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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Versión para impresión

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Voz Seductora - 06-03-2025

El poderoso vendaval del Almirante se extendió por todos los manglares adyacentes con una inmediatez apabullante, como si hubieran invocado un tornado en el mismo centro del archipiélago y este se hubiera encargado furiosamente de distribuir por capricho y fortuna - o infortunio - a los seres vivos del lugar. Tanto civiles como criminales fueron disueltos en el aire hacia uno u otro lugar y esparcidos por el lugar, alejándolos todos del manglar cincuenta que era donde se encontraba el Almirante y quien quería poner espacio en su área de combate para no acabar con nadie. Se encargó personalmente de que su huracán circular no lanzase a nadie fuera de la isla, y, aun sabiendo que esto movería a los soldados y sus tropas aleatoriamente confiaba ciegamente en los hombres y mujeres a su cargo, y sabía que sabrían obrar en cualquier situación, siguiendo sus órdenes principalmente y su criterio en segundo lugar.

En este caso, Rapax Gin caía sobre una llanura completa y despejada de personas en su totalidad en el manglar cuarenta y uno, ni escombros, ni edificios, ni seres vivos, sólo él en un área de más de cien metros a la redonda. Pero esa soledad le duraría poco, ya que también movido por el viento y el destino llegó al mismo lugar el recién nombrado Vicealmirante Joe Joestar. ¡Qué posibilidades había de que esto sucediera! Casi las mismas de que llovieran manzanas... pero aquí estaban ambos personajes. El héroe de la Marina, y uno de los asesinos de uno de sus mejores amigos.
¿Quién vencería?





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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Rapax Gin - 06-03-2025

[personajeinvalido=1574]


Previously, on the Rumbling Dead

Habíamos llegado a salvarnos por los pelos de aquella putiza por parte del extraño robot de la marina. Tan feroz y repentino como había aparecido, había hecho de mí una pera de boxeo y así mismo también se había retirado, despegando hacia el cielo y perdiéndose en la distancia. Yo había quedado en un estado deplorable y medio hecho verga. Escupí sangre y mi cuerpo dolía. Necesitaba un poco de aire fresco antes de poder estar nuevamente en pie y como nuevo. Había aplicado un botiquín como pude a mis heridas y el Kotal Khan había ayudado también, aplicando el otro más a mi magullada existencia. El joven luchador se ofreció como muleta humana, mientras el lunarian cargó en sus brazos con el igualmente apalizado Dr. Ben. El pequeño tontatta tirador, quien había sido increíblemente hábil durante el combate, propuso volver al Niebla para traerlo y esperar por Ashura. Era una idea sensata y la más prudente que podíamos tomar en aquella situación.

Estábamos comenzando a andar, poniendo rumbo hacia el muelle donde nuestro barco estaba, cuando un ruido aterrador se hizo presente. Aquel terrible sonido era como una onda expansiva sumamente potente. Esta sonaba muchísimo más fuerte que los crujidos que solía emitir mi gura gura no mi. El sonido venía de la misma dirección en la que había desaparecido hacía unos instantes nuestro endemoniado capitán "¿Qué mierda está pasando allí, Ashura?" pensé mientras finalmente ví de qué se trataba: Un poderoso vendaval crecía hacia nosotros como si fuera una explosión. El tiempo no me alcanzó para reaccionar de ningún modo, pues en cuanto ví aquella ola de viento, cesped, polvo y quién sabe qué otras cosas más, perdí el agarre de Kotal Khan y pude ver adolorido cómo todos salíamos despedidos por el aire. Intenté a duras penas de tomar la mano de Kotal y de Pancrasio, el Lunarian, pero la fuerza de aquel huracán era incomparable a cualquier cosa que hubiera visto jamás. Solo pude limitarme a ver a mis nakamas desperdigarse en todas las direcciones, mientras yo hacía lo mismo, volando hacia un rumbo desconocido.

De vuelta al presente...


Era raro volar de esta forma. Habían pasado varios minutos desde que la extraña tormenta de viento me tomó como rehén y me paseaba por toda la extensión de aquel sitio. Cuando no tienes ningún control sobre la situación, lo mejor es simplemente dejarse llevar y ya cuando tengas cómo influir en algo, ahí es que se puedo ya uno preocupar de lo que puede o no puede hacer. Eso siempre me decía Alfred cuando nos encontrábamos con alguna tormenta de vuelta a casa luego de las arduas jornadas de pesca y envío de mercancías en nuestra islita del North Blue.

Así que allí estaba yo acostado en el aire, como si estuviera en una cama invisible, viendo los manglares pasar y perderse a mis pies, pensando en que hice bien en haberme guardado el collar de Goopaw, porque si estuviera en mi cuello, sin duda ya habría salido volando, buscando otros rumbos y otro dueño. Como había dicho antes, luego de remendarme como pude aquellas heridas necesitaba un poco de aire fresco, pero parecía que el universo se había pasado un poquito con la cantidad de viento que me mandó. Lo cierto es que dentro de todo, sí me hizo mucho bien aquella brisa; Mis dolores pasaron, se me apagó la quemadura e incluso mi ropa pareció obtener un segundo aire, pues luego de que el polvo y la tierra del combate salió volando, pude ver que no se había quemado ni nada. Todo mi outfit Rapax Gin original estaba como nuevo, y yo me sentí como si me acabara de levantar. Solo me faltaba un desayuno y estaría como nuevo.

A medida que pasaban los minutos vi tejados de casa volando, escombros, trozos de madera y carretas de alimentos de quién sabe qué pobre persona que se hallaba en el lugar y momento equivocados. A pesar de estar disfrutando el relajante paseo, empecé a notar que poco a poco iba perdiendo altura, así que tenía que prepararme para el aterrizaje. Iba acercándome a un bosque y de pronto conseguí divisar cómo un puntito de cesped se iba haciendo cada vez más y más grande. Era un claro enorme y yo iba derechito al centro de aquel sitio. "Vamos allá" pensé entrechocando mis puños y preparándome para un aterrizaje espectacular.

En cuanto me acercé al suelo, extendí mi mano derecha y me posé con mi dedo índice en la hierba. Habría sido el aterrizaje más épico de la vida, de no ser porque la inercia me siguió empujando, lo que me llevó a recurrir a mi dedo medio y usar ambos a forma de patitas para "correr" para no perder el balance. Era difícil pero conseguí seguir el ritmo de la fuerza que me llevaba, hasta que en un punto flexioné mis dode dedo-piernas y me impulsé hacia arriba, donde dí 3 volteretas hacia adelante para luego caer de puntillas y con un aplauso, finalmente abriendo mis brazos en forma de V, mientras veía al cielo. Puta mierda, ¿por qué los trucos buenos siempre le salen bien a uno cuando no te está viendo nadie-Gin? Me dije a mí mismo mientras veía las nubes, cuando de pronto alcancé a ver otra figura surcando el cielo. "¿Es un ave? ¿Es un avión?... ¿Qué es un avión?"

No alcancé a seguir preguntándome cosas, pues la extraña figura cayó también en el suelo, levantando una nube de polvo que vino hacia mí, haciendo que pusiera mis brazos con los puños cerrados frente a mí, como cubriéndome, aunque buscaba más que nada que no me entrara ninguna basurita en el ojo. Ví entonces a aquella persona que acababa de aparecer y se trataba nada más y nada menos que de un hombre, y no de cualquier hombre




 Un marine. Uno de muy alto rango al parecer, pues aunque su cara no me sonaba de nada, sí que ví cómo llevaba una chaqueta de funcionario de alto rango. Este sujeto era un vicealmirante. Siendo yo un lector muy asiduo del periódico, y viendo la operación de purga que la marina estaba llevando a cabo en la isla, asumí que este tipo era el mismo vicealmirante que escoltaba a lo que había deducido que era un Almirante. Así que lo que tenía frente a mí era nada más y nada menos que al héroe de la marina (aunque no me acordaba de su nombre). La suerte le ponía de nuevo la cara fea a un tipo tan guapo como yo. Mira qué cosas. Yo solo quería liberar a los esclavos y que me compraran un pastel para mi cumpleaños y terminé metido en toda esta mierda de situación.

Allí estaba el sujeto, a unos 35 metros de mí. El héroe de la marina. El héroe de los Cabos Gemelos.Lo fuí detallando y aunque era más bajito que yo, no se veía para nada débil. No era un cualquiera si ostentaba semejante rango a fin de cuentas. Sin cambiar mi postura, ni dejar de mirarle, le hablé, en mi tono neutro, que aunque no era un grito, sabía muy bien que me podía oír a esa distancia - Buenos días-Gin. Qué bueno que la ley llegó a tiempo. Imagino que como yo estás buscando la casa de subastas para detener la venta de personas inocentes que los dichosos nobles pretenden hacer impunemente-Gin Por cierto, buena barba -Le dije a modo de saludo. Sinceramente esperaba que alguien de su rango y fama no hubiera sucumbido a la corrupción de la marina y tuviera la suficiente honestidad y valores para aceptar que aquello era una maldita injusticia, en la que incluso niños eran vendidos por el mero hecho de divertir a esos desalmados.


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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Joe - 07-03-2025

[personajeinvalido=1574]

Proseguí mi camino mientras terminaba de fumar el cigarrillo — Tengo que dejar el tabaco... Aunque tampoco es que fume muchísimo... — Comencé a perderme en mis pensamientos sobre mi salud, mis costumbres y hábitos de vida. Procedí a tirar la colilla al suelo, delante de mi, cuando de repente, voló totalmente hacia la izquierda — ¿Pero que...? — Pregunté extrañado, mientras poco a poco pero intensificándose mucho, una corriente de aire invadía aquel lugar, tanto hasta el punto, que era capaz de desplazarme — ¡Venga, va, ¿Qué mierda es esto?! — Exclamé mientras intentaba cubrirme con mis brazos y mantenerme en el sitio, pero era imposible, aquel fenómeno meteorológico era muy bruto, tanto que era incapaz de quedarme en el suelo, finalizando en un despegue forzoso, salí volando de aquel sitio — ¡UOOOOOOOOO! — Grité sorprendido mientras volaba cual pajarillo.

Intenté mantener la postura y la mente cuando de pronto notaba como el viento estaba agotándose, llegando a visualizar debajo de mi una zona bastante amplia en la que poder aterrizar sin peligro. Me dejé caer, aterrizando sin problema y sin ningún daño, alzando la cabeza y la mirada al cielo — ¿Qué habrá sido eso? Desde luego no era normal... — Me pregunté extrañado, desde luego el archipiélago Sabaody estaba siendo toda una caja de sorpresas. Resoplé — Bueno, ¿Dónde narices estoy ahora? Yo tenía claro un objetivo y ahora no sé si me he perdido o que... — Comenté mientras me rascaba la cabeza y daba media vuelta, andando un poco hacia delante, mirando a todos lados, hasta que de pronto, pude ver a lo lejos una silueta. Así que me acerqué a ella para preguntar que tal estaba. Pero, una vez más, el destino jugaba conmigo, aunque ahora, se ponía de mi lado.

Según avanzábamos ambos, pude llegar a reconocerlo. Era Rapax Gin — No puede ser... — Dije en un tono de voz muy bajo, hablando para mi mismo. Se paró a unos 35 metros de mi para dirigirme la palabra, estaba claro que sabia que era un marine, pues se refirió a mi como "la ley, añadiendo algo de una casa de subastas y esclavos. Pero en mi mente, no podía pensar en otra cosa. Era el momento, había llegado, y tenía una misión que cumplir.


No aparté la mirada de el. Comencé a caminar hacia su dirección, lentamente, sin decir ni una sola palabra. No era consciente de que era el hombre al que estaba buscando — Rapax Gin ... — Dije su nombre en alto, mientras me llevaba mi mano izquierda a la hombrera derecha de mi capa de vicealmirante, para tirar de ella hacia atrás, desprendiéndome de la prenda y tirándola al suelo. Estaba decidido. Tenía una orden clara y directa, y la iba a cumplir. Aunque aquí, había algo más, algo más personal — ... Te he estado buscando — Dije mientras me crujía los nudillos de ambas de mis manos, a la vez que crujía los del cuello, primero a la derecha, y primero a la izquierda.

— Tengo una orden directa, y pienso cumplirla. Eres un peligro para el mundo, y no puedo dejar que avances más. Ríndete, aquí y ahora, y te entregaré a la Marina sin el uso de violencia. Si no lo haces, no tendré piedad... ninguna... — Bajé mis brazos, quedándome de pie frente a el, a una distancia de veinte metros — ... Al igual que tu y los tuyos no tuvisteis con la vida de mi amigo Sephiroth... — Me quedé mirándole a los ojos, fijamente, con un rostro totalmente serio, pero en el que se podía encontrar atisbos de rabia, ira e impotencia, retrocediendo mi pie izquierdo hacia atrás un simple paso. El viento seguía sonando por aquel lugar, solo que esta vez de manera leve, moviendo la pequeña vegetación que había en aquel lugar, levantando el polvo del caos que los pacifistas habían armado.

Era mi momento.
Era la oportunidad de demostrar que no era un cero a la izquierda. como Sohem decía.
Era la oportunidad de demostrar a los míos que puedo liderar una división.
Era la oportunidad de vengar a mi amigo.
Y no tenía pensado caer, ni siquiera de dudar. Era mi destino.

— No voy a repetirlo dos veces. Ríndete. —

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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Rapax Gin - 08-03-2025

Al parecer aquel marine me reconocía, aunque yo no podía decir lo mismo de él. Había dicho mi nombre ni bien me llegó a ver, además de decir que me estaba buscando. El mismo soy-Gin. ¿Y tú nombre es? Por supuesto que su fama era una carta de presentación indiscutible, que pude comprobar al ver su capa de vicealmirante ondeando al viento cuando se dispuso a desprenderse de ella. El dichoso héroe empezó a caminar hacia mi derecha acercándose, mientras decía que tenía una orden de capturarme y no se qué cantidad de mierda más. Dijo que yo era un peligro para el mundo y que debía entregarme. El que no apelara a la violencia parecía de primeras una buena señal, pues estaba claro que quería pelea. No hubiera soltado su atuendo ni tronado sus nudillos y cuello de aquella forma si no estuviera deseando acción.

Mientras el marine caminaba, yo iba rotando en mi sitio, nunca dejando de tenerle frente a mí y nunca bajando mis brazos de la guardia alta en que los tenía. Poco antes de detenerse dijo algo interesante. Dijo que si no me entregaba en paz, no tendría piedad, como hicimos mis amigos y yo con un tal nosequién. Intenté recordar y francamente, la única persona a la que habíamos apalizado entre varios era al Cucarashi Sérpico. Ahora entendía la mirada del tipo frente a mí. Era de rabia y odio, había en él una ira personal, pero también estaba aquello: Determinación. Al igual que Sérpico, tenía en su mirada esa cosa que brillaba. Como si estuviera convencido de que sus acciones eran lo correcto. Como si de verdad estuviera del lado de la justicia. Aquello era el peor tipo de marines; el que realmente quería hacer del mundo un mejor lugar, pero que había sucumbido a las mentiras del gobierno.

Tu amigo murió tan engañado como tú. El verdadero peligro son los que están ahora mismo poniéndole precio a la vida de niños inocentes en el manglar 50. Dime, Héroe: ¿En qué momento las medallas empezaron a pesar más que tu consciencia-Gin? 

Su respuesta había sido nuevamente la orden de rendirme. Esta maldita marina y este maldito gobierno habían corrompido a personas con buenos valores y les habían lavado el cerebro a este punto en que yo les importaba más que ayudar a las pobres víctimas de la trata de personas. La cara del falso héroe lo decía todo: No le importaban las vidas de los inocentes.

Veo que eres un perro más. Ven a arrestarme si te dan los huevos "Heroe" Fue mi respuesta y el inicio de la que sería mi lucha más grande hasta la fecha. 



Justo tras estas palabras, disparé al frente mis dos puños, hasta entonces en guardia gatillándolos como si estuviera martillando una pared invisible a tan solo unos pocos centímetros, cargados con el poder de destruirlo todo. Sabía que el Vicealmirante podría moverse para evadir mis poderes, así que los golpes no fueron lanzados con él como centro, sino que disparé apuntando ligeramente hacia ambos de sus hombros. Primero la diestra y casi al instante la zurda. El aire huyó y el espacio se quebró, para dar paso a sendas ondas de choque sísmicas que crecieron cada vez más hasta devorarlo todo.

La destrucción viajaba hacia el perro de la marina, mientras retomaba mi postura de guardia y mantenía mis puños apretados frente a mí. La batalla más importante de mi vida acababa de comenzar: El Destructor Plateado contra el Heroe de los Cabos gemelos. Mi vida estaba en juego y no dudaría en arriesgarla con tal de acabar con la esclavitud y la injusticia de este mundo.


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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Joe - 09-03-2025


Parece ser que Rapax no se daba cuenta de la situación en la que estaba. Lo tenía frente a mi, sin quitarle el ojo de encima, decidido a acabar con el, y le daba igual todas las amenazas que le pudiera decir. El Joe de antes probablemente hubiera dudado, pero el Joe de ahora no iba a hacerlo. 

No solo dijo que Sephiroth estaba totalmente engañado, como yo, añadiendo que mis medallas pesaban más que mi consciencia. La vena de mi frente se estaba hinchando, apreté mis puños con muchísima fuerza, aumentando considerablemente mi enfado. Estaba allí por orden de mi superior, si. Pero la sed de venganza si que era algo que pesaba más que eso, era la primera vez que algo así me pasaba, y no iba a desaprovecharlo, lo usaría para poder derrotarle, el iba a ser quien pagara por todos y cada uno de los Mushoku, al menos, de momento.

Tras decirme que tuviera los huevos de arrestarle, preparó sus puños, pude verlo perfectamente, iba a atacar. Sabía lo que su fruta hacia, fui informado en todo momento de lo que era capaz, y no por nada se decía que era "el poder de destruir el mundo", era por algo. Realizó su primer movimiento, y como si pegase a un objetivo invisible, el terreno entre ambos, comenzó a destruirse, por lo que rápidamente puse mis brazos en forma de X, cubriendo y endureciendo todo mi cuerpo, demostrando lo que me enseñaron en aquel gran buque en el que vine a Sabaody. Pude sentir aquella fuerza perfectamente, y tan solo fueron dos simples movimientos de brazos. Desde luego, ahora entendía porque dejar este poder libre era un autentico problema, no era ninguna broma, tengo que tener cuidado. Pude bloquear aquel terrible movimiento, parando en seco la totalidad de su golpe y aura de destrucción detrás de mi, como si fuera un bastión inquebrantable al que no puedes traspasar.

En cuando aquella onda de choqué finalizó, me llevé la mano al bolsillo, sacando mi daga — ¿Qué si tengo huevos? — Respondí mientras le lanzaba uno de mis cuchillos que siempre tengo encima para cortar cualquier alimento, apuntando directamente a el y lanzándoselo directamente a la cara — Venga, va. Ven aquí, y enséñame ese "poder" que tienes — Finalicé diciendo de manera seria y tajante sin quitarle el ojo de encima, mientras echaba mi pierna derecha hacia atrás, apenas un paso.

¿Qué si tengo huevos? Rapax Gin no sabe lo que decía, y se lo iba a demostrar.

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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Rapax Gin - 09-03-2025




Los dos golpes que había lanzado había alcanzado y estaban aún atravesando al pechudo marine, aunque no le habían conseguido dañar "¿Cómo es posible que alguien resista no una onda así, sino dos?" pensé, sorprendido y emocionado a partes iguales. Este combate no iba a ser para nada sencillo y sabía que aunque se tratara de una persona corrompida por la organización que le cobijaba, no ostentaría el rango que llevaba por amiguismos. Tenía que tener algo que le hiciera merecerlo y de primeras, la forma en que había resistido mis golpes me demostraron que no estaba tan equivocado en pensar eso.

¿Cómo es que a mí me importa más ayudar a esas personas inocentes que a ti-Gin? - dije mientras las ondas iban terminando su barrido destructivo. No sé si mis palabras alcanzaron a llegar a sus oídos, pero esperaba que así fuera. Pude ver entonces que metía su mano en un bolsillo y sacaba una daga.

¿Qué si tengo huevos? Respondió el enfurecido Vicealmirante en cuanto mis ondas habían terminado de hacer lo suyo. Al parecer eso era lo único que le molestaba, que le hirieran el orgullo. Vaya ídolos tenían en la marina que no se molestaban siquieran profesar la mierda que predicaban. En su mirada se notaba que alguna vez tuvo el fuego de la justicia dentro, pero ahora solo quedaba un perro del sistema. 

Pero sus palabras no venían solas, pues mientras las pronunciaba, arrojó la daga hacia mí. En cuanto la daga hubo abandonado su mano, respondí. Igual que había hecho anteriormente, solté, esta vez no dos, sino 3 potentes golpes en rápida sucesión. Mientras yo atacaba dijo algo de que fuera a mostrarle mi poder "Pero yo no necesito ir allá para romperte la cara. Ese es el chiste" El ya destrozado suelo sufrió una vez más el paso de mi poder, y así también lo hicieron aquel insignificante cuchillo y su dueño. Estaba claro que Sérpico era amigo de este tipo, pues los dos pretendían detener mi poder con cuchillos insignificantes. Debía ser algo que les enseñaban en la academia o algo así, aunque en este caso, el cuchillo salió despedido, arrastrado por las ondas y perdiéndose en la lejanía. Igual que había hecho anteriormente, aún con mis puños listos para cualquier arremetida, inmediatamente retorné a mi postura de guardia sin en ningún momento dejar de ver a aquel hombre y viendo la forma rastrera en que pretendía atacarme, supe que no era ni siquiera un perro de la marina. No... Era algo más bajo aún.

¿Acaso tienes miedo de pelear como los hombres, maldita serpiente?


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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Joe - 09-03-2025


Según lancé mi cuchillo, Rapax ya se estaba preparando para realizar otro ataque. Sabía de sobra que podría ver el afilado objeto ir volando hacia el, mi destreza y puntería desde luego no era para nada buena. Pero, cayó en la trampa.

En cuanto movió lo más mínimo su cuerpo, para realizar su siguiente movimiento, yo ya estaba preparado — Soru — Murmuré en voz baja y me lancé a la velocidad de una centella hacia el, con los dedos índices de la mano en posición, y el resto de mi mano cerrada, y así poder acordar la distancia. En el trayecto, un golpe de los suyos me impactó de lleno, como si una fuerza invisible que te aplasta se tratase, pero no fue suficiente para pararme, mi voluntad era de piedra e inquebrantable. Cuando estaba a medio metro de el, no dude, ni un solo segundo. Iba a volver a poner en práctica uno de los movimientos que me enseñaron los fuertes Marines al cargo de Gukuro en el Pluma Silente.

Con los dedos índices ya posicionados, realicé un terrible ataque directo a sus ojos, clavándoselos de lleno en la cuenca de sus ojos, a sangre fría, sin miramientos ni remordimientos, al igual que ellos no la tuvieron con mi amigo. Una vez los dedos índices estaban dentro de sus cavidades oculares, con el resto de ambos puños cerrados, procedí a impactar con ambos en su rostro, rápidamente, golpeándole y así sacando mis dedos de sus ojos, dejándole en uno de ellos una cascada de sangre que bajaba por toda su cara.

Di un par de pasos hacia atrás, situándome a 3 metros de el de distancia. Al final, tuve que ser yo el que se acercase para demostrar quien realmente tenía los huevos aquí y que iba totalmente en serio. Levanté mis puños, como si de un boxeador se tratase, adoptando una posición de pelea cómoda, y le miré fijamente de nuevo. Hoy no tenía el día, y menos para tonterías.
— ¿Estás llorando o que? —

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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Rapax Gin - 11-03-2025



Mis suposiciones sobre el pequeño marine resultaron ser correctas. En cuanto solté el primero de mis golpes, le escuché decir algo y supe que por fin vendría hacia mí. Por muy sutil que intentará ser, y que mi vista no pudiera seguirle el ritmo, no podía escapar a mi oído, especialmente porque sus acciones carecían de toda delicadeza… más no de peligrosidad.

Teniendo mis puños alzados durante mi ataque, puesto que iba y venía de mi postura de guardia constante, el tipo desapareció. Por puro instinto asumí que, al igual que su ataque con el cuchillo había ido a por mi rostro, la intención actual era la misma. En cuanto desapareció de mi vista y escuché su salto, comencé a cerrar  mis puños para cubrir mi rostro ante lo que pudiera venir, pero no fui lo bastante rápido. Un intenso dolor nubló mi visión y todo se oscureció. Con un certero ataque doble había clavado sus dedos en mis ojos y lo que era peor aún, podía sentir su peso, pues estaba colgando de mi cráneo, seguramente a causa de la diferencia de altura entre nosotros. 

Pero no sabía en lo que se metía. Tenía bastante claro que desde el inicio mi vida estaba en juego y no pretendía dar menos que el máximo. No necesitaba verlo ahora que literalmente colgaba con sus manos en mi cráneo como un moco para saber dónde estaba. Mi intento de bloquearlo había sido lento, sí, pero no desaprovechado. Llevado por el más primitivo de los instintos, la supervivencia, mis manos encontraron sus brazos a escazo par de centímetros de donde estaban cuando su golpe me impactó. Mis puños se cerraron sobre sus pequeños brazos justo después que dejé de ver cosa alguna y apreté tan fuerte como pude para retener allí a mi rastrero rival. No iba a dejarle escapar.

Contenido Oculto


En cuanto le hube capturado, con un rápido movimiento sincronizado alejé entonces mi cara lo justo (unos 3 centímetros), sacando sus dedos de mis ojos, al tiempo que mi rodilla derecha se clavaba en su estómago con toda la potencia de la fruta a la que tanto temía. A pesar de sacar sus dedos de mis cuencas, no podía ver bien. Incluso sentía un hilo tibio de sangre bajar de mi ojo derecho. En rápida sucesión y sin romper mi agarre, como si estuviera tocando una puerta, solté otros 2 rodillazos a muy corta distancia, apenas separándo mi rodilla de su cuerpo 2cm tras cada golpe. Su cuerpo se sacudió y yo, aunque incapacitado, había conseguido devolverle al marine parte del daño que me había hecho. No necesitaba ver a la mierda para saber dónde estaba.

Y allí seguí sosteniendo
a mi contrincante, por primera vez perdiéndole de vista.


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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Saint Ethanbaron V. Nusjuro - 12-03-2025

Buenas tardes. Está últimamente el Abyss saturado con tanta convocatoria de los Dioses en las tierras inferiores.
Vengo en representación de la Administración para dictar una sentencia sobre lo sucedido, aclarar la discrepancia y zanjar esta disputa.

En lo personal, me gusta dar mi resolución al inicio y luego explicar punto por punto qué es lo que pasa.
Rapax, todo tu post está mal:

Lo primero de todo Rapax, es explicarte la diferencia entre interrumpir un turno y cortar las acciones:

  1. Interrumpir un turno es lo que has hecho tú con Joe antes, interrumpiendo su discurso para cortar y reescribir desde ahí lo que sucede. Dictaminando que, cuando él está hablando, tú te pones a dar puñetazos al aire. Si tu daño hubiera sido suficiente para cortarle acciones, él no habría podido reaccionar y rehacer su turno desde ese punto. Pero como eso no sucede, sólo le estás interrumpiendo y él si puede "no quedarse mirando como pegas los golpes mientras él habla".
  2. La diferencia con tu turno es que Joe SI te corta acciones. Se mueve respaldado por un hide, a una velocidad que no puedes seguir y a la que no puedes reaccionar, y te procura un daño que corta tus acciones. Por lo que tú no es que te quedes mirando y dando golpes al aire mientras él te mete los dedos en los ojos, es que cuando pegas el primer puñetazo Joe está en el punto X y cuando VAS A PEGAR el segundo, Joe está delante de ti metiéndote los dedos en los ojos. No pegas ni el segundo ni el tercer golpe, y obviamente corta tus acciones.
    Ya con ese punto, comienzas mal.

Después, ya teniendo presente que te supera en 57 puntos de atributo, con su Agilidad a tus Reflejos y sólo con eso es ridículo debatir si puedes verlo o reaccionar o no, podemos hablar de lo incongruentes que son el resto de tus argumentaciones:

  1. Lo primero es que dices que escuchas susurrar a Joe una palabra de cuatro letras a veinte metros, teniendo de por medio el sonido de un terremoto. Buen intento, pero no. Lo siento.
  2. Lo segundo es que mencionas que tu daño, por ser en área aplica entumecimiento (un debuff del 25%) generalizado a todo el cuerpo. Pero no sólo eso, si no que si en vez de Joe están treinta personajes más ahí, les metes entumecimiento a todos y les golpeas en todas las heridas permanentes que tengan porque estás "golpeando en esa parte del cuerpo". Y eso es otro error. Si se permitiera eso, los personajes que atacan en área estarían multiplicando por mucho su daño. Y no funciona así. Para hacer uso de una herida permanente tienes que golpear SÓLO en ese punto concreto.
  3. Lo tercero y es relacionado con esto, es que Joe (ni nadie) tiene obligación de decirte los karmas que tiene y las debilidades que tú puedes explotar. Para eso está la ficha, para eso se os dice que leáis las fichas de los enemigos y, sin hacer metarol, podéis saber si al hacerle X o Y aplicais un efecto u otro (efectos que, desde luego Joe tiene razón, tienes que poner tú en tu bélico. Eso de "mira los efectos y sumate lo que te esté pegando", no es válido). Así que no, ni él tiene obligación de hacer un copia/pega de sus karmas, ni en guías lo figura (a no ser que los esté usando) ni tú puedes colgarle la responsabilidad de calcular tus efectos en base a tus daños.
  4. Lo cuarto de esto es, que si, todos te hemos leído ya que tienes el Karma Suertudo. Pero el Karma Suertudo es contra NPC o situaciones concretas. Y tú quieres poner de ejemplo a personajes como Jolyne, con Suertudo, quien en un enfrentamiento contra un NPC usó una combinación de Clemencia y Suertudo aparte de una buena narrativa, para esquivar un problema. También quieres poner de ejemplo a ese usuario y a Kenzo, quienes tienen suertudo y están peleando contra una sola persona, pareciendo querer hacer alusión a que te habría gustado tener un combate desigual y con ventaja.
    Pero lejos de todo esto, sí que te estamos dando uso del karma suertudo como a Jolyne y Kenzo. Estás peleando contra Joe. Estoy seguro de que hay dos cazadores en este archipiélago que habrían estado encantados de cruzarse contigo, y eso, sí que habría sido tener mala suerte. Tener un 1vs1 con la paramecia más destructiva del mundo no me parece de tener mala suerte.

Los stats existen por algo, y aunque en casos de tener una diferencia de atributos muy ajustada con el enemigo, la narrativa puede ser determinante, separándoos más de 50 puntos, no.

  1. ¿Qué es eso de "no me dan los reflejos para verte, y no me da la agilidad para moverme más rápido que tú, pero por instinto te agarro y te meto cuatro golpes"? ¿Hemos incorporado el efecto "instinto" en el foro y no he sido avisado? ¿Desde cuando puedes tú vulnerar los sistemas numéricos del foro a conveniencia sólo diciendo que "por instinto" haces algo que va en contra de la normativa directa del escalado de atributos?
    No, ni por instinto ni por correo certificado. Tú no tienes los reflejos para ver a Joe moverse y según las guías (a tus ojos) pasa de estar a veinte metros a estar delante de ti. Y de ahí, pasas de verle delante de ti a no ver nada porque te mete los dos dedos en los ojos. Y no, no puedes agarrarle ni hacer nada porque te CORTA ACCIONES al producirte un daño que aplica tu Voluntad x5

Sobre el tema de la altura:

  1. Últimamente estoy viendo muchos comentarios de este estilo, y chicos, esto es One Piece.
    Entendería que un gigante de 18 metros se queje de que un humano de metro y medio diga que con ambos pies apoyados en el suelo le pega un golpe en la parte superior del cráneo. Pero que un personaje que pasa por 1m 20cm a otro se queje de que no le puede clavar los dedos en los ojos... es que no lo voy ni a comentar. Estirando un brazo se puede alcanzar fácilmente un metro.

Conclusión:
  1. Los ataques de Joe impactan en su totalidad, y el daño recibido por Rapax es de 3620 PV. Réstate la diferencia de 850 puntos que no te has aplicado en este turno (hazlo en el siguiente, sumado a lo que tengas que añadir) y tened ambos presentes que la Vitalidad de Rapax es de 6180, no de 7030 como pone en este último post.
  2. El turno de Rapax está completamente invalidado, porque todas sus acciones se basan en unas deducciones ilógicas e inaplicables, como reaccionar por instinto a algo que por stats no puede reaccionar, pues nada de lo que dice tiene sentido, lógica, coherencia argumental ni puede estar sustentado por las guías. Ningún punto. Y ya sólo con el inicio (Joe te supera por 50 puntos de velocidad y está respaldado por un hide) es suficiente para invalidar todo lo demás.
  3. Que su turno sea invalidado significa que, a efectos prácticos y a ojos de Joe, Rapax no ha hecho nada después de que él le preguntase que si está llorando, y cuenta como que ha estado ciego y con todos los debuffs mencionados aplicados, por lo que Joe puede responder y actuar en consecuencia a esta situación.
  4. Leed las normas y usad el sentido común con vuestros post, por favor, no intentéis salvar situaciones implosibles con inventadas de libro. Que aunque en este caso ha sido algo unánime desde el minuto uno, nada más leer el off de Rapax, normalmente una moderación de combate requiere de mucho tiempo de análisis, debate y esfuerzo, y no es agradable nunca tener que darle un tirón de orejas a nadie y decirle que todo está mal. Y menos hacerlo cuando el argumento es: "A ver si cuela".


Dicho esto, el turno de Joe sucede tal cual lo indica, recibiendo Rapax los impactos y habiendo perdido la posibilidad de reaccionar por su propia narrativa, quedando expuesto a la reacción de Joe. Rolead vuestro siguiente turno en base a esto, y Rapax, una amable advertencia desde la administración (que a los hechos me remito) en vista de la posibilidad del "tono" de tu respuesta: Cuidado con el sarcasmo, los dobles significados o las pullas que puedas poner en tu respuesta, que ya tienes un aviso y falta administrativa y estoy seguro de que no quieres otra.

Le toca a Joe Joestar, tienes 24h desde este post para responder. Después, Rapax volverá a las habituales 48h.
Continúen caballeros.

He hablado.


RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 41 - Joe - 13-03-2025


Era la primera vez que actuaba así. Con semejante violencia. Pocas veces llego a perder los estribos, y cuando pasa, suele ser siempre por lo mismo. Por haber hecho daño a la gente que quiero. Hasta el "Héroe" a veces tenía que ser el villano, y hoy iba a serlo.

Tras mi ataque, quedó completamente cegado, sin poder ver nada, y con una bonita herida en los ojos que no paraba de sangrar. Apreté los puños con rabia e impotencia mientras le observaba ¿Así fue como se pudo sentir Sephiroth? ¿Qué fue lo que le hicieron? ¿Sufrió? ¿Se acordó de nosotros? Todas esas y más preguntas rondaban en mi cabeza. Y sabía que no iban a tener respuesta alguna, y eso me enfadaba más aún. Mientras pensaba, todo esto, me lancé frente a el y realicé una serie de golpes en su pecho, con mi puño derecho. Tres golpes fue lo que realicé, con violencia, y volví a echarme hacia atrás, mientras le observaba totalmente consumido por la ira.

Tenía ordenes estrictas de capturarlo con vida. Y así iba a ser. Pero una parte de mi deseaba acabar con el, que asumiera el mismo destino que mi amigo. Tenía que controlarme, y no dejarme llevar de más por las emociones negativas que afloraban en mi interior. Si conseguía parar aquí y ahora al "poder de destruir el mundo", teníamos medio trabajo terminado para poder capturar más adelante a todos los Mushoku. Tenía a mis compañeros en el archipiélago. Un almirante estaba allí con nosotros. Incluso también Viktor y Sohem andaban por allí. Todo estaba a nuestro favor para capturar uno a uno a esos desgraciados, y pagasen por sus crímenes. Pero de momento, había que realizar este primer encargo.

Me desplacé hacia su izquierda, haciendo un cuarto de circulo, a unos 10 metros, echando hacia atrás mi pierna derecha, sin quitarle ojo de encima. No sé hasta que punto podría volver a recuperar parte de la visión. Pero en cuanto hiciera el más mínimo movimiento, iba a acabar con el.

Se lo avisé, que se rindiera. Pero no quiso. Ahora no voy a frenarme. Voy a acabar con esto rápido.

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