08-10-2024, 03:44 AM
Rimel estaba emocionada con que pudiera tejer ropa para ella, al parecer la pobre, o el pobre, pues parecía que no había decidido aun como autopercibirse, estaba utilizando ropa de muñecos para vestirse.También tenía la misma impresión de los revos y los Okamas que yo, aunque bien era cierto que hablando con mi antigua amiga, habían quedado clara nuestras diferencias, ambos buscábamos hacer un mundo mejor, lo que pasa es que ellos estaban completamente en contra del orden establecido y el gobierno actual y yo, pues no sabía que pensar sobre ello, pero el hecho de pensar en cambiar el gobierno, me parecía utópico, innecesario y además algo que entrañaría mucha violencia que podria evitarse. La marina estaba ya ahí para hacer el mundo un lugar justo y sin piratas, había pensado bastante en ello tras la conversación con como ahora se hacía llamar, Leya.
Ante la avalancha de preguntas que le había hecho a mi pequeña compañera, una agradable voz nos interrumpio a mi espalda, dirigiéndose a mí sobre todo, hablaba mucho y con un lenguaje rarísimo, pero alegre, haciendo que quedara con la boca abierta y confunda, me pregunto si era nueva por allí y creó que hablo de Risque como si fuera un complemento o una mascota o algo así, aunque no sabía que significaban muchas de las palabras que utilizaba, dijo algo de ¿invitarnos a una fiesta y al ejército revolucionario?
Mi compañera reaccionó antes que yo, casi de manera automática, cortando el chisme de Iki por el cual también había preguntado la agradable voz para presentarse y rehusar la oferta de la tal Sierpe. Tsch, yo quería enterarme de lo que me ocultaba la pelirroja, pero antes había que ver quién se había entrometido en nuestra conversación sin venir a cuento. Me levanté y me di la vuelta de inmediato listo para contestar una bordearía a esa tipa por amable que pareciera por entrometerse en una conversación que no la incumbía, pero lo que vi a continuación no me lo pude creer. ¡Era un animal que hablaba! ¡Una especie de ciervo que hablaba! Era alta y grácil y guapa, se veía que al igual que Ikirami tenía clase, además. De repente me olvidé de Ikirami y de la interrupción para centrarme en aquella nueva posible amiga. Estaba sorprendida, pero lo cierto es que en las islas del cielo ya compartí equipo con un tío que literalmente era un oso panda que hablaba, aunque esta chica era completamente diferente:
- Oye ¡¡OYE!! ¡¡¡ERES ALTÍSIMA Y GUAPÍSIMA, MIRA QUE PELO Y MIRA QUÉ CUERNOS!! ¡¡¡QUIERO QUE SEAMOS AMIGA SIERPE, YO ME LLAMO KARL, ENCANTADA DE CONOCERTE!!! ¿¿DÓNDE COMPRAS LA ROPA??? ¿¿CUÁL ES TU PERFUME?? ¿¿PODEMOS UNIRNOS A ESA FIESTA TUYA SIN SER REVOLUCIONARIOS?? ¿¿PUEDO TOCAR TUS ASTAS??
No tenía intención alguna de unirme a la armada revolucionaria, pero esta chica que hablaba tan raro había captado por completo mi atención, quería conocer más sobre ella y sus amigos Mierda, ahora que lo pienso, estamos en territorio revolucionario, mire a Risque de reojo un momento, pero me fue imposible adivinar sus pensamientos, así que utilice mi haki de observación en Sierpe, sin moverme del sitio, para conocer si sus intenciones eran buenas o realmente nos habían descubierto y teníamos que preocuparnos, la cierva parecía amable, pero más valía prevenir que curar en territorio enemigo.
Ante la avalancha de preguntas que le había hecho a mi pequeña compañera, una agradable voz nos interrumpio a mi espalda, dirigiéndose a mí sobre todo, hablaba mucho y con un lenguaje rarísimo, pero alegre, haciendo que quedara con la boca abierta y confunda, me pregunto si era nueva por allí y creó que hablo de Risque como si fuera un complemento o una mascota o algo así, aunque no sabía que significaban muchas de las palabras que utilizaba, dijo algo de ¿invitarnos a una fiesta y al ejército revolucionario?
Mi compañera reaccionó antes que yo, casi de manera automática, cortando el chisme de Iki por el cual también había preguntado la agradable voz para presentarse y rehusar la oferta de la tal Sierpe. Tsch, yo quería enterarme de lo que me ocultaba la pelirroja, pero antes había que ver quién se había entrometido en nuestra conversación sin venir a cuento. Me levanté y me di la vuelta de inmediato listo para contestar una bordearía a esa tipa por amable que pareciera por entrometerse en una conversación que no la incumbía, pero lo que vi a continuación no me lo pude creer. ¡Era un animal que hablaba! ¡Una especie de ciervo que hablaba! Era alta y grácil y guapa, se veía que al igual que Ikirami tenía clase, además. De repente me olvidé de Ikirami y de la interrupción para centrarme en aquella nueva posible amiga. Estaba sorprendida, pero lo cierto es que en las islas del cielo ya compartí equipo con un tío que literalmente era un oso panda que hablaba, aunque esta chica era completamente diferente:
- Oye ¡¡OYE!! ¡¡¡ERES ALTÍSIMA Y GUAPÍSIMA, MIRA QUE PELO Y MIRA QUÉ CUERNOS!! ¡¡¡QUIERO QUE SEAMOS AMIGA SIERPE, YO ME LLAMO KARL, ENCANTADA DE CONOCERTE!!! ¿¿DÓNDE COMPRAS LA ROPA??? ¿¿CUÁL ES TU PERFUME?? ¿¿PODEMOS UNIRNOS A ESA FIESTA TUYA SIN SER REVOLUCIONARIOS?? ¿¿PUEDO TOCAR TUS ASTAS??
No tenía intención alguna de unirme a la armada revolucionaria, pero esta chica que hablaba tan raro había captado por completo mi atención, quería conocer más sobre ella y sus amigos Mierda, ahora que lo pienso, estamos en territorio revolucionario, mire a Risque de reojo un momento, pero me fue imposible adivinar sus pensamientos, así que utilice mi haki de observación en Sierpe, sin moverme del sitio, para conocer si sus intenciones eran buenas o realmente nos habían descubierto y teníamos que preocuparnos, la cierva parecía amable, pero más valía prevenir que curar en territorio enemigo.
Off
![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
