23-08-2024, 12:09 AM
El bueno de Kenny había sido de increíble ayuda, y habíamos conseguido bastantes recursos. Además, el chico apreció el vodka que le compartí de nuestra propia reserva. Tenía buen gusto sin duda, aunque me costaba asociar a un chico tan callado (cuando no estaba enfocado en una lucha, claro está) con semejante cantidad de alcohol. Debía ser cosa de los onis, pero de los puros, porque Eaa no era así, supongo que su parte semi le hacía tener un poco más de autocontrol.
Comenzamos a hacer las reparaciones y empezamos por las barandas de la cubierta. Luego las puertas y el castillo de proa. De las áreas internas tuve que encargarme yo, pues Kenny no tenía manera de entrar. Sin embargo me ocupé de explicarle cómo reparaba el mascarón y el casco de la Rémora, para así dividir esfuerzos. Le expliqué cómo usar la savia como substituto de la brea, perfecta para impermeabilizar las uniones de los tablones. Luego de muchas horas, las reparaciones comenzaban a tomar forma, y aunque no teníamos pintura negra para teñir las zonas reparadas, sí que se le podía ver un mejor aire a la nave. Con la enorme fuerza del oni, pudimos reparar también los mástiles, e incluso varios de los escalones de la pobre Rémora. Las lianas por su parte nos sirvieron para hacer amarres en algunas zonas que requerían presión, así como para reemplazar algunas de las cuerdas menos esenciales.
Las partes más pequeñas quedaban a cargo mio ya que por mi tamaño tenía más precisión. Cada mano de Kenny era como del tamaño de mi torso entero, con lo que era perfecto para las labores más macro del proceso. Respecto a las velas, poco había por hacer, ya que las rasgaduras solo podrían ser reparadas con más tela, pero no iba a malgastar la tela de reserva del depósito para hacer unos parches. Aquellas telas eran grandes y servían para hacer velas enteras. Romperlas por unos cuantos agujeros habría sido dañar unas buenas piezas de tela prácitamente nueva, así que opté por coser los agujeros, que al cabo no eran tan grandes.
Para cuando terminamos, la Rémora no parecía la Rémora, pero seguramente estaría lista para navegar una vez más. Admiramos el resultado de nuestro trabajo, mientras compartíamos otro trago de vodka. Tras beber un largo trago, volteé a ver el enorme montículo de madera, cuerda y savia excedente de nuestra recolección, preguntándome qué carajos hacer con tantos materiales.
Comenzamos a hacer las reparaciones y empezamos por las barandas de la cubierta. Luego las puertas y el castillo de proa. De las áreas internas tuve que encargarme yo, pues Kenny no tenía manera de entrar. Sin embargo me ocupé de explicarle cómo reparaba el mascarón y el casco de la Rémora, para así dividir esfuerzos. Le expliqué cómo usar la savia como substituto de la brea, perfecta para impermeabilizar las uniones de los tablones. Luego de muchas horas, las reparaciones comenzaban a tomar forma, y aunque no teníamos pintura negra para teñir las zonas reparadas, sí que se le podía ver un mejor aire a la nave. Con la enorme fuerza del oni, pudimos reparar también los mástiles, e incluso varios de los escalones de la pobre Rémora. Las lianas por su parte nos sirvieron para hacer amarres en algunas zonas que requerían presión, así como para reemplazar algunas de las cuerdas menos esenciales.
Las partes más pequeñas quedaban a cargo mio ya que por mi tamaño tenía más precisión. Cada mano de Kenny era como del tamaño de mi torso entero, con lo que era perfecto para las labores más macro del proceso. Respecto a las velas, poco había por hacer, ya que las rasgaduras solo podrían ser reparadas con más tela, pero no iba a malgastar la tela de reserva del depósito para hacer unos parches. Aquellas telas eran grandes y servían para hacer velas enteras. Romperlas por unos cuantos agujeros habría sido dañar unas buenas piezas de tela prácitamente nueva, así que opté por coser los agujeros, que al cabo no eran tan grandes.
Para cuando terminamos, la Rémora no parecía la Rémora, pero seguramente estaría lista para navegar una vez más. Admiramos el resultado de nuestro trabajo, mientras compartíamos otro trago de vodka. Tras beber un largo trago, volteé a ver el enorme montículo de madera, cuerda y savia excedente de nuestra recolección, preguntándome qué carajos hacer con tantos materiales.
Resumen
Aclaratoria
Inventario
Karmas Positivos
Karmas Negativos
![[Imagen: GGT7d9e.png]](https://i.imgur.com/GGT7d9e.png)
