14 de invierno, año 16
09:15 a.m. — Llanura del deshanelo, Mystoria
— Pues… se lo va a tomar con calma. — mascullaba mientras esperaba a Joe en el lugar que me indicó. La noche anterior, habíamos quedado con reunirnos por la mañana aquí. Yo había madrugado bastante. Aun me costaba conciliar el sueño con tranquilidad y, aun alejado del trajín de Foodvalten, parecía estar constándome desconectar. Supongo que mi nuevo cargo y mis nuevos objetivos estaban aun fraguándose en mi cabeza y esta no era capaz de desconectar. Tras el café -dejé suficiente para toda la División, por cortesía- marché desde el faro hacia la llanura al norte. Desde la cordillera donde el faro se erigía podía observar gracias a mi vista como dos enormes lagos, uno al norte y otro al oeste, regaban los terrenos circundantes y parecían dos oasis de vida. Supuse que Joe quería usar esta vida para abastecernos y, aunque yo había traído bastantes víveres, quería conseguir algo especial para un día especial sin saber que… realmente tenía algo de especial.
Tras una media hora esperando en aquel lugar, que aproveché observando el amanecer y leyendo tranquilamente sentado sobre un tocón a cien o doscientos metros del lago, Joe parecía acercarse desde el faro lento y seguro. Al verle, cerré mi libro y me erguí guardando este en mi abrigo -en el bolsillo interior derecho- para acto seguido ajustar mi cinturón con ambas armas en él y con un gesto de mi brazo lanzaba hacia atrás el haori sobre mi hombro. — ¡Buenos días vicealmirante! — dije con sorna alzando la voz con Joe aún a metros de distancia. — ¡Pensé que me tocaría buscar a mi solo! ¡Lo mismo cazaba un jabalí que llevaba una seta venenosa! — proseguí, haciendo ver que, sin él, realmente estaría perdido en cuanto a conocimientos culinarios se refieren.
— ¿Cómo estás, amigo? Aprovechemos para buscar y ponernos al día. — dije tendiendo la mano al Marine que llegaba a mi posición y esperando sus instrucciones para buscar los víveres necesarios para lo que el consideraba la obra magistral de la cocina.
Resumen
Me encuentro con Joe en la zona designada.
Inventario
armas
Shimei Kaeru (指名変える)
Creaciones propias
0
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza / 30 Destreza
Resistencia: 5000
Daño: 200
Escalado: 1,2 Fuerza / 0,9 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 9999999
Descripción: Shimei Kaeru es una katana con una hoja de 100 centímetros, considerada un Õdachi. Tiene una saya negra de color mate que termina en un remate dorado. Esta, además, tiene un sageo negro que suele ir totalmente suelto. Su tsuka es negra y está cubierta por un cordaje blanco con el clásico patrón de diamante. La tsuba está formada por dos secciones ovaladas negras con bordes dorados, posee patrones florales y cuatro pequeños dientes en las puntas de los óvalos. La hoja es de acero negro, siendo está totalmente oscura sin un hamon visible. Esta espada representa el monstruo dentro de Viktor, arañando las paredes para salir.
Shimei Kaeru (指名変える) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.
viktor001
Reimei Saba (黎明冴刃)
Creaciones propias
0
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza / 30 Destreza
Resistencia: 5000
Daño: 200
Escalado: 1 Fuerza / 1,1 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 9999999
Descripción: Saba es una es katana con hoja de 90 centímetros hecha por Viktor en su estancia en Báltigo. Su saya es de color blanco inmaculado, adornada por un remate dorado en la punta que lo protege de los impactos. Además, posee un sageo dorado que suele ir suelto. La tsuka o mango es tiene un cordaje de cuero negro en un patrón de diamante tradicional. Su tsuba es circular y sin adornos, de color dorado a juego con el sageo y el remate de la saya. Su hoja es totalmente blanca con un hamon visible y marcado de ondas de mar, cuyo filo ilumina la noche como los primeros rayos del día. Esta espada representa el bien que habita dentro de Viktor luchando por sobrevivir.
Reimei Saba (黎明冴刃) es una Meito, concretamente una de las 21 Õ Wazamono.
saba001
Santoral
Creaciones propias
3
Especificaciones
Requisitos: 30 FUE / 5 DES
Resistencia: 1500
Daño: 20
Escalado: Fuerza x 0,8
Alcance: 5 metros
Unidades de peso: 3
Berries: 9999999
Descripción: Santoral es rosario gigante que cumple las funciones de un látigo. Cuenta con un mango de cuero endurecido para sujetarlo, de no más de veinte centímetros de largo, y después cinco metros de largo del cuerpo de dicho arma, que son cuentas eclesiásticas, esferas de diez centímetros de diámetro todas ellas. En el extremo la última de estas esferas ha sido sustituida por un crucifijo de treinta centímetros de largo cuyo lado más largo acaba en punta y tiene propiedades cortantes o perforantes, según su uso.
Es un látigo muy pesado, por lo que su uso depende más de la fuerza del usuario que de su destreza.
blackmore001
comunicaciones
Den den mushi blanco
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.
dendenmushiblanco001
varios
Libro de Poemas
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 500
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 999999999
Descripción: Se trata de un libro de bolsillo de un grosor considerable. Su cubierta es marrón y de tapa dura, con detalles grabados a oro, entre los que destacan un enorme marco y una V. Está escrito hasta la mitad, relatando poesías que Viktor suele recitar. La segunda mitad está sin escribir y sirve a su portador de cuaderno de apuntes para lo que necesite.
libroviktor001
Manto Celeste
Creaciones propias
5
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: 2500
Daño: -
Escalado: -
Alcance: 50 metros
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Se trata de un enorme abrigo de cuero azul. Mejorada por Viktor, tiene adornos oro color plata como ribetes y líneas. Esta suele ir abierta, mostrando las capas inferiores y otorgándole una apariencia elegante sin molestar a su movilidad. Este posee dos grandes bolsillos internos, uno a cada lado. Sobre el hombro izquierdo lleva una placa metálica oscura, grabada con un símbolo personal. Sobre el haori, el tejido muestra en vertical con tinta azul marino el kanji 捕食者, Depredador. Posee en su espalda, a la altura de las escápulas, una modificación hecha por Shoto Data para incorporar un dial de rechazo. Este posee un cable que se extiende por la manga derecha del abrigo hasta un botón incorporado en el ribete de la manga. Con una pulsación firme, Viktor puede liberar el poder del dial para propulsarse.
Abrí los ojos de repente. Aún estaba en la cama, descansando. Pero un olor al que estaba poco acostumbrado me despertó. Un aroma bastante suave, pero muy intenso, se extendía por todo el faro — Café... — Murmuré mientras me deleitaba con él. Entonces recordé que teníamos visita en nuestra nueva base. Esto tenía que haber sido obra de Viktor. Sonreí, y a los pocos segundos, abrí los ojos de par en par sorprendido — ¡Mierda, Viktor, había quedado con él! — Me levanté rápidamente y procedí a vestirme lo más cómodo posible. La noche anterior le dije de dar un paseo por la isla, que me ayudase con una cosa en concreto y así poder hablar y ponernos al día. Bajé el faro, pasando por la cocina y allí estaba, el tío había preparado café para todos, pero no me paré a probarlo por desgracia, no quería llegar tarde y hacerlo esperar.
Me acerqué a la zona establecida y allí estaba, leyendo su libro de poesías de cara al amanecer, con toda la tranquilidad. Ya no servía de nada correr, llegaba tarde y no tenía excusa, me llevé la mano a la cabeza mientras él se percató de mi presencia y me daba los buenos días, alegando que sin mí no podría ponerse manos a la obra — ¡Buenos días! Lo siento, desde que estamos en esta isla he perdido un poco esa costumbre de levantarme pronto... — Dije en tono cómico y de disculpas mientras me acercaba a él, para estrecharle la mano en forma de saludo.
— Verás, tenía pensado hacer una receta nueva sobre la base de otra ya conocida, una que me enseñaron en mis dos años en Marineford bajo las instrucciones de uno de los mejores cocineros de la Marina — Comenté mientras me cruzaba de brazos y cerraba los ojos, pensando — Hmmm... En Mystoria hay todo tipo de fauna, la vas a poder ver prácticamente por todos lados. Pero, necesito dos tipos de carne: una de ave, y otra de un mamífero, si es posible, parecida al vacuno o porcino... Eso será uno de los puntos fuertes del plato, pero antes sí que me gustaría ver la vegetación autóctona de la isla para poder acompañar al plato, ya sabes; lechuga, tomate... lo clásico — Comenté mientras me adelantaba un poco y miraba directamente a uno de los lagos, más concretamente el que estaba situado al oeste desde donde nos encontrábamos.
— Creo que allí podemos encontrar primero lo que es los vegetales, y a su vez, ir observando el tipo de fauna que aparezca... — Comenté devolviéndole la mirada — Supongo que gracias a nuestras frutas y fuerza no será un problema poder capturar algún ejemplar que encaje... — me llevé el dedo índice al lateral de mi cabeza, rascándome — ... Aunque tampoco me sorprendería que alguno nos pudiese dar guerra... En este sitio hay bichos la mar de peculiares y tremendamente fuertes, te lo digo por experiencia — Comenté entre risas mientras comenzaba el camino hacia el lago.
— Dime Vik, ¿Qué tal van las cosas en Magna? ¿Cómo se encuentra Sohem y el chaval ese alado que os acompañaba? ¿Mucho lío capturando piratas de renombre? — Pregunté para amenizar el paseo y saber que tal iba la vida de mi amigo.
El tiempo pasaba y yo… esperaba. Esperaba leyendo al Héroe de la Marina hasta que, por fin, apareció.
El fornido Marine apareció disculpándose con tono irónico por su tardanza y se acercó rápidamente para tender su mano en saludo. Respondí con un sonoro apretón hueco contra su mano que resonó en la zona como una palmada potente. Tras preguntarle qué es lo que buscábamos, Joe pudo desarrollar por fin su plan para el día de hoy. Al parecer durante su estancia en Marineford había podido estar bajo las órdenes de un afamado cocinero de la Marina y, bajo su tutelaje había aprendido recetas inimaginables. Joe se cruzaba de brazos recordando, o pensando, pero se notaba que el hombre estaba entusiasmado con el tema culinario. Incliné mi cabeza levemente y lo miré asintiendo mientras escrutaba con la mirada su lenguaje no verbal y emitía sonidos de aprobación leves y rápidos. — Hm hm… sí. — al parecer, en esta isla la fauna y flora era diversa y extraña, lo que nos permitiría hacer el plato que Joe tenía en mente sin ningún problema siempre que pudiéramos encontrar los ingredientes adecuados. Primero deberíamos encontrar aves y mamíferos, después vegetales varios y con eso… Joe podría hacer su magia. Comentó que sería ideal comenzar por los vegetales y aprovechar la búsqueda para observar la fauna y valorar qué animal nos llevábamos a la boca. Eso sí, advirtió que la fauna local era dura de pelar y que no podíamos bajar la guardia. Sonaba a que ya había tenido algún tipo de encontronazo con algún animal poderoso. Comenzamos a andar y, bajo el sol invernal de Mystoria, comenzamos a recorrer las zonas aledañas al lago.
Fue entonces que Joe preguntó sobre el trabajo. — ¿Magna? Pues… se disolvió, ¿no te enteraste? — respondí a su primera pregunta. — Sohem siempre quiso tener algo más grande y, tras estos años nos decidimos a conquistar una isla. Ahora estamos afincados en Foodvalten. — expliqué al Marine mientras avanzábamos. — La cosa es que allí antes había otra gente y, después de que nos quedáramos la isla, Sohem terminó heredando su puesto y yo el de su guardaespaldas Shichibukai… por lo que sea. — dije con retintín mientras enseñaba mis palmas a la altura de la cara. — Ahora lo hace llamar Goldreich y funciona como una entidad bancaria con sucursales por todo el mundo. Básicamente, soy su cobrador. — expliqué a Joe el funcionamiento, con tono más desanimado. — Así que, quitando los dos años entrenando y comiendo como un animal para ponerme la mitad de fuerte que tú, y la aventurilla en Foodvalten… poco que contarte. Sohem está bien. Ahora tiene un brazo cromado muy chulo recubierto de Bakumetal, gracias a tus amigos del G1. Y Shoto… bueno, Shoto está con sus inventos, ¿qué te voy a decir? El chaval es un genio y al menos él si es alguien puede hacer grandes cosas al lado de alguien como Sohem que le de los recursos... — expresé a Joe con tono más apagado para, acto seguido, guardar silencio unos instantes. — ¿Me llevo esta planta? Pinta apetecible. — dije señalando una que parecía una lechuga. Dejaba las cosas de identificar al experto.