La muchacha despertó demostrando una gran carencia de raciocinio, y por un momento me hizo pensar en que quizá le había golpeado demasiado fuerte en la cabeza... hasta que recordé que no le había golpeado en la cabeza. Seguramente sólo fuera idiota y ya está. Es normal que estuviera nerviosa y aturdida, seguramente lo último que recordaba de nuestro encuentro era tenerme atrapado en su cola y estar a punto de golpearme, y ahora despertaba en medio del desierto, de noche y junto al hombre que la había derrotado. A ratos y por según qué momentos me preguntaba aun por qué no me había marchado, pero suponía que simplemente me estaba dejando llevar.
Mientras escuchaba su agradecimiento rebuscaba en mi petate entre las suministros — Oe oe... — pregunté con sorna — ¿Gracias por qué? ¿por darte una paliza? — pregunté de nuevo, sin mirarla, rebuscando en mi equipaje hasta dar con un pedazo de carne envuelto en unas hojas de plantas que usaba para conservar la comida en su transporte, sacándolo de la bolsa y haciendo que los carteles de se busca que almacenaba y coleccionaba cayesen entre mis pies y su cabeza mostrando un sin fin de caras de piratas, mientras mi puño comenzaba a brillar y el chisporroteo de la carne cocinándose empezaba a invadir el lugar.
— Deberías acercarte al fuego y comer — sugerí, mirando cómo se cocinaba la carne entre mis dedos. Era un truco que había aprendido hacía poco tiempo — Esa quemadura va a necesitar ungüentos y algo de reposo. La piel se tensará con la cicatrización y al estar en el abdomen verás comprometido todos tus movimientos durante unos días — añadí, lanzándole el pedazo de carne esperando que lo recogiese, llevando la mano de nuevo al saco para coger otro pedazo para mi mientras mi mirada se perdía en los carteles del suelo, sin mirar nada en concreto — ...me cagüen sus muertos... — dije en un susurro, hasta que di con el trozo de carne, alzando ambas cejas y extrayéndolo del petate, desenvolviéndolo y empezando a cocinarlo de igual manera, mirando ahora a la muchacha.
— Y cuando termines de comer y te recuperes me vas a contar lo que sepas del incidente de los Cabos Gemelos y cómo es que conoces a Joe — dije con seriedad, hice una pausa y chasqueé la lengua — Puedes ponerte mi chaqueta sobre los hombros si tienes frío, yo... puedo regularme — dije, terminando de cocinar mi carne y dándole el primer mordisco, llevando la mano libre al suelo para recoger los carteles y ponerlos sobre mi rodilla, ordenándolos y observándolos.

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)