Ryze no tenía ninguna pista de lo que debía de hacer en ese momento, ella se esperaba que tras darle indicaciones a aquel chico este simplemente le daría las gracias y se iría a tocar, no se había imaginado ningun tipo de escenario en el que el hombre se le acercara, le dijera cosas bastante extrañas y ademas se creyera que iba a aceptar subirse en la mano de un desconocido, a saber la de cosas que había tocado aquella extremidad, igualmente la mente de la tontatta no era capaz de comprenderlo ya que su conocimiento de la sexualidad era bastante bajo, aunque ahora que lo pensaba detenidamente, Ryze podía notar como la cara de garnet tenía algunas expresiones de lo mas preocupantes, como si mientras hablara de forma ¨normal¨ se estuviera imaginando cosas raras, incluso podía mas o menos notar que estaba haciendo caras, era una situacion de lo mas abstracta, nunca antes había conocido a un ser como el que tenía enfrente. Igual era buena forma para aprender de otro tipo de situaciones sociales, al fin y al cabo nunca te vas a la cama sin aprender cosas nuevas y en este caso el apredizaje sería: No te acerques a los musicos, todos son unos raritos.
¿Ese chico estaba babeando? se podía ver como unos ligeros rastros de saliva salían de su boca, ¿acaso estaba pensando en comersela? la situación era peor de lo que la marine se imaginaba, igual lo mejor que podía hacer era arrestar a aquel sujeto y llevarlo frente al resto de sus compañeros de la división para que ellos lo juzgaran, al fin y al cabo en esta isla no tenía demasiado autoridad, bueno... ni en esa isla ni en ningun otro sitio practicamente, era Teniente pero no era demasiado conocida. Despues el pelirrojo empezó a decir que no se preocupase por que no la volvería a llamar Muñeca ni a babear por mi. ¿Por que siquiera iba a babear por ella? ni que fuera comida.
-No es necesario, igualmente son palabras que no tiene sentido cuando hablas de un ser... las muñecas no tienen vida, no deberías preocuparte por esas cosas, supongo.
Iba a seguir hablando hasta de repente el chico se calló, su cara se puso palida como si estuviera viendo un fantasma, ¿se habría dado cuenta de que la tontatta era una marine? dificil, no tenía puesto el uniforme debido a que tenían que estar de incognito, Ryze solo podía pensar en que era...extraño, cuando derrepente pudo observar como una sombra se hacía eco sobre ella, lo primero que pudo observar cuando se fijó hacía arriba era un par de pechos exhuberantes, y pelo pelirrojo que caía de los lados mientras que una cara se acercaba a la del otro pelirrojo que se encontraba delante de ella, ¿acaso era...? efectivamente. La tontatta se sorprendió ligeramente al escuchar la voz de su compañera de division, Ikirami, pues era una probabilidad que no había contemplado, aunque teniendo en cuenta que estaban en la misma isla era algo que tenía una oportunidad de suceder, y efectivamente era esa. Su primera interacción parecía tranquila, una simple pregunta, pero derrepente agarró al pelirrojo por unas antenas que formaba su pelo y lo obligó a levantarse, viendo que la escena se iba a poner ¨peli¨aguda, la pequeña pelimorada decidió dar algunos pasos hacía el lado moviendose unos 3 metros de la escena, viendo que se iban a pelear no quería estar en el medio, lo que no llegaba a entender era que estaba pasando, ¿Ikirami conocía a aquel hombre? aquella discusión era curiosa. Pues ikirami no dejaba de remarcar algo de que aquella persona se pasaba diciendo guarradas a las personas que veía y eso la cabreaba, por la manera en la que hablaba era claro que tenía que haber algun tipo de relación entre ellos dos. ¿pareja, quizas? pero si el hombre se la pasaba diciendole cosas a otras mujeres significaba que no era fiel, y por lo que la tontatta tenía entendido, era algo malo. Pero el chico se veía arrepentido, por alguna razón llamó Ama a ikirami como si este le perteneciera a ella, lo cual era un comportamiento algo toxico pues las personas no deberían ser propiedad de nadie, gracias a sus ojos tan perceptivos, la tontatta podía notar como los ojos del hombre pelirrojo se iban mojando, eso significaba que era bastante probable que se pusiera a llorar, quizá se sentía mal por todo lo que estaba ocurriendo, era una reacción normal a lo que ikirami estaba haciendo.
-Esto no parece correcto, la verdad, de hecho es algo bastante feo. Pensó la tontatta para sus adentros viendo el espectaculo, notando como algunas de las personas que se encontraban en ese claro se había girado para ver igualmente lo que estaba pasando, Ryze no era muy buena leyendo el ambiente, pero sabía que eso solo haría que Garnet sufriera una humillación publica, ¿se lo merecía? ella no era nadie para juzgarlo. Despues Ikirami la miró directamente haciendole algunas preguntas. Era impresionante, Ikirami cambiaba de expresión como aquellos muñecos que tenían varías expresiones intercambiables. -Hola iki, ¿lindo día, verdad?. Todo va bien, he conocido un grupo de Okamas que organizan fiestas y en primavera fue la encargada de disparar un cañón lleno de alcohol en una fiesta, algo de la festividad del amor, no se. Respecto a la comida, me he alimentado de forma correcta. Por cierto, no creo que sea buena agarrle de esa forma del pelo, puede debilitar el pelo y crear calvas. ¿que parte del cuerpo es?. Aunque no se si es buena idea que humilles a un civil delante de todas estas personas.
Contestaría mientras su cara no había cambiado de expresión, seguía siendo neutral, tampoco sabía realmente como debía de reaccionar a esas cosas, su cabeza le decía que algo estaba mal, pero no tenia ni idea del que, así que simplemente se quedó mirando, antes las palabras del punto debil de los hombres, el pelirrojo se alarmó por unos segundos y podía notarlo facil, Aunque... parecía estar disculparse, acercandose a la dominatrix que tenía enfrente.
Derrpente el pelirrojo soltó lo que me me tenía que haber esperado, el y mi compañera eran pareja. ¿Cuanto se llevaban conociendo? ¿se conocieron en Momoiro? ¿Aquella humillación habia pasado mas veces? el chico debía de tener algun tipo de kink por las humillaciones, por que si no, no se lo explicaría. El mencionaría que tenía a la novia mas maravillosa del mundo, algo que diría cualquier enamorado aun sabiendo que no era verdad ya que no hay forma de medir esas cosas teniendo en cuenta la cantidad de chicas que existían a lo largo de los mares, pero bueno, la tontatta entendía el por que lo decía, despues apenado mencionaría que no tenía ni idea de por que amando con locura a Ikirami, era incapaz de resistir sus impulsos con otras mujeres, que probablemente tenía algun tipo de enfermedad. Aun así mencionó de que todas esas veces se acordaba de ella y que eso lo hacía no ir mas alla. Ryze pudo notar como el chico lo decía de verdad, ¿Acasó sentía algun tipo de impotencía por no poder controlar sus instintos? es probable que se sintiera mal, aquel discurso se sentía sincero... a la marine le daba pena.
-No puedo borrar mis recuerdos, pero tampoco es que me haya importado demasiado lo que me has dicho. Pareces agradable cuando no babeas.
Se quedó mirando como parecía listo para enfrentar los golpes de la pelirroja.
-Uhm... no creo que golpearle en las partes sea buena idea, si planeais algun día tener descendencía podrías llegar a dejarle esteril. su disculpa parecía ser cierta, yo creo que te quiere mucho. Si tiene alguna enfermedad que no le deja tener una vida amorosa normal igual deberías apoyarlo y ayudarle con sus problemas en vez de simplemente castigarlo, de hecho puede que lo que haga está mal, pero si le castigas por estar enfermo solo vas a hacer que se sienta mal consigo mismo por algo que no pueda controlar. Al fin y al cabo... ¿acaso no es nuestro trabajo ayudar a que las personas que puedan y quieran ser redimidas y castigar a los que son malos por voluntad?.
Le diría a su compañera desde la distancía, igual no debía meterse en la situación, pero estaba llegando a sentir pena por aquel chico ya que se estaba disculpando por todo en el momento en el que entró ella. Ademas de que lo estaba haciendo en publico, imagina si los altos cargos descubrían que estaba humillando a un civil en publico, le daría muy mala imagen.
Resumen
Tras la aparición de ikirami, Ryze se aparta y aboga por el perdon hacía Garnet.
Karmas para esta escena
• Rey de los amigos: Los personajes o NPC con karmas negativos que te afecten, los ignoran. [Sólo hacia ti] • Aura angelical: Gracias a tu aspecto físico no das la impresión de ser ninguna amenaza a menos que hagas algo que muestre lo contrario. • Sintonía natural: Nadie puede odiarte sin que hayas hecho algo para ello. • Belleza: • Honesto: Te es imposible mentir. • Tono invariable • Charlatán • Muletilla • Valor sentimental:
En cuanto me acerqué al felino, agachó las orejas y percibí el miedo y la vergüenza en su rostro. Era incapaz de clavar sus ojos fijos en mí, los cuales desviaba sabiendo muy bien que se había portado mal. ¡Y joder si lo había hecho! El muy canallita se pasaba los días babeando a la primera que se le pusiese adelante mientras yo suspiraba por él, totalmente inaceptable. Como escarmiento, lo elevé de sus antenas, tirando con fuerza hacia arriba y haciendo que él profiriese unos gritos de dolor. Bah, no era para tanto, peores cosas le había hecho en la cama y bien sabía que le gustaban, aunque en ese ámbito casi que me sentía mal. Pero no, no, no. No iba a dejar que esas lágrimas de cocodrilo y esos ojitos verdes preciosos me sacasen de mi lugar, tenía que imponerme y marcarle lo que estaba mal, así es como se educa a los gatos. Cuando osó levantar la voz, lo mandé a callar, cosa que hizo ipso facto con un “sí, mi ama”, lo cual me sacó una leve y momentánea sonrisa de satisfacción. Casi me había olvidado por completo de nuestra pequeña amiga, que se había distanciado unos metros al aparecer yo. Le pregunté sobre como le iba todo, a lo que ella respondió tranquilamente.
—Sí, un precioso día, sin duda. —respondí a su pregunta sobre el bonito día que hacía.
Aclaró que todo le había ido bien, que había conocido a un grupo de Okamas e hicieron una fiesta hacía un tiempo, en primavera, la festividad del amor. Alcé las cejas sorprendida, pues paseé a mi gato aquel día por allí y lo pasamos bastante bien. No me imaginaba que ella pudiese haber estado por allí, aunque tampoco debería extrañarme, pues estábamos toda la división en la isla. A mi pregunta sobre si había estado comiendo bien, respondió que sí. ¿Comería en la cafetería o Joe les estaría preparando sus deliciosos platos? Ya me lo contaría después. Mantuve la expresión amable, pero me molestó que me recriminase por adiestrar a mi mascota, alegando que podía dejarlo calvo y que lo estaba humillando delante de mucha gente. Roté la cabeza lentamente para mirar a nuestro alrededor, y aunque pocas, sí que había algunas personas que se habían volteado para observar la escena.
—Hmmm… —musité planteándome si era buena idea hacer una escenita.
Aunque en el fondo, sabía que no estaba haciendo nada malo, por supuesto, pues todo lo que yo hacía estaba bien. Pero tampoco podía reprocharle a Ryze su punto de vista, inocente y desde el desconocimiento de la situación. Cuando ofrecí explicarle a Ryze sobre una de las partes más sensibles del cuerpo masculino, el minino se dio por aludido y comenzó a disculparse con propiedad. Se puso frente a mí, todavía con mis manos sosteniendo sus apéndices capilares, mirándome fijamente a los ojos. Mi rostro se tornó en uno impasible, elevando el mentón a la espera de sus disculpas. Recordó lo que me dijo en su momento, que tenía la novia más increíble del mundo y que no cambiaría por nada.
—Sí, es. —respondí todavía con una mirada fulminante mientras él se veía ofuscado por la frustración, llevándose las manos a la cabeza y desviando la mirada al suelo.
El gatito, aun con todo, no sabía por qué, pero aun amándome con locura no podía evitar babear por otras, añadiendo que aun así siempre me tenía presente y no llegaba a nada más. Solté un suspiro y negué con la cabeza, soltando sus antenitas y cruzándome de brazos. Volvió a dirigir su mirada hacia la mía, la cual yo desvié al suelo. Me daba penita y todo, no parecía ser capaz de controlar esos impulsos de verdad, y había sentido su arrepentimiento casi al instante de decirle aquellas cosas. Aclaró que simplemente era bobo y estaba enfermo, y que si un golpe en sus partes no muy nobles era lo que merecía, que lo aceptaría con gusto.
—Hmmmmmfff… —refunfuñé un poco hinchando las mejillas, todavía dividida entre perdonarle o castigarle primero.
Entonces, se acercó a mí lentamente y me envolvió en un abrazo, disculpándose de nuevo.
—Tsch… —chasqueé la lengua, a la vez que aceptaba su abrazo y se lo devolvía soltando un sonoro suspiro— Está bien, minino. No pasa nada, ¿sabes? —respondí finalmente, dándole un breve beso en la mejilla antes de separarnos.
Me crucé de brazos, algo más aliviada, mientras el minino se disculpaba también con Ryze y le pedía que olvidase su comportamiento de mal gato. Ella, comentó muy acertada aunque extrañamente, que no podía borrar sus recuerdos, pero que no le había molestado demasiado, añadiendo que le parecía hasta agradable cuando no babeaba. Garnet dijo estar ahora preparado para recibir el golpe en sus testículos, los cuales eran todos míos. Asentí y me llevé una mano a la barbilla meditando.
—Sí, míos y de nadie más. —respondí mientras me debatía sobre qué hacer al respecto.
Ryze, por su parte, todavía alejada, comentó que no creía que fuese buena idea, sobre todo si pensábamos en tener descendencia más adelante.
—Shshshshsh. Menudo peligro sería un bichito con estos padres. —respondí mirando al gato con una sonrisa cómplice.
Era algo que no me había planteado, pero la idea de ello me hizo gracia. Un hijo de una marine y un pirata, de dos polos tan opuestos, sin duda sería curioso de ver. Pero, por desgracia, ¿sería aquello siquiera posible? No nos habíamos planteado nada mucho más allá de amarnos y reunirnos cuando fuese posible. Con nuestros estilos de vida tan distintos, ¿qué nos deparaba el futuro? Aquel pequeño comentario de la tontatta había abierto en mi mente una serie de preguntas para las que no podía encontrar respuesta, pero preferí dejar aquellos pensamientos para otro momento. Después, Ryze añadió que su disculpa parecía sincera y que ella creía que me quería mucho. ¿Era así? Probablemente, al menos con que fuese recíproco en un uno por ciento lo mucho que yo lo quería, sería así. A continuación me recriminó de nuevo el actuar de aquella forma si de verdad era una enfermedad, que en lugar de castigarlo debería apoyarlo porque si no haría que se sintiese mal por algo que no podía controlar. Además, sumó a su discurso que al final era nuestro trabajo como marines ayudar a los que podamos y quieran ser redimidos y castigar a quienes cometen crímenes por voluntad.
—Sí… Tienes razón, Ryze. Aunque solo en parte, ¿sabes? —contesté a su argumento.
¿Qué pensaría si supiese que no era un civil, sino un pirata? Aunque estaba de acuerdo en la parte de redención. El felino, por el momento, no había cometido ningún crimen irredimible. Navegaba bajo una bandera que simbolizaba el mal, pero en su alma no había otra cosa que bondad, o al menos la parte de su alma que me había mostrado. Aunque tras todo aquello sí que había algo malvado… Ese gato tenía una lujuria incontenible. Me giré hacia Ryze, dirigiendo primero una breve mirada a mi novio.
—No creo que sea una enfermedad, Ryze. Simplemente, este gato tiene la testosterona por las nubes y deja que su parte animal domine sobre su parte racional. Sería como decir que un asesino en serie que está enfermo porque no sabe contener sus impulsos, ¿sabes? Lo cual estaría mal, da igual su incapacidad para controlarse. Sí, es algo que hay que tratar, y él sabe que soy buena con él, ¿a qué sí, minino? —pregunté a Garnet acariciando suavemente la barbilla— No te preocupes, no te voy a castigar. —añadí mintiendo para después acercarme a él hasta posar mis labios en su oído— Eso sí, esta noche vas a saber lo que es bueno. Ha sido un gatito muy pero que muy malo. Más te vale no llegar tarde y venir limpito. ¿Entendido? —susurré de forma casi inaudible para que solo él escuchara esto último.
Me alejé abanicando el rostro con la mano, hacía mucho calor aquel día. El sol brillaba con fuerza sobre nosotros y la gente que había estaba toda bajo el cobijo de las sombras que dibujaban los árboles en el suelo. Di un paso hacia el lado y, de improvisó, le di un beso en la mejilla al gato.
—Bueno, ¿y qué os trae por aquí? ¿Tenéis algún plan para hoy o simplemente la casualidad os ha juntado en este lugar? —pregunté agachándome para recoger mi bolso del suelo, asegurándome de que todo estaba su lugar y volviendome para observar a ambos.
Ya tenía asegurado que Ryze no lo conocía, y recordaba haberle hablado de ella a mi minino. Pero ese gatillo era muy impredecible y me daba miedo que pudiese delatarse si lo dejaba solo. Además, tenía que pensar qué hacer ahora que ella lo sabía. ¿Cómo podía evitar que se lo dijese a los demás? Era una gran incógnita por el momento, tal vez conocerla más me ayudase a idear algo.
Karmas
• Sentidos aumentados: Vista y Oído.
• Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti.
• Toque divino: Recibes un trato aún más favorable por parte de los NPCs.
• Mentiroso: Pocas veces dices la verdad, y la mentira se te da especialmente bien.
• Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados
• Rey de los amigos: Los personajes o NPC con karmas negativos que te afecten, los ignoran.
• Aura angelical: Gracias a tu aspecto físico no das la impresión de ser ninguna amenaza a menos que hagas algo que muestre lo contrario.
• Un par de razones: Tus atributos erógenos femeninos superan los estándares de tamaño habitual.
• Charlatán: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
• Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable. “¿Sabes?”
La clase de espectáculo que estaba dando Garnet, aunque bien merecido, no era, para nada, el que esperaba brindar a la gente de Momoiro. Una furiosa Ikirami comenzó a regañar y a tirar de los pelos al músico que, lleno de arrepentimiento por todo lo sucedido, no podía hacer otra cosa que quejarse de dolor e intentar disculparse por su terrible comportamiento, pero fue en vano pues la pelirroja desvió su atención hacia la tontatta, preguntándole que como le iba. La pelimorada, usando el apelativo cariñoso con el que llamaba el skypiean a su amada, le respondió, mencionando que estuvo a cargo de disparar un cañón de alcohol en una festividad al amor, haciendo que Garnet abriera los ojos como platos al escuchar este dato, mirando instantáneamente a Ikirami para ver su reacción. Efectivamente, se hallaba igual de sorprendida que él y, por tanto, era altamente probable que se refiriera a aquel evento en el que asistieron juntos, justo el día después de reencontrarse. Sonrió con ternura al recordar lo mágica que había sido aquella velada - como todas para el minino -, sonrisa que se apagó al momento al recibir un pequeño tirón de pelos y acordarse de la posición tan peliaguda en la que estaba. Ryze, seguidamente, añadió que quizás no era la mejor de la idea someter a una humillación pública a un civil confirmando que la tontatta, a pesar de su posición, desconocía por completo que Garnet se trataba de un pirata.- Cuando se cosque verás tú...- Pensó, exhalando un suspiro de alivio.
Las palabras de la marine en miniatura parecieron calar algo en la bella y deslumbrante pelirroja, quedándose pensativa a la par que miraba a su alrededor. No obstante, parecía que su intención era castigar al pirata, dándole un correctivo en su tercera antena - o sea, en los bajos -. Por una parte, quería evitar a toda costa tener que vivir esa experiencia, pero por otra, que diantres, era un castigo más que justo por haber sido, como diría su amada, un gatito malo. Sin embargo, no podía dejar las cosas y recibir el golpe sin más, antes debía disculparse de corazón y, fue de esta manera que, le profeso, una vez más lo que sentía por ella, sudando por completo de que Ryze estuviera delante y, en un futuro, pudiera descubrir que Ikirami estaba saliendo con un pirata.
Si había miradas que mataban, la de Ikirami, al momento de disculparse Garnet, fulminaba por completo su alma. Su impasibilidad y altividad daba a entender que, verdaderamente estaba furiosa, y no era para menos. Al volver a expresar lo increíble y maravillosa que era y que ni loco la cambiaría por nada, la cortante respuesta de la marine se sintió como si una flecha atravesara el estómago de Garnet.- Aguanta, tronco, tienes que seguir...- Se intentaba animar a sí mismo. Sin intención de dar lástima o pena, comentó el problema que tenía, el como no era capaz de controlar sus impulsos y simpear por cualquier mujer bella que se le cruzara de por medio a pesar de lo perdidamente enamorado que estaba de su novia - motivo por el cuál nunca llegaba a más -. La pelirroja, que pareció entender este punto, se relajó, suspirando al mismo tiempo que soltaba, al fin, las antenas capilares del músico. Aún así, al desviar su mirada hacia el suelo su amada, sintió que aún no estaba todo solucionado, insistiendo en que estaba dispuesto a recibir su castigo, tras mencionar lo bobo y enfermo que estaba. En ese momento, Ikirami hinchó las mejillas, mientras refunfuñaba pensativa, una escena que hizo sacarle un sonrojo a Garnet al ver lo jodidamente adorable que era la chica hasta enfadada. Como si de un impulso se tratara, fue a abrazarla de su cadera, con firmeza, no pudiendo evitar disculparse de nuevo, a lo que, finalmente, Ikirami terminó por aceptar sus disculpas, concluyendo con un dulce beso en su mejilla que hizo que el corazón de Garnet volviera a bailar nuevamente de alegría.
No contento con eso, vio necesario pedirle perdón también a la diminuta marine, pues su comportamiento con ella tampoco había sido del todo correcto a lo que la tontatta, llena de comprensión, no dio importancia a sus comentarios, añadiendo que resultaba ser una persona agradable cuando no babeaba. Esto hizo sonreír con ternura al pirata.- Gracias, tronqui.- Agradeció, antes de ponerse en posición de ser golpeado en sus partes. Lo cierto es que esta Ryze era una persona demasiado agradable y comprensible, ¿cómo podía pertenecer alguien así de enrollada a la marina? Eran dudas que asaltaban su cabeza aunque ya poco importaba, al fin y al cabo, estaba saliendo con una marine - la más hermosa y buena del globo, todo sea dicho -. El caso, que Garnet se dispuso a recibir su castigo, viendo como Ikirami se hallaba dubitativa ante que hacer. Mientras se lo estaba pensando, el pelirrojo, fruto del miedo, no se había dado cuenta de lo espectacular que iba la pelirroja. Mira que le quedaba bien todo a esa mujer, pero el negro casaba también con ese pelo rojo y definía también sus indescriptibles curvas que, al observarla consciente y detenidamente, sus ojos se tornaron en corazones y comenzó a sentir una "penerturbación".- ¡POR FAVOR DALE BIEN FUERTE A ESTOS EASTER EGGS!- Deseó histérico en su cabeza.
Sin embargo, lo que diría Ryze le sacaría por completo de su enajenación mental. Ante la inminente represalia a las bolsas inferiores de Garnet, la tontatta comentó que no era una buena idea hacer aquello si, en algún momento pensaban en tener descendencia. Las antenas capilares de Garnet se tensaron de sobremanera, a la par que sus ojos amenazaban con salirse de las órbitas.- ¿Des-descendencia..?- Se preguntó a sí mismo, mientras dirigía su mirada a su amada, que le dedicaba una mirada llena de complicidad al mismo tiempo que comentaba el peligro que sería un retoño con ese par de padres. En la mente de Garnet, entonces, apareció una imagen de su bellísima Ikirami, con su hija de unos tres años en sus brazos, chiquilla super adorable que compartiría tantos rasgos de la marine como del pirata. Una luz intensa comenzó a florecer de aquella estampa angelical, mientras se imaginaba a su mujer pronunciando su nombre, mientras su hija le llamaba "papi". El corazón del pirata se saltó, ni uno, ni dos, ni tres latidos, sino tres latidos. La sangre, que hasta entonces se acumulaba en sus bajos, comenzó a subir hacia su cabeza, poniéndose gradualmente su rostro igual de rojo que su cabello, hasta que llegó a la coronilla de su cabeza y explotó, llegando a salir humo de la parte superior de la misma. Mira que no paraban de hacer el mero acto de fabricar bebés, pero hasta ahora no habían ahondado en aquel aspecto de su vida. ¿Llegarían en algún momento a tener hijos? ¿Serían capaces de formar una familia estable a pesar del tabú de su relación? Ahora que caía, ¿se casarían también? ¿Podrían un perro que se llamara "Maibubs"? Toda esa clase de dudas, dudas más serias que hasta ahora no habían planteado, empezaban a aparecer una tras otra en su cabeza, todo mientras miraba, embelesado y sonrojado.- Si por el menda fuera...- Pensó, aunque no tenía demasiado sentido darle vueltas a ese tema. Pero necesitaba hablarlo con Ikirami a solas.
El pelirrojo cerró los ojos entonces y empezó a sacudir su cabeza hacia los lados para despejar su mente, todo mientras Ryze seguía hablando, defendiendo las disculpas del pirata y confesando lo mucho que parecía querer a su pelirroja, a lo cuál Garnet chasqueó los dedos de su diestra hacia la tontatta mientras asentía con la cabeza.- ¡SÍ ES!- Exclamó con intensidad, sin ánimos de interrumpir a la marine. Añadió, casi a modo de reprimenda, que si de verdad estaba enfermo Garnet, en vez de castigarlo debería buscar apoyarle y ayudarle y, aunque las intenciones de la tontatta eran puras y nobles, el pelirrojo estaba en desacuerdo, cosa que expresó frunciendo levemente el ceño.-El menda quiere que lo castigue, Iki...- Pensó hacia sus adentros, momento en el que la pelirroja le cedió parte de razón a su argumento, echando primero una mirada al skypiean para, seguidamente, volver a mirar a Ryze.
En ese momento, rebatió los argumentos de Ryze, declarando Iki que, lo de Garnet no era una enfermedad, sino que tenía un chute de hormonas que simplemente no era capaz de controlar, cosa que hizo que se cruzara de brazos, ladeara su cabeza hacia la derecha y desplazara sus pupilas hacia arriba, dubitativo, para luego acabar sintiendo con la cabeza.- Pues es verdad...- Dio la razón a su novia. Terminó por añadir que era algo que tratar, pero que ella era buena con él, pidiéndole opinión a Garnet, a quién acarició su barbilla.-La mejor novia que el menda podría tener puejeje...- Comentó, mientras aceptaba las caricias, y aprovechaba para pasar sus mofletes por la palma de su mano mientras emitía un sonido gutural parecido a un ronroneo, como el gato que era. La pelirroja prosiguió, esta vez "tranquilizando" a Garnet que no le iba a castigar, pudiendo notarse perfectamente la desilusión que reinaba en el rostro del depravado mental al escuchar aquello.- Vaya chasco...- Pensó. Pero, afortunadamente para el músico, era bait pues, acto seguido su novia se acercó a su oído, para susurrarle que esa noche iba a saber lo que era bueno, ya que había sido un gato muy malo, ordenándole que más le valía llegar temprano y limpio.- ¡SÍ, MI AMA!- Gritó, a los cuatro vientos, asintiendo enérgicamente y apretando ahora los labios por la emoción.
Sin embargo, aún no era tiempo para marranadas, tenían a la pobre tontatta, por lo que volvió a sacudir su cabeza hacia los lados para calmar su lujuria.- Gracias por la intención, Ryze.- Agradeció a la tontatta, poniéndose de cuclillas, pero manteniendo esta vez una distancia prudencia.- Pero es justo como Iki dice, ella es muy buena con el menda.- Afirmó señalando con el pulgar de su izquierda a su amada, para girar su cabeza hacia ella.- Ni te coscas del gran apoyo que ha sido para mi...- Le dedicó una sonrisa llena de complicidad.- Sobre todo cuando más en la mierda he estado...- Volvió a mirar a Ryze.- Así que ni te rayes, colegui... Iki tiene un corazón más grande que sus dos pechos juntos, ni de fly me da por dudar que será una gran marine y salvará muchas vidas al igual que me salvó a mi en su día, ¿es o no es?- Concluyó. Garnet veía necesario, por así decirlo, limpiar la imagen que tenía Ryze de su maravillosa novia.
Se volvió a poner de pie cuando, Ikirami, de sorpresa, le dio un beso en la mejilla a Garnet, no pudiendo evitar, ante este acto, depositar sus labios con ternura en su mejilla, antes de que se volteara hacia su bolso..- Sí, Iki cambiará el mundo...- Pensó admirando a su novia, mientras preguntaba que si tenían algún plan o había sido pura casualidad su encuentro. Al mismo tiempo que la pelirroja se volvía a girar frente a Garnet y Ryze, el skypiean se dejaba caer para acabar sentado junto a Ryze, a la derecha de la tontatta, disponiendo sus pierna por delante y con las rodillas semiflexionadas.- Nanai, ha sido de potra que nos encontráramos, ¿a que sí, colegui?- Bajó su mirada hacia su izquierda, donde estaba Ryze, esperando a que le diera la razón.- Y nada, estaba haciendo tiempo hasta ir a por ti...- Volvió a mirar hacia Ikirami.- Pensaba en dar un concierto...- Señaló con su diestra el laúd en su espalda.- Pero nanai... Me apetece más estar de chill con mi novia y su amiga, ¿es o no es?- Miró intermitentemente a las dos, cuando se le encendió una bombilla.- ¡Eh! ¿Os hace que vaya a por unas birras?- Dirigió su mirada a la tontatta.- O lo que te de la gana beber, y así nos puedes contar que es y fue de tu vida, ¿es o no es?- Sugirió Garnet a modo de echar un buen rato. A pesar de que era una marine, Ryze le había caído bien y tenía pinta de ser buena persona y no solo eso, sino que era la amiga de Ikirami. Por mucho que sus facciones estuvieran enfrentadas, el skypiean iba a dar todo de sí mismo por llevarse bien con la gente que rodeaba a su novia en su día a día.
Bueno, por suerte parecía que ikirami se estaba empezando a relajar despues de algunas de las palabras que la tontatta le había dicho, aunque Ryze no tenía demasiado claro si era por las palabras, por que estaba siendo observada por una gran cantidad de personas o simplemente por que ella estaba delante y no quería quedar mal. de cualquier forma parecía que estaban haciendo las paces, por lo que sonrió algo feliz. Hasta el momento en el que parecía que Ikirami quería rebatir sus argumentos, ¿que pasaba si un asesino mataba gente por culpa de que estaba enfermo? implicando que estaba comparando una enfermedad hormonaría con una psicologica, no sabía mucho de medicina pero estaba segura de que eran cosas distintas.
-En el caso de que nos encontraramos con un asesino que mata por impulsos psicologicos debido a algun tipo de enfermedad por que no puede controlarse, habría que encerrarlo y darle un tratamiento psicologico especializado para tratar de rehabilitarlo mientras se la pasa encerrado para asegurarnos de que no es un peligro para la gente ni para si mismo, la hipersexualidad causada por un incremento de testosterona no se podría llegar a meter en el mismo saco. uhm, de hecho... bueno, da igual, yo no se mucho de estas cosas, ami me gustan las armas. Diría la tontatta mientras por unos segundos posicionaba su mano en.. ¿y sus armas? se puso nerviosa por unos segundos al darse cuenta de que no las llevaba encima. ¿acaso se las había dejado en la nave? bajó su cabeza por unos segundos hasta volver a darse cuenta de la conversación que seguían teniendo el duo de pelirrojos, tras unos segundo y algo pensativa, ikirami le susurraba algo al pelirrojo al oido. Probablemente planeando hacer guarradas.
-Por cierto ikirami, he descubierto un agujero interesante en la nave que es perfecto para mi habitacion. Nyejejeje!.
Dijo la tontatta orgullosa de si mismo, como si dormir en un agujero fuera algo bueno, se acordaba de cuando en Whisky tenía una habitación de tamaño humano para si sola pero tenía que dormir en una caja de muñecas por que era lo unico que se llegaba a parecer a un cuarto normal para ella, la verdad es que ser pequeña tenía ventajas y desventajas. aunque por las posteriores palabras del hombre, parecía que realmente tenían una relacion bonita, o por lo menos eso parecía.
-Dudo que tu afirmación sea veridica por que haría falta el corazon de una ballena para superar la grandeza de los pechos de ikirami, pero segun estais desmotrado es cierto que os quereis mucho, aunque claramente se trate de una relación de poder. Aunque me alegro por vosotros si vuestra relación os gusta, aunque parece mas una sexacion que una relacion. nyejeje.
La marine reiría levemente frente a su propio chiste, pero se quedaría mirando como los dos enamorados compartían algunas ofrendas de amor, ese era un concepto que se le hacía desconocido a la tonatta, pues realmente no creía haber sentido ese tipo sentimientos por alguien su vida, aunque incluso los okamas del grupo de animadores random trataron de enseñarle, Ryze no era capaz de expresar aquella emoción, igual no había encontrado a alguien que despertara ese sentimiento... o simplemente no había encontrado a la persona indicada, incluso era posible que nisiquiera pudiera hacerlo por que ya había encontrado a la persona por la que lo sentía pero no era capaz de liberar sus sentimientos, ¿con cuantas personas se había sentido bien? podía contar pocas, Gideon... juani... probablemente Kevin era la persona con la que mas feliz había estado, la verdad es que en la ultima llamada que tuvo con el se sintió bastante feliz, pero supuso que simplemente se trataba de la felicidad de cuando vuelves a hablar con alguien despues de mucho tiempo, aunque era verdad que no podía dejar de sonreir, igual que se encontraban haciendo los dos enamorados que se encontraban frente a ella. Coincidencias, pensó la pequeña marine.
Ikirami preguntó como era posible que estuvieran juntos, que si acaso tenian algun plan. -Es la primera vez que veo a este hombre en mi vida, yo estaba aquí ponida cuando este señor se puso a tocar musica, por lo que decidí acercame a mirar, un poquito raro por que estaba hablando solo sobre lo guay que tocaba y cosas así, así que no, no teniamos ningun plan programado, De hecho no tenía nada programado que hacer hoy. Garnet preguntó si querian ir a por unas ¨Birras¨, la tontatta pensó durante unos segundos, recordando que eso significaba Cerveza, bebida que no le gustaba ya que opinaba que el alcohol era desagradable.... ademas de que le daba un poco de trauma ya que le hacía recordar a su antiguo compañero.
-En caso de beber algo, yo querría un simple zumo... de uva, si. me gustan las uvas. Diría mientras seguía observando como los enamorados hacian cositas entre ellos.
-Oye, por curiosidad, ¿como os conocisteis?, ¿simplemente estabais de fiesta, os visteis y os gustasteis?.
La tontatta daría un salto, subiendose al hombro de ikirami y sentandose -¿Cuando supisteis que estabais enamorados? nunca he experimentado ese sentimiento y me gustaría saber mas sobre esas cosas, ¿como supisteis que erais el indicado para el otro?, ¿siempre os tratais como si fuerais un amo y su mascota?. Yo nunca he conocido a nadie que me produjera esos sentimientos, aunque la persona que mas feliz me ha hecho era un cazador, se llamaba Kevin y era pluriempleado, me sentía muy bien cuando estaba con el, pero entonces el deber llamó y me hicieron dejar Whisky peak para venir a Momoiro, aun sigo en contacto con el...
La curiosidad de la pequeña se iba incrementando, realmente quería tener cosas en común con la pareja por que estaba segura de que iba a ser una sujetavelas, por lo que cuanto mas pudiera sacar, mejor.
Karmas
• Rey de los amigos: Los personajes o NPC con karmas negativos que te afecten, los ignoran. [Sólo hacia ti] • Aura angelical: Gracias a tu aspecto físico no das la impresión de ser ninguna amenaza a menos que hagas algo que muestre lo contrario. • Sintonía natural: Nadie puede odiarte sin que hayas hecho algo para ello. • Belleza: • Honesto: Te es imposible mentir. • Tono invariable • Charlatán • Muletilla • Valor sentimental:
Ryze no parecía entender lo que sucedía allí, alegando que incluso a un asesino en serie que matase por impulsos psicológicos había que tratarlo y rehabilitarlo. ¿Estaba mal de la cabeza? Había crímenes que no podían perdonarse, a una persona así no se la podía dejar en libertad por mucho tratamiento que le des.
—Ryze… —murmuré con una ceja levantada con escepticismo mientras seguía con su explicación.
La pequeña tontatta no parecía comprender la gravedad de haber asesinado a sangre fría a una persona, premeditadamente. Si por lo que fuera, esa persona acabase en libertad y después volviese a cometer otro crimen, sus muertes caerían sobre su conciencia y serían responsabilidad suya. Confiar en que la gente alberga bondad en el fondo, que pueden ser “salvados”, está bien, pero hasta cierto punto. Existen personas que están más allá de la salvación, personas viles y genuinamente malvadas que lo mejor que se puede hacer por ellas es ayudarlas a dejar de respirar. Pero ese era un tema que no iba a tratar ni allí ni ahora. A diferencia de ella, el minino parecía estar de acuerdo con mi explicación, la cual era totalmente acertada, reconociendo que el problema con las hormonas que yo había dicho era verdad. Cuando le acaricié la barbilla, dijo que era la mejor novia que podría tener. Por supuesto que lo era. Y sonreí mientras él ronroneaba y usaba mi mano para acariciarse los mofletes. “Buen gatito.”, pensé mientras lo miraba sonriente. Cuando dije en voz alta que no lo castigaría, pude ver como su rostro cambiaba a una expresión más triste, por no satisfacer esos deseos masoquistas que tenía el minino. Pero todo era una farsa, pues cuando le susurré lo que le esperaba después respondió con un enérgico “sí, mi ama” satisfaciéndome por completo. Me gustaba más de lo que jamás reconocería el que me llamase así, disfrutaba tanto o más que él aquel juego de dominancia y sumisión. Tras aquel breve momento en el que nuestros deseos por el otro se habían incrementado, volviendo a la realidad de que teníamos una tercera persona, Ryze me comentó que había descubierto un agujero en el barco el cual había convertido en su habitación.
—¿Un agujero? —pregunté sorprendida por aquella declaración— Entiendo que los camarotes normales pueden ser algo demasiado… grandes para ti, dado tu tamaño, ¿sabes? ¿Pero un agujero? Shshshsh. —reí ligeramente imaginándola como una ratita acurrucada en un huequito del barco— Oye, ya que no uso mucho mi camarote últimamente, podrías pedirle a Karl que te haga una versión pequeñita de una habitación en mi armario, por ejemplo. Se le dan genial todo lo que son manualidades y ese tipo de cosas. O al menos que te arregle el agujerito con una puertita o algo así. —mencioné queriendo hacer su estancia más cómoda cuando recordé algo— Es más, tengo una puerta para gatos que no me sirve… —respondí con tristeza mirando a Garnet— Mi gato es demasiado grande para caber por ella. ¿Por qué no te la llevas y así mejoras un poco tus aposentos? No voy mucho por el barco, pero también te puedo echar una mano con la decoración. —ofrecí con una sonrisa.
El felino, a continuación, agradeció a Ryze por querer ayudarlo, pero mencionando que yo era muy buena con él. Pues claro que lo era. Y a su vez añadió que había sido un gran apoyo para él lanzándome una mirada de complicidad a la que respondí con una suave sonrisa y asintiendo. Las palabras de Garnet eran agradables, saber que me veía de esa forma me hacían sentir una gran calidez en el pecho, los cuales dijo que eran más pequeños que mi corazón, curiosa afirmación. Ryze respondió que debería tener el tamaño de una ballena para que eso fuera verdad, cosa que me hizo reír, y finalmente admitió que a pesar de que teníamos una relación de poder, “pues como todas”, pensé acertadamente pues, al final, en todas las relaciones, en más o menos nivel, existe una relación de poder. Como con Karl, que me hizo comprender en nuestro entrenamiento, que se sentía inferior a Joe y lo tenía en un pedestal, lo cual la hizo enfadarse conmigo por no verlo de la misma forma. Yo veía a Joe como un superior en rango, sí, pero también como a un amigo, un igual, lo cual entraba en conflicto en la percepción que ella tenía en su mente. Lo que me hizo reír todavía más, fue como tras alegrarse por nuestra relación si nos gustaba, añadió que parecía más una “sexación” que una relación”.
—Son dos cosas que van de la mano, ¿sabes? Shshshshhs. —respondí risueña y recogí mi bolso.
Ambos coincidieron en que había sido un encuentro surgido del azar, haciendo mención mi compañera a que Garnet era un poquito raro. ¿Lo era? Lo era. Pero esa parte de él era casi lo que más me gustaba de su persona. No tenían nada en mente, a lo que el minino propuso ir a tomar unas birras y Ryze decía que ella tomaría un zumo de uva.
—Me parece correcto, conozco un sitio con buen ambiente no muy lejos de aquí, creo. Seguidme. —dije estirando los brazos hacia el cielo para desperezarme.
Giré en una dirección, dando un par de pasos, cuando Ryze preguntó sobre como nos conocimos el gatito y yo, lo cual me hizo frenar sintiendo un escalofrío en la nuca que se vio potenciado cuando, de un salto, la tontatta saltó a mi hombro izquierdo y se sentó sobre él. Me sonrojé un poco al recordar el momento y me llevé el índice a mi mejilla derecha, dando pequeños toquecitos mientras sonreía algo avergonzada. Antes de poder responderle, lanzó más preguntas sobre como supimos que estábamos enamorados, como supimos que éramos indicados y si siempre nos tratábamos como amo y mascota.
—Pues… —comencé a decir algo pensativa, mirando de reojo a mi novio y seguidamente alzando la vista al cielo— Nos conocimos en un festival, un evento, hace ya algún tiempo. De primeras pensé que a lo mejor era alguien peligroso… —reconocí a mi compañera, sin ahondar demasiado en el tema y girando mi cabeza a ella para observarla y comenzando a caminar hacia donde estaba la taberna— Digamos que parecía un poco “canallita” y, como buena marine, quise ver si andaba en algo malo. Casi desde el primer momento, me dio la sensación de que era una buena persona, algo de lo que te das cuenta enseguida de entablar conversación con él, pero aun así quise indagar un poco más y… bueno… —recordé, con mis mejillas rojas como cerezas, nuestro encuentro en los cielos— También desde el principio hubo mucha química entre nosotros, no sé como explicarlo de otra forma, ¿sabes? Yo no estaba en un buen momento, desde hacía mucho que era así… —añadí bajando la cabeza con una sensación de melancolía— Y él, con su música, de alguna forma, logró cerrar viejas heridas que atenazaban mi corazón. Sé que suena raro, pero desde ese día siento que he podido dejar al fin atrás parte de mi pasado y que puedo volver a ser yo misma de nuevo. —continué, sonriéndole agradecida y sonrojada al minino— Y sobre lo de como supe que estaba enamorada… Ummm. —me quedé pensativa, llevándome el puño derecho al pecho— Yo tampoco me había enamorado antes, la verdad. —reconocí a mi compañera— Al principio pensaba que tenía hambre, ¿sabes? Shshshhsh. Notaba el estómago raro y el corazón acelerado. ¡Ah! Y cada vez que me tocaba sentía escalofríos, pero unos agradables, no sé bien como explicarlo. También tenía ganas de hacer cosas más privadas, no voy a negarlo. Fue algo nuevo y extraño para mí, el sentir todas esas cosas nuevas y en un inicio no entendía qué me estaba pasando. ¿Puede que te pase algo parecido con ese tal Kevin? —pregunté a la pelimorada— Por lo que dices queda claro que le quieres, ¿sabes? Pero también puedes querer a alguien sin estar enamorado como tal, de manera romántica al menos. Supongo que lo que diferencia una cosa de la otra sería el deseo de intimidad, tanto física como mental. Yo quiero mucho a Karl, por ejemplo, pero no tengo ese deseo de estar con ella todo el tiempo, de sentir su calor… ¿Tú qué piensas, amorcito? Quiero saber tu punto de vista. —pregunté al minino con curiosidad, aunque lista para intervenir si decía algo… peligroso.
Sentir el agradable y suave contacto de la piel de Ikirami en él, era una sensación suficientemente placentera para que el felino para que se dejara llevar por su lado más gatuno y comenzara a ronronear y restregar su mejilla por la palma de la mano de la pelirroja. Si a esto se le sume la proposición indecente que le brindó la marine, el músico tenía claro que, de no estar en compañía de la amiga de su amada, se habrían ido al matorral más alejado de las miradas a hacer toda clase de diabluras. Pero bueno, el día tiene 24 horas y se podía permitir estar 2 horas sin estar ejerciendo marranadas.
Cuando la tontatta comentó que había encontrado un agujero en su navío de la marina que podría ser perfecto para ser usado a modo de habitación, Ikirami se rió tan adorablemente como siempre, sugiriéndole que hablara con su compañero Karl para que, aprovechando la ausencia de la pelirroja, hiciera algún apaño en el armario de la mujer para que tuviera una "mini-habitación" allí.- Karl... Esa era la pajarraca, ¿es o no es?- Pensó, jamás se habría imaginado que la semioni tuviera esa vocación, aunque siendo un oficio que requería cierto esfuerzo físico, podía entenderlo. Seguidamente, Ikirami añadió, dedicándole una mirada triste a Garnet que tenía una puerta para gatos inservible pues, el suyo, es decir, el skypiean, era demasiado grande como para entrar por ella. Al hacer mención a esa puerta, el pelirrojo se puso pálido pues no quería recordar aquella vez que le enseñó ilusionada esa dichosa puerta y tuvo que probar si cabía de verdad por ella. Como cabía - al contrario que Garnet por la puerta - de esperar, no salió bien. La marine le propuso a su pequeña amiga que se la llevara a su barco, llegando a ofrecerse incluso a echar una mano con su decoración. Aunque al músico le gustaría ayudar, por obvias razones no podía presentarse como si nada en un barco de la marina cuando tenía una recompensa por su cabeza. A pesar de eso, se alegró por ver que quizás la marine se pasaba a su nave y, por tanto ver a los suyos pues, por mucho que eran marines, y que el minino quisiera pasar el mayor tiempo posible que ella, no dejaban de ser sus amigos también.
Después de que hiciera ver a la tontatta lo buena e increíble que era su novia, Ryze comentó, ante lo de que tenía un corazón más grande que sus pechos juntos, que debía de tratarse de una falsedad pues haría falta el corazón de una ballena para igualar dicho tamaño.- Pueje... Pues ya te digo que es verdad...- Afirmó, mentalmente, al mismo tiempo que su amada reía. La pelimorada también expresó como se notaba que los dos pelirrojos se querían mucho, haciendo que Garnet sonriera orgulloso por el amor que se profesaban los dos. Sin embargo, mencionó lo de la relación de poder y lo de que parecía más una "sexación" que una relación, a pesar del ingenioso chiste, sintió que le estaba quitando peso a la forma en la que se amaban, poniéndose el skypiean de morritos. Por mucho que el skypiean pareciera el "gatito faldero" de Ikirami, los dos se respetaban por igual y sabían que se tenían el uno al otro para lo que hiciera falta, sin necesidad de que uno esté por encima del otro. Además que su relación, por increíble que pareciera, no se basaba en SEXO todo el rato. Habían llegado a ahondar en temas bastante cruciales y dialogado sobre tópicos de diversa índole, demostrando que había algo más allá de una mera conexión sexual. Y al final, para que una relación amorosa entre una marina y un pirata salga a flote de la manera en lo que ha hecho, se necesita de mucho tiempo de diálogo, conversación, comprensión y entendimiento entre ambas partes, y era por eso mismo que, hasta entonces, a pesar de todas las diferencias.
Quiso expresar todo aquello a la tontatta, pero quizás se iba de madre y se le escapaba sin querer que él era un pirata. Además que, por como concebía externamente el músico a la marine en miniatura, pensó en que todo aquello no iba a malas.- Relaja Garnet, no es el momento para ponerse así, ¿es o no es?- Se tranquilizó, adoptando de nuevo una expresión más neutral. Ikirami, a expensas de saber si se había molestado como él, simplemente rio mientras decía que el sexo y el amor eran dos cosas que iban de la mano y, al menos para el músico, era así.- Si Iki está nasti de plasti el menda también, pueje...- Terminó por sonreír viendo como la pelirroja recogía su bolso.
Al preguntar si el encuentro de los dos había sido fortuito, Ryze coincidió con Garnet - pues era la verdad - en que, efectivamente, no se conocían de nada, incidiendo la tontatta en lo raro que era el pelirrojo por estar hablando sólo.- ¡Eh! ¿Cómo que raro? ¿Huh?- Saltó a la defensiva ante el comentario de la pelimorada, sacudiendo después su cabeza hacia los lados. No era el momento de tener una trifulca o discusión por una tontería. Es más, para poder conocer mejor a la amiga de su novia, y además pasar más tiempo con esta última, Garnet propuso ir a por unas birras y dialogar más sobre sus vidas, a lo que Ryze respondió que prefería un zumo de uvas.- De puta madre zumo de uvas para...- Comenzó a decir el músico mientras se levantaba para ir él mismo a por las bebidas cuando Ikirami, al mismo tiempo que se estiraba, dijo de seguirla pues conocía un buen sitio.¡Iki!- Llamó la atención de la pelirroja, corriendo como una exhalación hacia ella, hasta posicionarse a su izquierda, y agarrar la mano de ese respectivo lado con su diestra, entrelazando sus dedos con firmeza.- Igual sacarle el tema ahora del brujo nanai... Si se refiere al puesto que hay a las afueras del parque... El menda puede intentar corregir su caminata si se equivoca... Puede que esta vez atine y no se pierda, ¿es o no es?- Se convenció a sí mismo mientras le dedicaba una sonrisa nerviosa a Ikirami.
Por si fuera poca la movida actual, Ryze, saltando hasta situarse en su hombro izquierdo - y quedando entre los dos pelirrojos - sacó un tema que, si bien era muy bonito, pues se trataba de su historia de amor, en el contexto en el que estaban era delicado y peliagudo, preguntando que como se habían conocido y como supieron que estaban enamorados. Casi sentía como el corazón le daba, no un vuelco, sino un derrape.- Todo tuyo Iki, no quiero liarla parda...- Miró a la marine - quién estaba mirándole de reojo -, sin mediar palabra, y asintió, sabiendo que ella entendería que sería quién tomaría las riendas de la respuesta, cosa que así fue. Alzando su vista al cielo comenzó explicando que se conocieron en un festival pensando de primeras que se trataba de una persona peligrosa. Sólo de recordar el cómo comenzaba todo, hacía que las mejillas de Garnet ardieran y su corazón comenzara a latir con fuerza. Y para echarle más leña al fuego, estaba simple y llanamente preciosa, no podía apartar la mirada de ella que, sumado a la presencia de Ryze subida en su hombro, dotaba dicha estampa de una mezcla de dulzura y belleza sin igual, haciendo que el músico fuera incapaz de percibir que estaban yendo en dirección contraria a la taberna.
Ikirami siguió relatando que, como parecía algo "canallita" - de esos que se llaman Mariano y tocan un acordeón... O sea armónica -, quiso comprobar que todo estaba en orden, pudiendo ver, de primeras instancias que se trataba de una buena persona y que a pesar de eso, siendo fiel a su deber como marine, quiso indagar más sobre él. Aunque maquillara parcialmente la verdad, no mencionando que todo eso pasó porque Garnet era un pirata, hasta ahora era tal y como ella había dicho. Es verdad que, cuando Ikirami le contó la verdad sobre las intenciones detrás de sus dos primeras citas, el músico sintió una leve decepción, pero sabiendo por lo que había pasado la pelirroja, era lógico que obrara de esa manera y, en parte, lo agradece. De no haber sido por esa idea inicial de querer capturarle, ahora mismo seguramente no estarían de la manera en la que estaban. El skypiean no podía evitar sonreír lleno de complicidad a la par que admiraba a la pelirroja. En ese momento, agachando la cabeza, comentó la química innegable que ya existía entre los dos, y confesando el mal momento que estaba viviendo, acariciando con su pulgar la mano que tenía agarrada de Ikirami al escuchar esto. Siguió explicando como, gracias a la música del pirata, fue que pudo dejar atrás, al menos parcialmente, ese oscuro pasado que seguía anclado en lo más profundo de su ser, declarando que gracias a eso podía ser ella misma. Estas palabras, junto a la sonrisa, lleno de sonrojo, que le dedicó la marine, hizo que Garnet no pudiera evitar brindarle un par de besos en su mejilla izquierda, teniendo sumo cuidado de no llevarse a la tontatta por delante. Ya sabía que gracias a él había conseguido superar ese duro bache de su vida, y aún así, siempre que lo mencionaba, el corazón del músico bailaba de alegría, de tan sólo ver que había podido ayudar tanto a la mujer que amaba.- Ni te coscas de lo feliz que me hace verte así de radiante.- Declaró al separar sus labios de su mejilla con una tierna sonrisa.
Seguidamente, ante la pregunta de cómo supieron que estaban enamorados Iki, tras unos pensativa, confesó que era la primera vez que le pasaba, razón por la cuál no pudo saber exactamente como fue que se dio cuenta, mencionando varios indicios como ese hambre voraz que le amenazaba, los escalofríos que sentía cuando le tocaba y las ganas que tenían de hacer "el chocapic", declarando el no saber en ese momento que le estaba pasando.- Así que así se sintió... Puejeje... Me la como.- Pensó, emitiendo una leve risa nasal. Entonces preguntó si, tal vez le pasaba eso mismo con ese Kevin que mencionó que ha sido la persona que más feliz le ha hecho.- La verdad que vaya nombre de pringado, ya me jodería.- Se burló a sus adentros, pensando en quién sería el lumbreras que le pondría un nombre así a su hijo. Al igual que pensaba Garnet, Ikirami dedujo que mínimo le quería por las palabras que le había dedicado a esa persona. Si seguían en contacto además, es porque debía ser realmente alguien importante para ella. Sin embargo, tal y como la marine aclaraba, esa clase de sentimientos también podían ir dirigidos a un amigo o amiga, siendo la principal diferencia ese deseo de querer estar al lado de la persona de la que estás enamorado y poniendo, en su caso, su amistad Karl. En ese momento, la pelirroja preguntó por la opinión del skypiean, alzando justamente su vista hacia el cielo.- Mi punto de vista eh...-
Estuvo unos segundos pensativos para, seguidamente, desplazar su mirada hacia la tontatta.- Bueno, el como nos olimos por primera vez... Es justo como Iki ha dicho... Como te solté antes, colegui, yo tampoco estaba en mi mejor momento, pero fue gracias a ella y al pensamiento de tenerla que pude salir a flote, ¿es o no es?- Explicó para mirar hacia el suelo.- ¿Qué cómo supe que estaba coladito por Iki?- Se preguntó y fijó su mirada en su diosa pelirroja.- Para sorpresa de naide, la primera vez que la bichée me volví loco con su físico. Era seguramente la mujer más hermosa que había conocido en la vida.- Declaró de manera impasible.- La cosa es que...- Se detuvo durante un segundo, pensando en escoger las palabras adecuadas para no liarla.- Por cosas de la vida, tengo cierto... ¿repollo? ¿Repudín?- Preguntaba tanto a Ikirami como a Ryze por la palabra que no llegaba a atinar.- ¡Repudio! Eso... Pues eso, que repudio a la marine porque en mi adolescencia me prohibían tocar en la calle y tal... Siempre creí que era una institución que sólo buscaba abusar de su poder al pueblo para hacer lo que les diera la gana y que, a la hora de la verdad, eran unos completos inútiles.- Se dejó llevar, sin pensar, en su odio a la marina mientras miraba hacia el suelo.- Pero cuando conocí a Iki, y conforme hablábamos, me "percuté" de que ella era distinta y que tenía un sentido noble de la justicia...- Declaró mientras miraba a la pelirroja, para después posar su vista en la tontatta.- Quería saber más y más de ella, cosa que pasó cuando nos volvimos a oler después de esa party... Y ese día fue cuando me di cuenta que ya no sólo era que quisiera arrancarle la ropa y pasarle mi lengua por cada parte de cuerpo, ¿es o no es?- Desplazó sus pupilas hacia su amada, a la par que apretaba con fuerza la mano con la que le agarraba y le dedicaba un cómplice sonrisa.- Mi alma me rugía con la ferocidad de un huracán que quería pasar cada segundo junto a ella, aunque estuviéramos tan sólo callados y sin hacer nada... Lo más profundo del menda rugía que quería protegerla de todos los males y hacerla feliz, además de amarla hasta el fin del mundo y ver hasta el final como cumple su objetivo...- Declaró con completa y absoluta seriedad.- Y no hablemos de la tortura que supuso estar separados durante tanto tiempo... Nanai nanai, ¡no quiero volver a pasar por eso!- Terminó por suspirar.
- La verdad es que hasta ahora no me había parado a pensar en la diferencia que hay entre lo que sientes entre un colegui y tu pareja, quitando el tema del "delicioso", pero diría que es lo que dice Iki al 100%, el menda quiere mucho a Sas...- Estuvo a punto de decir el nombre de la semioni, pero paró en caso de que Ryze si supiera sobre la existencia de ella.- Digo a su compitruena, pero no al punto de querer pasar cada instante de su tiempo con ella y formar una fa...- Siguió declarando, cuando, sin saber por qué, se le vino a su mente esa imagen de Ikirami teniendo a su regazo a un futuro posible retoño suyo, estando a punto de expresar y exteriorizar esa idea, interrumpiéndose de sopetón al percatarse de la magnitud de esas palabras y volviéndose tan rojo como el color de su pelo.- ¡Qui-qui-quiero decir!- Se sobresaltó, siendo superado por completo por sus nervios.- Relaja la raja, Garnet, aún es pronto para pensar en ese tipo de cosas, ¿es o no es? Chilleate, anda....- Se calmó a sí mismo durante un momento, para dirigirse, nuevamente, a la tontatta.- No tengo ni idea de que sentirás por ese Kevin, ¿pero puede que si que estés coladita por él? ¿Sueles pensar mucho en él?- Acercó su cara un poco hacia la tontatta.- ¿Le echas tanto de menos que su ausencia te duele como una patada en los huevos?- Aproximó aún más su rostro.- ¿Algo te ruge que quieres pasar el resto de tu vida con esa persona y hacerla feliz?- Terminó por alejar su cabeza de la pelimorada para volver a posar su ojos en Ikirami.- Porque si es así, colegui, es muy "fucktible" que eso de lo que hablas sea amor del bueno, ¿es o no es?- Concluyó, quedándose durante un tiempo prudencial admirando a la belleza de la mujer que amaba, anhelaba y deseaba.
Acto seguido, y con el tema zanjado por su parte, cuando desvió su mirada al fin hacia el frente, empezó a parpadear perplejo pues Garnet había cometido un grave error.- ¡MIERDA!- Exclamó hacia sus adentros, abriendo la boca de par en par.- ¡EL MENDA HA PASADO DE PRESTAR ATENCIÓN HACIA DÓNDE NOS LLEVABA IKI Y ESTO NO ES NI DE COÑA EL CAMINO A LA TABERNA!- Siguió flipando mientras giraba su cabeza hacia la tontatta y la pelirroja.- Iki... Me da que el brujo lo ha vuelto a hacer, nos la ha liado que te cagas...- Maquilló la verdad para referirse a que se habían desviado por completo de su objetivo. Ahora bien, ¿a dónde habían ido a parar?
-Era una broma, obviamente no creo que vuestra relación se base unicamente en el sexo, se nota que os quereis muchisimo. Diría la marine al observar como reaccionaban sus acompañantes, no entendia si eran reacciones buenas o malas, pero por si acaso. la forma en la que ambos hablaban era bastante bonita, se notaba que se conocían de hace tiempo y que su relación tenía algo de profundidad, algo muy bonito de parte de los dos, supuso, por que realmente no conocía nada de esas cosas, solo estaba diciendo cosas por decir para no hacer la situacion incomoda. igualmente esperaba que en fondo no se hubieran molestado por un comentario tan simple, tan poco era mucho de lo que preocuparse, por alguna razon que llegó a comprender, Garnet se sobre saltó bastante cuando la tontatta dijo que era raro, ¿pues si que lo era no?. -Pues, si. es raro hablarle a un instrumento ya que normalmente este no te va a responder, De hecho es preocupante nyejeje. Lo diría en broma, pero claramente no se notaría por el tono de voz de la tontatta.
Mas tarde se pusieron a responder a su pregunta sobre como era que se habían conocido por primera vez, aparentemente fue en algun tipo de festival, que pensaba que Garnet al principio era un tipo peligroso así que como Marine, pensaba que su deber era vigilarlo o por lo menos ver si era una persona mala, pero pareció que se implico mas de lo que debía y resultó en que lo conocío mas a fondo, dandole sensación de ser buena persona ¨Algo que te das cuenta al entablar conversacion con el¨ bueno, ahí la marine discrepaba pero era la percepción de ikirami por lo que tampoco iba a quejarse ni nada, mencionando tambien que había quimica entre los dos desde el principio, ¿amor a primera vista? la tontatta pensaba que eso eran tonterías que los medios de mercado se habían inventado para vender productos y cosas en festividades como san valentin, no sonaba posible tener una conexión con alguien el cual no conocias, ¿verdad?, Ikirami decía que esque ella no se encontraba en un buen momento y que la musica de Garnet la había ayudado mucho, ahí la tontatta no podía pensar nada, pues era cierto que ese civil era bueno tocando musica, aunque no entendía por que ikirami pensaba que era alguien peligroso.
Despues de hablar un poco mas, mencionó que se sentía rara, como si la barriga le pidiera comida y sentía como el corazon se le aceleraba, como con cada toque su piel se erizaba... ¿eso era amor? tambien dijo que le daban ganas de hacer cosas privadas, algo que la tontatta no había llegado a experimentar, así que claramente no debía de tratarse de amor.
-No sabría decirte, no recuerdo sufrir patologias parecidas aunque tampoco me había parado a pensarlo, lo que se nunca me ha pasado a sido tener ganas de hacer cosas privadas, pero eso desde siempre, igual esas cosas no son para mi. uhm. Bueno. Por supuesto que le quiero, forma parte de un grupo de cazadores y nos encontramos en Whisky peak al principio de la corriente Rakusaí, eran el y una persona de genero fluido llamada Gideon y les quiero mucho a ambos, me dieron fuerza a seguir cuando estaba pasando por un momento duro... aunque aun sigo pasando por eso pero he mejorado mucho de hecho.
Despues de que la pelirroja hablara, esta indicó a Garnet de que opinara. El dijo que ella tambien le había ayudado a superar sus problemas, ¿acaso eran terapeutas y la marine no lo sabía? la verdad es que le vendría bien. de las cosas que Ryze había prestado especial atención era cuando este decía que antes la odiaba por el simple hecho de ser marine, y solo podía pensar en aquellos libros que tenían un tipo de amor llamado: De enemigos a amantes o algo así. quizá era un tipo de relaciones de esas, pero tenía que presar mas atención, hablando de la diferencía entre cariño de pareja y de colegas... ¿se diferenciaba? hacíendo memoría recordaba que se sentía mas agusto y feliz con Kevin, aunque con Gideon tambien se sentía bien, pero lo de Kevin era algo distinto o eso suponía, ¿se referían a eso? que cosas mas interesantes.
-A mi tambien me pasa... llevo mucho tiempo sin verlos y me duele mucho, fueron y son los primeros amigos que hice en serio, pasamos por varias cosas juntos y bastantes entrenamientos, se podía decir que forjamos nuestra amistad en batalla, aunque bueno... yo sabía que tenía ventaja Miraría de reojo a Ikirami, obviamente no tenía pensado revelar su fruta a un desconocido pero simplemente quería asegurarme de que ella supiera a que me refería al hablar. -Pero cuanto mas tiempo pasabamos juntos mas alegre estaba, era... algo diferente, aun no conozco demasiado al grupo, llevo poco con ellos y tampoco hemos hablado demasiado... lo ultimo que hice fue un combate con Joe y sephi, aunque no se sintió tan bien como cuando peleaba contra Kev y Gideon, supongo que si que me duele mucho estar separada de el--llos, no me gusta esta sensación. Se quedaría unos segundos pensativa. -Aun me queda mucho que aprender de este mundo y de todos los conceptos y cosas que hay.
La marine bajó la cabeza, despues se dió cuenta de que el pelirrojo se estaba poniendo nervioso mirando por el camono por el que estaban caminando, haciendo referencía a que un brujo se la había liado.
-Los brujos no existen, eso son cuentos de hadas que nos cuentan para que tengamos miedo. Si es algo con poderes tiene que tratarse de una fruta del diablo De hecho.
Conforme Ikiramiy Garnet contaban, cada uno, como vivió cada uno el enamoramiento respecto al otro y el como se conocieron, la tontatta iba relatando como se sentía al respecto con sus sentimientos y con sus gustos, llegando a confesar que no le iba aquello de hacer cosas privadas. Para alguien tan salido como Garnet, era algo inconcebible, aunque en cierto modo, muchas veces pensaba que era el único meramente interesado en el sexo entre sus amigos, por lo que no merecía darle demasiadas vueltas. Remarcó que le quería y detallando que aquel chico, el cual conoció en Whiskey Peak, era un cazarrecompensas junto a una persona de género fluido llamada Gideon.- ¿Género fluido? ¿Será como Aurora? - Se preguntó a sí mismo, pensativo, sin conocer exactamente que era eso de "género fluido", pero relacionándolo, de alguna forma, con su difunta y anterior amada. La tontatta prosiguió, contando que, fue gracias a esos dos que pudo salir de un momento muy duro, uno que, aunque estaba mejor, le seguía perdurando en cierta manera. Garnet miró de reojo a la marine, con la boca ladeada. No sabía que es por lo que habría pasado, o por que estaba pasando, pero por lo que había comentado, ese Kevin podría ser perfectamente su colega. Al final, Sasha y Tobías fueron vitales para que el músico no cayera en una de las más absolutas depresiones, y son sus más preciados amigos, y no había más que hablar.
Tras decir lo mucho que les echaba de menos, pues fueron sus primeros amigos de verdad, hasta el punto de que hacían incluso entrenamientos amistosos. Recordó, entonces, la fruta que la propia Ikirami le ha dicho que poseía la tontatta, siendo un poder que le permitía generar y controlar el veneno.- Pueje... Vaya entrenamientos tenían que salir de allí...- Bufó para dentro. Sin embargo, quitando la aparente peligrosidad de esas batallas, Ryze sentía como, el pasar más tiempo con ellos, hacía que estuviera más alegre. Nuevamente, aquello podría ser indicativo de un vínculo muy fuerte de amistad, aunque tampoco podría descartar que hubieran otros sentimientos más fuertes involucrados. Ciertamente, para una persona sin apetito sexual, es algo más complicado determinar si hay amor de amistad o de pareja. La propia Ryze confesó que aún le quedaba mucho por aprender, ¿y no era acaso la vida sino un continuo aprendizaje? - Para que alguien como el menda piense eso... Puejjeje. - Rio internamente.
Fue entonces cuando, lamentablemente, habían sido llevados a un lugar completamente distinto que el que habían hablado. En lugar del puesto de bebidas al que querían ir, habían llegado a una zona apartada del parque, justo en la otra punta del lugar dónde vendían el refrigerio. Si todo el parque se caracterizaba por estar poblado de cerezos, el sitio en el que se encontraban ahora estaba lleno de barro, bastante rosa y de buen ver, pero no dejaba de ser barro. En ese momento, Ryze, sin ningún tapujo, dijo que los brujos no existían, haciendo que Garnet abriera los ojos de sopetón, como si de un gato se tratara, y se le pusieron los pelos de punta. Miró rápidamente a Ikirami de reojo, que parecía estar distraída, para enfocarse en la tontatta, poniendo, con nerviosismo, su índice derecho frente a su boca.- Shhhh... Cuidado con lo que dices, tronqui, ¿es o no es? - Intentó susurrar, lo máximo posible, para que su novia no se enterara de aquello. Con lo orgullosa que era, debía seguir creyendo en que, no tenía un pésimo sentido de la orientación, sino que había una fuerza externa que le cambiaba todo el rato las cosas de sitio.
Justo en ese instante, Ikirami dijo que se había acordado de un asunto que tenía que hacer, pero que luego a la noche, como era habitual, se verían.- Venga churri, nos vemos esta noche, ¿es o no es? Ponte guapa como siempre... - Le comentó a la pelirroja dándole un beso en la mejilla para, después guiñarle un ojo. Yéndose entonces de la escena y, quedándose tan solo la tontatta junto al skypiean.- ¿No es preciosa? - Preguntó, después de exhalar un profundo suspiro.- Bueno, volvemos a estar los dos tronqui... - Comentó, mirando aún hacia la pelirroja alejándose, para luego ponerse de cuclillas para estar a una mejor altura para la tontatta.- Y ni te rayes, ¡juro por el rock and roll que no haré nada raro! ¿Es o no es? - Prometió Garnet a Ryze.- Ah, y una cosa que se me pasó por la chaveta, aunque no te vaya eso del sexo, suelta, ¿te gustaría dormir con él románticamente, que te acariciara o te diera besos cariñosamente? - El skypiean sonrió con picardía, para chasquear sus dedos de su diestra y terminar señalando a la tontatta.- Porque eso no tiene nada que ver con hacer el chocobollo y yo me muero de ganas de hacerlo siempre con Iki puejeje...- Declaró con una amplia sonrisa. Entonces, cuando le hubo respondido, se levantó y empezó a mirar a su alrededor.- Bueh, ¿qué te hace hacer? ¿Vamos a por unas bebidas o qué? -
El paseo junto a Ikirami y Garnet estaba siendo interesante, quiero decir, no era para nada del otro mundo, se notaba que yo era el tercer ruedin por así decirlo, hablaban de sus cosas, lo cual era normal, al fin y al cabo era una pareja, por lo que tampoco podía pedirles mucho, pero por lo menos hacía un buen día, me fijaba en las personas que iban pasando y a sus ropas, opinaba que la gente de la isla tenía un sentido de la moda bastante exquisito, por lo que conforme les miraba, tomaba algunos apuntes mentales sobre como vestir mejor, una nunca sabe cuando le podría venir bien cambiar un poquito de look, lo cierto era que ni siquiera me había dado cuenta del cambio en los visuales del parque hasta que dé repente Garnet se acercó a mi y me puso un dedo enfrente de mi cuerpo, dedo el cual era casi tan alto como mi dedo, ay, echo de menos Green bit, ahí todo era de mi tamaño... pero bueno, que el caso es que Garnet puso el dedo y así de forma misteriosa me dijera que tuviera cuidado con lo que decía, ¿por que? si lo que yo dije sobre los brujos era verdad.
-De hecho, lo cierto es que no me puedes negar la realidad, algo como un brujo no existe, lo que si que podría pasar es que una persona con una fruta del diablo rara, no se, la Noroi Noroi no mi o algo así, una fruta de maldiciones, yo que se, yo no se de esas cosas.
El hecho de que aquel señor con alitas le echara la culpa a un brujo de algo, me parecía bastante estupido, pero bueno, tampoco es algo que realmente me importe ya que no es mi relación ni es una persona que me importe, así que simplemente le seguí el rollo y despues me quedé completamente callada, moviendo las piernas lentamente de atras hacía delante por que... bueno, tampoco tenía nada mas que hacer, para empeorar la situación, Ikirami dijo que se tenía que ir, no dió ninguna razón concreta pero se le veía con prisa, quizá habia perdido su cita para la peluquería, o su manicura, o cualquier cosa que hacen el tipo de chicas como ella, despues de esó preguntó: ¿No es preciosa? y luego suspiró, como si fuera la ultima vez que la fuera a ver en mucho tiempo, aunque probablemente se fueran a volver a ver, de hecho, creo que habían quedado esta noche ni so me equivocaba. -Objetivamente hablando, supongo que es de las chicas mas guapas que he visto, aunque como tampoco me fijo mucho en la gente normalmente de hecho, es como si te dijera que esta piedra es la mas bonita que he visto. Dije señalando una piedra que había en el suelo, la cual, si que era bastante bonita, por lo menos en mi opinión, despues de eso, volvió a ponerse de cuclillas para estar a mi altura, diciendo que no me preocupara, que no me iba a hacer daño.
-Teniendo en cuenta mi puesto como fuerza de seguridad publica, estoy bastante segura de que podría ganarte en una batalla, no tienes que decirme que no me preocupe, supongo. Confio mucho en mis habilidades.... y en mi compañera, te querrá por algo.
me quedé pensando un poco sobre el tema que decía el pelirrojo, ¿que mas sentía por Kevin?, pues... no lo sabía.
-No lo se, nunca me lo he planteado, no se como se siente y la verdad es que no estoy muy acostumbrada a las relaciones publicas, debido a ciertos poderes que poseo me da cosa que las personas me toquen, obviamente no puedo compartir información con un civil, pero imagino que lo entenderas. no se que tiene que ver con Bollo de chocolate con todo esto, pero me alegro que te guste cocinar con Ikirami.
Despues de eso, saltaría para subirme en la cabeza de Garnet, agarrando sus antenas como si fuera un coche teledirigido y las movería en dirección a la tienda de zumos.
-Vamos a por zumos, quiero uno morado, me gustan mucho. invito yo, que para algo me sirve la paga.... AH, es verdad, tengo que ir a comprar un martillo para enviarselo a Kevin, es de un gremio de cazadores llamados GhostBusters.
La tontatta seguí erre que erre con que los brujos no existían, y Garnet no ponía en duda aquella afirmación por supuesto - aunque el anciano que le quitó la fruta y le dejó la cicatriz de su abdomen si que tenía pinta de ser una especie de hechicero -, pero no podía dejar que dijera aquellas palabras delante de Ikirami y que pudiera herir su orgullo. Por suerte o por desgracia, la pelirroja, por desconocidas razones, tuvo que irse, dejando al skypiean a solas con la pelimorada, no pudiendo evitar Garnet suspirar de enamoramiento mientras observaba a la bellísima mujer alejarse, expresando lo preciosa que era casi sin darse cuenta, comentario que no pasó desapercibido por Ryze, quien si que coincidía que si que era de las mujeres más bonitas aunque ella no se viera interesada en ese tipo de cosas.- Bueh, aunque no le interese, ha dicho que es de las pibitas más buenorras que ha conocido... Al menda le vale.- Pensó, mientras la tontatta señalaba una piedra, añadiendo que para ella era como decir que esa misma piedra era la más bonita que había visto.
En ese mismo momento, el músico se puso de cuclillas, para tener más cerca a la marine, pudiendo ver con mayor calidad la piedra a la que señalaba, la cuál era rosa y con purpurina.- Eh, pues si que es bonita el pedrolo este...- Se quedó pensativo, durante un instante, apreciando la belleza de aquella roquita, cuando volvió en sí mismo e intentó tranquilizar a la mujercita de que no le haría daño, respondiendo la tontatta de que, como marine, podría ganarle sin problema en una batalla, confiando plenamente en sus habilidades y en las de sus compañeras. Este comentario, hizo arquear la ceja izquierda de Garnet, al mismo tiempo que esbozaba una sonrisa llena de picardía.- Así que podrías ganarle al menda, ¿huh?- Preguntó, con cierto tono desafiante, pero buen rollero. Ya conocía el poder que poseía Ryze, un poder que, sin duda, debía ser muy destructivo y devastador para una persona tan pequeña, lo cuál, medirse bélicamente con ella, le causaba demasiada curiosidad... Pero no podía hacerlo, al menos por Ikirami.- En otra ocasión, puede...- Concluyó.
Antes de proponerle a Ryze de hacer algún plan, estando aún de cuclillas, Garnet quiso incidir algo más en la relación que tenía ella con Kevin, estando la tontatta aún confundida, pues no estaba demasiada acostumbrada a las relaciones públicas, lo que llevaba a pensar al pelirrojo, ¿quizás había sido la chica una loba solitaria durante gran parte de su vida como el pirata, antes de que conociera a los Shogun Gari? Además, matizó que poseía poderes que le dificultaba el poder tocar a las personas, refiriéndose obviamente a la habilidad que le comentó Ikirami que poseía. Seguidamente, malinterpretando por completo la expresión referente a realizar el delicioso, Ryze expresó su alegría a que le gustara cocinar con Ikirami. Aunque no era a lo que se refería, si era cierto que, recién aprendido el arte de la gastronomía, Garnet amaba cocinar tanto para su novia como sus amigos y ver la satisfacción que se dibujaba en sus rostros tras probar sus platos. Aún le quedaba mucho por mejorar, sí, pero era algo parecido a lo que le generaba cuando el público alababa su música.
Justamente después, tras volver a ponerse de pie, Garnet ofreció a la tontatta si le apetecía hacer algo subiéndose, entonces, a la cabeza del músico, agarrándose a sus antenitas, tal y como lo hacía Bepso, orientando sus pupilas hacia arriba, mientras se quedaba boquiabierto y una lágrima saltaba de su ojo derecho. Al mismo tiempo, Ryze coincidía con ir a por algo de bebercio, queriendo ella un zumo morado, y ofreciéndose a invitarle al pirata, cambiando el rostro de sorpresa del músico por una de sonrisa.- ¿Qué apoquinas tú? PUAJJAAJA, ¡de puta madre tronqui! - Exclamó, subiendo su mano derecha a la altura de su cabeza, con el pulgar extendido hacia arriba comenzando a caminar, entonces, hacia dónde verdaderamente estaba el puesto de bebidas.- Así que los GhostBusters eh... Ni pajolera idea de ese nombre, al único cazador que conozco es a un tal Sohem, y ni siquiera sé si me cae bien, mal o me la pela, ¿es o no es? - Confesó, apareciendo en su mente la imagen de aquel enmascarado que le generaba sentimientos encontrados porque, si bien su hermanita, Sasha, le tenía en un pedestal, también era cierto que había intentado asesinar al que ahora era su capitán.- Bah, no tiene sentido comerse el tarro con eso ahora. - Concluyó.
Mientras se dirigían a conseguir la bebidas Garnet, llevando sus manos a su cogote, no podía parar de darle vueltas a aquello que había comentado la tontatta. Si su historia era parecida a la suya, quizás, hablarlo con ella podría ayudarla en cierto punto. Y si, el músico era consciente de que era una marine, pero primero, no le generaba el mismo repudio que los otros perros a servicios del gobierno y, segundo, era amiga de Ikirami, lo cuál era razón de sobra para esforzarse en tratarlos bien. Suspiró.- 'Cucha, tronqui, el menda no tiene ni idea de cuál es la razón de que no estés hecha a las relaciones públicas... - Se pausó durante un par de segundos, intentó encontrar las palabras más adecuadas para su mensaje.- Pero el menda te entiende, ya que, hasta no hace mucho, he sido un tigre solitario, un paria de la sociedad, ¿es o no es?- Comentó con una sonrisa ladeada, sin saber siquiera que cara estaría poniendo Ryze al respecto, o si le estaba importando lo que decía tan siquiera.- Pero hay peña que te cambia por completo, ¿es o no es? - Dijo, esbozando una amplia sonrisa, e imaginando los rostros de los que eran su familia, los Shogun Gari, Alas Negras e Ikirami. Todas las personas que había ido conociendo y que le habían marcado, para bien, en su vida.- Espero en el alma que esos Kevin y Gideon, y tus compis de la marina hagan que cada vez te hagas más y más a relacionarte con más peña puejeje... - Le deseó, de corazón, que le fuera bien a la tontatta.- ¡Ah! Y otra cosa, mariposa...- Exclamó, quitando las manos de su cogote, para chocar sus dos puños, a la altura de su pecho.- Eso de que me ganas en un combate... ¡PUAJAJAJA! Al menda le gustaría verlo en un futuro, ¿es o no es? - No pudo evitar aceptar el pequeño desafío que le había dejado la marine. En ese momento se encontraban a medio camino hasta llegar al puesto de bebidas.