Salí de mi ensimismamiento cuando Joe me habló, nunca le había enseñado nada a nadie y hacerlo con un superior y más com lo que estaba por venir, la idea de hacer daño a Joe no era algo que me agradara lo más mínimo. En fin, tocaba hacerlo. Intenté recordar como lo hacía Jalise y me dirigí a Joe:
-Muy buenas noches, Joe, desgraciadamente la noche no va a ser agradable para ninguno de los dos Este entrenamiento es infernal.
Lo siento amigo, pero tengo que ser duro. Esto me va a doler más a mí que a ti, pero es necesario, la primera parte también es necesaria, kalifa al menos me lo enseñó así.
-Verás, como bien sabes, estamos aquí para entrenar el Waki de armamento, te voy a ser sincero, a mí no me lo querían dejar entrenar en principio, creo que ya conoces en qué consiste y lo que pretendemos conseguir con el, tocar lo intangible, ese es el nivel que conseguí dominar tras dos duros días de palos y más palos, estoy seguro de que tú podrás dominarlo tan bien como yo mucho más rápido, pero me preocupa que tú no tienes al fénix para regenerar el dolor y las heridas que causa este entrenamiento, quiero que a lo largo del entrenamiento, si en algún momento no puedes continuar me digas que pare, intenta llegar a tus límites pero no los sobrepases por favor.
Era imprescindible dejar claras las cosas antes de empezar, cogí un leño pequeñito de los que tenía preparados para la hoguera y lo agarré con fuerza, era duro pero no le rompería ningún hueso a mi amigo con el, lo suficientemente resistente como para empezar el ejercicio:
- ahora necesito que te arrodilles, voy a golpearte en todas las partes de tu cuerpo con este palo, lo haré fuerte y repetidas veces, no sé explicarte el porqué pero lo cierto es que esto aumentó mi resistencia y el control de los músculos de mi cuerpo. Es un poco al revés de lo que nos enseñaste ayer, digamos que aquí necesitamos sentir el dolor, sentir cada músculo del cuerpo, cada terminación del mismo y activarla, suena bien en la teoría, pero como te digo Joe, perdóname, te voy a moler a hostias, me va a doler más a mí que a ti ¿ estás dispuesto a ello? ¿Comenzamos?
-Muy buenas noches, Joe, desgraciadamente la noche no va a ser agradable para ninguno de los dos Este entrenamiento es infernal.
Lo siento amigo, pero tengo que ser duro. Esto me va a doler más a mí que a ti, pero es necesario, la primera parte también es necesaria, kalifa al menos me lo enseñó así.
-Verás, como bien sabes, estamos aquí para entrenar el Waki de armamento, te voy a ser sincero, a mí no me lo querían dejar entrenar en principio, creo que ya conoces en qué consiste y lo que pretendemos conseguir con el, tocar lo intangible, ese es el nivel que conseguí dominar tras dos duros días de palos y más palos, estoy seguro de que tú podrás dominarlo tan bien como yo mucho más rápido, pero me preocupa que tú no tienes al fénix para regenerar el dolor y las heridas que causa este entrenamiento, quiero que a lo largo del entrenamiento, si en algún momento no puedes continuar me digas que pare, intenta llegar a tus límites pero no los sobrepases por favor.
Era imprescindible dejar claras las cosas antes de empezar, cogí un leño pequeñito de los que tenía preparados para la hoguera y lo agarré con fuerza, era duro pero no le rompería ningún hueso a mi amigo con el, lo suficientemente resistente como para empezar el ejercicio:
- ahora necesito que te arrodilles, voy a golpearte en todas las partes de tu cuerpo con este palo, lo haré fuerte y repetidas veces, no sé explicarte el porqué pero lo cierto es que esto aumentó mi resistencia y el control de los músculos de mi cuerpo. Es un poco al revés de lo que nos enseñaste ayer, digamos que aquí necesitamos sentir el dolor, sentir cada músculo del cuerpo, cada terminación del mismo y activarla, suena bien en la teoría, pero como te digo Joe, perdóname, te voy a moler a hostias, me va a doler más a mí que a ti ¿ estás dispuesto a ello? ¿Comenzamos?
![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
