14-08-2024, 12:56 PM
El viejo no tardó mucho en quedarse dormido, apenas había tocado el sofá con la cabeza y ya estaba roncando, bostece tentado a tumbarme yo también a dormir, pero estaba seguro de que si no ayudaba a Powder hoy con la taberna la tendría de morros todo el mes entero, así que estire los brazos por encima de la cabeza, intentando estirar la espalda y desperezarme mientras me encaminaba hacia la puerta, al abrirla escuche la voz de un chico pidiendo un zumo y Powder al darse cuenta de mi presencia contestaba.
"Ni te lo imaginas... dame un momento y lo te pongo, corazón."
Powder miro al chico de arriba a abajo al ver que este se ponía a arreglar su skate, suspiró y se puso manos a la obra para hacer el zumo, yo por mi parte entre en la parte de la barra y me dirigí hacia la cafetera, dios como necesitaba un café, tras un rato mi hermana le sirvió el zumo al chico rubio y le guiño un ojo, para luego volverme a mirar y girar la cabeza haciéndose la ofendida, salí de la barra con el café y me senté en un taburete de la misma barra, saque un cigarro y me lo lleve a la boca.
"Powder, pásame un mechero por favor"
Mi hermana sin levantar la vista de sus quehaceres, estiro la mano derecha bajo la barra y me lanzó de mala gana el mechero, haciendo que golpease en mi frente y cayera en la barra, estaba comenzando a tocarme las narices con esa actitud de mierda, me encendí el cigarro y le di un pequeño sorbo al café, notando ese amargo sabor de los dioses abriéndose paso por mis papilas gustativas, así como la cafeína abriéndose paso por mi cuerpo y poco a poco dándome ese extra que necesitaba para no quedarme dormido, fue entonces cuando me di cuenta de que el tipo rubio estaba arreglando un skate como si estuviera en su puta casa.
"Más te vale no ensuciar nada" le dijo mientras señalaba a mi hermana con la mano derecha alzada y el pulgar de este apuntando hacia mi hermana. "Te aseguro que no quieres verla enfadada."
Powder levanto la cabeza y me miro muy seria, con una cara que claramente denotaba una maquinación en su mente, tras un momento pareció tomar la decisión de seguir los malos pensamientos.
"No podría enfadarme con alguien tan guapo."
Mi boca se abrió al escuchar a mi hermana decir eso, incluso las pequeñas agallas de mi cuello se abrieron un poco, Powder sabía lo que me molestaba que hablase con chicos, pues ninguno estaba tan solo cerca de la liga en la que estaba mi hermana.
"Ni te lo imaginas... dame un momento y lo te pongo, corazón."
Powder miro al chico de arriba a abajo al ver que este se ponía a arreglar su skate, suspiró y se puso manos a la obra para hacer el zumo, yo por mi parte entre en la parte de la barra y me dirigí hacia la cafetera, dios como necesitaba un café, tras un rato mi hermana le sirvió el zumo al chico rubio y le guiño un ojo, para luego volverme a mirar y girar la cabeza haciéndose la ofendida, salí de la barra con el café y me senté en un taburete de la misma barra, saque un cigarro y me lo lleve a la boca.
"Powder, pásame un mechero por favor"
Mi hermana sin levantar la vista de sus quehaceres, estiro la mano derecha bajo la barra y me lanzó de mala gana el mechero, haciendo que golpease en mi frente y cayera en la barra, estaba comenzando a tocarme las narices con esa actitud de mierda, me encendí el cigarro y le di un pequeño sorbo al café, notando ese amargo sabor de los dioses abriéndose paso por mis papilas gustativas, así como la cafeína abriéndose paso por mi cuerpo y poco a poco dándome ese extra que necesitaba para no quedarme dormido, fue entonces cuando me di cuenta de que el tipo rubio estaba arreglando un skate como si estuviera en su puta casa.
"Más te vale no ensuciar nada" le dijo mientras señalaba a mi hermana con la mano derecha alzada y el pulgar de este apuntando hacia mi hermana. "Te aseguro que no quieres verla enfadada."
Powder levanto la cabeza y me miro muy seria, con una cara que claramente denotaba una maquinación en su mente, tras un momento pareció tomar la decisión de seguir los malos pensamientos.
"No podría enfadarme con alguien tan guapo."
Mi boca se abrió al escuchar a mi hermana decir eso, incluso las pequeñas agallas de mi cuello se abrieron un poco, Powder sabía lo que me molestaba que hablase con chicos, pues ninguno estaba tan solo cerca de la liga en la que estaba mi hermana.
Aclaraciones
