12-10-2024, 01:39 PM
Ante la disculpas que hizo Kevin hacia la joven peliazul, ésta, cruzada de brazos, le restó importancia al asunto, aunque si que le recordó que no era a ella a quién debía pedirle perdón, si no a su amiga - o "amorcito" según ella -. Al final el bochorno que hizo pasar el oficinista aquella aciaga noche involucró a todos - o así lo sentía él -, pero tenía razón en que, quién más merecía esas disculpas, al fin y al cabo, era la skypieana, aunque prácticamente estuvo alrededor de dos semanas disculpándose por lo sucedido.
Cuando Kevin aclaró que ni él ni Gideon eran pareja, más allá de ser muy buenos amigos, esto no pareció convencerle en lo absoluto a la bella mujer, siendo visible una clara expresión de disconformidad que, acompañado de un balbuceo, era un claro indicativo de que no le interesaba en lo absoluto ese dato. El joven Fojobs estaba bastante familiarizado y acostumbrado a ese tipo de respuestas, pues le recordaban a las reacciones que tenían sus jefes y superiores cuando iba con una propuesta o plan para mejorar la situación laboral de los empleados, así como posibles mejoras que podían impulsar sus negocios a otro nivel, pero nunca escuchaban, ni les interesaba.- Q-que se le va a hacer... - Pensó, quitándole importancia a la falta de interés de la peliazul.
Al preguntarle por su identidad y el cómo había llegado allí, con una sonrisa, bastante bonita, se presentó como Erika Storm, aunque pidiendo que podrían llamarles como quisieran, tanto a Kevin como a Gideon, a quién le guiñó un ojo.- ¡E-es un placer, señorita Erika! Creo que te llamaré por tu n-nombre de pila, si no te importa he he... - Respondió, inclinándose levemente con su diestra puesta en su cogote, sin caer en sus artes de seducción que la chica emanaba por cada poro de su piel. Obviamente veía que la mujer era preciosa pero, estando Kevin tan enfrascado durante toda su vida tanto en estudios como en trabajo, había hecho que jamás tuviera interés en cosas como el ligoteo, sexo y el amor. Cuando se giró para ver como estaba su amiga, pudo observar como estaba colorada de la vergüenza, con su vista posada en el suelo, haciendo que Kevin se estremeciera. Estaba tan centrado en Erika que no se había dado cuenta de que, la personalidad de la chica, era demasiada intensa y explosiva para alguien como Gideon.- ¡M-mi-mier-miércoles! ¡G-Gideon está en apuros! - Se alteró mentalmente, cuando, Erika procedió a explicar cómo era que había acabado allí.
Si bien su amiga estaba en una situación complicada, era de mala educación hacer caso omiso a algo que justamente él había preguntado por lo que, tragó saliva, y prestó atención a lo que tenía que decir la chica semidesnuda, mientras miraba de reojo de vez en cuando a Gideon. Todavía apoyada en la palmera, y con su mirada puesta en el cielo, relató que no tuvo alternativa, pues se quedó sola y tuvo que salir de dónde estaba.- S-si se ha quedado sola, es porque antes estaba a-acompañada... ¿S-se trataría del chico con el que estaba en esa noche..? - Se preguntaba apenado pues, aunque no conociera de nada a la extravagante mujer, no le parecía mala persona, y no le deseaba jamás a nadie el tener que vivir en soledad. Simplemente, era una sensación terrible. Tan terrible que, Erika, comenzó a tener escalofríos, abrazándose a ella misma y desviando su mirada hacia todos los lados.- ... - Apretó los labios con tristeza, sin saber que hacer. Estaba claro que esa chica, estaba pasando por un mal momento.- ¿D-debería hacer algo..? - Se cuestionaba, mientras miraba a la peliazul, para deslizar su mirada hacia la pelimorada, quien seguía visiblemente incómoda. De ver como las dos mujeres se encontraban mal y como sentía que no podía hacer nada al respecto, el parpadeo del ojo izquierdo de Kevin se agravó.
Por suerte, toda esta tensión cargada se disolvió gracias al pequeño reptil que acompañaba a la mujer, haciéndole recordar que, gracias a su compañía, no estaba del todo sola, revelando el nombre del pequeño animal. Al ver aquella escena, de Espinas consiguiendo sacarle una sonrisa a Erika con un simple lametón, hizo que Kevin sonriera y, conociendo a Gideon y su amor por los animales, estaba seguro de que aquel acto había hecho que la skypiean se sintiera algo más cómoda.- L-la compañía de los a-animales siempre es gratificante, ¿a que sí? - Añadió Kevin, intercalando su mirada entre Espinas y el pequeño Omi, que seguía alrededor del cuello de Gideon.- Y-yo de pequeño tuve un amiguito también...- Recordó el cazador a su mascota de cuando era niño con una sonrisa melancólica.- E-era un conejo llamado Mr. Whiskers y, aunque ya no esté entre nosotros, l-lo recuerdo con mucho cariño he he...- Comentó, posando su vista en el cielo, allá dónde estuviera su difunto coleguita.
Justo entonces, comentó que, al igual que ellos, se ganaba la vida como podía, revelando que ella también era una cazadora, nada más y nada menos. Los ojos de Kevin se abrieron de par en par ante aquella noticia, ¿una cazadora aquella mujer? Ciertamente, aquello explicaría que fuera armada, aunque lo que más le sorprendía era la casualidad de que, aquella misma mujer, se dedicaran a lo mismo que ellos, ¿qué probabilidad habría? Antes de que pudiera decir nada el pluriempleado, Erika, antes de escupir delante de los pies de Kevin - cosa que hizo que pegará un pequeño sobresalto - hizo notar su molestia de que ninguno de los dos hubieran dado nada de información sobre quiénes eran ni a que se dedicaban.- D-desde luego, no ha sido una buena muestra de respeto y educación por nuestra parte... - Se dijo a sí mismo, cabizbajo. Erika finalizó, a la vez que seguía mascando su chicle, con que aceptaba su invitación si le decían la verdad al respecto.- E-ella es cazadora también, así que no tiene sentido seguir ocultándolo... - Pensó, yendo a tomar la iniciativa, teniendo en cuenta las dificultades sociales que tenía su amiga cuando, contra todo pronóstico, fue precisamente Gideon quién decidió tomar cartas en el asunto.
Gideon, sin apartar la mirada de Espinas y mientras iba fumando de su cigarrillo, contó que ellos eran también cazadores, o mejor dicho lo intentaban pues no habían tenido nada pero nada de suerte, deseando que aparecieran algunos piratas frente a ellos. Se podía notar que a la skypiean le estaba costando tomar un papel más activo en la conversación, pero Kevin, en esa situación, tan sólo podía ver como su amiga estaba intentando mejorar lo máximo posible para poder salir de su zona de confort. De esta forma, el pluriempleado no pudo hacer otra cosa que asentir, con una sonrisa de orgullo, mientras le levantaba el pulgar izquierda, en señal de que lo había hecho genial. Tras eso, se giró hacia Erika nuevamente, para añadirle la información que faltaba por revelar.- E-es como dice mi amiga, aun-aunque no hayamos tenido mucha suerte, s-somos cazadores, PirateBusters n-nos hacemos llamar he he...- Comentó con seriedad y de brazos cruzados.- J-justamente por la es-escasez de piratas, h-hemos sobrevivido a base de recados que h-hemos ido encontrando por ahí... - Descruzó sus brazos para llevarse la diestra a su cogote.- P-pero bueno, p-por ahora supongo que no vamos mal...- Suspiró, con los ojos cerrados, para abrir los ojos, mirando a Erika.- A-ahora que sabes quiénes somos, podemos ir a algún b-bar a seguir hablando... - Recordó la propuesta, poniendo entonces sus manos por delante de él, agitándolas con nerviosismo.- ¡S-si quieres claro, ! N-no estais obligados ninguno, s-señorita Erika y señorito Espinas he he... - Aclaró Kevin, mirando de reojo entonces a Gideon durante varios segundos para acabar asintiéndole. Puede que la skypiean no estuviera del todo cómoda, pero había algo que debía hacer, aún más tras ver la situación en la que se encontraba la peliazul.- Y-y n-nosotros estaremos aquí durante un tiempo, s-si en algún momento necesitas compañía o pasar el rato, p-puedes contar con nosotros... ¡I-igual hasta podemos colaborar y hacernos con alguna recompensa! - Propuso el joven Fojobs, para terminar de extender su mano derecha a la joven Erika, ofreciéndole hacer un apretón de manos. Quizás, podría salir algo interesante si, los PirateBusters unían fuerzas en un futuro con la enérgica mujer.
Cuando Kevin aclaró que ni él ni Gideon eran pareja, más allá de ser muy buenos amigos, esto no pareció convencerle en lo absoluto a la bella mujer, siendo visible una clara expresión de disconformidad que, acompañado de un balbuceo, era un claro indicativo de que no le interesaba en lo absoluto ese dato. El joven Fojobs estaba bastante familiarizado y acostumbrado a ese tipo de respuestas, pues le recordaban a las reacciones que tenían sus jefes y superiores cuando iba con una propuesta o plan para mejorar la situación laboral de los empleados, así como posibles mejoras que podían impulsar sus negocios a otro nivel, pero nunca escuchaban, ni les interesaba.- Q-que se le va a hacer... - Pensó, quitándole importancia a la falta de interés de la peliazul.
Al preguntarle por su identidad y el cómo había llegado allí, con una sonrisa, bastante bonita, se presentó como Erika Storm, aunque pidiendo que podrían llamarles como quisieran, tanto a Kevin como a Gideon, a quién le guiñó un ojo.- ¡E-es un placer, señorita Erika! Creo que te llamaré por tu n-nombre de pila, si no te importa he he... - Respondió, inclinándose levemente con su diestra puesta en su cogote, sin caer en sus artes de seducción que la chica emanaba por cada poro de su piel. Obviamente veía que la mujer era preciosa pero, estando Kevin tan enfrascado durante toda su vida tanto en estudios como en trabajo, había hecho que jamás tuviera interés en cosas como el ligoteo, sexo y el amor. Cuando se giró para ver como estaba su amiga, pudo observar como estaba colorada de la vergüenza, con su vista posada en el suelo, haciendo que Kevin se estremeciera. Estaba tan centrado en Erika que no se había dado cuenta de que, la personalidad de la chica, era demasiada intensa y explosiva para alguien como Gideon.- ¡M-mi-mier-miércoles! ¡G-Gideon está en apuros! - Se alteró mentalmente, cuando, Erika procedió a explicar cómo era que había acabado allí.
Si bien su amiga estaba en una situación complicada, era de mala educación hacer caso omiso a algo que justamente él había preguntado por lo que, tragó saliva, y prestó atención a lo que tenía que decir la chica semidesnuda, mientras miraba de reojo de vez en cuando a Gideon. Todavía apoyada en la palmera, y con su mirada puesta en el cielo, relató que no tuvo alternativa, pues se quedó sola y tuvo que salir de dónde estaba.- S-si se ha quedado sola, es porque antes estaba a-acompañada... ¿S-se trataría del chico con el que estaba en esa noche..? - Se preguntaba apenado pues, aunque no conociera de nada a la extravagante mujer, no le parecía mala persona, y no le deseaba jamás a nadie el tener que vivir en soledad. Simplemente, era una sensación terrible. Tan terrible que, Erika, comenzó a tener escalofríos, abrazándose a ella misma y desviando su mirada hacia todos los lados.- ... - Apretó los labios con tristeza, sin saber que hacer. Estaba claro que esa chica, estaba pasando por un mal momento.- ¿D-debería hacer algo..? - Se cuestionaba, mientras miraba a la peliazul, para deslizar su mirada hacia la pelimorada, quien seguía visiblemente incómoda. De ver como las dos mujeres se encontraban mal y como sentía que no podía hacer nada al respecto, el parpadeo del ojo izquierdo de Kevin se agravó.
Por suerte, toda esta tensión cargada se disolvió gracias al pequeño reptil que acompañaba a la mujer, haciéndole recordar que, gracias a su compañía, no estaba del todo sola, revelando el nombre del pequeño animal. Al ver aquella escena, de Espinas consiguiendo sacarle una sonrisa a Erika con un simple lametón, hizo que Kevin sonriera y, conociendo a Gideon y su amor por los animales, estaba seguro de que aquel acto había hecho que la skypiean se sintiera algo más cómoda.- L-la compañía de los a-animales siempre es gratificante, ¿a que sí? - Añadió Kevin, intercalando su mirada entre Espinas y el pequeño Omi, que seguía alrededor del cuello de Gideon.- Y-yo de pequeño tuve un amiguito también...- Recordó el cazador a su mascota de cuando era niño con una sonrisa melancólica.- E-era un conejo llamado Mr. Whiskers y, aunque ya no esté entre nosotros, l-lo recuerdo con mucho cariño he he...- Comentó, posando su vista en el cielo, allá dónde estuviera su difunto coleguita.
Justo entonces, comentó que, al igual que ellos, se ganaba la vida como podía, revelando que ella también era una cazadora, nada más y nada menos. Los ojos de Kevin se abrieron de par en par ante aquella noticia, ¿una cazadora aquella mujer? Ciertamente, aquello explicaría que fuera armada, aunque lo que más le sorprendía era la casualidad de que, aquella misma mujer, se dedicaran a lo mismo que ellos, ¿qué probabilidad habría? Antes de que pudiera decir nada el pluriempleado, Erika, antes de escupir delante de los pies de Kevin - cosa que hizo que pegará un pequeño sobresalto - hizo notar su molestia de que ninguno de los dos hubieran dado nada de información sobre quiénes eran ni a que se dedicaban.- D-desde luego, no ha sido una buena muestra de respeto y educación por nuestra parte... - Se dijo a sí mismo, cabizbajo. Erika finalizó, a la vez que seguía mascando su chicle, con que aceptaba su invitación si le decían la verdad al respecto.- E-ella es cazadora también, así que no tiene sentido seguir ocultándolo... - Pensó, yendo a tomar la iniciativa, teniendo en cuenta las dificultades sociales que tenía su amiga cuando, contra todo pronóstico, fue precisamente Gideon quién decidió tomar cartas en el asunto.
Gideon, sin apartar la mirada de Espinas y mientras iba fumando de su cigarrillo, contó que ellos eran también cazadores, o mejor dicho lo intentaban pues no habían tenido nada pero nada de suerte, deseando que aparecieran algunos piratas frente a ellos. Se podía notar que a la skypiean le estaba costando tomar un papel más activo en la conversación, pero Kevin, en esa situación, tan sólo podía ver como su amiga estaba intentando mejorar lo máximo posible para poder salir de su zona de confort. De esta forma, el pluriempleado no pudo hacer otra cosa que asentir, con una sonrisa de orgullo, mientras le levantaba el pulgar izquierda, en señal de que lo había hecho genial. Tras eso, se giró hacia Erika nuevamente, para añadirle la información que faltaba por revelar.- E-es como dice mi amiga, aun-aunque no hayamos tenido mucha suerte, s-somos cazadores, PirateBusters n-nos hacemos llamar he he...- Comentó con seriedad y de brazos cruzados.- J-justamente por la es-escasez de piratas, h-hemos sobrevivido a base de recados que h-hemos ido encontrando por ahí... - Descruzó sus brazos para llevarse la diestra a su cogote.- P-pero bueno, p-por ahora supongo que no vamos mal...- Suspiró, con los ojos cerrados, para abrir los ojos, mirando a Erika.- A-ahora que sabes quiénes somos, podemos ir a algún b-bar a seguir hablando... - Recordó la propuesta, poniendo entonces sus manos por delante de él, agitándolas con nerviosismo.- ¡S-si quieres claro, ! N-no estais obligados ninguno, s-señorita Erika y señorito Espinas he he... - Aclaró Kevin, mirando de reojo entonces a Gideon durante varios segundos para acabar asintiéndole. Puede que la skypiean no estuviera del todo cómoda, pero había algo que debía hacer, aún más tras ver la situación en la que se encontraba la peliazul.- Y-y n-nosotros estaremos aquí durante un tiempo, s-si en algún momento necesitas compañía o pasar el rato, p-puedes contar con nosotros... ¡I-igual hasta podemos colaborar y hacernos con alguna recompensa! - Propuso el joven Fojobs, para terminar de extender su mano derecha a la joven Erika, ofreciéndole hacer un apretón de manos. Quizás, podría salir algo interesante si, los PirateBusters unían fuerzas en un futuro con la enérgica mujer.
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