17-08-2024, 03:31 PM
Aquello de identificar cada uno de mis músculos, de primeras, me parecía una tarea titánica, casi imposible. Hay cientos de ellos en un cuerpo, ¿de verdad Karl lo consiguió? Dudé unos pocos segundos, hasta que recordé el entrenamiento con Jalindra en la isla del cielo, y mi propia clase a mis compañeros sobre el Haki de Observación. Todo eso poder ver "auras", sentir lo que siente otros y demás, ¿por qué no iba a poder identificar y sentir cada uno de mis músculos? Así que confíe en que se podía lograr sin problema ninguno.
Tras mis dudas y preguntas, Karl se acercó a mí para poner su mano en mi cuello, alegando que iba a enseñarme a identificar cada uno de ellos. Según ella, los tenía duros y tensos, quizás por el ejercicio realizado. Iba a ir tocando uno por uno por puro instinto y conocimiento de lo que le enseñaron, debía transmitir mi energía a cada uno de ellos y sentirlos. Así que, cerré los ojos, no dije ni una sola palabra para que así ella pudiera explicarse y yo realizar el trabajo. Según tocaba cada músculo, me iba concentrando más y más, ubicando, si podría expresarse así, donde se encontraban cada uno de ellos mientras cogía aire por la nariz y lo soltaba por la boca de manera relajada. Poco a poco iba desplazándose hasta mi brazo derecho, el cual agarró levemente hasta finalizar en mi puño, el cual cerró de manera delicada y suave, pidiéndome que lanzase primero un puñetazo al aire, sintiendo la energía de los músculos, para continuar haciéndolo con el izquierdo, pero añadiendo fuerza gracias a mi abdomen, la espalda y las piernas como último, de manera continua y constante, alternando ambos brazos, añadiendo que aunque costase, debía sobre esforzarme más de lo normal.
— Venga, va, voy a ello — Dije, mientras abría los ojos lentamente, contemplando el mar que tenía frente a mí, con Karl a mi derecha. Primero, solté el primer puñetazo con mi brazo derecho, de manera normal, sin aplicar mucha fuerza. No tenía nada de especial, pero sí que pude sentir lo ya mencionado sobre los músculos, esta vez pude notar, al menos, una gran parte de ellos. No quería frenar el ritmo, así seguí con mi izquierdo, esta vez, aplicando fuerza con las partes que me mencionó Karl, y de nuevo, volví a sentirlos, estaba funcionando. Poco a poco fui acelerando el ritmo, alternando entre mi derecha e izquierda, concentrándome sobre todo en sentir aquella energía que mi amiga me dijo. No paré, derecha, izquierda, derecha, izquierda... así durante unos tres minutos, manteniendo la respiración calmada a pesar del cansancio. Cada golpe se sentía mejor que el anterior, cada movimiento era más fluido, estaba totalmente siendo uno con mi cuerpo, incluso fui capaz de acelerar el ritmo en los últimos compases del ejercicio, haciendo que en un solo segundo pegase tanto con la derecha, como con la izquierda. Aunque aquello en total no me duró más de quince segundos, pues el cansancio ya era grande.
Acabé con un derechazo, y me frené en seco, jadeando, con el sudor saliendo de mi frente, y recorriendo mi rostro hacia abajo, quedandome estático — Lo estoy notando, hah... ahora si estoy sintiendo cada uno de mis músculos con cada golpe, hah... aunque ahora mismo necesito estar bastante concentrado en ello, y cuesta, hah... pero puedo notarlo... — Comenté a Karl pausadamente y con calma, para acabar girandome a mirarla — Creo que la cosa va bien, ¿sigo así, o ahora toca otra cosa? No me vendría mal un trago de agua al menos... — Finalicé.
Tras mis dudas y preguntas, Karl se acercó a mí para poner su mano en mi cuello, alegando que iba a enseñarme a identificar cada uno de ellos. Según ella, los tenía duros y tensos, quizás por el ejercicio realizado. Iba a ir tocando uno por uno por puro instinto y conocimiento de lo que le enseñaron, debía transmitir mi energía a cada uno de ellos y sentirlos. Así que, cerré los ojos, no dije ni una sola palabra para que así ella pudiera explicarse y yo realizar el trabajo. Según tocaba cada músculo, me iba concentrando más y más, ubicando, si podría expresarse así, donde se encontraban cada uno de ellos mientras cogía aire por la nariz y lo soltaba por la boca de manera relajada. Poco a poco iba desplazándose hasta mi brazo derecho, el cual agarró levemente hasta finalizar en mi puño, el cual cerró de manera delicada y suave, pidiéndome que lanzase primero un puñetazo al aire, sintiendo la energía de los músculos, para continuar haciéndolo con el izquierdo, pero añadiendo fuerza gracias a mi abdomen, la espalda y las piernas como último, de manera continua y constante, alternando ambos brazos, añadiendo que aunque costase, debía sobre esforzarme más de lo normal.
— Venga, va, voy a ello — Dije, mientras abría los ojos lentamente, contemplando el mar que tenía frente a mí, con Karl a mi derecha. Primero, solté el primer puñetazo con mi brazo derecho, de manera normal, sin aplicar mucha fuerza. No tenía nada de especial, pero sí que pude sentir lo ya mencionado sobre los músculos, esta vez pude notar, al menos, una gran parte de ellos. No quería frenar el ritmo, así seguí con mi izquierdo, esta vez, aplicando fuerza con las partes que me mencionó Karl, y de nuevo, volví a sentirlos, estaba funcionando. Poco a poco fui acelerando el ritmo, alternando entre mi derecha e izquierda, concentrándome sobre todo en sentir aquella energía que mi amiga me dijo. No paré, derecha, izquierda, derecha, izquierda... así durante unos tres minutos, manteniendo la respiración calmada a pesar del cansancio. Cada golpe se sentía mejor que el anterior, cada movimiento era más fluido, estaba totalmente siendo uno con mi cuerpo, incluso fui capaz de acelerar el ritmo en los últimos compases del ejercicio, haciendo que en un solo segundo pegase tanto con la derecha, como con la izquierda. Aunque aquello en total no me duró más de quince segundos, pues el cansancio ya era grande.
Acabé con un derechazo, y me frené en seco, jadeando, con el sudor saliendo de mi frente, y recorriendo mi rostro hacia abajo, quedandome estático — Lo estoy notando, hah... ahora si estoy sintiendo cada uno de mis músculos con cada golpe, hah... aunque ahora mismo necesito estar bastante concentrado en ello, y cuesta, hah... pero puedo notarlo... — Comenté a Karl pausadamente y con calma, para acabar girandome a mirarla — Creo que la cosa va bien, ¿sigo así, o ahora toca otra cosa? No me vendría mal un trago de agua al menos... — Finalicé.
Off
