07-03-2025, 04:52 PM
[personajeinvalido=1574]
Proseguí mi camino mientras terminaba de fumar el cigarrillo — Tengo que dejar el tabaco... Aunque tampoco es que fume muchísimo... — Comencé a perderme en mis pensamientos sobre mi salud, mis costumbres y hábitos de vida. Procedí a tirar la colilla al suelo, delante de mi, cuando de repente, voló totalmente hacia la izquierda — ¿Pero que...? — Pregunté extrañado, mientras poco a poco pero intensificándose mucho, una corriente de aire invadía aquel lugar, tanto hasta el punto, que era capaz de desplazarme — ¡Venga, va, ¿Qué mierda es esto?! — Exclamé mientras intentaba cubrirme con mis brazos y mantenerme en el sitio, pero era imposible, aquel fenómeno meteorológico era muy bruto, tanto que era incapaz de quedarme en el suelo, finalizando en un despegue forzoso, salí volando de aquel sitio — ¡UOOOOOOOOO! — Grité sorprendido mientras volaba cual pajarillo.
Intenté mantener la postura y la mente cuando de pronto notaba como el viento estaba agotándose, llegando a visualizar debajo de mi una zona bastante amplia en la que poder aterrizar sin peligro. Me dejé caer, aterrizando sin problema y sin ningún daño, alzando la cabeza y la mirada al cielo — ¿Qué habrá sido eso? Desde luego no era normal... — Me pregunté extrañado, desde luego el archipiélago Sabaody estaba siendo toda una caja de sorpresas. Resoplé — Bueno, ¿Dónde narices estoy ahora? Yo tenía claro un objetivo y ahora no sé si me he perdido o que... — Comenté mientras me rascaba la cabeza y daba media vuelta, andando un poco hacia delante, mirando a todos lados, hasta que de pronto, pude ver a lo lejos una silueta. Así que me acerqué a ella para preguntar que tal estaba. Pero, una vez más, el destino jugaba conmigo, aunque ahora, se ponía de mi lado.
Según avanzábamos ambos, pude llegar a reconocerlo. Era Rapax Gin — No puede ser... — Dije en un tono de voz muy bajo, hablando para mi mismo. Se paró a unos 35 metros de mi para dirigirme la palabra, estaba claro que sabia que era un marine, pues se refirió a mi como "la ley, añadiendo algo de una casa de subastas y esclavos. Pero en mi mente, no podía pensar en otra cosa. Era el momento, había llegado, y tenía una misión que cumplir.
No aparté la mirada de el. Comencé a caminar hacia su dirección, lentamente, sin decir ni una sola palabra. No era consciente de que era el hombre al que estaba buscando — Rapax Gin ... — Dije su nombre en alto, mientras me llevaba mi mano izquierda a la hombrera derecha de mi capa de vicealmirante, para tirar de ella hacia atrás, desprendiéndome de la prenda y tirándola al suelo. Estaba decidido. Tenía una orden clara y directa, y la iba a cumplir. Aunque aquí, había algo más, algo más personal — ... Te he estado buscando — Dije mientras me crujía los nudillos de ambas de mis manos, a la vez que crujía los del cuello, primero a la derecha, y primero a la izquierda.
— Tengo una orden directa, y pienso cumplirla. Eres un peligro para el mundo, y no puedo dejar que avances más. Ríndete, aquí y ahora, y te entregaré a la Marina sin el uso de violencia. Si no lo haces, no tendré piedad... ninguna... — Bajé mis brazos, quedándome de pie frente a el, a una distancia de veinte metros — ... Al igual que tu y los tuyos no tuvisteis con la vida de mi amigo Sephiroth... — Me quedé mirándole a los ojos, fijamente, con un rostro totalmente serio, pero en el que se podía encontrar atisbos de rabia, ira e impotencia, retrocediendo mi pie izquierdo hacia atrás un simple paso. El viento seguía sonando por aquel lugar, solo que esta vez de manera leve, moviendo la pequeña vegetación que había en aquel lugar, levantando el polvo del caos que los pacifistas habían armado.
Era mi momento.
Era la oportunidad de demostrar que no era un cero a la izquierda. como Sohem decía.
Era la oportunidad de demostrar a los míos que puedo liderar una división.
Era la oportunidad de vengar a mi amigo.
Y no tenía pensado caer, ni siquiera de dudar. Era mi destino.
Proseguí mi camino mientras terminaba de fumar el cigarrillo — Tengo que dejar el tabaco... Aunque tampoco es que fume muchísimo... — Comencé a perderme en mis pensamientos sobre mi salud, mis costumbres y hábitos de vida. Procedí a tirar la colilla al suelo, delante de mi, cuando de repente, voló totalmente hacia la izquierda — ¿Pero que...? — Pregunté extrañado, mientras poco a poco pero intensificándose mucho, una corriente de aire invadía aquel lugar, tanto hasta el punto, que era capaz de desplazarme — ¡Venga, va, ¿Qué mierda es esto?! — Exclamé mientras intentaba cubrirme con mis brazos y mantenerme en el sitio, pero era imposible, aquel fenómeno meteorológico era muy bruto, tanto que era incapaz de quedarme en el suelo, finalizando en un despegue forzoso, salí volando de aquel sitio — ¡UOOOOOOOOO! — Grité sorprendido mientras volaba cual pajarillo.
Intenté mantener la postura y la mente cuando de pronto notaba como el viento estaba agotándose, llegando a visualizar debajo de mi una zona bastante amplia en la que poder aterrizar sin peligro. Me dejé caer, aterrizando sin problema y sin ningún daño, alzando la cabeza y la mirada al cielo — ¿Qué habrá sido eso? Desde luego no era normal... — Me pregunté extrañado, desde luego el archipiélago Sabaody estaba siendo toda una caja de sorpresas. Resoplé — Bueno, ¿Dónde narices estoy ahora? Yo tenía claro un objetivo y ahora no sé si me he perdido o que... — Comenté mientras me rascaba la cabeza y daba media vuelta, andando un poco hacia delante, mirando a todos lados, hasta que de pronto, pude ver a lo lejos una silueta. Así que me acerqué a ella para preguntar que tal estaba. Pero, una vez más, el destino jugaba conmigo, aunque ahora, se ponía de mi lado.
Según avanzábamos ambos, pude llegar a reconocerlo. Era Rapax Gin — No puede ser... — Dije en un tono de voz muy bajo, hablando para mi mismo. Se paró a unos 35 metros de mi para dirigirme la palabra, estaba claro que sabia que era un marine, pues se refirió a mi como "la ley, añadiendo algo de una casa de subastas y esclavos. Pero en mi mente, no podía pensar en otra cosa. Era el momento, había llegado, y tenía una misión que cumplir.
No aparté la mirada de el. Comencé a caminar hacia su dirección, lentamente, sin decir ni una sola palabra. No era consciente de que era el hombre al que estaba buscando — Rapax Gin ... — Dije su nombre en alto, mientras me llevaba mi mano izquierda a la hombrera derecha de mi capa de vicealmirante, para tirar de ella hacia atrás, desprendiéndome de la prenda y tirándola al suelo. Estaba decidido. Tenía una orden clara y directa, y la iba a cumplir. Aunque aquí, había algo más, algo más personal — ... Te he estado buscando — Dije mientras me crujía los nudillos de ambas de mis manos, a la vez que crujía los del cuello, primero a la derecha, y primero a la izquierda.
— Tengo una orden directa, y pienso cumplirla. Eres un peligro para el mundo, y no puedo dejar que avances más. Ríndete, aquí y ahora, y te entregaré a la Marina sin el uso de violencia. Si no lo haces, no tendré piedad... ninguna... — Bajé mis brazos, quedándome de pie frente a el, a una distancia de veinte metros — ... Al igual que tu y los tuyos no tuvisteis con la vida de mi amigo Sephiroth... — Me quedé mirándole a los ojos, fijamente, con un rostro totalmente serio, pero en el que se podía encontrar atisbos de rabia, ira e impotencia, retrocediendo mi pie izquierdo hacia atrás un simple paso. El viento seguía sonando por aquel lugar, solo que esta vez de manera leve, moviendo la pequeña vegetación que había en aquel lugar, levantando el polvo del caos que los pacifistas habían armado.
Era mi momento.
Era la oportunidad de demostrar que no era un cero a la izquierda. como Sohem decía.
Era la oportunidad de demostrar a los míos que puedo liderar una división.
Era la oportunidad de vengar a mi amigo.
Y no tenía pensado caer, ni siquiera de dudar. Era mi destino.
— No voy a repetirlo dos veces. Ríndete. —
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