23-02-2025, 05:16 AM
Ahí estaba yo estupefacto ante un golpe totalmente sincronizado por los dos mejores luchadores que mis ojos habían visto. - ¡GUAU! - Dije en un tono de admiración hacia los dos, Viktor convertido en una forma parcial, era la segunda vez que veía una transformación hibrida, si ya de por sí, su presencia en forma humana daba respeto, en su forma híbrida daba miedo. Por el contrario, Sohem seguía siendo el mismo con su humor "negro", bateando aquella máquina perfecta. Cuando el patriota cayó al suelo partido en dos, el suelo hizo lo mismo, una grieta apareció y no desentono en ese lugar de caos.
Algunas personas miraban con incredulidad, con sus rostros pálidos y temblorosos. Otros, más valientes o quizás más necios, se acercaban con cierta cautela, observando el cuerpo mecánico destrozado, con una mezcla de horror y fascinación a partes iguales. Apenas podía escuchar los murmullos entre la multitud, pero sí que distinguí un par. ¿Qué demonios es eso? ¿Quién son ellos? ¿Por qué no estamos muertos? Volví en sí y Sohem me preguntó, al igual que la gente, que era esa cosa, no tenía una respuesta corta y necesitaba analizarlo completamente a fondo. Teníamos un arma del gobierno desmembrada en dos partes, que estaba chorreando algún tipo de líquido... - Espero que esto no sea inflamable y salgamos todos por los aires - Pensé mientras me acercaba prudentemente hacia el cadáver. - Es un patriota, Jefe. - Si me das algo de tiempo, te digo que tiene esta preciosidad del gobierno, pagado por tus fondos e impuestos. - Sonreí mientras le contestaba. Al llegar al cuerpo "sin vida" lo primero en lo que me pude fijar es en sus ojos, eran azules antes del golpe, ahora daban parpadeos y eran más oscuros, como si su brillo fuera disminuyendo totalmente hasta que se apagaron. En esos segundos, una risa sin alma, deshumanizada, me heló la sangre. Sentí como se me erizaba la piel, un escalofrío recorrió mi espalda. Era una burla hueca, como si el patriota supiera algo que yo no. - Pero qué cojones... - Murmuré.
Para estos dos, a lo mejor la parte más divertida es el combate, para mí es descifrar que coño tiene esta cosa. Así que lo primero que hice fue agacharme, reajustarme las gafas de laboratorio y dar un par de puntos de aumento, con ambas manos, como si se tratara de una lupa, digamos que esta reliquia de mi padre sigue haciendo su función. Pasé mi mano por el torso de la mitad derecha, lo primero que note es que el logo de la marina estaba grabado en la placa que cubre su pectoral. PX-01, será la primera versión, es la primera unidad de una compañía de patriotas, lo desconocía, pero algo que sí sacaba en claro era que para ese nivel de precisión se había tenido que usar una cortadora de láser, seguí repasando a fondo el resto del torso, golpeando con los nudillos de mi diestra esa especie de armadura. - Mmm parecen placas reforzadas, déjame ver él corte pequeñín. - Dije mientras con mi siniestra palpaba el corte. - Parece que es una especie de hierro fundido con algún tipo de material que desconozco, pero esto bloquea muchísimo daño, chicos... - ¡Si no fuerais tan poderosos los dos, estaríamos muuyyyyy jodidos! - Grité tanto a Sohem como a Viktor. De aquí no podía sacar más sin estar en un taller cualificado. Continúe observando su brazo izquierdo y su pierna izquierda, al tocar los músculos del brazo, me quede sorprendido, un músculo de la raza que sea ronda las casi mil fibras, este bicho las triplicaba. Literalmente no había espacio para la grasa, era todo fibra... - Musculatura mejorada, mucha mayor fuerza, una mejora biomecánica que le permite reventar cualquier tipo de pared sin que se despeine. - Dije mientras cambiaba de posición para poder ver sus manos
Esta vez cambié a la otra mitad, recogiendo su mano, toda la cara externa estaba recubierta por esa pieza de armadura, incluida sus falanges. Giré con mi siniestra para ver como era la palma. - Mmmm.. Estas hendiduras que son. - Razoné mientras me rascaba el mentón con mi diestra. - No puedo abrirlas, necesito aplicarle corriente para poder ver qué mecanismo ahí más allá. Me levanté y me fui a donde estaba el enigma, el mayor reto, la cabeza. A simple vista parece una cabeza normal, pero los ojos son los que más me llamaron la atención, a priori parecían totalmente reales, pero después de verlos totalmente oscuros, son unos ojos mejorados, con algún tipo de visor incorporado que puede simular cualquier pupila, eso como poco, no creo que se dejaran millones, para algo que sea totalmente de diseño. Por otro lado, recogí con mis dedos algo del líquido que aún quedaba por el patriota. Me lo llevé a la nariz, las primeras notas, me olían a algún tipo de aceite refinado especial para engranajes y para máquinas, pero no tenía ese olor tan característico, es como si se hubiera mezclado con algo más. Así que mi siguiente movimiento fue llevármelos a la boca. Mi primera reacción fue escupir, pero el buque se me quedó en el paladar. No es que tuviera un paladar distinguido, pero sí que tenía un cierto sabor a metal, pero no al de un motor. - ¡¿Espera?! - No me digas que ... - Mi estómago se revolvió de inmediato. Una gota fría de sudor me recorrió la sien. Si mi teoría era cierta... - Mierda... - Ha ido demasiado lejos... - Susurré, apartando la mirada de la sustancia como si quemara. No podía corroborarlo aquí, y si estoy en lo cierto y esto se filtra, la cosa podría escalar demasiado rápido. Nos podemos meter en problemas muy muy tochos. - Chicos, no puedo sacar mucha más información. Lo siento.
Me levanté y busqué algo que me sirviera como palanca para poder mover semejante cuerpo, ya lo dijo un sabio, "Dame un punto de apoyo y moveré el mundo". Así que no iba a ser difícil encontrar cuerdas y vigas en esa zona totalmente derruida, si lo único que seguía medianamente en pie era el banco y los edificios de alrededor. Encontré gracias a uno de los edificios derruidos unas vigas de más o menos mi tamaño, que pude ir cargando en tres viajes, de la forma más rápida que podía. Los entrenamientos con Vik en el barco habían hecho que fuera un pelín más fuerte. Monté con las tres vigas una estructura, tras ello busqué unas cuerdas, las recogí y las puse en un círculo enrollado a mi hombro izquierdo. Empecé a dar vueltas en espiral aplicando la suficiente tensión como para que las vigas no se cayeran al suelo y se pudiera asentar la estructura. Por último enrollé como pude un extremo de la cuerda restante en el brazo-torso del patriota y la hice pasar por la estructura y voilà, teníamos una polea algo rudimentaria. Empecé a tirar de la cuerda y el torso izquierdo empezó a levitar unos centímetros hasta alcanzar el medio metro del suelo, con un sutil golpe de cadera hice que se posicionara una mitad encima de la otra, eso si cayendo bruscamente sobre la que estaba en el suelo y la estructura de vigas quedara totalmente inutilizada.
- Bueno Jefe, no querías ver tu inversión, aquí la tienes. Me senté de rodillas delante del patriota y coloqué ambas manos a cada lado de ambos torsos, respiré hondo y concentré todo mi poder en las palmas, sintiendo el calor a través de mis dedos. - ¡Pointo-Zip! - Exclamé. Una ligera vibración sacudió el aire alrededor del patriota, su materia se contrajo sobre sí en el acto, todo su poderío quedó reducido a una pequeña canica de mármol, de apenas tres centímetros, con betas azuladas y un resplandor inquietante en su interior. Se sentía extrañamente… Viva. Tragué saliva antes de recogerla. Me levanté del suelo y me sacudí las piernas. Me acerqué a Viktor y a Sohem antes de que nos fuéramos de aquel lugar. - Jefe, esto de aquí paga mi deuda con el gremio, vale mucho más de lo que has pagado por mi poder. - Así, qué deuda saldada, ¿no? - Le dije mientras ejercía presión con mi pulgar y mi indicé haciendo que la canica saliera disparada dirección al cuerpo de Sohem.
Algunas personas miraban con incredulidad, con sus rostros pálidos y temblorosos. Otros, más valientes o quizás más necios, se acercaban con cierta cautela, observando el cuerpo mecánico destrozado, con una mezcla de horror y fascinación a partes iguales. Apenas podía escuchar los murmullos entre la multitud, pero sí que distinguí un par. ¿Qué demonios es eso? ¿Quién son ellos? ¿Por qué no estamos muertos? Volví en sí y Sohem me preguntó, al igual que la gente, que era esa cosa, no tenía una respuesta corta y necesitaba analizarlo completamente a fondo. Teníamos un arma del gobierno desmembrada en dos partes, que estaba chorreando algún tipo de líquido... - Espero que esto no sea inflamable y salgamos todos por los aires - Pensé mientras me acercaba prudentemente hacia el cadáver. - Es un patriota, Jefe. - Si me das algo de tiempo, te digo que tiene esta preciosidad del gobierno, pagado por tus fondos e impuestos. - Sonreí mientras le contestaba. Al llegar al cuerpo "sin vida" lo primero en lo que me pude fijar es en sus ojos, eran azules antes del golpe, ahora daban parpadeos y eran más oscuros, como si su brillo fuera disminuyendo totalmente hasta que se apagaron. En esos segundos, una risa sin alma, deshumanizada, me heló la sangre. Sentí como se me erizaba la piel, un escalofrío recorrió mi espalda. Era una burla hueca, como si el patriota supiera algo que yo no. - Pero qué cojones... - Murmuré.
Para estos dos, a lo mejor la parte más divertida es el combate, para mí es descifrar que coño tiene esta cosa. Así que lo primero que hice fue agacharme, reajustarme las gafas de laboratorio y dar un par de puntos de aumento, con ambas manos, como si se tratara de una lupa, digamos que esta reliquia de mi padre sigue haciendo su función. Pasé mi mano por el torso de la mitad derecha, lo primero que note es que el logo de la marina estaba grabado en la placa que cubre su pectoral. PX-01, será la primera versión, es la primera unidad de una compañía de patriotas, lo desconocía, pero algo que sí sacaba en claro era que para ese nivel de precisión se había tenido que usar una cortadora de láser, seguí repasando a fondo el resto del torso, golpeando con los nudillos de mi diestra esa especie de armadura. - Mmm parecen placas reforzadas, déjame ver él corte pequeñín. - Dije mientras con mi siniestra palpaba el corte. - Parece que es una especie de hierro fundido con algún tipo de material que desconozco, pero esto bloquea muchísimo daño, chicos... - ¡Si no fuerais tan poderosos los dos, estaríamos muuyyyyy jodidos! - Grité tanto a Sohem como a Viktor. De aquí no podía sacar más sin estar en un taller cualificado. Continúe observando su brazo izquierdo y su pierna izquierda, al tocar los músculos del brazo, me quede sorprendido, un músculo de la raza que sea ronda las casi mil fibras, este bicho las triplicaba. Literalmente no había espacio para la grasa, era todo fibra... - Musculatura mejorada, mucha mayor fuerza, una mejora biomecánica que le permite reventar cualquier tipo de pared sin que se despeine. - Dije mientras cambiaba de posición para poder ver sus manos
Esta vez cambié a la otra mitad, recogiendo su mano, toda la cara externa estaba recubierta por esa pieza de armadura, incluida sus falanges. Giré con mi siniestra para ver como era la palma. - Mmmm.. Estas hendiduras que son. - Razoné mientras me rascaba el mentón con mi diestra. - No puedo abrirlas, necesito aplicarle corriente para poder ver qué mecanismo ahí más allá. Me levanté y me fui a donde estaba el enigma, el mayor reto, la cabeza. A simple vista parece una cabeza normal, pero los ojos son los que más me llamaron la atención, a priori parecían totalmente reales, pero después de verlos totalmente oscuros, son unos ojos mejorados, con algún tipo de visor incorporado que puede simular cualquier pupila, eso como poco, no creo que se dejaran millones, para algo que sea totalmente de diseño. Por otro lado, recogí con mis dedos algo del líquido que aún quedaba por el patriota. Me lo llevé a la nariz, las primeras notas, me olían a algún tipo de aceite refinado especial para engranajes y para máquinas, pero no tenía ese olor tan característico, es como si se hubiera mezclado con algo más. Así que mi siguiente movimiento fue llevármelos a la boca. Mi primera reacción fue escupir, pero el buque se me quedó en el paladar. No es que tuviera un paladar distinguido, pero sí que tenía un cierto sabor a metal, pero no al de un motor. - ¡¿Espera?! - No me digas que ... - Mi estómago se revolvió de inmediato. Una gota fría de sudor me recorrió la sien. Si mi teoría era cierta... - Mierda... - Ha ido demasiado lejos... - Susurré, apartando la mirada de la sustancia como si quemara. No podía corroborarlo aquí, y si estoy en lo cierto y esto se filtra, la cosa podría escalar demasiado rápido. Nos podemos meter en problemas muy muy tochos. - Chicos, no puedo sacar mucha más información. Lo siento.
Me levanté y busqué algo que me sirviera como palanca para poder mover semejante cuerpo, ya lo dijo un sabio, "Dame un punto de apoyo y moveré el mundo". Así que no iba a ser difícil encontrar cuerdas y vigas en esa zona totalmente derruida, si lo único que seguía medianamente en pie era el banco y los edificios de alrededor. Encontré gracias a uno de los edificios derruidos unas vigas de más o menos mi tamaño, que pude ir cargando en tres viajes, de la forma más rápida que podía. Los entrenamientos con Vik en el barco habían hecho que fuera un pelín más fuerte. Monté con las tres vigas una estructura, tras ello busqué unas cuerdas, las recogí y las puse en un círculo enrollado a mi hombro izquierdo. Empecé a dar vueltas en espiral aplicando la suficiente tensión como para que las vigas no se cayeran al suelo y se pudiera asentar la estructura. Por último enrollé como pude un extremo de la cuerda restante en el brazo-torso del patriota y la hice pasar por la estructura y voilà, teníamos una polea algo rudimentaria. Empecé a tirar de la cuerda y el torso izquierdo empezó a levitar unos centímetros hasta alcanzar el medio metro del suelo, con un sutil golpe de cadera hice que se posicionara una mitad encima de la otra, eso si cayendo bruscamente sobre la que estaba en el suelo y la estructura de vigas quedara totalmente inutilizada.
- Bueno Jefe, no querías ver tu inversión, aquí la tienes. Me senté de rodillas delante del patriota y coloqué ambas manos a cada lado de ambos torsos, respiré hondo y concentré todo mi poder en las palmas, sintiendo el calor a través de mis dedos. - ¡Pointo-Zip! - Exclamé. Una ligera vibración sacudió el aire alrededor del patriota, su materia se contrajo sobre sí en el acto, todo su poderío quedó reducido a una pequeña canica de mármol, de apenas tres centímetros, con betas azuladas y un resplandor inquietante en su interior. Se sentía extrañamente… Viva. Tragué saliva antes de recogerla. Me levanté del suelo y me sacudí las piernas. Me acerqué a Viktor y a Sohem antes de que nos fuéramos de aquel lugar. - Jefe, esto de aquí paga mi deuda con el gremio, vale mucho más de lo que has pagado por mi poder. - Así, qué deuda saldada, ¿no? - Le dije mientras ejercía presión con mi pulgar y mi indicé haciendo que la canica saliera disparada dirección al cuerpo de Sohem.
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