17-02-2025, 02:43 AM
De regreso en el camarote, ya los humos de la acalorada confrontación con el extraño y viejo mercader comenzaban a bajar. No sé por qué aquel viejo cacreco me había hecho exasperar tanto. Me recordó mucho a Mira que cuando se molestaba conmigo me decía que no "le sacara la piedra". Nunca entendí a qué piedra se refería, pero sí sé que cuando se la sacaba, esa mujer era feroz y aterradora, pero en aquellos tiempos yo no me atrevía a hacerla molestar más de lo necesario.
Ahora, estaba subiendo de vuelta al Niebla de Guerra y con paso calmado me fui directo hacia mi camarote. Pasé por las diferentes habitaciones de mis compañeros, en las que reposaban en las puertas de las mismas, sus respectivos carteles de recompensa. Vi el poster del novato enmascarado y de la ranita. Qué agradable era tener en el barco la compañía de dos personas nuevas que no eran unos locos dementes como todos los demás. Solo espero que sus caminos no se llenen de adversidades por nuestra culpa. Ya habíamos tenido una mala experiencia y en gran parte justamente por eso era que había ido a buscar algunos libros. No sabía cómo pero sí sabía que quería ayudar a la ranita a recuperar su brazo perdido.
Entré a mi camarote y me lancé sin más sobre la cama. Vaya que se sentía agradable regresar a lo más cercano a un hogar para mí desde que hubiera perdido el mío por debilucho. Cerré los ojos y suspiré mientras extendía el brazo para tomar mi bolso, del cual saqué los dos libros que le acababa de comprar al anciano. Uno era un ejemplar de mi querido amigo de Neur, Rex, de quién había aprendido mucho en el arte de la herrería y de quien al parecer seguiría aprendiendo un poco más. Me pregunté qué pensaría si me viera estudiando como un niño de primaria con sus escritos. Seguramente se reiría de mí. Esperaba que con estos nuevos conocimientos, pudiera mejorar aún más, para poder darle a mis compañeros un mayor poder para luchar y defenderse a sí mismos y a los que quieran. Aunque no les pudiera proteger a todos, les daría los medios para moldear el mundo a su favor, y destruir los obstáculos que entrentaran.
El otro libro, sin embargo era algo de lo que no tenía idea alguna de cómo implementar, pero sí que iba a esforzarme en aprender ese nuevo arte, el de la inventiva. Mi objetivo: aprender a hacer una prótesis completamente funcional para nuestro pequeño samurai. Aunque ¿quién sabe? tal vez aprenda una o dos cosas más que me ayuden a mejorar mis creaciones.
Ahora, estaba subiendo de vuelta al Niebla de Guerra y con paso calmado me fui directo hacia mi camarote. Pasé por las diferentes habitaciones de mis compañeros, en las que reposaban en las puertas de las mismas, sus respectivos carteles de recompensa. Vi el poster del novato enmascarado y de la ranita. Qué agradable era tener en el barco la compañía de dos personas nuevas que no eran unos locos dementes como todos los demás. Solo espero que sus caminos no se llenen de adversidades por nuestra culpa. Ya habíamos tenido una mala experiencia y en gran parte justamente por eso era que había ido a buscar algunos libros. No sabía cómo pero sí sabía que quería ayudar a la ranita a recuperar su brazo perdido.
Entré a mi camarote y me lancé sin más sobre la cama. Vaya que se sentía agradable regresar a lo más cercano a un hogar para mí desde que hubiera perdido el mío por debilucho. Cerré los ojos y suspiré mientras extendía el brazo para tomar mi bolso, del cual saqué los dos libros que le acababa de comprar al anciano. Uno era un ejemplar de mi querido amigo de Neur, Rex, de quién había aprendido mucho en el arte de la herrería y de quien al parecer seguiría aprendiendo un poco más. Me pregunté qué pensaría si me viera estudiando como un niño de primaria con sus escritos. Seguramente se reiría de mí. Esperaba que con estos nuevos conocimientos, pudiera mejorar aún más, para poder darle a mis compañeros un mayor poder para luchar y defenderse a sí mismos y a los que quieran. Aunque no les pudiera proteger a todos, les daría los medios para moldear el mundo a su favor, y destruir los obstáculos que entrentaran.
El otro libro, sin embargo era algo de lo que no tenía idea alguna de cómo implementar, pero sí que iba a esforzarme en aprender ese nuevo arte, el de la inventiva. Mi objetivo: aprender a hacer una prótesis completamente funcional para nuestro pequeño samurai. Aunque ¿quién sabe? tal vez aprenda una o dos cosas más que me ayuden a mejorar mis creaciones.
Resumen
Aclaración
![[Imagen: GGT7d9e.png]](https://i.imgur.com/GGT7d9e.png)
