01-10-2023, 03:34 AM
Aquella pequeña balsa era un completo caos. Triana que no le salía de las narices ayudar, el peliazul resulta que estaba dormido y ahora nos dice que los marines les dan asco, Sohem a su maldita bola, intentando hacerse el caballero con Triana, pero sin olvidar los 10 millones - Bien, he conseguido que Sohem esté atento de esta señorita al menos por ahora. Mi única prioridad ahora es salvar a los civiles que están en peligro - La buena noticia es que, aquel caballero del pelo alborotado se juntó con Minato y conmigo, alegando lo que dije en un principio, es tontería pelearse ahora, lo mejor era unir fuerzas y salir de allí con vida y salvando todas las que pudiéramos de la gente que estaba siendo atrapada - Gracias joven, al menos hay aquí alguien sensato - Le dije sin quitar ojo a lo que había enfrente de mí, que era Sohem acercándose a Triana, y mientras el peliazul parecía que estaba calentando los músculos.
Pero de repente, del agua apareció una "cosa", la cual, en un rápido movimiento, le pegó un corte al peliazul con una katana sin el más mínimo esfuerzo, o al menos eso fue la sensación que me dio. Pegó un espeluznante grito, pidiendo literalmente una masacre. De nuevo, otro tío que media una barbaridad, no llegaba al nivel de Karl o Taka, pero aun así era muy grande. Comenzó a relamer la katana y señalarnos uno a uno, con una mirada - si es que a eso se le podía llamar mirada - absolutamente de locura. Esa cosa era fuerte, pero nosotros éramos 3. Ni se me pasó por la cabeza contar con los otros 3, dijeron claramente que no querían colaborar, pero en el fondo, sea por una cosa o por otra, ellos también querían sobrevivir, así que aunque fuera indirectamente, íbamos a colaborar todos, dijeran lo que dijeran.
Comencé a recordar rápidamente mis últimos entrenamientos, los cuales, en uno de ellos, no pude hacer nada, y el otro entrenando la velocidad y la manera de desplazarme. Decidí tomar la iniciativa tan rápido como aquella cosa nos apuntaba con la katana. Cuando apuntó a Triana, la cual estaba enfrente de mí, algo alejada, me moví. Ni siquiera avisé a Minato de que iba a ello. Pero estoy seguro de que tanto él, como el otro caballero, iban a saber actuar.
Salí corriendo hacia él, pero a los 5 metros me transformé en mi forma híbrida para poder deslizarme mejor por la plataforma, sin necesidad de saltar, solamente acercarme a él a mi máxima velocidad posible para propinar el primer golpe. Según avanzaba, abrí la boca e hice más grande mis colmillos de serpiente. Cuando estaba apenas 2 metros de distancia de él, hice un movimiento brusco a mi derecha, para clavarle los colmillos en su costado izquierdo, para así inyectarle mi veneno somnífero rápidamente e intentar que se 'relajase' un poquito y ver si alguien aprovechaba mi movimiento para encadenar otro.
Pero de repente, del agua apareció una "cosa", la cual, en un rápido movimiento, le pegó un corte al peliazul con una katana sin el más mínimo esfuerzo, o al menos eso fue la sensación que me dio. Pegó un espeluznante grito, pidiendo literalmente una masacre. De nuevo, otro tío que media una barbaridad, no llegaba al nivel de Karl o Taka, pero aun así era muy grande. Comenzó a relamer la katana y señalarnos uno a uno, con una mirada - si es que a eso se le podía llamar mirada - absolutamente de locura. Esa cosa era fuerte, pero nosotros éramos 3. Ni se me pasó por la cabeza contar con los otros 3, dijeron claramente que no querían colaborar, pero en el fondo, sea por una cosa o por otra, ellos también querían sobrevivir, así que aunque fuera indirectamente, íbamos a colaborar todos, dijeran lo que dijeran.
Comencé a recordar rápidamente mis últimos entrenamientos, los cuales, en uno de ellos, no pude hacer nada, y el otro entrenando la velocidad y la manera de desplazarme. Decidí tomar la iniciativa tan rápido como aquella cosa nos apuntaba con la katana. Cuando apuntó a Triana, la cual estaba enfrente de mí, algo alejada, me moví. Ni siquiera avisé a Minato de que iba a ello. Pero estoy seguro de que tanto él, como el otro caballero, iban a saber actuar.
Salí corriendo hacia él, pero a los 5 metros me transformé en mi forma híbrida para poder deslizarme mejor por la plataforma, sin necesidad de saltar, solamente acercarme a él a mi máxima velocidad posible para propinar el primer golpe. Según avanzaba, abrí la boca e hice más grande mis colmillos de serpiente. Cuando estaba apenas 2 metros de distancia de él, hice un movimiento brusco a mi derecha, para clavarle los colmillos en su costado izquierdo, para así inyectarle mi veneno somnífero rápidamente e intentar que se 'relajase' un poquito y ver si alguien aprovechaba mi movimiento para encadenar otro.
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