OST
El mundo paró en seco cuando el chico pronunció el nombre de su madre, desde ese punto, mi mente viajó al pasado, a un pasado lejano de hace ya mas de treinta años. Un Djangus de unos cuatro años de edad jugueteaba inocentemente en el cuartel de la revolución mientras buscaba a Ivar, siempre estaba mirando hacia el mismo lugar, estuviéramos donde estuviéramos, siempre miraba al este, fijaba su mirada hacia esa dirección con la mirada perdida en el horizonte, casi como si buscase el llegar a ver algo. Siempre que le preguntaba por ello el solo respondía un nombre, el mismo nombre que el chico que tanto me recordaba a el acababa de nombrar "Skadi" sabia bien que mi hermano de armas se había enamorado de una esclava del grupo que
liberemos hacia tiempo atrás, bebía lo vientos por ella, pero el deber de un soldado era sagrado. Esto sin embargo lo cambiaba todo, ahora fijándome bien en las facciones de Kelo, estas eran extremadamente parecidas a las de Ivar y no solo a las de el, también se parecia demasiado a Djangus. Preguntó sobre los suyos y fue cuando todo conectó, ese grupo que liberamos hace años hablaba el mismo dialecto que el joven, fue mientras el chico se arrodillaba mostrando respeto hacia mi persona cuando acabe de comprender que el que tenia delante no era otro que el hermano de Djangus, el hijo pequeño de mi mejor amigo.
Cerré los ojos y suspire mientras lagrimas comenzaban a caer por mis mejillas.
"Tu gente fue liberada por Ivar hace muchos años y les ayudemos a encontrar un hogar en el east blue, Ivar se ganó una buena cicatriz en el torso en esa misión, pero a cambio de ello se enamoro de una esclava recién liberada, se aparto durante dos años del ejercito revolucionario mientras ayudaba a construir la aldea de tu gente, es por eso que conocemos tu dialecto, incluido Djangus aunque el no era mas que un niño en ese entonces... el nombre de esa mujer... era... Skadi."
Las lagrimas comenzaron a caer libremente por mi rostro sin control alguno, si tan solo nos hubiéramos dado mas prisa para llegar a la aldea cuando ocurrió la desgracia... Aún veía a Ivar buscando en cada rincón de la aldea, en su día achaque ese comportamiento a la perdida de Skadi, pero ahora todo cobraba sentido, no estaba negando la muerte de su amada, estaba buscando a su hijo.
"Nosotros... lleguemos el día siguiente de la tragedia, cuando lleguemos la aldea estaba arrasada y Ivar enloqueció de ira, tanto que se adentró solo en territorio enemigo como si de un tornado que arrasase todo a su paso se tratase, pero..."
Hablar del tema aun me dolía, pero las palabras que me dijo antes de morir ahora tomaban un significado mucho mas profundo, en ese momento no se refería a Djangus, se estaba refiriendo a Kelo. El hijo que buscaba desesperado entre escombros mientras juraba vengar a todos y cada uno de la aldea.
"Acabó cayendo en combate. Las ultimas palabras que me dijo fueron las siguientes -Prométemelo Ragnar, prométeme que cuidarás de mi hijo. Muero tranquilo dejándolo en tus manos, hermano.- Siempre pensé que se refería a Djangus, pero ahora lo veo claro..."
Levante la mirada buscando la del joven, con la culpa y el dolor esculpidos en mi viejo rostro.
"No se refería a Djangus, pues este siempre estuvo protegido por mi y por el resto de sus compañeros, estaba preocupado por ti. Te buscó hasta que expiro su ultimo aliento Kelo, tu padre fue un gran hombre que se apartó de tu madre para luchar por el ejercito revolucionario."
Baje de la silla y me arrodille frente a el, dejando que mis lagrimas goteasen en el suelo libremente, no haber comprendido las palabras de Ivar hicieron que el chico viviera apartado de los suyos todo este tiempo, era mi culpa.
"Lo siento en el corazón, si hubiera comprendido en aquel entonces lo que quería decir tu padre... Si tan solo lo hubiera comprendido no habrias tenido que vivir solo, lo siento. lo siento. lo siento."
El mundo paró en seco cuando el chico pronunció el nombre de su madre, desde ese punto, mi mente viajó al pasado, a un pasado lejano de hace ya mas de treinta años. Un Djangus de unos cuatro años de edad jugueteaba inocentemente en el cuartel de la revolución mientras buscaba a Ivar, siempre estaba mirando hacia el mismo lugar, estuviéramos donde estuviéramos, siempre miraba al este, fijaba su mirada hacia esa dirección con la mirada perdida en el horizonte, casi como si buscase el llegar a ver algo. Siempre que le preguntaba por ello el solo respondía un nombre, el mismo nombre que el chico que tanto me recordaba a el acababa de nombrar "Skadi" sabia bien que mi hermano de armas se había enamorado de una esclava del grupo que
liberemos hacia tiempo atrás, bebía lo vientos por ella, pero el deber de un soldado era sagrado. Esto sin embargo lo cambiaba todo, ahora fijándome bien en las facciones de Kelo, estas eran extremadamente parecidas a las de Ivar y no solo a las de el, también se parecia demasiado a Djangus. Preguntó sobre los suyos y fue cuando todo conectó, ese grupo que liberamos hace años hablaba el mismo dialecto que el joven, fue mientras el chico se arrodillaba mostrando respeto hacia mi persona cuando acabe de comprender que el que tenia delante no era otro que el hermano de Djangus, el hijo pequeño de mi mejor amigo.
Cerré los ojos y suspire mientras lagrimas comenzaban a caer por mis mejillas.
"Tu gente fue liberada por Ivar hace muchos años y les ayudemos a encontrar un hogar en el east blue, Ivar se ganó una buena cicatriz en el torso en esa misión, pero a cambio de ello se enamoro de una esclava recién liberada, se aparto durante dos años del ejercito revolucionario mientras ayudaba a construir la aldea de tu gente, es por eso que conocemos tu dialecto, incluido Djangus aunque el no era mas que un niño en ese entonces... el nombre de esa mujer... era... Skadi."
Las lagrimas comenzaron a caer libremente por mi rostro sin control alguno, si tan solo nos hubiéramos dado mas prisa para llegar a la aldea cuando ocurrió la desgracia... Aún veía a Ivar buscando en cada rincón de la aldea, en su día achaque ese comportamiento a la perdida de Skadi, pero ahora todo cobraba sentido, no estaba negando la muerte de su amada, estaba buscando a su hijo.
"Nosotros... lleguemos el día siguiente de la tragedia, cuando lleguemos la aldea estaba arrasada y Ivar enloqueció de ira, tanto que se adentró solo en territorio enemigo como si de un tornado que arrasase todo a su paso se tratase, pero..."
Hablar del tema aun me dolía, pero las palabras que me dijo antes de morir ahora tomaban un significado mucho mas profundo, en ese momento no se refería a Djangus, se estaba refiriendo a Kelo. El hijo que buscaba desesperado entre escombros mientras juraba vengar a todos y cada uno de la aldea.
"Acabó cayendo en combate. Las ultimas palabras que me dijo fueron las siguientes -Prométemelo Ragnar, prométeme que cuidarás de mi hijo. Muero tranquilo dejándolo en tus manos, hermano.- Siempre pensé que se refería a Djangus, pero ahora lo veo claro..."
Levante la mirada buscando la del joven, con la culpa y el dolor esculpidos en mi viejo rostro.
"No se refería a Djangus, pues este siempre estuvo protegido por mi y por el resto de sus compañeros, estaba preocupado por ti. Te buscó hasta que expiro su ultimo aliento Kelo, tu padre fue un gran hombre que se apartó de tu madre para luchar por el ejercito revolucionario."
Baje de la silla y me arrodille frente a el, dejando que mis lagrimas goteasen en el suelo libremente, no haber comprendido las palabras de Ivar hicieron que el chico viviera apartado de los suyos todo este tiempo, era mi culpa.
"Lo siento en el corazón, si hubiera comprendido en aquel entonces lo que quería decir tu padre... Si tan solo lo hubiera comprendido no habrias tenido que vivir solo, lo siento. lo siento. lo siento."
Resumen
