60 de Verano, Año 17.
9:14, algún lugar del Nuevo Mundo, entre Marineford y Risky red.
Mis ojos cerrados mientras amanecía. Mas no divagaba en sueños.
Siempre había disfrutado de la meditación, desde que era niño y lo necesitaba para evadirme de mi hogar, en mitad de un bosque negro entrenando con un wakizashi oxidado. Sin embargo, desde hace unos años se había vuelto una tarea ardua que requería de una concentración exquisita. Mi cabeza parecía no funcionar adecuadamente cuando tenía que pelear al máximo nivel y, sabía, por premonición o por mera deducción, que uno de esos momentos se acercaban. Si la batalla se aproximaba de manera inexorable, necesitaba preparar mi mente y, había decidido retomar el sano hábito en mi camarote, sentado sobre un zafú en posición de seiza mientras toda la habitación se helaba por mi presencia. Transformado, cubierto por el manto blanco, apartaba los pensamientos intrusivos uno a uno con las manos abiertas y relajadas. La marcha de Joe, la ausencia de mis compañeros, la nostalgia de mi hogar, el afecto de madre, la voz de Selene. Algunos pensamientos lógicos, otros no tanto, pero todos llegaban y se marchaban con calma, sin alterarme. Finalmente suspiré y relajé mi cuerpo, reduciendo mi tamaño y volviendo a mi forma natural. El lobo cada vez parecía responder mejor a mi llamado y, sospechaba que llegaría el día en que no sentiría sus fauces intentando arrancar el pomo de la puerta de mi mente para entrar.
En situaciones como esta, agradecía una buena conversación. Si bien estaba acompañado por alguien más que mi timonel Kraven, no tenía aun la realación con los ahora miembros de la División 9 como para hablar de ciertos temas como podía hacerlo con Joe. Y sinceramente, no sé si Joe mismo era la persona que me apetecía ver. — Qué cojones… — dije golpeando mis mejillas con ambas manos para sacarme del trance y después, eché la diestra hacia mi bolsillo derecho sacando el inmaculado Den Den Mushi y comencé a marcar. Tras esto el caracol comenzó a hacer su ruido característico hasta descolgarse pasado un tiempo. — ¡Benditos los oídos! — saludé, irónicamente entre risas — ¿Como estás? ¿Problemas por el Paraíso? — pregunté al caracol esperando la respuesta.
Resumen
Finalizo mi meditación y llamo por Den Den Mushi.
Akuma
Inu Inu no mi: Modelo Okuchi no Makami
Zoan Mitológica
4
La Inu Inu "Perro": Modelo Okuchi no Makami es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse a voluntad en una deidad lupina
Especificaciones
El Okuchi no Makami en su forma completa mide un metro y medio hasta la cruz, y dos metros de largo hasta la cola, con unos cincuenta centímetros más con su cola. Su peso será de ochenta kilos. Es completamente de color blanco.
En forma híbrida el usuario camina a dos patas, que se han convertido en las patas con garras del animal, ve incrementada su altura en +1/2 de la que posea y doblará su peso. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz, será sustituida por la forma del animal, incluyendo la nariz por el hocico, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por pelaje blanco a excepción de la mandíbula y la boca, el pecho y el vientre. Sus manos ganarán unas afiladas garras que permiten al usuario sujetar herramientas y objetos con ellas. Le brotará una cola característica del animal desde la rabadilla, que tendrá una longitud de 1/2 de su altura total.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 230 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva sólo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 100 CA y para la completa 190 CA. La transformación cuesta 140 de energía y después, 45 de energía por turno.
Control de Akuma: 100 CA: Híbrida | 190 CA: Completa | 230 CA: Transformación inmediata.
Ventajas: Te otorga 4 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +20 a la fuerza, +20 a la resistencia, +30 a la agilidad.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: Makami
Criatura Legendaria
Pasiva
Gracias a tu condición como criatura de leyenda y por tus increíbles poderes mitológicos, adquieres de forma permanente un +30 al atributo FUERZA. Además, tus garras estando transformado en forma completa o híbrida, ganan la peculiaridad de ser calificados como "arma de filo" pudiendo hacer ataques de este estilo con ellos.
Código: zoanmakami01
Deidad Protectora
Pasiva
Debido a tu divinidad y la férrea fuerza de voluntad que se encuentra latente en ti, obtienes de forma permanente un +25 a la VOLUNTAD y un +20 a la RESISTENCIA.
Código: zoanmakami02
Elemento Hielo
Pasiva
Debido a tus capacidades gélidas, estando transformado, ganas acceso al "estilo elemental hielo" con el que podrás crear técnicas con el efecto frío o congelación.
Código: zoanmakami03
Aura Gélida
Pasiva
Todo aquel que esté a menos de 10 metros de ti cuando te transformes en tu forma completa o híbrida, sufrirá el efecto frío mientras estés transformado debido a la helada presencia de tu aura. De igual modo, ganas inmunidad a los efectos calor, quemadura, frío y congelación mientras estés transformado. Si recibes alguno de esos efectos sin estar transformado te afectará y no será curado con tu transformación.
— Oe oe... — susurré con desesperación viendo aquellos papeles.
Los informes que me llegaban vía gaviota sobre las deudas y los contratos del banco sólo indicaban que necesitaba más hombres capacitados a mi servicio para poder cubrir la necesidad de demanda de recaudación, o ponerme a hacerlo por mi mismo. Había un par de deudores, o cuatro, ya ni lo sabía, que habían excedido el año de pago y no habían hecho ni atisbo de cerrar su deuda, y habría que ir a recordarles cuánto dinero me debían y esperar que sin un miembro - personal o de su tripulación - pudieran conseguirlo. El sonido del Den Den Mushi me sacó de mis propias elucubraciones en el despacho de mi camarote — Qué — respondí seco descolgando el den den mushi.
La voz al otro lado de la línea era bien conocida para mi. Una que me hizo alzar las cejas y abrir los ojos ligeramente mientras le escuchaba preguntarme que qué tal estaba y que si tenía problemas por el Grand Line — ¡El perro del gobierno se digna a rascar la puerta de casa! — le dije, bromeando — ¿Dónde cojones estás? Espero que esto no sea una llamada para pedir un rescate o algo asi — añadí, también en broma, recostándome sobre la silla y subiendo los pies al escritorio. Sabía de sobra que Viktor no tendría problemas para defenderse sólo en ningún momento — Justo estaba pensando en ti. He recibido unos informes de los deudores del Goldreich y hay un par que habría que hacer una visita... durante estos meses he encontrado a un trío interesante, pero están muy verdes. Voy a necesitar que te encargues de esto — le dije sabiendo que podía confiar en que Viktor resolvería el problema y quedé esperando su respuesta con calma para poder seguir dándole indicaciones.
La respuesta que esperaba. Y que necesitaba.
Un seco “qué” como si lo hubiera llamado a la puerta de su camarote del Kaiser Panzer mientras contaba monedas y le hubiera hecho perder la cuenta. Casi me sonreí recordando alguna situación similar. Dejé el caracol sobre la mesa y me senté delante de él, escuchando como la voz de mi viejo amigo y jefe retornaba desde algún lugar del Grand Line. Como era de esperar lanzó un pequeño puñal con una ironía, mas ya sabía que era la forma de Sohem de hablar. Primero preguntó por donde me encontraba y después me reconoció que estaba pensando en mí. — ¿Qué? — pensé anonadado. Acto seguido me contó que estaba haciendo acopio de deudores y la cosa se tornó más clara, había trabajo que hacer. Mi sorpresa vino cuando dijo que tenía un trío en mente pero “muy verdes”. Me extrañaba tanto que Sohem fuera recogiendo gente que no diera la talla que simplemente despertó mi curiosidad. Puede que el ambiente en la organización estuviera cambiando y finalmente vayamos a formar a nuevos reclutas. A mi me servía, desde luego. Finalmente me dijo que necesitaría que me encargara de ello. Miré al caracol en mi mesa.
— Pues, sigo en el Nuevo Mundo. — dije rascándome la coronilla con la diestra — De hecho, ahora mismo voy con la División 9 de camino a Risky Red. Bueno, casi con toda… Joe ha abandonado forzosamente al equipo para irse con los Zoodiacool. — relaté, encogiéndome de hombros y poniendo cara de circunstancia — He conseguido que me acompañen a capturar una presa que llevo rastreando unos años. Cuando me la cobre, estaré libre y, ya sabes… Solo necesito un nombre y una foto. — espeté con confianza — ¿Los tienes localizados? ¿Es grande la deuda? — pregunté para ir copilando datos mientras acercaba a la mesa un papel y un lápiz para anotar los detalles, pese a que sabía que lo recordaría sin problema.
28-06-2026, 09:18 PM (Última modificación: 28-06-2026, 09:19 PM por Sohem.)
— Nah son un par de subnormales que han pedido calderilla, pero nadie se hizo rico regalando pasta — le concreté ante su pregunta — Por lo que veo en el contrato su nombre coincide casualmente con alguien con wanted, un tal Dramas y un tal Merlín, poca cosa, no suman ni entre los dos los cuatrocientos millones que valía el pelirrojo ese que tuvimos en el barco — dije tratando de hacer memoria sobre ellos, sin dar datos exactos gracias - o por culpa - de mi falta de retención de información básica — Tú disfruta de la aventura con la guardería de Joe, no me extraña que se haya pirado, había una con cuernos que parecía que tenia algún tipo de retraso mental ¿te acuerdas de ella? ¿la que gritaba como una puta loca premenstrual en la reunión que tuvimos en la marina? wryyyy ha ha ha ha le aticé de lo lindo en el entrenamiento ese, y creo que fue la que se rindió en el combate de Skypiea antes de el mío WRYYY HA HA HA HA — reí de nuevo, alegre, echándome atrás en el asiento. Claro que me acordaba, y Viktor seguramente se acordaría mejor — Vaya puta panda... Joe hace bien en irse a ligas más grandes. Si no te rodeas de gente competente su mediocridad de acabará absorbiendo... ten cuidado tú y no te pegues mucho a ellos por si acaso — le dije como consejo o advertencia a mi amigo, para que no acabase supliendo el puesto de canguro de Joe en el futuro cuidando de esa división disfuncional.
— Y hablando de eso, he encontrado tres cosas en mi viaje. Una cosa pelirroja, una cosa ciega, y una cosa interesante. Los dos críos todavía tengo que ponerlos a prueba, aunque tienen potencial... pero no sé si tendrán el estómago para este trabajo y esta forma de vida. El otro — hice una pequeña pausa volviendo a echarme hacia delante y mirando hacia la puerta, bajando un poco el tono de voz — El otro es un quiero y no puedo de proyecto de algo que en el futuro puede ser interesante, pero hay que darle muchas hostias a ese metal todavía para poder blandirlo bien — añadí, refiriéndome claramente a Jin Onizuka — También lo pondré a prueba y luego veremos, por el momento volveré dentro de unas estaciones a Foodvalten, necesito reparaciones en el brazo y un casco nuevo, no preguntes — las palabras viajaron de mi Den Den Mushi al suyo sembrando las semillas de esta conversación y poniéndole al día y al tanto de todo lo importante.
Echaba de menos hablar con Viktor.