27-07-2024, 12:45 AM
Una vez llegué allí, Karl me devolvió el saludo.
Aunque tengo que reconocer que la notaba intranquila, nerviosa. Con ella era posiblemente la única persona con la que no necesito usar mi Haki de Observación para saber como se siente o se encuentra, pues la conozco muy bien, como la palma de mi mano. Algo me decía que estaba dándole vueltas a como enseñarme el Haki de Armamento, posiblemente, porque no se sentia capaz de ello. Así que tenía que dar todo de mí mismo para aprenderlo bien y, sobre todo, ella se sintiese bien consigo misma, era lo que más me importaba, que no se sintiera un lastre o algo similar.
Comenzó diciendo que la noche no iba a ser para nada agradable, contradicción mi expresión anterior. Me llevé la mano derecha a la barbilla — Ummm... ¿A qué te refieres? — Pregunté con duda.
Tras esto, Karl comenzó a relatarme un poco su experiencia cuando lo aprendió en la isla del cielo, y desde luego, la anécdota me dejó perplejo. Parece ser que aquel entrenamiento fue más duro de lo que pensaba, pues Karl se llevó duros golpes y palos para poder aprenderlo. No dudaba de mí, pero sí tenía miedo de que, al no contar con una capacidad regenerativa tan bestia como la suya, pudiera tener consecuencias graves en mi persona, realmente estaba asombrado por ello.
— Vaya, lamento escuchar eso Karl... no sabía que fue algo tan duro para ti — Le comenté algo triste, mientras ella se dirigía a coger unos leños que ya tenía preparados con anterioridad.
Continuo hablando, esta vez dando las instrucciones de como íbamos a proceder a entrenarlo, y digamos que su explicación fue... peculiar. Iba a consistir en, literalmente según dijo ella, "molerme a hostias" y aguantar todo lo que pueda para que así mi cuerpo pudiera fortalecerse y ser más resistente. Una gota de sudor salió de mi frente, cayendo por mi rostro, no estaba dando crédito a lo que escuché — ¡U... un segundo, Karl, espera! — Grité poniendo mis manos abiertas, enfrente de ella, a modo de stop.
— ¿Venga, va, estás segura de que esto es necesario? Lo veo un poco... no sé, ¿bruto? ¡O sea, no estoy cuestionando tu manera de entrenar, pues parece ser que pasaste por lo mismo! Pero no sé... ¿No crees que haya otra manera de poder realizarlo y así no... "molerme a hostias"? — Pregunté nervioso.
— ¡Es por asegurarme, eh! Quiero entender bien como va esto del Haki de Armamento y su funcionamiento, por eso pregunto antes... Si no hay otra manera... — Tragué saliva — Pues no queda más que aguantar el ejercicio con sudor, dolor y esfuerzo ¡Lo haré! — Dije con seguridad.
Pero pregunté antes, por si acaso.
Aunque tengo que reconocer que la notaba intranquila, nerviosa. Con ella era posiblemente la única persona con la que no necesito usar mi Haki de Observación para saber como se siente o se encuentra, pues la conozco muy bien, como la palma de mi mano. Algo me decía que estaba dándole vueltas a como enseñarme el Haki de Armamento, posiblemente, porque no se sentia capaz de ello. Así que tenía que dar todo de mí mismo para aprenderlo bien y, sobre todo, ella se sintiese bien consigo misma, era lo que más me importaba, que no se sintiera un lastre o algo similar.
Comenzó diciendo que la noche no iba a ser para nada agradable, contradicción mi expresión anterior. Me llevé la mano derecha a la barbilla — Ummm... ¿A qué te refieres? — Pregunté con duda.
Tras esto, Karl comenzó a relatarme un poco su experiencia cuando lo aprendió en la isla del cielo, y desde luego, la anécdota me dejó perplejo. Parece ser que aquel entrenamiento fue más duro de lo que pensaba, pues Karl se llevó duros golpes y palos para poder aprenderlo. No dudaba de mí, pero sí tenía miedo de que, al no contar con una capacidad regenerativa tan bestia como la suya, pudiera tener consecuencias graves en mi persona, realmente estaba asombrado por ello.
— Vaya, lamento escuchar eso Karl... no sabía que fue algo tan duro para ti — Le comenté algo triste, mientras ella se dirigía a coger unos leños que ya tenía preparados con anterioridad.
Continuo hablando, esta vez dando las instrucciones de como íbamos a proceder a entrenarlo, y digamos que su explicación fue... peculiar. Iba a consistir en, literalmente según dijo ella, "molerme a hostias" y aguantar todo lo que pueda para que así mi cuerpo pudiera fortalecerse y ser más resistente. Una gota de sudor salió de mi frente, cayendo por mi rostro, no estaba dando crédito a lo que escuché — ¡U... un segundo, Karl, espera! — Grité poniendo mis manos abiertas, enfrente de ella, a modo de stop.
— ¿Venga, va, estás segura de que esto es necesario? Lo veo un poco... no sé, ¿bruto? ¡O sea, no estoy cuestionando tu manera de entrenar, pues parece ser que pasaste por lo mismo! Pero no sé... ¿No crees que haya otra manera de poder realizarlo y así no... "molerme a hostias"? — Pregunté nervioso.
— ¡Es por asegurarme, eh! Quiero entender bien como va esto del Haki de Armamento y su funcionamiento, por eso pregunto antes... Si no hay otra manera... — Tragué saliva — Pues no queda más que aguantar el ejercicio con sudor, dolor y esfuerzo ¡Lo haré! — Dije con seguridad.
Pero pregunté antes, por si acaso.
