[Pasado] - Que lástima pero adiós...
#1
Día 26 del año 11, Otoño - 7:42 a.m.
Grand Line - Corriente Daiya - Entre Isla Toko e Isla Elíseo

Menos de 24 horas habían transcurrido desde el fatídico enfrentamiento con el excapitán Finn Slingerland cuando, los Shogun Gari, se encontraban en alta mar en su barco, el Frog Guild. Tras conseguir escapar en su barco cargados con todos los heridos, inconscientes y muertos de la isla en la que habían estado residiendo por meses, el capitán, el músico y la navegante pudieron confirmar los peores de sus temores. Aurora no era la única vida que se había cobrado aquel psicópata. Afortunadamente, Kuraku estaba inconsciente, pero con vida,, que era lo que importaba... Pero Ariel, Sage... Y hasta Gronn, quién les había acompañado desde el inicio de los días, no habían podido lograrlo. La frustración y tristeza ahondó el corazón y alma del músico quién vio como la misma historia de los Cabos Gemelos se volvía a repetir, demostrando que aún estaban lejos de estar al nivel que exigía ser un pirata en el Grand Line.

Sin embargo, al contrario que la última vez, dónde Garnet se centró en ahogar sus penas en solitario, decidió apoyarse en Tobías, Sasha y Kuraku, a fin de cuentas, la familia que le quedaban, y como la familia que eran, debían estar ahí, los unos a los otros, tanto en los buenos como malos momentos. Algo simple, pero que no comprendió hasta hace pocos meses. Era otro punto y aparte en sus vidas, pero debían ser fuertes y cargar con sus sueños y metas, al igual que hicieron con Xas, Bepso y Nekah. De esta forma, del mismo modo que hicieron con ellos tres, los supervivientes de aquella masacre acordaron, a la mañana siguiente, despedirles como era debido a sus ya fallecidos amigos. De todos menos Aurora pues, Garnet, recordando como su amada le había hablado sobre su isla natal y su madre, Chisi, creyó conveniente cremarla aparte, gracias a los poderes de lunarian de Kuraku, y llevarle sus cenizas a la que habría sido su suegra, de seguir viva la arpía.

Con eso en mente, Garnet se quedó en la cofa del velero, mirando las estrellas, sin poder pegar ojo, esperando al amanecer y pensando en todos los momentos que había compartido con cada uno de los que ya no se encontraban entre ellos, al igual que pensaba en las miles de acciones que podría haber realizado para evitar sus muertes. Era un bucle vicioso que desembocaba en solo una cosa, necesitaba más poder. Ese fue el modus operandi del cerebro del pelirrojo hasta que los primeros haces de luz marcaban el inicio del día. El músico, de un salto, aterrizó en la cubierta del barco. Su expresión denotaba seriedad, tristeza y cansancio. Entonces se sentó, junto al mástil, apoyando su espalda en él, esperando que el resto apareciera para dar comienzo al funeral de Gronn, Ariel y Sage.
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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#2
Sasha respiraba de forma errática por pasarse toda la noche llorando, no había pegado ojo en toda la noche pues había pasado lo que todos temían y ella se había negado a asumir, la mitad de su tripulación había muerto a manos de Finn. La semioni se giró mirando el techo y elevó la mano izquierda siendo liderada por su muñeca, la cual portaba el log pose de Gronn y lo miró con sus todavía irritados ojos. Unas lágrimas traicioneras salieron bajando por la mejilla de la joven, no había estado tanto tiempo con los demás pero con el gyojin se había sentido siempre en casa, y tener que tomar ahora su lugar dirigiendo el rumbo, era una responsabilidad demasiado grande para ella.
 
Los rayos del sol se colaban por el pequeño ojo de buey del camarote y la rubia decidió incorporarse mientras se limpiaba las lágrimas con la mano derecha. Hoy iban a hacer el funeral para sus amigos y debía estar presente aunque le rompa ver de nuevo como incineraban a sus compañeros. Sasha se levantó de la cama mientras se hacía su característica coleta sin mucho ánimo, le daba absolutamente igual como le saliera. La semioni fue hasta el kanabo y se lo quedó mirando, no había servido de nada mantener su transformación mientras peleaba con Finn, había perdido a sus amigos de todas formas.
 
La rubia dejó el kanabo en la habitación y salió encontrándose a Garnet sentado apoyando su espalda en el mástil. Se acercó a él de forma lenta - arrastrando los pies - mirando al suelo hasta sentarse a su lado, los ojos los tenía todavía rojos y una leve marca de ojeras. La joven se llevó las rodillas a su pecho y las abrazó escondiendo su cara entre los brazos. — No quiero que muera nadie más — dijo en tono apagado y flojo, apenas con ánimo a quien consideraba su hermano mayor. Así espero a Tobías y a Kuraku, cuando aparecieran ya se levantaría para ayudar pero por el momento quería quedarse en aquella posición un poco más.
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#3
Era el primer viaje que hacía el Frog Guild, pero no era como el joven barba naranja había imaginado que sería. No se escuchaban risas, no había ningún festejo, Garnet y Sasha no la estaban liando entre carcajadas, Gronn no los increpaba por sus trastadas ni indicaba la dirección a seguir con seguridad, no se olía la deliciosa comida de Aurora, ni se escuchaban canciones a dúo, Ariel no estaba perpleja por las excentricidades del grupo, ni estaba Sage emocionado por éstas, Kuraku no daba el toque de serenidad ni estaba entrenando para ser más fuerte. Lo que debía haber sido una gran fiesta era un profundo silencio, lágrimas amargas, muecas de dolor, impotencia. 

No era la primera vez que sentían todo eso. Tobías no dejaba de pensar si realmente eran dignos de seguir en ese mar, de si podían seguir llamándose tripulación. Pensaba que no dejarían de repetirse escenas así en el futuro y que su sueño de visitar muchos lugares y dar la vuelta al mundo era una utopía digna de un niño que no sabe como es el mundo en realidad. Todas las historias que había escuchado de su bisabuelo no eran más que la parte buena de la aventura, pero seguro que vivió momentos así y ahora entendía porque no se los contaba. Es muy difícil explicar los sentimientos surgidos de una perdida si el que escucha no la ha vivido. Es como intentar entender que es ser padre sin tener un hijo. Tobías comprendió porque su bisabuelo dejó de explicar esos fragmentos intrínsecos de las aventuras, sabía que los viviría y que esa la única manera de incorporarlos a su psique. 

Igual que la anterior vez había intentado dormir para soportar el dolor, pero, de nuevo, le había sido imposible. El sol irrumpió en el camarote a través de las portas, anunciando el momento de afrontar el dolor junto a sus compañeros. Se incorporó y fue a lavarse la cara. Subió a cubierta, era una mañana fría, nublada, Garnet y Sasha estaban sentados a la vera de la base del mástil. Al carpintero le costó mirarlos a la cara. 

- ¿Cómo estáis? - Era una pregunta retórica, sabía perfectamente como estaban. Ahora tocaba despedirse, tocaba aunar fuerzas y apoyarse entre ellos para asimilar y digerir el dolor.
[Imagen: l47Ucve.png]

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Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
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