[Presente absoluto] Un alma revolucionaria [Grupal - Aventura T1] Segundo grupo
#1
Cuando la humareda de polvo se disipó, lo que el panda vio fue la figura tambaleante del gorila al que había golpeado preparándose para saltarle encima. Sin embargo, lo que también pudo ver fue la figura del mink oso pardo cruzando el escenario a toda velocidad, como si volase, lanza por delante y listo para la acción. Durante una fracción de segundo le pareció que algo raro le pasaba a las piernas del oso, pero decidió no darle importancia porque empezaba a notar el bosque agitarse. Baraqqiel, por su parte, interceptó a un segundo gorila y le propinó un par de golpes que lo dejaron chillando de dolor. Don Bambú se sintió aliviado al tener refuerzos en su empresa. Se esperaba a Baraqqiel, pero la presencia del mink oso pardo le sorprendió gratamente. —Muchas gracias, amigos, pero... —No pudo terminar su oración, pues un rugido ensordecedor interrumpió su discurso y le llevó a mirar en la dirección del sonido. Los dos gorilas ya presentes en la escena se escabulleron por entre los matorrales. Uno de ellos gimoteando de dolor y el otro a duras penas y gateando debido a las profundas heridas que tenía. Don Bambú sintió las vibraciones del suelo y supo que lo que se acercaba era grande, quizás más grande que él. Unos árboles se precipitaron al suelo cuando la enorme criatura que se acercaba los apartó de un manotazo. A la luz de unas cuantas estrellas ahora visibles por la ausencia de dichos árboles, la figura de un simio gigante se hizo evidente. Aunque Don Bambú no lo sabía, se trataba de la matriarca de los gorilas, madre de muchos de ellos. A través de la penumbra de la noche, eran evidentes los músculos de la criatura. Estar al otro lado de los golpes propinados por esos brazos podría ser un error evolutivo de los que la selección natural no pasa por alto.
 
El panda se levantó del suelo con el niño todavía en brazos. Todavía respiraba. —Dadme un momento, este niño no puede quedarse aquí. —Estaba listo para luchar, pero tenía que encargarse de que la criatura no sufriera más daños. Sin mediar palabra llevó su mano al suelo y la introdujo dentro como si éste no opusiera resistencia. Con un solo movimiento de manos se formó una entrada al subsuelo en la que el panda se introdujo con el niño y que se cerró detrás de él como si la estuviera moldeando a conciencia. Bajo tierra, el panda dejó al niño en el suelo y empujó con sus manos las paredes del subsuelo, desplazándolas como si no le costase trabajo y en una zona que le pareció lo bastante segura hizo unos cuantos agujeros hasta la superficie pequeños para que el oxígeno circulase. La cámara estaba lo bastante bajo tierra para no caerse por los estragos de una posible pelea con aquella bestia y garantizar así la seguridad del infante. Una vez completada aquella tarea, el panda emergió del suelo más o menos por donde se había hundido en el mismo y cerró el agujero detrás de él. —Ya puedo pelear. —Sentenció el panda. —Y guardadme el secreto, si no os importa.
 
Stats del animal

 
Datos de Don Bambú
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#2
Mi golpe con la lanza fue todo un éxito, le di de lleno en la parte izquierda del pecho, perforando parte de su gruesa piel, haciéndole una pequeña abertura por mi arma afilada. Me puse de pie limpiando la sangre de dicho gorila y en unos instantes salió otro gorila igual que el malherido, al parecer por otra persona que en este momento no me acordaba quién era, los dos gorilas se fueron entre llantos y heridas, - Eso corred cabrones- cuando sin esperarlo se escuchó un rugido aún más fuerte que los anteriores y ahí estaba salió una gorila aparentemente de un tamaño más grande que los otros dos y con mucha más fuerza, pues entró en escena rompiendo todo árbol u objeto que estuviera a su paso.

Y de nuevo vi a un panda que se parece bastante a mi primo Richar, pero lo veía más alto que él sería que había crecido tanto en tan poco tiempo, fui corriendo hacia el -Richar primo Richar qué grande te has puesto pija- el primo estaba haciendo algún tipo de agujero en el suelo de ese terreno con sus propias manos no sé cómo lo lograba hacer estaba flipando.

 - Oye Richar que haces con las manos y porque metes al niño ahí- no sé que quería hacer al niño, pero si la mama vieja se enterase le iba a pegar un buen azote y de los que marcan el culo, pero estábamos demasiados lejos, mire alrededor a ver si estaba Kova, pero no recuerdo por donde estaba solo estaba el primo secuestrando al niño, y otro tío más raaaarooooo que no sabía bien que era.

-¿Tú eres amigo de mi primo?- vaya amistades se hacía mi primo, delante había un gorila gigante y parecía cabreada - Primo no sé qué coño estás haciendo con el niño, pero espabila que viene la gorila-

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#3
Baraqqiel no se movió un ápice ante la presencia del gigantesco simio, lo cual le llevó a pensar que estaba paralizado ante tan horrible visión. Por otro lado, el oso pardo ni siquiera se inmutó y empezó a decir que Don Bambú se parecía a su primo Richar. Esto llevó al panda a pensar que tal vez su compañero racial fuera imbécil, porque estuvieron a punto de pelearse no hace ni un día. Se quedó mirándole en silencio unos segundos, pero no le dedicó más tiempo debido al gigantesco problema que tenían delante. —Lo despachamos rápido y volvemos con estos dos, que a saber con qué se han encontrado ellos —sentenció el panda. El gorila se estaba golpeando el pecho para demostrar fuerza, era como una bestia sin mesura ni control puramente rabiosa y dispuesta a arramplar con todo lo que tenía delante. Don Bambú cogió a Baraqqiel del cuello de la camisa y lo arrojó a los lindes del bosque para que no estuviera en medio. —Así no te quiero en el campo, amigo. —Y cuando todo estuvo despejado, Don Bambú pasó a la acción. Sin mayor dilación se lanzó hacia delante, corriendo hacia el gorila, dispuesto a darse de puñetazos con la bestia hasta la inconsciencia si era necesario.
 
Una vez a una distancia de dos metros, flexionó sus piernas y dio un salto para quedarse cara a cara con la bestia. Flexionó el brazo hacia atrás y repitió el movimiento que había ejecutado anteriormente con el otro mono. Tensó sus músculos y descargó sobre la cara del mono un potente puñetazo que le haría dar un paso o dos hacia atrás. Sin embargo, al contrario que el gorila de menor tamaño, este mono resistió el impactó y devolvió el golpe con absoluta ferocidad, dándole un manotazo a Don Bambú que lo lanzó volando contra un árbol. —¡La puta madre cómo pega! —Impactó contra el árbol de marras y el golpe partió éste en dos, provocando un gran estruendo cuando panda y árbol cayeron al suelo juntos. Don Bambú se levantó inmediatamente, algo aturdido pero todavía listo para la acción. —¡Ten cuidado con el mono, pega duro! —Y antes siquiera de que Don Bambú pudiera terminar su advertencia, el gorila se lanzó sobre Khruner y trató de darle un puñetazo en la cara.
 
Resumen
Energía de Don Bambú: 211 - 30 = 181
 
Mi pasiva:
✧ Pasiva Racial: Poder de Panda.
Como panda dispones de fuertes y penetrantes garras que te permiten usarlas de forma cortante en batalla y aferrarte con ellas en multitud de superficies con suma facilidad, permitiéndote escalar casi cualquier superficie con la misma soltura con la que correrías. También encuentras tu cuerpo rodeado de un pelaje mullido con una capa de grasa bajo él que te hace propenso a amortiguar un poco algunos impactos contundentes, reduciendo su daño en -10.
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#4
Mi primo Richar estaba actuando muy raro, de repente empezó a ser el de siempre se hizo el valiente y nos dijo de acabar rápido con el bicho ese, pero también dijo de algo de ir junto a otros dos, -¿Oye quienes son esos dos?- Se referirá a Kova la verdad es que no me acuerdo del todo muy bien, y cuando quería hablar más con el, se fue corriendo hacia la gorila, pero no nos dio tiempo o al menos a mí a ir junto a él, salto hacia la gorila atraso su brazo y con toda su rabia le…. .

Pum!, vaya zambombazo le ha pegado al pobre del primo Richar, - Hay por la mamá que me lo han reventao la japuta de la gorila- Mi cabeza giró hacia la dirección que fue recorrido tras el golpe mi primo, fue un gran impacto, pero él se levantó muy rápido, yo cada vez estaba flipando más con mi primo, -Por la mamá que ahora la mato-, cuando me gire hacia la dirección de la gorila venía hacia mí con su gran puño directo hacia mi cara, no tenía otra opción que intentar frenar ese golpe lo máximo posible puse mi lanza al frente de mí agarrando bien fuerte y dándole vueltas haciendo que gire y cree una barrera que impedía que me diera un impacto directo hacia mi cara, y aunque lo hice lo más rápido posible eso no fue suficiente su puño me dio aunque con mucha menos fuerza de la que me podría haber dado, mi cara giró 180 grados hacia la derecha, pero gracias a esa técnica pude mantenerme de pie.

Antes de que la gorila me ataque de nuevo, me agache utilizando unas de las técnicas anteriores con el gorila, mis piernas se convirtieron en muelles, salte hacia el mismo árbol, pero esta vez seguí dando saltos por los árboles de alrededor para coger mayor velocidad, y así intentar marear un poco la gorila, una vez obtenido una gran velocidad, rebote con unos de los árboles colocando mis dos pies hacia el cielo consiguiendo una gran altura por encima de la gorila, dejándome caer por mi propio peso, como si estuviera muerto, pero dando vueltas de tirabuzón para así dar más potencia a mi lanza, lanzándola a una distancia ya visible para intentar tener el mayor éxito con esta técnica de asta y poder provocar una hemorragia o una herida lo suficientemente grave como para que mi primo y yo tuviéramos una gran opción de ganar, -Muere!!-
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#5
La carga del gorila no fue efectiva contra su congénere pardo. Éste empezó a hacer girar su lanza a gran velocidad, y eso pareció funcionar a la hora de interceptar el golpe de la inmensa bestia, sin embargo, el puño del gorila traspasó la barrera y le dio tal hostia que la cara del oso giró 180 grados. El gorila parecía furioso, golpeaba el suelo como si estuviera rabioso y mientras se preparaba para continuar atacando al oso pardo, éste se agachó y para el asombro de Don Bambú sus piernas se convirtieron en muelles. —¡¿Qué?! —Exclamó asombrado el mink panda. Si no se equivocaba, eso era una habilidad de fruta del diablo. Tenía que serlo, porque era demasiado sobrenatural para ser otra cosa. Lo intuía, porque él mismo era usuario de una fruta con potenciales extraordinarios. Lo que aconteció entonces fue impresionante. Khruner empezó a rebotar contra numerosos árboles del bosque, sacudiéndolos ferozmente mientras él se desplazaba a una velocidad enorme lanza en ristre. El gorila era incapaz de seguir con la mirada sus desplazamientos. Finalmente, el oso pardo se catapultó contra la bestia con la lanza por delante y le atravesó con la misma, traspasando su piel y haciendo sangre a la bestia y debilitándola con tan poderoso golpe. —¡Eres la hostia, tío! —Gritó el panda emocionado y decidió pasar a la acción inmediatamente. Aprovechó la distracción del enorme mono para lanzarse a por él de frente y placarlo con todo su cuerpo en la cintura. La diferencia de tamaños no era tan grande, después de todo, de modo que Don Bambú fue capaz de tirar al mono al suelo y empezar a propinarle puñetazos en la cara. Logró darle dos puñetazos antes de que el mono reaccionase y le apartase de una hostia, haciéndole volar por el aire y dar unos cuantos botes en el suelo, pero el panda podía soportarlo. Medio tambaleante se levantó y se limpió sangre de la cara con el brazo. —Creo que le podemos entre los dos. —Don Bambú tenía un par de heridas en la cara, entre ellas una rajadura en la ceja izquierda y sangraba después del terrible golpe que recibió del gorila, pero en general parecía bastante entero.
 
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#6
Qué sensación más rara, cuando mi lanza atravesó el pecho de la gorila, el sonido y que produjo y la sutileza con la que se introdujo, se pudo notar las varias capas y fibras que tenía la gorila, -Tomaaaaa, lo he conseguido- Saque la lanza y antes de que pudiese golpear más el primo se lanzó hacia ella golpeándole sin parar a puñetazo limpio, uno tras otro, me estaba emocionando nunca había visto a mi primo así de violento, pero me gustaba, me  recordaba como era mi tío cuando se peleaba con los humanos imbéciles que venían a molestarnos.

Cuando más emocionado estaba, pum!, otra vez de nuevo la gorila le abofeteó y le mandó por los aires, -Primooooo, ¡Andeve¡- aproveche dicho momento para volver a ponerme al ataque, -Esta vez te mato!-, de nuevo mis dos piernas se volvieron como muelles y me impulse hacia un árbol, y después hacia otro árbol así sucesivamente hasta que la gorila ya no podría verme por la velocidad que había cogido.

Una vez más con una velocidad en la que ni los árboles lograban soportar ya los impactos del rebote de mis piernas en el último de todo rompí por la mitad el árbol por la potencia que tenía ya con mis piernas, me lancé hacia ella dándome la vuelta apuntando con mis piernas y los muelles contraídos al máximo para golpearle en su estómago.

Cuando estaba a punto de tocarle a tal velocidad mis piernas toco su estómago dando una onda de movimiento a gran escala, no contento con ello expandí los muelles de las piernas para golpearle con un plus de fuerza y tumbarle, me coloque de pie junto con mi primo - Primo estás bien?- lo veía con la ceja rota y sangrando, -luego te doy un remedio para tu herida-, ya era hora ir terminando con la gorila. Me puse con mi lanza en mano derecha, adelantada y  en posición de ataque, -Encárgate tú del ataque y yo de la defensa-, aunque empiezo a sentirme algo cansando.


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#7
Panda observó lo que hacía su compañero sin abandonar su asombro en ningún momento. El oso pardo rebotaba contra los árboles tan velozmente que Don Bambú era incapaz de seguir sus movimientos con facilidad. Allí donde rebotaba, los árboles se tambaleaban o incluso se partían debido a la fuerza del impulso. En un último salto, su compañero oso impactó con ambas piernas en el abdomen de la bestia, que dio un par de pasos hacia atrás por la fuerza del impacto. Don Bambú sintió el suelo temblar con la fuerza del impacto. Grácilmente, Khruner aterrizó al lado del panda y le preguntó si estaba bien. Por algún motivo, pensaba que era su primo Richar. —Estoy bien, estoy bien no te preocupes. Pero en serio, no soy tu primo no sé de qué me hablas. —Don Bambú no entendía muy bien a su congénere, pero admiraba sus facultades para el combate. No estaba seguro de quién ganaría en un uno contra uno. Desde luego, sería un encuentro emocionante. La bestia, por otro lado, no estaba tan contenta con los acontecimientos que se estaban desarrollando en aquel lugar del bosque. Empezó a dar vueltas por el área, derribando árboles a su paso y demostrando su fuerza, tratando de intimidar a sus oponentes. Al ver que por lo menos el panda no retrocedía, la gorila gigante empezó a agarrar árboles del suelo y lanzarlos a los dos osos con su terrible fuerza. Don Bambú reaccionó al momento llevando ambas manos al suelo y levantándolo como si fuera físicamente posible. Era como si el suelo del bosque se estirase llevado por sus manos, formando una especie de pared de tierra compacta y piedras que bloqueó todos los troncos que el gorila lanzaba. El panda se introdujo en el suelo aprovechando que la pared le cubría del gorila y sin que éste lo sospechase y se acercó bajo tierra a la posición del gorila. Una mano salió del suelo y le agarró de una de las patas, sobresaltando al animal. Sin embargo, aunque se estuviera revolviendo para liberarse del agarre, el panda aguantó y no dejó que la bestia escapase al momento. Aprovechando la ventaja que le daba estar bajo tierra, Don Bambú tensó de nuevo los músculos de su brazo derecho y lanzó un poderoso puñetazo que atravesó la tierra como si fuese aire y fue directo al estómago del animal, propinándole un golpe brutal. Inmediatamente tras el golpe, Don Bambú volvió a meterse bajo tierra para evitar represalias inmediatas.
 
El gorila recibe los golpes de Khruner y contraataca lanzando árboles, pero lo bloqueo con una pared de tierra anulando el ataque.
 
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#8
Durin había sido ... ¿Derrotado? Bueno, cuanto menos amedrentado, eso seguro. Apoyado en su camarada, el capitán pirata tomaría dirección hacia la costa de nuevo, sus decisiones le habían costado caras, no contaba con invitados sorpresa.
— ¡Lo habéis logrado! — Deysi, la mujer que al inicio había armado el tan merecido escándalo por sus hijos, es la que se tiraba a los pies de Derya, sujetándola por el muslo, dando un gracias repleto de honestidad. — Por un momento ... — Se le derrumbaron los brazos, estaba cayendo presa de un pánico repentino, lo que vendría a ser un desmayo, aunque aparecieron tres pequeños humanitos que la recogieron antes de caer.
— Mamá ha pasado por mucho, gracias — Hablaba como un señor mayor, pero el niño, que era el hermano mayor, no pasaba de los diez años. — ¿Sois marines? — Preguntó el niño entre vítores de victoria de los demás civiles. — Nunca nos hacen caso, no sé por qué ahora habéis decidido ayudarnos, bueno, da igual ... Gracias — Sentenció con serenidad llevándose a su madre hacia un árbol cercano para que se relajara.

— Tiene gracia la cosa — Dice Kovashi, entornando una sonrisa pícara al mirar hacia su compañera Derya. ¡Bom! Ese sonido venía del mismo lugar que antes, el mismo sonido que Durin pensó que él creía que ocasionó al golpear la tierra, pero que lejos estaba de haber sido obra suya. Nuestro querido protagonista olfateó cuál animal buscando su hueso. Y ya lo creo que lo encontró. - Khruner ... - Las piernas del espadachín se movieron solas. Blandió su arma para despejar de sangre la hoja.
— ¿Ehh? ¡No te vayas, héroe! — Alzaron manos, pero fue imposible, no serían vistas por el peli blanco que se internó en la oscura inmensidad del bosque.

Ya se filtraban rayos de luz entre las hojas, el amanecer estaba llegando, dejando atrás un tiempo en el que no se veía a un palmo de distancia. Desde luego la noche en el bosque era un auténtico terror, lo que decían los vecinos estaba completamente justificado.

7:44 De la mañana  / Día 3 / Año 11 / Primavera ⚟

Kovashi apareció agazapado tras un arbusto. Desde allí contemplaría uno de los últimos coletazos de la batalla o eso esperaba, llevaban desde casi las doce luchando, sí, con Durin también fue igual y acabó hacía media hora, pero el animal al que los osos panda y pardo se enfrentaban resultó ser un enemigo más duro que el propio pirata. Eso o estaban haciendo el ridiculo contra este y por eso tardaban tanto. De ridículo poco, la lucha era encarnizada. La tierra se movía cuál plastilina para surgir en forma de muro, después el panda desaparece y reaparece justo bajo el gorila. ¿Habilidades de akuma? Tendría que preguntarle posteriormente a Caló sobre ello. Kovashi no lo dudó y apareció sin decir nada en escena, driblando obstáculos como árboles, ramas, enredaderas, de todo. Su cuerpo llegaría casi a ras de suelo, algo que solía hacer cuando tomaba velocidad de ataque, llevar su pecho prácticamente al terreno tras curvar el torso al extremo. Este aparecería tras el simio con su katana alzada. — ¡Shinipuru Katto! —  Vociferó tras ejecutar su ofensiva. Esta constaba de un corte en forma de media luna horizontal, buscando atravesar los ojos de la bestia y quién sabe si abrirle el cráneo por la mitad.

Cita:Karma positivo: Sentidos aumentados (olfato)

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#9
El ataque combinado resultó ser de lo más efectivo. El enano no se esperaba que Derya atacara por debajo, así que consiguió romper completamente su defensa, ocasión que Kovashi aprovechó para ponerle la guinda al pastel. Aquel ataque no fue solamente espectacular visualmente, sino que se dirigió directamente sobre su abdomen, perforándole el mismo a una velocidad increíble. Saltaron chorros de sangre, el enano intentó parar el ataque con sus manos, claramente desesperado, pero no consiguió nada, pues Kovashi ejerció una presión final en el arma que provocó que Durin saliese disparado contra el suelo con gran fuerza.

¿Había terminado? Kovashi se colocó al lado de ella y le guiñó un ojo a la vez que alagaba su ataque. Las mejillas de Derya se enrojecieron, aunque trató de actuar como si no hubiera pasado, le sonrió, aceptando su cumplido. — Y tú, das miedo. — Bromeó, la verdad es que todos sus ataques habían sido bastante destructivos. Derya siempre se asombraba cuando veía una lucha con armas blancas, pues era inherentemente mucho más explícita que una pelea a golpes, como ella estaba acostumbrada. La joven se giró para escuchar lo que Durin y sus pocos acompañantes hablaban. Se encontraba en un estado terriblemente malo, pero lo peor no era eso, pues podría recuperarse, sino que su pelea había contagiado a los civiles con la llama de la lucha y se habían rebelado ante los enanos. Combatieron con todo lo que podían y les plantaron cara con vibrante valentía. El resultado fue que de aquella gran banda que había desembarcado en la isla, ya solo quedaban unos pocos con un líder malherido. Completamente acorralados y desesperados, Durin y los que quedaban huyeron por donde habían venido. Mientras les veía marchar, Derya tuvo la sensación de que se volverían a encontrar, pero no ahí, esta isla ya no la volverían a tocar.

Entonces una mujer interrumpió su estado pensativo, vino corriendo hacia ella y se tiró sobre sus piernas. Su primera reacción fue sorprenderse, pero inmediatamente después se arrodilló junto a ella y la agarró de las manos. — Tranquila, ya ha pasado. — Sonrió de oreja a oreja mientras sujetaba aquella pobre mujer que temblaba más que una hoja golpeada por el viento. Pronto aparecieron sus hijos en su busca, recogiéndola. Derya les ayudó, apoyando a la mujer sobre aquel niño que por su manera de hablar, para nada aparentaba la edad que tenía. El chiquillo sacó sus propias conclusiones y dio por hecho que Kovashi y ella eran marines, nada más lejos de la realidad, pero decidió no romper ese pensamiento. Se puso en pie, observando como se llevaba en brazos a su madre hasta un árbol con sombra donde descansar. Escuchó a Kovashi por detrás y se giró para mirarle de frente. — Marines... una puñalada dolería menos. — Dijo en voz baja para no ser escuchada y no pudo contener una risa.

Todo parecía que había vuelto a la normalidad. Les rodeaba calma, felicidad, lágrimas de emoción, sonrisas, palabras de agradecidimiento... Pero un gran ruido llamó la atención al unísono de los dos héroes. Casi se les había olvidado que no muy lejos de allí, deberían estar el panda y el otro oso, luchando contra aquel gorila enorme. Derya pudo ver por el rabillo del ojo como Kovashi iniciaba la marcha, adentrándose en el bosque, en busca de su amigo. Y ella hizo lo mismo sin pensarlo dos veces. Si podía ayudar en algo, debía hacerlo, le preocupaba que la batalla se estuviese prolongando tanto.

Así que se adentró en el bosque. Una vez allí, agudizó su oído buscando el origen de la pelea. No tardó en encontrar la dirección, la cual siguió sin perder el tiempo. Y allí estaban. Pudo ver, medio oculta por la densa maleza, cómo el suelo donde caminaban parecía ser de pura plastilina, ¿qué poder era ese? Entonces vio un resplandor que cruzó su rostro. Era la katana de Kovashi, que había logrado acercarse al gorila y estaba dispuesto a lanzarle un ataque brutal. La mente de Derya pensó en la mejor manera para unirse a su ataque sin arruinar el suyo. Kovashi estaba por la espalda del mono, y ella por el frente, quizás dándole una golpe directo para así hacer que ambos ataques se encuentren e hicieran más daño entre ellos. Sí, eso haría. Así que ya con el plan en la cabeza, salió de entre la maleza corriendo. El mono estaba herido, así que sus reflejos se verían afectados, o eso esperaba Derya. Con un enorme impulso, esquivando lianas, ramas y raíces, la mujer dio un salto en el aire y cuando estuvo a la altura de la cara del mono, giró sobre sí misma para darle un fuerte golpe con su cola, como si de un bofetón se tratara, solo que le haría bastante más daño. El gorila intentó agarrarla en el aire, sin embargo estaba tan aturdido que no lo consiguió. Pero si consiguió darle un golpe con el dorso de la mano, lo que arruinó su plan de aterrizar elegantemente en el suelo. En su lugar, fue arrojada con brutalidad hacia un árbol. La mujer no pudo evitar soltar un grito mientras volaba por el aire. Tan fuerte fue el golpe que el pobre se partió por la mitad, mientras Derya caía al suelo estrepitosamente. La verdad es que era un poco cómico.

Cita:Karmas utilizados:
Sentidos aumentados: Oído.

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#10
Ahí estábamos mi primo yo luchando contra la gorila destructora de los cojones que ya me estaba empezando a cansar. Nunca se rendía y aunque me gustase en cierto modo también me parecía una pérdida de tiempo, si ya estaba a punto de morir porque no quería irse ya o rendirse, yo no la quería matar, pero parecía como si ella quisiese dar todo en esta batalla.

Como loca empezó a quitar los árboles de alrededor y tirarnos hacia nosotros dos, pero mi primo empezó a coger suelo y elevarlo como si una ola de agua se tratase,
-Mare con el primo, pero qué coño te has comido-, era espectacular como se quedaba la tierra y cómo lograba para todo árbol aunque las ramas se salían por los lados, pero por lo menos a mí no me salpicaba que ya era algo como dijo un pedazo de calvo, mi primo luego desapareció por debajo y ahí sí que me mató de la envidia el tío podía hacer todo, mientras yo solo podía hacer saltitos, pero tampoco me podía quejar, pues ya le habíamos hecho un agujero en su pecho gracias a esos saltitos y a mi lanza, que la pobre ya estaba ensangrentada de la herida que le había hecho antes.

Mi primo parecía esperar el momento adecuado y cuando me fije vi a un humano saltar por la espada de la gorila y poniendo mis ojos más entrecerrados y ahí estaba mi hermano Kova,
-Reviéntale!- pues saco su katana y le… apareció otra especie rara con un olor ah, mmm olor a pescado, será que me lo puedo comer?, qué rico como me entraba un pescado así como ese, además parece un tiburón, pero, qué cojones estaba haciendo el pescado.

-Será verdad que lo va a hacer, !Andeve¡-, el pescado le dio un golpazo a la gorila que entre la técnica que hizo mi hermano y la pescado, la gorila se quedó aturdida, pero aun teniendo ese estado le pego tal manotazo a la pescado peleona que le mandó a un árbol, -Tus muertos me cago gorila con mi pescadito no eh-, de la misma rabia que tenía porque la gorila había golpeado a la pescadito salí corriendo hacía ella volviendo a poner mis piernas en forma de muelles, esta vez para hacer un salto hacia arriba y una vez arriba cambie la forma de mis piernas volviendo a su estado original y esta vez cambiando mis brazos en forma de muelles.

Me deja caer desde 12 metros de altura, cargando a tope mis brazos de muelles, cerrando mis puños con todas mis fuerzas, me fui directamente hacia la herida donde le había perforado anteriormente, -ríndete ya, o muere-, cuando estaba a un centímetro de la herida extendí mis muelles y como si un silbido de petardo sonará caí con todo mi peso hacia la gorila golpeándole con los dos puños, haciéndole tumbarse al suelo con toda la sangre salpicando en mi cuerpo y en la cara, - eso te pasa por darle a mi comida!- haciendo referencia a la tiburón.

Luego me aparté de encima de ella y me puse al lado de Kova -hermano donde estabas, has visto al primo Richi?, esta to mamao.-

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