[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) Magna VS Patriota
#7
Una fuerza imparable.
Siempre quise saber qué pasaba cuando una fuerza imparable chocaba contra un objeto inamovible. Lamentablemente para mi curiosidad, aquel ente robótico no resultó ser inamovible pues el golpe combinado de Sohem junto al mío lo cercenó en dos. Cuando lancé mi corte, Sohem, que reaccionó de manera prácticamente simultánea, lanzó un potente golpe hacia mi espada, empujándola y potenciándola a través de la férrea piel del ser mecánico que nos amenazaba con su ataque y presencia. Mi blanco filo penetró su cuerpo a la altura del torso y lo atravesó como un cuchillo corta la mantequilla. Sus partes cayeron al suelo y, entre chasquidos eléctricos y humareda con un olor característico a metal, se apagó quedando sin vida si es que podía considerarse que al tenía en un primer momento. El jefe se sorprendió de nuestro ataque, parecía feliz de nuestra combinación y lo mostró con un gesto de camaradería golpeando mi hombro con su mano abierta, haciendo con esto que diera un paso adelante dada su fuerza. Lo miré reír a boca a abierta, o eso suponía dado su casco, y finalmente realizó el gesto similar al anterior con ambas manos afirmando que podía golpear más fuerte. Estaba claro que sin haber previsto mi ataque, era lógico que no pudiera usar toda su fuerza. Aún así me asustaba lo monstruoso que podía llegar a ser el jefe en caso de proponérselo. Yo había utilizado toda mi capacidad, o casi toda, para poder derrotar a aquella bestia mecánica de un solo golpe y Sohem no se había despeinado el casco siquiera. Me frustraba. Pensaba que la brecha entre nosotros se había reducido más de lo que su impacto revelaba.

Tras patear el torso del robot, se dirigió a Shoto cuestionando si sabía más sobre aquella cosa. Yo, por mi parte, solté a Saba con la zurda y la sostuve con la diestra, llevándola hacia mi cara en horizontal con la palma hacia mi frente y el filo hacia el cielo. Extendí mi codo súbitamente hacia el suelo, quedando el filo a cuarenta y cinco grados exactos, y haciendo que todo el aceite y restos líquidos que quedaron adheridos a mi katana salieran disparados hacia el suelo. Acto seguido, un rápido giro del arma para ubicar su filo en agarre inverso y llevarlo hacia el interior de mi codo izquierdo con el lomo pegado a mi abrigo fue el remate para limpiar su acero, deslizándolo por completo sobre mi brazo flexionado antes de envainarlo en su saya blanca impoluta. Mientras realizaba este gesto de chiburi, que ya tenía automatizado con los años de práctica, observaba a mi alrededor. La gente del lugar se acercaba incrédula por lo que acababa de pasar, la mayoría todavía estupefactos y atemorizados, aunque algunos se acercaban con ímpetu o simplemente querían entender qué era esa cosa. Aunque tardaron bastante en acercarse lo suficiente como para ver nada. Y yo mismo interpuse mi cuerpo entre el Patriota y los pocos que realmente se acercaban mientras atendía a Shoto. Fue ahí que el Birkaniano se pronunció revelando el nombre del arma biotecnológica: Patriota. — Un arma del Gobierno y un logo Marine… El Patriota. — pensé mientras me cruzaba de brazos mirando a Shoto.

El joven se ajustó las gafas y comenzó a diseccionar como buenamente pudo con las herramientas que podía portar el cuerpo sin vida del ser mecánico. Al parecer poseía placas reforzadas. Esto me parecía interesante pues si Shoto podía averiguar la aleación en el Panzer quizás pudiera replicarla para añadirla a armaduras de nuestro Gremio. Sería una adición interesante. El joven siguió revisando al humanoide mecánico y alabó nuestra capcidad de combate pues debíamos estar ante un ser terriblemente poderoso que había sido derrotado de un solo impacto. Me acuclillé frente al torso del Patriota siguiendo con la mirada a Shoto, que continuaba revisando su musculatura, afirmando que era muy magro. Después el joven pasó a revisar sus manos y finalmente su cabeza, asombrándose por algo que no compartió por el momento, pero su aura se estremeció de miedo y cambió radicalmente. Desconocía qué podía haber descubierto el joven inventor pero le había dejado totalmente atónito y yo desde luego también tenía mis suposiciones sobre las implicaciones de todo esto. — ¿Qué eres? — me preguntaba mientras acariciaba con los dedos las placas pectorales del torso del Patriota. Cuando Shoto se levantó, yo lo hice a los dos segundos y me giré hacia él. El joven fabricó de manera rápida e improvisada una polea que permitió levantar parte del robot. Finalmente Shoto se arrodilló ante el ser mecánico y tras dirigirse a Sohem tocó al Patriota convirtiéndolo en una pelota de cristal, una canica que lanzó hacia el jefe, exclamando que ya quedaba saldada su deuda asumiendo que el valor del robot era mayor a los millones que debía. No le debía faltar razón, pensé mientras retiraba mi transformación híbrida y me ajustaba el abrigo.

Me giré y observé el destrozo general. Si era el único robot, puede que estuviéramos a salvo pero, aún así se trataba de un activo de la Marina y no me parecía prudente estar allí si iban a buscar los restos. — ¿Seguimos pensando en ir al banco? ¿O será mejor alejarse por ahora de aquí? — cuestioné al jefe acercándome a él de frente, poniéndome a su diestra a a la misma altura, a algo más de un metro, y usando un tono sosegado que su fino oído pudiera captar pero fuera discreto para los curiosos. — Puedo continuar peleando si lo necesitamos, pero tengo un mal presentimiento sobre esto. — expliqué al enmascarado sin mirarle en ningún momento, dirigiendo mis ojos al lugar por el que vino el Patriota.

¿Qué estaba pasando?


Resumen
Inventario
Karmas usados
Haki
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) Magna VS Patriota - por Viktor - 23-02-2025, 02:12 PM

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