28-02-2025, 09:56 PM
Recogí la pequeña esfera en mi mano girándola con cuidado entre los dedos. Mis ojos recorrían cada centímetro de ella, procesando aún lo que tenía enfrente. Era increíble como el poder de la Boru Boru se había adaptado también a mí, era un poder multiusos. - Esto es.. Increíble.. - murmure para mí mismo. - Si esto es un proyecto especial. - ¿Qué más tendrá la Marina o el Gobierno escondido?. - Comenté en voz dubitativa.
Mis pensamientos en voz alta se disiparon cuando recordé las palabras que me dijó Sohem, sobre la deuda. Solté un suspiro, alzando la vista con una ceja totalmente arqueada, mientras sostenía la esfera con los dedos de mi diestra. - Está bien, lo pilo, peeerooo... sí... descubro algo grande con esto, me subo mi propio sueldo. - Solté una pequeña carcajada, mientras guardaba la canica con cuidado en mi gabardina, crucé los brazos y empecé a pensar en el siguiente movimiento. - Esto cambia las cosas, no sé si esto será la versión final, no sé si se habrán desplegado más en la isla, pero si consiguiéramos otro sería top, podríamos descubrir patrones, debilidades, fortalezas y una larga lista de funcionalidades... Es más, si podríamos llegar a superar incluso a la Marina en su propio juego.
Hice una pequeña pausa, mirando a mis compañeros con una sonrisa afilada. - No nos vamos a mover sin información, ¿No?. Antes de seguir cazando más podríamos rastrear nuestro siguiente destino. Seguro que alguien sabe si se han desplegado más cosas de estas. Giré la vista hacia el dueño del banco, una persona de estatura normal, vestido como cualquier otro banquero más, en traje cruzado de raya diplomática, repeinado hacia atrás y con una educación impoluta. Que aun en su cara mostraba el entusiasmo tras haber solventado la situación con heroísmo. Nos ofreció sus servicios, así que como buen cotilla que soy intenté sacarle algo de información. - Y hablando de eso... - Me reajusté las gafas, se podía ver un brillo astuto en los ojos. - Un hombre con tus contactos, sabiendo que hay una casa de subastas, unos astilleros que mueven cada día cientos de barcos y una sede de la marina. Tiene que saber qué pasa en la ciudad en cada momento. - Dime, ¿has oído algo sobre estos Patriotas? ¿O mejor aún, sabes si es aquí donde la Marina prueba sus juguetes nuevos? - Comenté mientras deslizaba mis manos a los bolsillos, simplemente dejando que las respuestas llegarán a mí.
Por último, estando los tres juntos, dejé caer las posibles opciones para nuestro siguiente movimiento. Vik quería ir al cuartel, Sohem quería cerrar los asuntos en el banco y yo tenía intereses en seguir investigando a nuestro amigo metálico. - Desde mi punto de vista hay varias opciones encima de la mesa. - Primera, seguir a lo que venimos y entrar al banco, nos tiraran una alfombra. - Segunda, ir a donde la Marina en busca de más información - Y, tercera, ir a por la siguiente presa... - Cuarta nos vamos al barco y sigo investigando esto.... - Dije mientras iba extendiendo cada uno de mis dedos de la mano al ir enumerando las posibles opciones.
Mis pensamientos en voz alta se disiparon cuando recordé las palabras que me dijó Sohem, sobre la deuda. Solté un suspiro, alzando la vista con una ceja totalmente arqueada, mientras sostenía la esfera con los dedos de mi diestra. - Está bien, lo pilo, peeerooo... sí... descubro algo grande con esto, me subo mi propio sueldo. - Solté una pequeña carcajada, mientras guardaba la canica con cuidado en mi gabardina, crucé los brazos y empecé a pensar en el siguiente movimiento. - Esto cambia las cosas, no sé si esto será la versión final, no sé si se habrán desplegado más en la isla, pero si consiguiéramos otro sería top, podríamos descubrir patrones, debilidades, fortalezas y una larga lista de funcionalidades... Es más, si podríamos llegar a superar incluso a la Marina en su propio juego.
Hice una pequeña pausa, mirando a mis compañeros con una sonrisa afilada. - No nos vamos a mover sin información, ¿No?. Antes de seguir cazando más podríamos rastrear nuestro siguiente destino. Seguro que alguien sabe si se han desplegado más cosas de estas. Giré la vista hacia el dueño del banco, una persona de estatura normal, vestido como cualquier otro banquero más, en traje cruzado de raya diplomática, repeinado hacia atrás y con una educación impoluta. Que aun en su cara mostraba el entusiasmo tras haber solventado la situación con heroísmo. Nos ofreció sus servicios, así que como buen cotilla que soy intenté sacarle algo de información. - Y hablando de eso... - Me reajusté las gafas, se podía ver un brillo astuto en los ojos. - Un hombre con tus contactos, sabiendo que hay una casa de subastas, unos astilleros que mueven cada día cientos de barcos y una sede de la marina. Tiene que saber qué pasa en la ciudad en cada momento. - Dime, ¿has oído algo sobre estos Patriotas? ¿O mejor aún, sabes si es aquí donde la Marina prueba sus juguetes nuevos? - Comenté mientras deslizaba mis manos a los bolsillos, simplemente dejando que las respuestas llegarán a mí.
Por último, estando los tres juntos, dejé caer las posibles opciones para nuestro siguiente movimiento. Vik quería ir al cuartel, Sohem quería cerrar los asuntos en el banco y yo tenía intereses en seguir investigando a nuestro amigo metálico. - Desde mi punto de vista hay varias opciones encima de la mesa. - Primera, seguir a lo que venimos y entrar al banco, nos tiraran una alfombra. - Segunda, ir a donde la Marina en busca de más información - Y, tercera, ir a por la siguiente presa... - Cuarta nos vamos al barco y sigo investigando esto.... - Dije mientras iba extendiendo cada uno de mis dedos de la mano al ir enumerando las posibles opciones.
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