29-12-2023, 05:01 AM
Sasha miraba con mucha intriga lo que el hombre buscaba en la mochila pero sus palabras burlándose sobre que si le daba las gracias por darle una paliza enseguida enfadaron a la semioni. Ella se había tragado su orgullo para mostrarse agradecida con él pero lo había aprovechado para burlarse, por lo que la chica se quitó el sombrero marrón estilo vaquero - que ya había dado mucho de si en aquella isla - y se lo tiró con fuerza apuntando a la cara pero impactando en la rodilla izquierda del hombre. La rubia se llevó la mano derecha al lugar donde se había quemado, parecía que no estaba recuperada del todo. Pero la adolescente enseguida olvidó todo cuando vio como sacaba un trozo de carne y lo empezaba a cocinar en su propia mano. — Oooh… — no pudo evitar la emoción la joven al ver como la estaba cocinando.
Las palabras del hombre diciéndole que se acercara al fuego y comiera llamaron su atención dejando de admirar su forma de cocinar. — No tengo comida. — dijo mientras se acercaba de forma lenta - para que no le molestara tanto la herida - a la improvisada hoguera. Entonces un delicioso olor llegó a su nariz ocasionando que a la semioni le rugieran las tripas. Sasha hizo un puchero arrepintiéndose de no coger nada para picar pero enseguida le distrajeron las palabras del hombre explicándole como curar la consecuencia de la quemadura. — Se lo diré a Ariel. Seguro que tiene. — contestó pensando en la gyojin que supo como curar a Gronn cuando llegó herido de la pequeña aventura de la mina. Sin que la semioni se lo esperara, el humano le lanzó el pedazo de carne que había estado cocinando haciendo que sus ojos brillaran. — ¡Que aproveche! — dijo sonriendole al hombre de manera pura e infantil para transmitir su sincero agradecimiento por la comida.
La rubia dio el primer bocado y le supo a gloria. — La comida está mucho más buena después de una pelea. — afirmó antes de darle el último mordisco y masticarlo con ganas por lo hambrienta que estaba. El humano le pidió con sinceridad que le contara lo que sabía de los Cabos Gemelos y cómo conocía a Joe, antes de añadir que se podía poner su chaqueta si tenía frío. — ¿De verdad? Cuando te devolví el kanabo y el casco me dijiste que no lo olvidarías. — contestó frunciendo el ceño sin entender lo que le estaba pidiendo el pelirosa - quien tenía unos papeles en mano que la joven no llegaba a ver - pero se encogió de hombros y se lo explicó de todas formas mientras acercaba la chaqueta a sus piernas - que estaban cruzadas - para tenerla a mano por si la necesitaba en algún momento . — Mis compañeros y yo nos subimos a un barco que salía del North Blue, pero resultó que era una trampa y acabamos en unas plataformas de madera con unos piratas que nos querías esclavizar. — Sasha miraba seria al hombre porque no fue una situación agradable. — Después nos juntaron en una sola y apareció un robot, cuando se fue mis amigos y yo escapamos corriendo. Bueno, no sin antes devolverte las cosas delante de Joe. — añadió la joven con una sonrisa. — Tampoco te he dicho nada nuevo pero no es lo que decía el periódico. — dijo con molestia recordando las mentiras que decía. — Y a Joe le conocí mejor más tarde, me enseñó a ser una ninja con el kanabo pero creo que me falta práctica todavía. — la semioni dejó ir una leve sonrisa de pena al recordar su catastrófica derrota. — Es muy amable y divertido pero creo que al final no vamos a poder ser amigos… — añadió con lástima la chica recordando como al final de su encuentro había descubierto que era una pirata.
Sasha levantó la cabeza y miró el cielo por primera vez en la noche pero apenas pudo ver estrellas. — ¿Será porque he perdido? — pensó la semioni sin poder evitar poner una mueca. No le gustaban las noches sin estrellas pero la que sí que vio era la de su madre, la más brillante de todas que siempre llevaba al norte - el lugar al que tuvo que ir de muy pequeña - y sonrió al sentirse en paz y relajada. Entonces recordó algo importante que todavía no sabía de su compañero de fogata — Por cierto, no me has dicho tu nombre. — dijo volviendo a mirar al hombre de nuevo con curiosidad.
