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		<title><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - Arabasta [Cuarta isla]]]></title>
		<link>https://nakamanomi.com/</link>
		<description><![CDATA[Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece - https://nakamanomi.com]]></description>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2026 02:14:50 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
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			<title><![CDATA[El primer paso a un mundo sin límites [FIC][Pasado]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4022</link>
			<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 17:26:12 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=572">Kibai</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=4022</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Año 17, Día 85 de Invierno.<br />
Isla de Arabasta, Corriente Rakusei.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Ciudad de Nanohana, 21:30</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El enorme archivo de documentos en la capital de Nanohana era un auténtico espectáculo para la vista. Una sala enorme, de forma elípitica, de al menos treinta metros de alto, los cuales se dividían en cinco diferentes niveles, que rodeaban como anillos la gran sala central. Del techo, sostenidos mediante cables de acero como si de un gigantesco teatro de marionetas se tratase, un complejo sistema de espejos recibía la luz solar desde una abertura en el techo, redirigiéndola hacia todos los rincones de la enorme estancia, permitiendo que todos los estudiosos que se encontraban en su interior pudiesen realizar su labor de estudio sin ningún tipo de impedimento.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sin embargo, la razón por la que el mink había decidido acercarse hasta aquel lugar a aquellas horas, cuando el sol ya se había ocultado tras el horizonte, era porque aquella inmensa bibloteca, a diferencia de muchas otras, no permitiría que algo tan banal como la noche interfiriese en su sagrada labor de conocimiento. Con los últimos destellos solares extinguiéndose a través de la abertura del techo, una plataforma de madera descendió desde las alturas mediante un sistema de poleas. Al mismo tiempo, varios hombres alzaron una enorme esfera de cristal que hasta entonces había permanecido posada justo bajo la abertura, apoyada sobre una base de bronce bruñido. Un anciano, provisto de una antorcha, se acercó a la plataforma, y fue alzado hacia las alturas a la vez que la esfera. Cuando esta alcanzó la abertura del techo, quedó encajada en la misma con un suave chirrido de metal contra metal. El anciano, con la ayuda de los mismos hombres que habían izado la esfera, solo que ahora accionaban las cuerdas que movían la plataforma de madera en un eje de dos direcciones, introdujo el fuego que portaba dentro de la estructura de cristal, que se inflamó de repente como un segundo sol.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Pocas veces los ojos de Kibai habían visto un espectáculo semejante. La luz bañó de repente todo el archivo, siendo refractada por el sistema de espejos, iluminando los puestos de estudio y lectura con un brillo aún superior si cabe al que había habido durante el día.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Es tu primera ves en este lugar, joven marine?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kibai se giró hacia su derecha. Un humano, bastante mayor, con la piel arrugada y del color de un pergamino viejo, observaba todo el proceso con los ojos brillantes. Llevaba el uniforme que el mink ya había visto en el resto de trabajadores del lugar, aunque algunos distintivos de bronce en su túnica dejaban intuir que tal vez fuese alguna especie de cargo en la jerarquía de aquel lugar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— He pasado aquí más años de los que tú tienes, y he visto como esa esfera iluminaba mis noches miles de veces a lo largo de mi vida, pero he de confesar que no importa cuanto tiempo pase, siempre se las arregla para emocionarme una vez más cada vez que se enciende.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kibai hizo una discreta inclinación de cabeza hacia su interlocutor. Para él, que había pasado sus primeros años de vida sin siquiera ver demasiado del Sol debido a pertenecer a la tribu de costumbres nocturnas de Zou, le resultaba increíble como los humanos, a pesar de carecer de la visión nocturna que muchos de los minks poseían, se las arreglaban para superponerse una y otra vez a las dificultades del mundo mediante su ingenio, determinación e inventiva.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Desde luego, es algo impresionante de ver, no me cabe ninguna duda, Nunca habia visto un artefacto de este nivel de complejidad, al menos para algo tan aparentemente simple como para alumbrar una estancia.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El anciano soltó una carcajada seca que culminó en un acceso de tos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Ah pero es que crees que alguien se tomaría tantas molestias solo por proporcionar luz? Un pensamiento funcional, muy típico de un marine, sin lugar a dudas. No, la realidad es que la razón es mucho, muchísmo más importante. Lo que busca esa esfera no es iluminar esto. — </span></span></span>dijo haciendo un gesto con el brazo abarcando toda la estancia, antes de finalmente apuntar con el dedo hacia la cabeza de Kibai. <span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Sino esto. El conocimiento que guarda esta sala es inmenso, tanto que podrías pasarte entre sus paredes toda tu vida hasta consumirte y convertirte en polvo, y aún te faltarían cosas por aprender.</span></span></span></div>
<br />
Kibai frunció levemente el ceño.<br />
<br />
<span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Por desgracia, no tengo tanto tiempo, solamente estoy aquí para investigar sobre la fauna y flora de la isla. En caso de que haya alguna expedición, parte de mi labor es ser capaz de reconocer si alguna especie es agresiva, o de si alguna planta es venenosa.</span></span></span><br />
<br />
El anciano le clavó sus ojos, los cuales para sorpresa del mink a pesar de su edad y de haber pasado a todas luces miles de horas centradas en la lectura de pergaminos aún resultaban sorprendentemente vivaces, y Kibai tuvo la impresión de que su mente estaba siendo leída en aquel preciso momento con la misma facilidad con la que se leía cualquier texto de aquellas estanterías.<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Ya veo. Como he dicho antes, un conocimiento funcional que responde a un pensamiento funcional. Lo que se esperaría de un marine, eso está claro...</span></span></span></div>
<br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Una sombra de diversión cruzó por el rostro del anciano, a la vez que entrelazaba sus manos a la espalda, intercalando miradas entre las estanterías y el propio Kibai, mientra una sonrisa comenzaba a asomar por su rostro.</span></span><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Tengo una propuesta para ti, joven marine. Te ayudaré a encontrar los textos que necesitas, te aseguro que con mi ayuda obtendrás el mejor conocimiento posible acerca de la materia que te interesa, pero no lo haré gratis.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">El mink refunfuñó por lo bajo, echando mano a su monedero, gesto que fue recibido por el anciano con un bufido de desprecio por parte de aquel anciano.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Bah, vamos chico, en serio pretendes pagar mi ayuda con lo más sucio que ha creado el ser humano, el dinero? No, si quieres mi ayuda, deberás seguir mis reglas. Concretamente, si quieres mi ayuda, deberás hacer tres cosas.</span></span></span></div>
<br />
Kibai entrecerró los ojos, algo extrañado.<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Por qué? Quiero decir, por qué quieres ayudarme y me pones condiciones para ello.</span></span></span></div>
<br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—  Soy un anciano y me gusta ver a alguien con ganas de aprender, pero también deberás permitir que este viejo aburrido se tome ciertas libertades para divertirse. Bien, las reglas son simples. La primera, has venido a aprender, y eso lleva tiempo, hazte a la idea de que no saldrás de aquí hasta el amanecer. Si no estás de acuerdo, ya puedes irte a buscar tu solito los libros que necesitas, calculo que en dos o tres días los encontrarás. La segunda, leerás todo lo que yo te traiga, sin protestar ni omitir nada, está claro?</span></span></span><br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kibai fue a abrir la boca para protestar, pero una segunda mirada hacia la inmensísima estancia lo hizo callarse. Si lo que decía aquel anciano era cierto, era muy poco probable que, incluso con la ayuda de alguna especie de registro que sin duda debería hallarse en algún lugar, fuese viable el orientarse de manera eficaz en aquel archivo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Está bien, todo claro en esas dos reglas. Que hay de la tercera?<br />
</span></span></span><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La pregunta fue recibida por una nueva risa del anciano.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">— Oh, la tercera regla es muy sencilla. Cuando hayas acabado de leer, deberás dar un paseo por la biblioteca.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El mink hizo una mueca de sorpresa ante aquella última norma. Un paseo? Solo eso? Qué demonios tenía en la cabeza aquel hombre?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Tenemos un acuerdo, supongo. Cuando haya acabado de leer lo que me ordenes, me daré un paseo por aquí. Era algo que pretendía hacer de todas maneras.</span><br />
</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Bien, bien, eso es una muy buena señal. — </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">dijo el anciano, chasqueando los dedos vigorosamente para llamar la anteción de uno de los chiquillos de cabeza afeitada que pululaban por la estancia recolocando libros y quitando el polvo a las mesas y estanterías.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Tú, pillastre, date brío y acompaña a este buen caballero a una de las mesas del lado oeste, y asegúrate que a ninguno de los operarios le de por orientar mal uno de los espejos y quitarle la iluminación a esa zona.</span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">El chiquillos asintió con una expresión de leve temor, lo que le hizo pensar a Kibai que su improvisado anfitrión debía de ser un maestro bastante severo. Con premura, le hizo un gesto al mink para que lo siguiese, guiándolo hacia el lado oeste de la sala, hasta un lugar dónde una mesa de madera, provista de dos atriles colocados en el ángulo ideal para leer y orientada en la dirección de la luz proyectada por el sistema de espejos, aguardaba a que alguien la ocupase. El mink tomó asiento, dejando su capa cuidadosamente doblada en la silla de al lado.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Por favor, aguarde aquí a que el maestro Azeem regrese. En el cajón hay hojas de papiro para anotaciones, tinta y pluma.</span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Kibai asintió, extrayendo una hoja del cajón más por curiosidad que por necesidad. Al parecer, aquel lugar estaba muy bien abastecido para que todo aquel que entrase en aquel lugar tuviese todo lo necesario para su labor. Azeem no tardó en aparecer, seguido de otro chiquillo con la cabeza rapada que bien podría haber sido hermano mellizo del primero, el cual llevaba en sus brazos media docena de volúmenes.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— La primera tanda. — </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">dijo el anciano con una amplia sonrisa mientras los libros eran depositados frente a un ojiplático Kibai con un </span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">blum </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">que hizo temblar levemente la madera. </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Cuando hayas terminado, avisa a alguno de los chicos, ellos me dirán que has acabado y vendré por aquí. Feliz lectura.<br />
</span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Resignado a su destino, el mink recogió el primer volumen, pero su contenido le hizo arrugar el entrecejo de nuevo. Aquel no era un libro de botánica, de zoología, ni siquiera de naturaleza. Era un libro de historia. Kibai alzó la vista de nuevo hacia Azeem, que pareció sentir la protesta incluso antes de que esta se formase en la garganta del mink.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Recuerda nuestro trato. Leerás lo que yo te traiga. Un acuerdo es un acuerdo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Lamentando haber accedido tan rápidamente, Kibai se sumergió en la lectura. Sin embargo, lo que en un inicio había tomado por un trámite que debía de pasar, resultó en algo que absorbió su atención de una manera que nunca hubies esperado. A pesar de que esperaba un compendio denso de fechas y nombres ajenos, pero en su lugar se encontró con mapas minuciosamente trazados a pluma, crónicas de como una civilización, a base de tesón y disciplina, había logrado hacer de aquella inhóspita isla desértica su hogar.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">El segundo libro tampoco trataba de plantas o animales: era un volumen de filosofía. Entre sus páginas, pensadores de épocas lejanas debatían sobre la justicia, el deber y la naturaleza de estos, así como qué debía prevalecer en cada momento. Kibai pasó los dedos con delicadeza sobre el papel; la idea de que alguien, siglos atrás, hubiese plasmado una inquietud exactamente igual a las que él había sentido en varias de sus misiones como marine le produjo un estremecimiento inesperado que le puso la piel de gallina. Casi sin darse cuenta, había acabado el segundo libro, y echó mano al tercero, un compendio de la geografía de la isla y de cómo la climatología del desierto había afectado a esta..</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Cuando Kibai cerró el último tomo del primer grupo, se percató de que la noción del tiempo se le había escapado por completo. Un dolor leve le recorría la espalda, pero sus ojos, fijos en el halo dorado refractado por los espejos, brillaban con un matiz nuevo. Haciendo un gesto a uno de los chiquillos que pasaban por allí, le indicó que ya había terminado. Pocos minutos después, el anciano maestro reapareció. Azeem no dijo nada de inmediato; simplemente observó la postura de Kibai y la chispa que ahora ardía en la mirada del mink.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Ah, veo que esa cabeza tuya está empezando a abrirse — </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">comentó el anciano con una sonrisa en los labios, chaqueando los dedos hacia sus dos jóvenes ayudantes, que desaparecieron entre las estanterías rápidamente. Al poco rato, reaparecieron con un nuevo lote de libros, así como con una taza de café huemante, unos trozos de pan con pasas y una botella de agua.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Tu verdadero motivo para venir está aquí. —</span> agregó Azeem, dando un golpecito con el nudillo sobre la cubierta de cuero de la parte superior de uno de los tomos. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Pero dudo que ahora lo leas de la misma manera que si te los hubiese puesto delante en un primer momento.</span><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Efectivamente, el segundo lote abarcaba botánica, química, astronomía y biología. Kibai se abalanzó sobre el tratado de botánica con la intención original de memorizar nombres de plantas venenosas y remedios médicos, pero la lectura lo arrastró por un camino totalmente distinto. Las descripciones de cada planta o especie explicaban cómo una simple raíz convertía los minerales del suelo, incluso en un aisla desértica como Arabasta, en vida, o cómo la química interna de una flor dictaba su capacidad para sobrevivir a la sequía. Al pasar a la astronomía, el mink levantó la mirada hacia la esfera de cristal que ardía en el techo de la biblioteca. Los esquemas del libro mostraban las fases de la luna, el movimiento de las estrellas y cómo toda la bóveda celeste describía una danza cósmica compleja e increíblemente hermosa. La biología, por su parte, le abrió las puertas a la comprensión de los organismos vivos, la adaptación de las especies a los diversos entornos y el asombroso equilibrio que regía cada ecosistema y que permitía que la vida, aún en las condiciones más adversas, siempre lograse abrirse camino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El tiempo volvió a diluirse para Kibai. La taza de café hacía tiempo que se había terminado, y apenas quedaban unos cuantos mendrugos de pan y un sorbo de agua cuando cerró la tapa del último libro, casi al mismo tiempo que uno de los chiquillos regresaba, acompañado de nuevo por Azeem. El anciano llevaba bajo el brazo tres volúmenes sensiblemente más pequeños que los anteriores.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Has consumido la parte principal de tu trayecto, joven marine. —</span> dijo Azeem, retirando el segundo lote y colocando la última pila frente al mink. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Solo te queda, quizás, la sección más delicada.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los tres tomos restantes eran notablemente más diferentes entre si que el resto. El primero era grueso y pesado, y trataba de grámatica. Recordando su encuentro con la birkaniana Bai en Drum, Kibai revisó con cuidado las líneas escritas, tratando de encontrar alguna referencia entre el extraño idioma que la joven alada había empleado para comunicarse, sin demasiado éxito aparte de algunas vagas referencias a lenguas hacía tiempo olvidadas. El segundo, bastante más delgado y dividido en subsecciones, era un compilado de relfexiones éticas, que planteaban dilemas sobre la diferencia entre la ley escrita y el verdadero bien, entre la capacidad de actuar y el deber de actuar, que hicieron crispar las garras del mink sobre el ajado pergamino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El tercer y último libro, mucho más delgado y con un cierre metálico en su superficie, analizaba las Frutas del Diablo, cómo la naturaleza misma parecía retorcerse o reescribirse a través de estas frutas, desafiando las leyes de la biología y la química que acababa de estudiar. Kibai se frotó la barbilla, pensando en sus propias capacidades. Lo cierto era que nunca se hbaía planteado por qué las Frutas permitían hacer aquellas cosas, simplemente lo había dado por sentado. Sin embargo, leyendo aquellas palabras, le quedó claro que aún había mucho que saber al respecto.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando cerró el último libro, una luz tenue y tibia comenzaba ya a colarse por la abertura del techo. El sol estaba emergiendo por el horizonte. Abajo, en la base de la gran sala central, el sistema de poleas comenzó a moverse de nuevo: la esfera de cristal fue bajada lentamente y el fuego en su interior se extinguió a medida que la luz natural volvía a bañar los cinco niveles del archivo. Azeem apareció al lado de la mesa, con una expresión que sin duda debía reflejar el mismo agotamineto que sentía el propio Kibai, apoyado en un bastón de madera endurecida.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Las tres reglas, joven marine. — </span>dijo el anciano con una sonrisa serena, sin rastro de la burla que anteriormente había denotado. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Has pasado la noche aquí sin dormir. Has leído cada línea de lo que te he traído. Solo te queda cumplir la última. Ve, piérdete entre los libros, reflexiona sobre todo lo que has visto hoy aquí. Te estaré esperando en la entrada.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Asintiendo pero sin decir una sola palabra, Kibai se puso en pie. Sentía el cansancio físico en los músculos, pero su mente estaba más despierta que nunca. Cruzó los brazos tras la espalda y comenzó a caminar lentamente por el pasillo del nivel oeste, recorriendo los anillos de la biblioteca mientras los primeros rayos del sol iluminaban los miles de lomos de cuero y pergamino que lo rodeaban. El mink dejó que sus pies le guiaran, paseando sin un rumbo definido, deslizando la yema de sus dedos por los lomos de cuero y tela , con sus garras resonando levemente contra las baldosas del suelo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Al asomarse al borde del anillo central, contempló los miles de tomos distribuidos en los cinco niveles, sintiendo una punzada de tristeza, socavada inmediatamente por una profunda humildad. Toda su vida en Zou, su instrucción en la Marina, todo lo que creía saber del mundo... no era más que un grano de arena en una costa infinita. La vastedad del conocimiento existente era tan abrumadora que resultaba asfixiante, pero al mismo timepo, profundamente hermosa. Deteniéndose frente a un sector donde un grupo de copistas trabajaba en silencio, transcribiendo tomos antiguos cuyas páginas comenzaban a deteriorarse. Al ver la minuciosidad con la que trazaban cada letra, Kibai entendió el significado supremo de aquel lugar. El conocimiento era frágil; el tiempo, las guerras y la ignorancia podían borrar civilizaciones enteras en un parpadeo. Preservar lo que se sabía, alimentar esa llama agregando nuevas verdades y transmitirla a las futuras generaciones era quizás el acto más noble y vital que un ser racional podía llevar a cabo. Era lo que separaba la luz de la oscuridad.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como había prometido, Azeem lo esperaba en la entrada de la biblioteca, frente a las puertas semiabiertas que dejaban colarse la luz de la mañana. Kibai se detuvo a un par de pasos del anciano. Hizo una pausa, contempló una última vez la inmensidad de la sala y luego inclinó el cuerpo en una reverencia profunda y sincera, muy lejos del mero gesto protocolario que le había dedicado al inicio de la noche.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Gracias, maestro Azeem. No solo por guiarme entre estos libros, sino por enseñrme lo mucho que hay por descubrir.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El anciano sonrió de medio lado, un gesto sereno donde la socarronería de la noche anterior se había transformado en la satisfacción del agricultor que sabe que ha plantado una semilla en tierra fértil.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— No me des las gracias a mí, joven marine. —</span> respondió con voz suave. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Yo solo soy un mero guía. Dale las gracias a quienes escribieron todo esto... y asegúrate de que el día de mañana alguien pueda darte las gracias a ti por lo que dejes escrito. Ahora vete, el sol ya ha salido, y seguramente tengas deberes que cumplir con tu gente. Espero sinceramente que lo que hayas aprendido hoy aquí sea usado para hacer de este mundo un lugar mejor.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Con un último asentimiento, el mink cruzó la puerta del archivo en dirección al puerto, dónde a buen seguro los miembros de su División estarían empezando a despertarse, y tenía un desayuno que preparar.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Año 17, Día 85 de Invierno.<br />
Isla de Arabasta, Corriente Rakusei.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Ciudad de Nanohana, 21:30</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El enorme archivo de documentos en la capital de Nanohana era un auténtico espectáculo para la vista. Una sala enorme, de forma elípitica, de al menos treinta metros de alto, los cuales se dividían en cinco diferentes niveles, que rodeaban como anillos la gran sala central. Del techo, sostenidos mediante cables de acero como si de un gigantesco teatro de marionetas se tratase, un complejo sistema de espejos recibía la luz solar desde una abertura en el techo, redirigiéndola hacia todos los rincones de la enorme estancia, permitiendo que todos los estudiosos que se encontraban en su interior pudiesen realizar su labor de estudio sin ningún tipo de impedimento.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sin embargo, la razón por la que el mink había decidido acercarse hasta aquel lugar a aquellas horas, cuando el sol ya se había ocultado tras el horizonte, era porque aquella inmensa bibloteca, a diferencia de muchas otras, no permitiría que algo tan banal como la noche interfiriese en su sagrada labor de conocimiento. Con los últimos destellos solares extinguiéndose a través de la abertura del techo, una plataforma de madera descendió desde las alturas mediante un sistema de poleas. Al mismo tiempo, varios hombres alzaron una enorme esfera de cristal que hasta entonces había permanecido posada justo bajo la abertura, apoyada sobre una base de bronce bruñido. Un anciano, provisto de una antorcha, se acercó a la plataforma, y fue alzado hacia las alturas a la vez que la esfera. Cuando esta alcanzó la abertura del techo, quedó encajada en la misma con un suave chirrido de metal contra metal. El anciano, con la ayuda de los mismos hombres que habían izado la esfera, solo que ahora accionaban las cuerdas que movían la plataforma de madera en un eje de dos direcciones, introdujo el fuego que portaba dentro de la estructura de cristal, que se inflamó de repente como un segundo sol.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Pocas veces los ojos de Kibai habían visto un espectáculo semejante. La luz bañó de repente todo el archivo, siendo refractada por el sistema de espejos, iluminando los puestos de estudio y lectura con un brillo aún superior si cabe al que había habido durante el día.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Es tu primera ves en este lugar, joven marine?</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kibai se giró hacia su derecha. Un humano, bastante mayor, con la piel arrugada y del color de un pergamino viejo, observaba todo el proceso con los ojos brillantes. Llevaba el uniforme que el mink ya había visto en el resto de trabajadores del lugar, aunque algunos distintivos de bronce en su túnica dejaban intuir que tal vez fuese alguna especie de cargo en la jerarquía de aquel lugar.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— He pasado aquí más años de los que tú tienes, y he visto como esa esfera iluminaba mis noches miles de veces a lo largo de mi vida, pero he de confesar que no importa cuanto tiempo pase, siempre se las arregla para emocionarme una vez más cada vez que se enciende.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kibai hizo una discreta inclinación de cabeza hacia su interlocutor. Para él, que había pasado sus primeros años de vida sin siquiera ver demasiado del Sol debido a pertenecer a la tribu de costumbres nocturnas de Zou, le resultaba increíble como los humanos, a pesar de carecer de la visión nocturna que muchos de los minks poseían, se las arreglaban para superponerse una y otra vez a las dificultades del mundo mediante su ingenio, determinación e inventiva.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Desde luego, es algo impresionante de ver, no me cabe ninguna duda, Nunca habia visto un artefacto de este nivel de complejidad, al menos para algo tan aparentemente simple como para alumbrar una estancia.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El anciano soltó una carcajada seca que culminó en un acceso de tos.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Ah pero es que crees que alguien se tomaría tantas molestias solo por proporcionar luz? Un pensamiento funcional, muy típico de un marine, sin lugar a dudas. No, la realidad es que la razón es mucho, muchísmo más importante. Lo que busca esa esfera no es iluminar esto. — </span></span></span>dijo haciendo un gesto con el brazo abarcando toda la estancia, antes de finalmente apuntar con el dedo hacia la cabeza de Kibai. <span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Sino esto. El conocimiento que guarda esta sala es inmenso, tanto que podrías pasarte entre sus paredes toda tu vida hasta consumirte y convertirte en polvo, y aún te faltarían cosas por aprender.</span></span></span></div>
<br />
Kibai frunció levemente el ceño.<br />
<br />
<span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Por desgracia, no tengo tanto tiempo, solamente estoy aquí para investigar sobre la fauna y flora de la isla. En caso de que haya alguna expedición, parte de mi labor es ser capaz de reconocer si alguna especie es agresiva, o de si alguna planta es venenosa.</span></span></span><br />
<br />
El anciano le clavó sus ojos, los cuales para sorpresa del mink a pesar de su edad y de haber pasado a todas luces miles de horas centradas en la lectura de pergaminos aún resultaban sorprendentemente vivaces, y Kibai tuvo la impresión de que su mente estaba siendo leída en aquel preciso momento con la misma facilidad con la que se leía cualquier texto de aquellas estanterías.<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Ya veo. Como he dicho antes, un conocimiento funcional que responde a un pensamiento funcional. Lo que se esperaría de un marine, eso está claro...</span></span></span></div>
<br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Una sombra de diversión cruzó por el rostro del anciano, a la vez que entrelazaba sus manos a la espalda, intercalando miradas entre las estanterías y el propio Kibai, mientra una sonrisa comenzaba a asomar por su rostro.</span></span><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Tengo una propuesta para ti, joven marine. Te ayudaré a encontrar los textos que necesitas, te aseguro que con mi ayuda obtendrás el mejor conocimiento posible acerca de la materia que te interesa, pero no lo haré gratis.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">El mink refunfuñó por lo bajo, echando mano a su monedero, gesto que fue recibido por el anciano con un bufido de desprecio por parte de aquel anciano.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><br></span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Bah, vamos chico, en serio pretendes pagar mi ayuda con lo más sucio que ha creado el ser humano, el dinero? No, si quieres mi ayuda, deberás seguir mis reglas. Concretamente, si quieres mi ayuda, deberás hacer tres cosas.</span></span></span></div>
<br />
Kibai entrecerró los ojos, algo extrañado.<br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Por qué? Quiero decir, por qué quieres ayudarme y me pones condiciones para ello.</span></span></span></div>
<br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—  Soy un anciano y me gusta ver a alguien con ganas de aprender, pero también deberás permitir que este viejo aburrido se tome ciertas libertades para divertirse. Bien, las reglas son simples. La primera, has venido a aprender, y eso lleva tiempo, hazte a la idea de que no saldrás de aquí hasta el amanecer. Si no estás de acuerdo, ya puedes irte a buscar tu solito los libros que necesitas, calculo que en dos o tres días los encontrarás. La segunda, leerás todo lo que yo te traiga, sin protestar ni omitir nada, está claro?</span></span></span><br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Kibai fue a abrir la boca para protestar, pero una segunda mirada hacia la inmensísima estancia lo hizo callarse. Si lo que decía aquel anciano era cierto, era muy poco probable que, incluso con la ayuda de alguna especie de registro que sin duda debería hallarse en algún lugar, fuese viable el orientarse de manera eficaz en aquel archivo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Está bien, todo claro en esas dos reglas. Que hay de la tercera?<br />
</span></span></span><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La pregunta fue recibida por una nueva risa del anciano.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">— Oh, la tercera regla es muy sencilla. Cuando hayas acabado de leer, deberás dar un paseo por la biblioteca.</span></span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El mink hizo una mueca de sorpresa ante aquella última norma. Un paseo? Solo eso? Qué demonios tenía en la cabeza aquel hombre?</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Tenemos un acuerdo, supongo. Cuando haya acabado de leer lo que me ordenes, me daré un paseo por aquí. Era algo que pretendía hacer de todas maneras.</span><br />
</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Bien, bien, eso es una muy buena señal. — </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">dijo el anciano, chasqueando los dedos vigorosamente para llamar la anteción de uno de los chiquillos de cabeza afeitada que pululaban por la estancia recolocando libros y quitando el polvo a las mesas y estanterías.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Tú, pillastre, date brío y acompaña a este buen caballero a una de las mesas del lado oeste, y asegúrate que a ninguno de los operarios le de por orientar mal uno de los espejos y quitarle la iluminación a esa zona.</span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">El chiquillos asintió con una expresión de leve temor, lo que le hizo pensar a Kibai que su improvisado anfitrión debía de ser un maestro bastante severo. Con premura, le hizo un gesto al mink para que lo siguiese, guiándolo hacia el lado oeste de la sala, hasta un lugar dónde una mesa de madera, provista de dos atriles colocados en el ángulo ideal para leer y orientada en la dirección de la luz proyectada por el sistema de espejos, aguardaba a que alguien la ocupase. El mink tomó asiento, dejando su capa cuidadosamente doblada en la silla de al lado.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Por favor, aguarde aquí a que el maestro Azeem regrese. En el cajón hay hojas de papiro para anotaciones, tinta y pluma.</span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Kibai asintió, extrayendo una hoja del cajón más por curiosidad que por necesidad. Al parecer, aquel lugar estaba muy bien abastecido para que todo aquel que entrase en aquel lugar tuviese todo lo necesario para su labor. Azeem no tardó en aparecer, seguido de otro chiquillo con la cabeza rapada que bien podría haber sido hermano mellizo del primero, el cual llevaba en sus brazos media docena de volúmenes.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— La primera tanda. — </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">dijo el anciano con una amplia sonrisa mientras los libros eran depositados frente a un ojiplático Kibai con un </span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">blum </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">que hizo temblar levemente la madera. </span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Cuando hayas terminado, avisa a alguno de los chicos, ellos me dirán que has acabado y vendré por aquí. Feliz lectura.<br />
</span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Resignado a su destino, el mink recogió el primer volumen, pero su contenido le hizo arrugar el entrecejo de nuevo. Aquel no era un libro de botánica, de zoología, ni siquiera de naturaleza. Era un libro de historia. Kibai alzó la vista de nuevo hacia Azeem, que pareció sentir la protesta incluso antes de que esta se formase en la garganta del mink.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Recuerda nuestro trato. Leerás lo que yo te traiga. Un acuerdo es un acuerdo.</span></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Lamentando haber accedido tan rápidamente, Kibai se sumergió en la lectura. Sin embargo, lo que en un inicio había tomado por un trámite que debía de pasar, resultó en algo que absorbió su atención de una manera que nunca hubies esperado. A pesar de que esperaba un compendio denso de fechas y nombres ajenos, pero en su lugar se encontró con mapas minuciosamente trazados a pluma, crónicas de como una civilización, a base de tesón y disciplina, había logrado hacer de aquella inhóspita isla desértica su hogar.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">El segundo libro tampoco trataba de plantas o animales: era un volumen de filosofía. Entre sus páginas, pensadores de épocas lejanas debatían sobre la justicia, el deber y la naturaleza de estos, así como qué debía prevalecer en cada momento. Kibai pasó los dedos con delicadeza sobre el papel; la idea de que alguien, siglos atrás, hubiese plasmado una inquietud exactamente igual a las que él había sentido en varias de sus misiones como marine le produjo un estremecimiento inesperado que le puso la piel de gallina. Casi sin darse cuenta, había acabado el segundo libro, y echó mano al tercero, un compendio de la geografía de la isla y de cómo la climatología del desierto había afectado a esta..</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">Cuando Kibai cerró el último tomo del primer grupo, se percató de que la noción del tiempo se le había escapado por completo. Un dolor leve le recorría la espalda, pero sus ojos, fijos en el halo dorado refractado por los espejos, brillaban con un matiz nuevo. Haciendo un gesto a uno de los chiquillos que pasaban por allí, le indicó que ya había terminado. Pocos minutos después, el anciano maestro reapareció. Azeem no dijo nada de inmediato; simplemente observó la postura de Kibai y la chispa que ahora ardía en la mirada del mink.</span><br />
<span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color"><br></span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">— Ah, veo que esa cabeza tuya está empezando a abrirse — </span></span><span style="color: #0f0f0f;" class="mycode_color">comentó el anciano con una sonrisa en los labios, chaqueando los dedos hacia sus dos jóvenes ayudantes, que desaparecieron entre las estanterías rápidamente. Al poco rato, reaparecieron con un nuevo lote de libros, así como con una taza de café huemante, unos trozos de pan con pasas y una botella de agua.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Tu verdadero motivo para venir está aquí. —</span> agregó Azeem, dando un golpecito con el nudillo sobre la cubierta de cuero de la parte superior de uno de los tomos. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Pero dudo que ahora lo leas de la misma manera que si te los hubiese puesto delante en un primer momento.</span><br />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Efectivamente, el segundo lote abarcaba botánica, química, astronomía y biología. Kibai se abalanzó sobre el tratado de botánica con la intención original de memorizar nombres de plantas venenosas y remedios médicos, pero la lectura lo arrastró por un camino totalmente distinto. Las descripciones de cada planta o especie explicaban cómo una simple raíz convertía los minerales del suelo, incluso en un aisla desértica como Arabasta, en vida, o cómo la química interna de una flor dictaba su capacidad para sobrevivir a la sequía. Al pasar a la astronomía, el mink levantó la mirada hacia la esfera de cristal que ardía en el techo de la biblioteca. Los esquemas del libro mostraban las fases de la luna, el movimiento de las estrellas y cómo toda la bóveda celeste describía una danza cósmica compleja e increíblemente hermosa. La biología, por su parte, le abrió las puertas a la comprensión de los organismos vivos, la adaptación de las especies a los diversos entornos y el asombroso equilibrio que regía cada ecosistema y que permitía que la vida, aún en las condiciones más adversas, siempre lograse abrirse camino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El tiempo volvió a diluirse para Kibai. La taza de café hacía tiempo que se había terminado, y apenas quedaban unos cuantos mendrugos de pan y un sorbo de agua cuando cerró la tapa del último libro, casi al mismo tiempo que uno de los chiquillos regresaba, acompañado de nuevo por Azeem. El anciano llevaba bajo el brazo tres volúmenes sensiblemente más pequeños que los anteriores.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Has consumido la parte principal de tu trayecto, joven marine. —</span> dijo Azeem, retirando el segundo lote y colocando la última pila frente al mink. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Solo te queda, quizás, la sección más delicada.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los tres tomos restantes eran notablemente más diferentes entre si que el resto. El primero era grueso y pesado, y trataba de grámatica. Recordando su encuentro con la birkaniana Bai en Drum, Kibai revisó con cuidado las líneas escritas, tratando de encontrar alguna referencia entre el extraño idioma que la joven alada había empleado para comunicarse, sin demasiado éxito aparte de algunas vagas referencias a lenguas hacía tiempo olvidadas. El segundo, bastante más delgado y dividido en subsecciones, era un compilado de relfexiones éticas, que planteaban dilemas sobre la diferencia entre la ley escrita y el verdadero bien, entre la capacidad de actuar y el deber de actuar, que hicieron crispar las garras del mink sobre el ajado pergamino.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El tercer y último libro, mucho más delgado y con un cierre metálico en su superficie, analizaba las Frutas del Diablo, cómo la naturaleza misma parecía retorcerse o reescribirse a través de estas frutas, desafiando las leyes de la biología y la química que acababa de estudiar. Kibai se frotó la barbilla, pensando en sus propias capacidades. Lo cierto era que nunca se hbaía planteado por qué las Frutas permitían hacer aquellas cosas, simplemente lo había dado por sentado. Sin embargo, leyendo aquellas palabras, le quedó claro que aún había mucho que saber al respecto.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando cerró el último libro, una luz tenue y tibia comenzaba ya a colarse por la abertura del techo. El sol estaba emergiendo por el horizonte. Abajo, en la base de la gran sala central, el sistema de poleas comenzó a moverse de nuevo: la esfera de cristal fue bajada lentamente y el fuego en su interior se extinguió a medida que la luz natural volvía a bañar los cinco niveles del archivo. Azeem apareció al lado de la mesa, con una expresión que sin duda debía reflejar el mismo agotamineto que sentía el propio Kibai, apoyado en un bastón de madera endurecida.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Las tres reglas, joven marine. — </span>dijo el anciano con una sonrisa serena, sin rastro de la burla que anteriormente había denotado. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Has pasado la noche aquí sin dormir. Has leído cada línea de lo que te he traído. Solo te queda cumplir la última. Ve, piérdete entre los libros, reflexiona sobre todo lo que has visto hoy aquí. Te estaré esperando en la entrada.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Asintiendo pero sin decir una sola palabra, Kibai se puso en pie. Sentía el cansancio físico en los músculos, pero su mente estaba más despierta que nunca. Cruzó los brazos tras la espalda y comenzó a caminar lentamente por el pasillo del nivel oeste, recorriendo los anillos de la biblioteca mientras los primeros rayos del sol iluminaban los miles de lomos de cuero y pergamino que lo rodeaban. El mink dejó que sus pies le guiaran, paseando sin un rumbo definido, deslizando la yema de sus dedos por los lomos de cuero y tela , con sus garras resonando levemente contra las baldosas del suelo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Al asomarse al borde del anillo central, contempló los miles de tomos distribuidos en los cinco niveles, sintiendo una punzada de tristeza, socavada inmediatamente por una profunda humildad. Toda su vida en Zou, su instrucción en la Marina, todo lo que creía saber del mundo... no era más que un grano de arena en una costa infinita. La vastedad del conocimiento existente era tan abrumadora que resultaba asfixiante, pero al mismo timepo, profundamente hermosa. Deteniéndose frente a un sector donde un grupo de copistas trabajaba en silencio, transcribiendo tomos antiguos cuyas páginas comenzaban a deteriorarse. Al ver la minuciosidad con la que trazaban cada letra, Kibai entendió el significado supremo de aquel lugar. El conocimiento era frágil; el tiempo, las guerras y la ignorancia podían borrar civilizaciones enteras en un parpadeo. Preservar lo que se sabía, alimentar esa llama agregando nuevas verdades y transmitirla a las futuras generaciones era quizás el acto más noble y vital que un ser racional podía llevar a cabo. Era lo que separaba la luz de la oscuridad.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Como había prometido, Azeem lo esperaba en la entrada de la biblioteca, frente a las puertas semiabiertas que dejaban colarse la luz de la mañana. Kibai se detuvo a un par de pasos del anciano. Hizo una pausa, contempló una última vez la inmensidad de la sala y luego inclinó el cuerpo en una reverencia profunda y sincera, muy lejos del mero gesto protocolario que le había dedicado al inicio de la noche.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e8c500;" class="mycode_color">— Gracias, maestro Azeem. No solo por guiarme entre estos libros, sino por enseñrme lo mucho que hay por descubrir.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El anciano sonrió de medio lado, un gesto sereno donde la socarronería de la noche anterior se había transformado en la satisfacción del agricultor que sabe que ha plantado una semilla en tierra fértil.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— No me des las gracias a mí, joven marine. —</span> respondió con voz suave. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Yo solo soy un mero guía. Dale las gracias a quienes escribieron todo esto... y asegúrate de que el día de mañana alguien pueda darte las gracias a ti por lo que dejes escrito. Ahora vete, el sol ya ha salido, y seguramente tengas deberes que cumplir con tu gente. Espero sinceramente que lo que hayas aprendido hoy aquí sea usado para hacer de este mundo un lugar mejor.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><br></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Con un último asentimiento, el mink cruzó la puerta del archivo en dirección al puerto, dónde a buen seguro los miembros de su División estarían empezando a despertarse, y tenía un desayuno que preparar.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Días Tranquilos [FIC][Pasado]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3989</link>
			<pubDate>Wed, 15 Jul 2026 03:42:31 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=561">Moja</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3989</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Año 17<br />
Invierno<br />
Día 84</span></span></span></div>
<br />
Vaya puto calor hacía en la costa de Alabasta. De esos días en los que el aire pesa como el plomo y el pelaje te pica solo con respirar. El Royal Quiver llevaba tres días parado en una especie de cala natural de piedra rojiza, donde el agua estaba tan quieta y sucia que parecía aceite. El jefe, Stroud, andaba metido en su camarote a vueltas con los mapas de siempre, y los demás se habían largado tempranito a buscar provisiones al mercado del pueblo más cercano.<br />
<br />
A Moja le tocó quedarse de guardia. Bueno, en realidad se quedó porque quiso. No había quien aguantara el jaleo de los mercadillos esos del desierto, con la gente gritando, el polvo volando por todas partes y ese olor a especias raras que le hacía estornudar cada dos por tres. Prefería mil veces el silencio del barco, aunque estuviera cayendo la del pulpo.<br />
<br />
Además, la goleta estaba pidiendo auxilio. El viaje desde las aguas congeladas de Drum la había dejado temblando; la madera, al pasar de golpe a este secarral, empezó a agrietarse por las juntas que daba gusto. Así que allí estaba el mink, a media mañana, arrodillado en la cubierta con un bote de brea, masilla para calafatear y una espátula de hierro bastante desgastada que ya pedía jubilación.<br />
<br />
Vestía solo el pantalón azul oscuro del uniforme y una camiseta vieja sin mangas para no destrozar la ropa buena con la resina. Tenía todo el pelaje negro de los brazos lleno de ese polvo rojizo que traía el viento del desierto. En un momento dado, se pasó la mano por la cara para quitarse el sudor y, claro, se dejó un churrete negro de brea en todo el morro.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Mierda...- </span>masculló para sí, frotándose con el hombro sin mucho éxito.<br />
<br />
Se agachó otra vez, centrado en una grieta fea que corría cerca del borde de babor. El calafateado es un trabajo de chinos, hay que ir poco a poco, pero a él le gustaba porque le mantenía la cabeza ocupada. De repente, entre el rítmico raspar de su espátula, oyó un ruido raro.<br />
<br />
Un chapoteo flojo. Sus orejas se movieron solas hacia estribor, la banda que daba a las rocas.<br />
<br />
Moja dejó la herramienta en el suelo y se levantó sin hacer ni un ruido. Se asomó por encima de la barandilla, entornando los ojos amarillos por culpa del reflejo del sol en el agua. Al principio no vio nada, solo las olas tontas chocando contra las piedras y un par de gaviotas dando vueltas. Pero entonces volvió a sonar. Un siseo ahogado y un golpe contra el casco.<br />
<br />
Miró justo abajo, a la línea de flotación. Enredado en un cabo viejo de amarre que colgaba por el costado, había un bicho de lo más extraño. Era una especie de lagarto de arena, bastante grandecito y de un color amarillento sucio, con unas patas largas que no sabía dónde meter y una cola gorda que no paraba de sacudir contra la madera para no hundirse. El pobre animal estaba exhausto y muerto de miedo, mirándolo con unos ojos saltones que se le salían de las órbitas.<br />
<br />
Moja se quedó de brazos cruzados, mirándolo fijamente.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-¿Pero tú de dónde has salido?- </span>dijo con esa voz ronca que se le queda a uno cuando lleva horas sin hablar con nadie.<br />
<br />
El lagarto intentó subirse a un saliente de la madera, pero resbaló y se pegó un buen trago de agua salada. Al salir a flote, soltó un tosido espantoso.<br />
<br />
El mink suspiró. Lo lógico era pasar del tema. Al fin y al cabo, un lagarto del desierto no era asunto de la Marina, y él tenía que terminar de sellar la cubierta antes de que el sol del mediodía secara la resina en el bote y tuviera que tirarla. Pero ver al bicho ahí, peleando por su vida en un medio que no era el suyo... le dio un ramalazo de esos recuerdos que intentaba enterrar siempre. La imagen de las jaulas, el agua fría y las ganas de tirar la toalla antes de que la Marina apareciera en su vida.<br />
<br />
Se arrodilló junto a la borda y estiró el brazo derecho hacia abajo.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Quieto ahí-</span> le soltó, como si el bicho fuera un recluta de la academia.<br />
<br />
Al ver la mano enorme y peluda del mink, el lagarto se asustó todavía más e intentó pegarle un bocado con sus dientes minúsculos. Moja, que tenía reflejos de pantera para aburrir, ladeó la muñeca esquivándolo sin esfuerzo y lo agarró firmemente por la parte de atrás del cuello, donde la piel es más suelta y no te pueden morder.<br />
<br />
El bicho empezó a patalear como un loco, salpicándole agua salada en los ojos. Moja arrugó el hocico, aguantando el tipo, y con la otra mano desenganchó la cola de la cuerda. Lo subió a pulso y lo dejó caer en la cubierta.<br />
<br />
El pobre lagarto se quedó plano contra las tablas de madera, jadeando con fuerza y soltando agua por la nariz. Moja se acuclilló a su lado. Era feo de cojones, la verdad, pero tenía un algo que le recordaba a los animales de Zou que sus padres le mencionaban cuando era pequeño.<br />
<br />
Agarró un trapo viejo que usaba para limpiar las herramientas y empezó a secarlo con cuidado, sin apretar mucho. Cuando terminó, el bicho parecía otro. Se plantó sobre sus cuatro patas, sacudió la cabeza y empezó a corretear por allí, olisqueando todo: el bote de brea, las herramientas y hasta las botas que Moja se había quitado para trabajar más cómodo.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Eh, eso no se come-</span> le avisó, pero el bicho ya estaba lamiendo un pegote de masilla seca.<br />
<br />
Moja pensó que el animalito debía de estar muerto de hambre tras la paliza que se había dado en el agua. Se rascó la oreja, pensando qué demonios darle de comer. Tenían carne en salazón abajo, pero eso para un lagarto era veneno puro. Así que bajó a la cocina del barco, que estaba fresca y a oscuras, y buscó en los sacos de comida. Encontró un par de tomates arrugados por el calor y unos trozos de lechuga que el bueno de Juan Sebastián se había dejado a medias por la noche. Lo picó todo bien finito con el cuchillo de dotación y lo subió en un plato de metal abollado.<br />
<br />
El bicho seguía a la sombra del mástil mayor. En cuanto olió el tomate, se lanzó en plancha hacia el plato. Moja se sentó con las piernas cruzadas a ver cómo devoraba la verdura a una velocidad increíble.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Despacio, que te va a dar algo.-</span><br />
<br />
Estuvo allí un buen rato, vigilando al bicho a la sombra del mástil que él mismo había arreglado. Al terminar de comer, el lagarto se lamió los morros con una lengua bífida rarísima, caminó un poco de lado y se subió encima de la bota de Moja, quedándose frito allí mismo, como si fuera el sitio más seguro del mundo.<br />
<br />
Al mink se le escapó una media sonrisa, de esas que no dejaba ver a nadie. Pero duró poco. De fondo se oyeron unos pasos y unas voces que venían por el camino de piedras del acantilado. Eran Stroud y los de su división, que ya volvían con los sacos.<br />
<br />
Moja, con mucho cuidado para no despertarlo, cogió al lagarto con delicadeza por los costados y lo llevó hasta la rampa que conectaba el barco con las rocas de la orilla. Lo dejó en el suelo, bien apartado del agua.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Hala, tira para allá. Y no seas tonto de volver a caerte.-</span><br />
<br />
El lagarto lo miró un segundo con esos ojos saltones, sacudió la cola y se metió entre las grietas de las piedras rojizas, desapareciendo en el desierto en un abrir y cerrar de ojos. Moja se sacudió las manos, recogió el plato de metal y volvió a arrodillarse junto a su cubo de brea. El sol ya pegaba fuerte y el trabajo no se iba a hacer solo, pero la mañana, qué demonios, no había estado tan mal.<br />
<br />
El bicho ya se había perdido entre las piedras, pero a Moja todavía le quedaba un rato largo de pelea con la brea. Se arrodilló de nuevo, apoyando el peso en los talones, y agarró la espátula. El metal estaba caliente por el sol, casi quemaba al tacto. Se escupió en la palma de la mano para quitarse un poco de la tierra rojiza que se le había pegado al pelaje y volvió al tajo. Sellar, raspar, empujar la masilla hacia el fondo de la grieta. Un movimiento rítmico, mecánico, de esos que te dejan la mente flotando en un limbo gris donde no hay recuerdos de esclavitud, ni revoluciones, ni oficiales gritando órdenes.<br />
<br />
A las dos de la tarde, el calor ya no era calor; era un castigo. El aire vibraba sobre la cubierta del Royal Quiver y el olor a resina quemada era tan espeso que se podía casi masticar. Moja soltó la espátula con un suspiro sordo, estirando la espalda hasta que le crujieron las vértebras. Le dolía todo el costado de estar doblado y tenía el pelaje negro de los muslos acartonado por los chorretones de sudor que se habían secado sobre la sal de la mañana.<br />
<br />
Echó un vistazo al trabajo. La junta de babor había quedado decente, bien taponada para aguantar los embates de cualquier marea jodida cuando salieran a mar abierto. Pero el bote de brea estaba tiritando y el sol ya estaba empezando a cuajar la mezcla antes de que pudiera aplicarla en la sección de popa. Necesitaba un disolvente natural o un poco más de aceite de linaza si no quería que todo ese pegote inservible se convirtiera en una piedra negra dentro del cubo.<br />
<br />
Y en el barco no quedaba ni una gota.<br />
<br />
Se calzó las botas militares, que a esas alturas parecían dos hornos de cuero, y se colocó la gorra blanca de la Marina bien encajada para taparse los ojos del destello del sol. No le apetecía un carajo, pero iba a tener que bajar a la playa y acercarse a las chozas de los pescadores que había al otro lado del cabo rojizo, a ver si algún alma caritativa le vendía o le trocaba un poco de aceite de pescado o de linaza para ablandar la mezcla.<br />
<br />
Bajó por la rampa de madera con el cubo vacío colgado del antebrazo. Al pisar la arena, el calor le subió por las suelas de las botas como si estuviera pisando brasas. El desierto de Alabasta parecía no tener fin, una masa de dunas amarillas que moría directamente en un mar azul cobalto, sin transiciones, sin piedad.<br />
<br />
Caminó bordeando el acantilado de piedra caliza, buscando la poca sombra que proyectaban los salientes de las rocas. El viento del este soplaba racheado, levantando remolinos de polvo fino que se le metían en la nariz y le hacían cosquillas en los bigotes. Moja caminaba despacio, con las manos metidas en los bolsillos del pantalón azul, manteniendo el paso firme pero sin prisa, midiendo cada esfuerzo para no deshidratarse antes de tiempo.<br />
<br />
Al doblar el cabo, apareció la pequeña aldea de pescadores. No eran más que cuatro chozas miserables hechas con maderas de naufragios, lonas descoloridas por el salitre y costados de adobe seco. Un par de barcas destartaladas descansaban sobre la arena húmeda, con las redes secándose al sol llenas de escamas brillantes y moscas que zumbaban con pereza.<br />
<br />
No se veía un alma. Normal; con esa temperatura, cualquiera que tuviera dos dedos de frente estaría metido en lo más hondo de su choza esperando a que el sol diera un respiro.<br />
<br />
Moja se acercó a la choza más grande, la que tenía un cobertizo de cañas donde colgaban varios pellejos de cuero y un par de barriles de madera que olían fuertemente a grasa podrida. Aquello era aceite de hígado de raya, de lo mejor para ablandar la brea si se sabía mezclar bien.<br />
<br />
Se detuvo bajo el cobertizo, agradeciendo la sombra, y dio dos golpecitos secos con los nudillos en el poste de madera que sostenía la techumbre.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-¿Hay alguien?-</span> preguntó. Su voz, ronca y directa, pareció apagarse al instante en el aire seco.<br />
<br />
Se oyó un revuelo de mantas dentro de la choza y, al cabo de un momento, la lona de la entrada se apartó. Apareció un anciano enjuto, con la piel tan arrugada y oscura como una pasa y unos ojos nublados por las cataratas que apenas podían abrirse ante la claridad del día. El viejo miró al mink de arriba abajo, deteniéndose un segundo de más en el parche de la gaviota de su brazo derecho y en las orejas puntiagudas que sobresalían de la gorra. En Alabasta la Marina no era una presencia extraña, pero un mink de tres metros con pinta de pantera cabreada siempre llamaba la atención.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Un marine...-</span> balbuceó el viejo, con una voz que sonaba como si tuviera arena en la garganta. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-¿Qué busca la justicia en este pedazo de desierto?-</span><br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Aceite de linaza. O grasa de pescado. Lo que tenga para ablandar brea de calafatear- </span>dijo Moja, yendo directo al grano como siempre. No le gustaba perder el tiempo con rodeos innecesarios.<br />
<br />
El viejo soltó una risita asmática y señaló con el dedo tembloroso hacia uno de los barriles del cobertizo.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Grasa de aceite de hígado tengo, sí. De la última campaña. Pero el trueque no está fácil hoy, muchacho. El mar está tonto y los berris no se comen.-</span><br />
<br />
Moja metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó un par de monedas de plata de la Marina, de esas que tenían el cuño del Gobierno Mundial y que se aceptaban en cualquier puerto libre del mundo. Las dejó caer en la palma de la mano del anciano. El metal brilló con un destello limpio bajo la sombra de las cañas. El viejo las sopesó con cuidado, les dio un mordisco con los pocos dientes que le quedaban y asintió con una mueca de satisfacción.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Sirve. Sirve bien. Coge lo que necesites de ese barril de ahí, pero ten cuidado al abrirlo, que la madera está reseca y si fuerzas la tapa la vas a liar.</span>-<br />
<br />
Moja se acercó al barril que apestaba a pescado. Se agachó, dejando el cubo de hierro en el suelo, y tanteó la tapa de madera con las garras. El viejo tenía razón; la sequedad de Alabasta había encogido los listones y cualquier golpe en falso reventaría el fleje de hierro que los unía. Con paciencia de artesano, Moja deslizó los dedos por el borde, buscando el punto de menor presión. Empujó suavemente hacia abajo, haciendo palanca con el pulgar hasta que la tapa cedió con un suspiro de aire rancio que le revolvió el estómago. El olor a grasa de pescado podrida era mil veces peor que el de la brea, pero aquello era oro líquido para el barco.<br />
<br />
Usando un cazo de madera viejo que había colgado de un poste, empezó a pasar el aceite denso y amarillento a su cubo. Lo hacía despacio, midiendo la cantidad justa para no cargar de más y que luego la mezcla quedara demasiado blanda y se derritiera con el sol de la tarde. El viejo lo observaba apoyado en el marco de la choza, mascando una raíz rara y con cara de aburrimiento.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Haces buen trabajo, pantera-</span> dijo el anciano de pronto. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Se nota que no eres de los que solo saben disparar cañones y lucir el uniforme en las ciudades grandes.-</span><br />
<br />
Moja no levantó la vista del barril. Siguió llenando el cubo con el mismo ritmo pausado.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-El barco tiene que flotar-</span> se limitó a responder.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Ya... el barco. Todo el mundo quiere irse de aquí. Este desierto te seca el alma si te quedas demasiado tiempo.-</span><br />
<br />
El mink terminó de llenar el cubo hasta la mitad, suficiente para lo que le quedaba de cubierta. Colocó la tapa del barril de vuelta en su sitio, presionando con cuidado hasta que encajó con un golpe seco, y se levantó de un impulso. Agarró el asa del cubo de hierro, sintiendo el peso del aceite balancearse.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Gracias-</span> dijo, haciendo un leve ademán con la cabeza.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-A ti por la plata, marine. Que el viento te sea favorable-</span> respondió el viejo, dándose la vuelta para volver a meterse en la penumbra de su choza, huyendo del sol que ya empezaba a caer a plomo.<br />
<br />
Moja inició el camino de vuelta por la playa. El olor a pescado del cubo se le pegaba a la ropa y al pelaje de una forma bastante molesta, pero por lo menos tenía lo que necesitaba. Al doblar el cabo de roca caliza, divisó la silueta del Royal Quiver meciéndose suavemente en el agua quieta, con sus mástiles apuntando al cielo sin nubes de Alabasta. El barco seguía allí, tranquilo, esperándole. Moja apretó el paso, con ganas de terminar el trabajo antes de que los demás volvieran con el jaleo del mercado y arruinaran el bendito silencio de su tarde de carpintería.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Año 17<br />
Invierno<br />
Día 84</span></span></span></div>
<br />
Vaya puto calor hacía en la costa de Alabasta. De esos días en los que el aire pesa como el plomo y el pelaje te pica solo con respirar. El Royal Quiver llevaba tres días parado en una especie de cala natural de piedra rojiza, donde el agua estaba tan quieta y sucia que parecía aceite. El jefe, Stroud, andaba metido en su camarote a vueltas con los mapas de siempre, y los demás se habían largado tempranito a buscar provisiones al mercado del pueblo más cercano.<br />
<br />
A Moja le tocó quedarse de guardia. Bueno, en realidad se quedó porque quiso. No había quien aguantara el jaleo de los mercadillos esos del desierto, con la gente gritando, el polvo volando por todas partes y ese olor a especias raras que le hacía estornudar cada dos por tres. Prefería mil veces el silencio del barco, aunque estuviera cayendo la del pulpo.<br />
<br />
Además, la goleta estaba pidiendo auxilio. El viaje desde las aguas congeladas de Drum la había dejado temblando; la madera, al pasar de golpe a este secarral, empezó a agrietarse por las juntas que daba gusto. Así que allí estaba el mink, a media mañana, arrodillado en la cubierta con un bote de brea, masilla para calafatear y una espátula de hierro bastante desgastada que ya pedía jubilación.<br />
<br />
Vestía solo el pantalón azul oscuro del uniforme y una camiseta vieja sin mangas para no destrozar la ropa buena con la resina. Tenía todo el pelaje negro de los brazos lleno de ese polvo rojizo que traía el viento del desierto. En un momento dado, se pasó la mano por la cara para quitarse el sudor y, claro, se dejó un churrete negro de brea en todo el morro.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Mierda...- </span>masculló para sí, frotándose con el hombro sin mucho éxito.<br />
<br />
Se agachó otra vez, centrado en una grieta fea que corría cerca del borde de babor. El calafateado es un trabajo de chinos, hay que ir poco a poco, pero a él le gustaba porque le mantenía la cabeza ocupada. De repente, entre el rítmico raspar de su espátula, oyó un ruido raro.<br />
<br />
Un chapoteo flojo. Sus orejas se movieron solas hacia estribor, la banda que daba a las rocas.<br />
<br />
Moja dejó la herramienta en el suelo y se levantó sin hacer ni un ruido. Se asomó por encima de la barandilla, entornando los ojos amarillos por culpa del reflejo del sol en el agua. Al principio no vio nada, solo las olas tontas chocando contra las piedras y un par de gaviotas dando vueltas. Pero entonces volvió a sonar. Un siseo ahogado y un golpe contra el casco.<br />
<br />
Miró justo abajo, a la línea de flotación. Enredado en un cabo viejo de amarre que colgaba por el costado, había un bicho de lo más extraño. Era una especie de lagarto de arena, bastante grandecito y de un color amarillento sucio, con unas patas largas que no sabía dónde meter y una cola gorda que no paraba de sacudir contra la madera para no hundirse. El pobre animal estaba exhausto y muerto de miedo, mirándolo con unos ojos saltones que se le salían de las órbitas.<br />
<br />
Moja se quedó de brazos cruzados, mirándolo fijamente.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-¿Pero tú de dónde has salido?- </span>dijo con esa voz ronca que se le queda a uno cuando lleva horas sin hablar con nadie.<br />
<br />
El lagarto intentó subirse a un saliente de la madera, pero resbaló y se pegó un buen trago de agua salada. Al salir a flote, soltó un tosido espantoso.<br />
<br />
El mink suspiró. Lo lógico era pasar del tema. Al fin y al cabo, un lagarto del desierto no era asunto de la Marina, y él tenía que terminar de sellar la cubierta antes de que el sol del mediodía secara la resina en el bote y tuviera que tirarla. Pero ver al bicho ahí, peleando por su vida en un medio que no era el suyo... le dio un ramalazo de esos recuerdos que intentaba enterrar siempre. La imagen de las jaulas, el agua fría y las ganas de tirar la toalla antes de que la Marina apareciera en su vida.<br />
<br />
Se arrodilló junto a la borda y estiró el brazo derecho hacia abajo.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Quieto ahí-</span> le soltó, como si el bicho fuera un recluta de la academia.<br />
<br />
Al ver la mano enorme y peluda del mink, el lagarto se asustó todavía más e intentó pegarle un bocado con sus dientes minúsculos. Moja, que tenía reflejos de pantera para aburrir, ladeó la muñeca esquivándolo sin esfuerzo y lo agarró firmemente por la parte de atrás del cuello, donde la piel es más suelta y no te pueden morder.<br />
<br />
El bicho empezó a patalear como un loco, salpicándole agua salada en los ojos. Moja arrugó el hocico, aguantando el tipo, y con la otra mano desenganchó la cola de la cuerda. Lo subió a pulso y lo dejó caer en la cubierta.<br />
<br />
El pobre lagarto se quedó plano contra las tablas de madera, jadeando con fuerza y soltando agua por la nariz. Moja se acuclilló a su lado. Era feo de cojones, la verdad, pero tenía un algo que le recordaba a los animales de Zou que sus padres le mencionaban cuando era pequeño.<br />
<br />
Agarró un trapo viejo que usaba para limpiar las herramientas y empezó a secarlo con cuidado, sin apretar mucho. Cuando terminó, el bicho parecía otro. Se plantó sobre sus cuatro patas, sacudió la cabeza y empezó a corretear por allí, olisqueando todo: el bote de brea, las herramientas y hasta las botas que Moja se había quitado para trabajar más cómodo.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Eh, eso no se come-</span> le avisó, pero el bicho ya estaba lamiendo un pegote de masilla seca.<br />
<br />
Moja pensó que el animalito debía de estar muerto de hambre tras la paliza que se había dado en el agua. Se rascó la oreja, pensando qué demonios darle de comer. Tenían carne en salazón abajo, pero eso para un lagarto era veneno puro. Así que bajó a la cocina del barco, que estaba fresca y a oscuras, y buscó en los sacos de comida. Encontró un par de tomates arrugados por el calor y unos trozos de lechuga que el bueno de Juan Sebastián se había dejado a medias por la noche. Lo picó todo bien finito con el cuchillo de dotación y lo subió en un plato de metal abollado.<br />
<br />
El bicho seguía a la sombra del mástil mayor. En cuanto olió el tomate, se lanzó en plancha hacia el plato. Moja se sentó con las piernas cruzadas a ver cómo devoraba la verdura a una velocidad increíble.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Despacio, que te va a dar algo.-</span><br />
<br />
Estuvo allí un buen rato, vigilando al bicho a la sombra del mástil que él mismo había arreglado. Al terminar de comer, el lagarto se lamió los morros con una lengua bífida rarísima, caminó un poco de lado y se subió encima de la bota de Moja, quedándose frito allí mismo, como si fuera el sitio más seguro del mundo.<br />
<br />
Al mink se le escapó una media sonrisa, de esas que no dejaba ver a nadie. Pero duró poco. De fondo se oyeron unos pasos y unas voces que venían por el camino de piedras del acantilado. Eran Stroud y los de su división, que ya volvían con los sacos.<br />
<br />
Moja, con mucho cuidado para no despertarlo, cogió al lagarto con delicadeza por los costados y lo llevó hasta la rampa que conectaba el barco con las rocas de la orilla. Lo dejó en el suelo, bien apartado del agua.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Hala, tira para allá. Y no seas tonto de volver a caerte.-</span><br />
<br />
El lagarto lo miró un segundo con esos ojos saltones, sacudió la cola y se metió entre las grietas de las piedras rojizas, desapareciendo en el desierto en un abrir y cerrar de ojos. Moja se sacudió las manos, recogió el plato de metal y volvió a arrodillarse junto a su cubo de brea. El sol ya pegaba fuerte y el trabajo no se iba a hacer solo, pero la mañana, qué demonios, no había estado tan mal.<br />
<br />
El bicho ya se había perdido entre las piedras, pero a Moja todavía le quedaba un rato largo de pelea con la brea. Se arrodilló de nuevo, apoyando el peso en los talones, y agarró la espátula. El metal estaba caliente por el sol, casi quemaba al tacto. Se escupió en la palma de la mano para quitarse un poco de la tierra rojiza que se le había pegado al pelaje y volvió al tajo. Sellar, raspar, empujar la masilla hacia el fondo de la grieta. Un movimiento rítmico, mecánico, de esos que te dejan la mente flotando en un limbo gris donde no hay recuerdos de esclavitud, ni revoluciones, ni oficiales gritando órdenes.<br />
<br />
A las dos de la tarde, el calor ya no era calor; era un castigo. El aire vibraba sobre la cubierta del Royal Quiver y el olor a resina quemada era tan espeso que se podía casi masticar. Moja soltó la espátula con un suspiro sordo, estirando la espalda hasta que le crujieron las vértebras. Le dolía todo el costado de estar doblado y tenía el pelaje negro de los muslos acartonado por los chorretones de sudor que se habían secado sobre la sal de la mañana.<br />
<br />
Echó un vistazo al trabajo. La junta de babor había quedado decente, bien taponada para aguantar los embates de cualquier marea jodida cuando salieran a mar abierto. Pero el bote de brea estaba tiritando y el sol ya estaba empezando a cuajar la mezcla antes de que pudiera aplicarla en la sección de popa. Necesitaba un disolvente natural o un poco más de aceite de linaza si no quería que todo ese pegote inservible se convirtiera en una piedra negra dentro del cubo.<br />
<br />
Y en el barco no quedaba ni una gota.<br />
<br />
Se calzó las botas militares, que a esas alturas parecían dos hornos de cuero, y se colocó la gorra blanca de la Marina bien encajada para taparse los ojos del destello del sol. No le apetecía un carajo, pero iba a tener que bajar a la playa y acercarse a las chozas de los pescadores que había al otro lado del cabo rojizo, a ver si algún alma caritativa le vendía o le trocaba un poco de aceite de pescado o de linaza para ablandar la mezcla.<br />
<br />
Bajó por la rampa de madera con el cubo vacío colgado del antebrazo. Al pisar la arena, el calor le subió por las suelas de las botas como si estuviera pisando brasas. El desierto de Alabasta parecía no tener fin, una masa de dunas amarillas que moría directamente en un mar azul cobalto, sin transiciones, sin piedad.<br />
<br />
Caminó bordeando el acantilado de piedra caliza, buscando la poca sombra que proyectaban los salientes de las rocas. El viento del este soplaba racheado, levantando remolinos de polvo fino que se le metían en la nariz y le hacían cosquillas en los bigotes. Moja caminaba despacio, con las manos metidas en los bolsillos del pantalón azul, manteniendo el paso firme pero sin prisa, midiendo cada esfuerzo para no deshidratarse antes de tiempo.<br />
<br />
Al doblar el cabo, apareció la pequeña aldea de pescadores. No eran más que cuatro chozas miserables hechas con maderas de naufragios, lonas descoloridas por el salitre y costados de adobe seco. Un par de barcas destartaladas descansaban sobre la arena húmeda, con las redes secándose al sol llenas de escamas brillantes y moscas que zumbaban con pereza.<br />
<br />
No se veía un alma. Normal; con esa temperatura, cualquiera que tuviera dos dedos de frente estaría metido en lo más hondo de su choza esperando a que el sol diera un respiro.<br />
<br />
Moja se acercó a la choza más grande, la que tenía un cobertizo de cañas donde colgaban varios pellejos de cuero y un par de barriles de madera que olían fuertemente a grasa podrida. Aquello era aceite de hígado de raya, de lo mejor para ablandar la brea si se sabía mezclar bien.<br />
<br />
Se detuvo bajo el cobertizo, agradeciendo la sombra, y dio dos golpecitos secos con los nudillos en el poste de madera que sostenía la techumbre.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-¿Hay alguien?-</span> preguntó. Su voz, ronca y directa, pareció apagarse al instante en el aire seco.<br />
<br />
Se oyó un revuelo de mantas dentro de la choza y, al cabo de un momento, la lona de la entrada se apartó. Apareció un anciano enjuto, con la piel tan arrugada y oscura como una pasa y unos ojos nublados por las cataratas que apenas podían abrirse ante la claridad del día. El viejo miró al mink de arriba abajo, deteniéndose un segundo de más en el parche de la gaviota de su brazo derecho y en las orejas puntiagudas que sobresalían de la gorra. En Alabasta la Marina no era una presencia extraña, pero un mink de tres metros con pinta de pantera cabreada siempre llamaba la atención.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Un marine...-</span> balbuceó el viejo, con una voz que sonaba como si tuviera arena en la garganta. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-¿Qué busca la justicia en este pedazo de desierto?-</span><br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Aceite de linaza. O grasa de pescado. Lo que tenga para ablandar brea de calafatear- </span>dijo Moja, yendo directo al grano como siempre. No le gustaba perder el tiempo con rodeos innecesarios.<br />
<br />
El viejo soltó una risita asmática y señaló con el dedo tembloroso hacia uno de los barriles del cobertizo.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Grasa de aceite de hígado tengo, sí. De la última campaña. Pero el trueque no está fácil hoy, muchacho. El mar está tonto y los berris no se comen.-</span><br />
<br />
Moja metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó un par de monedas de plata de la Marina, de esas que tenían el cuño del Gobierno Mundial y que se aceptaban en cualquier puerto libre del mundo. Las dejó caer en la palma de la mano del anciano. El metal brilló con un destello limpio bajo la sombra de las cañas. El viejo las sopesó con cuidado, les dio un mordisco con los pocos dientes que le quedaban y asintió con una mueca de satisfacción.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Sirve. Sirve bien. Coge lo que necesites de ese barril de ahí, pero ten cuidado al abrirlo, que la madera está reseca y si fuerzas la tapa la vas a liar.</span>-<br />
<br />
Moja se acercó al barril que apestaba a pescado. Se agachó, dejando el cubo de hierro en el suelo, y tanteó la tapa de madera con las garras. El viejo tenía razón; la sequedad de Alabasta había encogido los listones y cualquier golpe en falso reventaría el fleje de hierro que los unía. Con paciencia de artesano, Moja deslizó los dedos por el borde, buscando el punto de menor presión. Empujó suavemente hacia abajo, haciendo palanca con el pulgar hasta que la tapa cedió con un suspiro de aire rancio que le revolvió el estómago. El olor a grasa de pescado podrida era mil veces peor que el de la brea, pero aquello era oro líquido para el barco.<br />
<br />
Usando un cazo de madera viejo que había colgado de un poste, empezó a pasar el aceite denso y amarillento a su cubo. Lo hacía despacio, midiendo la cantidad justa para no cargar de más y que luego la mezcla quedara demasiado blanda y se derritiera con el sol de la tarde. El viejo lo observaba apoyado en el marco de la choza, mascando una raíz rara y con cara de aburrimiento.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Haces buen trabajo, pantera-</span> dijo el anciano de pronto. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Se nota que no eres de los que solo saben disparar cañones y lucir el uniforme en las ciudades grandes.-</span><br />
<br />
Moja no levantó la vista del barril. Siguió llenando el cubo con el mismo ritmo pausado.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-El barco tiene que flotar-</span> se limitó a responder.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Ya... el barco. Todo el mundo quiere irse de aquí. Este desierto te seca el alma si te quedas demasiado tiempo.-</span><br />
<br />
El mink terminó de llenar el cubo hasta la mitad, suficiente para lo que le quedaba de cubierta. Colocó la tapa del barril de vuelta en su sitio, presionando con cuidado hasta que encajó con un golpe seco, y se levantó de un impulso. Agarró el asa del cubo de hierro, sintiendo el peso del aceite balancearse.<br />
<br />
<span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">-Gracias-</span> dijo, haciendo un leve ademán con la cabeza.<br />
<br />
<span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-A ti por la plata, marine. Que el viento te sea favorable-</span> respondió el viejo, dándose la vuelta para volver a meterse en la penumbra de su choza, huyendo del sol que ya empezaba a caer a plomo.<br />
<br />
Moja inició el camino de vuelta por la playa. El olor a pescado del cubo se le pegaba a la ropa y al pelaje de una forma bastante molesta, pero por lo menos tenía lo que necesitaba. Al doblar el cabo de roca caliza, divisó la silueta del Royal Quiver meciéndose suavemente en el agua quieta, con sus mástiles apuntando al cielo sin nubes de Alabasta. El barco seguía allí, tranquilo, esperándole. Moja apretó el paso, con ganas de terminar el trabajo antes de que los demás volvieran con el jaleo del mercado y arruinaran el bendito silencio de su tarde de carpintería.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Fabricacion en el desierto[Fic de recolección y fabricación] P:R]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3931</link>
			<pubDate>Mon, 29 Jun 2026 05:09:10 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=459">Bertram Gaufrid</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3931</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Día 89 de Invierno, Año 17</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
<br />
El joven arquero viajó junto a sus compañeros en el Royal Quiver, la fiel goleta que los acompaña desde sus inicios como división en el South Blue, concretamente desde la unión de Kibai y Moja a las filas tras la desaparición de Imai durante una misión sencilla, donde su abandono a mitad de la misión no fue demasiado peligrosa, pero si hubiera ocurrido en una misión como la última que hicieron en la isla de los dinosaurios las consecuencias hubieran sido nefastas, pues no solo habría muerte con casi total seguridad, sino que habría provocado que los demás estuvieran en una situación complicada, pues de la nada tendrían que ocuparse de los enemigos que supuestamente iban a ser enfrentados por él. Tras el arduo paso por la isla helada en donde no solo se enfrentaron a la fauna y a un sujeto que parecía dispuesto a sacrificar a varias personas inocentes en pos de conseguir cumplir su objetivo también se enfrentaron al clima en sí y a varias situaciones donde un paso en falso o una mala decisión podría costarles caro. Durante esos días en la isla nevada el joven artesano de la marina fabricó algunas cosas bastante útiles, y también proyectó algunas otras, para las cuales necesitaría algo más de materiales que si bien creía poder encontrar en aquella isla, sabía sería más sencillo encontrarlo en otra isla diferente, y cuando descubrió cual era la siguiente isla supo que sería el lugar ideal para fabricar uno de los objetos que tiene en mente, por lo que decidió concentrar todo el esfuerzo de creación en la misma isla, haciendo más sencillo el lidiar con el montar la zona de trabajo, incluyendo un horno para fundir los metales, cristalizar la arena para crear las lentes de la mira; una mesa para el ensamblaje de las flechas y el resto de objetos así como las demás herramientas necesarias para darle un buen acabado a cada objeto, haciendo que se vean como si hubieran sido comprados en una tienda, incluso buscaría un mejor acabado y más personal.<br />
 <br />
El viaje fue calmado y tranquilo, más de lo que el arquero esperaba teniendo en cuenta la peligrosidad de la zona y el hecho de que el barco que usan es bastante simple y no destaca demasiado por su aguante. Ya más adelante se encargarán de mejorar el barco o comprar uno nuevo, pero de momento el joven se va a centrar en lo que puede hacer y eso es la fabricación de armas, municiones y útiles varios. Debido al inmenso calor de la isla Bertram ha decidido dejar a su compañero lanudo en el barco, asegurándose de que tenga agua en abundancia y de ir con frecuencia a colocarle una enorme tela humedecida en agua bastante fría con algunos hielos encima para evitar que el calor le afecte demasiado al estar adaptado a climas mucho más fríos de lo normal, y por ende sufrir más que la mayoría en los climas como el de Arabasta donde no solo hace un calor inmenso, sino que parece no haber agua en largas extensiones de tierra y la humedad no parece ayudar a aliviar el calor. Nada más llegar a la isla el joven deja la mayoría de sus cosas en el barco, siendo que va a usar la zona próxima al mismo para montar su puesto de trabajo sino la misma cubierta del barco, llevando consigo únicamente el arco, un paquete de flechas y una carreta para poder ir reuniendo los materiales que no se encuentran a plena vista, siendo que el material más sencillo de todos es la arena pues mire a donde mire hay arena por todos lados, por lo que simplemente la irá tomando del entorno inmediato cuando vaya a lidiar con ese objeto, siendo que primero se centrará en reunir el resto de materiales, poco a poco para poder llevarlos y no quedarse varado en mitad del camino al no poder empujar la carreta por pesar ésta más de lo que el joven pelirrojo puede cargar.<br />
 <br />
El joven se prepara para el clima caluroso, protegiéndose del sol, no solo por el calor, sino que también protege su piel de quemaduras por el sol evitando herirse y complicar el trabajar más adelante en sus proyectos, además de complicar el pelear más adelante. Una vez tiene todo preparado el joven pelirrojo desembarca con la carreta y empieza a avanzar por la zona buscando, en primera instancia, indicios de la presencia de los materiales más complejos, siendo el acero pues es más complicado de recoger y trasladar por su dureza y su densidad, haciendo que tenga que hacer más viajes para la misma cantidad de acero que de madera, pues al ser mucho más denso el peso es mayor con menor cantidad de material. Sus pies se hunden en la arena dejando marcas claras, precedidas por las marcas de las ruedas  de la carreta, pues al final en lugar de una carretilla decidió que una pequeña carreta es más útil al tener más equilibrio, además de distribuir y aguantar mejor el peso que una carretilla sobre una única rueda por lo que el esfuerzo exigido para moverse es menor, así como reducir el riesgo de que se bloquee al hundirse en la arena o atascarse en algún desnivel de la zona.<br />
 <br />
Las circunstancias pueden no ser las mejores para reunir materiales, y menos aún para ponerse a fabricar cosas que requieren estar junto a un horno a una temperatura lo suficientemente alta para fundir el acero y hacer que se pueda trabajar con él y moldearlo, siendo que por fortuna el joven arquero cuenta ya con unos moldes para lo que pretende hacer con el acero por lo que una vez lo tenga fundido es verterlo en el molde y enfriarlo de manera controlada y segura para lograr el resultado deseado. Bertram se adentra poco a poco en la isla, empujando la carreta con más facilidad de la que esperaba ahora que se encuentra vacía y avanza manteniendo los ojos atentos a su entorno, una costumbre que no pierde sin importar si está en una misión, en un día libre o recolectando materiales de forma calmada y tranquila, sin necesidad de pelear. Como cazadora y luego marine se hizo costumbre en el joven pelirrojo estar siempre atento al entorno, siempre listo para cualquier suceso y para tener que actuar, de forma que si aparece una amenaza o ve a alguien cometiendo algún delito o que necesite ayuda poder actuar sin perder tiempo en procesar información que ya ha recogido al fijarse en los detalles de lo que le rodea.<br />
 <br />
Para reunir el acero el joven no se dirige a una zona natural, al contrario que en Little Garden, en Arabasta no hay un volcán que puede provocar la formación de acero en el entorno, por lo que tiene que buscar otra forma de hacerse con ese material tan preciado que necesita para sus creaciones, y la única opción viable que se le viene a la mente es ir a la zona donde acaban los restos de materiales de fabricación desechados por exceso, o donde se echan los productos defectuosos o en desuso, sea el motivo que sea, en muchas islas habitadas siempre hay una zona donde encuentras objetos hechos de acero tirados por gente que no sabe aprovecharlos o restos de acero en la fabricación que deciden tirar por no tener donde guardarlos o planes para ellos. Sus pasos calmados, medidos y pausados no destacan en el entorno, siendo que apenas se fijan en él a pesar de llevar una enorme carreta vacía de momento, algo que prefiere antes que tener que lidiar con gente haciendo preguntas molestas e innecesarias sobre de dónde viene, qué busca hacer con la carreta o si puede recoger su basura aprovechando la carreta.<br />
 <br />
El joven apenas nota el calor del entorno, por lo que descubre que su suposición sobre la mejor manera de vestir fue la acertada, al usar una ropa ancha que cubre prácticamente todo su cuerpo evita que el sol pueda provocarle quemaduras en la piel y otros problemas de salud derivados de una exposición prolongada y sin control al sol, además de que mantiene el frescor del cuerpo al ser una ropa hecha específicamente para lidiar con esas temperaturas y esas condiciones climáticas, o eso recordaba de lo que le enseñó su abuelo antes de ser asesinado cruel y brutalmente por esos malditos piratas. Pese a tener su objetivo claro, el joven marine es bastante educado y saluda a la gente con la que se encuentra en su trayecto, ayudando a algunas personas mayores cuando necesitan algo de fuerza para llevar algo a su casa, e incluso evita que unos niños se caigan en lo que parece ser un pozo mientras avanza, recibiendo agradecimientos y abrazos de sus madres que luego les reprimen y castigan para que aprendan a tener más cuidado cuando juegan.<br />
 <br />
El sol brilla con tal fuerza que se refleja en las dunas lejanas y en la arena, así como en las casas y edificios blancos de la ciudad que hay por la zona, haciendo que el joven arquero se alegre de llevar sus gafas puestas para protegerse tanto de la luz como de la arena movida por las corrientes de viento que surgen de vez en cuando pudiendo provocar que arena, polvo y otros granos acaben entrando en los ojos de cualquiera que esté descuidado en las calles. El joven ve a la gente de la zona cubrirse la cara, los ojos y prácticamente todo el cuerpo como lo hace él mientras pregunta por indicaciones hacia el lugar en el que se deshacen de lo que él necesita, parándose cada que pregunta a alguien y prestando atención antes de volver a emprender la marcha con total calma y tranquilidad, sabiendo que va por el camino correcto, y por la información que va reuniendo, sabe que el lugar está bien abastecido del acero que tanto necesita. Los pasos del joven que no destaca demasiado físicamente, ni por altura ni por musculatura, de hecho muchas veces la gente lo subestima o no cree que es un marine en el Grand Line precisamente porque se ve bastante escuálido y carente de fuerza. Realmente no están del todo equivocados, la fuerza precisamente no es en lo que destaca el arquero, sin embargo eso se debe a que su entrenamiento estaba direccionado a mejorar su dominio del arco y su puntería, convirtiéndose en un arquero de primera cualidad entre los demás cazadores de su isla natal antes del desastre.<br />
 <br />
Los pasos del joven finalmente lo llevan a la zona cercana al lugar donde están los desechos de acero que le comentaron, tanto restos de acero que sobraron de las producciones, como los productos fallidos, así como aquellos que fueron descartados por sus dueños por no encajar en su visión estética del objeto, querer que hagan algo para lo que no fueron diseñados al no haberlo mencionado al herrero en el momento de encargar el objeto o aquellos que simplemente pertenecían a personas que ya no se encuentran y los que heredaron las casas o sus pertenencias no los querían y decidieron simplemente arrojarlos al basurero. Sea como sea el marine no está allí para juzgar lo que hace cada uno con sus objetos, mientras los depositen en una zona controlada y no destruyan el entorno no entra en sus labores controlar que no tiren algo aún funcional solo por su aspecto o por no cumplir con unas funciones que no mencionaron al fabricante, el joven de pelo rojo se encuentra allí únicamente para buscar acero para sus fabricaciones, siendo que comprobará todos y cada uno de los restos, objetos y demás para asegurarse de tomar solo las piezas de acero que cumplan con un mínimo de calidad y no se encuentre mezclado con otras cosas innecesarias. Si ve que no puede encontrar la cantidad necesaria de acero sin mezclarse empezará a buscar los que estén menos contaminados por otros materiales y los que serían más sencillos de separar, para luego buscar donde depositar lo que no necesita o darle algún uso.<br />
 <br />
El joven no tarda en llegar a la zona que le interesa, una especie de cantera abandonada reconvertida en una especie de vertedero, basurero y desguace, todo en uno pues no parece que alguien esté a cargo del lugar o se moleste en separar las cosas, simplemente parece ser el lugar donde todos decidieron tirar lo que ya no usan para que no ocupe espacio en su casa convirtiendo lo que antaño sería una cantera de alguna clase de mineral, alguna roca o similar, en un cúmulo de basura descontrolada. El joven se molesta un poco con la escena vista, pero se pone a investigar un poco el entorno y se da cuenta de que al menos no es una zona con riesgo de contaminar el agua y al tratarse de una antigua cantera tampoco afecta negativamente al ecosistema, al menos no más de lo que ya afectó la construcción de dicha cantera. El joven deja la carreta en una posición adecuada para que no moleste el proceso de búsqueda al mismo tiempo que se encuentre a una distancia que no retrase el cargarlo, sobre todo teniendo en cuenta que probablemente tenga que hacer al menos dos viajes para reunir toda la cantidad de acero que necesita, sobre todo para evitar no tener fuerza suficiente para mover la carreta o incluso que la misma se hunda demasiado en la arena y quede bloqueada, por lo que prefiere hacer varios viajes entre el barco y la cantera, o incluso montar un campamento en una zona intermedia a arriesgarse a perder todo el trabajo por pasarse de confiado.<br />
 <br />
El contramaestre no duda en adentrarse en ese depósito de basura con presteza y cuidado, manteniendo los ojos avizores ante cualquier señal de peligro así como el resto de sus sentidos en lo que busca por planchas de acero, herramientas rotas o cualquier objeto hecho de ese material que no se encuentre oxidado y corroído, pues esos no sirven al poner en riesgo la estabilidad estructural de lo que va a fabricar. El joven va estudiando cada pieza de metal que encuentra, distinguiendo el acero de otro metales que no le sirven para su propósito y entre lo que encuentra de acero distingue con total claridad y facilidad las diferentes cualidades, quedándose siempre con los mejores que encuentra, pero separando el resto por si acaso no encuentra más cantidad de una calidad superior ir rellenando lo que necesita con calidades inferiores. Muchos de los artesanos que conoce el joven Gaufrid o llenarían la carreta y no podrían moverla, o emprenderían viaje cada que alcanzaran la cantidad más adecuada para moverse por ese tipo de terrenos, teniendo que retomar la búsqueda cada vez que regrese al lugar. Él sin embargo lo que hace es ir formando grupos de metales tomando en consideración la cualidad y la cantidad, nunca haciendo una agrupación mayor de lo que considera conveniente para llevar en la carreta con una superficie nada estable como lo es la arena.<br />
 <br />
El joven se cuida de evitar aristas cortantes al tomar cada pieza y al meter la mano en montículos de basura, lo último que necesita es una herida infectada por la arena y la basura mientras busca prepararse para las futuras misiones e incluso para prepararse por si se encuentra con los asesinos de sus abuelos poder hacerles pagar por lo que hicieron, siendo de las pocas personas que no tendrán piedad y acabarán muertos por mucho que el arquero eléctrico siempre evite la muerte de sus enemigos, prefiriendo siempre reducirlos y entregarlos en un cuartel. Sus ojos rojos, apenas visibles tras las gafas y bajo todo lo que lleva para protegerse del sol y la arena, recorren la cantera con cuidado, prestando atención a todo detalle mientras su oído está alerta a cualquier señal de amenaza o peligro, incluyendo avisos de tormenta de arena. Hablando de las tormentas el joven hizo su investigación antes de salir del barco y resulta que las tormentas de arena son un fenómeno responsable de varias muertes en los lugares con ese tipo de climatología y ecosistema repleto de arena y con pocos refugios. Por lo que leyó la mayoría de las muertes se dieron por intentar correr más que las tormentas, mientras que aquellos que se detienen y erigen un pequeño refugio improvisado se salvan si es lo bastante robusto para no derrumbarse o salir volando. Con eso en mente el joven deja a mano todo lo que puede necesitar para montar un refugio en caso de que venga una tormenta de arena poder protegerse a sí mismo y a lo que recoja, confiando plenamente en ser capaz de hacer algo lo bastante amplio y robusto para ello.<br />
 <br />
<span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Que calor que hace, sir.-</span><br />
 <br />
Protesta el marine a la vez que se rasca tras la cabeza en un momento dado. Conforme el joven va buscando y descartando lo que no sirve el tiempo se hace eterno y la búsqueda empieza a tomar un buen peso en su ánimo al estar en completo silencio, por lo que en su voz más desafinada y completamente fuera de ritmo el pelirrojo empieza a cantar mientras sigue buscando, concretamente un trozo de una melodía que recordaba su madre cantaba en los días de descanso mientras observaban el bosque y disfrutaban de la suave brisa en la terraza de su pequeña casa mientras se calentaba algo de té en el horno a leña de al lado. La melodía, que suena en una zona desierta sin nadie más que el artesano que toma lo que otros ven como basura a modo de material aprovechable, es la siguiente<br />
 <br />
<span style="color: darkblue;" class="mycode_color">- Entre as nuvens vem surgindo<br />
Um lindo avião rosa e grená<br />
Tudo em volta colorindo<br />
Com suas luzes a piscar<br />
Basta imaginar e ele está partindo<br />
Sereno indo<br />
E se a gente quiser<br />
Ele vai pousar-</span><br />
 <br />
Para muchos eso no tiene mucho sentido, y realmente no parece tenerlo en lo que es el idioma más hablado y común del mundo, pero la madre del joven Bertram hablaba un idioma propio de su tribu, una tribu hace mucho tiempo perdida y de la cual apenas quedan supervivientes que el pelirrojo conozca, siendo él uno de ellos. Por lo que le contó su madre todos en su tribu tenían el pelo y los ojos de color rojo vivo, variando los tonos de un individuo a otro siendo que la mayoría tenía el mismo tono de pelo que de ojos, siendo Bertram un caso raro al tener un tono más carmesí en los ojos, el más raro dentro de su pueblo. Las manos y los brazos del joven se sienten pesados a medida que el tiempo pasa, el calor empieza a hacer mella a pesar de la preparación para ello, por lo que el marine se detiene un momento, regresa a la carreta y saca una cantimplora para dar un bien merecido y largo trago de agua, hidratándose y refrescándose al mismo tiempo que recupera algo de aliento y aprovecha para hacer un rápido recuento de materiales, asegurándose que los grupos sean lo bastante amplios para evitar aumentar el número de viajes, pero lo bastante pequeños para ser viables de trasladar sin tener que llevar a su compañero peludo a una zona donde claramente va a pasar mucho calor.<br />
 <br />
El sol no para de brillar, siendo que muchos consideraron que el marine estaba loco de salir en pleno día a buscar algo en una de las zonas donde más se sufre por la temperatura, pero debía hacerlo si quería dejar la noche para algo que aumentará aún más la temperatura, y es el forjar el acero y demás por el calor del horno. Igualmente no le corre mucha prisa, hará lo que pueda conforme avance en la búsqueda de acero, y si ve que le falta buscará otra zona, pero por lo poco que ha visto y un cálculo rápido deduce que probablemente tenga más que suficiente acero para lo que tiene pensado, puede que incluso sin necesidad de usar materiales mezclados. El joven se seca un poco el sudor de su frente, una de las pocas zonas de piel que no está totalmente cubierta pues hasta las manos van protegidas con guantes para evitar cortes y pinchazos accidentales, y tras retomar el aliento dice<br />
 <br />
<span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Hora de seguir trabajando, sir.-</span><br />
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Tras eso el joven se pone en marcha nuevamente, asegurándose de que los metales que ya había separado por grupos siguieran bien agrupados sin mezclarse y luego se encamina a la zona de la cantera que aun no hay rebuscado para tratar de conseguir lo que le queda de acero, aunque puede que tarde más de lo que esperaba pues a pesar de tener clara la cantidad de acero, no es tan sencillo encontrar material de buena calidad en una zona donde supuestamente son desechos por no servir, estar rotos o simplemente ser sobras de un trabajo para el cual el herrero tomó más acero del que realmente necesitaba, resultando en un desperdicio de materiales. El joven artesano de la división 60  a ojos de algunos parece alguien algo caótico que no sigue un patrón o unas normas claras, pero en realidad eso solo lo piensan los que se quedan con la primera capa visible, alguien alegre, relajado y aparentemente despreocupado, pero en realidad es un marine metódico, observador y que valora la preparación por encima de todo, por lo que siempre tiene pensado múltiples posibilidades y diversos desarrollos de las acciones, estando preparado para una amplia gama de posibles desenlaces haciendo que no le cueste adaptarse al avance de las peleas o sus investigaciones.<br />
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Incluso en las ocasiones donde todo toma un rumbo fuera de los esperados y para los que se encuentra preparado, el joven tiene experiencia adaptándose a cambios inesperados y sucesos completamente imprevistos por el motivo que sea, intervención de una tercera fuerza inesperada, información errónea, imprecisa o incompleta o directamente por ser una emboscada por parte de alguien que quería que sufriera un accidente durante una cacería, pero precisamente por eso su abuelo siempre actuaba por su cuenta durante sus entrenamientos y aleatoriamente intervenía en el mismo de diferentes maneras, cada vez de forma más original e inesperada, haciendo que el pelirrojo desarrollara una extraordinaria capacidad de percibir los cambios rápidamente y adaptarse a ellos, aunque ello implicase en retroceder unos pasos para obtener una mejor oportunidad de éxito. Precisamente esa determinación a ignorar el ego y el orgullo y valorar las situaciones de forma continua e individual es lo que hace que el marine sea un enemigo temible para cualquiera que crea que la fuerza bruta es la respuesta a todo, siendo que el arquero aprendió a lidiar con ese tipo de sujetos hace mucho tiempo.<br />
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Los ojos del joven arquero recorren el lugar junto a sus hábiles manos de artesano, siendo que centró sus estudios en la creación y mejora de armas a distancia y municiones, concretamente arcos y flechas aunque no descarta hacerse con algún otro tipo de arma o aparato para situaciones en las que no pueda usar el arco o tenga que lograr un golpe claro en una posición desfavorable para su arco. Por ejemplo, algo que pueda disparar desde una zona poco esperada por el enemigo en caso de agarres que inutilicen su brazo o lugares donde usar el arco resulte complicado por el espacio. De la misma manera no descarta hacerse con una especie de ballesta de muñeca que se active con un gatillo en su mano haciendo que sea más rápido y sencillo de disparar, y más útil en lugares estrechos como en el interior de edificios o en caminos estrechos a pesar de que siempre encuentra la forma de hacer buen uso de su arco en esos momentos. Dejando de lado los planes a futuros y los pensamientos de si pasara esto qué podría hacer, el joven pelirrojo sigue separando los materiales con calma y atención, distinguiendo con facilidad la calidad de cada pieza y sabiendo cuales son las mejores y cuales se quedan en reserva por si le falta de mejor calidad poder completar la cantidad necesaria. El joven fue separando con total fluidez y seguridad los distintos tipos de acero en diversos montículos, y cuanto más trabaja más se da cuenta de que si quiere llevarlo todo al barco pasará todo el día en viajes, por lo que decide cambiar de planes, y planifica ir al barco a por sus herramientas y comida al terminar esta tanda de búsqueda de materiales, centrándose en tener el acero listo. Una vez lo tenga todo reunido, al menos el acero en la cantidad adecuada y con algo de margen por si acaso, montará un pequeño campamento cerca del lugar para luego quedar solo necesitando reunir la madera y el cuero, algo más sencillo de transportar por diversos motivos, entre ellos la cantidad y el peso tota de la madera y el cuero con respecto al acero, pues incluso llevando tanto el cuero como la madera juntos no pasa mucho de la mitad de material.<br />
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Mientras el joven arquero trabaja en la forja de un nuevo arco, nuevas flechas y algunos útiles, sus compañeros pueden estar entrenando, descansando o preparándose para lo que pueda ocurrir en la isla totalmente cubierta de arena, resultando casi irónico que salgan de una isla helada y acaban inmediatamente después en una isla con un clima totalmente opuesto, donde lo que les castiga es una temperatura tremendamente elevada respecto a otras islas. Bertram puede ser alguien tozudo, terco y obstinado en lo que se refiere a lograr sus objetivos, algo que afecta sobre todo a cuando se decide a cazar algunas presas para comida, cuero u otras necesidades, o cuando se propone completar determinadas creaciones en un tiempo concreto, siendo generalmente ideadas para estar listas antes de alguna nueva misión pues suelen ser creaciones pensadas para mejorar las capacidades de combate y comunicación de toda la división. Lo hizo cuando llegaron a la anterior isla, preparando una espada nueva para Kibai junto a un par de guantes que le resultarían útiles en combate al mejorar su destreza con las espadas, así como sus propias gafas y guantes para mejorar su desempeño, ahora su idea es mejorar su propio arsenal y añadir un sistema de comunicación en el que no requieran de sacar los den den mushi para ello, agilizando la comunicación y al mismo tiempo hacer que sea complicado que los enemigos sepan que están hablando entre ellos aunque estén a distancia.<br />
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El joven pelirrojo asegura que tiene todo lo que necesita, o al menos gran parte, y comprueba que los grupos de acero que fue formando se encuentran en el mismo sitio sin que nadie se haya llevado nada antes de suspirar y pensar en que quizás se pasó un poco con sus ideas al pretender hacer tantas cosas al mismo tiempo, pero de momento se limita a secarse el sudor y organizarlo todo mientras piensa en las herramientas que va a necesitar y el mejor lugar para montar el horno y la forja antes de ir a por todas las herramientas y lo que necesita para improvisar un pequeño horno portátil para tratar el metal y fundirlo para poder terminar de realizar el trabajo deseado, pues para parte de ello necesita fundir el metal, para otras simplemente hacerlo maleable, para lo cual no necesita fundirlo completamente, solamente reducir la resiliencia y aumentar su flexibilidad temporalmente, lo suficiente para modificar su estructura y forma y lograr formar lo que pretende. El joven se asegura de que todo esté en su sitio y ordenado, separado por calidades y bien dispuesto, cambiando la separación por grupos a disponerlos en una fila que va de mejor calidad a peor al no tener que mover todo el acero más lejos que unos metros, siendo que estará a una distancia razonable para acceder al acero de manera eficiente para trabajar sin que estorbe a su movimiento mientras forja.<br />
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El joven sonríe mientras se encamina hacia el Royal Quiver, una sonrisa genuina de alegría, diversión y tranquilidad que hace tiempo no esboza seguido, la cual surge siempre que tiene tiempo para dar rienda suelta a su imaginación en el momento de forjar objetos y fabricar otros tantos sin necesidad de forja. El joven va tarareando la canción de antes mientras camina, saludando a la gente con la que se cruza con una sonrisa en el rostro y un paso calmado y tranquilo como quien está en su hogar y no teme ser atacado o tener problemas mientras camina despreocupado por calle que considera totalmente seguras. Es un recién llegado como quien dice, pero su carácter abierto, cercano y afable le ayudó a acercarse a los ciudadanos y que le recomendaran un buen lugar donde conseguir materiales para trabajar, incluso preguntó donde sería un buen lugar para montar una herrería improvisada junto a un puesto de ensamblaje y algo de carpintería al trabajar la madera para el arco y las flechas, las cuales si puede hará incendiarias para buscar un daño elemental extra y si puede añadir daño en área a su repertorio.<br />
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El joven, que tomó la carreta antes de encaminarse hacia el barco a por los materiales, la bebida y algo de comer, está feliz de poder pensar en diversas ideas y trabajar en ellas durante un tiempo sin tener que preocuparse de ataques piratas, animales salvajes invadiendo la zona de trabajo o de que una repentina nevada lo complique todo, pues el frío rompe la cadena de trabajo y complica el mantener la temperatura del acero en el punto que requieren algunos de los procesos involucrados en la fabricación de algunos objetos. Mientras camina busca la forma de estructurar el comunicador de forma que, aun dependiendo de un den den mushi, puedan llevarlo encima y usarlo sin que estorbe a la hora de moverse o pelear, pues de lo contrario pierde por completo su utilidad al molestar más de lo que ayuda. En un principio no debería ser un problema al tratarse los den den mushi de objetos relativamente pequeños y fáciles de transportar y el añadido ser un sistema de cableado y activación que no dependa de sacar el pequeño caracol, y baste con un toque o algún gesto simple que active la comunicación. Su idea es colocar un pequeño botón en un auricular que se conecta con el den den mushi y, al final del sistema, se active el mismo y se transmita los mensajes directamente al auricular, que también funcionará como micrófono, de esa manera se puede hablar sin tener que tener una mano ocupada en el mismo y en caso de estar en mitad de un combate o no poder arriesgar a tener una mano ocupada poder seguir hablando con alguien que pueda tener información útil.<br />
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El contramaestre Gaufrid se acerca rápidamente a su barco, subiendo al mismo y acercándose a comprobar primero el estado de su compañero peludo, viendo que aún está bien refrescado y tiene suficiente agua para poder hidratarse bien, saludándolo y acariciándolo brevemente antes de tomar las herramientas que va a necesitar para montar la forja, el cuchillo que usará para trabajar la madera y dejarla con las formas y la estructura necesarias para las flechas y el arco, así como el carcaj. Entre las herramientas tomadas tiene un mazo de forja, un martillo de menor tamaño para los acabados y asegurar el cuero en las construcciones que lo usen, así como tijeras, reglas, tenazas y la ropa de protección para la hora de tratar el metal a altas temperaturas, puede que esté bastante emocionado por volver a trabajar en la forja, pero eso no provoca que ignore las medidas de seguridad, precisamente produce el efecto contrario, que priorice la seguridad para evitar pasar tiempo sin poder entrenar o forjar por quemaduras o heridas derivadas de trabajar sin cuidado. Una vez termina de reunir todas las herramientas pasa a por la comida y bebida, tomando comida fresca y que pueda comer cómodamente además de que no provoque que tenga calor o se le complique el manejo de las herramientas por comerlas, así como dos enormes botas repletas de agua bien fresca, el mejor recipiente para mantener el agua fresca en una isla con una climatología tan cálida como lo era Arabasta.<br />
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El joven se despide de su compañero con un abrazo y se dirige de regreso a la zona donde se pondrá a trabajar, sabiendo que apenas y ha comenzado con el trabajo y aun le queda una gran parte del trabajo, pues haciendo algo de cálculos no lleva ni un cuarto del trabajo que necesita hacer y le espera por delante, sabe que es mucho trabajo y que probablemente hubiera sido una mejor idea dividirlo en diversos días, al menos dos o tres, siendo el primero dedicado a reunir los materiales más pesados como el acero y la madera, el segundo para reunir los otros materiales y terminar de ultimar detalles en cálculos, diseños y preparación de la zona de trabajo, así como asegurar la zona de trabajo y que el entorno no va a afectar a la producción. Normalmente el joven haría eso sin dudarlo, pero teniendo en cuenta los últimos acontecimientos y lo que viene ocurriendo en el viaje de la división que fundó junto a Stroud, isla en la que paran isla donde acaban inmersos en diversos problemas y diversas situaciones delicadas y complejas, el joven artesano decide no arriesgar que su trabajo se vea interrumpido por algo similar, por lo que respira hondo y se mentaliza y convencer de hacer algo que hace mucho, pero que mucho tiempo que no hace, pasar un día entero forjando, llegando a quedar en vela para poder terminar el trabajo, dejando el descansar para cuando haya terminado de fabricar todo lo que tiene en mente, asegurado su buen estado, buen funcionamiento y recogerlo todo para dejar el entorno limpio e intacto, algunas veces incluso mejor cuidado que antes de que llegara.<br />
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La carreta, que en los viajes anteriores iba completamente vacía y solo estaba como un medio de transporte para cuando consiguiera reunir los materiales que requieren sus ideas llevarlos hasta el barco o la zona cercana que es donde, en un inicio, planeaba montar la forja, además de algunos restos de materiales que guardaba de anteriores trabajos y que siempre buscaba en qué ocuparlos, siendo este un momento perfecto para ello. Sin embargo, al ver la enorme cantidad de acero, el peso que eso tendría y calcular los viajes necesarios para evitar que la carreta se bloqueara en el camino al hundirse en la nieve por el peso decidió cambiar la ubicación de la forja. La nueva ubicación por la que se decidió es el lugar donde encontró todo el acero que va a necesitar, siendo el material que con diferencia pesará más y resultaría en ser el más complicado de trasladar en pocos viajes, siendo el más sencillo por diferencia la arena, la cual irá a un horno específico con un proceso diferente para forjar las lentes que irán en la mira, siendo una doble lente, quizás incluso triple dependiendo de lo que quiera lograr. Algunos de los aldeanos se preguntan qué pretenderá el marine con tanto viaje hacia el desguace, un lugar donde ellos solo van a tirar lo que no sirve, está obsoleto o sobra, pero ahí está la cuestión, la utilidad de las cosas depende de la perspectiva con la que no lo mira, lo que para algunos es basura, material inútil o sobras, para otro puede ser justo lo que necesita para sus ideas o algo que le resultará útil, y el joven pelirrojo a lo largo de su vida como artesano aprendió a aprovechar todo lo que encuentra, y sobre todo, a reaprovechar lo que otros ven como desperdicios o cosas inútiles.<br />
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 El joven no presta mucha atención a esos detalles, está canturreando feliz, golpeando alegremente el mango de la carreta al ritmo de la melodía con sus dedos mientras camina hacia la zona donde se pondrá a trabajar sin dudar en sus próximos trabajos, aunque antes de terminarlos, o más bien empezarlos, tendrá que ir a comprar un nuevo grupo de Den Den Mushis destinados al sistema que ideó, un sistema que es completamente provisional en lo que descubre una forma de sustituir los den den mushis por algo más compacto, discreto y que no requiera de cables y funcione de forma completamente independiente, reduciendo la posibilidad de que alguien ajeno a los usuarios de dicho objeto puedan interceptar los mensajes enviados por ese método. El camino del joven marine no es muy largo entre el barco y la ubicación deseada, y tampoco parece que quieran evitar que llegue allí, al final, si usa parte de lo que hay allí es menos basura de la que se tendrán que deshacer después, de forma que más que impedirle o cuestionarle lo que hace, la mayoría lo agradece en silencio, otros le sonríen y agachan la cabeza en un leve gesto de agradecimiento. Mientras la mayoría actúa en formas similares, hay un hombre distinto a los demás, un aciano que lo observa en silencio, atento y sin juzgar, sin criticar, como estudiando lo que hace fijándose en sus movimientos, su dedicación y la forma tan meticulosa con la que lo separa todo y la decisión y calma de sus pasos.<br />
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Bertram decide fingir no percatarse de ello, pese a que su manía de observar y estudiar el entorno y su percepción le hicieron percatarse rápidamente de la forma en la que él lo trata, hasta que cuando llega al lugar nuevamente, y empieza a montar la mesa donde deja la comida y la bebida, algo alejada de la zona de la basura y de la zona de la forja, que empieza a montar una vez tiene la comida protegida del viento, los bichos, la arena y el calor. El joven Gaufrid empieza a montar los hornos, empezando con el del acero apilando ladrillos especiales para tal función, dejando un hueco calculado para avivar el fuego sin arriesgarse a que sea demasiado grande como para que se apague o avive demás, estudiando simultáneamente donde colocar la mesa de ensamblaje y el otro horno. Es en mitad de eso que escucha las palabras del hombre que dice<br />
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<b>-Hace tiempo que no veo un artesano tan concienzudo y dedicado, pero sobre todo, uno que sabe reaprovechar el material que toros desechan sin saber que muchas veces son el mejor material que pueden encontrar. Ninguno de mis aprendices tiene esa disciplina, bueno más bien ex aprendices pues ya tienen sus propios locales y yo ya me retiré, ahora solo soy un simple anciano con conocimientos de herrería, ya ni tengo mi propia herrería pues costaba demasiado mantenerla. Solo quería acercarme y decirle que es una alegría ver que aún quedan buenos artesanos, y sobre todo artesanos capaces de montar hornos improvisados de tanta calidad y tan bien calculados. Ahora le dejo trabajar, que tenga un buen día.-</b><br />
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Bertram hace una reverencia en agradecimiento y en muestra de respeto por un herrero experimentado que simplemente se retiró y ya no trabaja, pero cuyos ojos mantienen una gran capacidad de observación y una capacidad crítica y de evaluación forjada por años de trabajo constante y dedicación, además de demostrar una clara pasión por la forja. El joven de rojizos cabellos y orbes carmesíes no puede evitar sonreír alegre y satisfecho, que un herrero de tal experiencia le felicite y halague de tal manera es un honor, por mucho que no sea un herrero mundialmente conocido y no destaque demasiado, el hecho de que con su experiencia reconozca el valor del marine es un halago más que suficiente para cualquier artesano. Totalmente motivado por esas palabras y con más energía que al inicio, el joven continúa montando su zona de trabajo, prestando una muy concisa atención a cada detalle del montaje, asegurándose de que no hayan huecos de fuga de calor, la estructura sea estable y que dispone de todas las herramientas necesarias, colocando el recipiente del aceite de enfriado en su lugar y tapándolo de momento para que la arena no entre y contamine el aceite de enfriado, lo cual terminaría por mezclarse con el acero y bajar la calidad de lo que termine por forjar. Pese al titánico trabajo que le espera por delante, las horas sin descanso y el esfuerzo, su alma de artesano grita alto pidiendo empezar, pero antes ha de terminar de reunir los materiales restantes, siendo la madera, la cuerda, el cuero y la arena, aunque este último material no tiene pérdida, hay a patadas, mire a donde mire hay arena, pero lo más delicado será hacerse con los den den mushi necesarios para uno de sus trabajos, un trabajo que se verá sustituido por algo más elaborado y específico en cuanto el joven encuentre una forma de idearlo, y sobre todo, algo que pueda suplir la función de los den den mushis siendo lo que más se3 le escapa de sus capacidades actuales.<br />
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Pese a que aun queda material por recolectar, primero se asegura de que todo esté montado perfectamente, los hornos estén en perfecto estado para luego calentarlos y empezar a trabajar, aunque sabe de sobra que tardarán en tomar la temperatura necesaria por lo que se dedicará a hacer los objetos que no requieran de eso en lo que vigila que la temperatura sea la adecuada y el fuego se mantenga. Pese a que en ese momento su mente esté en el modo creativo, artesano, parte de su mente está atenta al entorno y otra parte, la de cazador y combatiente, está ideando nuevas formas de combatir para aprovechar sus distintos tipos de flechas y sus capacidades de disparo, además de pensar en formas de mejorar su uso del haki para situaciones en las que no pueda arriesgarse a afectar a sus compañeros en combates en grupo, además de buscar una forma de equilibrar su desarrollo del haki, mantener sus capacidades de disparo y al mismo tiempo mejorar su capacidad de reacción frente a ataques y movimientos, siendo actualmente uno de sus puntos flacos pues por mucho daño que tenga, si no logra defenderse estará en problemas si encuentra un enemigo que sepa aprovecharlo. Por ahora se limitará a potenciar su daño y su haki, manteniendo la meditación sobre qué hacer con la extraña habilidad que consiguió de esa akuma que no sabe muy bien porque tomó, puede simplemente ignorarlo y mantenerlo en un uso básico y simple de la misma, pero por otro lado si la mejora puede que le aporte un recurso de lo más útil y versátil a futuro, siendo que es algo que debe meditar concienzudamente y no precipitarse a la hora de decidir.<br />
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Finalmente el joven pelirrojo está satisfecho con la estructura de cada uno de los hornos y por ende toca ir a por el cuero y la madera, ambos materiales puede conseguirlos por la misma zona, pues puede tomar la madera de árboles desérticos mientras que el cuero lo puede tomar de animales que cace o restos que encuentre, siendo la segunda opción la menos posible y viable, pues en caso de haber animales muertos seguramente los carroñeros y los insectos necrófagos se habrán reunido junto al cuerpo para alimentarse de él. El joven se ajusta el arco sobre su hombro, las flechas en su cintura y las gafas en sus ojos para poder empezar a avanzar hacia la zona donde reunir los nuevos materiales que necesitará, llevando consigo la carreta donde irá colocando los materiales conforme los consiga. El joven arquero evalúa las posibilidades, pensando en el tipo de madera que mejor funcionará para lo que tiene pensado, la forma en la que necesita y el tamaño para algunos de los objetos pues no es lo mismo tomar ramas sueltas para las flechas que necesitar una pieza mayor para el arco, aunque tiene una idea de como aprovechar mejor la madera sin depender totalmente de encontrar una pieza de madera lo bastante larga para hacer el arco de una pieza, aunque sería lo ideal para su integridad y poder asegurarse de que el arco cumpla con los requisitos deseados, aunque puede que modifique un poco los extremos para añadirles algo de filo. El joven se mueve con la misma calma y alegría que antes, recordando los días felices, cuando caminaba junto a Titta para simplemente relajarse, reabastecer la casa o simplemente investigar más de la isla enseñando a la joven a moverse libremente, pues sus padres murieron antes de que ella pudiera aprender de ellos.<br />
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El joven cazador mantiene sus ojos carmesíes atentos a todo lo que le rodea, siendo que ahora se dirige a una zona menos transitada o vigilada, convirtiéndolo en la ubicación perfecta para una emboscada por parte de bandidos, piratas o demás criminales. La verdad es que el anciano parecía observar esa zona cuando fue a ver al arquero, y su mirada ciertamente dejaba bien claro que no es una zona en la que uno se adentre por su cuenta, solo y menos aún si se es un herrero, artesano o alguien que se gana la vida mediante la creación de objetos en lugar de estar entrenado para el combate. No es raro encontrar herreros diestros en la espada o la daga, otros aprendieron artes marciales para defenderse pero no hay ninguno conocido que domine el arco, o al menos que el joven arquero conozca. Los pasos del joven van dejando huellas en la arena, al igual que lo hacían en la nieve, pero al contrario que en la helada isla de Drum, en este reino arenoso y de clima tan cálido que uno puede salir del agua para de manera casi inmediata terminar completamente seco como si fuera lo más normal del mundo. Además de eso, al tener vientos constantes y la arena moverse con un viento mucho más suave,  las huellas no tardan en desaparecer, por lo que es complicado  seguir un rastro si no tienes conocimientos básicos de cacería, investigación y sin saber qué buscar ni conocer un poco el entorno.<br />
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Muchos en el pasado del arquero se reían del tiempo que el joven dedicaba a vagar por el bosque cuando tenía un encargo, para ellos los mejores cazadores eran los que entraban, mataban a su presa y regresaban, pero el pelirrojo aun recuerda lo que ocurrió unos días antes del ataque a su casa, hubo un cliente que solicitó varios ejemplares de facóquero, siendo que necesitaba buena carne para un banquete y además bastante cuero para preparar regalos para unos visitantes importantes. Debido a la enorme cantidad de ejemplares necesaria, aún dentro del límite impuesto por los cazadores para mantener un equilibrio en el ecosistema y la fauna, se decidió que varios de los cazadores más jóvenes se encargaría de ellos, cada uno debía hacerse con un ejemplar, cada uno siguiendo los métodos que consideraran más apropiados y eligiendo al animal que creen mejor pudiese cumplir con las espectativas del cliente. La mayoría de ellos entró al bosque sin un plan más que buscar al animal, matarlo y llevarlo, considerando que se ganarían un mejor trato por ser más rápidos y no hacerle esperar. En cambio Bertram estudió su zona habitual, observó algunos de los ejemplares y luego abatió al que consideró cumplía mejor los requisitos. Al terminar de reunir todos los animales el cliente los observó con atención, al igual que los cazadores veteranos y todos se percataron de la enorme diferencia de calidad entre las presas, y sabiendo perfectamente que el método de Bertram fue claramente el más eficiente si valoras la relación entre el tiempo invertido y la calidad del resultado. Debido a eso algunos de los cazadores más jóvenes guardaron rencor al pelirrojo, pero la mayoría buscaron consejos o le pidieron que les enseñara, algo que el joven hizo encantado.<br />
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Saliendo de ese recuerdo y regresando al momento actual, el joven observa el entorno y se percata de dos cosas bastante interesantes, la primera es que tal y como observó en el rostro del hombre, el lugar se presta a emboscadas, al haber huecos en el suelo, grupos rocosos que permiten esconderse y árboles lo bastante frondosos como para que un tirador pueda esconderse entre sus ramas y esperar a su objetivo. Sin embargo, eso solo sirve contra personas que no sepan pelear y aquellos que sabiendo pelear suelen no prestar atención al entorno o no tienen costumbre de observar a lo lejos, mayormente luchadores cuerpo a cuerpo que nunca se enfrentaron a un tirador antes. El joven marine no es ninguno de esos arquetipos, es un luchador experimentado, acostumbrado a observar el entorno por su época cazando y al ser un tirador él mismo sabe qué buscar para saber si hay tiradores por la zona y cómo reaccionar de detectar o sospechar de su presencia. Además al ser un cazador es capaz de reconocer marcas de movimientos fuera de lo común en la zona, además de como buscar los animales que le interesan para el cuero. El arquero se ajusta el arco en el hombro y sigue empujando su carreta hasta dejarla en una zona segura, lo bastante retirada para que no sea una molestia para el entorno ni llamar la atención, permitiendo a la fauna moverse con total libertad y normalidad por la zona, pero lo bastante cerca para poder llevar los materiales con facilidad sin tener que hacer largos viajes a pie cargando con los materiales, siendo que sobre todo el tema del cuero sería delicado.<br />
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<span style="color: Darkblue;" class="mycode_color">-Bueno, creo que es hora de ponerse en serio a buscar los materiales restantes, tengo que darme prisa y terminar aquí antes de dirigirme a la ciudad para hacerme con unos den den mushi sir. Solo espero que la tienda que los vende siga estando abierta para cuando llegue allí.-</span><br />
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El joven marine decidido a no desperdiciar tiempo decide hacerse primero con la madera, siendo lo más sencillo y rápido pues es solo cortar lo que necesita, midiendo bien los tamaños, grosores y el estado de la misma para evitar madera podrida, repleta de termitas o con problemas que puedan afectar al estado del arma o del objeto una vez fabricados, lo último que necesita es que su arco se rompa en mitad de la pelea por estar mal hecho o por usar madera demasiado frágil o carcomida y con poca resistencia. Sus ojos carmesíes estudian con detenimiento los árboles que ve por la zona, las sombras que proyectan, sus copas agitándose por la brisa en busca de alguna señal sospechosa, pues no solo son los tiradores quienes se esconden en los árboles, hay lagartos, serpientes e incluso algunas especies de felinos salvajes son capaces de subir a un árbol y acechar desde allí, pero estos últimos normalmente suben cuando ya tienen una presa para comerla lejos de los carroñeros o de ladrones de comida como las hienas. El joven arquero reconoce algunos rastros en lo que observa los árboles, siendo estos algunas marcas en los troncos de algunos árboles frecuentes en zonas de jabalíes o facóqueros cuando afilan o limpian sus colmillos. En algunos lugares hay osos que marcan su territorio con zarpazos, o incluso rinocerontes afilando su cuerno en los troncos, cada criatura tiene una forma de mantener sus medidas de defensa en perfecto estado. Decidido a empezar ya con el trabajo, el joven toma su cuchillo de cazador para camina por la zona, estudiando las ramas que ve a su alcance, observando su estado, si se notan marcas de desgaste por cargar peso incluso si hay alguna señal de nidos cercanos, pues de haberlos descartaría el árbol para que las aves puedan criar con calma y seguridad.<br />
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El joven ve algunas ramas en el suelo, o más bien algunos restos de antiguas ramas que parecen haber sido tiradas por alguna criatura o cedido por el paso del tiempo o un viento más fuerte del que pudieron soportar, pero tras un estudiar cada una con detenimiento, calmadamente y con total atención a todos los detalles, logra identificar unos cuantos que le sirven, no todos, pero es un buen comienzo para poder hacer las flechas que quiere. Sus pasos calmados y cuidados, su atención a todos detalles le ayudan a evitar pisar posibles ramas para la fabricación de todos los objetos que tiene en mente, mientras que también le ayuda a estar totalmente consciente del entorno y las posibles amenazas, pues en el momento que sus oídos lleguen a escuchar un ruido sospechoso, por mínimo que sea, podrá centrar su atención en el punto de origen del mismo al ser capaz de calcularlo con sorprendente precisión tras varios años en los que llegaba a pasar días durmiendo en el bosque para adaptarse al mismo aprender a entenderlo sin necesitar estar mirando en todas las direcciones, la idea es poder identificar los sonidos y distinguir los que son una amenaza de los que son simplemente la vida normal del bosque, por lo que puede centrase en actuar única y exclusivamente cuando haya una amenaza en potencia real, y no cuando un pequeño pájaro carpintero pase por la zona o un primate salte de una rama a otra.<br />
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Mientras recoge algunas ramas sueltas por el suelo, las estudia y guarda las que pueden servirle y las que no se percata que tiene que hay algo más que necesita conseguir además de la madera y el cuero en esa zona, y es cuerda. Sí, es perfectamente consciente de que puede simplemente comprar algo de cuerda en el mercado, específica para el arco, pero el joven arquero está acostumbrado a crear cuerdas para los arcos cuando se rompen en mitad de una cacería, habiendo estudiado bastante al respecto, sabiendo por experiencia los requisitos que debe cumplir la cuerda del arco para ser eficiente, sabiendo también sus preferencias sobre el estado de las cuerdas de sus arcos y considera el tacto de la cuerda algo importante, por lo que empieza a buscar algo que por el tipo de vegetación que ve por la zona cree poder encontrar en el lugar. El joven observa las plantas que hay a su alrededor, buscando un tipo de planta en concreto que sabe crece por zonas con condiciones similares a esa, una alta mezcla de calor y humedad, y acceso a agua. Los orbes carmesíes brillan con el reflejo del sol mientras recorren la zona hasta que una amplia sonrisa se esboza en su rostro iluminando el lugar, pues sus ojos posan sobre lo que está buscando, una planta muy especial en lo que se trata de fabricación de cuerdas, sobre todo cuerdas para los arcos que él usaría, pues tiene todas las características que considera indispensables en un buen arco.<br />
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El joven se acerca con calma a la zona, observando el entorno pues si no recuerda mal es habitual que haya hormigueros en las proximidades de esas plantas y no de cualquier tipo, sino de un tipo bastante peligroso pues son famosas por provocar tanto dolor como un disparo. El joven estudia la zona y ve que no hay rastros de hormigueros por esa zona, por lo que se acerca con cuidado hacia las plantas que necesita y, tras sacar suavemente su cuchillo, empieza a tomar algunas hojas de la misma, una a una; despacio, con calma y teniendo extremo cuidado de no dañarlas pues necesita seguir un proceso concreto para utilizar dichas hojas, más bien tallos de la planta junto a las hojas siendo una mezcla de ambas partes lo que da la cuerda que él desea. El joven aprendió a cortar lo que necesita de la naturaleza sin dañar el material obtenido y sin dañar tampoco el entorno, pues no pretende provocar que las plantas desaparezcan o que se rompa el equilibrio del entorno ni que la cadena alimenticia se rompa. El joven recuerda a la perfección lo que estudió sobre la forma correcta de cortar las partes de las plantas para permitir que crezcan nuevamente y no afecte a su supervivencia ni tampoco a los animales que puedan depender de la misma, y después de varios años repitiendo el movimiento con una atención absoluta a los detalles, el joven interiorizó tanto el movimiento que ya le sale natural y sin necesidad de pensar demasiado en cómo hacerlo, de la misma manera que se hizo natural el disparar para el pelirrojo, tan natural como respirar.<br />
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El joven va dejando lo que recolecta poco a poco a un lado, su respiración calmada, sus ojos fijos en la planta a cortar pues a pesar de saber de memoria como hacerlo no deja de prestar atención para evitar errores por exceso de confianza, y al mismo tiempo sus oídos están atentos al entorno para detectar cualquier posible amenaza. Muchos dirían que si la posible amenaza son hormigas o insectos los oídos no ayudan, pero eso solo ocurre con personas que no están acostumbradas a fijarse en los detalles, y en distinguir los sonidos de la naturaleza, siendo que las hormigas hacen un ruido muy característico cuando avanzan hacia lo que consideran una presa o una amenaza. Puede que una sola hormiga no sea fácilmente audible, pero si se unen varias y hacen el mismo sonido, por unión se potencia el sonido y resulta extremadamente sencillo llegar a escucharlo y distinguirlo si lo conoces. Afortunadamente para el arquero, en la zona no parece haber hormigueros destacables, y no hay rastro de las hormigas u otras amenazas cercanas por lo que el joven toma su cuchillo y poco a poco, con calma, paciencia y cuidado, va tomando lo que necesita para la cantidad de cuerda necesaria para su arco y su carcaj para ir bien preparado a las siguientes aventuras que recorra con su división o en solitario, sabiendo que en cualquier momento la vida puede dar un giro inesperado y ser objetivo de algún ataque centrado en su persona en lugar de un ataque a la marina en general.<br />
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Sus movimientos suaves y precisos no llaman la atención, por lo que incluso de haber animales cerca lo más probable es que se mantengan alejados al no tomarlo como una amenaza ni para ellos ni para su entorno. La mayoría de los artesanos y arqueros que el marine conoce simplemente buscan cuerdas ya fabricadas en los mercados, tiendas y demás, pero esas cuerdas tienen las características que tienen, y cuesta encontrar cuerdas que encajen con los estándares del pelirrojo, por lo que prefiere fabricarla él mismo. Por fortuna no necesita de mucha cuerda, por lo que no tardará mucho en reunir todo el material que necesita para crear esa cantidad de cuerda. El joven deja a su lado, en una roca cercana, las partes que va cortando de la planta y mientras las va reuniendo va calculando la cantidad necesaria para hacer la cantidad de cuerda que necesita con una cantidad razonable. Sus manos son veloces y precisas, y los guantes impiden que se dañe por accidente con ramas cercanas, otros árboles más peligrosos y espinosos ni con las propias hojas en un despiste.<br />
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Las hojas y tallos se van acumulando poco a poco en la roca, mientras la mente del joven arquero mide concienzudamente la cantidad de cuerda que tiene con lo que lleva cortado, buscando completar rápidamente ese requisito previo para dos de sus fabricaciones en mente. El sol hace que el trabajo sea más pesado de lo que fue en el pasado para el joven arquero de melena roja, pues aún con una ropa preparada para evitar notar tanto el calor, la temperatura y la humedad hacen que sea agobiante y que respirar se note pesado y áspero, casi provocando asfixia por la inmensa temperatura. Cada tantos minutos el joven se saca la cantimplora con agua que lleva consigo para darle un buen trago para hidratarse y refrescarse antes de continuar con su arduo e incansable trabajo para lograr lo que pretende. En el pasado muchos se burlaban de él por pasar tiempo estudiando como fabricar cosas y como construir e improvisar flechas en lugar de llevar más de un grupo de flechas, sin embargo, eran los mismos que luego se preguntaban como podía el pelirrojo lograr tantas buenas cacerías y ser elogiado por todos los veteranos, tanto por las persas que lograba atrapar como por su eficiencia y capacidad de resolución de problemas. Muchos de ellos se acercaron al pelirrojo a preguntar como lograba solventar los problemas que iban surgiendo sin saber de antemano sobre ellos. El joven simplemente reía y decía que la razón detrás de esa diferencia era precisamente el motivo por el que solían burlarse de él, pues el estudiar la forma de fabricar objetos, improvisar flechas y demás le ayudó no solo a poder apañar algo en caso de no contar con flechas suficientes o se le rompiera el arco, sino que también ayudó a que desarrollara una mejor capacidad de observación, y una percepción más aguda producto de fijarse en todos los detalles.<br />
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Paulatinamente, como una obra planeada por expertos y destinada a abarcar un gran terreno como lo puede ser una casa, una tienda o una sede de alguna organización, los materiales necesarios por el marine van reuniéndose y alcanzando poco a poco la cantidad que necesitará para fabricar todo lo que tiene en mente. Los músculos del joven arquero todavía recuerdan la sensación de cosecha, no se perdió después de tanto tiempo simplemente peleando, buscando ayudar a la gente inocente y tratando de que no lo maten en el proceso. El joven observa el montículo de ramas que ha formado y se da cuenta de que ya tiene suficiente para construir toda la cuerda que necesita, siendo que desde ahí lo que tiene que buscar es la madera y el cuero, siendo que dejará el cuero para el final.<br />
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Pese a que tiene cierta prisa en empezar con la fabricación y terminar los objetos, sabe que debe hacer las cosas con calma, siguiendo un orden y manteniendo la seguridad y su salud por encima de todo y en todo momento. Por ello es que el joven de melena roja toma las ramas y demás que ha talado con sumo cuidado y camina hacia la carreta, para dejarlas en la misma de forma que luego solamente tenga que cargar el resto de materiales sin tener la necesidad de reorganizar la carreta para que entre todo en ella sin riesgo de que caiga por el camino. El joven camina dejando sus huellas en la arena, pues en esa zona el viento parece ser más tranquilo y no soplar con tanta frecuencia, algo que facilita el trabajo y reduce el riesgo de que algo le dañe el ojo o la arena abrase la poca piel que tiene al aire. El joven marine asegura bien las hojas en la carreta, asegurándose de que no pueda salir volando accidentalmente por una racha de viento o caerse por un obstáculo o desnivel en el camino. En esos momentos echa en falta su pequeño grupo de lobos de cuando era pequeño, aunque más bien eran de su abuelo y le obedecían por órdenes de su abuelo, quien les indicó que siguieran las indicaciones de Bertram si eran correctas, y cuidaran de él. Los movimientos del arquero son estudiados, precisos y sin gasto de energía en vano, para él cualquier movimiento sigue un propósito, al menos cuando está en misiones como marine, en un combate o reuniendo materiales y fabricando objetos, pues quien logra controlar sus movimientos y reducir el gasto de energía tiene mejores oportunidades de éxito, y es algo que aprendió de pequeño durante las cacerías viendo a su abuelo cazar.<br />
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El joven arquero observa el cielo, tiene que controlar el tiempo que pasa pues si ve que se le acaba el tiempo tendrá que dejar de lado algunas de las ideas para otro momento, centrándose en lo más urgente como lo son flechas y un nuevo arco, dejando los comunicadores para más adelante, tal vez para entonces ya tenga la capacidad de hacerlos sin necesidad de comprar nuevos den den mushi o usar los que ya tienen los miembros de la división, además, si no necesita den den mushi puede hacer suficientes para entregarlos a otros miembros de la marina aliados para comunicarse de forma más eficiente y directa, manteniendo la comunicación protegida contra sistemas de intercepción ideados para los den den mushi. El joven observa a su alrededor, buscando la mejor madera para lo que tiene pensado fabricar, y son unas cuantas cosas por lo que en lugar de buscar una madera para cada cosa, pues un arco no tiene los mismos requerimientos que una flecha, el joven para esta ocasión valora que es mejor una madera más versátil, que cubra las necesidades de todos los objetos a crear en lugar de obcecarse en encontrar la madera específica que tenga las mejores cualidades para cada objeto, lo cual alargaría el tiempo de recolección y a la larga afectaría enormemente al tiempo de fabricación, y el marine no sabe cuanto tiempo pasará en la isla, pero por algún motivo que desconoce algo en su interior le indica que no van a estar tanto tiempo en la isla como para poder dedicar varios días a buscar maderas en concreto, si es que en la isla existen todos los tipos de maderas que el joven busca.<br />
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Tras asegurarse de que todo está en orden, es seguro avanzar y que le queda tiempo suficiente para poder terminar de recolectar antes de que anochezca demasiado y que no hay rastro de bandidos, piratas u otros criminales en las proximidades, el joven toma la carreta que ahora pesa un poco más y empieza a moverse en busca de la madera necesaria, pues en este caso es más viable simplemente acercar la carreta y recolectar la madera que ir haciendo varios viajes cargando la madera que puede únicamente con sus manos, e incluso que use algo para aumentar la cantidad a cargar, también depende demasiado de su fuerza, la cual por desgracia no es demasiado elevada, siendo el motivo de usar la carreta en lugar de una carretilla además de la mayor capacidad de la misma. El joven avanza con calma, manteniendo un paso constante, asegurándose de hidratarse con frecuencia y evitar sobreesfuerzos, en cuanto nota que su cuerpo se siente más pesado por el calor se detiene a descansar un rato y retomar el aliento, mientras observa el lugar a ver si ya está en la zona deseada, aunque al parecer aun le queda un tramo bastante largo.<br />
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 Los ojos rojizos del marine se fijan en todos y cada uno de los detalles de la zona, observando y estudiando el movimiento de la arena por el viento, pues por lo que el joven estudió mientras venía de camino, algunos de los mayores peligros  y que más muertes y desapariciones causan en zonas desérticas son grutas subterráneas escondidas en la arena, terreno inestable o tremendamente frágil y animales que se esconden en la arena esperando que pase una presa por encima y cazarlas. Al observar el comportamiento de la arena el joven puede reducir de forma exponencial el riesgo de caer en alguno de esos peligros, pues aunque sea mínimamente cualquier perturbación bajo la superficie afectará a la arena, y si el joven cazador aprende a distinguirlas puede evitarlas con mayor facilidad. Los pasos del joven son más cuidadosos ahora, está alejándose de la zona más segura, y por ende como buen cazador acostumbra a aumentar las precauciones y las medidas de seguridad, prefiriendo retrasarse un poco a acabar cayendo en una trampa o en un agujero por falta de atención y cuidado.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Día 89 de Invierno, Año 17</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">
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El joven arquero viajó junto a sus compañeros en el Royal Quiver, la fiel goleta que los acompaña desde sus inicios como división en el South Blue, concretamente desde la unión de Kibai y Moja a las filas tras la desaparición de Imai durante una misión sencilla, donde su abandono a mitad de la misión no fue demasiado peligrosa, pero si hubiera ocurrido en una misión como la última que hicieron en la isla de los dinosaurios las consecuencias hubieran sido nefastas, pues no solo habría muerte con casi total seguridad, sino que habría provocado que los demás estuvieran en una situación complicada, pues de la nada tendrían que ocuparse de los enemigos que supuestamente iban a ser enfrentados por él. Tras el arduo paso por la isla helada en donde no solo se enfrentaron a la fauna y a un sujeto que parecía dispuesto a sacrificar a varias personas inocentes en pos de conseguir cumplir su objetivo también se enfrentaron al clima en sí y a varias situaciones donde un paso en falso o una mala decisión podría costarles caro. Durante esos días en la isla nevada el joven artesano de la marina fabricó algunas cosas bastante útiles, y también proyectó algunas otras, para las cuales necesitaría algo más de materiales que si bien creía poder encontrar en aquella isla, sabía sería más sencillo encontrarlo en otra isla diferente, y cuando descubrió cual era la siguiente isla supo que sería el lugar ideal para fabricar uno de los objetos que tiene en mente, por lo que decidió concentrar todo el esfuerzo de creación en la misma isla, haciendo más sencillo el lidiar con el montar la zona de trabajo, incluyendo un horno para fundir los metales, cristalizar la arena para crear las lentes de la mira; una mesa para el ensamblaje de las flechas y el resto de objetos así como las demás herramientas necesarias para darle un buen acabado a cada objeto, haciendo que se vean como si hubieran sido comprados en una tienda, incluso buscaría un mejor acabado y más personal.<br />
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El viaje fue calmado y tranquilo, más de lo que el arquero esperaba teniendo en cuenta la peligrosidad de la zona y el hecho de que el barco que usan es bastante simple y no destaca demasiado por su aguante. Ya más adelante se encargarán de mejorar el barco o comprar uno nuevo, pero de momento el joven se va a centrar en lo que puede hacer y eso es la fabricación de armas, municiones y útiles varios. Debido al inmenso calor de la isla Bertram ha decidido dejar a su compañero lanudo en el barco, asegurándose de que tenga agua en abundancia y de ir con frecuencia a colocarle una enorme tela humedecida en agua bastante fría con algunos hielos encima para evitar que el calor le afecte demasiado al estar adaptado a climas mucho más fríos de lo normal, y por ende sufrir más que la mayoría en los climas como el de Arabasta donde no solo hace un calor inmenso, sino que parece no haber agua en largas extensiones de tierra y la humedad no parece ayudar a aliviar el calor. Nada más llegar a la isla el joven deja la mayoría de sus cosas en el barco, siendo que va a usar la zona próxima al mismo para montar su puesto de trabajo sino la misma cubierta del barco, llevando consigo únicamente el arco, un paquete de flechas y una carreta para poder ir reuniendo los materiales que no se encuentran a plena vista, siendo que el material más sencillo de todos es la arena pues mire a donde mire hay arena por todos lados, por lo que simplemente la irá tomando del entorno inmediato cuando vaya a lidiar con ese objeto, siendo que primero se centrará en reunir el resto de materiales, poco a poco para poder llevarlos y no quedarse varado en mitad del camino al no poder empujar la carreta por pesar ésta más de lo que el joven pelirrojo puede cargar.<br />
 <br />
El joven se prepara para el clima caluroso, protegiéndose del sol, no solo por el calor, sino que también protege su piel de quemaduras por el sol evitando herirse y complicar el trabajar más adelante en sus proyectos, además de complicar el pelear más adelante. Una vez tiene todo preparado el joven pelirrojo desembarca con la carreta y empieza a avanzar por la zona buscando, en primera instancia, indicios de la presencia de los materiales más complejos, siendo el acero pues es más complicado de recoger y trasladar por su dureza y su densidad, haciendo que tenga que hacer más viajes para la misma cantidad de acero que de madera, pues al ser mucho más denso el peso es mayor con menor cantidad de material. Sus pies se hunden en la arena dejando marcas claras, precedidas por las marcas de las ruedas  de la carreta, pues al final en lugar de una carretilla decidió que una pequeña carreta es más útil al tener más equilibrio, además de distribuir y aguantar mejor el peso que una carretilla sobre una única rueda por lo que el esfuerzo exigido para moverse es menor, así como reducir el riesgo de que se bloquee al hundirse en la arena o atascarse en algún desnivel de la zona.<br />
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Las circunstancias pueden no ser las mejores para reunir materiales, y menos aún para ponerse a fabricar cosas que requieren estar junto a un horno a una temperatura lo suficientemente alta para fundir el acero y hacer que se pueda trabajar con él y moldearlo, siendo que por fortuna el joven arquero cuenta ya con unos moldes para lo que pretende hacer con el acero por lo que una vez lo tenga fundido es verterlo en el molde y enfriarlo de manera controlada y segura para lograr el resultado deseado. Bertram se adentra poco a poco en la isla, empujando la carreta con más facilidad de la que esperaba ahora que se encuentra vacía y avanza manteniendo los ojos atentos a su entorno, una costumbre que no pierde sin importar si está en una misión, en un día libre o recolectando materiales de forma calmada y tranquila, sin necesidad de pelear. Como cazadora y luego marine se hizo costumbre en el joven pelirrojo estar siempre atento al entorno, siempre listo para cualquier suceso y para tener que actuar, de forma que si aparece una amenaza o ve a alguien cometiendo algún delito o que necesite ayuda poder actuar sin perder tiempo en procesar información que ya ha recogido al fijarse en los detalles de lo que le rodea.<br />
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Para reunir el acero el joven no se dirige a una zona natural, al contrario que en Little Garden, en Arabasta no hay un volcán que puede provocar la formación de acero en el entorno, por lo que tiene que buscar otra forma de hacerse con ese material tan preciado que necesita para sus creaciones, y la única opción viable que se le viene a la mente es ir a la zona donde acaban los restos de materiales de fabricación desechados por exceso, o donde se echan los productos defectuosos o en desuso, sea el motivo que sea, en muchas islas habitadas siempre hay una zona donde encuentras objetos hechos de acero tirados por gente que no sabe aprovecharlos o restos de acero en la fabricación que deciden tirar por no tener donde guardarlos o planes para ellos. Sus pasos calmados, medidos y pausados no destacan en el entorno, siendo que apenas se fijan en él a pesar de llevar una enorme carreta vacía de momento, algo que prefiere antes que tener que lidiar con gente haciendo preguntas molestas e innecesarias sobre de dónde viene, qué busca hacer con la carreta o si puede recoger su basura aprovechando la carreta.<br />
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El joven apenas nota el calor del entorno, por lo que descubre que su suposición sobre la mejor manera de vestir fue la acertada, al usar una ropa ancha que cubre prácticamente todo su cuerpo evita que el sol pueda provocarle quemaduras en la piel y otros problemas de salud derivados de una exposición prolongada y sin control al sol, además de que mantiene el frescor del cuerpo al ser una ropa hecha específicamente para lidiar con esas temperaturas y esas condiciones climáticas, o eso recordaba de lo que le enseñó su abuelo antes de ser asesinado cruel y brutalmente por esos malditos piratas. Pese a tener su objetivo claro, el joven marine es bastante educado y saluda a la gente con la que se encuentra en su trayecto, ayudando a algunas personas mayores cuando necesitan algo de fuerza para llevar algo a su casa, e incluso evita que unos niños se caigan en lo que parece ser un pozo mientras avanza, recibiendo agradecimientos y abrazos de sus madres que luego les reprimen y castigan para que aprendan a tener más cuidado cuando juegan.<br />
 <br />
El sol brilla con tal fuerza que se refleja en las dunas lejanas y en la arena, así como en las casas y edificios blancos de la ciudad que hay por la zona, haciendo que el joven arquero se alegre de llevar sus gafas puestas para protegerse tanto de la luz como de la arena movida por las corrientes de viento que surgen de vez en cuando pudiendo provocar que arena, polvo y otros granos acaben entrando en los ojos de cualquiera que esté descuidado en las calles. El joven ve a la gente de la zona cubrirse la cara, los ojos y prácticamente todo el cuerpo como lo hace él mientras pregunta por indicaciones hacia el lugar en el que se deshacen de lo que él necesita, parándose cada que pregunta a alguien y prestando atención antes de volver a emprender la marcha con total calma y tranquilidad, sabiendo que va por el camino correcto, y por la información que va reuniendo, sabe que el lugar está bien abastecido del acero que tanto necesita. Los pasos del joven que no destaca demasiado físicamente, ni por altura ni por musculatura, de hecho muchas veces la gente lo subestima o no cree que es un marine en el Grand Line precisamente porque se ve bastante escuálido y carente de fuerza. Realmente no están del todo equivocados, la fuerza precisamente no es en lo que destaca el arquero, sin embargo eso se debe a que su entrenamiento estaba direccionado a mejorar su dominio del arco y su puntería, convirtiéndose en un arquero de primera cualidad entre los demás cazadores de su isla natal antes del desastre.<br />
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Los pasos del joven finalmente lo llevan a la zona cercana al lugar donde están los desechos de acero que le comentaron, tanto restos de acero que sobraron de las producciones, como los productos fallidos, así como aquellos que fueron descartados por sus dueños por no encajar en su visión estética del objeto, querer que hagan algo para lo que no fueron diseñados al no haberlo mencionado al herrero en el momento de encargar el objeto o aquellos que simplemente pertenecían a personas que ya no se encuentran y los que heredaron las casas o sus pertenencias no los querían y decidieron simplemente arrojarlos al basurero. Sea como sea el marine no está allí para juzgar lo que hace cada uno con sus objetos, mientras los depositen en una zona controlada y no destruyan el entorno no entra en sus labores controlar que no tiren algo aún funcional solo por su aspecto o por no cumplir con unas funciones que no mencionaron al fabricante, el joven de pelo rojo se encuentra allí únicamente para buscar acero para sus fabricaciones, siendo que comprobará todos y cada uno de los restos, objetos y demás para asegurarse de tomar solo las piezas de acero que cumplan con un mínimo de calidad y no se encuentre mezclado con otras cosas innecesarias. Si ve que no puede encontrar la cantidad necesaria de acero sin mezclarse empezará a buscar los que estén menos contaminados por otros materiales y los que serían más sencillos de separar, para luego buscar donde depositar lo que no necesita o darle algún uso.<br />
 <br />
El joven no tarda en llegar a la zona que le interesa, una especie de cantera abandonada reconvertida en una especie de vertedero, basurero y desguace, todo en uno pues no parece que alguien esté a cargo del lugar o se moleste en separar las cosas, simplemente parece ser el lugar donde todos decidieron tirar lo que ya no usan para que no ocupe espacio en su casa convirtiendo lo que antaño sería una cantera de alguna clase de mineral, alguna roca o similar, en un cúmulo de basura descontrolada. El joven se molesta un poco con la escena vista, pero se pone a investigar un poco el entorno y se da cuenta de que al menos no es una zona con riesgo de contaminar el agua y al tratarse de una antigua cantera tampoco afecta negativamente al ecosistema, al menos no más de lo que ya afectó la construcción de dicha cantera. El joven deja la carreta en una posición adecuada para que no moleste el proceso de búsqueda al mismo tiempo que se encuentre a una distancia que no retrase el cargarlo, sobre todo teniendo en cuenta que probablemente tenga que hacer al menos dos viajes para reunir toda la cantidad de acero que necesita, sobre todo para evitar no tener fuerza suficiente para mover la carreta o incluso que la misma se hunda demasiado en la arena y quede bloqueada, por lo que prefiere hacer varios viajes entre el barco y la cantera, o incluso montar un campamento en una zona intermedia a arriesgarse a perder todo el trabajo por pasarse de confiado.<br />
 <br />
El contramaestre no duda en adentrarse en ese depósito de basura con presteza y cuidado, manteniendo los ojos avizores ante cualquier señal de peligro así como el resto de sus sentidos en lo que busca por planchas de acero, herramientas rotas o cualquier objeto hecho de ese material que no se encuentre oxidado y corroído, pues esos no sirven al poner en riesgo la estabilidad estructural de lo que va a fabricar. El joven va estudiando cada pieza de metal que encuentra, distinguiendo el acero de otro metales que no le sirven para su propósito y entre lo que encuentra de acero distingue con total claridad y facilidad las diferentes cualidades, quedándose siempre con los mejores que encuentra, pero separando el resto por si acaso no encuentra más cantidad de una calidad superior ir rellenando lo que necesita con calidades inferiores. Muchos de los artesanos que conoce el joven Gaufrid o llenarían la carreta y no podrían moverla, o emprenderían viaje cada que alcanzaran la cantidad más adecuada para moverse por ese tipo de terrenos, teniendo que retomar la búsqueda cada vez que regrese al lugar. Él sin embargo lo que hace es ir formando grupos de metales tomando en consideración la cualidad y la cantidad, nunca haciendo una agrupación mayor de lo que considera conveniente para llevar en la carreta con una superficie nada estable como lo es la arena.<br />
 <br />
El joven se cuida de evitar aristas cortantes al tomar cada pieza y al meter la mano en montículos de basura, lo último que necesita es una herida infectada por la arena y la basura mientras busca prepararse para las futuras misiones e incluso para prepararse por si se encuentra con los asesinos de sus abuelos poder hacerles pagar por lo que hicieron, siendo de las pocas personas que no tendrán piedad y acabarán muertos por mucho que el arquero eléctrico siempre evite la muerte de sus enemigos, prefiriendo siempre reducirlos y entregarlos en un cuartel. Sus ojos rojos, apenas visibles tras las gafas y bajo todo lo que lleva para protegerse del sol y la arena, recorren la cantera con cuidado, prestando atención a todo detalle mientras su oído está alerta a cualquier señal de amenaza o peligro, incluyendo avisos de tormenta de arena. Hablando de las tormentas el joven hizo su investigación antes de salir del barco y resulta que las tormentas de arena son un fenómeno responsable de varias muertes en los lugares con ese tipo de climatología y ecosistema repleto de arena y con pocos refugios. Por lo que leyó la mayoría de las muertes se dieron por intentar correr más que las tormentas, mientras que aquellos que se detienen y erigen un pequeño refugio improvisado se salvan si es lo bastante robusto para no derrumbarse o salir volando. Con eso en mente el joven deja a mano todo lo que puede necesitar para montar un refugio en caso de que venga una tormenta de arena poder protegerse a sí mismo y a lo que recoja, confiando plenamente en ser capaz de hacer algo lo bastante amplio y robusto para ello.<br />
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<span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Que calor que hace, sir.-</span><br />
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Protesta el marine a la vez que se rasca tras la cabeza en un momento dado. Conforme el joven va buscando y descartando lo que no sirve el tiempo se hace eterno y la búsqueda empieza a tomar un buen peso en su ánimo al estar en completo silencio, por lo que en su voz más desafinada y completamente fuera de ritmo el pelirrojo empieza a cantar mientras sigue buscando, concretamente un trozo de una melodía que recordaba su madre cantaba en los días de descanso mientras observaban el bosque y disfrutaban de la suave brisa en la terraza de su pequeña casa mientras se calentaba algo de té en el horno a leña de al lado. La melodía, que suena en una zona desierta sin nadie más que el artesano que toma lo que otros ven como basura a modo de material aprovechable, es la siguiente<br />
 <br />
<span style="color: darkblue;" class="mycode_color">- Entre as nuvens vem surgindo<br />
Um lindo avião rosa e grená<br />
Tudo em volta colorindo<br />
Com suas luzes a piscar<br />
Basta imaginar e ele está partindo<br />
Sereno indo<br />
E se a gente quiser<br />
Ele vai pousar-</span><br />
 <br />
Para muchos eso no tiene mucho sentido, y realmente no parece tenerlo en lo que es el idioma más hablado y común del mundo, pero la madre del joven Bertram hablaba un idioma propio de su tribu, una tribu hace mucho tiempo perdida y de la cual apenas quedan supervivientes que el pelirrojo conozca, siendo él uno de ellos. Por lo que le contó su madre todos en su tribu tenían el pelo y los ojos de color rojo vivo, variando los tonos de un individuo a otro siendo que la mayoría tenía el mismo tono de pelo que de ojos, siendo Bertram un caso raro al tener un tono más carmesí en los ojos, el más raro dentro de su pueblo. Las manos y los brazos del joven se sienten pesados a medida que el tiempo pasa, el calor empieza a hacer mella a pesar de la preparación para ello, por lo que el marine se detiene un momento, regresa a la carreta y saca una cantimplora para dar un bien merecido y largo trago de agua, hidratándose y refrescándose al mismo tiempo que recupera algo de aliento y aprovecha para hacer un rápido recuento de materiales, asegurándose que los grupos sean lo bastante amplios para evitar aumentar el número de viajes, pero lo bastante pequeños para ser viables de trasladar sin tener que llevar a su compañero peludo a una zona donde claramente va a pasar mucho calor.<br />
 <br />
El sol no para de brillar, siendo que muchos consideraron que el marine estaba loco de salir en pleno día a buscar algo en una de las zonas donde más se sufre por la temperatura, pero debía hacerlo si quería dejar la noche para algo que aumentará aún más la temperatura, y es el forjar el acero y demás por el calor del horno. Igualmente no le corre mucha prisa, hará lo que pueda conforme avance en la búsqueda de acero, y si ve que le falta buscará otra zona, pero por lo poco que ha visto y un cálculo rápido deduce que probablemente tenga más que suficiente acero para lo que tiene pensado, puede que incluso sin necesidad de usar materiales mezclados. El joven se seca un poco el sudor de su frente, una de las pocas zonas de piel que no está totalmente cubierta pues hasta las manos van protegidas con guantes para evitar cortes y pinchazos accidentales, y tras retomar el aliento dice<br />
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<span style="color: darkblue;" class="mycode_color">-Hora de seguir trabajando, sir.-</span><br />
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Tras eso el joven se pone en marcha nuevamente, asegurándose de que los metales que ya había separado por grupos siguieran bien agrupados sin mezclarse y luego se encamina a la zona de la cantera que aun no hay rebuscado para tratar de conseguir lo que le queda de acero, aunque puede que tarde más de lo que esperaba pues a pesar de tener clara la cantidad de acero, no es tan sencillo encontrar material de buena calidad en una zona donde supuestamente son desechos por no servir, estar rotos o simplemente ser sobras de un trabajo para el cual el herrero tomó más acero del que realmente necesitaba, resultando en un desperdicio de materiales. El joven artesano de la división 60  a ojos de algunos parece alguien algo caótico que no sigue un patrón o unas normas claras, pero en realidad eso solo lo piensan los que se quedan con la primera capa visible, alguien alegre, relajado y aparentemente despreocupado, pero en realidad es un marine metódico, observador y que valora la preparación por encima de todo, por lo que siempre tiene pensado múltiples posibilidades y diversos desarrollos de las acciones, estando preparado para una amplia gama de posibles desenlaces haciendo que no le cueste adaptarse al avance de las peleas o sus investigaciones.<br />
 <br />
Incluso en las ocasiones donde todo toma un rumbo fuera de los esperados y para los que se encuentra preparado, el joven tiene experiencia adaptándose a cambios inesperados y sucesos completamente imprevistos por el motivo que sea, intervención de una tercera fuerza inesperada, información errónea, imprecisa o incompleta o directamente por ser una emboscada por parte de alguien que quería que sufriera un accidente durante una cacería, pero precisamente por eso su abuelo siempre actuaba por su cuenta durante sus entrenamientos y aleatoriamente intervenía en el mismo de diferentes maneras, cada vez de forma más original e inesperada, haciendo que el pelirrojo desarrollara una extraordinaria capacidad de percibir los cambios rápidamente y adaptarse a ellos, aunque ello implicase en retroceder unos pasos para obtener una mejor oportunidad de éxito. Precisamente esa determinación a ignorar el ego y el orgullo y valorar las situaciones de forma continua e individual es lo que hace que el marine sea un enemigo temible para cualquiera que crea que la fuerza bruta es la respuesta a todo, siendo que el arquero aprendió a lidiar con ese tipo de sujetos hace mucho tiempo.<br />
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Los ojos del joven arquero recorren el lugar junto a sus hábiles manos de artesano, siendo que centró sus estudios en la creación y mejora de armas a distancia y municiones, concretamente arcos y flechas aunque no descarta hacerse con algún otro tipo de arma o aparato para situaciones en las que no pueda usar el arco o tenga que lograr un golpe claro en una posición desfavorable para su arco. Por ejemplo, algo que pueda disparar desde una zona poco esperada por el enemigo en caso de agarres que inutilicen su brazo o lugares donde usar el arco resulte complicado por el espacio. De la misma manera no descarta hacerse con una especie de ballesta de muñeca que se active con un gatillo en su mano haciendo que sea más rápido y sencillo de disparar, y más útil en lugares estrechos como en el interior de edificios o en caminos estrechos a pesar de que siempre encuentra la forma de hacer buen uso de su arco en esos momentos. Dejando de lado los planes a futuros y los pensamientos de si pasara esto qué podría hacer, el joven pelirrojo sigue separando los materiales con calma y atención, distinguiendo con facilidad la calidad de cada pieza y sabiendo cuales son las mejores y cuales se quedan en reserva por si le falta de mejor calidad poder completar la cantidad necesaria. El joven fue separando con total fluidez y seguridad los distintos tipos de acero en diversos montículos, y cuanto más trabaja más se da cuenta de que si quiere llevarlo todo al barco pasará todo el día en viajes, por lo que decide cambiar de planes, y planifica ir al barco a por sus herramientas y comida al terminar esta tanda de búsqueda de materiales, centrándose en tener el acero listo. Una vez lo tenga todo reunido, al menos el acero en la cantidad adecuada y con algo de margen por si acaso, montará un pequeño campamento cerca del lugar para luego quedar solo necesitando reunir la madera y el cuero, algo más sencillo de transportar por diversos motivos, entre ellos la cantidad y el peso tota de la madera y el cuero con respecto al acero, pues incluso llevando tanto el cuero como la madera juntos no pasa mucho de la mitad de material.<br />
 <br />
Mientras el joven arquero trabaja en la forja de un nuevo arco, nuevas flechas y algunos útiles, sus compañeros pueden estar entrenando, descansando o preparándose para lo que pueda ocurrir en la isla totalmente cubierta de arena, resultando casi irónico que salgan de una isla helada y acaban inmediatamente después en una isla con un clima totalmente opuesto, donde lo que les castiga es una temperatura tremendamente elevada respecto a otras islas. Bertram puede ser alguien tozudo, terco y obstinado en lo que se refiere a lograr sus objetivos, algo que afecta sobre todo a cuando se decide a cazar algunas presas para comida, cuero u otras necesidades, o cuando se propone completar determinadas creaciones en un tiempo concreto, siendo generalmente ideadas para estar listas antes de alguna nueva misión pues suelen ser creaciones pensadas para mejorar las capacidades de combate y comunicación de toda la división. Lo hizo cuando llegaron a la anterior isla, preparando una espada nueva para Kibai junto a un par de guantes que le resultarían útiles en combate al mejorar su destreza con las espadas, así como sus propias gafas y guantes para mejorar su desempeño, ahora su idea es mejorar su propio arsenal y añadir un sistema de comunicación en el que no requieran de sacar los den den mushi para ello, agilizando la comunicación y al mismo tiempo hacer que sea complicado que los enemigos sepan que están hablando entre ellos aunque estén a distancia.<br />
 <br />
El joven pelirrojo asegura que tiene todo lo que necesita, o al menos gran parte, y comprueba que los grupos de acero que fue formando se encuentran en el mismo sitio sin que nadie se haya llevado nada antes de suspirar y pensar en que quizás se pasó un poco con sus ideas al pretender hacer tantas cosas al mismo tiempo, pero de momento se limita a secarse el sudor y organizarlo todo mientras piensa en las herramientas que va a necesitar y el mejor lugar para montar el horno y la forja antes de ir a por todas las herramientas y lo que necesita para improvisar un pequeño horno portátil para tratar el metal y fundirlo para poder terminar de realizar el trabajo deseado, pues para parte de ello necesita fundir el metal, para otras simplemente hacerlo maleable, para lo cual no necesita fundirlo completamente, solamente reducir la resiliencia y aumentar su flexibilidad temporalmente, lo suficiente para modificar su estructura y forma y lograr formar lo que pretende. El joven se asegura de que todo esté en su sitio y ordenado, separado por calidades y bien dispuesto, cambiando la separación por grupos a disponerlos en una fila que va de mejor calidad a peor al no tener que mover todo el acero más lejos que unos metros, siendo que estará a una distancia razonable para acceder al acero de manera eficiente para trabajar sin que estorbe a su movimiento mientras forja.<br />
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El joven sonríe mientras se encamina hacia el Royal Quiver, una sonrisa genuina de alegría, diversión y tranquilidad que hace tiempo no esboza seguido, la cual surge siempre que tiene tiempo para dar rienda suelta a su imaginación en el momento de forjar objetos y fabricar otros tantos sin necesidad de forja. El joven va tarareando la canción de antes mientras camina, saludando a la gente con la que se cruza con una sonrisa en el rostro y un paso calmado y tranquilo como quien está en su hogar y no teme ser atacado o tener problemas mientras camina despreocupado por calle que considera totalmente seguras. Es un recién llegado como quien dice, pero su carácter abierto, cercano y afable le ayudó a acercarse a los ciudadanos y que le recomendaran un buen lugar donde conseguir materiales para trabajar, incluso preguntó donde sería un buen lugar para montar una herrería improvisada junto a un puesto de ensamblaje y algo de carpintería al trabajar la madera para el arco y las flechas, las cuales si puede hará incendiarias para buscar un daño elemental extra y si puede añadir daño en área a su repertorio.<br />
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El joven, que tomó la carreta antes de encaminarse hacia el barco a por los materiales, la bebida y algo de comer, está feliz de poder pensar en diversas ideas y trabajar en ellas durante un tiempo sin tener que preocuparse de ataques piratas, animales salvajes invadiendo la zona de trabajo o de que una repentina nevada lo complique todo, pues el frío rompe la cadena de trabajo y complica el mantener la temperatura del acero en el punto que requieren algunos de los procesos involucrados en la fabricación de algunos objetos. Mientras camina busca la forma de estructurar el comunicador de forma que, aun dependiendo de un den den mushi, puedan llevarlo encima y usarlo sin que estorbe a la hora de moverse o pelear, pues de lo contrario pierde por completo su utilidad al molestar más de lo que ayuda. En un principio no debería ser un problema al tratarse los den den mushi de objetos relativamente pequeños y fáciles de transportar y el añadido ser un sistema de cableado y activación que no dependa de sacar el pequeño caracol, y baste con un toque o algún gesto simple que active la comunicación. Su idea es colocar un pequeño botón en un auricular que se conecta con el den den mushi y, al final del sistema, se active el mismo y se transmita los mensajes directamente al auricular, que también funcionará como micrófono, de esa manera se puede hablar sin tener que tener una mano ocupada en el mismo y en caso de estar en mitad de un combate o no poder arriesgar a tener una mano ocupada poder seguir hablando con alguien que pueda tener información útil.<br />
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El contramaestre Gaufrid se acerca rápidamente a su barco, subiendo al mismo y acercándose a comprobar primero el estado de su compañero peludo, viendo que aún está bien refrescado y tiene suficiente agua para poder hidratarse bien, saludándolo y acariciándolo brevemente antes de tomar las herramientas que va a necesitar para montar la forja, el cuchillo que usará para trabajar la madera y dejarla con las formas y la estructura necesarias para las flechas y el arco, así como el carcaj. Entre las herramientas tomadas tiene un mazo de forja, un martillo de menor tamaño para los acabados y asegurar el cuero en las construcciones que lo usen, así como tijeras, reglas, tenazas y la ropa de protección para la hora de tratar el metal a altas temperaturas, puede que esté bastante emocionado por volver a trabajar en la forja, pero eso no provoca que ignore las medidas de seguridad, precisamente produce el efecto contrario, que priorice la seguridad para evitar pasar tiempo sin poder entrenar o forjar por quemaduras o heridas derivadas de trabajar sin cuidado. Una vez termina de reunir todas las herramientas pasa a por la comida y bebida, tomando comida fresca y que pueda comer cómodamente además de que no provoque que tenga calor o se le complique el manejo de las herramientas por comerlas, así como dos enormes botas repletas de agua bien fresca, el mejor recipiente para mantener el agua fresca en una isla con una climatología tan cálida como lo era Arabasta.<br />
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El joven se despide de su compañero con un abrazo y se dirige de regreso a la zona donde se pondrá a trabajar, sabiendo que apenas y ha comenzado con el trabajo y aun le queda una gran parte del trabajo, pues haciendo algo de cálculos no lleva ni un cuarto del trabajo que necesita hacer y le espera por delante, sabe que es mucho trabajo y que probablemente hubiera sido una mejor idea dividirlo en diversos días, al menos dos o tres, siendo el primero dedicado a reunir los materiales más pesados como el acero y la madera, el segundo para reunir los otros materiales y terminar de ultimar detalles en cálculos, diseños y preparación de la zona de trabajo, así como asegurar la zona de trabajo y que el entorno no va a afectar a la producción. Normalmente el joven haría eso sin dudarlo, pero teniendo en cuenta los últimos acontecimientos y lo que viene ocurriendo en el viaje de la división que fundó junto a Stroud, isla en la que paran isla donde acaban inmersos en diversos problemas y diversas situaciones delicadas y complejas, el joven artesano decide no arriesgar que su trabajo se vea interrumpido por algo similar, por lo que respira hondo y se mentaliza y convencer de hacer algo que hace mucho, pero que mucho tiempo que no hace, pasar un día entero forjando, llegando a quedar en vela para poder terminar el trabajo, dejando el descansar para cuando haya terminado de fabricar todo lo que tiene en mente, asegurado su buen estado, buen funcionamiento y recogerlo todo para dejar el entorno limpio e intacto, algunas veces incluso mejor cuidado que antes de que llegara.<br />
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La carreta, que en los viajes anteriores iba completamente vacía y solo estaba como un medio de transporte para cuando consiguiera reunir los materiales que requieren sus ideas llevarlos hasta el barco o la zona cercana que es donde, en un inicio, planeaba montar la forja, además de algunos restos de materiales que guardaba de anteriores trabajos y que siempre buscaba en qué ocuparlos, siendo este un momento perfecto para ello. Sin embargo, al ver la enorme cantidad de acero, el peso que eso tendría y calcular los viajes necesarios para evitar que la carreta se bloqueara en el camino al hundirse en la nieve por el peso decidió cambiar la ubicación de la forja. La nueva ubicación por la que se decidió es el lugar donde encontró todo el acero que va a necesitar, siendo el material que con diferencia pesará más y resultaría en ser el más complicado de trasladar en pocos viajes, siendo el más sencillo por diferencia la arena, la cual irá a un horno específico con un proceso diferente para forjar las lentes que irán en la mira, siendo una doble lente, quizás incluso triple dependiendo de lo que quiera lograr. Algunos de los aldeanos se preguntan qué pretenderá el marine con tanto viaje hacia el desguace, un lugar donde ellos solo van a tirar lo que no sirve, está obsoleto o sobra, pero ahí está la cuestión, la utilidad de las cosas depende de la perspectiva con la que no lo mira, lo que para algunos es basura, material inútil o sobras, para otro puede ser justo lo que necesita para sus ideas o algo que le resultará útil, y el joven pelirrojo a lo largo de su vida como artesano aprendió a aprovechar todo lo que encuentra, y sobre todo, a reaprovechar lo que otros ven como desperdicios o cosas inútiles.<br />
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 El joven no presta mucha atención a esos detalles, está canturreando feliz, golpeando alegremente el mango de la carreta al ritmo de la melodía con sus dedos mientras camina hacia la zona donde se pondrá a trabajar sin dudar en sus próximos trabajos, aunque antes de terminarlos, o más bien empezarlos, tendrá que ir a comprar un nuevo grupo de Den Den Mushis destinados al sistema que ideó, un sistema que es completamente provisional en lo que descubre una forma de sustituir los den den mushis por algo más compacto, discreto y que no requiera de cables y funcione de forma completamente independiente, reduciendo la posibilidad de que alguien ajeno a los usuarios de dicho objeto puedan interceptar los mensajes enviados por ese método. El camino del joven marine no es muy largo entre el barco y la ubicación deseada, y tampoco parece que quieran evitar que llegue allí, al final, si usa parte de lo que hay allí es menos basura de la que se tendrán que deshacer después, de forma que más que impedirle o cuestionarle lo que hace, la mayoría lo agradece en silencio, otros le sonríen y agachan la cabeza en un leve gesto de agradecimiento. Mientras la mayoría actúa en formas similares, hay un hombre distinto a los demás, un aciano que lo observa en silencio, atento y sin juzgar, sin criticar, como estudiando lo que hace fijándose en sus movimientos, su dedicación y la forma tan meticulosa con la que lo separa todo y la decisión y calma de sus pasos.<br />
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Bertram decide fingir no percatarse de ello, pese a que su manía de observar y estudiar el entorno y su percepción le hicieron percatarse rápidamente de la forma en la que él lo trata, hasta que cuando llega al lugar nuevamente, y empieza a montar la mesa donde deja la comida y la bebida, algo alejada de la zona de la basura y de la zona de la forja, que empieza a montar una vez tiene la comida protegida del viento, los bichos, la arena y el calor. El joven Gaufrid empieza a montar los hornos, empezando con el del acero apilando ladrillos especiales para tal función, dejando un hueco calculado para avivar el fuego sin arriesgarse a que sea demasiado grande como para que se apague o avive demás, estudiando simultáneamente donde colocar la mesa de ensamblaje y el otro horno. Es en mitad de eso que escucha las palabras del hombre que dice<br />
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<b>-Hace tiempo que no veo un artesano tan concienzudo y dedicado, pero sobre todo, uno que sabe reaprovechar el material que toros desechan sin saber que muchas veces son el mejor material que pueden encontrar. Ninguno de mis aprendices tiene esa disciplina, bueno más bien ex aprendices pues ya tienen sus propios locales y yo ya me retiré, ahora solo soy un simple anciano con conocimientos de herrería, ya ni tengo mi propia herrería pues costaba demasiado mantenerla. Solo quería acercarme y decirle que es una alegría ver que aún quedan buenos artesanos, y sobre todo artesanos capaces de montar hornos improvisados de tanta calidad y tan bien calculados. Ahora le dejo trabajar, que tenga un buen día.-</b><br />
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Bertram hace una reverencia en agradecimiento y en muestra de respeto por un herrero experimentado que simplemente se retiró y ya no trabaja, pero cuyos ojos mantienen una gran capacidad de observación y una capacidad crítica y de evaluación forjada por años de trabajo constante y dedicación, además de demostrar una clara pasión por la forja. El joven de rojizos cabellos y orbes carmesíes no puede evitar sonreír alegre y satisfecho, que un herrero de tal experiencia le felicite y halague de tal manera es un honor, por mucho que no sea un herrero mundialmente conocido y no destaque demasiado, el hecho de que con su experiencia reconozca el valor del marine es un halago más que suficiente para cualquier artesano. Totalmente motivado por esas palabras y con más energía que al inicio, el joven continúa montando su zona de trabajo, prestando una muy concisa atención a cada detalle del montaje, asegurándose de que no hayan huecos de fuga de calor, la estructura sea estable y que dispone de todas las herramientas necesarias, colocando el recipiente del aceite de enfriado en su lugar y tapándolo de momento para que la arena no entre y contamine el aceite de enfriado, lo cual terminaría por mezclarse con el acero y bajar la calidad de lo que termine por forjar. Pese al titánico trabajo que le espera por delante, las horas sin descanso y el esfuerzo, su alma de artesano grita alto pidiendo empezar, pero antes ha de terminar de reunir los materiales restantes, siendo la madera, la cuerda, el cuero y la arena, aunque este último material no tiene pérdida, hay a patadas, mire a donde mire hay arena, pero lo más delicado será hacerse con los den den mushi necesarios para uno de sus trabajos, un trabajo que se verá sustituido por algo más elaborado y específico en cuanto el joven encuentre una forma de idearlo, y sobre todo, algo que pueda suplir la función de los den den mushis siendo lo que más se3 le escapa de sus capacidades actuales.<br />
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Pese a que aun queda material por recolectar, primero se asegura de que todo esté montado perfectamente, los hornos estén en perfecto estado para luego calentarlos y empezar a trabajar, aunque sabe de sobra que tardarán en tomar la temperatura necesaria por lo que se dedicará a hacer los objetos que no requieran de eso en lo que vigila que la temperatura sea la adecuada y el fuego se mantenga. Pese a que en ese momento su mente esté en el modo creativo, artesano, parte de su mente está atenta al entorno y otra parte, la de cazador y combatiente, está ideando nuevas formas de combatir para aprovechar sus distintos tipos de flechas y sus capacidades de disparo, además de pensar en formas de mejorar su uso del haki para situaciones en las que no pueda arriesgarse a afectar a sus compañeros en combates en grupo, además de buscar una forma de equilibrar su desarrollo del haki, mantener sus capacidades de disparo y al mismo tiempo mejorar su capacidad de reacción frente a ataques y movimientos, siendo actualmente uno de sus puntos flacos pues por mucho daño que tenga, si no logra defenderse estará en problemas si encuentra un enemigo que sepa aprovecharlo. Por ahora se limitará a potenciar su daño y su haki, manteniendo la meditación sobre qué hacer con la extraña habilidad que consiguió de esa akuma que no sabe muy bien porque tomó, puede simplemente ignorarlo y mantenerlo en un uso básico y simple de la misma, pero por otro lado si la mejora puede que le aporte un recurso de lo más útil y versátil a futuro, siendo que es algo que debe meditar concienzudamente y no precipitarse a la hora de decidir.<br />
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Finalmente el joven pelirrojo está satisfecho con la estructura de cada uno de los hornos y por ende toca ir a por el cuero y la madera, ambos materiales puede conseguirlos por la misma zona, pues puede tomar la madera de árboles desérticos mientras que el cuero lo puede tomar de animales que cace o restos que encuentre, siendo la segunda opción la menos posible y viable, pues en caso de haber animales muertos seguramente los carroñeros y los insectos necrófagos se habrán reunido junto al cuerpo para alimentarse de él. El joven se ajusta el arco sobre su hombro, las flechas en su cintura y las gafas en sus ojos para poder empezar a avanzar hacia la zona donde reunir los nuevos materiales que necesitará, llevando consigo la carreta donde irá colocando los materiales conforme los consiga. El joven arquero evalúa las posibilidades, pensando en el tipo de madera que mejor funcionará para lo que tiene pensado, la forma en la que necesita y el tamaño para algunos de los objetos pues no es lo mismo tomar ramas sueltas para las flechas que necesitar una pieza mayor para el arco, aunque tiene una idea de como aprovechar mejor la madera sin depender totalmente de encontrar una pieza de madera lo bastante larga para hacer el arco de una pieza, aunque sería lo ideal para su integridad y poder asegurarse de que el arco cumpla con los requisitos deseados, aunque puede que modifique un poco los extremos para añadirles algo de filo. El joven se mueve con la misma calma y alegría que antes, recordando los días felices, cuando caminaba junto a Titta para simplemente relajarse, reabastecer la casa o simplemente investigar más de la isla enseñando a la joven a moverse libremente, pues sus padres murieron antes de que ella pudiera aprender de ellos.<br />
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El joven cazador mantiene sus ojos carmesíes atentos a todo lo que le rodea, siendo que ahora se dirige a una zona menos transitada o vigilada, convirtiéndolo en la ubicación perfecta para una emboscada por parte de bandidos, piratas o demás criminales. La verdad es que el anciano parecía observar esa zona cuando fue a ver al arquero, y su mirada ciertamente dejaba bien claro que no es una zona en la que uno se adentre por su cuenta, solo y menos aún si se es un herrero, artesano o alguien que se gana la vida mediante la creación de objetos en lugar de estar entrenado para el combate. No es raro encontrar herreros diestros en la espada o la daga, otros aprendieron artes marciales para defenderse pero no hay ninguno conocido que domine el arco, o al menos que el joven arquero conozca. Los pasos del joven van dejando huellas en la arena, al igual que lo hacían en la nieve, pero al contrario que en la helada isla de Drum, en este reino arenoso y de clima tan cálido que uno puede salir del agua para de manera casi inmediata terminar completamente seco como si fuera lo más normal del mundo. Además de eso, al tener vientos constantes y la arena moverse con un viento mucho más suave,  las huellas no tardan en desaparecer, por lo que es complicado  seguir un rastro si no tienes conocimientos básicos de cacería, investigación y sin saber qué buscar ni conocer un poco el entorno.<br />
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Muchos en el pasado del arquero se reían del tiempo que el joven dedicaba a vagar por el bosque cuando tenía un encargo, para ellos los mejores cazadores eran los que entraban, mataban a su presa y regresaban, pero el pelirrojo aun recuerda lo que ocurrió unos días antes del ataque a su casa, hubo un cliente que solicitó varios ejemplares de facóquero, siendo que necesitaba buena carne para un banquete y además bastante cuero para preparar regalos para unos visitantes importantes. Debido a la enorme cantidad de ejemplares necesaria, aún dentro del límite impuesto por los cazadores para mantener un equilibrio en el ecosistema y la fauna, se decidió que varios de los cazadores más jóvenes se encargaría de ellos, cada uno debía hacerse con un ejemplar, cada uno siguiendo los métodos que consideraran más apropiados y eligiendo al animal que creen mejor pudiese cumplir con las espectativas del cliente. La mayoría de ellos entró al bosque sin un plan más que buscar al animal, matarlo y llevarlo, considerando que se ganarían un mejor trato por ser más rápidos y no hacerle esperar. En cambio Bertram estudió su zona habitual, observó algunos de los ejemplares y luego abatió al que consideró cumplía mejor los requisitos. Al terminar de reunir todos los animales el cliente los observó con atención, al igual que los cazadores veteranos y todos se percataron de la enorme diferencia de calidad entre las presas, y sabiendo perfectamente que el método de Bertram fue claramente el más eficiente si valoras la relación entre el tiempo invertido y la calidad del resultado. Debido a eso algunos de los cazadores más jóvenes guardaron rencor al pelirrojo, pero la mayoría buscaron consejos o le pidieron que les enseñara, algo que el joven hizo encantado.<br />
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Saliendo de ese recuerdo y regresando al momento actual, el joven observa el entorno y se percata de dos cosas bastante interesantes, la primera es que tal y como observó en el rostro del hombre, el lugar se presta a emboscadas, al haber huecos en el suelo, grupos rocosos que permiten esconderse y árboles lo bastante frondosos como para que un tirador pueda esconderse entre sus ramas y esperar a su objetivo. Sin embargo, eso solo sirve contra personas que no sepan pelear y aquellos que sabiendo pelear suelen no prestar atención al entorno o no tienen costumbre de observar a lo lejos, mayormente luchadores cuerpo a cuerpo que nunca se enfrentaron a un tirador antes. El joven marine no es ninguno de esos arquetipos, es un luchador experimentado, acostumbrado a observar el entorno por su época cazando y al ser un tirador él mismo sabe qué buscar para saber si hay tiradores por la zona y cómo reaccionar de detectar o sospechar de su presencia. Además al ser un cazador es capaz de reconocer marcas de movimientos fuera de lo común en la zona, además de como buscar los animales que le interesan para el cuero. El arquero se ajusta el arco en el hombro y sigue empujando su carreta hasta dejarla en una zona segura, lo bastante retirada para que no sea una molestia para el entorno ni llamar la atención, permitiendo a la fauna moverse con total libertad y normalidad por la zona, pero lo bastante cerca para poder llevar los materiales con facilidad sin tener que hacer largos viajes a pie cargando con los materiales, siendo que sobre todo el tema del cuero sería delicado.<br />
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<span style="color: Darkblue;" class="mycode_color">-Bueno, creo que es hora de ponerse en serio a buscar los materiales restantes, tengo que darme prisa y terminar aquí antes de dirigirme a la ciudad para hacerme con unos den den mushi sir. Solo espero que la tienda que los vende siga estando abierta para cuando llegue allí.-</span><br />
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El joven marine decidido a no desperdiciar tiempo decide hacerse primero con la madera, siendo lo más sencillo y rápido pues es solo cortar lo que necesita, midiendo bien los tamaños, grosores y el estado de la misma para evitar madera podrida, repleta de termitas o con problemas que puedan afectar al estado del arma o del objeto una vez fabricados, lo último que necesita es que su arco se rompa en mitad de la pelea por estar mal hecho o por usar madera demasiado frágil o carcomida y con poca resistencia. Sus ojos carmesíes estudian con detenimiento los árboles que ve por la zona, las sombras que proyectan, sus copas agitándose por la brisa en busca de alguna señal sospechosa, pues no solo son los tiradores quienes se esconden en los árboles, hay lagartos, serpientes e incluso algunas especies de felinos salvajes son capaces de subir a un árbol y acechar desde allí, pero estos últimos normalmente suben cuando ya tienen una presa para comerla lejos de los carroñeros o de ladrones de comida como las hienas. El joven arquero reconoce algunos rastros en lo que observa los árboles, siendo estos algunas marcas en los troncos de algunos árboles frecuentes en zonas de jabalíes o facóqueros cuando afilan o limpian sus colmillos. En algunos lugares hay osos que marcan su territorio con zarpazos, o incluso rinocerontes afilando su cuerno en los troncos, cada criatura tiene una forma de mantener sus medidas de defensa en perfecto estado. Decidido a empezar ya con el trabajo, el joven toma su cuchillo de cazador para camina por la zona, estudiando las ramas que ve a su alcance, observando su estado, si se notan marcas de desgaste por cargar peso incluso si hay alguna señal de nidos cercanos, pues de haberlos descartaría el árbol para que las aves puedan criar con calma y seguridad.<br />
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El joven ve algunas ramas en el suelo, o más bien algunos restos de antiguas ramas que parecen haber sido tiradas por alguna criatura o cedido por el paso del tiempo o un viento más fuerte del que pudieron soportar, pero tras un estudiar cada una con detenimiento, calmadamente y con total atención a todos los detalles, logra identificar unos cuantos que le sirven, no todos, pero es un buen comienzo para poder hacer las flechas que quiere. Sus pasos calmados y cuidados, su atención a todos detalles le ayudan a evitar pisar posibles ramas para la fabricación de todos los objetos que tiene en mente, mientras que también le ayuda a estar totalmente consciente del entorno y las posibles amenazas, pues en el momento que sus oídos lleguen a escuchar un ruido sospechoso, por mínimo que sea, podrá centrar su atención en el punto de origen del mismo al ser capaz de calcularlo con sorprendente precisión tras varios años en los que llegaba a pasar días durmiendo en el bosque para adaptarse al mismo aprender a entenderlo sin necesitar estar mirando en todas las direcciones, la idea es poder identificar los sonidos y distinguir los que son una amenaza de los que son simplemente la vida normal del bosque, por lo que puede centrase en actuar única y exclusivamente cuando haya una amenaza en potencia real, y no cuando un pequeño pájaro carpintero pase por la zona o un primate salte de una rama a otra.<br />
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Mientras recoge algunas ramas sueltas por el suelo, las estudia y guarda las que pueden servirle y las que no se percata que tiene que hay algo más que necesita conseguir además de la madera y el cuero en esa zona, y es cuerda. Sí, es perfectamente consciente de que puede simplemente comprar algo de cuerda en el mercado, específica para el arco, pero el joven arquero está acostumbrado a crear cuerdas para los arcos cuando se rompen en mitad de una cacería, habiendo estudiado bastante al respecto, sabiendo por experiencia los requisitos que debe cumplir la cuerda del arco para ser eficiente, sabiendo también sus preferencias sobre el estado de las cuerdas de sus arcos y considera el tacto de la cuerda algo importante, por lo que empieza a buscar algo que por el tipo de vegetación que ve por la zona cree poder encontrar en el lugar. El joven observa las plantas que hay a su alrededor, buscando un tipo de planta en concreto que sabe crece por zonas con condiciones similares a esa, una alta mezcla de calor y humedad, y acceso a agua. Los orbes carmesíes brillan con el reflejo del sol mientras recorren la zona hasta que una amplia sonrisa se esboza en su rostro iluminando el lugar, pues sus ojos posan sobre lo que está buscando, una planta muy especial en lo que se trata de fabricación de cuerdas, sobre todo cuerdas para los arcos que él usaría, pues tiene todas las características que considera indispensables en un buen arco.<br />
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El joven se acerca con calma a la zona, observando el entorno pues si no recuerda mal es habitual que haya hormigueros en las proximidades de esas plantas y no de cualquier tipo, sino de un tipo bastante peligroso pues son famosas por provocar tanto dolor como un disparo. El joven estudia la zona y ve que no hay rastros de hormigueros por esa zona, por lo que se acerca con cuidado hacia las plantas que necesita y, tras sacar suavemente su cuchillo, empieza a tomar algunas hojas de la misma, una a una; despacio, con calma y teniendo extremo cuidado de no dañarlas pues necesita seguir un proceso concreto para utilizar dichas hojas, más bien tallos de la planta junto a las hojas siendo una mezcla de ambas partes lo que da la cuerda que él desea. El joven aprendió a cortar lo que necesita de la naturaleza sin dañar el material obtenido y sin dañar tampoco el entorno, pues no pretende provocar que las plantas desaparezcan o que se rompa el equilibrio del entorno ni que la cadena alimenticia se rompa. El joven recuerda a la perfección lo que estudió sobre la forma correcta de cortar las partes de las plantas para permitir que crezcan nuevamente y no afecte a su supervivencia ni tampoco a los animales que puedan depender de la misma, y después de varios años repitiendo el movimiento con una atención absoluta a los detalles, el joven interiorizó tanto el movimiento que ya le sale natural y sin necesidad de pensar demasiado en cómo hacerlo, de la misma manera que se hizo natural el disparar para el pelirrojo, tan natural como respirar.<br />
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El joven va dejando lo que recolecta poco a poco a un lado, su respiración calmada, sus ojos fijos en la planta a cortar pues a pesar de saber de memoria como hacerlo no deja de prestar atención para evitar errores por exceso de confianza, y al mismo tiempo sus oídos están atentos al entorno para detectar cualquier posible amenaza. Muchos dirían que si la posible amenaza son hormigas o insectos los oídos no ayudan, pero eso solo ocurre con personas que no están acostumbradas a fijarse en los detalles, y en distinguir los sonidos de la naturaleza, siendo que las hormigas hacen un ruido muy característico cuando avanzan hacia lo que consideran una presa o una amenaza. Puede que una sola hormiga no sea fácilmente audible, pero si se unen varias y hacen el mismo sonido, por unión se potencia el sonido y resulta extremadamente sencillo llegar a escucharlo y distinguirlo si lo conoces. Afortunadamente para el arquero, en la zona no parece haber hormigueros destacables, y no hay rastro de las hormigas u otras amenazas cercanas por lo que el joven toma su cuchillo y poco a poco, con calma, paciencia y cuidado, va tomando lo que necesita para la cantidad de cuerda necesaria para su arco y su carcaj para ir bien preparado a las siguientes aventuras que recorra con su división o en solitario, sabiendo que en cualquier momento la vida puede dar un giro inesperado y ser objetivo de algún ataque centrado en su persona en lugar de un ataque a la marina en general.<br />
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Sus movimientos suaves y precisos no llaman la atención, por lo que incluso de haber animales cerca lo más probable es que se mantengan alejados al no tomarlo como una amenaza ni para ellos ni para su entorno. La mayoría de los artesanos y arqueros que el marine conoce simplemente buscan cuerdas ya fabricadas en los mercados, tiendas y demás, pero esas cuerdas tienen las características que tienen, y cuesta encontrar cuerdas que encajen con los estándares del pelirrojo, por lo que prefiere fabricarla él mismo. Por fortuna no necesita de mucha cuerda, por lo que no tardará mucho en reunir todo el material que necesita para crear esa cantidad de cuerda. El joven deja a su lado, en una roca cercana, las partes que va cortando de la planta y mientras las va reuniendo va calculando la cantidad necesaria para hacer la cantidad de cuerda que necesita con una cantidad razonable. Sus manos son veloces y precisas, y los guantes impiden que se dañe por accidente con ramas cercanas, otros árboles más peligrosos y espinosos ni con las propias hojas en un despiste.<br />
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Las hojas y tallos se van acumulando poco a poco en la roca, mientras la mente del joven arquero mide concienzudamente la cantidad de cuerda que tiene con lo que lleva cortado, buscando completar rápidamente ese requisito previo para dos de sus fabricaciones en mente. El sol hace que el trabajo sea más pesado de lo que fue en el pasado para el joven arquero de melena roja, pues aún con una ropa preparada para evitar notar tanto el calor, la temperatura y la humedad hacen que sea agobiante y que respirar se note pesado y áspero, casi provocando asfixia por la inmensa temperatura. Cada tantos minutos el joven se saca la cantimplora con agua que lleva consigo para darle un buen trago para hidratarse y refrescarse antes de continuar con su arduo e incansable trabajo para lograr lo que pretende. En el pasado muchos se burlaban de él por pasar tiempo estudiando como fabricar cosas y como construir e improvisar flechas en lugar de llevar más de un grupo de flechas, sin embargo, eran los mismos que luego se preguntaban como podía el pelirrojo lograr tantas buenas cacerías y ser elogiado por todos los veteranos, tanto por las persas que lograba atrapar como por su eficiencia y capacidad de resolución de problemas. Muchos de ellos se acercaron al pelirrojo a preguntar como lograba solventar los problemas que iban surgiendo sin saber de antemano sobre ellos. El joven simplemente reía y decía que la razón detrás de esa diferencia era precisamente el motivo por el que solían burlarse de él, pues el estudiar la forma de fabricar objetos, improvisar flechas y demás le ayudó no solo a poder apañar algo en caso de no contar con flechas suficientes o se le rompiera el arco, sino que también ayudó a que desarrollara una mejor capacidad de observación, y una percepción más aguda producto de fijarse en todos los detalles.<br />
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Paulatinamente, como una obra planeada por expertos y destinada a abarcar un gran terreno como lo puede ser una casa, una tienda o una sede de alguna organización, los materiales necesarios por el marine van reuniéndose y alcanzando poco a poco la cantidad que necesitará para fabricar todo lo que tiene en mente. Los músculos del joven arquero todavía recuerdan la sensación de cosecha, no se perdió después de tanto tiempo simplemente peleando, buscando ayudar a la gente inocente y tratando de que no lo maten en el proceso. El joven observa el montículo de ramas que ha formado y se da cuenta de que ya tiene suficiente para construir toda la cuerda que necesita, siendo que desde ahí lo que tiene que buscar es la madera y el cuero, siendo que dejará el cuero para el final.<br />
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Pese a que tiene cierta prisa en empezar con la fabricación y terminar los objetos, sabe que debe hacer las cosas con calma, siguiendo un orden y manteniendo la seguridad y su salud por encima de todo y en todo momento. Por ello es que el joven de melena roja toma las ramas y demás que ha talado con sumo cuidado y camina hacia la carreta, para dejarlas en la misma de forma que luego solamente tenga que cargar el resto de materiales sin tener la necesidad de reorganizar la carreta para que entre todo en ella sin riesgo de que caiga por el camino. El joven camina dejando sus huellas en la arena, pues en esa zona el viento parece ser más tranquilo y no soplar con tanta frecuencia, algo que facilita el trabajo y reduce el riesgo de que algo le dañe el ojo o la arena abrase la poca piel que tiene al aire. El joven marine asegura bien las hojas en la carreta, asegurándose de que no pueda salir volando accidentalmente por una racha de viento o caerse por un obstáculo o desnivel en el camino. En esos momentos echa en falta su pequeño grupo de lobos de cuando era pequeño, aunque más bien eran de su abuelo y le obedecían por órdenes de su abuelo, quien les indicó que siguieran las indicaciones de Bertram si eran correctas, y cuidaran de él. Los movimientos del arquero son estudiados, precisos y sin gasto de energía en vano, para él cualquier movimiento sigue un propósito, al menos cuando está en misiones como marine, en un combate o reuniendo materiales y fabricando objetos, pues quien logra controlar sus movimientos y reducir el gasto de energía tiene mejores oportunidades de éxito, y es algo que aprendió de pequeño durante las cacerías viendo a su abuelo cazar.<br />
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El joven arquero observa el cielo, tiene que controlar el tiempo que pasa pues si ve que se le acaba el tiempo tendrá que dejar de lado algunas de las ideas para otro momento, centrándose en lo más urgente como lo son flechas y un nuevo arco, dejando los comunicadores para más adelante, tal vez para entonces ya tenga la capacidad de hacerlos sin necesidad de comprar nuevos den den mushi o usar los que ya tienen los miembros de la división, además, si no necesita den den mushi puede hacer suficientes para entregarlos a otros miembros de la marina aliados para comunicarse de forma más eficiente y directa, manteniendo la comunicación protegida contra sistemas de intercepción ideados para los den den mushi. El joven observa a su alrededor, buscando la mejor madera para lo que tiene pensado fabricar, y son unas cuantas cosas por lo que en lugar de buscar una madera para cada cosa, pues un arco no tiene los mismos requerimientos que una flecha, el joven para esta ocasión valora que es mejor una madera más versátil, que cubra las necesidades de todos los objetos a crear en lugar de obcecarse en encontrar la madera específica que tenga las mejores cualidades para cada objeto, lo cual alargaría el tiempo de recolección y a la larga afectaría enormemente al tiempo de fabricación, y el marine no sabe cuanto tiempo pasará en la isla, pero por algún motivo que desconoce algo en su interior le indica que no van a estar tanto tiempo en la isla como para poder dedicar varios días a buscar maderas en concreto, si es que en la isla existen todos los tipos de maderas que el joven busca.<br />
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Tras asegurarse de que todo está en orden, es seguro avanzar y que le queda tiempo suficiente para poder terminar de recolectar antes de que anochezca demasiado y que no hay rastro de bandidos, piratas u otros criminales en las proximidades, el joven toma la carreta que ahora pesa un poco más y empieza a moverse en busca de la madera necesaria, pues en este caso es más viable simplemente acercar la carreta y recolectar la madera que ir haciendo varios viajes cargando la madera que puede únicamente con sus manos, e incluso que use algo para aumentar la cantidad a cargar, también depende demasiado de su fuerza, la cual por desgracia no es demasiado elevada, siendo el motivo de usar la carreta en lugar de una carretilla además de la mayor capacidad de la misma. El joven avanza con calma, manteniendo un paso constante, asegurándose de hidratarse con frecuencia y evitar sobreesfuerzos, en cuanto nota que su cuerpo se siente más pesado por el calor se detiene a descansar un rato y retomar el aliento, mientras observa el lugar a ver si ya está en la zona deseada, aunque al parecer aun le queda un tramo bastante largo.<br />
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 Los ojos rojizos del marine se fijan en todos y cada uno de los detalles de la zona, observando y estudiando el movimiento de la arena por el viento, pues por lo que el joven estudió mientras venía de camino, algunos de los mayores peligros  y que más muertes y desapariciones causan en zonas desérticas son grutas subterráneas escondidas en la arena, terreno inestable o tremendamente frágil y animales que se esconden en la arena esperando que pase una presa por encima y cazarlas. Al observar el comportamiento de la arena el joven puede reducir de forma exponencial el riesgo de caer en alguno de esos peligros, pues aunque sea mínimamente cualquier perturbación bajo la superficie afectará a la arena, y si el joven cazador aprende a distinguirlas puede evitarlas con mayor facilidad. Los pasos del joven son más cuidadosos ahora, está alejándose de la zona más segura, y por ende como buen cazador acostumbra a aumentar las precauciones y las medidas de seguridad, prefiriendo retrasarse un poco a acabar cayendo en una trampa o en un agujero por falta de atención y cuidado.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cazador Cazado [Auto T3 - Presente Absoluto]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3930</link>
			<pubDate>Sun, 28 Jun 2026 16:16:25 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=530">Hyákinthos</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3930</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">POV:</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Narrador en primera persona – NPC: Riff</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 88 de invierno</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Arabasta</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: ¿?</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los humanos son débiles, una raza inferior. Son más pequeños, menos ágiles, su fuerza física es paupérrima, tampoco son muy listos, además, son los causantes de la mayoría de los problemas de este mundo y este, en especial, tiene una apariencia tan delicada. Sus rasgos faciales son más como los de una dama de su especie, su cuerpo es delgado, es verdad que parece trabajado, pero no deja de verse más débil que casi cualquiera de nuestra especie y su andar es delicado y distraído. No rivalizaría con un tritón o un gyojin.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Bueno, eso pensé al verlo por primera vez en los mercados de Alubarna, pero ahora…ahora…</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Quiero quejarme, gritar por ayuda, liberarme de estas cadenas y mostrarle lo que es verdadera fuerza, pero el trapo viejo que cubre mi boca me impide emitir casi cualquier sonido y aunque pudiera decir algo ¡Mierda! El golpe que me acaba de dar justo en la boca del estómago me ha privado del aire. No podía gritar y aunque pudiera hacerlo, tal vez solo llegaría a abrir la boca y emitiría algún bajo sonido quejumbroso que avergonzaría a cualquiera de mi tripulación.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No tengo idea de qué hora es, tampoco en dónde estoy, solo puedo deducir que, en el interior de un barco, porque puedo sentir como las olas nos mecen, pero no sé más. La habitación no tiene más iluminación que unas cuantas lámparas de aceite que solo me permiten ver al delicado humano frente a mí, aunque ni siquiera a él puedo verlo con claridad, porque mi visión es roja…No, no es una especie de metáfora, es la realidad.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Este sujeto al que creí tan delicado y fácil de atacar no solo me neutralizó, me arrastró hasta este lugar sin el menor cuidado, aunque, claro, con los ojos vendados para que no pudiera saber en donde estaba. La madera del barco raspó mi frente, mi cuero cabelludo, mis mejillas. Lo sé porque puedo sentir el ardor de las heridas y porque la sangre cae desde mi frente hasta mis ojos, esa es la razón por la que mi visión es ahora roja.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¡Mierda! Necesito soltarme, necesito…</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Creí que un gyojin me daría más pelea ¿Sabes? —</span>Ahí está de nuevo esa voz descarada, quiero decirle que sí, que le daría pelea si me soltara y me diera el antídoto para lo que sea que me inyectó antes en las calles de la ciudad. Esa es la razón por la que caí como plomo y pudo traerme con tanta facilidad hasta este sitio que asumo, debe ser el barco de su tripulación. ¡Ah! Creí que si lo atrapaba a él podría conseguir información sobre esa mujer, Kassandra, no…ahora su cartel dice María Merlot, pero ese no es su nombre. Yo lo sé, nuestro capitán lo sabe…Creí que, si conseguía algo, lo que sea de ella, ganaría la gracia de nuestro capitán, Pedro, pero…ahora… ¿Ahora que hago? <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Pero caíste con la misma facilidad que cualquiera de otra especie ante esta anestesia —</span>. Esa voz me molesta, es tan casual que parece que está hablando del clima, incluso suena algo aburrido, pero… ¡Agh! Quiero morder su mano ¿Con qué permiso me ha tomado del cabello? Jmp, me molesta verme obligado a verlo a esos ojos que parecen tan inocentes y al mismo tiempo, sin emociones. ¡Arde! Su agarre arde. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Jmmm…por lo visto no son tan diferentes a nosotros.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Puedo respirar solo cuando me ha soltado. Lo veo alejarse y se sienta en una silla frente a mí. Insito, verlo me enferma, se ve tan distinto a lo que en verdad es… ¿Cómo alguien tan bonito puede ser tan cruel? Estoy más que seguro que el capitán Pedro incluso habría considerado volverlo parte de la mercancía del Nenúfar, pero…Tal vez debí tomarme más en serio su recompensa en el cartel, tal vez no era una exageración.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¡Por los dioses del viento y el océano! ¿Cómo es que llegué hasta aquí?</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Alubarna</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: 4:56 p.m.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> </span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¿Cuántos días llevo ya observando a este tipo sin que siquiera se de cuenta? ¿De verdad vale 140 millones de berries? Debe ser una mala broma del gobierno, incluso borracho podría atraparlo. Tsk, bueno, no es mi problema, de hecho, mucho mejor, porque si es parte de esa misma tripulación que nuestra Kassandra, si lo atrapo a él, también podré atraparla a ella.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Kassandra~</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Yo, Riff, te llevaré de regreso a tu hogar. Al Nenúfar, ahí perteneces en verdad.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Pero primero, vamos por este tipo…No, primero, termino el último trago de esta cerveza y ¡Ah! Claro, debo guardar los carteles de esos tres: Maki, Kassandra (María Merlot) y ese tal Hyákinthos…dios…de verdad que agradezco encontrarme con él y no con la mujer peliverde, ella si se ve peligrosa. Como sea, ahora los carteles están mejor en mi chaqueta y… ¿Eh? ¿A dónde se fue él?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¡Oh! Ya te vi… ¿En verdad vas por un callejón? Eso es una pésima idea, humano, porque atraparte en ese lugar será mucho más fácil que en medio de la multitud.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No me cuesta nada cerrar la distancia. Ahora la calle concurrida ha quedado atrás y frente a mi aparece un pasillo sombrío. Los techos de algunas casas y carpas de comerciantes más ilegales tapan el sol que de por si ya está aminorando su luz y calor, pero… ¿Por qué no lo veo? Juro que había entrado aquí y… ¡Auch!</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¿Me picó un mosquito o…?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Me buscabas a mí? Es un halago tener un acosador —</span>. No puedo evitar abrir mis ojos por la sorpresa en cuanto veo al mismo tipo de pelo rosado frente a mí. Se ve más alto…pero yo soy más alto, espera…no, no es más alto yo…yo estoy, cayendo y…él…él se ve cada vez más borroso. ¿Qué acaba de pasar?</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: ¿?</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Escúchame bien, voy a quitarte ese trapo de la boca y vas a decirme ¿Por qué me seguías? Aunque…Puedo suponer porque —</span>. Ahí está de nuevo su voz melosa y ¿qué es eso que sostiene entre sus manos? Parece papel, lo ha agitado y… ¡Oh! Los carteles de recompensa. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Eres un cazarrecompensas ¿No es así? Bueno, parece que te salió el tiro por la culata, debiste atraparme el primer día que me encontraste, no dejar que me diera cuenta de que tenía una sombra constante a mis espaldas —</span>. Ha sacado algo de su bolsillo, intento ver que es, un frasco… ¿Más veneno? No, lo lleva a su nariz y… ¡Joder! Huele demasiado a menta ¿No le hace año? <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Soy distraído y tengo mala memoria, pero cuando un hábito se hace constante, ya no desaparece tan fácil de mi mente y tu…tu te volviste constante desde que llegué a esta isla.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Se ha levantado de la silla y me estresa que se mueva con tanta paciencia ¿Cuánto tardará en llegar a mí? Apenas me quite el trapo de la boca voy a arrancarle la mano de un mordisco y… ¡Puaj!</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">De un momento a otro sus pasos se aceleraron, de un momento a otro estuvo frente a mi y arrancó el trapo de mi boca y aun así le dio tiempo de alejarse ¿Desde cuándo los humanos no son tan inútiles?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Creí que lo primero que haría al librarme de esta tortura de golpes sería gritar, pero solo atino a tomar aire…todo el aire que pueda.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Entonces ¿Cazarrecompensas? ¿Vas a quedarte callado? ¡Ah! Y te advierto, de nada te serviría gritar, en donde estamos nadie vendrá a socorrerte, al contrario, puede que se unan a la diversión y tu no querrás eso —</span>. Me ha sonreído como si me estuviera invitando a tomar el té. Quisiera responderle como es debido, pero me duelen los pies, las manos, el abdomen y ni hablar de mi cabeza ¿Qué me hizo? No tengo si quiera que mirar hacia abajo para saber que estoy cubierto de moretones. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Y bien? Vamooos, estoy siendo compasivo, te doy la oportunidad de explicarte antes de que te arroje, por partes, al mar junto con tus primos tiburones, aunque…tal vez termines en mi laboratorio, nunca he estudiado a un gyojin a fondo.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¿Qué mierda dice? ¿Es un psicópata o que carajos? Vuelvo a toser, esta vez noto que ha salido sangre de mi boca, debe ser por todos los golpes que me dio en el abdomen.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Ummm… ¿Perdona? ¿Te golpee muy fuerte y por eso no puedes hablar? Perdón, perdón…es que era mi hora para entrenar y aquí no tengo mi saco de boxeo así que tu tuviste el honor de convertirte en uno —</span>. Ahora me preocupa que entre sus dedos juega con una daga ¡Una maldita daga! ¿Qué piensa hacer con ella?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Cof…no, no…no soy un maldito, cof…cazrrecompensas, idiota —</span>. Creí que mi defensa sería más agresiva, pero me siento tan cansado. —Si lo fuera no habría ido…por…cof…alguien que valga tan…poco…</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Creí que me dejaría en paz, pero solo he terminado de hablar y me ha llegado una patada directo a la cara ¡Mierda! ¡Como duele! Maldito humano… ¿Con qué lo alimentaron de niño?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Cuida tus palabras, no estás en posición de ser ofensivo, así que dime…Si no eres cazarrecompensas ¿Qué haces con un cartel de cada uno de los miembros de los Valar? —</span>Dejó caer los carteles justo frente a mí, enseguida se manchan con la sangre que esta regada en el suelo…Mi propia sangre.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Je…No lo entenderías tu… ¡Mátame! Haz conmigo lo que quieras, pero eso no los librará de haberse metido con la banda equivocada —</span>. Esta vez soy capaz de soltar una carcajada que viene acompañada de borbotones de sangre que salen de mi boca. Tsk…me ha tirado más de un diente, menos mal me vuelven a crecer, ventajas de ser un tiburón, pero…sea como sea, no voy a dejar que este humano me humille, que sepa que no tiene el control de la situación…No por completo.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Ah sí? ¿Y quién es la banda equivocada según tu? Hemos evitado los problemas, así que no tiene sentido lo que dices ¿Acaso alguien vendrá por ti? Lo dudo mucho, si yo fuera capitán no arriesgaría a mi gente por alguien tan feo —</span>. ¡Tsk! Ese desgraciado, lo dice mientras se mira las uñas, ni siquiera me está tomando en serio realmente ¡YA ME TIENE HARTO!</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—¡LOS PIRATAS DEL ABISMO! ¡EL CAPITÁN PEDRO LOS ENCONTRARÁ! ¡Él sabe que ella está viva y no se quedará quieto hasta llevarla de regreso al Nenúfar! —</span>. Nuestro barco, el barco de los piratas del abismo, el sitio al que Kassandra pertenece. </div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Quién está viva? ¿Mis golpes te dejaron idiota o qué? —</span>Je, su voz suena tan neutral como siempre, pero he logrado ver como, por un instante, algo en su rostro se ha quebrado, no sé si fue miedo o preocupación. Vuelvo a reír ¿Está de más advertirle? No, no lo está, porque tres personas no podrían hacer nada en contra de nuestra gente, mucho menos dos humanos y esa mestiza que en verdad nos pertenece. Él solo ha tenido suerte hoy.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Kassandra —</span>. Miro al suelo, justo al cartel ensangrentado que está en medio de los tres, en donde Kassandra aparece riendo, feliz… ¿Por qué nunca la vimos así? ¡Merecíamos ver esa sonrisa!</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El humano se agacha, toma el cartel de la chica en sus manos y lo acerca a mi cara, como si quisiera que la mirara bien. Si supiera que la conozco más que bien, a la perfección de hecho, en cuerpo y alma.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Ella es Kassandra? —</span>El sonríe de medio lado. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Debes estar confundiéndola con alguien más, su nombre es Merlot, María Merlot, no Kassandra…Está escrito con mucha claridad en su cartel ¿O acaso no sabes leer?</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Ja ja —</span>. Mi risa es más débil ahora, grave, baja. <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—¿Ese nombre les dio a ustedes? Esa puta es Kassandra. Nuestra Kassandra, el tesoro de nuestro capitán, Pedro —</span>. ¡Jo! Parece que por fin he logrado sacarle una expresión que no sea de aburrimiento o dicha a este humano idiota, al fin parece molesto. No, más bien, preocupado. Su mano bajó junto con el cartel que apachurró en su puño y botó en una esquina de esta habitación/depósito oscuro.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Suya? María Merlot no te pertenece a ti ni a ese capitán tuyo…Pe… ¿Peter? Tsk…como sea —</span>. Me ha tomado de la chaqueta con tanta fuerza que me atrajo hacia él sin importarle que mis muñecas están atadas a cadenas. Sí, me he quejado, casi que grité, porque escuché con claridad como mis huesos se dislocaron. A él no parece importarle… ¿Tanto le molesta lo de Kassandra? <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Y si quiere algo de ella será sobre mi cadáver. Ella es MÍA —</span>. Me soltó de inmediato y se alejó un par de pasos. Cuando mi cuerpo cayó, se sintió peor, todo el peso se fue hacia mis brazos dislocados.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¿Acaso está igual de obseso con la chica como nuestro capitán Pedro?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—María Merlot es la mejor mercancía que he tenido ¿Sabes? Cada una de sus escamas cuesta mucho dinero, puedo venderla muy bien al ser mitad gyojin —</span>. ¿Qué? ¿Escamas? ¿No es su…prostituta? Lo veo sonreír y ahora admito que su rostro ensombrecido y la sonrisa que muestra sus dientes, hacen que se vea más macabro que delicado. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Así como a ti te podría vender por partes y sacar mucho dinero, aunque a ti no tengo que mantenerte vivo, pero… ¡Ah! Si tu gente va a poner en peligro a MI Merlot, tal vez quiera sacar más información de ti, aunque…con algo de ayuda. Dime, gyojin ¿Quieres conocer a mi capitana?</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Lo veo moverse hacia una mesa y cuando regresa a mi trae una inyección en sus manos. Intento alejarme de él o tirar mi boca para morderlo, pero no soy capaz. El pinchazo llega y vuelvo a sentirme disminuido, mi mirada empieza a ser borrosa y pronto mi mente se funde a negro.</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">POV: Narrador en tercera persona</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Costas de Arabasta</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cubierta del Royal Flush</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: 9:47 p.m.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El médico de los Valar salió del depósito del barco hasta la cubierta. Sus manos estaban manchadas con sangre, así como una de sus piernas, la misma que había utilizado para patear al gyojin en la cara. No se dio el tiempo de limpiarse, ya lo haría después, por ahora debía hablar con su capitana.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Respiró el aire fresco de la noche y se movió con gracia por el barco, como si no hubiera estado comportándose como un psicópata minutos antes. Su rostro reflejaba tranquilidad y su mirada volvía a ser la distraída de siempre, incluso se tomó la molestia de mirar las pocas nubes que cubrían el cielo. Se perdió en ellas un rato, pero pronto, apenas vio la espalda de la mujer, ahora calva, que tenía como capitana, regresó a tierra, aunque no sin antes morderse su labio con fuerza, una manera para concentrarse y de paso ordenar, en su mente, toda la información que debía decirle a la mujer iguana.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—Maki —</span>. Llamó la atención de ella y poco le importó aparecer a su lado lleno de sangre. <span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—No te asustes, no es mi sangre —</span>. Sonrió antes de que ella pudiera preguntarle algo. <span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—Solo vengo a decirte que parece que Merlot está en peligro. Hay algo que no nos está contando…pero hoy averigüé que hay una banda pirata tras ella. Se hacen llamar los Piratas del Abismo y a Merlot la llaman “Kassandra” —</span>. El médico guardó silencio un rato, esperando a que la capitana procesara lo que había dicho. <br />
<br />
<span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—Y si te preguntas como lo sé...no, no es porque ella me dijera, así que creo que es buen momento para decirte que en el depósito del barco tengo a uno de esos piratas, entonces... ¿Me acompañas a sacarle información? —</span>Extendió una de sus manos ensangrentadas hacia la mujer, como si la invitara a una danza…Bueno, era algo así y estaba más que seguro que su capitana accedería.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Botiquín. Abrir solo en casos de emergencia</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
Holis~<br />
<br />
Vengo con mi primera autonarrada~<br />
<br />
Dejo constancia que según el contador de palabras, aquí hay <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">2612</span> palabras (sin contar spoilers), por lo que cumplo con los requisitos de 2k en palabras para esta aventura.<br />
<br />
Por favor, tomar en cuenta, para las recompensas, que tengo el karma de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">adinerado</span>.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
-Un gyojin de nombre Riff persigue a Hyak por Arabasta, desde hace días se ha encargado de observar sus pasos, pero su plan de poder atrapar al médico para llegar, gracias a él, hasta María Merlot, fracasa cuando el médico se convierte en su captor.<br />
-Riff le confiesa a Hyak que una banda de piratas, los piratas del Abismo, están tras Merlot (a quien ellos llaman Kassandra), le dice que su capitán Pedro hará todo por encontrarla.<br />
-Hyak vuelve a "dormir" a Riff y decide ir con Maki para contarle todo lo que sabe, además de pedirle ayuda para sacarle más información a Riff.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
-Vicio: Olor a Menta.<br />
-Tic: Morderse el interior de la boca.<br />
-Olvidadizo.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia de Riff</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/jrwc0dK.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: jrwc0dK.jpeg]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Vestimenta de Hyak (sin la máscara)</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/3NsFIuf.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 3NsFIuf.png]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">POV:</span> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Narrador en primera persona – NPC: Riff</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 88 de invierno</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Arabasta</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: ¿?</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los humanos son débiles, una raza inferior. Son más pequeños, menos ágiles, su fuerza física es paupérrima, tampoco son muy listos, además, son los causantes de la mayoría de los problemas de este mundo y este, en especial, tiene una apariencia tan delicada. Sus rasgos faciales son más como los de una dama de su especie, su cuerpo es delgado, es verdad que parece trabajado, pero no deja de verse más débil que casi cualquiera de nuestra especie y su andar es delicado y distraído. No rivalizaría con un tritón o un gyojin.</div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Bueno, eso pensé al verlo por primera vez en los mercados de Alubarna, pero ahora…ahora…</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Quiero quejarme, gritar por ayuda, liberarme de estas cadenas y mostrarle lo que es verdadera fuerza, pero el trapo viejo que cubre mi boca me impide emitir casi cualquier sonido y aunque pudiera decir algo ¡Mierda! El golpe que me acaba de dar justo en la boca del estómago me ha privado del aire. No podía gritar y aunque pudiera hacerlo, tal vez solo llegaría a abrir la boca y emitiría algún bajo sonido quejumbroso que avergonzaría a cualquiera de mi tripulación.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No tengo idea de qué hora es, tampoco en dónde estoy, solo puedo deducir que, en el interior de un barco, porque puedo sentir como las olas nos mecen, pero no sé más. La habitación no tiene más iluminación que unas cuantas lámparas de aceite que solo me permiten ver al delicado humano frente a mí, aunque ni siquiera a él puedo verlo con claridad, porque mi visión es roja…No, no es una especie de metáfora, es la realidad.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Este sujeto al que creí tan delicado y fácil de atacar no solo me neutralizó, me arrastró hasta este lugar sin el menor cuidado, aunque, claro, con los ojos vendados para que no pudiera saber en donde estaba. La madera del barco raspó mi frente, mi cuero cabelludo, mis mejillas. Lo sé porque puedo sentir el ardor de las heridas y porque la sangre cae desde mi frente hasta mis ojos, esa es la razón por la que mi visión es ahora roja.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¡Mierda! Necesito soltarme, necesito…</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Creí que un gyojin me daría más pelea ¿Sabes? —</span>Ahí está de nuevo esa voz descarada, quiero decirle que sí, que le daría pelea si me soltara y me diera el antídoto para lo que sea que me inyectó antes en las calles de la ciudad. Esa es la razón por la que caí como plomo y pudo traerme con tanta facilidad hasta este sitio que asumo, debe ser el barco de su tripulación. ¡Ah! Creí que si lo atrapaba a él podría conseguir información sobre esa mujer, Kassandra, no…ahora su cartel dice María Merlot, pero ese no es su nombre. Yo lo sé, nuestro capitán lo sabe…Creí que, si conseguía algo, lo que sea de ella, ganaría la gracia de nuestro capitán, Pedro, pero…ahora… ¿Ahora que hago? <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Pero caíste con la misma facilidad que cualquiera de otra especie ante esta anestesia —</span>. Esa voz me molesta, es tan casual que parece que está hablando del clima, incluso suena algo aburrido, pero… ¡Agh! Quiero morder su mano ¿Con qué permiso me ha tomado del cabello? Jmp, me molesta verme obligado a verlo a esos ojos que parecen tan inocentes y al mismo tiempo, sin emociones. ¡Arde! Su agarre arde. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Jmmm…por lo visto no son tan diferentes a nosotros.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Puedo respirar solo cuando me ha soltado. Lo veo alejarse y se sienta en una silla frente a mí. Insito, verlo me enferma, se ve tan distinto a lo que en verdad es… ¿Cómo alguien tan bonito puede ser tan cruel? Estoy más que seguro que el capitán Pedro incluso habría considerado volverlo parte de la mercancía del Nenúfar, pero…Tal vez debí tomarme más en serio su recompensa en el cartel, tal vez no era una exageración.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¡Por los dioses del viento y el océano! ¿Cómo es que llegué hasta aquí?</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Alubarna</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: 4:56 p.m.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> </span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¿Cuántos días llevo ya observando a este tipo sin que siquiera se de cuenta? ¿De verdad vale 140 millones de berries? Debe ser una mala broma del gobierno, incluso borracho podría atraparlo. Tsk, bueno, no es mi problema, de hecho, mucho mejor, porque si es parte de esa misma tripulación que nuestra Kassandra, si lo atrapo a él, también podré atraparla a ella.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Kassandra~</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Yo, Riff, te llevaré de regreso a tu hogar. Al Nenúfar, ahí perteneces en verdad.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Pero primero, vamos por este tipo…No, primero, termino el último trago de esta cerveza y ¡Ah! Claro, debo guardar los carteles de esos tres: Maki, Kassandra (María Merlot) y ese tal Hyákinthos…dios…de verdad que agradezco encontrarme con él y no con la mujer peliverde, ella si se ve peligrosa. Como sea, ahora los carteles están mejor en mi chaqueta y… ¿Eh? ¿A dónde se fue él?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¡Oh! Ya te vi… ¿En verdad vas por un callejón? Eso es una pésima idea, humano, porque atraparte en ese lugar será mucho más fácil que en medio de la multitud.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">No me cuesta nada cerrar la distancia. Ahora la calle concurrida ha quedado atrás y frente a mi aparece un pasillo sombrío. Los techos de algunas casas y carpas de comerciantes más ilegales tapan el sol que de por si ya está aminorando su luz y calor, pero… ¿Por qué no lo veo? Juro que había entrado aquí y… ¡Auch!</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¿Me picó un mosquito o…?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Me buscabas a mí? Es un halago tener un acosador —</span>. No puedo evitar abrir mis ojos por la sorpresa en cuanto veo al mismo tipo de pelo rosado frente a mí. Se ve más alto…pero yo soy más alto, espera…no, no es más alto yo…yo estoy, cayendo y…él…él se ve cada vez más borroso. ¿Qué acaba de pasar?</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: ¿?</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Escúchame bien, voy a quitarte ese trapo de la boca y vas a decirme ¿Por qué me seguías? Aunque…Puedo suponer porque —</span>. Ahí está de nuevo su voz melosa y ¿qué es eso que sostiene entre sus manos? Parece papel, lo ha agitado y… ¡Oh! Los carteles de recompensa. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Eres un cazarrecompensas ¿No es así? Bueno, parece que te salió el tiro por la culata, debiste atraparme el primer día que me encontraste, no dejar que me diera cuenta de que tenía una sombra constante a mis espaldas —</span>. Ha sacado algo de su bolsillo, intento ver que es, un frasco… ¿Más veneno? No, lo lleva a su nariz y… ¡Joder! Huele demasiado a menta ¿No le hace año? <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Soy distraído y tengo mala memoria, pero cuando un hábito se hace constante, ya no desaparece tan fácil de mi mente y tu…tu te volviste constante desde que llegué a esta isla.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Se ha levantado de la silla y me estresa que se mueva con tanta paciencia ¿Cuánto tardará en llegar a mí? Apenas me quite el trapo de la boca voy a arrancarle la mano de un mordisco y… ¡Puaj!</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">De un momento a otro sus pasos se aceleraron, de un momento a otro estuvo frente a mi y arrancó el trapo de mi boca y aun así le dio tiempo de alejarse ¿Desde cuándo los humanos no son tan inútiles?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Creí que lo primero que haría al librarme de esta tortura de golpes sería gritar, pero solo atino a tomar aire…todo el aire que pueda.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Entonces ¿Cazarrecompensas? ¿Vas a quedarte callado? ¡Ah! Y te advierto, de nada te serviría gritar, en donde estamos nadie vendrá a socorrerte, al contrario, puede que se unan a la diversión y tu no querrás eso —</span>. Me ha sonreído como si me estuviera invitando a tomar el té. Quisiera responderle como es debido, pero me duelen los pies, las manos, el abdomen y ni hablar de mi cabeza ¿Qué me hizo? No tengo si quiera que mirar hacia abajo para saber que estoy cubierto de moretones. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Y bien? Vamooos, estoy siendo compasivo, te doy la oportunidad de explicarte antes de que te arroje, por partes, al mar junto con tus primos tiburones, aunque…tal vez termines en mi laboratorio, nunca he estudiado a un gyojin a fondo.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">¿Qué mierda dice? ¿Es un psicópata o que carajos? Vuelvo a toser, esta vez noto que ha salido sangre de mi boca, debe ser por todos los golpes que me dio en el abdomen.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Ummm… ¿Perdona? ¿Te golpee muy fuerte y por eso no puedes hablar? Perdón, perdón…es que era mi hora para entrenar y aquí no tengo mi saco de boxeo así que tu tuviste el honor de convertirte en uno —</span>. Ahora me preocupa que entre sus dedos juega con una daga ¡Una maldita daga! ¿Qué piensa hacer con ella?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Cof…no, no…no soy un maldito, cof…cazrrecompensas, idiota —</span>. Creí que mi defensa sería más agresiva, pero me siento tan cansado. —Si lo fuera no habría ido…por…cof…alguien que valga tan…poco…</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Creí que me dejaría en paz, pero solo he terminado de hablar y me ha llegado una patada directo a la cara ¡Mierda! ¡Como duele! Maldito humano… ¿Con qué lo alimentaron de niño?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Cuida tus palabras, no estás en posición de ser ofensivo, así que dime…Si no eres cazarrecompensas ¿Qué haces con un cartel de cada uno de los miembros de los Valar? —</span>Dejó caer los carteles justo frente a mí, enseguida se manchan con la sangre que esta regada en el suelo…Mi propia sangre.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Je…No lo entenderías tu… ¡Mátame! Haz conmigo lo que quieras, pero eso no los librará de haberse metido con la banda equivocada —</span>. Esta vez soy capaz de soltar una carcajada que viene acompañada de borbotones de sangre que salen de mi boca. Tsk…me ha tirado más de un diente, menos mal me vuelven a crecer, ventajas de ser un tiburón, pero…sea como sea, no voy a dejar que este humano me humille, que sepa que no tiene el control de la situación…No por completo.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Ah sí? ¿Y quién es la banda equivocada según tu? Hemos evitado los problemas, así que no tiene sentido lo que dices ¿Acaso alguien vendrá por ti? Lo dudo mucho, si yo fuera capitán no arriesgaría a mi gente por alguien tan feo —</span>. ¡Tsk! Ese desgraciado, lo dice mientras se mira las uñas, ni siquiera me está tomando en serio realmente ¡YA ME TIENE HARTO!</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—¡LOS PIRATAS DEL ABISMO! ¡EL CAPITÁN PEDRO LOS ENCONTRARÁ! ¡Él sabe que ella está viva y no se quedará quieto hasta llevarla de regreso al Nenúfar! —</span>. Nuestro barco, el barco de los piratas del abismo, el sitio al que Kassandra pertenece. </div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Quién está viva? ¿Mis golpes te dejaron idiota o qué? —</span>Je, su voz suena tan neutral como siempre, pero he logrado ver como, por un instante, algo en su rostro se ha quebrado, no sé si fue miedo o preocupación. Vuelvo a reír ¿Está de más advertirle? No, no lo está, porque tres personas no podrían hacer nada en contra de nuestra gente, mucho menos dos humanos y esa mestiza que en verdad nos pertenece. Él solo ha tenido suerte hoy.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Kassandra —</span>. Miro al suelo, justo al cartel ensangrentado que está en medio de los tres, en donde Kassandra aparece riendo, feliz… ¿Por qué nunca la vimos así? ¡Merecíamos ver esa sonrisa!</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El humano se agacha, toma el cartel de la chica en sus manos y lo acerca a mi cara, como si quisiera que la mirara bien. Si supiera que la conozco más que bien, a la perfección de hecho, en cuerpo y alma.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Ella es Kassandra? —</span>El sonríe de medio lado. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Debes estar confundiéndola con alguien más, su nombre es Merlot, María Merlot, no Kassandra…Está escrito con mucha claridad en su cartel ¿O acaso no sabes leer?</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—Ja ja —</span>. Mi risa es más débil ahora, grave, baja. <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">—¿Ese nombre les dio a ustedes? Esa puta es Kassandra. Nuestra Kassandra, el tesoro de nuestro capitán, Pedro —</span>. ¡Jo! Parece que por fin he logrado sacarle una expresión que no sea de aburrimiento o dicha a este humano idiota, al fin parece molesto. No, más bien, preocupado. Su mano bajó junto con el cartel que apachurró en su puño y botó en una esquina de esta habitación/depósito oscuro.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¿Suya? María Merlot no te pertenece a ti ni a ese capitán tuyo…Pe… ¿Peter? Tsk…como sea —</span>. Me ha tomado de la chaqueta con tanta fuerza que me atrajo hacia él sin importarle que mis muñecas están atadas a cadenas. Sí, me he quejado, casi que grité, porque escuché con claridad como mis huesos se dislocaron. A él no parece importarle… ¿Tanto le molesta lo de Kassandra? <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Y si quiere algo de ella será sobre mi cadáver. Ella es MÍA —</span>. Me soltó de inmediato y se alejó un par de pasos. Cuando mi cuerpo cayó, se sintió peor, todo el peso se fue hacia mis brazos dislocados.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">¿Acaso está igual de obseso con la chica como nuestro capitán Pedro?</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—María Merlot es la mejor mercancía que he tenido ¿Sabes? Cada una de sus escamas cuesta mucho dinero, puedo venderla muy bien al ser mitad gyojin —</span>. ¿Qué? ¿Escamas? ¿No es su…prostituta? Lo veo sonreír y ahora admito que su rostro ensombrecido y la sonrisa que muestra sus dientes, hacen que se vea más macabro que delicado. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Así como a ti te podría vender por partes y sacar mucho dinero, aunque a ti no tengo que mantenerte vivo, pero… ¡Ah! Si tu gente va a poner en peligro a MI Merlot, tal vez quiera sacar más información de ti, aunque…con algo de ayuda. Dime, gyojin ¿Quieres conocer a mi capitana?</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Lo veo moverse hacia una mesa y cuando regresa a mi trae una inyección en sus manos. Intento alejarme de él o tirar mi boca para morderlo, pero no soy capaz. El pinchazo llega y vuelvo a sentirme disminuido, mi mirada empieza a ser borrosa y pronto mi mente se funde a negro.</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">POV: Narrador en tercera persona</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
 <br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Costas de Arabasta</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cubierta del Royal Flush</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora: 9:47 p.m.</span></div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El médico de los Valar salió del depósito del barco hasta la cubierta. Sus manos estaban manchadas con sangre, así como una de sus piernas, la misma que había utilizado para patear al gyojin en la cara. No se dio el tiempo de limpiarse, ya lo haría después, por ahora debía hablar con su capitana.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Respiró el aire fresco de la noche y se movió con gracia por el barco, como si no hubiera estado comportándose como un psicópata minutos antes. Su rostro reflejaba tranquilidad y su mirada volvía a ser la distraída de siempre, incluso se tomó la molestia de mirar las pocas nubes que cubrían el cielo. Se perdió en ellas un rato, pero pronto, apenas vio la espalda de la mujer, ahora calva, que tenía como capitana, regresó a tierra, aunque no sin antes morderse su labio con fuerza, una manera para concentrarse y de paso ordenar, en su mente, toda la información que debía decirle a la mujer iguana.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—Maki —</span>. Llamó la atención de ella y poco le importó aparecer a su lado lleno de sangre. <span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—No te asustes, no es mi sangre —</span>. Sonrió antes de que ella pudiera preguntarle algo. <span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—Solo vengo a decirte que parece que Merlot está en peligro. Hay algo que no nos está contando…pero hoy averigüé que hay una banda pirata tras ella. Se hacen llamar los Piratas del Abismo y a Merlot la llaman “Kassandra” —</span>. El médico guardó silencio un rato, esperando a que la capitana procesara lo que había dicho. <br />
<br />
<span style="color: #FF30DC;" class="mycode_color">—Y si te preguntas como lo sé...no, no es porque ella me dijera, así que creo que es buen momento para decirte que en el depósito del barco tengo a uno de esos piratas, entonces... ¿Me acompañas a sacarle información? —</span>Extendió una de sus manos ensangrentadas hacia la mujer, como si la invitara a una danza…Bueno, era algo así y estaba más que seguro que su capitana accedería.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Botiquín. Abrir solo en casos de emergencia</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<br />
Holis~<br />
<br />
Vengo con mi primera autonarrada~<br />
<br />
Dejo constancia que según el contador de palabras, aquí hay <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">2612</span> palabras (sin contar spoilers), por lo que cumplo con los requisitos de 2k en palabras para esta aventura.<br />
<br />
Por favor, tomar en cuenta, para las recompensas, que tengo el karma de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">adinerado</span>.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
-Un gyojin de nombre Riff persigue a Hyak por Arabasta, desde hace días se ha encargado de observar sus pasos, pero su plan de poder atrapar al médico para llegar, gracias a él, hasta María Merlot, fracasa cuando el médico se convierte en su captor.<br />
-Riff le confiesa a Hyak que una banda de piratas, los piratas del Abismo, están tras Merlot (a quien ellos llaman Kassandra), le dice que su capitán Pedro hará todo por encontrarla.<br />
-Hyak vuelve a "dormir" a Riff y decide ir con Maki para contarle todo lo que sabe, además de pedirle ayuda para sacarle más información a Riff.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
-Vicio: Olor a Menta.<br />
-Tic: Morderse el interior de la boca.<br />
-Olvidadizo.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Apariencia de Riff</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/jrwc0dK.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: jrwc0dK.jpeg]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Vestimenta de Hyak (sin la máscara)</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<img src="https://i.imgur.com/3NsFIuf.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 3NsFIuf.png]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Con ustedes: ¡Mara! [Priv. Valar] [Pasado]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3914</link>
			<pubDate>Sat, 27 Jun 2026 15:10:54 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=530">Hyákinthos</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3914</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 83 de Invierno, año 17</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">9:05 a.m.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Costas de Arabasta</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cubierta del Royal Flush</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Calor.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Las costas de Arabasta trajo calidez a su vida, a su cuerpo, a su ánimo.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Luego de más de una estación en Drum, el cambio de ambiente le sentaba como anillo al dedo, pues, aunque tuvo la oportunidad de reabastecerse de insumos médicos y de conocimientos que no encontraría en otra isla, el clima de la isla era un asco. Lo mantenía de mal humor la mayoría del tiempo y lo hacía usar capas y capas de ropa, un problema que ya no tenía en Arabasta…una isla que debe comparar con el mismísimo cielo.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ciudades enormes, personas agradables, mercados tan concurridos en los que podría encontrarse de todo, desde especias hasta la más finas sedas y por supuesto, también cosas no tan legales a simple vista, pero camufladas estratégicamente entre decoraciones, hierbas y ropas coloridas, además, en más de una ocasión se habría encontrado con personas tan agradables a la vista que eran imposibles de ignorar. Una alegría después de la frialdad de Drum.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sin embargo, hoy tendría que abstenerse de visitar el mercado y reunirse con el apuesto gyojin que conoció casi apenas desembarcó, pues otros asuntos ateñían a la tripulación.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Suelten velas —</span>. La orden se la dio a esos chiquillos que Maki y María Merlot habían traído, sin consultarle, en el barco. Si le preguntaban a él, un desperdicio de recursos. Esperaba el momento ideal para deshacerse de ellos sin que las otras mujeres se dieran cuenta, pero hoy no sería el día. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Yo levaré anclas y ustedes…fuera…su trabajo ya está hecho. Vayan al mercado a comprar provisiones u ocúpense en alguna otra cosa —-. </span>“Y si es posible no regresen”, le habría gustado decir, pero solo se mordió el labio para evitar soltar esa expresión frente a las otras chicas.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando los chicos salieron del barco, el médico cumplió su propia promesa de levar anclas y con ello le hizo una seña a su capitana para que pudieran, por fin, partir a aguas cercanas a la isla. Tendrían que explorar un rato y de paso, aprovechar estos días de calma para que Merlot se entrenara en el arte de la navegación, aun le quedaban cosas por aprender para manejar el Royal Flush de la mejor manera posible.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Sirena, linda, de verdad espero que la práctica sirva…Ya viste lo peligrosas que son las aguas en estos mares, así que debes acostumbrarte a llevarnos a buen puerto, intentando hacer la menor cantidad de daño posible. La última vez nuestra capitana tuvo que tomarse bastantes horas en la reparación…no te culpo, sigo culpando al gigante pelirrojo —</span>. Chasqueó la lengua y se cruzó de brazos, mientras que su ceño, usualmente relajado, se frunció en una expresión de molestia que se relajó solo cuando volvió a girar su cabeza para mirar a Merlot. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Sea como sea, nos tomaremos las horas necesarias para que practiques, no tenemos apuro…Mientras tanto, yo estaré en la cocina, quiero practicar una receta que me dejó el cocinero…eh…Uker…sí ¡Wow! Recordé su nombre —</span>. El rostro del pelirrosa se iluminó con una sonrisa amigable antes de girarse para ir a la cocina. Para este punto, el Royal Flush ya se había alejado de la costa escondida en donde estaban anclados.</div>
 <br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10:30 a.m.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La travesía había sido tranquila hasta el momento. El barco apenas y se mecía lo necesario con el ir y venir de las olas. Para el médico, quien ahora intentaba suplir el lugar de un cocinero, esto era ideal, pues le permitió moverse con libertad por la cocina mientras preparaba lo que debían haber sido emparedados más elaborados, pero que terminaron siendo solo lechuga, tomate, pepinillos y alguna que otra salsa envueltas en una tortilla de harina delgada que simulaba una especie de “wrap”…Claro, eso para las chicas, el suyo tenía carne de un animal cuyo nombre no podía recordar, solo sabía que tenía alas…¿Habían quedado incomibles? No, pero no eran lo mejor que podría haber conseguido.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Con la comida preparada el médico salió a cubierta para llamar a sus compañeras; sin embargo, antes de que pudiera pronunciar los nombres de Maki y Merlot, notó algo llamativo hacia el estribor del barco: un barco en llamas. El médico abrió la boca por la sorpresa y corrió a buscar un catalejo para visualizar mejor el barco</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">A su alrededor no había nada, de hecho, las llamas estaban por extinguirse y lo que más abundaba era el humo. No llevaban bandera del gobierno ni tampoco de calaveras, por lo que el médico unió rápido dos más dos, podían tratarse de viajeros en un crucero o, simplemente, un barco comercial.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¡Barco a la vista! —</span>El pelirrosa corrió hacia Maki, quien estaba al otro lado del barco. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Hay un barco cerca de aquí. Parece haber sufrido un ataque o algo por el estilo —</span>. El médico sonrió, no estaba agitado ni preocupado, de hecho, por poco faltaba que en sus ojos se formara el símbolo de dinero. —<span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">¡Es perfecto! Podríamos saquear lo que queda, no vi sobrevivientes y seguro los que atacaron se llevaron la mayoría de las cosas, pero, siempre queda algo…deberíamos ir a ver que podemos obtener —</span>. Sus ojos pasaron de Maki a Merlot y de Merlot a Maki antes de sonreír de nuevo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Tal vez podríamos encontrar un buen tesoro, Merlot…Joyas dignas para ti, que realcen tu divina belleza, aunque ciertamente, con o sin joyas, tu hermosura no tiene parangón —</span>. Por supuesto que unos cuantos halagos ayudaban a convencer más fácil a las personas. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Y Maki, el barco no tiene bandera del gobierno ni de piratas, pero sea un barco de crucero o comercial, seguro que llevaba guardias, quien sabe, alguno podría tener un arma interesante que vaya con tu estilo ¿No crees? —</span>Se cruzó de brazos y esperó a que las mujeres cedieran y pusieran en curso el Royal Flush hacia el desdichado barco que había sido atacado.</div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Botiquín. Abrir solo en casos de emergencia</span>
					</div>
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					<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
-Acto 1: Los Valar encuentran un barco saqueado cerca de las costas de Arabasta.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Karmas</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
-Tic: Morderse el interior de la boca.<br />

				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Vestimenta</span>
					</div>
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				</div>
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					<br />
<img src="https://i.imgur.com/zvVFmYP.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: zvVFmYP.jpeg]" class="mycode_img" /><br />

				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 83 de Invierno, año 17</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">9:05 a.m.</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Costas de Arabasta</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cubierta del Royal Flush</span></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Calor.</div>
 <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Las costas de Arabasta trajo calidez a su vida, a su cuerpo, a su ánimo.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Luego de más de una estación en Drum, el cambio de ambiente le sentaba como anillo al dedo, pues, aunque tuvo la oportunidad de reabastecerse de insumos médicos y de conocimientos que no encontraría en otra isla, el clima de la isla era un asco. Lo mantenía de mal humor la mayoría del tiempo y lo hacía usar capas y capas de ropa, un problema que ya no tenía en Arabasta…una isla que debe comparar con el mismísimo cielo.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Ciudades enormes, personas agradables, mercados tan concurridos en los que podría encontrarse de todo, desde especias hasta la más finas sedas y por supuesto, también cosas no tan legales a simple vista, pero camufladas estratégicamente entre decoraciones, hierbas y ropas coloridas, además, en más de una ocasión se habría encontrado con personas tan agradables a la vista que eran imposibles de ignorar. Una alegría después de la frialdad de Drum.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sin embargo, hoy tendría que abstenerse de visitar el mercado y reunirse con el apuesto gyojin que conoció casi apenas desembarcó, pues otros asuntos ateñían a la tripulación.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Suelten velas —</span>. La orden se la dio a esos chiquillos que Maki y María Merlot habían traído, sin consultarle, en el barco. Si le preguntaban a él, un desperdicio de recursos. Esperaba el momento ideal para deshacerse de ellos sin que las otras mujeres se dieran cuenta, pero hoy no sería el día. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Yo levaré anclas y ustedes…fuera…su trabajo ya está hecho. Vayan al mercado a comprar provisiones u ocúpense en alguna otra cosa —-. </span>“Y si es posible no regresen”, le habría gustado decir, pero solo se mordió el labio para evitar soltar esa expresión frente a las otras chicas.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Cuando los chicos salieron del barco, el médico cumplió su propia promesa de levar anclas y con ello le hizo una seña a su capitana para que pudieran, por fin, partir a aguas cercanas a la isla. Tendrían que explorar un rato y de paso, aprovechar estos días de calma para que Merlot se entrenara en el arte de la navegación, aun le quedaban cosas por aprender para manejar el Royal Flush de la mejor manera posible.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Sirena, linda, de verdad espero que la práctica sirva…Ya viste lo peligrosas que son las aguas en estos mares, así que debes acostumbrarte a llevarnos a buen puerto, intentando hacer la menor cantidad de daño posible. La última vez nuestra capitana tuvo que tomarse bastantes horas en la reparación…no te culpo, sigo culpando al gigante pelirrojo —</span>. Chasqueó la lengua y se cruzó de brazos, mientras que su ceño, usualmente relajado, se frunció en una expresión de molestia que se relajó solo cuando volvió a girar su cabeza para mirar a Merlot. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Sea como sea, nos tomaremos las horas necesarias para que practiques, no tenemos apuro…Mientras tanto, yo estaré en la cocina, quiero practicar una receta que me dejó el cocinero…eh…Uker…sí ¡Wow! Recordé su nombre —</span>. El rostro del pelirrosa se iluminó con una sonrisa amigable antes de girarse para ir a la cocina. Para este punto, el Royal Flush ya se había alejado de la costa escondida en donde estaban anclados.</div>
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<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10:30 a.m.</span></div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La travesía había sido tranquila hasta el momento. El barco apenas y se mecía lo necesario con el ir y venir de las olas. Para el médico, quien ahora intentaba suplir el lugar de un cocinero, esto era ideal, pues le permitió moverse con libertad por la cocina mientras preparaba lo que debían haber sido emparedados más elaborados, pero que terminaron siendo solo lechuga, tomate, pepinillos y alguna que otra salsa envueltas en una tortilla de harina delgada que simulaba una especie de “wrap”…Claro, eso para las chicas, el suyo tenía carne de un animal cuyo nombre no podía recordar, solo sabía que tenía alas…¿Habían quedado incomibles? No, pero no eran lo mejor que podría haber conseguido.</div>
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Con la comida preparada el médico salió a cubierta para llamar a sus compañeras; sin embargo, antes de que pudiera pronunciar los nombres de Maki y Merlot, notó algo llamativo hacia el estribor del barco: un barco en llamas. El médico abrió la boca por la sorpresa y corrió a buscar un catalejo para visualizar mejor el barco</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">A su alrededor no había nada, de hecho, las llamas estaban por extinguirse y lo que más abundaba era el humo. No llevaban bandera del gobierno ni tampoco de calaveras, por lo que el médico unió rápido dos más dos, podían tratarse de viajeros en un crucero o, simplemente, un barco comercial.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—¡Barco a la vista! —</span>El pelirrosa corrió hacia Maki, quien estaba al otro lado del barco. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Hay un barco cerca de aquí. Parece haber sufrido un ataque o algo por el estilo —</span>. El médico sonrió, no estaba agitado ni preocupado, de hecho, por poco faltaba que en sus ojos se formara el símbolo de dinero. —<span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">¡Es perfecto! Podríamos saquear lo que queda, no vi sobrevivientes y seguro los que atacaron se llevaron la mayoría de las cosas, pero, siempre queda algo…deberíamos ir a ver que podemos obtener —</span>. Sus ojos pasaron de Maki a Merlot y de Merlot a Maki antes de sonreír de nuevo.</div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Tal vez podríamos encontrar un buen tesoro, Merlot…Joyas dignas para ti, que realcen tu divina belleza, aunque ciertamente, con o sin joyas, tu hermosura no tiene parangón —</span>. Por supuesto que unos cuantos halagos ayudaban a convencer más fácil a las personas. <span style="color: #ff30dc;" class="mycode_color">—Y Maki, el barco no tiene bandera del gobierno ni de piratas, pero sea un barco de crucero o comercial, seguro que llevaba guardias, quien sabe, alguno podría tener un arma interesante que vaya con tu estilo ¿No crees? —</span>Se cruzó de brazos y esperó a que las mujeres cedieran y pusieran en curso el Royal Flush hacia el desdichado barco que había sido atacado.</div>
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<br />
<div class='custom-spoiler'>
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						<span>Botiquín. Abrir solo en casos de emergencia</span>
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					<br />
<br />
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						<span>Resumen</span>
					</div>
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					<br />
-Acto 1: Los Valar encuentran un barco saqueado cerca de las costas de Arabasta.<br />

				</div>
			</div><br />
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						<span>Karmas</span>
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					<br />
-Tic: Morderse el interior de la boca.<br />

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			</div><br />
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						<span>Vestimenta</span>
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					<br />
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				</div>
			</div><br />

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			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Llegando con buena presentacion [PR][FIc de Reparacion]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3906</link>
			<pubDate>Fri, 26 Jun 2026 19:12:35 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=525">Maki D. Zen'in</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3906</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El Día es el 81 de Invierno del Año 17 </span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10:00 p.m. Algún lugar de la Costa, Reino de Arabasta, Primera parte de Paraiso.</span><br />
<br />
<br />
El viaje por el mar era un poco duro, sobre todo porque la única que tenia idea de como manejar la carabela era merlot. Una de las únicas que había puesto algo de atención a como se navegaba con el Royal Flush. Daba igual, ya estaba en el mar y el viejo caliente les pegaba finalmente en los rostros, estaba harta de la nieve de Drum, pero aun así le encantaba el sentimiento de paz que irradiaba la isla blanca. Sobre todo, por que pudo aprender un poco más de medicina.<br />
 <br />
El barco era de tamaño aceptable pero su timón era enorme, Maki tuvo que implementar un sistema de aparejos y poleas para poder manejarlo sin la ayuda del gigante que dejaron atrás en la isla nevada. Habían dejado una cantidad de niños también en manos del gigante y este se sintió aparentemente bien con ello. Una misión mucho mas importante que cualquier otra. Maki admiraba esa determinación y sacrificio.<br />
 <br />
Mientras navegaban aprovecho que se mantenían todos en sus ocupaciones, Merlot especialmente se ocupaba de ellos bajo cubierta. Y Cherry parecía que le habían robado algo por que estaba todo el día con la cara larga quizás no le gustaban los niños, debía distraerse por que este viaje estaba siendo mucho mas largo que la ultima vez. Maki se cada vez que se acercaba a él con su martillo en la mano parecía que se ponía demasiado nervioso, le respondía con balbuceos y se hacia el tonto para desaparecer y no ayudar un carajo.<br />
 <br />
Afortunadamente entre los malditos niños había un par mas adulto que parecían seguir a Maki a todos lados, quien sabe por qué, caminaba por la proa y constantemente escuchaba seseos y murmullos mientras martillaba y reparaba algunas tablas podridas. <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Esto esta siendo molesto… malditos niños!! espero que pronto lleguemos a algún lugar para que se queden. Ya me tienen harta con todo lo que comen, parece que se drogaran mas que yo.—</span></span> Finalmente cuando decidió reparar una parte de cubierta, donde dormía el gigante. Lo recordó primero con cariño, después recordó que era un jodido inútil y finalmente mirando a los niños que cuchicheaban les apunto como si les acusara de un delito. <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Que miran tanto desgraciados!!! Vayan mejor a buscar tablas bajo cubierta!! Si quieren comer algo deberán trabajar… estoy harta de vagos ahora!!!—</span></span> Camino aparentemente enfurecida, tanto que un niño se cayo de espaldas agarrando a dos mas no dejando que se escapen. Pero Maki tendiéndoles la mano le ayudo levantarse… minutos después los tres niños, llamados Jurgen, Hess y Muller, los tres parecían interesados en el arte de reparar. <br />
 <br />
Maki paso toda la tarde con los jóvenes que seguro los echaría en la siguiente isla, aunque estaban delgados producto de los experimentos de los desgraciados de Drum, trabajaban sin descanso transportando tablas, clavos, y martillando como si no hubiera un mañana, con su ayuda la tarde Maki al menos parecía más amena, bebieron jugo, comieron galletas y casi tiro por la borda a uno cuando comiendo charqui uno de ellos menciono que eran de caballo, Maki era vegetariana, como se le ocurría que las tablas secas esas serian de carne de un ser vivo…que asco. Finalmente, en lugar de pintura decidió fregar las tablas nuevas de cubierta con una solución ignifuga mas brillante que la anterior nunca se sabe con una despistada al volante si la solución para ir de un lugar A a B incluye incendiar el barco.<br />
<br />
llegaban ya a Arabasta. ella los niños y sus sueños.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Lacoste Clothes</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Este tema es para realizar una reparación de nuestro Barco, <br />
 <br />
El barco es una <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Carabela </span>con <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">9000 </span>puntos de impacto máximos, y después de su viaje fueron dañados <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1500 </span>puntos, para ello se requiere según la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=30" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Guia de Barcos </a>en el punto 4, lo siguiente:<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Carabela:</span></blockquote>
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite>50 Berries por punto de Vitalidad.<br />
<br />
El valor a pagar por la reparación es de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">75.000</span> berries</blockquote>
<br />
y también reza lo siguiente:<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite>Asimismo, para reparar cualquier navío, será necesario redactar un post en <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">presente relativo o absoluto</span> dónde se Justifique el propio arreglo del barco, recuperando <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">3,5 Punto de Vitalidad por palabra escrita.</span><br />
<br />
Por lo cual se requieren (1500/3.5) <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">428 </span>palabras.</blockquote>
Por lo cual este fic deberia ser suficiente para repararlo
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">El Día es el 81 de Invierno del Año 17 </span><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">10:00 p.m. Algún lugar de la Costa, Reino de Arabasta, Primera parte de Paraiso.</span><br />
<br />
<br />
El viaje por el mar era un poco duro, sobre todo porque la única que tenia idea de como manejar la carabela era merlot. Una de las únicas que había puesto algo de atención a como se navegaba con el Royal Flush. Daba igual, ya estaba en el mar y el viejo caliente les pegaba finalmente en los rostros, estaba harta de la nieve de Drum, pero aun así le encantaba el sentimiento de paz que irradiaba la isla blanca. Sobre todo, por que pudo aprender un poco más de medicina.<br />
 <br />
El barco era de tamaño aceptable pero su timón era enorme, Maki tuvo que implementar un sistema de aparejos y poleas para poder manejarlo sin la ayuda del gigante que dejaron atrás en la isla nevada. Habían dejado una cantidad de niños también en manos del gigante y este se sintió aparentemente bien con ello. Una misión mucho mas importante que cualquier otra. Maki admiraba esa determinación y sacrificio.<br />
 <br />
Mientras navegaban aprovecho que se mantenían todos en sus ocupaciones, Merlot especialmente se ocupaba de ellos bajo cubierta. Y Cherry parecía que le habían robado algo por que estaba todo el día con la cara larga quizás no le gustaban los niños, debía distraerse por que este viaje estaba siendo mucho mas largo que la ultima vez. Maki se cada vez que se acercaba a él con su martillo en la mano parecía que se ponía demasiado nervioso, le respondía con balbuceos y se hacia el tonto para desaparecer y no ayudar un carajo.<br />
 <br />
Afortunadamente entre los malditos niños había un par mas adulto que parecían seguir a Maki a todos lados, quien sabe por qué, caminaba por la proa y constantemente escuchaba seseos y murmullos mientras martillaba y reparaba algunas tablas podridas. <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Esto esta siendo molesto… malditos niños!! espero que pronto lleguemos a algún lugar para que se queden. Ya me tienen harta con todo lo que comen, parece que se drogaran mas que yo.—</span></span> Finalmente cuando decidió reparar una parte de cubierta, donde dormía el gigante. Lo recordó primero con cariño, después recordó que era un jodido inútil y finalmente mirando a los niños que cuchicheaban les apunto como si les acusara de un delito. <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Que miran tanto desgraciados!!! Vayan mejor a buscar tablas bajo cubierta!! Si quieren comer algo deberán trabajar… estoy harta de vagos ahora!!!—</span></span> Camino aparentemente enfurecida, tanto que un niño se cayo de espaldas agarrando a dos mas no dejando que se escapen. Pero Maki tendiéndoles la mano le ayudo levantarse… minutos después los tres niños, llamados Jurgen, Hess y Muller, los tres parecían interesados en el arte de reparar. <br />
 <br />
Maki paso toda la tarde con los jóvenes que seguro los echaría en la siguiente isla, aunque estaban delgados producto de los experimentos de los desgraciados de Drum, trabajaban sin descanso transportando tablas, clavos, y martillando como si no hubiera un mañana, con su ayuda la tarde Maki al menos parecía más amena, bebieron jugo, comieron galletas y casi tiro por la borda a uno cuando comiendo charqui uno de ellos menciono que eran de caballo, Maki era vegetariana, como se le ocurría que las tablas secas esas serian de carne de un ser vivo…que asco. Finalmente, en lugar de pintura decidió fregar las tablas nuevas de cubierta con una solución ignifuga mas brillante que la anterior nunca se sabe con una despistada al volante si la solución para ir de un lugar A a B incluye incendiar el barco.<br />
<br />
llegaban ya a Arabasta. ella los niños y sus sueños.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Lacoste Clothes</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Este tema es para realizar una reparación de nuestro Barco, <br />
 <br />
El barco es una <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Carabela </span>con <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">9000 </span>puntos de impacto máximos, y después de su viaje fueron dañados <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1500 </span>puntos, para ello se requiere según la <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=30" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Guia de Barcos </a>en el punto 4, lo siguiente:<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Carabela:</span></blockquote>
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite>50 Berries por punto de Vitalidad.<br />
<br />
El valor a pagar por la reparación es de <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">75.000</span> berries</blockquote>
<br />
y también reza lo siguiente:<br />
<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite>Asimismo, para reparar cualquier navío, será necesario redactar un post en <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">presente relativo o absoluto</span> dónde se Justifique el propio arreglo del barco, recuperando <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">3,5 Punto de Vitalidad por palabra escrita.</span><br />
<br />
Por lo cual se requieren (1500/3.5) <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">428 </span>palabras.</blockquote>
Por lo cual este fic deberia ser suficiente para repararlo
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Arma 01: La Hoz [Autonarrada][T5][P.A.]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3902</link>
			<pubDate>Fri, 26 Jun 2026 01:27:50 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=525">Maki D. Zen'in</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3902</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Y heme aquí de pie, frente a la traición</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Y heme aquí de pie, con la frente en alto</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Con la sangre en hiel y la muerte mirándome a los ojos. </span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La luna verá danzar la espada rota contra la hoz cruel.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Con el deseo de volcar odio y pena.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La persecución al atardecer, la trampa en el corazón</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">El final del camino cae antes que la satisfacción</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Deja cada golpe final vacío y sin sazón.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ahora pelea, muerde y empuja!! no te rindas.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Por ella, por ti, por la venganza!!!</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">
-Día 83 de Invierno, Año 17</div>
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Archivo 001:</span></span> </span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Daken era increíblemente diestro en el uso de su arma, un arma exótica precisa y mortal para quien se le acerque a él, incluso en momentos de paz y armonía. Había llegado a Arabasta hace tiempo después de que cayera en desgracia producto de que descubriesen que estaba vinculado a una tropa de asesinos despiadados. Llamados las doce armas. Cada uno de ellos hábil en el uso de una de ellas en específico. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Maki era la espada y él era la hoz y así también estaban la lanza, la daga, la máscara y el arco entre otros. Se dedicaba desde que llego a la carpintería como todos los miembros de la oscura organización. Pero. Esta no era su verdadera fuente de ingresos, el real, era demasiado macabro. Demasiado repugnante. Se dedicaba a matar por encargo, eliminar objetivos marine tempranos con un futuro prometedor. Futuros truncados por la codicia y la maldad sin límites de aquellos que se unen para hacerse ricos o sádicos. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Roba a todas sus víctimas y ello hace que se diga que estos asesinatos son al azar y algo aislados por lo cual era difícil que le descubrieran. Salvo. Que ya hubieran visto e investigado su modus operandi. Ella, la iguana sabia como era, reconoció de inmediato su actuar solo con los rumores. Era cruel y exhibicionista pues le encantaba ser el centro del espectáculo, que todos hablasen, mientras el permanecía riendo en la penumbra. Se deleitaba y festinaba con el asesinato del inocente.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ella junto a su tripulación habían venido a comprar víveres. Habían llegado hace poco a la isla, necesitaban… ¡Mierda! Necesitaban deshacerse de niños y la opción que dio Cherry para solucionar eso, pues no era muy ortodoxa, habían encontrado a varios padres rápidamente, más que nada los que se acordaban donde vivían en Drum, pero otros que no recordaban incluso cuando se habían ido ni que isla era la de su origen. Años de abusos maltratos y sometimiento les convertían en solo seres complacientes, pero la gran mayoría de los casi 70 niños aún no se resignaba a apartarse de la pelirosa y creían que podían tener un espacio en la tripulación. Una tripulación de niños.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Que ridículo.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Fue entonces que Maki, cuando los otros dos lerdos doblaron una esquina sin que ella se percatase, sintió el eco de un murmullo, el barullo de algo que conocía. Los suspiros y el aroma. Dejo caer las bolsas en el suelo y estas rodaron por el suelo. Su espada y su mano fueron una casi de manera instantánea, camino buscando con su oído el lugar donde todo empezaba. Donde todo parecía iniciar a recordarle su venganza.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La gente pasaba por la boca del callejón como es que no sienten el aroma a muerte… el tintineo de un corazón recién detenido? Como es que no lo pueden distinguir en sus ajetreadas vidas el fin de los sueños. Ella lo escucha claramente como aquel chacal cerro sus fauces sobre la vida de alguien. Un suspiro… su oído atento lo escucho… el último suspiro, aquellos 21 gramos que separan la carne viva de la muerta. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Giro con precaución, primero sus sentidos, después su vigor. Finalmente, cuando entro lo sintió, intenso, peligroso y crudo, en su piel como si le marcaran con la espada, trago miedo por sus poros, aunque había escapado, tan fugaz como el fuego consume a la hierba seca. Inmóvil… su imponente presencia estaba ahí. Aunque no había nadie más.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">El ataque fue rápido, doloroso y cargado de una crueldad digna de mandar una señal. Parecía obra de… de… un profesional. El arma parecía larga, curva y difícil de dominar. El desgraciado tirado en la esquina detrás de un bote de basura como si no valiera más que las bolsas de alimentos caducados, las prendas horrendas y las botellas vacías. Maki lo miro, no bajo la guardia en absoluto. Había aprendido a estar lista en Little Garden.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Le miro con desdén aunque fuera una muerte horrenda, lo miró con el mismo desdén con que un carpintero contempla una tabla podrida: sabiendo que ya no hay nada que salvar, las señales claras, el silencio del callejón y el bullicio de la calle detrás de ella solo indicaba una cosa. A nadie le importaba… Maki se agacho y vio los rastros de la pesada arma arrastrándose por el camino de piedra adornado de arena roja y gruesa mezclada con sangre. Un camino que le gritaba que una vez más volviera al ruedo, uno que le despreciaba por volverse blanda y abandonar el camino que le llevaba a la redención. Miro atrás. Vio las cabelleras rosas volver a la calle principal para volver a perderse… inspecciono las alturas y trato de identificar los ojos indiscretos que mirasen la escena de muerte.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Se agacho y cerró los ojos presos del horror de la víctima. Registro sus bolsillos y no encontró nada más que una identificación. Una que le hacía recordar algo… … … Marine… un recluta nuevo, joven y con un camino prometedor. Su brazo casi cercenado a la mitad denotaba la violencia con la que fue atacado. El corte limpio y ni un solo rastro de lucha, sin duda era él, ella recordaba a cada uno de sus compañeros cuando inicio la cruzada sangrienta de las doce armas. Doce armas hermosas, afiladas y ansiosas de demostrar lo que valían. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Se volvió por el camino donde había escapado el usuario de la hoz, debía aprovechar que el rastro del maldito asesino no se moría aún. Que estaba ahí. Listo para ser corregido con sangre por que el que mata, no debe tener miedo a morir. Maki sabía que era un enemigo duro. El más duro que hubiera enfrentado jamás, pero dejarlo suelto para que inicie una especie de mini organización no sería aceptable. Un caos que nadie podría dominar. Aunque ella misma fuera uno de sus agentes y disfrutase de él. Este… este no lo dejaría que campase a sus anchas. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Cuando llego hasta donde el rastro se le perdió era lo que parecía ser una casona abandonada. No parecía estar habitada, Maki se escudo en las sombras y vio unos momentos. Su paciencia era legendaria… … … porque no tenía. Camino directo a la puerta y sacando su arma, la hoja de los mil recuerdos rotos pateo la puerta haciendo que esta salga disparada hacia el muro contrario haciéndose pedazos.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Dentro. Nada. ni un solo respiro ni suspiro. <span style="color: Red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Tch…—</span></span> Chasqueo la lengua, y comenzó a buscar entre las cosas… rompió candados, abrió cajones viejos y poco a poco comenzó a agotar los lugares menos obvios. Rompió paredes y desbarato techos hasta que encontró debajo de una vieja cama un compartimento secreto. Con furia aparto la cama que se volteo completamente haciéndose pedazos. Dentro del compartimento secreto numerosos documentos identificaciones, relojes, joyas y otras cosas guardadas… un par de armas y varias otras tonterías sin importancia. Pero… encontró entonces el símbolo, un símbolo de la antigua agrupación a la cual pertenecía. Los responsables del asesinato de su hermana el horror y las lágrimas n se hicieron esperar casi se derrumbó. Casi estallo, casi, casi se quebró.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Maki robo todo, dinero, joyas, documentos, los guardo y espero impacientemente escudada en la noche, en la oscuridad esperando a que quien sea que se refugiaba en ese sitio volviera. Era una casa abandonada así que una puerta tirada no supondría mayor notoriedad. Fumo un cigarrillo mientras atenta se preparaba para… EY! No tardo en aparecer. Un… niño? Era un verdadero mejor. Un niño flaco ojeroso y parecía tímido por sus movimientos. Pero cuando se percato de la inexistencia de la puerta. Sus manos temblaron, pero no de miedo. Sino de ira. Se acerco antes a una especie de techo bajo. De esos que parecen destruidos y derruidos, se subió a un cajón de madera y levantando uno de las planchas saco el arma. La hoz. Maki supo que era esa el arma homicida. Pero al niño… no lo conocía. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">No era el dueño de esa arma. Para nada. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Apenas vio la puerta caída o mas bien inexistente. Camino al interior y ella sin esperar nada avanzo con paso decidido y sin respetar nada agarro el arma del joven y se la arrebato con tanta fuerza que este cayo al suelo desorientado. Maki no espero nada lo pateo en el pecho y después en la cara. Lanzo el arma a un lado clavándose poderosamente mientras miraba al muchacho sollozar. Lo tomo por el cuello, lo estampo contra el muro y lo volvió a lanzar contra otro mueble, no le dejo dar explicaciones. Volvió a patearle otra y otra vez… nunca patearía a un niño, pero a quien tuviera que ver con la muerte de su hermana. Era otra historia.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">No le tomo muchas patadas y dientes tirados averiguar donde se escondía el dueño del arma, un segundo piso, puerta nuevamente derribada, esta vez sus ojos se encontraron, sus rostros se reconocieron, Maki desenfundo, el hombre reposando con un aspecto demacrado salto fuera de la cama en la que descansaba y en lugar de enfrentarla salió disparado por la ventana, semidesnudo, la había reconocido de inmediato, su cabello verde, sus ojos dorados, todo en ella era reconocible y desde hace mucho tiempo había estudiado a los Zen´in como para que le atrapasen literalmente con los pantalones abajo. Maki salió detrás de él. <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Maldito hijo de puta párate ahí donde estas o sufrirás el doble.—</span></span> Sentencio mientras salió por la ventana saltando sin tocar un solo borde absolutamente centrada en una cosa. Alcanzarlo y matarlo.  </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La persecución corta, moviéndose en el atardecer, el hombre entro veloz y con el sudor perlando su frente, en lo que parecía ser un granero abandonado con una gran torre al costado. Algo parecido a un faro, pero era extraño, no había agua cerca por la cual guiar a los marineros. Vamos!! no había barcos que lo vieran tampoco, parecía más una construcción abandonada. Maki apenas entro en la construcción recibió el golpe. Uno brutal inesperado y pesado. Cayo rodando de espaldas fuera del lugar. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Creíste que me tenías?... imbécil?... solo te he guiado hasta donde quería. Desgraciada. Sabia que un día me encontrarías, pero no que sería tan pronto. Cuanto ha pasado?... dos años? Tres?... que importa, morirás qui y ahora, terminare el ciclo… como me has encontrado?.—</span></span> Movió una hoz tan hábilmente como si fuera parte de si mismo. Maki por su parte apenas había logrado interponer su arma entre ella y el apuñalamiento.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—El estúpido de tu alumno no es tan bueno cubriendo sus huellas como lo eras tu. Pero ya no importa que te preocupes por el ni por su aprendizaje. No volverá a caminar bajo la luz del sol… malnacido.—</span></span> Se levanto de un salto apoyándose con las manos sobre sus hombros como los artistas marciales. <span style="color: Red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Pagaras… pagaras por lo que hiciste con mi hermana</span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: green;" class="mycode_color"> Y NO SERA RAPIDO—</span></span> Le amenazo mientras cambio su piel, su forma, su dureza y su actitud. Era la fruta del diablo que dominaba su forma y su figura convirtiéndola en una especie de criatura reptiloide. Ahora era salvaje, letal y de escamas esmeraldas. Una ponzoña hecha mujer, hermana del acero afilado y despiadado. <span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Que eres ahora?... nunca pensé que podrías convertirte en algo mas horrendo de lo que ya eras… te escapaste después del incidente. Te busque… tenia que… tenia que matarte. Nada personal, solo necesitaba atar cabos mi reina.—</span></span> Giro su gran arma por el frente y por detrás con velocidad cegadora.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">No esperó nada, solo calmar un dolor inimaginable para poder cumplir con destruir a uno de los bastardos que tenia en su lista. La hoz... uno de los guerreros. Aunque lo pareciera, no era el mas letal de todos. El intercambio es violento, su maestría total, su alcance peligroso, pero Maki parecía llevar una pequeña ventaja al contar con mucha más destreza. Estaba en su momento mas alto, en su prime, animada, letal y deseosa de llevarse la primera tajada de los enemigos de su historia y de su linaje. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Se llevo la primera sangre cuando este lanzo un tajo amplio como una media luna ascendente, pero Maki ya había luchado demasiado, ahora si con un objetivo, no el de ser reconocida por su brutalidad, no para ser elegida para liderar nada, para que se sintieran orgullosa de su disciplina sino para ser un instrumento de venganza. Ella se agacho en el último segundo, golpeo con la espada, aquella que fue fracturada en mil recuerdos rotos cuando y solo su deseo y su coraje la mantuvo unida. Ahí estaba. Con la otra hoja incrustada en el corazón de su víctima. La hoz cayo, reboto en mil golpes del suelo. Como una moneda que gira al caer abandonada en una habitación con un eco infinito… las manos de Daken quisieron rodear el cuello de Maki, ero esta solo sonrió y loe empujo para hacerlo caer.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Daken tosió sangre, dolor y perdón, tal vez quiso decir algo… pero Maki no lo escucho. Volvió sacar la hoja no sin girar y desgarrar casi cortando por la mitad al enemigo por el estómago. Cuando cayó, ella se montó sobre él derribándolo azotando la cabeza del desgraciado contra el suelo y provocando una fractura que hizo que Daken comprendiera que no era superior en ningún aspecto <span style="color: green;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Esto se termina para ti comerciante de muerte. Espero que sufras los pesares de mil infiernos en esta y tu siguiente vida.—</span></span> Clavó nuevamente su arma en el cuerpo del enemigo que aulló de dolor, pero no era uno físico, sino uno que le dolía, porque ya no podría seguir con su cruzada pagana. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="color: green;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—QUE?... que dices?... no te escucho desgraciado.—</span></span> Con su zarpa convertida en garra, una garra que su fruta del diablo le dotaba de una dureza y poder increíble. Sus zarpas se dirigieron a la primera herida. Para meter sus uñas afiladas en él, Daken quiso gritar, pero no. No por que fuera valiente, no por que fuera duro, sino por que no deseaba darle esa satisfacción a la hermana superviviente de la quema de la posada donde ella obtuvo esas marcas en la piel. Maki se hecho aun mas sobre el para llegar a su oído. <span style="color: green;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Sabes lo delicioso de esto?... es que finalmente puedo disfrutar de tu muerte. Una satisfacción que jamás creí tener. Jamás pensé que te superaría tan fácilmente. Tan. Rápidamente. Necesito que mueras. Que dejes este mundo y que lo hagas en silencio es lo mejor. Pues si lo haces así, si lo mantienes así. No habrá nada memorable ni digno de recordar, ni una palabra, ni un suspiro… nada.—</span></span> La hoja salió de su pecho <span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—<span style="color: blue;" class="mycode_color">Nunca debí involucrarme con los...</span>—</span></span> Se clavo en un segundo en su ojo derecho para finalmente el desgraciado soltar un ultimo suspiro. <span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Mal… ditos… Zen… ii….nn…—</span></span> La palabra se esfumo en un suspiro.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Maki en poco tiempo salió de aquella construcción, con una larga arma a su espalda, un arma oxidada, roída por el tiempo y casi inservible, pero sin duda era una de las cosas mas valiosas que podía tener en el mundo entero. El símbolo de su venganza consumada, de su furia dando frutos. Cada muerte seria suficiente para aportar algo de tranquilidad? Esperaba que si, pues matar nunca es y será de su agrado. Sabe que es necesario. No era la primera vida que tomaba. Pero cada vez le repugnaba. Ahora.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ahora…</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ahora no.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Cuando por fin llego a la calle en la cual había perdido a los pelirosas. Solo se sentó en una banca, estaba agotada. Mirando atentamente, las conocía demasiado como para saber sus patrones. No paso mucho tiempo hasta que vio la cabellera rosa de Cherry. Su rostro de mal humor al estar perdido era señal de puro dolor, un dolor que gritaba que estaba harto, aunque era culpa de el mismo el perderse. El no saber por donde o como girara. Maki alzo su mano derecha y al final se reunión con sus compañeras. María Merlot y Hyakinthos. </span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Carterita Lacoste</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span></span><br />
El presente post corresponde a una aventura autonarrada T5 ´por lo cual corresponde a que deba tener 2.5K palabras, actualmente cuenta con poco mas de 2700, según esta tabla debería ser suficiente.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/nlTjnLN.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: nlTjnLN.png]" class="mycode_img" /></span></span></div>
<br />
Buenas quisiera comenzar con una historia, un lore que tenia abandonado, y para ello quisiera crear un item relacionado a la historia de Maki, este es el siguiente: <br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Colección de plata</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Requisitos: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Resistencia: </span>1</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Daño: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Escalado: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Alcance: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Unidades de peso: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Berries: </span>0</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción:</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Un arma rota y destruida de una colección de 12 armas, armas aunque en un momento fueron funcionales ahora no. solo tienen como uso real el ser parte de una colección que solo tiene una carga emocional para un Zen´in. Cada arma reunida es un paso de venganza cumplida. </span> </span></span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.pinimg.com/736x/33/3b/9b/333b9bd53da126b575c27d2e8f2b2e26.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: 333b9bd53da126b575c27d2e8f2b2e26.jpg]" class="mycode_img" /></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Y heme aquí de pie, frente a la traición</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Y heme aquí de pie, con la frente en alto</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Con la sangre en hiel y la muerte mirándome a los ojos. </span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La luna verá danzar la espada rota contra la hoz cruel.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Con el deseo de volcar odio y pena.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La persecución al atardecer, la trampa en el corazón</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">El final del camino cae antes que la satisfacción</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Deja cada golpe final vacío y sin sazón.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ahora pelea, muerde y empuja!! no te rindas.</span><br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Por ella, por ti, por la venganza!!!</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">
-Día 83 de Invierno, Año 17</div>
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Archivo 001:</span></span> </span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Daken era increíblemente diestro en el uso de su arma, un arma exótica precisa y mortal para quien se le acerque a él, incluso en momentos de paz y armonía. Había llegado a Arabasta hace tiempo después de que cayera en desgracia producto de que descubriesen que estaba vinculado a una tropa de asesinos despiadados. Llamados las doce armas. Cada uno de ellos hábil en el uso de una de ellas en específico. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Maki era la espada y él era la hoz y así también estaban la lanza, la daga, la máscara y el arco entre otros. Se dedicaba desde que llego a la carpintería como todos los miembros de la oscura organización. Pero. Esta no era su verdadera fuente de ingresos, el real, era demasiado macabro. Demasiado repugnante. Se dedicaba a matar por encargo, eliminar objetivos marine tempranos con un futuro prometedor. Futuros truncados por la codicia y la maldad sin límites de aquellos que se unen para hacerse ricos o sádicos. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Roba a todas sus víctimas y ello hace que se diga que estos asesinatos son al azar y algo aislados por lo cual era difícil que le descubrieran. Salvo. Que ya hubieran visto e investigado su modus operandi. Ella, la iguana sabia como era, reconoció de inmediato su actuar solo con los rumores. Era cruel y exhibicionista pues le encantaba ser el centro del espectáculo, que todos hablasen, mientras el permanecía riendo en la penumbra. Se deleitaba y festinaba con el asesinato del inocente.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ella junto a su tripulación habían venido a comprar víveres. Habían llegado hace poco a la isla, necesitaban… ¡Mierda! Necesitaban deshacerse de niños y la opción que dio Cherry para solucionar eso, pues no era muy ortodoxa, habían encontrado a varios padres rápidamente, más que nada los que se acordaban donde vivían en Drum, pero otros que no recordaban incluso cuando se habían ido ni que isla era la de su origen. Años de abusos maltratos y sometimiento les convertían en solo seres complacientes, pero la gran mayoría de los casi 70 niños aún no se resignaba a apartarse de la pelirosa y creían que podían tener un espacio en la tripulación. Una tripulación de niños.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Que ridículo.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Fue entonces que Maki, cuando los otros dos lerdos doblaron una esquina sin que ella se percatase, sintió el eco de un murmullo, el barullo de algo que conocía. Los suspiros y el aroma. Dejo caer las bolsas en el suelo y estas rodaron por el suelo. Su espada y su mano fueron una casi de manera instantánea, camino buscando con su oído el lugar donde todo empezaba. Donde todo parecía iniciar a recordarle su venganza.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La gente pasaba por la boca del callejón como es que no sienten el aroma a muerte… el tintineo de un corazón recién detenido? Como es que no lo pueden distinguir en sus ajetreadas vidas el fin de los sueños. Ella lo escucha claramente como aquel chacal cerro sus fauces sobre la vida de alguien. Un suspiro… su oído atento lo escucho… el último suspiro, aquellos 21 gramos que separan la carne viva de la muerta. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Giro con precaución, primero sus sentidos, después su vigor. Finalmente, cuando entro lo sintió, intenso, peligroso y crudo, en su piel como si le marcaran con la espada, trago miedo por sus poros, aunque había escapado, tan fugaz como el fuego consume a la hierba seca. Inmóvil… su imponente presencia estaba ahí. Aunque no había nadie más.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">El ataque fue rápido, doloroso y cargado de una crueldad digna de mandar una señal. Parecía obra de… de… un profesional. El arma parecía larga, curva y difícil de dominar. El desgraciado tirado en la esquina detrás de un bote de basura como si no valiera más que las bolsas de alimentos caducados, las prendas horrendas y las botellas vacías. Maki lo miro, no bajo la guardia en absoluto. Había aprendido a estar lista en Little Garden.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Le miro con desdén aunque fuera una muerte horrenda, lo miró con el mismo desdén con que un carpintero contempla una tabla podrida: sabiendo que ya no hay nada que salvar, las señales claras, el silencio del callejón y el bullicio de la calle detrás de ella solo indicaba una cosa. A nadie le importaba… Maki se agacho y vio los rastros de la pesada arma arrastrándose por el camino de piedra adornado de arena roja y gruesa mezclada con sangre. Un camino que le gritaba que una vez más volviera al ruedo, uno que le despreciaba por volverse blanda y abandonar el camino que le llevaba a la redención. Miro atrás. Vio las cabelleras rosas volver a la calle principal para volver a perderse… inspecciono las alturas y trato de identificar los ojos indiscretos que mirasen la escena de muerte.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Se agacho y cerró los ojos presos del horror de la víctima. Registro sus bolsillos y no encontró nada más que una identificación. Una que le hacía recordar algo… … … Marine… un recluta nuevo, joven y con un camino prometedor. Su brazo casi cercenado a la mitad denotaba la violencia con la que fue atacado. El corte limpio y ni un solo rastro de lucha, sin duda era él, ella recordaba a cada uno de sus compañeros cuando inicio la cruzada sangrienta de las doce armas. Doce armas hermosas, afiladas y ansiosas de demostrar lo que valían. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Se volvió por el camino donde había escapado el usuario de la hoz, debía aprovechar que el rastro del maldito asesino no se moría aún. Que estaba ahí. Listo para ser corregido con sangre por que el que mata, no debe tener miedo a morir. Maki sabía que era un enemigo duro. El más duro que hubiera enfrentado jamás, pero dejarlo suelto para que inicie una especie de mini organización no sería aceptable. Un caos que nadie podría dominar. Aunque ella misma fuera uno de sus agentes y disfrutase de él. Este… este no lo dejaría que campase a sus anchas. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Cuando llego hasta donde el rastro se le perdió era lo que parecía ser una casona abandonada. No parecía estar habitada, Maki se escudo en las sombras y vio unos momentos. Su paciencia era legendaria… … … porque no tenía. Camino directo a la puerta y sacando su arma, la hoja de los mil recuerdos rotos pateo la puerta haciendo que esta salga disparada hacia el muro contrario haciéndose pedazos.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Dentro. Nada. ni un solo respiro ni suspiro. <span style="color: Red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Tch…—</span></span> Chasqueo la lengua, y comenzó a buscar entre las cosas… rompió candados, abrió cajones viejos y poco a poco comenzó a agotar los lugares menos obvios. Rompió paredes y desbarato techos hasta que encontró debajo de una vieja cama un compartimento secreto. Con furia aparto la cama que se volteo completamente haciéndose pedazos. Dentro del compartimento secreto numerosos documentos identificaciones, relojes, joyas y otras cosas guardadas… un par de armas y varias otras tonterías sin importancia. Pero… encontró entonces el símbolo, un símbolo de la antigua agrupación a la cual pertenecía. Los responsables del asesinato de su hermana el horror y las lágrimas n se hicieron esperar casi se derrumbó. Casi estallo, casi, casi se quebró.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Maki robo todo, dinero, joyas, documentos, los guardo y espero impacientemente escudada en la noche, en la oscuridad esperando a que quien sea que se refugiaba en ese sitio volviera. Era una casa abandonada así que una puerta tirada no supondría mayor notoriedad. Fumo un cigarrillo mientras atenta se preparaba para… EY! No tardo en aparecer. Un… niño? Era un verdadero mejor. Un niño flaco ojeroso y parecía tímido por sus movimientos. Pero cuando se percato de la inexistencia de la puerta. Sus manos temblaron, pero no de miedo. Sino de ira. Se acerco antes a una especie de techo bajo. De esos que parecen destruidos y derruidos, se subió a un cajón de madera y levantando uno de las planchas saco el arma. La hoz. Maki supo que era esa el arma homicida. Pero al niño… no lo conocía. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">No era el dueño de esa arma. Para nada. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Apenas vio la puerta caída o mas bien inexistente. Camino al interior y ella sin esperar nada avanzo con paso decidido y sin respetar nada agarro el arma del joven y se la arrebato con tanta fuerza que este cayo al suelo desorientado. Maki no espero nada lo pateo en el pecho y después en la cara. Lanzo el arma a un lado clavándose poderosamente mientras miraba al muchacho sollozar. Lo tomo por el cuello, lo estampo contra el muro y lo volvió a lanzar contra otro mueble, no le dejo dar explicaciones. Volvió a patearle otra y otra vez… nunca patearía a un niño, pero a quien tuviera que ver con la muerte de su hermana. Era otra historia.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">No le tomo muchas patadas y dientes tirados averiguar donde se escondía el dueño del arma, un segundo piso, puerta nuevamente derribada, esta vez sus ojos se encontraron, sus rostros se reconocieron, Maki desenfundo, el hombre reposando con un aspecto demacrado salto fuera de la cama en la que descansaba y en lugar de enfrentarla salió disparado por la ventana, semidesnudo, la había reconocido de inmediato, su cabello verde, sus ojos dorados, todo en ella era reconocible y desde hace mucho tiempo había estudiado a los Zen´in como para que le atrapasen literalmente con los pantalones abajo. Maki salió detrás de él. <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Maldito hijo de puta párate ahí donde estas o sufrirás el doble.—</span></span> Sentencio mientras salió por la ventana saltando sin tocar un solo borde absolutamente centrada en una cosa. Alcanzarlo y matarlo.  </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La persecución corta, moviéndose en el atardecer, el hombre entro veloz y con el sudor perlando su frente, en lo que parecía ser un granero abandonado con una gran torre al costado. Algo parecido a un faro, pero era extraño, no había agua cerca por la cual guiar a los marineros. Vamos!! no había barcos que lo vieran tampoco, parecía más una construcción abandonada. Maki apenas entro en la construcción recibió el golpe. Uno brutal inesperado y pesado. Cayo rodando de espaldas fuera del lugar. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Creíste que me tenías?... imbécil?... solo te he guiado hasta donde quería. Desgraciada. Sabia que un día me encontrarías, pero no que sería tan pronto. Cuanto ha pasado?... dos años? Tres?... que importa, morirás qui y ahora, terminare el ciclo… como me has encontrado?.—</span></span> Movió una hoz tan hábilmente como si fuera parte de si mismo. Maki por su parte apenas había logrado interponer su arma entre ella y el apuñalamiento.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—El estúpido de tu alumno no es tan bueno cubriendo sus huellas como lo eras tu. Pero ya no importa que te preocupes por el ni por su aprendizaje. No volverá a caminar bajo la luz del sol… malnacido.—</span></span> Se levanto de un salto apoyándose con las manos sobre sus hombros como los artistas marciales. <span style="color: Red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Pagaras… pagaras por lo que hiciste con mi hermana</span></span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: green;" class="mycode_color"> Y NO SERA RAPIDO—</span></span> Le amenazo mientras cambio su piel, su forma, su dureza y su actitud. Era la fruta del diablo que dominaba su forma y su figura convirtiéndola en una especie de criatura reptiloide. Ahora era salvaje, letal y de escamas esmeraldas. Una ponzoña hecha mujer, hermana del acero afilado y despiadado. <span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Que eres ahora?... nunca pensé que podrías convertirte en algo mas horrendo de lo que ya eras… te escapaste después del incidente. Te busque… tenia que… tenia que matarte. Nada personal, solo necesitaba atar cabos mi reina.—</span></span> Giro su gran arma por el frente y por detrás con velocidad cegadora.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">No esperó nada, solo calmar un dolor inimaginable para poder cumplir con destruir a uno de los bastardos que tenia en su lista. La hoz... uno de los guerreros. Aunque lo pareciera, no era el mas letal de todos. El intercambio es violento, su maestría total, su alcance peligroso, pero Maki parecía llevar una pequeña ventaja al contar con mucha más destreza. Estaba en su momento mas alto, en su prime, animada, letal y deseosa de llevarse la primera tajada de los enemigos de su historia y de su linaje. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Se llevo la primera sangre cuando este lanzo un tajo amplio como una media luna ascendente, pero Maki ya había luchado demasiado, ahora si con un objetivo, no el de ser reconocida por su brutalidad, no para ser elegida para liderar nada, para que se sintieran orgullosa de su disciplina sino para ser un instrumento de venganza. Ella se agacho en el último segundo, golpeo con la espada, aquella que fue fracturada en mil recuerdos rotos cuando y solo su deseo y su coraje la mantuvo unida. Ahí estaba. Con la otra hoja incrustada en el corazón de su víctima. La hoz cayo, reboto en mil golpes del suelo. Como una moneda que gira al caer abandonada en una habitación con un eco infinito… las manos de Daken quisieron rodear el cuello de Maki, ero esta solo sonrió y loe empujo para hacerlo caer.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Daken tosió sangre, dolor y perdón, tal vez quiso decir algo… pero Maki no lo escucho. Volvió sacar la hoja no sin girar y desgarrar casi cortando por la mitad al enemigo por el estómago. Cuando cayó, ella se montó sobre él derribándolo azotando la cabeza del desgraciado contra el suelo y provocando una fractura que hizo que Daken comprendiera que no era superior en ningún aspecto <span style="color: green;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Esto se termina para ti comerciante de muerte. Espero que sufras los pesares de mil infiernos en esta y tu siguiente vida.—</span></span> Clavó nuevamente su arma en el cuerpo del enemigo que aulló de dolor, pero no era uno físico, sino uno que le dolía, porque ya no podría seguir con su cruzada pagana. </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="color: green;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—QUE?... que dices?... no te escucho desgraciado.—</span></span> Con su zarpa convertida en garra, una garra que su fruta del diablo le dotaba de una dureza y poder increíble. Sus zarpas se dirigieron a la primera herida. Para meter sus uñas afiladas en él, Daken quiso gritar, pero no. No por que fuera valiente, no por que fuera duro, sino por que no deseaba darle esa satisfacción a la hermana superviviente de la quema de la posada donde ella obtuvo esas marcas en la piel. Maki se hecho aun mas sobre el para llegar a su oído. <span style="color: green;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Sabes lo delicioso de esto?... es que finalmente puedo disfrutar de tu muerte. Una satisfacción que jamás creí tener. Jamás pensé que te superaría tan fácilmente. Tan. Rápidamente. Necesito que mueras. Que dejes este mundo y que lo hagas en silencio es lo mejor. Pues si lo haces así, si lo mantienes así. No habrá nada memorable ni digno de recordar, ni una palabra, ni un suspiro… nada.—</span></span> La hoja salió de su pecho <span style="color: #00369b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—<span style="color: blue;" class="mycode_color">Nunca debí involucrarme con los...</span>—</span></span> Se clavo en un segundo en su ojo derecho para finalmente el desgraciado soltar un ultimo suspiro. <span style="color: blue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Mal… ditos… Zen… ii….nn…—</span></span> La palabra se esfumo en un suspiro.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Maki en poco tiempo salió de aquella construcción, con una larga arma a su espalda, un arma oxidada, roída por el tiempo y casi inservible, pero sin duda era una de las cosas mas valiosas que podía tener en el mundo entero. El símbolo de su venganza consumada, de su furia dando frutos. Cada muerte seria suficiente para aportar algo de tranquilidad? Esperaba que si, pues matar nunca es y será de su agrado. Sabe que es necesario. No era la primera vida que tomaba. Pero cada vez le repugnaba. Ahora.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ahora…</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Ahora no.</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Cuando por fin llego a la calle en la cual había perdido a los pelirosas. Solo se sentó en una banca, estaba agotada. Mirando atentamente, las conocía demasiado como para saber sus patrones. No paso mucho tiempo hasta que vio la cabellera rosa de Cherry. Su rostro de mal humor al estar perdido era señal de puro dolor, un dolor que gritaba que estaba harto, aunque era culpa de el mismo el perderse. El no saber por donde o como girara. Maki alzo su mano derecha y al final se reunión con sus compañeras. María Merlot y Hyakinthos. </span></span><br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Carterita Lacoste</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					</span></span><br />
El presente post corresponde a una aventura autonarrada T5 ´por lo cual corresponde a que deba tener 2.5K palabras, actualmente cuenta con poco mas de 2700, según esta tabla debería ser suficiente.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/nlTjnLN.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: nlTjnLN.png]" class="mycode_img" /></span></span></div>
<br />
Buenas quisiera comenzar con una historia, un lore que tenia abandonado, y para ello quisiera crear un item relacionado a la historia de Maki, este es el siguiente: <br />
<br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Colección de plata</span></span></span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Requisitos: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Resistencia: </span>1</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Daño: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Escalado: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Alcance: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Unidades de peso: </span>-</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Berries: </span>0</span></span><br />
<span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Descripción:</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Un arma rota y destruida de una colección de 12 armas, armas aunque en un momento fueron funcionales ahora no. solo tienen como uso real el ser parte de una colección que solo tiene una carga emocional para un Zen´in. Cada arma reunida es un paso de venganza cumplida. </span> </span></span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><img src="https://i.pinimg.com/736x/33/3b/9b/333b9bd53da126b575c27d2e8f2b2e26.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: 333b9bd53da126b575c27d2e8f2b2e26.jpg]" class="mycode_img" /></span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">
				</div>
			</div></span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Habrá un genio encerrado en una lámpara para besar? :: PA :: Navegación]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3896</link>
			<pubDate>Thu, 25 Jun 2026 04:29:55 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=528">Maria Merlot</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3896</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Narrador / <span style="color: #419DC1;" class="mycode_color">María Merlot</span><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>README</span>
					</div>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3886&amp;pid=43413#pid43413" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">VENIMOS DE ESTE TEMA :: DA CLIC CLIC</a><br />
<br />
<iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/YjfBBsyj18k?si=KiZcOK0GK1VGuhRI" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div>
			</div></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 81 de Invierno.<br />
Año 17.<br />
13:58 p.m.<br />
Algún lugar de la Costa, Reino de Arabasta, Paradise.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Parecía una pesadilla, una de la que deseaba despertar. ¡Quería gritar! ¡Quería llorar! Lo hizo en varias oportunidades, en otras solo golpeo a los monigotes de entrenamiento. Los días se convirtieron en noches, y las noches en días… ahora mismo, lo único que importaba realmente era llevar al Flush Royal a buen puerto. El mar, que en antaño la trato como una amada hija, ahora le resultaba extraño y enigmático. ¿Por qué la rechazaba? ¿Cuál había sido su crimen? ¿Comer una fruta? ¿Ser algo contrario a su naturaleza? Estaba maldita, desconocía la razón, pero iba a descubrirlo… aunque su mente no retuviera información relevante, lucharía para lograr comprender lo que le había sucedido. Solo sabía una cosa con certeza, porque lo vivió dos veces, en si misma y en su Unnie… si alguien poseía esas habilidades raras, entonces el mar era su enemigo.<br />
<br />
Las estrellas la guiaban, el frio del Reino de Drum quedaba atrás. Volvío a sus pijamas ligeras. Si, justo estaba sentada frente al timón con varios mapas abierto a su alrededor, libros también, lápices y compases, al igual que el Log Pose que apuntaba siempre a un sitio en concreto, se suponía debía seguir y todo estaría bien… pero seguir instrucciones no era lo suyo, o tal vez por lo grande del timón, siempre terminaba desviada algunos grados. Esos detalles retrasaban su llegada, o eso quería creer, porque por lo general, tardar tanto en encontrar una isla no sucedió antes con Thrym-sama.<br />
<br />
Con un gran suspiro, se llevó las manos a la cara. Se frutaba por no poder ser de más ayuda, dudaba que la navegación fuera su talento real. No sabía dónde se compraban, alquilaban o contrataban Navegantes, pero siendo una Comerciante Innata se encargaría de solventar este pequeño problemita, por supuesto, aprendería también del oficio como herencia de su querido Gigante. Por eso dejo las revistas de chismes y sus libros de comercio, y se enfocó a estudiar cartas, rosas de los vientos, las estrellas, mapas y demás. <br />
<br />
El humor en el barco, a pesar del tiempo transcurrido sin ver tierra firma, se sentía agradable. Después de todo la hermandad formada por el trió, y ahora denominado Valar, se fortaleció con los meses y las aventuras vividas. Se conocían desde el año 16, pronto estarían en el año 18. Y aunque Maki D. Zennin anduvo por otro camino, los suyos volvieron a encontrarse, haciendo que las piezas encajaran… aunque aún se sentía que faltaba algo. ¿Qué sería? María lo desconocía pero al ver el firmamento estrellado pensó… en las palabras que dijo Hyakinthos, y siendo el objeto de su obsesión, se grabaron en su cabeza.<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> “… música instrumental acompañaría mejor el paisaje”.</span> Una frase dicha al viento, que guardo muy bien su memoria.<br />
<br />
Al cuarto día, lo visualizo. Una isla en el horizonte. Llamo a su tripulación, todos se alegraron. Como aprendió de Thrym-sama, busco el lado alejado a los puertos para anclar, mejor mantenerse al margen de posibles miradas curiosas.</div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Lo logró…<br />
Las llevó a la siguiente isla…<br />
Ahora solo necesitaba practicar más…<br />
Y buscar un navegante para que la supliera, y si sabia tocar un instrumento musical, mataría dos pájaros de un solo tiro.</span> </div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
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						<span>README</span>
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				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Resumen:</span> Introspección, llegada a Arabasta,<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Karmas:<br />
- Positivos:</span> Belleza, Toque Divino, Alegre, Extrovertido.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Negativos:</span> Sin Orientación, Charlatán, Ignorante, Cotilla.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>BARCO</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Royal Flush</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Equipado</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>carabela</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://i.ibb.co/4nr73Gh7/barco.webp' alt='Imagen barco'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
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                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-1'>
                        <div class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='tierBarco'>1</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <div><strong id='vitalidadActualBarco'>9000</strong>/<strong id='vitalidadBarco'>9000</strong></div>
                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='resistenciaPasivaBarco'>300</strong>
                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='espaciosBarco'>8</strong>
                                <span>Espacios</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='velocidadBarco'>400</strong>
                                <span>Velocidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='reduccionRiesgoBarco'>-2</strong>
                                <span>Riesgo</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='equipadoBarco'>Sí</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-center w-90' style='border-top: 1px solid black; border-bottom: 1px solid black; padding: auto 5px'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>5</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='modificacionesBarco' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>A primera vista, esta nave se presenta como una carabela de líneas elegantes y peligrosas, construida con madera de ébano oscuro y decorada con patrones de ajedrez y vitrales que recuerdan a un exclusivo casino flotante. Su cubierta está dominada por el lujo y la desmesura, destacando una fuente ornamental en el centro que aporta un toque de sofisticación, flanqueada por un timón colosal ubicado inusualmente en la proa para ser manejado por el navegante gigante, quien habita el exterior y utiliza los mástiles como pilares para su inmensa hamaca. El verdadero secreto de la nave reside en su interior. Al cruzar la escotilla no se encuentran las angostas cubiertas habituales, sino un inmenso salón diáfano de siete metros de altura, similar al vestíbulo principal de un gran hotel de apuestas. Este vacío central permite que la cocinera Oni se mueva con libertad entre fogones de escala industrial, mientras que la tripulación humana transita por pasarelas elevadas de terciopelo y madera, observando la planta baja como quien mira el piso de juegos desde un balcón VIP. Los alojamientos están diseñados con una jerarquía única. En la popa, los hombres descansan en nichos privados empotrados en las paredes como cabinas reservadas, mientras que la proa alberga el espectacular camarote femenino: una suite enorme donde la Oni duerme en una cama similar a un escenario, y donde destaca una lujosa jaula dorada suspendida sobre una apertura en el suelo, capaz de descender mecánicamente hasta sumergirse en el mar para el descanso de la tripulante semi-gyojin. Para los banquetes, una gran claraboya central se desliza abriendo el techo, permitiendo que el gigante asome su cabeza desde la cubierta y comparta la mesa con todos, uniendo a la tripulación en un mismo círculo sin importar su tamaño</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`barco`, `royalflush001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoBarco'>royalflush001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>LOG POSE</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/hrFrALB.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Log Pose</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>50000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Dispositivo de navegación con forma de brújula estrictamente necesario para viajar por Grand Line.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>logpose001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div>
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Narrador / <span style="color: #419DC1;" class="mycode_color">María Merlot</span><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>README</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3886&amp;pid=43413#pid43413" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">VENIMOS DE ESTE TEMA :: DA CLIC CLIC</a><br />
<br />
<iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/YjfBBsyj18k?si=KiZcOK0GK1VGuhRI" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
				</div>
			</div></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Día 81 de Invierno.<br />
Año 17.<br />
13:58 p.m.<br />
Algún lugar de la Costa, Reino de Arabasta, Paradise.</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Parecía una pesadilla, una de la que deseaba despertar. ¡Quería gritar! ¡Quería llorar! Lo hizo en varias oportunidades, en otras solo golpeo a los monigotes de entrenamiento. Los días se convirtieron en noches, y las noches en días… ahora mismo, lo único que importaba realmente era llevar al Flush Royal a buen puerto. El mar, que en antaño la trato como una amada hija, ahora le resultaba extraño y enigmático. ¿Por qué la rechazaba? ¿Cuál había sido su crimen? ¿Comer una fruta? ¿Ser algo contrario a su naturaleza? Estaba maldita, desconocía la razón, pero iba a descubrirlo… aunque su mente no retuviera información relevante, lucharía para lograr comprender lo que le había sucedido. Solo sabía una cosa con certeza, porque lo vivió dos veces, en si misma y en su Unnie… si alguien poseía esas habilidades raras, entonces el mar era su enemigo.<br />
<br />
Las estrellas la guiaban, el frio del Reino de Drum quedaba atrás. Volvío a sus pijamas ligeras. Si, justo estaba sentada frente al timón con varios mapas abierto a su alrededor, libros también, lápices y compases, al igual que el Log Pose que apuntaba siempre a un sitio en concreto, se suponía debía seguir y todo estaría bien… pero seguir instrucciones no era lo suyo, o tal vez por lo grande del timón, siempre terminaba desviada algunos grados. Esos detalles retrasaban su llegada, o eso quería creer, porque por lo general, tardar tanto en encontrar una isla no sucedió antes con Thrym-sama.<br />
<br />
Con un gran suspiro, se llevó las manos a la cara. Se frutaba por no poder ser de más ayuda, dudaba que la navegación fuera su talento real. No sabía dónde se compraban, alquilaban o contrataban Navegantes, pero siendo una Comerciante Innata se encargaría de solventar este pequeño problemita, por supuesto, aprendería también del oficio como herencia de su querido Gigante. Por eso dejo las revistas de chismes y sus libros de comercio, y se enfocó a estudiar cartas, rosas de los vientos, las estrellas, mapas y demás. <br />
<br />
El humor en el barco, a pesar del tiempo transcurrido sin ver tierra firma, se sentía agradable. Después de todo la hermandad formada por el trió, y ahora denominado Valar, se fortaleció con los meses y las aventuras vividas. Se conocían desde el año 16, pronto estarían en el año 18. Y aunque Maki D. Zennin anduvo por otro camino, los suyos volvieron a encontrarse, haciendo que las piezas encajaran… aunque aún se sentía que faltaba algo. ¿Qué sería? María lo desconocía pero al ver el firmamento estrellado pensó… en las palabras que dijo Hyakinthos, y siendo el objeto de su obsesión, se grabaron en su cabeza.<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> “… música instrumental acompañaría mejor el paisaje”.</span> Una frase dicha al viento, que guardo muy bien su memoria.<br />
<br />
Al cuarto día, lo visualizo. Una isla en el horizonte. Llamo a su tripulación, todos se alegraron. Como aprendió de Thrym-sama, busco el lado alejado a los puertos para anclar, mejor mantenerse al margen de posibles miradas curiosas.</div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Lo logró…<br />
Las llevó a la siguiente isla…<br />
Ahora solo necesitaba practicar más…<br />
Y buscar un navegante para que la supliera, y si sabia tocar un instrumento musical, mataría dos pájaros de un solo tiro.</span> </div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<span style="color: #00369B;" class="mycode_color"><div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>README</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Resumen:</span> Introspección, llegada a Arabasta,<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Karmas:<br />
- Positivos:</span> Belleza, Toque Divino, Alegre, Extrovertido.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- Negativos:</span> Sin Orientación, Charlatán, Ignorante, Cotilla.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>BARCO</span>
					</div>
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					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Royal Flush</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Equipado</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>carabela</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://i.ibb.co/4nr73Gh7/barco.webp' alt='Imagen barco'/>
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                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-1'>
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                                <strong id='tierBarco'>1</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <div><strong id='vitalidadActualBarco'>9000</strong>/<strong id='vitalidadBarco'>9000</strong></div>
                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
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                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
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                                <strong id='espaciosBarco'>8</strong>
                                <span>Espacios</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
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                                <span>Velocidad</span>
                            </div>
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                                <strong id='reduccionRiesgoBarco'>-2</strong>
                                <span>Riesgo</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='equipadoBarco'>Sí</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-center w-90' style='border-top: 1px solid black; border-bottom: 1px solid black; padding: auto 5px'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>5</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='modificacionesBarco' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
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                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>A primera vista, esta nave se presenta como una carabela de líneas elegantes y peligrosas, construida con madera de ébano oscuro y decorada con patrones de ajedrez y vitrales que recuerdan a un exclusivo casino flotante. Su cubierta está dominada por el lujo y la desmesura, destacando una fuente ornamental en el centro que aporta un toque de sofisticación, flanqueada por un timón colosal ubicado inusualmente en la proa para ser manejado por el navegante gigante, quien habita el exterior y utiliza los mástiles como pilares para su inmensa hamaca. El verdadero secreto de la nave reside en su interior. Al cruzar la escotilla no se encuentran las angostas cubiertas habituales, sino un inmenso salón diáfano de siete metros de altura, similar al vestíbulo principal de un gran hotel de apuestas. Este vacío central permite que la cocinera Oni se mueva con libertad entre fogones de escala industrial, mientras que la tripulación humana transita por pasarelas elevadas de terciopelo y madera, observando la planta baja como quien mira el piso de juegos desde un balcón VIP. Los alojamientos están diseñados con una jerarquía única. En la popa, los hombres descansan en nichos privados empotrados en las paredes como cabinas reservadas, mientras que la proa alberga el espectacular camarote femenino: una suite enorme donde la Oni duerme en una cama similar a un escenario, y donde destaca una lujosa jaula dorada suspendida sobre una apertura en el suelo, capaz de descender mecánicamente hasta sumergirse en el mar para el descanso de la tripulante semi-gyojin. Para los banquetes, una gran claraboya central se desliza abriendo el techo, permitiendo que el gigante asome su cabeza desde la cubierta y comparta la mesa con todos, uniendo a la tripulación en un mismo círculo sin importar su tamaño</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
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                </div>
            </div>
				</div>
			</div><br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>LOG POSE</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/hrFrALB.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Log Pose</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>50000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Dispositivo de navegación con forma de brújula estrictamente necesario para viajar por Grand Line.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
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		</item>
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			<title><![CDATA[Carpinteros en acción [PA][Fic de Reparación]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3890</link>
			<pubDate>Wed, 24 Jun 2026 11:12:49 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=561">Moja</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3890</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Año 14<br />
Invierno<br />
Día 80</span></span><br />
<br />
</div>
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Las olas de la costa de Arabasta mecían el Royal Quiver despacio. Era temprano, de esos amaneceres donde el sol apenas empieza a manchar el horizonte de un tono anaranjado y sucio, pero Moja ya llevaba un rato en pie. Pasar de las aguas congeladas de Drum al calor seco y asfixiante de este desierto le estaba sentando fatal a la madera del barco. Con esos cambios tan brutos de temperatura, los materiales sufrían, crujían y protestaban a cada rato.<br />
</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Nada más salir de la cama, el mink agarró el petate con las herramientas de carpintero. Al pisar la cubierta, el cambio de clima lo golpeó en la cara: el viento ya arrastraba esa arena fina y molesta del desierto, que se te mete en los ojos y se te pega al pelaje. Moja se sacudió el hocico con un gesto rápido, se ajustó el cinturón de herramientas, haciendo tintinear los formones y el martillo y empezó a revisar la estructura. Se había vuelto una manía obsesiva después de cada viaje largo; el orden de la academia militar no se le iba de la cabeza ni en mitad del mar.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Repasó la tablazón de proa a popa, arrastrando las botas para notar si había algún listón suelto o combado por la humedad del norte que ahora se estaba secando demasiado rápido. Se agachó un par de veces, pasando los dedos por las juntas donde el calafateado parecía haber cedido. Al llegar al mástil de la mayor, se detuvo. Apoyó la palma de la mano en la madera y, al deslizarla hacia arriba, un par de astillas le pincharon las yemas. Mal asunto. Había grietas; finas, pero profundas.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No era una emergencia para volverse loco ahora mismo, pero Moja sabía de sobra que dejar pasar estas cosas por pereza es como buscarse una desgracia en mitad de un temporal. Si el viento de través tensaba la lona al límite, un mástil agrietado podía reventar de golpe y dejarlos tirados a la deriva bajo el sol. Y esa papeleta le tocaba solucionarla a él.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Soltó un bufido entre los dientes y se arrodilló junto a la base. Sacó la lija y un tarro de resina densa que apestaba a pino y a química. Le metió mano al trabajo con ganas, mientras lijaba la madera con movimientos firmes, el ruido del roce por fin le tapó la cabeza. Cada pasada con la lija era una forma de centrarse solo en el tacto rugoso y en el olor de su propio sudor mezclándose con la resina. Las orejas se le movieron al oír los primeros ruidos de la tripulación despertándose abajo, pero no levantó la vista. Tenía que dejar sellada la primera capa antes de que el sol del mediodía pegara con fuerza y secara el potingue antes de tiempo, echando a perder el arreglo. Siguió a lo suyo, ignorando el calor que ya empezaba a picarle en la espalda.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><br />
Tras varias horas al sol, Moja terminó de arreglar los desperfectos del Roya Quiver. Ganándose un merecido descanso.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Información</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Buenas, vengo a reparar el Royal Quiver tras el viaje desde Drum. Este es el tema de salida <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3856" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">. El barco recibe 1500 pv de daño. Al ser una Goleta cada pv cuesta 25 berries, lo que sale un total de 37.500 berries, pero al ser carpintero nivel 2 y poder reparar goletas el precio es de la mitad, lo que no da unos 18.750 berries. <br />
<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Royal Quiver</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Muelle</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>goleta</strong></div>
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                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://imgur.com/L11H38W.png' alt='Imagen barco'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
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                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
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                                <strong id='tierBarco'>1</strong>
                                <span>Tier</span>
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                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
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                                <strong id='resistenciaPasivaBarco'>500</strong>
                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
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                                <strong id='espaciosBarco'>6</strong>
                                <span>Espacios</span>
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                                <strong id='velocidadBarco'>300</strong>
                                <span>Velocidad</span>
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                                <span>Riesgo</span>
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                                <strong id='equipadoBarco'>No</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
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                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>0</span>)</em>
                            </div>
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                                            <span class='text-center'>Suelo</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cocina</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo estructural</span>
                            </div>
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                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>Barco oficial de la División 60 de la Marina. Pese a su tamaño, el Royal Quiver es uno de los pocos navíos que se cuentan entre los capaces de sortear los temidos Cabos Gemelos. Como la mayoría de embarcaciones de la Marina, su casco de es un color verde oscuro. Los inocentes pueden respirar tranquilos cuando ven llegar por el horizonte sus velas blancas, bordadas con el emblema de la División.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`barco`, `royalquiver001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoBarco'>royalquiver001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div></span>
				</div>
			</div></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Año 14<br />
Invierno<br />
Día 80</span></span><br />
<br />
</div>
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Las olas de la costa de Arabasta mecían el Royal Quiver despacio. Era temprano, de esos amaneceres donde el sol apenas empieza a manchar el horizonte de un tono anaranjado y sucio, pero Moja ya llevaba un rato en pie. Pasar de las aguas congeladas de Drum al calor seco y asfixiante de este desierto le estaba sentando fatal a la madera del barco. Con esos cambios tan brutos de temperatura, los materiales sufrían, crujían y protestaban a cada rato.<br />
</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Nada más salir de la cama, el mink agarró el petate con las herramientas de carpintero. Al pisar la cubierta, el cambio de clima lo golpeó en la cara: el viento ya arrastraba esa arena fina y molesta del desierto, que se te mete en los ojos y se te pega al pelaje. Moja se sacudió el hocico con un gesto rápido, se ajustó el cinturón de herramientas, haciendo tintinear los formones y el martillo y empezó a revisar la estructura. Se había vuelto una manía obsesiva después de cada viaje largo; el orden de la academia militar no se le iba de la cabeza ni en mitad del mar.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Repasó la tablazón de proa a popa, arrastrando las botas para notar si había algún listón suelto o combado por la humedad del norte que ahora se estaba secando demasiado rápido. Se agachó un par de veces, pasando los dedos por las juntas donde el calafateado parecía haber cedido. Al llegar al mástil de la mayor, se detuvo. Apoyó la palma de la mano en la madera y, al deslizarla hacia arriba, un par de astillas le pincharon las yemas. Mal asunto. Había grietas; finas, pero profundas.</span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">No era una emergencia para volverse loco ahora mismo, pero Moja sabía de sobra que dejar pasar estas cosas por pereza es como buscarse una desgracia en mitad de un temporal. Si el viento de través tensaba la lona al límite, un mástil agrietado podía reventar de golpe y dejarlos tirados a la deriva bajo el sol. Y esa papeleta le tocaba solucionarla a él.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color">Soltó un bufido entre los dientes y se arrodilló junto a la base. Sacó la lija y un tarro de resina densa que apestaba a pino y a química. Le metió mano al trabajo con ganas, mientras lijaba la madera con movimientos firmes, el ruido del roce por fin le tapó la cabeza. Cada pasada con la lija era una forma de centrarse solo en el tacto rugoso y en el olor de su propio sudor mezclándose con la resina. Las orejas se le movieron al oír los primeros ruidos de la tripulación despertándose abajo, pero no levantó la vista. Tenía que dejar sellada la primera capa antes de que el sol del mediodía pegara con fuerza y secara el potingue antes de tiempo, echando a perder el arreglo. Siguió a lo suyo, ignorando el calor que ya empezaba a picarle en la espalda.</span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><br />
Tras varias horas al sol, Moja terminó de arreglar los desperfectos del Roya Quiver. Ganándose un merecido descanso.<br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Información</span>
					</div>
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					<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Buenas, vengo a reparar el Royal Quiver tras el viaje desde Drum. Este es el tema de salida <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3856" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">. El barco recibe 1500 pv de daño. Al ser una Goleta cada pv cuesta 25 berries, lo que sale un total de 37.500 berries, pero al ser carpintero nivel 2 y poder reparar goletas el precio es de la mitad, lo que no da unos 18.750 berries. <br />
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                                <span>Puntos de vitalidad</span>
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                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
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                                            <span class='text-center'>Refuerzo estructural</span>
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                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>Barco oficial de la División 60 de la Marina. Pese a su tamaño, el Royal Quiver es uno de los pocos navíos que se cuentan entre los capaces de sortear los temidos Cabos Gemelos. Como la mayoría de embarcaciones de la Marina, su casco de es un color verde oscuro. Los inocentes pueden respirar tranquilos cuando ven llegar por el horizonte sus velas blancas, bordadas con el emblema de la División.</i>
                </p>
                <hr/>
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			</div></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Fic-Pasado] I'll become the monster]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3879</link>
			<pubDate>Mon, 22 Jun 2026 06:40:50 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=539">Ubbe</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3879</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Continuación de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3414" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">este</a> tema<br />
22 de Verano, Año 17, Arabasta</span></span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
Cuando Ubbe por fin despertó de verdad, el sol ya llevaba horas brillando sobre el mar. La luz entraba por una de las pequeñas ventanas del camarote y se extendía sobre las tablas del suelo, iluminando motas de polvo que flotaban despacio con el vaivén del barco. Pasó varios minutos quieto en la cama, sin apuro por levantarse, escuchando el sonido del mar mientras intentaba desperezarse mentalmente. Había dormido más de lo normal, mucho más de lo que recordaba haber dormido nunca después de un combate, y aun así no se sentía del todo descansado. El cansancio físico casi había desaparecido, pero en su lugar quedaba una extraña pesadez difícil de explicar, como si durante esa larga noche algo hubiera seguido moviéndose dentro de él mientras estaba inconsciente.<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Su mente volvió inevitablemente al combate. No pensó en el calor sofocante ni en el mar de arena que rodeaba la ciudad, sino en los últimos momentos de aquel combate absurdo que terminó siendo una de las peleas más duras de su vida. Todavía recordaba el peso de cada golpe, cómo sus músculos se quejaban con cada movimiento y la sensación creciente de que, si cometía un solo error, acabaría enterrado en ese desierto. Pero entre todos esos recuerdos, uno siempre se imponía. Cada vez que cerraba los ojos, incluso ahora, veía la misma imagen. Burrich. O mejor dicho, en lo que Burrich se había convertido.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">No importaba cuánto lo analizara. No importaba cuántas veces repasara la escena en su cabeza. Seguía siendo imposible olvidar el momento exacto en que ese hombre dejó de parecer humano. La transformación fue brutal, casi antinatural, como si una criatura antigua hubiera estado escondida bajo su piel esperando salir. Cuanto más lo pensaba, más extraña le parecía la sensación que ese recuerdo le provocaba, porque no era miedo, ni admiración, ni siquiera la emoción de haber visto algo increíble. Era otra cosa. Una sensación mucho más incómoda. Una familiaridad inexplicable que volvía cada vez que recordaba a esa bestia rugiendo en medio del desierto.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Con el ceño fruncido, se incorporó y apoyó los antebrazos en las rodillas, mirando sus manos durante unos segundos. Eran las mismas de siempre: grandes, ásperas, llenas de pequeñas cicatrices de años de peleas, entrenamientos y trabajos que habrían destrozado a cualquiera. Nada parecía distinto. No había cambios visibles ni cosas extrañas. Sin embargo, cuanto más las miraba, más seguro estaba de que algo había cambiado desde que sobrevivió a aquella pelea.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">En ese momento, el recuerdo de la asquerosa fruta volvió a su mente.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Aquella maldita fruta.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Ubbe frunció el gesto al recordar el sabor. En su vida había comido cosas terribles sin quejarse mucho. Había sobrevivido a guisos dudosos en tabernas, a carne que llevaba días al sol y a recetas cuya composición prefería ignorar. Pero eso era distinto. Era como si alguien hubiera puesto todo el mal sabor del mundo en una sola fruta y se la hubiera dado en broma al primero que se atreviera a morderla.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Y justo ahí empezaba el problema.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Desde que despertó, cada vez que pensaba en la fruta, acababa recordando a Burrich.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Y cada vez que recordaba a Burrich, terminaba pensando en la fruta.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">La conexión era tan constante que ya era difícil ignorarla. Es curioso que aun así, aun dándole tantas vueltas, no pudiera recordar ni el propio nombre del que casi le arrebata la vida.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Ubbe soltó un largo suspiro y se levantó despacio, notando cómo sus articulaciones se quejaban al volver a cargar con sus más de cuatro metros de altura. Quizá todo eso no significaba nada. Quizá solo le estaba dando demasiadas vueltas a una coincidencia absurda por el cansancio. Al fin y al cabo, no tenía pruebas de que ambas cosas estuvieran relacionadas. No había pasado nada raro desde que comió esa porquería. No había desarrollado ningún poder extraño. No había sentido ninguna transformación. No había cambiado nada.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Sin embargo, mientras caminaba hacia la puerta del camarote, no pudo evitar sentir de nuevo esa extraña sensación recorriéndole el cuerpo; no era dolor, ni siquiera era una emoción concreta.</div>
Era algo mucho más difícil de explicar. Algo que seguía escondido en algún rincón de su interior y que parecía reaccionar cada vez que los recuerdos de la pelea volvían a su mente. Una presencia silenciosa. Paciente. Instintiva. Como si una parte de él hubiera despertado en medio del desierto y aún esperara el momento de mostrarse.<br />
<br />
La sensación no desapareció al salir a cubierta. Si acaso, el aire fresco del mar pareció hacerla todavía más evidente, como si al alejarse del silencio del camarote ya no tuviera ninguna otra cosa en la que concentrarse aparte de aquel extraño malestar que llevaba acompañándolo desde que despertó. Después de todo, había pasado por una pelea infernal, había terminado prácticamente inconsciente y había dormido durante horas. Lo raro habría sido despertarse como si nada hubiese ocurrido.<br />
Con esa idea en mente, terminó apoyando ambos antebrazos sobre la borda, observando las olas romper contra el casco mientras dejaba escapar un largo suspiro. Cuanto más lo pensaba, más razonable parecía la explicación más simple. Estaba cansado. Le dolía medio cuerpo. Probablemente había recibido más golpes de los que era capaz de recordar. Incluso una pequeña sonrisa terminó apareciendo en su rostro al recordar la sensación de adrenalina en la pelea; había sido una barbaridad, así que la respuesta más sencilla y facil parecía ser la correcta en este caso. <br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Yeah... seguramente sea eso...</span><br />
La frase apenas había abandonado sus labios cuando el recuerdo volvió a aparecer.<br />
No llegó acompañado de ninguna explicación ni de ninguna revelación repentina. Simplemente regresó. Burrich. Aquella transformación imposible que seguía ocupando algún rincón de su cabeza por mucho que intentara olvidarla. Cuanto más pensaba en ello, más extraño le resultaba que una imagen tan concreta hubiese decidido quedarse grabada entre todos los momentos de aquella pelea. Había recibido golpes más duros, había estado más cerca de perder y había vivido situaciones bastante más absurdas durante sus viajes. Sin embargo, por alguna razón, siempre terminaba regresando a aquel instante.<br />
Tal vez fue precisamente mientras pensaba en ello cuando notó un tirón recorriéndole el brazo.<br />
No llegó a ser doloroso. Ni siquiera especialmente intenso. Fue más parecido a un escalofrío extraño que nació en algún punto cercano al hombro y descendió hasta la punta de los dedos antes de desaparecer tan rápido como había aparecido. La sensación fue suficiente para hacerle bajar la mirada de forma instintiva, observando la mano que seguía apoyada sobre la madera de la borda mientras intentaba comprender qué demonios acababa de sentir.<br />
Al principio no vio nada, después creyó ver algo.<br />
Y finalmente ya no estuvo seguro de ninguna de las dos cosas.<br />
Durante una fracción de segundo habría jurado que sus uñas parecían diferentes. No mucho. No lo suficiente como para señalar exactamente qué había cambiado. Simplemente distintas. Más largas. Más oscuras. Más parecidas a las garras de algún animal que a las manos de un hombre. Sin embargo, cuanto más las observaba, más normales parecían volverse, hasta el punto de que terminó dudando de si realmente había visto algo o si su cerebro estaba empezando a jugarle malas pasadas después del combate.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">What the fuck... Baby, me estoy volviendo crazy ya... </span><br />
Murmuró para sí mismo mientras giraba la mano varias veces delante de sus ojos.<br />
Seguía siendo su mano, grande, callosa, llena de pequeñas cicatrices. La misma de siempre.<br />
Aquello debería haber sido suficiente para zanjar el asunto, pero justo cuando empezaba a convencerse de que todo había sido producto del cansancio, un sonido seco llamó su atención desde algún punto situado bajo sus propios dedos.<br />
La madera había cedido.<br />
No de la forma habitual. No como cuando alguien aplicaba demasiada fuerza y terminaba partiendo algo por accidente. Aquello era diferente. Al bajar la vista, descubrió varios surcos profundos atravesando la superficie de la borda, marcas irregulares que parecían haber sido abiertas por algo contundente y que recorrían la madera exactamente detrás de sí. <br />
Durante varios segundos permaneció observándolas sin moverse, después miró su mano, volvió a mirar la madera y, finalmente, regresó otra vez a la mano.<br />
No encontraba ninguna explicación que tuviera sentido.<br />
Era perfectamente consciente de la fuerza que poseía. Había roto cosas mucho más resistentes que aquello a lo largo de su vida, pero las marcas que tenía delante no parecían el resultado de la fuerza. Parecían... ¿Golpes? Como si alguien enorme hubiese aporreado el suelo con algún arma. <br />
Aquella idea hizo que el recuerdo de Burrich volviera a cruzar su cabeza una vez más. Concretamente, de Burrich y su cola. No la cola zero, sino la cola de su espalda. <br />
Y esta vez la sensación regresó con él; más intensa, más cercana, más difícil de ignorar.<br />
Fue como si algo respondiera desde el fondo de su propio cuerpo, despertando lentamente cada vez que aquellos pensamientos aparecían. No sabía cómo describirlo. No era una voz. No era una presencia real. Era simplemente una impresión. Un instinto extraño que parecía moverse bajo su piel cada vez que recordaba aquella transformación.<br />
Sus dedos volvieron a cerrarse alrededor de la borda, la madera crujió.<br />
Y durante un instante tan breve que ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar, la silueta de su propia sombra cambió.<br />
No hubo explosiones de energía, no hubo luces, no hubo nada espectacular.<br />
Solo un cambio repentino. Su cuerpo entero palpitó, y por un momento era grande, más grande de lo normal. Se notaba más pesado, más... bestial. <br />
El cambio duró tan poco que, cuando terminó, Ubbe seguía exactamente en la misma posición, se quedó observando sus propios dedos, buscando cambios, indicios de qué coño le estaba pasando, y preguntándose si acababa de imaginarlo todo.<br />
<br />
Movido más por curiosidad que por cualquier otra cosa, Ubbe volvió a cerrar el puño mientras mantenía la vista fija sobre su propia mano, intentando reproducir aquella extraña sensación que había aparecido al recordar a Burrich y su forma animal. Durante unos segundos no ocurrió absolutamente nada y estuvo a punto de rendirse, convencido de que todo aquello no había sido más que una mezcla de cansancio y golpes en la cabeza, hasta que aquella familiar oleada de calor volvió a recorrerle el brazo desde el hombro hasta la punta de los dedos.<br />
Esta vez no desapareció; algo estaba ocurriendo. <br />
Los músculos de su antebrazo se tensaron de golpe, la piel oscureció ligeramente y unas placas endurecidas empezaron a brotarle en el brazo. El cambio apenas alcanzaba una parte de su brazo, una transformación incompleta e inestable que todavía estaba lejos de ser perfecta, pero era más que suficiente para dejar claro que aquello era real.<br />
Ubbe se quedó mirándolo durante varios segundos.<br />
Después giró la mano, la abrió y la cerró, observando todos los cambios de su brazo. <br />
Y una sonrisa enorme comenzó a extenderse lentamente por su cara.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">No fucking way...baby</span><br />
La garra volvió a cerrarse delante de él mientras una carcajada escapaba de su garganta. Ya no había confusión. Ya no había dudas. Ni siquiera le preocupaba entender cómo funcionaba aquello. Lo único que veía era una mano que parecía pertenecer a una bestia gigantesca y prehistórica, y la certeza absoluta de que, si aquello era solo el principio, la fruta más asquerosa que había probado en toda su vida acababa de convertirse también en la mejor que probaría jamás. <br />
<br />
Tras un buen rato practicando esa "concentración", consiguió acabar transformándose todo el cuerpo en una especie de forma parcial entre Ubbe y un dinosaurio, y lógicamente, le flipaba. <br />
<br />
Al final había terminado completamente estirado sobre cubierta, ocupando bastante más espacio del que debería y sin la más mínima intención de volver a su aspecto normal por el momento. La enorme cola acorazada descansaba detrás de él, moviéndose ocasionalmente de un lado a otro mientras sostenía una botella de cola zero sobre el pecho y observaba las nubes avanzar lentamente por el cielo, lo mejor de todo era que se sentía natural.<br />
No había ninguna incomodidad, ninguna sensación extraña; cuanto más tiempo permanecía transformado, más claro tenía que aquello no era una armadura ni una habilidad que estuviera utilizando. Era simplemente otra parte de él. Las placas que cubrían sus brazos, hombros y espalda parecían haber estado allí toda la vida, y la fuerza que recorría su cuerpo resultaba tan agradable que empezaba a costarle recordar cómo se sentía antes.<br />
Una carcajada escapó de su garganta mientras levantaba uno de los brazos para observar las enormes placas pétreas que lo cubrían.<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> GAHAHAHAH - This is so fucking cool Baby! Qué ganas tengo de enseñárselo al melenas, ¡le va a turboflipar seguro!</span><br />
Chasqueó los dedos señalando; en esa forma corporea era aún mas gracioso ese gesto. <br />
Todavía le costaba creer que todo aquello hubiera salido de aquella fruta infernal que había arrancado de un árbol cualquiera en mitad del desierto. Había pasado de estar peleando por su vida contra una bestia prehistórica a convertirse él mismo en una, y cuanto más lo pensaba, más divertida le parecía la situación.<br />
Quizá debería preocuparle, quizá debería estar preguntándose si acabaría igual que Burrich, quizá cualquier persona con dos dedos de frente estaría inquieta después de descubrir que podía transformarse en un monstruo de varias toneladas.<br />
Pero cada vez que intentaba tomárselo en serio, terminaba sonriendo, porque la realidad era mucho más simple: era enorme, resistente y fuerte. Y ese poder solo aumentaba todas esas capacidades. <br />
<br />
Y aquello era solo el principio.<br />
Sus ojos descendieron un instante hacia una de las placas que cubrían su antebrazo antes de que una sonrisa todavía mayor apareciera bajo la perilla.<br />
Si Burrich se había convertido en un monstruo y había acabado muerto... <br />
Entonces él iba a convertirse en uno todavía más grande.<br />
<br />
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					<br />
<br />
Fic de cuando Ubbe descubre su poder tras comerse su akuma no mi. <br />
<br />
Karmas: Tic, Muletilla, Honesto, Risa excéntrica, Charlatán. <br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #aaaaaa;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">Continuación de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3414" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">este</a> tema<br />
22 de Verano, Año 17, Arabasta</span></span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
Cuando Ubbe por fin despertó de verdad, el sol ya llevaba horas brillando sobre el mar. La luz entraba por una de las pequeñas ventanas del camarote y se extendía sobre las tablas del suelo, iluminando motas de polvo que flotaban despacio con el vaivén del barco. Pasó varios minutos quieto en la cama, sin apuro por levantarse, escuchando el sonido del mar mientras intentaba desperezarse mentalmente. Había dormido más de lo normal, mucho más de lo que recordaba haber dormido nunca después de un combate, y aun así no se sentía del todo descansado. El cansancio físico casi había desaparecido, pero en su lugar quedaba una extraña pesadez difícil de explicar, como si durante esa larga noche algo hubiera seguido moviéndose dentro de él mientras estaba inconsciente.<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Su mente volvió inevitablemente al combate. No pensó en el calor sofocante ni en el mar de arena que rodeaba la ciudad, sino en los últimos momentos de aquel combate absurdo que terminó siendo una de las peleas más duras de su vida. Todavía recordaba el peso de cada golpe, cómo sus músculos se quejaban con cada movimiento y la sensación creciente de que, si cometía un solo error, acabaría enterrado en ese desierto. Pero entre todos esos recuerdos, uno siempre se imponía. Cada vez que cerraba los ojos, incluso ahora, veía la misma imagen. Burrich. O mejor dicho, en lo que Burrich se había convertido.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">No importaba cuánto lo analizara. No importaba cuántas veces repasara la escena en su cabeza. Seguía siendo imposible olvidar el momento exacto en que ese hombre dejó de parecer humano. La transformación fue brutal, casi antinatural, como si una criatura antigua hubiera estado escondida bajo su piel esperando salir. Cuanto más lo pensaba, más extraña le parecía la sensación que ese recuerdo le provocaba, porque no era miedo, ni admiración, ni siquiera la emoción de haber visto algo increíble. Era otra cosa. Una sensación mucho más incómoda. Una familiaridad inexplicable que volvía cada vez que recordaba a esa bestia rugiendo en medio del desierto.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Con el ceño fruncido, se incorporó y apoyó los antebrazos en las rodillas, mirando sus manos durante unos segundos. Eran las mismas de siempre: grandes, ásperas, llenas de pequeñas cicatrices de años de peleas, entrenamientos y trabajos que habrían destrozado a cualquiera. Nada parecía distinto. No había cambios visibles ni cosas extrañas. Sin embargo, cuanto más las miraba, más seguro estaba de que algo había cambiado desde que sobrevivió a aquella pelea.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">En ese momento, el recuerdo de la asquerosa fruta volvió a su mente.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Aquella maldita fruta.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Ubbe frunció el gesto al recordar el sabor. En su vida había comido cosas terribles sin quejarse mucho. Había sobrevivido a guisos dudosos en tabernas, a carne que llevaba días al sol y a recetas cuya composición prefería ignorar. Pero eso era distinto. Era como si alguien hubiera puesto todo el mal sabor del mundo en una sola fruta y se la hubiera dado en broma al primero que se atreviera a morderla.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Y justo ahí empezaba el problema.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Desde que despertó, cada vez que pensaba en la fruta, acababa recordando a Burrich.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Y cada vez que recordaba a Burrich, terminaba pensando en la fruta.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">La conexión era tan constante que ya era difícil ignorarla. Es curioso que aun así, aun dándole tantas vueltas, no pudiera recordar ni el propio nombre del que casi le arrebata la vida.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Ubbe soltó un largo suspiro y se levantó despacio, notando cómo sus articulaciones se quejaban al volver a cargar con sus más de cuatro metros de altura. Quizá todo eso no significaba nada. Quizá solo le estaba dando demasiadas vueltas a una coincidencia absurda por el cansancio. Al fin y al cabo, no tenía pruebas de que ambas cosas estuvieran relacionadas. No había pasado nada raro desde que comió esa porquería. No había desarrollado ningún poder extraño. No había sentido ninguna transformación. No había cambiado nada.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Sin embargo, mientras caminaba hacia la puerta del camarote, no pudo evitar sentir de nuevo esa extraña sensación recorriéndole el cuerpo; no era dolor, ni siquiera era una emoción concreta.</div>
Era algo mucho más difícil de explicar. Algo que seguía escondido en algún rincón de su interior y que parecía reaccionar cada vez que los recuerdos de la pelea volvían a su mente. Una presencia silenciosa. Paciente. Instintiva. Como si una parte de él hubiera despertado en medio del desierto y aún esperara el momento de mostrarse.<br />
<br />
La sensación no desapareció al salir a cubierta. Si acaso, el aire fresco del mar pareció hacerla todavía más evidente, como si al alejarse del silencio del camarote ya no tuviera ninguna otra cosa en la que concentrarse aparte de aquel extraño malestar que llevaba acompañándolo desde que despertó. Después de todo, había pasado por una pelea infernal, había terminado prácticamente inconsciente y había dormido durante horas. Lo raro habría sido despertarse como si nada hubiese ocurrido.<br />
Con esa idea en mente, terminó apoyando ambos antebrazos sobre la borda, observando las olas romper contra el casco mientras dejaba escapar un largo suspiro. Cuanto más lo pensaba, más razonable parecía la explicación más simple. Estaba cansado. Le dolía medio cuerpo. Probablemente había recibido más golpes de los que era capaz de recordar. Incluso una pequeña sonrisa terminó apareciendo en su rostro al recordar la sensación de adrenalina en la pelea; había sido una barbaridad, así que la respuesta más sencilla y facil parecía ser la correcta en este caso. <br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Yeah... seguramente sea eso...</span><br />
La frase apenas había abandonado sus labios cuando el recuerdo volvió a aparecer.<br />
No llegó acompañado de ninguna explicación ni de ninguna revelación repentina. Simplemente regresó. Burrich. Aquella transformación imposible que seguía ocupando algún rincón de su cabeza por mucho que intentara olvidarla. Cuanto más pensaba en ello, más extraño le resultaba que una imagen tan concreta hubiese decidido quedarse grabada entre todos los momentos de aquella pelea. Había recibido golpes más duros, había estado más cerca de perder y había vivido situaciones bastante más absurdas durante sus viajes. Sin embargo, por alguna razón, siempre terminaba regresando a aquel instante.<br />
Tal vez fue precisamente mientras pensaba en ello cuando notó un tirón recorriéndole el brazo.<br />
No llegó a ser doloroso. Ni siquiera especialmente intenso. Fue más parecido a un escalofrío extraño que nació en algún punto cercano al hombro y descendió hasta la punta de los dedos antes de desaparecer tan rápido como había aparecido. La sensación fue suficiente para hacerle bajar la mirada de forma instintiva, observando la mano que seguía apoyada sobre la madera de la borda mientras intentaba comprender qué demonios acababa de sentir.<br />
Al principio no vio nada, después creyó ver algo.<br />
Y finalmente ya no estuvo seguro de ninguna de las dos cosas.<br />
Durante una fracción de segundo habría jurado que sus uñas parecían diferentes. No mucho. No lo suficiente como para señalar exactamente qué había cambiado. Simplemente distintas. Más largas. Más oscuras. Más parecidas a las garras de algún animal que a las manos de un hombre. Sin embargo, cuanto más las observaba, más normales parecían volverse, hasta el punto de que terminó dudando de si realmente había visto algo o si su cerebro estaba empezando a jugarle malas pasadas después del combate.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">What the fuck... Baby, me estoy volviendo crazy ya... </span><br />
Murmuró para sí mismo mientras giraba la mano varias veces delante de sus ojos.<br />
Seguía siendo su mano, grande, callosa, llena de pequeñas cicatrices. La misma de siempre.<br />
Aquello debería haber sido suficiente para zanjar el asunto, pero justo cuando empezaba a convencerse de que todo había sido producto del cansancio, un sonido seco llamó su atención desde algún punto situado bajo sus propios dedos.<br />
La madera había cedido.<br />
No de la forma habitual. No como cuando alguien aplicaba demasiada fuerza y terminaba partiendo algo por accidente. Aquello era diferente. Al bajar la vista, descubrió varios surcos profundos atravesando la superficie de la borda, marcas irregulares que parecían haber sido abiertas por algo contundente y que recorrían la madera exactamente detrás de sí. <br />
Durante varios segundos permaneció observándolas sin moverse, después miró su mano, volvió a mirar la madera y, finalmente, regresó otra vez a la mano.<br />
No encontraba ninguna explicación que tuviera sentido.<br />
Era perfectamente consciente de la fuerza que poseía. Había roto cosas mucho más resistentes que aquello a lo largo de su vida, pero las marcas que tenía delante no parecían el resultado de la fuerza. Parecían... ¿Golpes? Como si alguien enorme hubiese aporreado el suelo con algún arma. <br />
Aquella idea hizo que el recuerdo de Burrich volviera a cruzar su cabeza una vez más. Concretamente, de Burrich y su cola. No la cola zero, sino la cola de su espalda. <br />
Y esta vez la sensación regresó con él; más intensa, más cercana, más difícil de ignorar.<br />
Fue como si algo respondiera desde el fondo de su propio cuerpo, despertando lentamente cada vez que aquellos pensamientos aparecían. No sabía cómo describirlo. No era una voz. No era una presencia real. Era simplemente una impresión. Un instinto extraño que parecía moverse bajo su piel cada vez que recordaba aquella transformación.<br />
Sus dedos volvieron a cerrarse alrededor de la borda, la madera crujió.<br />
Y durante un instante tan breve que ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar, la silueta de su propia sombra cambió.<br />
No hubo explosiones de energía, no hubo luces, no hubo nada espectacular.<br />
Solo un cambio repentino. Su cuerpo entero palpitó, y por un momento era grande, más grande de lo normal. Se notaba más pesado, más... bestial. <br />
El cambio duró tan poco que, cuando terminó, Ubbe seguía exactamente en la misma posición, se quedó observando sus propios dedos, buscando cambios, indicios de qué coño le estaba pasando, y preguntándose si acababa de imaginarlo todo.<br />
<br />
Movido más por curiosidad que por cualquier otra cosa, Ubbe volvió a cerrar el puño mientras mantenía la vista fija sobre su propia mano, intentando reproducir aquella extraña sensación que había aparecido al recordar a Burrich y su forma animal. Durante unos segundos no ocurrió absolutamente nada y estuvo a punto de rendirse, convencido de que todo aquello no había sido más que una mezcla de cansancio y golpes en la cabeza, hasta que aquella familiar oleada de calor volvió a recorrerle el brazo desde el hombro hasta la punta de los dedos.<br />
Esta vez no desapareció; algo estaba ocurriendo. <br />
Los músculos de su antebrazo se tensaron de golpe, la piel oscureció ligeramente y unas placas endurecidas empezaron a brotarle en el brazo. El cambio apenas alcanzaba una parte de su brazo, una transformación incompleta e inestable que todavía estaba lejos de ser perfecta, pero era más que suficiente para dejar claro que aquello era real.<br />
Ubbe se quedó mirándolo durante varios segundos.<br />
Después giró la mano, la abrió y la cerró, observando todos los cambios de su brazo. <br />
Y una sonrisa enorme comenzó a extenderse lentamente por su cara.<br />
- <span style="color: #00369b;" class="mycode_color">No fucking way...baby</span><br />
La garra volvió a cerrarse delante de él mientras una carcajada escapaba de su garganta. Ya no había confusión. Ya no había dudas. Ni siquiera le preocupaba entender cómo funcionaba aquello. Lo único que veía era una mano que parecía pertenecer a una bestia gigantesca y prehistórica, y la certeza absoluta de que, si aquello era solo el principio, la fruta más asquerosa que había probado en toda su vida acababa de convertirse también en la mejor que probaría jamás. <br />
<br />
Tras un buen rato practicando esa "concentración", consiguió acabar transformándose todo el cuerpo en una especie de forma parcial entre Ubbe y un dinosaurio, y lógicamente, le flipaba. <br />
<br />
Al final había terminado completamente estirado sobre cubierta, ocupando bastante más espacio del que debería y sin la más mínima intención de volver a su aspecto normal por el momento. La enorme cola acorazada descansaba detrás de él, moviéndose ocasionalmente de un lado a otro mientras sostenía una botella de cola zero sobre el pecho y observaba las nubes avanzar lentamente por el cielo, lo mejor de todo era que se sentía natural.<br />
No había ninguna incomodidad, ninguna sensación extraña; cuanto más tiempo permanecía transformado, más claro tenía que aquello no era una armadura ni una habilidad que estuviera utilizando. Era simplemente otra parte de él. Las placas que cubrían sus brazos, hombros y espalda parecían haber estado allí toda la vida, y la fuerza que recorría su cuerpo resultaba tan agradable que empezaba a costarle recordar cómo se sentía antes.<br />
Una carcajada escapó de su garganta mientras levantaba uno de los brazos para observar las enormes placas pétreas que lo cubrían.<br />
-<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> GAHAHAHAH - This is so fucking cool Baby! Qué ganas tengo de enseñárselo al melenas, ¡le va a turboflipar seguro!</span><br />
Chasqueó los dedos señalando; en esa forma corporea era aún mas gracioso ese gesto. <br />
Todavía le costaba creer que todo aquello hubiera salido de aquella fruta infernal que había arrancado de un árbol cualquiera en mitad del desierto. Había pasado de estar peleando por su vida contra una bestia prehistórica a convertirse él mismo en una, y cuanto más lo pensaba, más divertida le parecía la situación.<br />
Quizá debería preocuparle, quizá debería estar preguntándose si acabaría igual que Burrich, quizá cualquier persona con dos dedos de frente estaría inquieta después de descubrir que podía transformarse en un monstruo de varias toneladas.<br />
Pero cada vez que intentaba tomárselo en serio, terminaba sonriendo, porque la realidad era mucho más simple: era enorme, resistente y fuerte. Y ese poder solo aumentaba todas esas capacidades. <br />
<br />
Y aquello era solo el principio.<br />
Sus ojos descendieron un instante hacia una de las placas que cubrían su antebrazo antes de que una sonrisa todavía mayor apareciera bajo la perilla.<br />
Si Burrich se había convertido en un monstruo y había acabado muerto... <br />
Entonces él iba a convertirse en uno todavía más grande.<br />
<br />
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					<br />
<br />
Fic de cuando Ubbe descubre su poder tras comerse su akuma no mi. <br />
<br />
Karmas: Tic, Muletilla, Honesto, Risa excéntrica, Charlatán. <br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Navegación, P.A.] De la sartén a las brasas]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3865</link>
			<pubDate>Fri, 19 Jun 2026 05:13:08 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=519">Stroud Nanashi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3865</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">[70 de invierno,<br />
año 17,<br />
Arabasta, corriente Rakusei]</span></span></div>
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #888888;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Venimos de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3856&amp;pid=43013#pid43013" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>, nuestro tema de partida de Drum.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">La División 60 había pasado por otros cambios de clima antes, pero ninguno se comparaba a aquello. Hacía apenas unos días, los Marines se cubrían de escarcha y nieve con tan solo pasar unos minutos en el exterior. El <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Royal Quiver</span> había pasado meses esencialmente congelado. El timón helado se había aferrado a las manos enguantadas de Stroud, de forma que simplemente separarlas le daba la impresión de ir a desprenderle la piel. Sus uniformes se habían convertido en camuflaje prácticamente perfecto en la nada de blancura que era Drum.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">En aquellos instantes, sin embargo, la situación era todo lo cercano a la opuesta que podía ser. Stroud permanecía detrás del timón, cómo no, pero ya no lo cubría ningún abrigo. Se había permitido el lujo, en una inusitada y completa ruptura del protocolo, no solo arremangar los puños de su camisa, sino desabrochar los tres botones superiores de la misma, en un vano intento por que corriese el aire y, de alguna manera, lo refrescase. Un sol implacable y radiante, casi plúmbeo en su inamovilidad, reinaba sobre el cielo, fundiendo cualquier nieve de recuerdo que quedase en el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Royal </span>tras aquellos días de travesía. A Stroud le sorprendía que el mismo mar no se hubiera evaporado. Incluso sobre las aguas, el aire se ondulaba bajo el calor, dando un extraño efecto a la isla a la que se aproximaban, que se acercaba progresivamente desde el horizonte: la misteriosa Arabasta. Sus enormes construcciones destacaban contra el cielo, con aquel característico estilo arquitectónico, como ninguno que el Marine hubiese visto antes. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Saltfin</span>, apagada desde hacía horas,<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span>descansaba sobre un pequeño barril junto al timón, que Stroud empleaba como mesita auxiliar durante su tiempo tras el timón.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Id arriando la mayor, que no flamee. Recogedla limpia,</span>" indicó con cierta desgana poco característica de sí, percibiendo cómo, bajo aquel calor infernal, se encontraba casi sin aliento tras pronunciar apenas unas pocas palabras. Recorrió su frente con el dorso de su mano, limpiándose una cantidad abrumadora de sudor que, sin duda, no tardaría más de un minuto en volver a aparecer. Sus ropas estaban empapadas, como si acabase de salir de tomar un baño en alta mar. Jamás se había encontrado con temperaturas como aquellas. Pensó que el infierno debía de ser algo parecido a aquello. Tomó de nuevo sus cartas de navegación y sus mapas, extendiéndolos frente a sí, con cuidado de no empaparlos de sudor. La ruta había ido esencialmente como había planeado, sin contratiempos mayores; no cabía duda, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">se encontraban frente a Arabasta.</span></span><br />
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/YRSeKZh.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: YRSeKZh.png]" class="mycode_img" /><br />
<br />
</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Resopló, volviendo a colocar los mapas sobre el barril, y comprobando su Log Pose, que ya parecía comenzar a registrar el campo magnético de la desértica isla. El pobre barco de la División 60 parecía ya lamentarse por aquel nuevo paradero, sus tablones y estructuras dilatándose bajo aquel calor abrasador. Parecía quejarse por el enorme contraste entre los meses en Drum y aquella nueva aventura. Stroud acarició el timón instintivamente, como buscando reconfortar a la goleta. "<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Foque fuera en cuanto entremos al muelle,</span>" ordenó de forma casi instintiva, a medida que el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Royal Quiver</span> se abría camino entre las olas hacia uno de los fondeaderos que se dispersaban por la costa de la isla, "<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">y dadle cadena al ancla.</span>"</span></div>
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">En cuestión de minutos, la goleta de la División 60 fondeaba en uno de los muelles de Arabasta. Era hora de descubrir qué agurdaba a los Marines en aquella isla.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">[70 de invierno,<br />
año 17,<br />
Arabasta, corriente Rakusei]</span></span></div>
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #888888;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Venimos de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3856&amp;pid=43013#pid43013" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a>, nuestro tema de partida de Drum.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">La División 60 había pasado por otros cambios de clima antes, pero ninguno se comparaba a aquello. Hacía apenas unos días, los Marines se cubrían de escarcha y nieve con tan solo pasar unos minutos en el exterior. El <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Royal Quiver</span> había pasado meses esencialmente congelado. El timón helado se había aferrado a las manos enguantadas de Stroud, de forma que simplemente separarlas le daba la impresión de ir a desprenderle la piel. Sus uniformes se habían convertido en camuflaje prácticamente perfecto en la nada de blancura que era Drum.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">En aquellos instantes, sin embargo, la situación era todo lo cercano a la opuesta que podía ser. Stroud permanecía detrás del timón, cómo no, pero ya no lo cubría ningún abrigo. Se había permitido el lujo, en una inusitada y completa ruptura del protocolo, no solo arremangar los puños de su camisa, sino desabrochar los tres botones superiores de la misma, en un vano intento por que corriese el aire y, de alguna manera, lo refrescase. Un sol implacable y radiante, casi plúmbeo en su inamovilidad, reinaba sobre el cielo, fundiendo cualquier nieve de recuerdo que quedase en el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Royal </span>tras aquellos días de travesía. A Stroud le sorprendía que el mismo mar no se hubiera evaporado. Incluso sobre las aguas, el aire se ondulaba bajo el calor, dando un extraño efecto a la isla a la que se aproximaban, que se acercaba progresivamente desde el horizonte: la misteriosa Arabasta. Sus enormes construcciones destacaban contra el cielo, con aquel característico estilo arquitectónico, como ninguno que el Marine hubiese visto antes. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Saltfin</span>, apagada desde hacía horas,<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span>descansaba sobre un pequeño barril junto al timón, que Stroud empleaba como mesita auxiliar durante su tiempo tras el timón.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">"<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Id arriando la mayor, que no flamee. Recogedla limpia,</span>" indicó con cierta desgana poco característica de sí, percibiendo cómo, bajo aquel calor infernal, se encontraba casi sin aliento tras pronunciar apenas unas pocas palabras. Recorrió su frente con el dorso de su mano, limpiándose una cantidad abrumadora de sudor que, sin duda, no tardaría más de un minuto en volver a aparecer. Sus ropas estaban empapadas, como si acabase de salir de tomar un baño en alta mar. Jamás se había encontrado con temperaturas como aquellas. Pensó que el infierno debía de ser algo parecido a aquello. Tomó de nuevo sus cartas de navegación y sus mapas, extendiéndolos frente a sí, con cuidado de no empaparlos de sudor. La ruta había ido esencialmente como había planeado, sin contratiempos mayores; no cabía duda, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">se encontraban frente a Arabasta.</span></span><br />
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><img src="https://i.imgur.com/YRSeKZh.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: YRSeKZh.png]" class="mycode_img" /><br />
<br />
</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">Resopló, volviendo a colocar los mapas sobre el barril, y comprobando su Log Pose, que ya parecía comenzar a registrar el campo magnético de la desértica isla. El pobre barco de la División 60 parecía ya lamentarse por aquel nuevo paradero, sus tablones y estructuras dilatándose bajo aquel calor abrasador. Parecía quejarse por el enorme contraste entre los meses en Drum y aquella nueva aventura. Stroud acarició el timón instintivamente, como buscando reconfortar a la goleta. "<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Foque fuera en cuanto entremos al muelle,</span>" ordenó de forma casi instintiva, a medida que el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Royal Quiver</span> se abría camino entre las olas hacia uno de los fondeaderos que se dispersaban por la costa de la isla, "<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">y dadle cadena al ancla.</span>"</span></div>
<br />
<span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">En cuestión de minutos, la goleta de la División 60 fondeaba en uno de los muelles de Arabasta. Era hora de descubrir qué agurdaba a los Marines en aquella isla.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pasado] After So Long | [Priv. Tezca]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3623</link>
			<pubDate>Thu, 30 Apr 2026 04:08:33 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=536">Onizuka Jin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3623</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">54 Otoño</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Año 17</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Zarpando en Jagd Hund</span></span></span></span></div>
<br />
Desde el último intento había pasado mucho tiempo sin comunicación con aquel que había intentado hablar. ¿Dónde había ido a parar? ¿Por qué tardaba tanto en comunicarse con él? Normalmente no solía tardar tanto tiempo. La preocupación ascendió como la espuma. Normalmente confiaba en él, en su fuerza y sus habilidades, pero estar desaparecido tanto tiempo... Era extraño. Se encontraba solo, en su camarote. El cigarrillo entre sus labios, la mirada fija en el objeto en forma de caracol frente a él encima del escritorio, con los brazos cruzados nerviosamente. No quería parecer desesperado, no era característico que hubiera tenido que llamarle dos veces sin respuesta. ¿Quizás debería hacer que sus hombres lo rastrearan? ¿Tal vez le habría pasado algo? Cerró los ojos, con molestia, no, tenía que controlarse, confiar un poco más en él... <br />
<br />
El calor de Arabasta todavía se le hacía presente, pese a encontrarse dentro de un barco, de camino hacia Jaya. Abrió sus ojos, volviendo la mirada hacia el Den-Den Mushi, su dedo índice toqueteando impacientemente un lado de su brazo, manteniendo sus brazos cruzados. ¿Debía intentarlo de nuevo? Su dedo cesó por un momento, volteando la mirada hacia la pequeña ventanilla que tenía el camarote, donde solo podía ver el mar rodeándolos. Extrañaba su voz, su cercanía, todo lo que proviniera de él. Cerró los ojos, elevando su cabeza en un suspiro largo y prolongado. El sonido del mar se estaba empezando a volverse algo normal después de esos días zarpando, volviendo la mirada hacia el Den-Den Mushi que tenía frente a él. Volvió a dar toques en su antebrazo con su dedo, ahora con impaciencia. <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/dsSErXC.png" height="200"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Una vez. Solo una vez más.</span></span></div>
<br />
Apenas murmuró esas palabras como excusa, dándose el capricho de que no era insistencia, sino solo preocupación. Si después de esa vez no respondía, podía usar a sus hombres de los Blues para saber qué pasaba con él, que lo buscaran. Había evitado espiarlo, mandar a gente a vigilarlo por mucho tiempo por la confianza que le brindaba al hombre. No quería traicionar su confianza, no quería que el otro sintiera que lo atosigaba. Después de aquel evento con Raigo había resultado de lo más complicado poder ponerse serio con el tema.  <br />
<br />
Descruzó los brazos, retirando, al fin, el cigarrillo de entre sus labios, descendiéndolo hasta el cenicero que había justo al lado del caracol, expulsando el humo de sus pulmones, con los dedos de su otra mano acariciando el caracol en toques suaves, lentos. No había nadie cerca, no había traído a ningún acompañante sexual, al menos no por esa vez. Se limitó a mantener la calma, cerrando los ojos, ahora retirando la parte del comunicador de encima del caracol, acercándolo a su propio oído. <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/Cwqxjgt.png" width="200"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Por favor... responde esta vez.</span></span></div>
<br />
No supo si lo dijo para convencerse a sí mismo, o para aliviar la preocupación. Ahora la mano que hasta entonces había estado con el cigarrillo estaba sobre la mesa, dando leves toques suaves, uno tras otro, con el repiqueteo constante de la impaciencia. Como volviera a saltar el contestador, no iba a dudar en hacer que lo encontrasen. Pero esta vez, a diferencia de las otras, sí parecía haber un tono, no la voz característica que comunicaba esos últimos días el <span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“La persona a la que intenta contactar, no se encuentra disponible en este momento. Por favor, inténtelo más tarde.”</span></span> Apretó el puño, cesando el repiqueteo de su dedo, ahora sintiendo el corazón acelerado. Al menos parecía que ahora el Den-Den Mushi estaba funcionando adecuadamente. La pregunta ahora era... ¿estaría disponible para responderle?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">54 Otoño</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Año 17</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Zarpando en Jagd Hund</span></span></span></span></div>
<br />
Desde el último intento había pasado mucho tiempo sin comunicación con aquel que había intentado hablar. ¿Dónde había ido a parar? ¿Por qué tardaba tanto en comunicarse con él? Normalmente no solía tardar tanto tiempo. La preocupación ascendió como la espuma. Normalmente confiaba en él, en su fuerza y sus habilidades, pero estar desaparecido tanto tiempo... Era extraño. Se encontraba solo, en su camarote. El cigarrillo entre sus labios, la mirada fija en el objeto en forma de caracol frente a él encima del escritorio, con los brazos cruzados nerviosamente. No quería parecer desesperado, no era característico que hubiera tenido que llamarle dos veces sin respuesta. ¿Quizás debería hacer que sus hombres lo rastrearan? ¿Tal vez le habría pasado algo? Cerró los ojos, con molestia, no, tenía que controlarse, confiar un poco más en él... <br />
<br />
El calor de Arabasta todavía se le hacía presente, pese a encontrarse dentro de un barco, de camino hacia Jaya. Abrió sus ojos, volviendo la mirada hacia el Den-Den Mushi, su dedo índice toqueteando impacientemente un lado de su brazo, manteniendo sus brazos cruzados. ¿Debía intentarlo de nuevo? Su dedo cesó por un momento, volteando la mirada hacia la pequeña ventanilla que tenía el camarote, donde solo podía ver el mar rodeándolos. Extrañaba su voz, su cercanía, todo lo que proviniera de él. Cerró los ojos, elevando su cabeza en un suspiro largo y prolongado. El sonido del mar se estaba empezando a volverse algo normal después de esos días zarpando, volviendo la mirada hacia el Den-Den Mushi que tenía frente a él. Volvió a dar toques en su antebrazo con su dedo, ahora con impaciencia. <br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/dsSErXC.png" height="200"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Una vez. Solo una vez más.</span></span></div>
<br />
Apenas murmuró esas palabras como excusa, dándose el capricho de que no era insistencia, sino solo preocupación. Si después de esa vez no respondía, podía usar a sus hombres de los Blues para saber qué pasaba con él, que lo buscaran. Había evitado espiarlo, mandar a gente a vigilarlo por mucho tiempo por la confianza que le brindaba al hombre. No quería traicionar su confianza, no quería que el otro sintiera que lo atosigaba. Después de aquel evento con Raigo había resultado de lo más complicado poder ponerse serio con el tema.  <br />
<br />
Descruzó los brazos, retirando, al fin, el cigarrillo de entre sus labios, descendiéndolo hasta el cenicero que había justo al lado del caracol, expulsando el humo de sus pulmones, con los dedos de su otra mano acariciando el caracol en toques suaves, lentos. No había nadie cerca, no había traído a ningún acompañante sexual, al menos no por esa vez. Se limitó a mantener la calma, cerrando los ojos, ahora retirando la parte del comunicador de encima del caracol, acercándolo a su propio oído. <br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.imgur.com/Cwqxjgt.png" width="200"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">—Por favor... responde esta vez.</span></span></div>
<br />
No supo si lo dijo para convencerse a sí mismo, o para aliviar la preocupación. Ahora la mano que hasta entonces había estado con el cigarrillo estaba sobre la mesa, dando leves toques suaves, uno tras otro, con el repiqueteo constante de la impaciencia. Como volviera a saltar el contestador, no iba a dudar en hacer que lo encontrasen. Pero esta vez, a diferencia de las otras, sí parecía haber un tono, no la voz característica que comunicaba esos últimos días el <span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“La persona a la que intenta contactar, no se encuentra disponible en este momento. Por favor, inténtelo más tarde.”</span></span> Apretó el puño, cesando el repiqueteo de su dedo, ahora sintiendo el corazón acelerado. Al menos parecía que ahora el Den-Den Mushi estaba funcionando adecuadamente. La pregunta ahora era... ¿estaría disponible para responderle?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Presente Absoluto] Caen las máscaras]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3508</link>
			<pubDate>Wed, 08 Apr 2026 13:29:44 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=28">Sohem</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3508</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">16 de Otoño, Año 17<br />
21:09<br />
A bordo del Jagd Hund; Costa de Arabasta.<br />
Vengo de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3272" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a></span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
La primavera y el verano habían sido suficiente tiempo en este árido desierto y en esta maravillosa civilización tan antigua como el mismo tiempo, pero no había sido hasta hoy que había podido terminar de recuperarme de mis heridas del combate contra el anciano tigre con aquel bastón enorme. Había acabado venciendo, si, pero al costo de haber tenido que exprimir hasta la última gota de mis secretos y mis capacidades... y haber perdido la máscara, no era una opción que me dejase satisfecho para nada.<br />
Destaparme al mundo era uno de los mayores miedos que podía llevar conmigo.<br />
No por las consecuencias ni porque alguien pudiera cuestionar mi poder al ver mi verdadero rostro, si no porque no tendría forma de pasar desapercibido. Y si no podía pasar desapercibido - por más que llamase la atención cada paso que daba - al final los favores y los reclamos iban a llegar a pares en ambas partes, y yo sólo quería vivir mi aventura tranquilo: Poder disfrutar del mundo, viajar, descubrir, luchar, vencer y morir, como todos.<br />
<br />
Suspiré pesadamente y chasqueé la lengua, mientras miraba por la ventana de mi camarote, sentado en la silla de mi escritorio y acariciando con mi mano izquierda la cabeza de Lustig que reposaba a mi costado. Hellhound reposaba junto a la mesa, y Emperor encima de ella, con las marcas del enfrentamiento contra aquel anciano y junto a los fragmentos de mi yelmo. Ahora tendría que volver a Foodvalten para que Shoto le hiciera algunos mantenimientos, pero creo que no vendría mal ir a ver cómo estaban las cosas, más aun después de poder estar tranquilo al haber sabido de Viktor semanas atrás por Den Den Mushi — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oe oe...</span></span> — dije murmurando, mirando en dirección a la nada y refiriéndome a mi cuadrúpedo amigo peludo — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Qué hacemos ahora, Lustig?</span></span> — pregunté retóricamente entrecerrando los ojos dubitativo.<br />
Vestía menos 'militarizado' que otras veces, y algo más elegante, si es que esa palabra podía aplicarse en mi. Llevaba unas botas negras, pero de corta y manufactura mucho más fina que las que usaba diariamente. También, un pantalón gris marengo oscuro, ajustado con un cinturón con una hebilla de oro, y una camisa pulcra y blanca, de las pocas a las que no le había arrancado la manga para poder meter el brazo mecánico. La manga sobrante estaba cuidadosamente doblada y recogida junto a la zona del muñón. Llevaba los dos últimos botones desabrochados y se podía apreciar algún leve corte del pasado en ellos así como las marcas curándose de mi autocombustión en la pelea contra el anciano de aquella plaza.<br />
<br />
Habían sido un par de semanas de descanso y de reposo, quizá más, y había tenido la osadía de descuidarme un poco y que en mi rostro podía notarse la incipiente sombra rosada de una barba de cuatro días, y unas ojeras que si bien eran más comunes, no eran habitual poder verlas dada la cobertura del casco. Llevaba el pelo peinado hacia atrás y algún mechón tímido asomaba lateralmente queriendo ir contra corriente y contra mi propio control de mi mismo, obligándome a pasarme la mano de cuando en cuando para peinarlo hacia atrás de nuevo, entremezclando mis cabellos con mis dedos y con el sello de oro que tomé como triunfo de aquella Shichibukai, como se llamase. <br />
<br />
— <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bueno </span></span>— dije dejando de acariciar a mi mascota para poner la mano sobre mi rodilla e incorporarme con un ligero sonido que me sorprendió a mi mismo. Me estaba haciendo ¿mayor?. Lustig levantó la cabeza para mirarme — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Me parece que es momento de seguir con nuestro viaje ¿no crees? </span></span>— le pregunté, mirando su cara de idiota, divertido. Sonreí sin temor a que nadie viese mis emociones, y Lustig comenzó a mover su corta cola mientras se incorporaba del todo y su lengua caía por el lateral de sus fauces — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y si no muevo yo a esta belleza nos vamos a estrellar contra cualquier peñasco</span></span> — afirmé, mientras me giraba para dirigirme a la puerta y chasqueaba los dedos de la mano para que Lustig me siguiera, en dirección hacia el puente de mando y el timón.<br />
Estaba confiado. Y eso me hacía vulnerable. No llevaba mi arma conmigo, no tenía a Emperor, no poseía esas reservas de energía, esos escudos, o esos trucos que escondía para mi. Ni tan siquiera llevaba mi anonimato conmigo. Pero sentía que podía confiar en las personas a bordo de este navío. Desde hacía algún tiempo.<br />
Como cuando confié en Viktor y Shoto... más o menos.<br />
<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
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				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Me dispongo a salir de Arabasta. Tema de salida. Ronda 1 de 2.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
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					<div class='card-protesis'>
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                            <strong id='nombreProtesis' class='fs-20'>Emperor</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Prótesis</strong></div>
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                    <img id='imagenProtesis' class='imagen' src='https://imgur.com/1zetA0R.png' alt='Imagen protesis'/>
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                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
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                                <strong id='tierProtesis'>6</strong>
                                <span>Tier</span>
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                                <span>Puntos de vitalidad</span>
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                                <span>Res/Pas</span>
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                                <strong class='fs-16'>Mejoras</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='mejorasDisponiblesProtesis'>0</span>)</em>
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                                    <a class='img-container' data-text='Chasis Reforzado de Bakumetal' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":1,"categoria":{"id":1,"nombre":"Material"},"nombre":"Chasis Reforzado de Bakumetal","imagen":"https:\/\/imgur.com\/D29GQ45.png","efecto":"Aumenta la vitalidad en <strong>600PV<\/strong> y la resistencia pasiva en <strong>180 puntos<\/strong> en el brazo"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/D29GQ45.png' />
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                                    <a class='img-container' data-text='Pistón de codo retractable' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":2,"categoria":{"id":3,"nombre":"Bono de Atributos"},"nombre":"Pist\u00f3n de codo retractable","imagen":"https:\/\/imgur.com\/Gc5IyBb.png","efecto":"A\u00f1ade un bono de <strong>+30 FUE<\/strong> a las acciones que impliquen el uso del pist\u00f3n"} });'>
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                                    <a class='img-container' data-text='Batería Calorífica' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":3,"categoria":{"id":4,"nombre":"Pasiva"},"nombre":"Bater\u00eda Calor\u00edfica","imagen":"https:\/\/imgur.com\/KcGKwZO.png","efecto":"Permite almacenar 3 cargas de calor"} });'>
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                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Escudo de placas plegable' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":4,"categoria":{"id":2,"nombre":"Arma"},"nombre":"Escudo de placas plegable","imagen":"https:\/\/imgur.com\/4MCbWNR.png","efecto":"Despliega un escudo circular de setenta cent\u00edmetros en el antebrazo. El escudo tiene las caracter\u00edsitcas de un Escudo Tier 5, pero al ser de bakumetal su resistencia aumenta en 500 puntos"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/4MCbWNR.png' />
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                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Sistema de disipación' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":5,"categoria":{"id":4,"nombre":"Pasiva"},"nombre":"Sistema de disipaci\u00f3n","imagen":"https:\/\/imgur.com\/4K1WtMP.png","efecto":"Libera una nube de vapor denso que causa Ceguera Parcial en un \u00e1rea igual a la <strong>CA\/2<\/strong>. Uso por turno de concentraci\u00f3n"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/4K1WtMP.png' />
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                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Puño eyectable' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":6,"categoria":{"id":2,"nombre":"Arma"},"nombre":"Pu\u00f1o eyectable","imagen":"https:\/\/imgur.com\/44XtWJ9.png","efecto":"Permite disparar el pu\u00f1o a 40 metros, permaneciendo unido al brazo por una cadena de eslabones de Bakumetal.<br \/>Pesa 5kg"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/44XtWJ9.png' />
                                    </a>
                                </div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionProtesis'>Emperor es una prótesis de brazo diestro completa, anclada desde el codo y conectada a los nervios y tendones por un complejo sistema vascular artificial.</br>Diseñada a petición de su portador por el joven genio científico, Shoto Data, está prótesis alberga más de una curiosidad. Es proporcional al brazo real del portador, simétrico en longitud pero doblando el grosor y la anchura del mismo. Todo el metal está compuesto de un tono negruzco carbón intenso.</br>La muñeca es divisible, pudiendo eyectar con fuerza el puño el cual permanece unido con una cadena de Bakumetal al resto de la pieza, y puede ser recogido desde ahí. El antebrazo cuenta con unas láminas plegadas que al expandirse en círculo crean un escudo de setenta centímetros de diámetro. El codo cuenta con un pistón cilíndrico que añade potencia y dureza a los usos manuales. A la altura del bíceps y gracias a la tecnología Skypieana, un dial de calor ejerce como batería para almacenar este en grandes cantidades. En el hombro, un rudo compuesto de tuberías y escapes sirven de sistema de refrigeración y permiten expulsar denso vapor de agua para aliviar la carga calorífica del brazo.</br>Está recubierta en su totalidad de Bakumetal, por las expertas manos del herrero Viktor Evans, otorgando un toque extra de dureza y firmeza a la pieza, convirtiéndolo en un arma más que en una prótesis.</br></br><strong>Emperor es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`protesis`, `emperor001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoProtesis'>emperor001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/SfRcJvz.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Hellhound (Sabueso del Infierno)</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad w-25'><strong>Meito</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>Fuerza 300 | Destreza 30</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>300</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>Fuerza x1,2 | Destreza x0,8</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>Cuerpo a cuerpo</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>3</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Hellhound, antiguamente conocido como Ein Hauch, mide un metro. Es acero macizo y tiene una estética menos refinada que un kanabo convencional, que ya de por sí son toscos. Es completamente de color negro mate, y está dividido en cuatro partes. La zona más baja, una argolla de cinco centímetros en la que entra un dedo. Después, la zona del mango, recubierta por una tira de cuero negro, con espacio para tres manos de tamaño humano adulto promedio y que abarca unos veinticinco centímetros. El cuerpo del arma forman las dos partes restantes, la primera, la zona lisa, que ocupa otros veinte centímetros y después la parte final, o el extremo de punta. Esa zona está completamente cubierta de conos de acero de diez centímetros de largo para poder perforar y dañar aún más al objetivo, alcanzando toda esta área una longitud de cincuenta centímetros.
</br>
</br>
<strong>Hellhound es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `sohem001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>sohem001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/dxxlEOD.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Guantes</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>7 FUE / 10 RES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>2500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>100</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,5 FUE</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>1000000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `guantes005`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>guantes005</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/3ACcjBV.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Log Pose del Nuevo Mundo</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>200000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Log Pose necesario para viajar por el Nuevo Mundo.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `logposenuevomundo001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>logposenuevomundo001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/eumDIwc.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Eternal Pose</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de un Log Pose que siempre apunta hacia la misma isla, no importa el tiempo que se quede en otra isla.
</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `eternalpose001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>eternalpose001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/TRE1tHL.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi blanco</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushiblanco001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushiblanco001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/lw0015Q.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi negro</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushinegro001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushinegro001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/DbJ5dFZ.jpg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Dial nubes</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Diales</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Puede almacenar y liberar hasta diez nubes de un metro de diámetro cada una, que se pueden pisar para caminar en el aire diez metros de altura como mucho. Para volver a almacenar nubes, se deberá justificar mediante un post su recarga.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dialnubes001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dialnubes001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/zYGISUl.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Golden Bay</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>40 FUE / 20 RES / 30 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>4000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>60</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,4 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>-</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Un sello de oro macizo que Ren suele llevar en el dedo corazón de su mano izquierda. Si se mira desde cerca, se puede apreciar un ligero tono rojizo que ha cogido debido a la sangre derramada de sus víctimas.</br>
</br>
<strong>[Los atributos de daños y escalados del objeto sólo se aplican cuando Ren activa su fruta en él]</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `goldenbay001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>goldenbay001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Navegación</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Barco y viaje</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El viaje se va a dar en el barco en el que salí llegué aquí, obviamente, el Jagd Hund.<br />
Nos dirigimos a Jaya.<br />
<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Jagd Hund</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Equipado</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>velero</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://imgur.com/pJsU6nH.png' alt='Imagen barco'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-1'>
                        <div class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='tierBarco'>3</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <div><strong id='vitalidadActualBarco'>17000</strong>/<strong id='vitalidadBarco'>17000</strong></div>
                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='resistenciaPasivaBarco'>500</strong>
                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='espaciosBarco'>10</strong>
                                <span>Espacios</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='velocidadBarco'>978</strong>
                                <span>Velocidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='reduccionRiesgoBarco'>-3</strong>
                                <span>Riesgo</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='equipadoBarco'>Sí</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-center w-90' style='border-top: 1px solid black; border-bottom: 1px solid black; padding: auto 5px'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>0</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='modificacionesBarco' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo mayor</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo mesana</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo trinquete</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cañones</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cañones de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo estructural</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Madera reforzada</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Recubrimiento</span>
                            </div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'><strong>Jagd Hund, El Sabueso</strong><br/>El Jagd Hund es uno de los barcos personales de Sohem, de hecho, el más compacto y uno de los veleros más rápidos del mundo. Su aspecto es tosco, con un casco de metal compuesto por planchas y remaches, diseñado para optimizar la resistencia, y recubierto de una capa superficial de kairoseki. Viste tres palos que dan estabilidad y velocidad frente al viento y las olas, con tres velas negras. Está mejorado y optimizado con un refuerzo de la mayor, de la mesana, del trinquete, de la popa, y estructural. Con madera reforzada y un recubrimiento metálico en el casco. Cuenta con los correspondientes cañones y un añadido de estos en la popa. Tiene como mascarón de proa la cabeza de un lebrel de orejas puntiagudas y fauces abiertas tallada en la madera. Bajo cubierta están los camarotes, la cámara del tesoro y una modesta cárcel para incidentes imprevistos.
Ondea una bandera roja sin mayor marca o insignia.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`barco`, `JagdHund001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoBarco'>JagdHund001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Según mi oficio, superoficio y el navío, llegaremos a Jaya al día siguiente, pero voy a ir "despacio" para tardar 5 días exactos.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Tripulación</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Tengo 10 Espacios en el Barco.<br />
<br />
Yo ocupo 1 al ser humano, así que quedan 9<br />
· 1 Horda de nivel 20 de Infantería (250 unidades)<br />
Según la guía, ocupan 1 espacio cada 50 unidades (por lo que ocupan 5 espacios).<br />
<br />
Estas son las especificaciones bélicas de la horda.<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Formada por 250 personas.<br />
Tienen 2500 PV (10PV cada miembro). Si llega a 0PV serán derrotados.<br />
Dañan el 125% de su PV total por turno. Su velocidad de movimiento/ataque es 450 puntos.<br />
Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de 2500 energía."</span><br />
Esta es la apariencia de mi ejército:<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Uniforme</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<img src="https://imgur.com/GWgmRJv.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: GWgmRJv.png]" class="mycode_img" />
				</div>
			</div><br />
Viaja conmigo también Lustig, mi mascota (hiena).<br />
En total estamos ocupando 6 espacios de los 10 disponibles.<br />
Los cuatro espacios disponibles se van a usar en Gwendolyn, Owen y Jin, sobrando un espacio más.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Valor de riesgo</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					No tengo riesgo, y Jin ya reparó el barco, así que vamos sin problema.
				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-size: small;" class="mycode_size">16 de Otoño, Año 17<br />
21:09<br />
A bordo del Jagd Hund; Costa de Arabasta.<br />
Vengo de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3272" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aquí</a></span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
La primavera y el verano habían sido suficiente tiempo en este árido desierto y en esta maravillosa civilización tan antigua como el mismo tiempo, pero no había sido hasta hoy que había podido terminar de recuperarme de mis heridas del combate contra el anciano tigre con aquel bastón enorme. Había acabado venciendo, si, pero al costo de haber tenido que exprimir hasta la última gota de mis secretos y mis capacidades... y haber perdido la máscara, no era una opción que me dejase satisfecho para nada.<br />
Destaparme al mundo era uno de los mayores miedos que podía llevar conmigo.<br />
No por las consecuencias ni porque alguien pudiera cuestionar mi poder al ver mi verdadero rostro, si no porque no tendría forma de pasar desapercibido. Y si no podía pasar desapercibido - por más que llamase la atención cada paso que daba - al final los favores y los reclamos iban a llegar a pares en ambas partes, y yo sólo quería vivir mi aventura tranquilo: Poder disfrutar del mundo, viajar, descubrir, luchar, vencer y morir, como todos.<br />
<br />
Suspiré pesadamente y chasqueé la lengua, mientras miraba por la ventana de mi camarote, sentado en la silla de mi escritorio y acariciando con mi mano izquierda la cabeza de Lustig que reposaba a mi costado. Hellhound reposaba junto a la mesa, y Emperor encima de ella, con las marcas del enfrentamiento contra aquel anciano y junto a los fragmentos de mi yelmo. Ahora tendría que volver a Foodvalten para que Shoto le hiciera algunos mantenimientos, pero creo que no vendría mal ir a ver cómo estaban las cosas, más aun después de poder estar tranquilo al haber sabido de Viktor semanas atrás por Den Den Mushi — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oe oe...</span></span> — dije murmurando, mirando en dirección a la nada y refiriéndome a mi cuadrúpedo amigo peludo — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Qué hacemos ahora, Lustig?</span></span> — pregunté retóricamente entrecerrando los ojos dubitativo.<br />
Vestía menos 'militarizado' que otras veces, y algo más elegante, si es que esa palabra podía aplicarse en mi. Llevaba unas botas negras, pero de corta y manufactura mucho más fina que las que usaba diariamente. También, un pantalón gris marengo oscuro, ajustado con un cinturón con una hebilla de oro, y una camisa pulcra y blanca, de las pocas a las que no le había arrancado la manga para poder meter el brazo mecánico. La manga sobrante estaba cuidadosamente doblada y recogida junto a la zona del muñón. Llevaba los dos últimos botones desabrochados y se podía apreciar algún leve corte del pasado en ellos así como las marcas curándose de mi autocombustión en la pelea contra el anciano de aquella plaza.<br />
<br />
Habían sido un par de semanas de descanso y de reposo, quizá más, y había tenido la osadía de descuidarme un poco y que en mi rostro podía notarse la incipiente sombra rosada de una barba de cuatro días, y unas ojeras que si bien eran más comunes, no eran habitual poder verlas dada la cobertura del casco. Llevaba el pelo peinado hacia atrás y algún mechón tímido asomaba lateralmente queriendo ir contra corriente y contra mi propio control de mi mismo, obligándome a pasarme la mano de cuando en cuando para peinarlo hacia atrás de nuevo, entremezclando mis cabellos con mis dedos y con el sello de oro que tomé como triunfo de aquella Shichibukai, como se llamase. <br />
<br />
— <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Bueno </span></span>— dije dejando de acariciar a mi mascota para poner la mano sobre mi rodilla e incorporarme con un ligero sonido que me sorprendió a mi mismo. Me estaba haciendo ¿mayor?. Lustig levantó la cabeza para mirarme — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Me parece que es momento de seguir con nuestro viaje ¿no crees? </span></span>— le pregunté, mirando su cara de idiota, divertido. Sonreí sin temor a que nadie viese mis emociones, y Lustig comenzó a mover su corta cola mientras se incorporaba del todo y su lengua caía por el lateral de sus fauces — <span style="color: #d86700;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y si no muevo yo a esta belleza nos vamos a estrellar contra cualquier peñasco</span></span> — afirmé, mientras me giraba para dirigirme a la puerta y chasqueaba los dedos de la mano para que Lustig me siguiera, en dirección hacia el puente de mando y el timón.<br />
Estaba confiado. Y eso me hacía vulnerable. No llevaba mi arma conmigo, no tenía a Emperor, no poseía esas reservas de energía, esos escudos, o esos trucos que escondía para mi. Ni tan siquiera llevaba mi anonimato conmigo. Pero sentía que podía confiar en las personas a bordo de este navío. Desde hacía algún tiempo.<br />
Como cuando confié en Viktor y Shoto... más o menos.<br />
<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Resumen</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Me dispongo a salir de Arabasta. Tema de salida. Ronda 1 de 2.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Inventario</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<div class='card-protesis'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center mb-1'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreProtesis' class='fs-20'>Emperor</strong>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Prótesis</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenProtesis' class='imagen' src='https://imgur.com/1zetA0R.png' alt='Imagen protesis'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler d-flex justify-content-between'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `none`;
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                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-1'>
                        <div class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='tierProtesis'>6</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='vitalidadProtesis'>4600</strong>
                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='resistenciaPasivaProtesis'>180</strong>
                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-center w-90' style='border-top: 1px solid black; border-bottom: 1px solid black; padding: auto 5px'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Mejoras</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='mejorasDisponiblesProtesis'>0</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='mejorasProtesis' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90'>
                            <div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Chasis Reforzado de Bakumetal' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":1,"categoria":{"id":1,"nombre":"Material"},"nombre":"Chasis Reforzado de Bakumetal","imagen":"https:\/\/imgur.com\/D29GQ45.png","efecto":"Aumenta la vitalidad en <strong>600PV<\/strong> y la resistencia pasiva en <strong>180 puntos<\/strong> en el brazo"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/D29GQ45.png' />
                                    </a>
                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Pistón de codo retractable' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":2,"categoria":{"id":3,"nombre":"Bono de Atributos"},"nombre":"Pist\u00f3n de codo retractable","imagen":"https:\/\/imgur.com\/Gc5IyBb.png","efecto":"A\u00f1ade un bono de <strong>+30 FUE<\/strong> a las acciones que impliquen el uso del pist\u00f3n"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/Gc5IyBb.png' />
                                    </a>
                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Batería Calorífica' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":3,"categoria":{"id":4,"nombre":"Pasiva"},"nombre":"Bater\u00eda Calor\u00edfica","imagen":"https:\/\/imgur.com\/KcGKwZO.png","efecto":"Permite almacenar 3 cargas de calor"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/KcGKwZO.png' />
                                    </a>
                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Escudo de placas plegable' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":4,"categoria":{"id":2,"nombre":"Arma"},"nombre":"Escudo de placas plegable","imagen":"https:\/\/imgur.com\/4MCbWNR.png","efecto":"Despliega un escudo circular de setenta cent\u00edmetros en el antebrazo. El escudo tiene las caracter\u00edsitcas de un Escudo Tier 5, pero al ser de bakumetal su resistencia aumenta en 500 puntos"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/4MCbWNR.png' />
                                    </a>
                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Sistema de disipación' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":5,"categoria":{"id":4,"nombre":"Pasiva"},"nombre":"Sistema de disipaci\u00f3n","imagen":"https:\/\/imgur.com\/4K1WtMP.png","efecto":"Libera una nube de vapor denso que causa Ceguera Parcial en un \u00e1rea igual a la <strong>CA\/2<\/strong>. Uso por turno de concentraci\u00f3n"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/4K1WtMP.png' />
                                    </a>
                                </div><div class='d-flex justify-content-center'>
                                    <a class='img-container' data-text='Puño eyectable' onclick='ModalController.openFromFactory({ type: ModalFactory.type.MEJORA_PROTESIS, params: {"id":6,"categoria":{"id":2,"nombre":"Arma"},"nombre":"Pu\u00f1o eyectable","imagen":"https:\/\/imgur.com\/44XtWJ9.png","efecto":"Permite disparar el pu\u00f1o a 40 metros, permaneciendo unido al brazo por una cadena de eslabones de Bakumetal.<br \/>Pesa 5kg"} });'>
                                        <img class='imagen' src='https://imgur.com/44XtWJ9.png' />
                                    </a>
                                </div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionProtesis'>Emperor es una prótesis de brazo diestro completa, anclada desde el codo y conectada a los nervios y tendones por un complejo sistema vascular artificial.</br>Diseñada a petición de su portador por el joven genio científico, Shoto Data, está prótesis alberga más de una curiosidad. Es proporcional al brazo real del portador, simétrico en longitud pero doblando el grosor y la anchura del mismo. Todo el metal está compuesto de un tono negruzco carbón intenso.</br>La muñeca es divisible, pudiendo eyectar con fuerza el puño el cual permanece unido con una cadena de Bakumetal al resto de la pieza, y puede ser recogido desde ahí. El antebrazo cuenta con unas láminas plegadas que al expandirse en círculo crean un escudo de setenta centímetros de diámetro. El codo cuenta con un pistón cilíndrico que añade potencia y dureza a los usos manuales. A la altura del bíceps y gracias a la tecnología Skypieana, un dial de calor ejerce como batería para almacenar este en grandes cantidades. En el hombro, un rudo compuesto de tuberías y escapes sirven de sistema de refrigeración y permiten expulsar denso vapor de agua para aliviar la carga calorífica del brazo.</br>Está recubierta en su totalidad de Bakumetal, por las expertas manos del herrero Viktor Evans, otorgando un toque extra de dureza y firmeza a la pieza, convirtiéndolo en un arma más que en una prótesis.</br></br><strong>Emperor es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`protesis`, `emperor001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoProtesis'>emperor001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/SfRcJvz.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Hellhound (Sabueso del Infierno)</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad w-25'><strong>Meito</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
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                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>Fuerza 300 | Destreza 30</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>5000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>300</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>Fuerza x1,2 | Destreza x0,8</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>Cuerpo a cuerpo</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>3</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Hellhound, antiguamente conocido como Ein Hauch, mide un metro. Es acero macizo y tiene una estética menos refinada que un kanabo convencional, que ya de por sí son toscos. Es completamente de color negro mate, y está dividido en cuatro partes. La zona más baja, una argolla de cinco centímetros en la que entra un dedo. Después, la zona del mango, recubierta por una tira de cuero negro, con espacio para tres manos de tamaño humano adulto promedio y que abarca unos veinticinco centímetros. El cuerpo del arma forman las dos partes restantes, la primera, la zona lisa, que ocupa otros veinte centímetros y después la parte final, o el extremo de punta. Esa zona está completamente cubierta de conos de acero de diez centímetros de largo para poder perforar y dañar aún más al objetivo, alcanzando toda esta área una longitud de cincuenta centímetros.
</br>
</br>
<strong>Hellhound es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `sohem001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>sohem001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/dxxlEOD.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Guantes</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Objetos bélicos</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>7 FUE / 10 RES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>2500</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>100</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>0,5 FUE</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>2</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>1000000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `guantes005`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>guantes005</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/3ACcjBV.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Log Pose del Nuevo Mundo</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>200000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Log Pose necesario para viajar por el Nuevo Mundo.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `logposenuevomundo001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>logposenuevomundo001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/eumDIwc.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Eternal Pose</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Navegación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se trata de un Log Pose que siempre apunta hacia la misma isla, no importa el tiempo que se quede en otra isla.
</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `eternalpose001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>eternalpose001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/TRE1tHL.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi blanco</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushiblanco001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushiblanco001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://imgur.com/lw0015Q.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Den den mushi negro</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Comunicación</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>100000</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dendenmushinegro001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dendenmushinegro001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/DbJ5dFZ.jpg' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Dial nubes</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Diales</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>0</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>-</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>-</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>-</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>-</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>1</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>0</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Puede almacenar y liberar hasta diez nubes de un metro de diámetro cada una, que se pueden pisar para caminar en el aire diez metros de altura como mucho. Para volver a almacenar nubes, se deberá justificar mediante un post su recarga.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `dialnubes001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>dialnubes001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<div class='objeto_content'>
                <span style='font-family: monospace' id='flex-armas'>
                    <img src='https://i.imgur.com/zYGISUl.png' alt='Imagen arma'/>
                    <strong><h2>Golden Bay</h2></strong>
                </span>
                <div style='display: flex;flex-direction: row;'>
                    <div class='objeto_tipo'><strong>Creaciones propias</strong></div>
                    <div class='objeto_calidad'><strong>5</strong></div>
                    
                </div>

                <div class='objeto_spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`objeto_spoiler_content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button id='miBoton'>+/-</button>
                </div>

                <div class='objeto_spoiler_content' style='display: none;'>
                        <p><strong>Requisitos: </strong>40 FUE / 20 RES / 30 DES</p>
                        <p><strong>Resistencia: </strong>4000</p>
                        <p><strong>Daño: </strong>60</p>
                        <p><strong>Escalado: </strong>1 FUE / 0,4 DES</p>
                        <p><strong>Alcance: </strong>-</p>
                        <p><strong>Unidades de peso: </strong>-</p>
                        <p><strong>Berries: </strong>9999999</p>
                </div>

                <p>
                    Descripción: <i>Un sello de oro macizo que Ren suele llevar en el dedo corazón de su mano izquierda. Si se mira desde cerca, se puede apreciar un ligero tono rojizo que ha cogido debido a la sangre derramada de sus víctimas.</br>
</br>
<strong>[Los atributos de daños y escalados del objeto sólo se aplican cuando Ren activa su fruta en él]</strong></i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='objeto_code_container'>
                    <div
                        class='objeto_code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`objeto`, `goldenbay001`);'
                    >
                        <span style='font-family:monospace;'><strong>goldenbay001</strong></span>
                    </div>
                </div>
            </div>
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Navegación</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Barco y viaje</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					El viaje se va a dar en el barco en el que salí llegué aquí, obviamente, el Jagd Hund.<br />
Nos dirigimos a Jaya.<br />
<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Jagd Hund</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Equipado</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>velero</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://imgur.com/pJsU6nH.png' alt='Imagen barco'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-1'>
                        <div class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='tierBarco'>3</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <div><strong id='vitalidadActualBarco'>17000</strong>/<strong id='vitalidadBarco'>17000</strong></div>
                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='resistenciaPasivaBarco'>500</strong>
                                <span>Res/Pas</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='espaciosBarco'>10</strong>
                                <span>Espacios</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='velocidadBarco'>978</strong>
                                <span>Velocidad</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='reduccionRiesgoBarco'>-3</strong>
                                <span>Riesgo</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='equipadoBarco'>Sí</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-center w-90' style='border-top: 1px solid black; border-bottom: 1px solid black; padding: auto 5px'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>0</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='modificacionesBarco' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo mayor</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo mesana</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo trinquete</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cañones</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cañones de popa</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo estructural</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Madera reforzada</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Recubrimiento</span>
                            </div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'><strong>Jagd Hund, El Sabueso</strong><br/>El Jagd Hund es uno de los barcos personales de Sohem, de hecho, el más compacto y uno de los veleros más rápidos del mundo. Su aspecto es tosco, con un casco de metal compuesto por planchas y remaches, diseñado para optimizar la resistencia, y recubierto de una capa superficial de kairoseki. Viste tres palos que dan estabilidad y velocidad frente al viento y las olas, con tres velas negras. Está mejorado y optimizado con un refuerzo de la mayor, de la mesana, del trinquete, de la popa, y estructural. Con madera reforzada y un recubrimiento metálico en el casco. Cuenta con los correspondientes cañones y un añadido de estos en la popa. Tiene como mascarón de proa la cabeza de un lebrel de orejas puntiagudas y fauces abiertas tallada en la madera. Bajo cubierta están los camarotes, la cámara del tesoro y una modesta cárcel para incidentes imprevistos.
Ondea una bandera roja sin mayor marca o insignia.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`barco`, `JagdHund001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoBarco'>JagdHund001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
Según mi oficio, superoficio y el navío, llegaremos a Jaya al día siguiente, pero voy a ir "despacio" para tardar 5 días exactos.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Tripulación</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Tengo 10 Espacios en el Barco.<br />
<br />
Yo ocupo 1 al ser humano, así que quedan 9<br />
· 1 Horda de nivel 20 de Infantería (250 unidades)<br />
Según la guía, ocupan 1 espacio cada 50 unidades (por lo que ocupan 5 espacios).<br />
<br />
Estas son las especificaciones bélicas de la horda.<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Formada por 250 personas.<br />
Tienen 2500 PV (10PV cada miembro). Si llega a 0PV serán derrotados.<br />
Dañan el 125% de su PV total por turno. Su velocidad de movimiento/ataque es 450 puntos.<br />
Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de 2500 energía."</span><br />
Esta es la apariencia de mi ejército:<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Uniforme</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					<img src="https://imgur.com/GWgmRJv.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: GWgmRJv.png]" class="mycode_img" />
				</div>
			</div><br />
Viaja conmigo también Lustig, mi mascota (hiena).<br />
En total estamos ocupando 6 espacios de los 10 disponibles.<br />
Los cuatro espacios disponibles se van a usar en Gwendolyn, Owen y Jin, sobrando un espacio más.
				</div>
			</div><br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Valor de riesgo</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					No tengo riesgo, y Jin ya reparó el barco, así que vamos sin problema.
				</div>
			</div><br />

				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA["A Feast of Friends" [Presente Relativo]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3466</link>
			<pubDate>Tue, 31 Mar 2026 07:26:19 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=570">Eros Focalor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3466</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">19 Verano, Año 17<br />
22:30pm<br />
Arabasta<br />
Continuación de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3285" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">éste tema</a></div>
<br />
La noche ya había caído sobre Alubarna, el regreso de Eros lo situó de cabeza en la enfermería donde explicó lo ocurrido: "Me encontré a un conocido, Inuzuka Jin y quiso pelear. Entonces le reventé la cabeza." No tenía heridas consigo, la visita a la enfermería no había sido más que para comprobarlo pero una examinación preliminar dejó en evidencia todo. Por su parte Eros colocó las armas del yakuza en una caja de madera, las espadas, la daga, su den den mushi, todo aquello que había tomado o bueno, casi todo. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">› Es increíble la cantidad de dinero que traía encima, te puedes comprar un barco con eso</span><br />
<br />
Tenía sentido visto el oficio del mismo, hablaba con la suficiencia de alguien con recurso pero más allá de la imagen de control de que le quería dar la perspectiva del sepulturero ya estaba cuanto menos arruinada por las extrañas preferencias sexuales del mismo, su masoquismo y el resultado de las contiendas hasta ahora. <br />
<br />
Sentado en la enfermería Eros se cruzó de piernas, meditabundo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">› No entendía por qué me pedía pelear cada vez que nos vemos, pero parece que ha desarrollado algún tipo de fetichismo sexual con que lo golpe... Hay gente muy rara en los mares Kiyoshi, y si bien me gusta pelear no quiero ser participe de las fantasías de alguien</span><br />
<br />
¿Eso lo volvía más normal, o acaso había algo que no comprendía detrás de lo que había pasado? Rascó su mentón pensativo, entonces chasqueando sus dedos para reparar en algo que el contrario había dicho y, en su momento, le había llamado la atención de sobremanera.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">› También dijo ser capaz de verme bajo tierra, y menciono un Kenbunshoku... Yo no se que tan fuerte le pegué pero creo que estaba bajo los efectos de alguna droga, o algo</span><br />
<br />
¿Entonces por qué había colocado todo en una caja? La tomó sobre el hombro, y con serenidad se dispuso a subir a la cubierta dejándola en el centro de la misma para inhalar con profundidad el aire de la noche. Asumía que vendría a buscar sus cosas de estar vivo, porque no parecía el tipo de persona que se quedase tan campante cuando le robaban. Contaba con ello.<br />
<br />
¿Pero donde estaban sus pantalones? En uno de los mástiles a lo alto, hondeándose cual bandera para que todos entendiesen que quien se metiese con los Sepultura se volvería a casa sin pantalones.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">19 Verano, Año 17<br />
22:30pm<br />
Arabasta<br />
Continuación de <a href="https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3285" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">éste tema</a></div>
<br />
La noche ya había caído sobre Alubarna, el regreso de Eros lo situó de cabeza en la enfermería donde explicó lo ocurrido: "Me encontré a un conocido, Inuzuka Jin y quiso pelear. Entonces le reventé la cabeza." No tenía heridas consigo, la visita a la enfermería no había sido más que para comprobarlo pero una examinación preliminar dejó en evidencia todo. Por su parte Eros colocó las armas del yakuza en una caja de madera, las espadas, la daga, su den den mushi, todo aquello que había tomado o bueno, casi todo. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">› Es increíble la cantidad de dinero que traía encima, te puedes comprar un barco con eso</span><br />
<br />
Tenía sentido visto el oficio del mismo, hablaba con la suficiencia de alguien con recurso pero más allá de la imagen de control de que le quería dar la perspectiva del sepulturero ya estaba cuanto menos arruinada por las extrañas preferencias sexuales del mismo, su masoquismo y el resultado de las contiendas hasta ahora. <br />
<br />
Sentado en la enfermería Eros se cruzó de piernas, meditabundo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">› No entendía por qué me pedía pelear cada vez que nos vemos, pero parece que ha desarrollado algún tipo de fetichismo sexual con que lo golpe... Hay gente muy rara en los mares Kiyoshi, y si bien me gusta pelear no quiero ser participe de las fantasías de alguien</span><br />
<br />
¿Eso lo volvía más normal, o acaso había algo que no comprendía detrás de lo que había pasado? Rascó su mentón pensativo, entonces chasqueando sus dedos para reparar en algo que el contrario había dicho y, en su momento, le había llamado la atención de sobremanera.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">› También dijo ser capaz de verme bajo tierra, y menciono un Kenbunshoku... Yo no se que tan fuerte le pegué pero creo que estaba bajo los efectos de alguna droga, o algo</span><br />
<br />
¿Entonces por qué había colocado todo en una caja? La tomó sobre el hombro, y con serenidad se dispuso a subir a la cubierta dejándola en el centro de la misma para inhalar con profundidad el aire de la noche. Asumía que vendría a buscar sus cosas de estar vivo, porque no parecía el tipo de persona que se quedase tan campante cuando le robaban. Contaba con ello.<br />
<br />
¿Pero donde estaban sus pantalones? En uno de los mástiles a lo alto, hondeándose cual bandera para que todos entendiesen que quien se metiese con los Sepultura se volvería a casa sin pantalones.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Ship of Fools III [Presente Absoluto]]]></title>
			<link>https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3451</link>
			<pubDate>Sat, 28 Mar 2026 09:30:27 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://nakamanomi.com/member.php?action=profile&uid=570">Eros Focalor</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://nakamanomi.com/showthread.php?tid=3451</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Día 84 de Verano, Año 17<br />
Arabasta   ›  Puerto de Arubarna<br />
Madrugada › 6 AM - 27°C </div>
<br />
Un nuevo día un nuevo aventura, los Sepultura estaban listos para salir. El capitán había sido el primero en levantarse esa mañana, quizás debido a su naturaleza insomne o quizás debido a su naturaleza ambiciosa: Ambas pesaban por igual. Quería tener todo en condiciones para seguir a rajatabla el itinerario de navegación que Uker había trazado para evitar las tormentas cómo las que habían tenido que enfrentar en su viaje hacia Arabasta. No había mucho más que hacer, los Sepultura habían pasado modestamente por Arabasta para resurtirse, reparar su barco, observaron la sociedad desconocida hasta ese entonces y habiendo extendido su bienvenida quizás un poco de más era hora de seguir moviéndose. Cómo en la naturaleza, el que se quedaba quieto moría.<br />
<br />
¿El siguiente objetivo? Jaya. Jaya era una isla gobernada por piratas donde al menos no tendrían que esconderse de cazadores, y otros marines ¿Un punto seguro? Al menos un punto donde todos manejarían los mismos códigos, los mismos valores: El no tenerlos. Sabía que esperar, pero parecía pensativo mientras preparaba todo para tanto la partida como la llegada. Con cuidado revisó cada uno de los cañones, hizo el preparativo de la pólvora, corrigió sus ejes y le realizó el mantenimiento a cada una de sus partes de madera para asegurarse que estuviesen operativos.<br />
<br />
Hecho un último vistazo a la cubierta, los remaches y las terminaciones. La Black Widow estaba como nueva, era una buena nave, sólida y resistente. Quizás en Jaya podrían hacerle un mayor mantenimiento, se dijo a si mismo ¿Contarían con buenos astilleros donde trabajar? Tomó con su diestra un pañuelo de tela del bolsillo trasero de su pantalón para limpiar el sudor de su frente. Definitivamente no extrañaría los extremos climáticos, tanto Drum como Arabasta lo habían hecho padecer suficiente.<br />
<br />
› <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Están todos listos para partir? ¿Uker cómo ves el cielo?</span><br />
<br />
Entonces el capitán tomó una bolsa de berries que depositó sobre uno de los barriles cercanos al timón interno del navío con una sonrisa serena y casi imperceptible en el rostro. Dirigió su mirada ojerosa hacia cada uno de ellos con atención antes de asentir.<br />
<br />
› <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Con esto les voy a invitar la primer ronda cuando lleguemos a Jaya...  </span><br />
<br />
De brazos cruzados, Eros hizo su camino hacia el centro de la cubierta inspirando con profundidad el cálido y pesado viento del desierto que llegaba hasta esa costa para entonces asentir nuevamente corroborando que, efectivamente, quería salir lo antes posible.<br />
<br />
› <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hemos tenido suerte de no toparnos con nadie en nuestro camino desde Little Garden, pero no bajen la guardia en Jaya. Sabemos que en lo que a piratas respecta uno se puede esperar lo que sea, y seguramente más de uno querrá medírsela con nosotros, despues de todo somos unos novatos llamativos</span> <br />
<br />
Pero estaba seguro que, pasase lo que pasase, ellos le harían frente. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
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						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Tema de partida a Jaya<br />
<br />
El tema de llegada a Arabasta es del 24/2 por lo que ya pasó 4 semanas y media pudiendo salir sin problema hacia la siguiente isla. <br />
<br />
Todos tenemos al menos 2 temas, los participantes siendo: Varo Ganchin, Uker Rackham, Kiyoshi Maeda y Eros Focalor<br />
<br />
<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Black Widow</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Muelle</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>carabela</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://i.imgur.com/3P1lwr4.png' alt='Imagen barco'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `none`;
                    } else {
                        parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display = `block`;
                    }'
                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
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                                <strong id='tierBarco'>1</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
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                                <span>Puntos de vitalidad</span>
                            </div>
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                                <strong id='resistenciaPasivaBarco'>500</strong>
                                <span>Res/Pas</span>
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                                <span>Espacios</span>
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                                <strong id='velocidadBarco'>400</strong>
                                <span>Velocidad</span>
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                                <strong id='reduccionRiesgoBarco'>-2</strong>
                                <span>Riesgo</span>
                            </div>
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                                <strong id='equipadoBarco'>No</strong>
                                <span>¿Equipado?</span>
                            </div>
                        </div>
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                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                <strong class='fs-16'>Modificaciones</strong>
                                <em class='fs-14'>(Disponibles <span id='modificacionesDisponiblesBarco'>3</span>)</em>
                            </div>
                        </div>
                        <div id='modificacionesBarco' class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Cocina</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>Refuerzo estructural</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
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                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div><div class='d-flex flex-column align-items-center'>
                                            <span class='text-center'>-</span>
                            </div>
                        </div>
                    </div>
                </div>
                <p>
                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>La Black Widow es una carabela de madera oscura, con remaches dorados. Fue creada tomando partes de distintos navíos, y secuestrada en Little Garden por los piratas de la Sepultura que no tardaron en convertirla en su nave insignia. Cuenta con botes salvavidas construidos con técnicas funerarias que hacen que su ergonomía asemeje a ataúdes abiertos sumamente estables. Casi la totalidad de su tamaño de cubierta es proa ocupando el casillaje, y el timón interior el ingreso a las zonas comunes del barco por dos escaleras descendentes. Posee 4 mástiles, un mascaron de proa tallado por Eros con la forma de una mujer serena que surca con una sonrisa cubierta de velos.</i>
                </p>
                <hr/>
                <div class='code-container'>
                    <div
                        class='code'
                        onclick='CodeHelper.copyCodeToClipboard(`barco`, `blackwidow001`);'
                    >
                        <span><strong>Código: </strong><span id='codigoBarco'>blackwidow001</span></span>
                    </div>
                </div>
            </div><br />
<br />
Navegante: Uker (4) + Timonel (1) = Riesgo -4<br />
Barco: Carabela = Riesgo -2<br />
Riesgo Zona = 6 - 6 (Navegante + Barco) = 0<br />
Daño: 0<br />
Integridad: 9000/9000 <br />
<br />
Así que viajamos sin riesgo.<br />
<br />
Al mismo tiempo, se prepara todo en el navío para que esté operativo y funcional en todo momento.
				</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Día 84 de Verano, Año 17<br />
Arabasta   ›  Puerto de Arubarna<br />
Madrugada › 6 AM - 27°C </div>
<br />
Un nuevo día un nuevo aventura, los Sepultura estaban listos para salir. El capitán había sido el primero en levantarse esa mañana, quizás debido a su naturaleza insomne o quizás debido a su naturaleza ambiciosa: Ambas pesaban por igual. Quería tener todo en condiciones para seguir a rajatabla el itinerario de navegación que Uker había trazado para evitar las tormentas cómo las que habían tenido que enfrentar en su viaje hacia Arabasta. No había mucho más que hacer, los Sepultura habían pasado modestamente por Arabasta para resurtirse, reparar su barco, observaron la sociedad desconocida hasta ese entonces y habiendo extendido su bienvenida quizás un poco de más era hora de seguir moviéndose. Cómo en la naturaleza, el que se quedaba quieto moría.<br />
<br />
¿El siguiente objetivo? Jaya. Jaya era una isla gobernada por piratas donde al menos no tendrían que esconderse de cazadores, y otros marines ¿Un punto seguro? Al menos un punto donde todos manejarían los mismos códigos, los mismos valores: El no tenerlos. Sabía que esperar, pero parecía pensativo mientras preparaba todo para tanto la partida como la llegada. Con cuidado revisó cada uno de los cañones, hizo el preparativo de la pólvora, corrigió sus ejes y le realizó el mantenimiento a cada una de sus partes de madera para asegurarse que estuviesen operativos.<br />
<br />
Hecho un último vistazo a la cubierta, los remaches y las terminaciones. La Black Widow estaba como nueva, era una buena nave, sólida y resistente. Quizás en Jaya podrían hacerle un mayor mantenimiento, se dijo a si mismo ¿Contarían con buenos astilleros donde trabajar? Tomó con su diestra un pañuelo de tela del bolsillo trasero de su pantalón para limpiar el sudor de su frente. Definitivamente no extrañaría los extremos climáticos, tanto Drum como Arabasta lo habían hecho padecer suficiente.<br />
<br />
› <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿Están todos listos para partir? ¿Uker cómo ves el cielo?</span><br />
<br />
Entonces el capitán tomó una bolsa de berries que depositó sobre uno de los barriles cercanos al timón interno del navío con una sonrisa serena y casi imperceptible en el rostro. Dirigió su mirada ojerosa hacia cada uno de ellos con atención antes de asentir.<br />
<br />
› <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Con esto les voy a invitar la primer ronda cuando lleguemos a Jaya...  </span><br />
<br />
De brazos cruzados, Eros hizo su camino hacia el centro de la cubierta inspirando con profundidad el cálido y pesado viento del desierto que llegaba hasta esa costa para entonces asentir nuevamente corroborando que, efectivamente, quería salir lo antes posible.<br />
<br />
› <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hemos tenido suerte de no toparnos con nadie en nuestro camino desde Little Garden, pero no bajen la guardia en Jaya. Sabemos que en lo que a piratas respecta uno se puede esperar lo que sea, y seguramente más de uno querrá medírsela con nosotros, despues de todo somos unos novatos llamativos</span> <br />
<br />
Pero estaba seguro que, pasase lo que pasase, ellos le harían frente. <br />
<br />
<div class='custom-spoiler'>
				<div class='custom-spoiler-title' onclick='CustomSpoiler.toggle(this);'>
					<div class='custom-spoiler-title-text'>
						<span>Off</span>
					</div>
					<button class='custom-spoiler-button spoiler-button-open'>
						Mostrar
					</button>
				</div>
				<div class='custom-spoiler-content' style='display: none;'>
					Tema de partida a Jaya<br />
<br />
El tema de llegada a Arabasta es del 24/2 por lo que ya pasó 4 semanas y media pudiendo salir sin problema hacia la siguiente isla. <br />
<br />
Todos tenemos al menos 2 temas, los participantes siendo: Varo Ganchin, Uker Rackham, Kiyoshi Maeda y Eros Focalor<br />
<br />
<div class='card-barco'>
                <div class='d-flex justify-content-between align-items-center'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-even gap-05 w-100 p-05'>
                        <div class='d-flex gap-1 align-items-center'>
                            <strong id='nombreBarco' class='fs-20'>Black Widow</strong>
                            <span class='fs-13' style='padding: 2px 8px; border-radius: 999px; background: rgba(0,0,0,0.35); border: 1px solid rgba(255,255,255,0.55);'>Muelle</span>
                        </div>
                        <div class='d-flex justify-content-start align-items-center gap-2'>
                            <div class='categoria'><strong>Barcos</strong></div>
                            <div id='tipoBarco' class='tipo'><strong>carabela</strong></div>
                        </div>
                    </div>
                    <img id='imagenBarco' class='imagen' src='https://i.imgur.com/3P1lwr4.png' alt='Imagen barco'/>
                </div>
                <div class='card-spoiler' style='background-color: #FDF8F4;'
                    onclick='javascript: if(parentNode.getElementsByClassName(`card-spoiler-content`)[0].style.display == `block`){
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                >
                        <span style='font-family: monospace;'><strong>Especificaciones</strong></span> <button class='boton-desplegable'>+/-</button>
                </div>
                <div class='card-spoiler-content' style='display: none'>
                    <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-1'>
                        <div class='d-grid grid-3-columns grid-column-gap-2 grid-row-gap-1 w-90 fs-16'>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
                                <strong id='tierBarco'>1</strong>
                                <span>Tier</span>
                            </div>
                            <div class='d-flex flex-column align-items-center gap-05'>
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                                <span>Res/Pas</span>
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                    Descripción: <i id='descripcionBarco'>La Black Widow es una carabela de madera oscura, con remaches dorados. Fue creada tomando partes de distintos navíos, y secuestrada en Little Garden por los piratas de la Sepultura que no tardaron en convertirla en su nave insignia. Cuenta con botes salvavidas construidos con técnicas funerarias que hacen que su ergonomía asemeje a ataúdes abiertos sumamente estables. Casi la totalidad de su tamaño de cubierta es proa ocupando el casillaje, y el timón interior el ingreso a las zonas comunes del barco por dos escaleras descendentes. Posee 4 mástiles, un mascaron de proa tallado por Eros con la forma de una mujer serena que surca con una sonrisa cubierta de velos.</i>
                </p>
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                </div>
            </div><br />
<br />
Navegante: Uker (4) + Timonel (1) = Riesgo -4<br />
Barco: Carabela = Riesgo -2<br />
Riesgo Zona = 6 - 6 (Navegante + Barco) = 0<br />
Daño: 0<br />
Integridad: 9000/9000 <br />
<br />
Así que viajamos sin riesgo.<br />
<br />
Al mismo tiempo, se prepara todo en el navío para que esté operativo y funcional en todo momento.
				</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
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