26-07-2024, 07:43 PM
Leyenda
Era un día soleado de cielo despejado el cual parecía no tener fin al unirse en el horizonte con el mar, teniendo el mismo color, el día era de temperatura cálida pero no calurosa y gran parte de esa culpa la tenía esa leve brisa que ahora me golpeaba por detrás como si me empujase hacía algún lugar en concreto. “Parece que voy en la dirección correcta-ko…” me dije como persona que cree en el destino, al sentir como me empujaba aquella leve brisa.
Entonces cuando aún no había caminado ni unos 5 metros, junto a la brisa llego un grito el cual parecía llamarme. Me giré buscando la procedencia de esté y para mi sorpresa, de no haberlo visto antes, a unos veinte metros de distancia había un navío anclado en la costa, en el había una persona con pelo rojizo y algo que de lejos no pude distinguir bien, pero parecían ser unos cuernos como los míos. “¿Un Oni-ko?” me pregunté mientras me limpiaba los ojos por si eran visiones, pero al cerrar y abrir los ojos allí seguía la visión, la persona realmente era alta, no tanto como yo, pero lo suficiente para destacar encima de aquel navío, además llevaba agarrado un gran pez por la cola, el cual parecía zarandear levemente.
- No, no soy de aquí-ko. – contesté a su pregunta sin alzar la voz, y por lo tanto, sin darle importancia a que seguro le sería imposible a aquel ser escuchar mi respuesta a esa distancia. De repente un fuerte rugido trono en el interior de mi estómago. “Vaya… tengo hambre-ko…” pensé mientras me tocaba con la mano izquierda el estómago. “¿Capaz ese ser quiera compartir ese gran pescado conmigo-ko?” seguí pensando a la vez que me apoyaba a Lucille, la cual llevaba sujeta con mi mano derecha, sobre mi hombro derecho y empezaba a caminar tranquilamente hacía el navío.
Durante el breve camino, empecé a recordar lo sucedido antes de caer desmayado y entonces con mi mano izquierda buscaba por mi cintura la bolsa de comida que me dio en su día Targon, la encontré atada a mi cinturón medio vacía, en la cual solo quedaban algún muslo de pollo. También encontré atada al cinturón, pero en el otro lado, la gran vasija llena de cerveza, la cual no estaba completamente vacía, más bien aun quedaba la mitad de su contenido.
Con todas mis pertenencias ya encontradas, también pude encontrar el pequeño den den mushi, que había comprado en el archipiélago Notice, en el bolsillo derecho del pantalón. Levante la vista hacía el navío el cual ya estaba a unos 10 metros y pude observar claramente, que aquello que pensaba que era un gran pez, se trataba de un pez extraño, el cual tenía cola con aleta, pero su parte superior parecía la de un humano, ya que tenía brazos grandes y fuertes, esté pez debía medir unos 2,5-3 metros.
“Mierda… yo eso no me lo voy a comer… voy a tener que conformarme con estos pequeños muslos que me quedan en la bolsa-ko” pensé mientras seguía acercándome al navío, metí mi mano izquierda dentro de la bolsa y agarre uno de los muslos de pollo que había dentro, luego me lo llevé a la boca sin mirarlo. “Parece que llevaba bastante rato dentro del agua… están muy húmedos-ko…” me dije poniendo cara de asco al masticar el pollo, el cual estaba tremendamente mojado y salado, aun así, mi vicio por la comida y el hambre que tenía me impedía dejar de comer.
Y así llegué al navío frente aquel ser, con Lucille agarrada por mi mano derecha y apoyada en mi hombro derecho, y con mi mano izquierda agarrando un muslo de pollo llevándomelo a la boca. Ya de cerca puder distinguir que aquel ser aparentaba ser realmente una pequeña Oni de unos 4- 4,5 metros de alto y de sexo femenino, con el pelo rojizo. A la cual me quede mirando con tranquilidad y curiosidad.
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