanzó los guantes al suelo y se metió en la taberna con una mirada taciturna, Ridel me hizo señas para que fuera dentro de la taberna, seguramente quería hablar sobre el golpe que nos había conseguido Vander.
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Al llegar dentro de la taberna Vander me hizo una seña para que entrara en la habitación que usaban usualmente para charlar sobre los trabajos que se debían llevar a cabo, al entrar en la habitación se podía notar la tensión del ambiente, Powder estaba con la toalla sobre la cabeza, ahora que estaba mas cerca de ella podía apreciar bien el cambio que había sufrido su cuerpo, la chica llevaba una camiseta de tirantes que dejaba ver unos brazos finamente trabajados. Por su parte, a Jerry se le notaba que estaba molesto, no paraba de lanzar miradas a Powder mientras aún respiraba con dificultad por el esfuerzo invertido en intentar esquivar los golpes de la chica, Ridel por su parte estaba sentado tan tranquilamente, me senté a su lado en el sofá mientras Vander entraba en la habitación con varios papeles.
"Tengo una cosita para vosotros."
Dijo mientras lanzaba los papeles a la mesita que separaba los sofás, se sentó frente a nosotros y prosiguió.
"Ya sabéis que aquí cada quien acepta o no los trabajos, el pago es bastante bueno..." dijo mientras me miraba, Vander estaba al tanto de las dificultades que tenía en casa, así que solía darme trabajos con un muy buen pago. "Serían 100.000 berries por barba, si se logra concluir el trabajo, claro."
Cien mil berries... con eso podría pagar las deudas de Papá y incluso tener un gran pellizco guardado para no tener que malvivir, por lo menos durante un tiempo, Jerry y Powder aceptaron el trabajo, al igual que Ridel, cosa que me hizo asentir a Vander, confirmándole que yo también participaría en la misión.
"La misión consiste en un robo, nuestro cliente nos pide una joya que esta en posesión de Griffith Tudor, la misión será sencilla, dos grupos de dos. Mientras Jerry y Powder distraen a los guardias..."
Miro directamente a Ridel, no sabía porque pero siempre que Vander miraba a Ridel veía un deje de agresividad en su mirada, como si no llegara a caerle bien del todo, aunque también podría ser mi imaginación.
"Ridel, tu junto a Zorak os colareis en la mansión de los Tudor, la joya debería estar en la tercera planta del edificio."
Movió los papeles que había soltado en la mesa y enseñó una imagen de una gema roja, esta parecía tener cara, pero deformada, tenía talladas una nariz, una boca cerrada y un par de ojos cerrados de forma abstracta, era una joya rara de cojones.
"Cuando la tengáis salid de allí cuanto antes. Eso es todo, tenéis hasta esta noche para prepararos."
Se levanto y se marcho de la habitación, dejándonos solos para preparar el golpe.
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Tras el informe de Vander, caminaba por los callejones de West Ballywood junto a Jerry y Powder, de camino a casa para poder planear todo de una forma segura, Ridel había comentado que tenía algo que hacer antes de la misión y se esfumó. El paseo estaba siendo mas que tortuoso ya que Jerry seguía claramente con el orgullo tocado y Powder era consciente de ello, así que la pequeña del grupo no paraba de recordárselo a cada ocasión de la que disponía, haciendo que la oscura tez de Jerry se volviera de tonos rojizos, por el mosqueo que ello conllevaba.
Este ultimo año había pasado tanto tiempo entrenando con Ridel que no me había percatado de cuanto habían crecido ambos, Jerry se había hecho por fin el peinado del que tanto había hablado, unas pequeñas rastas blancas con un buen degradado, que le daban un aire gamberro. Powder por su parte no se había cortado el pelo desde que nos conocimos, aun con los regaños de Ridel sobre lo inapropiado de tener un cabello tan largo dedicándonos al robo, no había fuerza en la tierra que consiguiera doblegar la voluntad de esa pequeña joven de pelo azul, a mi por mi parte me parecía que estaba muy bonita, un largo flequillo orientado hacia su "lado bueno" como ella lo llamaba y el cabello repartido en dos grandes trenzas que llegaban hasta sus gemelos, ¿tanto tiempo había pasado?
Casi sin darme cuenta estábamos entrando por la puerta de casa, tras saludar a Papá, nos movimos hacía la habitación de Powder, ya que esta para que mi padre no se enterara de lo que realmente queríamos hablar, se había inventado que le gustaba un chico y quería hablar de el con sus "hermanos mayores" por si llegaba el día en el que le rompiera el corazón y Jerry y yo tuviéramos que romperle un par de cosas al chico, cosa a lo que Papá contesto carcajeándose. Una vez en la habitación, Jerry y Powder seguían discutiendo entre ellos por el resultado del entrenamiento, estaba claro que mis hermanitos estaban creciendo a pasos agigantados.
POV de Zorak:
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Se acercaba la hora de comenzar la misión, desde mi posición en la azotea del edificio donde vivíamos podía contemplar una anaranjada puesta de sol, preparándome mentalmente para la misión que teníamos en unas horas, algo no me acababa de cuadrar, no entendía la fijación con ese tipo, con el tal Griffith. El año pasado le saquemos información y tras tenerlo unos días bajo custodio el tipo se esfumó sin dejar rastro alguno, para luego ser visto en la ciudad a ojos de todo el mundo, pero por alguna extraña razón hasta el día de hoy no habíamos tenido orden en contra de ese pijo de mierda.
OST
El sonido de unos pies posándose sobre el techo hicieron que mis pensamientos se evaporaran, como si una burbuja hubiera explotado, acompañados de una voz dulce proveniente de mi espalda, era Powder.
"Como no iba a estar en la azotea el señor solitario"
Dijo entre risas mientras se acercaba a mi lado y se sentaba, aún tenía manchas en la cara por el entrenamiento de la mañana, aunque se la veía llena de vida y feliz. Volví a mirar hacia el horizonte, mientras notaba como mi pequeña hermana apoyaba su cabeza sobre mi hombro y suspiraba mientras decía.
"Jerry se ha quedado frito y ya sabes como ronca, ¿te importa si te hago compañía aquí?"
Metí mi mano derecha en el bolsillo del pantalón y saque un cigarro, para llevármelo a la boca y lo encendí, dando una profunda calada y dejando salir el humo por las branquias de mi cuello, mientras le contestaba sonriendo.
"Claro Powpow, que te pasa, ¿estas nerviosa?"
Note como Powder asentía mientras tenía la cabeza reposando en mi hombro izquierdo, entendía su situación, aunque nos había acompañado a bastantes misiones siempre se quedaba con el papel de vigilar por si alguien venía, esta sería su primera misión real y eso puede acarrear riesgos si realmente no estas preparado.
"No quiero cagarla y decepcionarte" dijo mientras hacía un puchero. "Si pagan tanto seguro que será un trabajo difícil"
No tenía ninguna duda de que así sería, nadie ofrece tanto dinero por algo sencillo de conseguir, pero la había visto lo suficiente como para saber que pocos adultos podían con mi pequeña hermanita, estaba sopesando como calmar su nerviosismo cuando un recuerdo vino a mi mente, la primera vez que entre a robar y Powder se quedo fuera vigilando, en ese entonces le entregue una bengala de humo azul, diciéndole que si venía alguien hiciera ruido tirando el cubo de la basura que había en la puerta y que se escondiera, que esperara un tiempo para usarla y que cuando lo hiciera yo iría a encontrarla, fuera donde fuera.
"Estoy seguro de que lo harás perfecto y en caso de que algo saliera mal... ¿Recuerdas la bengala que te di hace años?"
Le comenté mientras la abrazaba con mi brazo izquierdo y la apretaba cariñosamente hacia mi.
"Por supuesto."
Contestó ella con decisión.
"Si las cosas van mal, úsala y acudiré lo mas rápido que pueda, ¿vale?"
La chica asintió, algo mas calmada y comenzó a hablar sobre todas las cosas que le gustaría hacer una vez que hubiéramos completado la misión, sin duda había crecido en tamaño, pero las cosas que decía me hacían ver que aún era una niña en el interior.
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La noche llegó por fin y ya estábamos reunidos frente a la casa en la que nos debíamos colar, Ridel volvió a repetir el plan.
"Powder, Jerry. A mi señal comenzad a montar un alboroto. No os hagáis los héroes, en cuanto salgamos por la puerta nos vamos todos."
Hizo una pequeña pausa mientras me dirigía la mirada y algo me decía que las siguientes palabras iban dirigidas para mi.
"Aunque las cosas salgan mal."
Mis dudas estaban disipadas, estaba claro que me estaba diciendo que si al salir alguno de ellos no podía escapar teníamos que dejarle atrás, asentí aunque no tenía intención alguna de cumplir una orden como esa, aunque luego me cayera una paliza por parte de mi maestro. Nos separemos y mis hermanos fueron directos a la entrada, donde dos guardias vigilaban, mientras tanto yo me dirigía con Ridel a la parte derecha del muro, mi maestro con un ágil salto llegó a la cima del muro y lo seguí, no con un solo salto ya que no tenía esa capacidad física de la que hacía gala Ridel, salté hacia la pared y apoye mi pie en esta para impulsarme hacia la cima del muro y agarrarme a este con la mano, cuando estaba incorporándome vi a Ridel dar la señal y acto seguido mis hermanos entraron en acción, escuchándose golpes y jaleo cosa que hizo que los guardias que estaban dentro del patio acudieran al rescate.
"Nos toca."
Dijo Ridel mientras se lanzaba dentro de la propiedad de Griffith y yo le seguía, comenzamos a correr usando tan solo las puntas de los pies, esa forma de caminar que nos había enseñado era extremadamente silenciosa, éramos básicamente dos sombras avanzando por el patio derecho de la propiedad. Lleguemos a una de las ventanas la cual estaba convenientemente abierta, nos deslizamos por ella sigilosamente y una vez dentro comenzamos a caminar agachados, vimos a varios guardias pasar por el amplio recibidor, algunos bajando de las escaleras y Ridel se mantuvo con la mano alzada hasta que considero que era seguro para avanzar, me hizo una señal levantando dos dedos y señalando hacia adelante.
Nos dirigimos hacia la escalera aun agachados y lentamente comenzamos a subir las escaleras, teníamos que acabar la misión lo antes posible, no me gustaba que Powder y Jerry estuvieran frente a tantos guardias, seguí a Ridel hasta que lleguemos al final del pasillo de la planta superior, donde había dos puertas de caoba con picaportes de oro, Ridel me hizo una seña para que yo revisara la habitación de la derecha y el entraría en la de la izquierda.
Abrí la puerta lentamente y asome la cabeza para cerciorarme de si había alguien dentro, era un pequeño cuarto de no mas de 5 metros de largo y 6 de ancho, para mi suerte estaba vacío, habían bastantes archivadores y cuadros tapados, al fondo de la sala una pequeña cúpula de cristal con una gema de color rojo, en la que desde mi posición podía ver esos asquerosos ojos tallados junto con una nariz, me acerque rápidamente y con cuidado agarre la cúpula de cristal, alzándola para poder agarrar la joya, antes de poder agarrarla noté un golpe seco en el cuello y como las fuerzas abandonaban mi cuerpo, conseguí girarme antes de perder el sentido y lo que vi me dejó la sangre helada, mientras todo se volvía negro una voz hablaba casi distorsionada para mi mientras veía el rostro sonriente de Ridel.
"Lo siento chico, los negocios son negocios."
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El frío y la humedad me dieron la bienvenida al mundo de los vivos del nuevo, al despertar intenté incorporarme y vi unos barrotes de hierro, estaba en una pequeña celda en la que apenas daba el sol y solo tenía un pequeño ventanal que daba a un patio donde varios presos pasaban las horas con unos monos de un color llamativo me aparté asustado de la ventana mientras miraba hacia mi cuerpo y pude vislumbrar también el mismo tipo de traje de un color naranja y con unos números marcados en el pecho de color negro el número rezaba 0173.
Antes de poder atar cabos para entender dónde estaba una voz profunda y grave se escuchó desde mi espalda, al girarme me encontré con un viejo de unos 80 años pelo largo y larga barba que le llegaría casi hasta el ombligo, el hombre estaba extremadamente demacrado, atado con cadenas tanto de tobillos como de pies hacia la pared, el hombre sonrió mientras decía
"por fin te despiertas chico has estado durmiendo dos días."
Me quedé con cara de tonto mientras miraba al hombre y miraba a mi alrededor intentando comprender que era lo que estaba pasando el hombre volvió a reír mientras preguntaba
"qué ha hecho un chico tan joven para acabar en un sitio como este "
aunque parecía frágil la mirada del hombre era muy dura se marcaba en la mía como la de un depredador en su presa, me senté y mientras me rascaba la cabeza le contesté
"un robo"
el hombre empezó a reír y antes de que pudiese contestar un guardia llegó golpeando los barrotes con su porra
"Ideale, Zorak"
dijo mientras abría la puerta y entraba colocándome unos grilletes alrededor de mis muñecas dando un tirón y llevándome arrastras hacia no sabía bien dónde. El pasillo lúgubre y lleno de humedades se perdía hasta donde alcanzaba la vista todo oscuro solo iluminado por pequeñas antorchas colocadas cada cuatro metros. No sabía dónde me llevaba pero una cosa estaba clara, me habían quitado lo más preciado en mi vida, mi libertad.
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