Todo en la Rémora estaba hecho mierda. Caminar sobre nuestra nave era un espectáculo de rechinidos y crujidos de la madera que pedía a gritos ayuda y reemplazos. Terminé de revisar la puerta del castillo de proa y chistando me pregunté cómo había resistido. Salvo los mástiles, todo lo demás había sufrido daños sumamente graves. Eaa había hecho lo mejor que pudo para traernos aquí, con lo que más bien era de aplaudirle el que la Rémora aún no se hubiera desarmado.
Salté abajo y tras revisar el dañado casco, caminé a donde se hallaba Kenny, quien me preguntó cuántos árboles necesitaríamos para reparar la nave. "La verdad no tengo idea, colega. Pero diría que traigamos todo lo que podamos cargar. Necesitamos madera muy resistente si queremos sortear el mar que nos espera más adelante-Gin" Le respondí al joven oni, mientras nos dirigíamos a la jungla. La verdad me alegraba que se hubiera interesado en ayudarme, ya que se le veía bastante fuerte y este trabajo requería brazos entrenados y una espalda lista para el trabajo físico.
Tras unos cuantos cientos de metros, encontramos un cúmulo de árboles bastante resistentes y lo bastante grandes como para sacar muchos tablones de cada uno. Había empacado algunas herramientas, por suerte. Entre ambos podríamos usar la sierra larga para derribar varios de aquellos especímenes en un parpadeo. Por un momento pasó por mi mente la idea de derribar a golpes los árboles, pero considerando la situación de nuestro barco, no quería desaprovechar nada por culpa de algun exceso de fuerza que astillara o agrietara los árboles. Mientras tomábamos turnos, ojeaba la jungla de tanto en tanto, cuidando que ninguna criatura violenta se nos acercara. Estar en esta selva me traía recuerdos, tanto buenos como malos. Nostálgico toqué el diente de Goopaw que colgaba en mi pecho, y me pregunté cómo estaría todo en aquella isla olvidada de toda ley.
Buscamos también algunas lianas y le expliqué a mi compañero cómo se debía tallar y usar una espita para extraer savia de un árbol, ya que también se puede obtener agua de ellos de la misma forma, y nunca está de más aprender esos detalles. Tomamos una buena cantidad de savia y con aquellos materiales regresamos al cabo de unas horas. Tras unos 5 viajes cargados con todo, conseguimos mucha más madera de la que necesitábamos, así que empezamos a ello. Ahora armados con serruchos de una mano, entre los dos fuimos cortando los troncos en la forma apropiada para luego picarlos en tablones de diferentes tamaños, según para qué parte del barco fueran a usarse.
Cuando terminamos nuestra labor, pude notar que la cantidad de madera había sido excesiva, y con una sonrisa le dije a mi colega "Creo que nos hemos tomado esto muy en serio, Kenny. Hemos sacado tanta madera que podríamos montarle un segundo piso a la Rémora-Gin"
Salté abajo y tras revisar el dañado casco, caminé a donde se hallaba Kenny, quien me preguntó cuántos árboles necesitaríamos para reparar la nave. "La verdad no tengo idea, colega. Pero diría que traigamos todo lo que podamos cargar. Necesitamos madera muy resistente si queremos sortear el mar que nos espera más adelante-Gin" Le respondí al joven oni, mientras nos dirigíamos a la jungla. La verdad me alegraba que se hubiera interesado en ayudarme, ya que se le veía bastante fuerte y este trabajo requería brazos entrenados y una espalda lista para el trabajo físico.
Tras unos cuantos cientos de metros, encontramos un cúmulo de árboles bastante resistentes y lo bastante grandes como para sacar muchos tablones de cada uno. Había empacado algunas herramientas, por suerte. Entre ambos podríamos usar la sierra larga para derribar varios de aquellos especímenes en un parpadeo. Por un momento pasó por mi mente la idea de derribar a golpes los árboles, pero considerando la situación de nuestro barco, no quería desaprovechar nada por culpa de algun exceso de fuerza que astillara o agrietara los árboles. Mientras tomábamos turnos, ojeaba la jungla de tanto en tanto, cuidando que ninguna criatura violenta se nos acercara. Estar en esta selva me traía recuerdos, tanto buenos como malos. Nostálgico toqué el diente de Goopaw que colgaba en mi pecho, y me pregunté cómo estaría todo en aquella isla olvidada de toda ley.
Buscamos también algunas lianas y le expliqué a mi compañero cómo se debía tallar y usar una espita para extraer savia de un árbol, ya que también se puede obtener agua de ellos de la misma forma, y nunca está de más aprender esos detalles. Tomamos una buena cantidad de savia y con aquellos materiales regresamos al cabo de unas horas. Tras unos 5 viajes cargados con todo, conseguimos mucha más madera de la que necesitábamos, así que empezamos a ello. Ahora armados con serruchos de una mano, entre los dos fuimos cortando los troncos en la forma apropiada para luego picarlos en tablones de diferentes tamaños, según para qué parte del barco fueran a usarse.
Cuando terminamos nuestra labor, pude notar que la cantidad de madera había sido excesiva, y con una sonrisa le dije a mi colega "Creo que nos hemos tomado esto muy en serio, Kenny. Hemos sacado tanta madera que podríamos montarle un segundo piso a la Rémora-Gin"
Resumen
aclaratoria
Inventario
Karmas Positivos
Karmas Negativos
![[Imagen: GGT7d9e.png]](https://i.imgur.com/GGT7d9e.png)
