02-09-2024, 03:49 PM
Karl aceptó mi propuesta de entrenar juntos en los últimos compases del entrenamiento, estaba seguro de que con ella al lado podría avanzar mucho más en el ejercicio. Así que no se lo pensó, cogió otro montón de hojarasca y la echó al fuego para avivar la llama y ponerse manos a la obra.
Comenzó a golpear el humo de nuevo, me quedé observando con detalle para no perderme nada mientras escuchaba todo lo que tenía que decirme, esta vez, me llamó la atención sobre como lo estaba explicando, pues parece ser, que, a grandes rasgos, la clave era soltar la energía antes de poder realizar el golpe en sí, aunque requería de muchos intentos y concentración, lo que toda la vida se ha llamado "ensayo y error" — Umm... comprendo — Dije sin quitarla ojo de encima y escuchaba sus palabras, estático en la misma posición, pero sin mover un músculo, pues quería prestar atención a todo lo que hacía.
Pocas veces he visto a Karl tan calmada, tan serena, estaba siendo capaz de poder explicar algo tan complicado como el Haki mientras realizaba ella misma el ejercicio, estaba orgulloso de ella. Así que para cumplir con mis palabras, me puse manos a la obra, golpeando el humo de manera al azar, pues mientras seguía escuchando sus consejos y explicaciones, que ahora eran más importantes para poder avanzar. Me explicó por todo lo que tuvo que pasar para poder aprenderlo en la isla del cielo, y desde luego, no tenía nada que ver con lo que ella me estaba haciendo — ¿En serio?... Vaya, sí que fue un duro entrenamiento... Y yo quejándome de cansancio por lo que tú me has preparado... — Apreté los puños con más fuerza, sentía un poco de rabia por mi actitud, pues me daba la sensación de que estaba quitándole valor y esfuerzo a lo que Karl tuvo que pasar, que no tenía comparación con lo que yo estaba haciendo ahora, a pesar de que ella me estaba felicitando por lo bien que lo estaba llevando, pero no era suficiente para mí.
— Aprecio tus palabras, Karl. Pero... — Aumenté la potencia de mis puñetazos al humo, tensando más los músculos, no solo del brazo, sino de todo mi cuerpo, podía notarlo a la perfección — ¡no me puedo quejar, tú lo pasaste mucho peor! — Grité con rabia, Karl lo pasó mucho peor. Conociéndola, sé que no fue un buen día para ella, seguro que lloró de impotencia de lo que la costaría poder dominar el Haki — ¡Tengo que conseguirlo, aquí... Y AHORA! — Grité aún más fuerte, lanzando mi derecha con el puño cerrado al humo, pero sentí algo dentro de mi diferente, y cuando me quise dar cuenta, fui capaz de golpear al humo, como si de algo físico se tratase. Y esta vez no fue apenas un segundo, fue todo el golpe, en su plenitud. Me paré en seco — ¡...! — Me di cuenta muy fácilmente — ¡... Lo he conseguido, Karl! — Grité a mi compañera para hacérselo saber.
— No sé si ha sido por dejarme llevar un poco por mis emociones... pero llevé mi cuerpo a un nivel más de manera indirecta, y he podido notarlo, no solo el golpear al humo como si fuera algo sólido... ¡También en todo mi cuerpo! ¡Pude notar como antes de dar el golpe, tuviera una especie de armadura invisible en mi brazo! — Exclamé con alegría parado en el sitio. Suspiré con calma, y cambié mi rostro a uno más serio, más concentrado, notando de nuevo como cada músculo de mi cuerpo se tensaba, en especial los de mi brazo izquierdo, con el que realicé un golpe recto, directo al humo, y ahí estaba de nuevo, pude notarlo, acabando en buen resultado, pues de nuevo, pude golpear el humo como si fuera una pared. — ¡Otra vez, lo hice de nuevo! — Dije eufórico a Karl — ¡Creo que ya lo tengo! — De repente, comencé a realizar golpes uno tras otro, aumentando la velocidad y la intensidad, siendo capaz con cada uno de ellos golpear al humo con total éxito.
Aunque a primera vista parece que lo había conseguido con facilidad, la realidad es que me agotaba muy rápido, cansándome en el proceso, hasta queme paré de nuevo — aha... Eso sí, me canso muchísimo, y de manera muy rápida... aha... pero creo que la base y lo importante lo tengo controlado... aha... — Dije mientras me llevaba las manos a mis rodillas, apoyándome en ellas para descansar — Pero eh... aha... ¿Está bien, no?... aha... Venga, va, Karl, dime que sí ... — Dije jadeando, para que mi compañera me dijese que le parecía.
Comenzó a golpear el humo de nuevo, me quedé observando con detalle para no perderme nada mientras escuchaba todo lo que tenía que decirme, esta vez, me llamó la atención sobre como lo estaba explicando, pues parece ser, que, a grandes rasgos, la clave era soltar la energía antes de poder realizar el golpe en sí, aunque requería de muchos intentos y concentración, lo que toda la vida se ha llamado "ensayo y error" — Umm... comprendo — Dije sin quitarla ojo de encima y escuchaba sus palabras, estático en la misma posición, pero sin mover un músculo, pues quería prestar atención a todo lo que hacía.
Pocas veces he visto a Karl tan calmada, tan serena, estaba siendo capaz de poder explicar algo tan complicado como el Haki mientras realizaba ella misma el ejercicio, estaba orgulloso de ella. Así que para cumplir con mis palabras, me puse manos a la obra, golpeando el humo de manera al azar, pues mientras seguía escuchando sus consejos y explicaciones, que ahora eran más importantes para poder avanzar. Me explicó por todo lo que tuvo que pasar para poder aprenderlo en la isla del cielo, y desde luego, no tenía nada que ver con lo que ella me estaba haciendo — ¿En serio?... Vaya, sí que fue un duro entrenamiento... Y yo quejándome de cansancio por lo que tú me has preparado... — Apreté los puños con más fuerza, sentía un poco de rabia por mi actitud, pues me daba la sensación de que estaba quitándole valor y esfuerzo a lo que Karl tuvo que pasar, que no tenía comparación con lo que yo estaba haciendo ahora, a pesar de que ella me estaba felicitando por lo bien que lo estaba llevando, pero no era suficiente para mí.
— Aprecio tus palabras, Karl. Pero... — Aumenté la potencia de mis puñetazos al humo, tensando más los músculos, no solo del brazo, sino de todo mi cuerpo, podía notarlo a la perfección — ¡no me puedo quejar, tú lo pasaste mucho peor! — Grité con rabia, Karl lo pasó mucho peor. Conociéndola, sé que no fue un buen día para ella, seguro que lloró de impotencia de lo que la costaría poder dominar el Haki — ¡Tengo que conseguirlo, aquí... Y AHORA! — Grité aún más fuerte, lanzando mi derecha con el puño cerrado al humo, pero sentí algo dentro de mi diferente, y cuando me quise dar cuenta, fui capaz de golpear al humo, como si de algo físico se tratase. Y esta vez no fue apenas un segundo, fue todo el golpe, en su plenitud. Me paré en seco — ¡...! — Me di cuenta muy fácilmente — ¡... Lo he conseguido, Karl! — Grité a mi compañera para hacérselo saber.
— No sé si ha sido por dejarme llevar un poco por mis emociones... pero llevé mi cuerpo a un nivel más de manera indirecta, y he podido notarlo, no solo el golpear al humo como si fuera algo sólido... ¡También en todo mi cuerpo! ¡Pude notar como antes de dar el golpe, tuviera una especie de armadura invisible en mi brazo! — Exclamé con alegría parado en el sitio. Suspiré con calma, y cambié mi rostro a uno más serio, más concentrado, notando de nuevo como cada músculo de mi cuerpo se tensaba, en especial los de mi brazo izquierdo, con el que realicé un golpe recto, directo al humo, y ahí estaba de nuevo, pude notarlo, acabando en buen resultado, pues de nuevo, pude golpear el humo como si fuera una pared. — ¡Otra vez, lo hice de nuevo! — Dije eufórico a Karl — ¡Creo que ya lo tengo! — De repente, comencé a realizar golpes uno tras otro, aumentando la velocidad y la intensidad, siendo capaz con cada uno de ellos golpear al humo con total éxito.
Aunque a primera vista parece que lo había conseguido con facilidad, la realidad es que me agotaba muy rápido, cansándome en el proceso, hasta queme paré de nuevo — aha... Eso sí, me canso muchísimo, y de manera muy rápida... aha... pero creo que la base y lo importante lo tengo controlado... aha... — Dije mientras me llevaba las manos a mis rodillas, apoyándome en ellas para descansar — Pero eh... aha... ¿Está bien, no?... aha... Venga, va, Karl, dime que sí ... — Dije jadeando, para que mi compañera me dijese que le parecía.
